domingo, 3 de mayo de 2020

Política agroalimentaria para un mundo saqueado


rebelion.org

Política agroalimentaria para un mundo saqueado  

 

 

Gustavo Sarmiento

Hay un debate relevante planteado sobre la agricultura que tiene posibilidades (o no) de alimentar a un mundo sobrepoblado. Y hay fundamentalmente dos modelos que se contraponen con modalidades intermedias: la agroindustria global, heredera de la revolución verde del siglo pasado, y la agroecología, con un enfoque sistémico integrador y diverso.
Sobre esto, una reflexión previa. La biología, que es la ciencia de la vida, se acerca a la naturaleza desde distintas ópticas. De modo integrador y sistémico, analizando la naturaleza como una sutil red de relaciones complejas que implican tanto componentes vivos como inertes y su interacción con la energía solar que activa el funcionamiento de la biosfera. O de modo no integrador sino reduccionista, como hace la biotecnología, que se aplica, como si fuese una ingeniería, a corregir, recombinar y reprogramar los componentes genéticos de la vida para crear organismos mas eficaces y útiles al servicio de la humanidad.
En base a estos enfoques en el análisis y estudio de la vida (biología o biotecnología), podemos decir que se llega a prácticas agronómicas bien diferentes.
En Agricultura, los biotecnólogos moleculares experimentan con formas de modificar la información génica de los cultivos insertando genes o, editando genomas. El objetivo es conseguir cultivos más nutritivos, o que resistan a herbicidas, plagas, bacterias y hongos. Se asume que todo gira alrededor del organismo cultivado. El éxito del sistema es altamente dependiente de insumos externos como energía, fertilizantes y fitosanitarios con un uso pautado y efectos muy predecibles, usando al suelo como soporte de la actividad o prescindiendo de él.  Es una agricultura basada en el control. Mientras que una agricultura basada en una aproximación ecológica desarrolla un manejo que aprovecha los recursos endógenos del sistema: agua, suelo y diversidad, reduciendo así la dependencia de insumos y energía externa. El control es menor al ser el sistema y su manejo más complejos, pero es menos dependiente de insumos y preserva los servicios ecosistémicos. Éstos servicios son recursos o procesos de los ecosistemas naturales que nos benefician, como agua potable limpia; o procesos como la descomposición de desechos.
La agroecología aplicaría este modelo, añadiéndole el elemento social imprescindible, siendo los agricultores depositarios y corresponsables de la diversidad cultivada. En contraposición, la agricultura industrial derivada de la revolución verde y su versión más biotecnológica basada en la aplicación de los Organismos Modificados Genéticamente (OMG), priman la producción y el control, considerando los alimentos como mercancías.
Añadamos que los derechos de propiedad intelectual que se aplican sobre semillas, especialmente las modificadas genéticamente por biotecnología, suponen también una limitación al uso y gestión de un recurso básico para los agricultores, que es la diversidad cultivada, necesaria para asegurar el derecho a la alimentación.
Son de suma importancia en el uso de OGMs los marcos normativos. Y estos marcos, surgen de la aplicación de distintas políticas nacionales e internacionales, no sujetas a control ciudadano. En especial, aquellas políticas relacionadas con la existencia y aplicación de Tratados de Libre Comercio. Siendo esto así, resulta evidente que el debate sobre el papel de las plantas transgénicas en agricultura trasciende ampliamente el marco de las disciplinas biológicas, de la investigación, de la I+D y de una supuesta neutralidad científica, ya que tienen consecuencias que van mas allá. Esta es una de sus perniciosas derivadas.
Al respecto, hay que decir que la ciencia es un sistema potente de generación de conocimiento. Pero no es neutral. Entre otras causas porque no lo es su financiación, ni las reglas que operan en la comercialización de sus derivados, o la aplicación de derechos de propiedad intelectual, como las patentes. Rigen por encima, las reglas de mercado.  Reglas que se aplican a la agricultura y la producción de alimentos. Y cuando entra el mercado, sale fuera la soberanía alimentaria de los pueblos.
El modelo de producción agrícola industrial regido por un mercado global donde los productos agrícolas viajan miles de kilómetros desde sus lugares de producción a los de consumo, tiene una insostenible huella de carbono, y, aunque el coste económico y ambiental no se considera, lo pagamos todos. Grandes superficies de cultivo a nivel mundial y dependientes de gran cantidad de insumos, -la mayoría monocultivos-, son las que tienen más valor de mercado para el desarrollo de semillas transgénicas. Esto implica alejarse de la sostenibilidad de los ecosistemas agrarios. Se han hecho estimaciones sobre la inversión necesaria para poner una planta transgénica en cultivo comercial y suponía una inversión de 136 millones de dólares y unos 13 años, en un cálculo hecho para el periodo entre 2008 y 2012. Estos datos son bastante elocuentes respecto a los intereses que mueve.
Son varios los cultivos transgénicos que llevan tiempo en producción por lo que se puede ver lo que ha supuesto su introducción. Sirva de ejemplo el cultivo de la soja. Los principales productores son EEUU, Brasil y Argentina y el porcentaje de plantación proveniente de semilla transgénica es del 90% o superior. El 75% de la producción mundial se dedica al forraje animal, a pesar que se sabe que las dietas basadas en ingesta de proteína animal son perniciosas por la huella hídrica y el uso de suelo requerido por caloría consumida. Este modelo favorece la destrucción de grandes superficies del Bosque Atlántico y de la Amazonía brasileña. La intensificación de su cultivo ha producido deterioro de suelos, disminución de la cantidad y calidad del agua, y efectos negativos evidentes en biodiversidad. Además, han aparecido malezas resistentes al glifosato y se han desarrollado variedades transgénicas con resistencias a más de un herbicida. Ninguno de estos efectos es aceptable, si asumimos que necesitamos una agricultura resiliente y que nos permita contrarrestar las emisiones de GEI causantes del cambio climático, además de alimentarnos.
Si metemos en la ecuación cuestiones socioeconómicas y siguiendo con la soja, se constata que las explotaciones dedicadas a su producción, en Norte y Sudamérica, son mayoritariamente de escala industrial propiciándose una concentración de la tierra en menos manos. Esto ha desplazado a los pequeños y medianos propietarios. En relación al empleo, en algunas regiones argentinas se estima que la conversión a la soja ha destruido cuatro de cada cinco trabajos agrícolas (ver informe de 2014 de WWF «El crecimiento de la soja, impacto y soluciones» y citas en él contenidas). Transcurridos 6 años de ese informe, el deterioro de ecosistemas y de empleo es mayor.
Hay quien piensa que los transgénicos no son el principal problema, lo son quienes ostentan el control de su uso y hacen negocios con los OGM. Admitir esto es un primer paso. El siguiente es constatar el poder del oligopolio que concentra la producción de material vegetal de reproducción, y el sistema de patentes que rige y controla la industria biotecnológica. Añadamos los diferentes tratados comerciales firmados al amparo del proceso de globalización desde los 90 del siglo pasado.
Si un investigador decidiera por su cuenta, poner a libre disposición del mundo, plantones de fresas transgénicas con frutos de textura mejorada, sería muy improbable que lo consiguiera. La razón es el empleo de ideas, métodos y materiales que otros han patentado internacionalmente, de manera que, aunque permitan investigar y publicar en el tema, si el desarrollo logrado pretende entrar en producción, aparecerá la reclamación de los derechos de propiedad. Tendría que negociar y pagar a obtentores de varias patentes, desde las metodológicas hasta las que tienen que ver con el empleo de los genes. Se tiene patentado el uso de todas sus aplicaciones prácticas conocidas.
También se patenta la naturaleza. Se ha permitido patentar semillas como si fueran un invento, una nueva máquina. Las semillas cultivadas, además de seres vivos, son un recurso renovable, como el agua y el suelo. Los tres son imprescindibles para la producción de alimentos. Desde el punto de vista de su gestión, las semillas cultivadas encajan en la categoría de bienes comunes, tal como se refiere a ellos la premio Nobel de Economía 2009, Elinor Oström. No son ni del estado ni del mercado, y su custodia y protección son necesarias. Tienen en común con el agua, que son un recurso que fluye en el tiempo y en el espacio. Las semillas de uso agrícola, algunas cultivadas miles de años por generaciones de campesinos, ofrecen diversidad de especies y variedades como resultado de las decisiones de los agricultores al seleccionar semillas para el siguiente cultivo, además de cruces genéticos fortuitos, de los procesos de adaptación de los cultivos a manejos y condiciones ambientales locales, intercambios, etc. Esta agro-biodiversidad está en grave peligro por un efecto colateral de la revolución verde del siglo pasado que concentró sus esfuerzos en muy pocos cultivos y variedades que desplazaron muchas de esas especies y variedades tradicionales al ser menos productivas cuando los insumos no son limitantes o por no tener mercado suficiente. Y ahí es donde operan los OGM.
Con todas estas consideraciones ¿qué modelo de agricultura promoveremos? Urge que, desde la responsabilidad política no se hurte este debate fundamental.
Fuente: https://blogs.publico.es/ecologismo-de-emergencia/2020/05/01/politica-agroalimentaria-para-un-mundo-saqueado/

Desempleo y hambre sobrevuelan el orbe


rebelion.org

Desempleo y hambre sobrevuelan el orbe 

 

 

Michael Roberts

La pandemia del nuevo coronavirus está dejando una estela de desempleo y de hambre en el mundo con unas consecuencias demoledoras fundamentalmente para los países menos desarrollados y para la mayoría de los pobres y trabajadores del mundo.
La globalización neoliberal con sus privatizaciones que tomaron fuerzas hace unas décadas impulsadas por el sistema capitalista ha dejado en el más absoluto limbo a la clase trabajadora que como por obra de magia desaparecen sus empleos y modo de subsistencia.
Las medidas para contener la pandemia (cierre de empresas y establecimientos de servicios, confinamiento, restricciones de viaje, distanciamiento social) prácticamente han frenado la economía en el orbe.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, advirtió que el mundo enfrenta “las peores consecuencias económicas desde la Gran Depresión” y que los mercados emergentes y las naciones de bajos ingresos en África, América Latina y gran parte de Asia tienen un riesgo especialmente alto.
Claro, obvió señalar que en las naciones desarrolladas millones de personas de bajos ingresos se enfrentan al enorme desafío de quedar sin ingresos (muchos hace tiempo no los tienen) para poder pagar la alimentación de sus familiares, el costo del alquiler y la atención médica.
Solo en Estados Unidos la cifra de desempleados en los últimos cuatro meses llegó a 16 millones de personas, muy superior a la que hubo durante la crisis de 2008. En Canadá, el desempleo subió a 7,8 % en marzo, 2,2 % superior al registrado en febrero, el mayor incremento mensual desde 1976. 
Para la Organización Internacional de Trabajo (OIT) la covid-19 tiene un impacto catastrófico sobre los empleos y salarios en las Américas. Detalla que la pérdida de horas de trabajo en el planeta es de 6,7 %, lo cual equivale a 195 millones de puestos a tiempo completo en el segundo semestre de este año.
Especialistas de la OIT puntualizaron en la necesidad de proteger a los jóvenes porque la pandemia se transformará en un duro golpe para ese sector y estima que de perderse más de 26 millones de empleos a nivel global, el sector más golpeado sería el de los jóvenes por cinco factores determinantes: la recesión, el cumplimiento de tareas en la economía informal, las formas atípicas de empleos, las industrias especialmente afectadas por la pandemia y la automatización.
Aseguran que esta recesión afecta más a los jóvenes porque son los primeros en sufrir los recortes de horas laborales, poseen menos experiencia laboral. Además, 3 de 4 jóvenes trabajan en la economía informal, en especial en la agricultura, pequeñas cafeterías o restaurantes, y los ahorros de este tipo de empleo son escasos por lo que no pueden permanecer confinados.
Este sector poblacional, agrega la OIT, tienen una forma típica de empleo ya sea tareas a tiempo parcial, temporal o plataformas digitales, usualmente con malos pagos; horarios irregulares, escasa o ninguna seguridad o protección social y falta de prestación por desempleo.  
El director general de esa Organización, Guy Ryder reclamó al FMI y al Banco Mundial (aunque por el historial neoliberal de estos organismos será difícil que lo oigan) una respuesta inmediata hacia las personas, basada en la solidaridad mundial, en aras de proteger actividades y medios de subsistencia sobre todo en los sectores más afectados y en los países en desarrollo. 
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) advirtió que la pandemia tendrá impactos negativos en la región. Se prevén efectos a corto plazo como: más desempleo; menores salarios e ingresos; aumento de la pobreza y la pobreza extrema; en los sistemas de salud se percibirán mayores costos, fragmentación y desigualdades de acceso a estos.
Enfatizó que las afectaciones de mediano y largo plazo serían: quiebras de empresas; reducción de la inversión privada; menor crecimiento económico; menor integración en cadenas de valor; deterioro de las capacidades productivas y del capital humano.
Por su parte, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas significó que el número de personas que se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda podría casi duplicarse este año hasta alcanzar los 265 millones debido a las consecuencias económicas del nuevo coronavirus.
Se espera, enfatizó, que el impacto de la pérdida de ingresos por el turismo, la caída de las remesas y las restricciones de viajes y de otro tipo relacionadas con la pandemia dejen a unos 130 millones de personas con hambre aguda este año, que se suman a los cerca de 135 millones que ya están en esa categoría.
Arif Husain, economista jefe y director de investigación, evaluación y monitorización del Programa Mundial de Alimentos, reclamó en conferencia de prensa virtual desde Ginebra, que “’Todos tenemos que unirnos para hacer frente a esto porque si no lo hacemos el coste será demasiado alto: muchas vidas perdidas y muchos, muchos más medios de subsistencia eliminados”
Para Husain, la covid-19 es potencialmente catastrófica para millones de personas que ya están pendiendo de un hilo, y el PMA necesitará este año entre 10 000 y 12 000 millones de dólares para financiar sus programas de ayuda hacia las naciones y poblaciones más necesitadas.
Ante estas realidades que desnudan las políticas neoliberales-capitalistas que impulsan las privatizaciones en contra de los servicios sociales públicos, se hace necesario buscar otras formas de gestión económica mundial que salve a la especie humana.
Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano.

¿Será que la pandemia acaba con estados neoliberales?

¿Será que la pandemia acaba con estados neoliberales?

Ahora, las élites locales y globales “permitirán” el protagonismo de los estados en servicios de sanidad, seguridad, alimentación, etc... Incluso “impulsarán” la intervención estatal en empresas privadas, pero lo harán para luego reapropiarse de las mismas, o para acrecentar sus patrimonios.

¿SERÁ QUE LA PANDEMIA ACABA
CON ESTADOS NEOLIBERALES?


Por Ollantay Itzamná
Una de las principales debilidades de la humanidad moderna  actual bajo la pandemia de COVID19 fue su interconexión sin límites que hizo del planeta un "mercado sin fronteras", y la fetichización de la iniciativa privada que anuló casi por completo la inversión pública.
Los estados nacionales, que encuentran sus orígenes jurídicos en el Tratado de Wetsfalia (1648), durante la hegemonía de la ideología neoliberal (desde las últimas décadas del siglo XX), en los hechos, perdieron casi todos sus elementos constitutivos.
Sin soberanías (política, económica, energética, alimenticia, cognitiva, tecnológica...). Sin tierras, ni territorios públicos. Con gobernantes cooptadas por las élites empresariales locales/globales. Los estados nacionales, no en pocos casos, quedaron reducidos en una gendarmería para repeler militarmente las resistencias comunitarias y escoltar las maquinarias extractivas neoliberales.
Los agentes neoliberales locales y globales endilgaron a la humanidad con su promesa del "paraíso terrenal inminente fruto del libre mercado", al grado que el Estado abandonó, no sólo su rol protagónico en la economía, sino que sus empresas estratégicas y servicios públicos fueron privatizados por completo, en muchos casos. Pero, el neoliberalismo y su "libre mercado sin Estado", en lugar de traer el paraíso a la Tierra trajo la desgracia de una pandemia planetaria cuyos impactos y secuelas aún están lejos de constatarse por completo.
En tiempos de pandemia, no son las empresas, ni los estados neoliberales quienes más ayudan
En este contexto de fracasados estados nacionales, y ante la pandemia global del miedo paralizante, urge repensar qué tipo de organización/articulación política, económica, social, cultural, espiritual requerimos, ya no únicamente para hacer frente al planetario COVID19 sino a sus secuelas, y futuras plagas letales en tiempos de cambio climático.
No son las empresas privadas, ni el libre mercado planetario, quienes están haciendo frente a la pandemia. En países de América Latina, tampoco son los estados neoliberales (éstos no tienen ni para una aspirina).
Son la solidaridad pasiva (quedarse en casa) y la solidaridad activa (ayudas concretas) las que en buena medida están evitando mayores desgracias humanitarias en tiempos de pandemia. Municipios, comunidades, enteras se han auto encapsulado (incluso en contra de la voluntad de los estados y empresarios neoliberales) para evitar la propagación del virus.
Si nos organizamos, no hay miedo, ni pandemia, que nos derrote
Como individuos, por más dinero que tengamos, o estemos interconectados en el mundo, llevamos la de perder. El individualismos (neoliberalismo) es una ilusión letal.
El camino de la sobrevivencia es la organización/articulación. La comunidad/solidaridad parce ser la "vacuna" para cuantos sobrevivan a la presente y futuras pandemias. Una solidaridad/comunidad cósmica, no únicamente solidaridad entre humanos.
Simultáneo a los hábitos/acciones solidarias, es urgente la concientización y organización política. Debemos repensar los estados nacionales o plurinacionales para que promuevan y garanticen la convivencia comunitaria. Para ello, estos estados deben recuperar su rol protagónico en la economía ecológica. Los nuevos estados deben reasumir su soberanía política, económica, alimentaria, energética, agrícola, tecnológica. Es tiempo de debatir con urgencia la situación de todos los servicios y empresas públicas privatizadas y plantear la nacionalización de los mismos.
Los tiempos de la COVOD19 y de la pandemia del miedo nos debe motivar a repensar y/o renovar con creatividad nuestra apuesta por los movimientos sociopolíticos reinventados. Sin la beligerancia de los movimientos sociopolíticos a nivel local, y simultáneo a nivel global, será difícil crear los nuevos estados postpandemia.
Ahora, las élites locales y globales "permitirán" el protagonismo de los estados en servicios de sanidad, seguridad, alimentación, etc.. Incluso "impulsarán" la intervención estatal en empresas privadas, pero lo harán para luego reapropiarse de las mismas, o para acrecentar sus patrimonios.
Evidente, desde lo cotidiano, si buscamos vencer al COVID19 y otros, aparte de cultivarnos en el sentimiento y praxis comunitario (cósmico y humano), debemos emprender el hábito de la sobriedad (en el uso de los bienes) y la quietud sin renunciar a la libertad interior (respetar las fronteras)


Publicado por La Cuna del Sol

Cómo EEUU hace que los países paguen por sus guerras: Economía del Imperialismo Estadounidense con MICHAEL HUDSON 2/2


kenzocaspi.wordpress.com

Cómo EEUU hace que los países paguen por sus guerras: Economía del Imperialismo Estadounidense con MICHAEL HUDSON 2/2

 

 

Autor/a: kenzocaspi


El economista Michael Hudson explica cómo el imperialismo estadounidense ha creado un almuerzo gratuito a nivel mundial, donde Estados Unidos hace que los países extranjeros paguen sus guerras e incluso su propia ocupación militar.
Max Blumenthal y Ben Norton discuten la economía del imperio de Washington, el papel del FMI y el Banco Mundial, los intentos de crear sistemas financieros alternativos como BRICS y la nueva guerra fría en China y Rusia.
PARTE 2 DE 2
(Entrevista registrada el 13 de abril de 2020)

Transcripción

(Avance – 0:03)
MICHAEL HUDSON : El Banco Mundial tiene un objetivo principal, y es hacer que otros países dependan de la agricultura estadounidense. Esto está integrado en sus artículos de acuerdo. Solo puede otorgar préstamos en moneda extranjera, por lo que solo otorgará préstamos a países para desarrollo agrícola, carreteras, si se trata de promover las exportaciones.
Entonces, Estados Unidos, a través del Banco Mundial, se ha convertido, creo, en la organización más peligrosa, de derecha y malvada de la historia moderna, más malvada que el FMI. Es por eso que casi siempre ha sido dirigido por un secretario de defensa. Siempre ha sido explícitamente militar. Es el puño duro del imperialismo estadounidense.
Su idea es que hagamos que los países de América Latina, África y Asia exporten cultivos de plantación, especialmente plantaciones de propiedad extranjera. Pero la directiva principal del Banco Mundial a los países es: “No debes alimentarte; no debes cultivar tu propio grano o tu propia comida; debes depender de los Estados Unidos para eso. Y puede pagar eso exportando cultivos de plantación ”.
(Introducción – 1:45)
BEN NORTON : Aquí en Moderate Rebels hablamos mucho sobre el imperialismo. Quiero decir, es realmente el tipo de punto principal de este espectáculo. Este programa explora cómo funciona el imperialismo estadounidense, cómo funciona en el escenario global, cómo las políticas neoliberales de austeridad y privatización son forzadas a disparar a través del ejército estadounidense, a través de la invasión y el saqueo.
Hablamos de eso en Venezuela, e Irak, y Siria, y en muchos países. Pero a menudo no hablamos sobre la dinámica económica específica de cómo funciona a través de bancos, préstamos y bonos.
Bueno, hoy continuamos nuestra discusión con el economista Michael Hudson, quien es realmente uno de los mejores expertos del mundo cuando se trata de comprender cómo funciona el imperialismo estadounidense como un sistema económico, no solo a través de un sistema de fuerza militar.
Por supuesto, la economía se mantiene, se sustenta, por esa fuerza militar. Y hablamos sobre cómo se expresa la fuerza militar a través de guerras de cambio de régimen e intervenciones militares.
Pero Michael Hudson también explica cómo el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y el sistema financiero de EE. UU., Y los bancos y Wall Street, todos trabajan juntos, de la mano de los militares, para mantener ese estrangulamiento financiero.
Deletrea todo esto brillantemente en un libro llamado “Súper imperialismo: la estrategia económica del imperio estadounidense”. Originalmente escribió ese libro en 1968, y luego lo actualizó recientemente en 2002, publicado nuevamente en 2003 con la guerra en Irak y la guerra en Afganistán, y de alguna manera actualizó y mostró cómo, a pesar del sistema que detalló hace 50 años realmente no ha cambiado, pero ha cambiado de alguna manera.
Así que hoy vamos a hablar sobre cómo funciona ese sistema imperialista internacional dominado por Estados Unidos.
Michael Hudson, quien en la primera parte de esto habló sobre el esquema que es el rescate de coronavirus; si desea ver la primera parte, puede encontrarlo en moderebels.com ; está en YouTube, Spotify, iTunes, cualquier otra plataforma.
Michael Hudson es economista y también es analista financiero de Wall Street desde hace mucho tiempo. También es profesor de economía en la Universidad de Missouri, Kansas City, y puede encontrar su trabajo en michael-hudson.com , al que vincularé en las notas del programa para este episodio.
Entonces, sin más preámbulos, aquí está la segunda parte de nuestra entrevista con Michael Hudson.
(4:37)
MAX BLUMENTHAL : Creo que es un buen punto de transición para hablar sobre otro tipo de estafa que has identificado. Hay un lado muy divertido en el segundo prefacio de su libro “Superimperialismo”, donde Herman Kahn, quien es, creo que fue el fundador del Instituto Hudson, para el que fue a trabajar, también fue la inspiración para el Dr. El personaje de Strangelove y la película de Stanley Kubrick.
Herman Kahn es, hay un premio que los neoconservadores otorgan cada año nombrado por él; Benjamin Netanyahu es un ganador reciente del premio.
Pero él estaba en la audiencia, o en un panel para una de sus charlas, donde expuso su teoría del “Superimperialismo” y cómo Estados Unidos realmente consigue que otros países subsidien su imperio, y puede expandirse y llevar a cabo este proyecto imperial masivo sin tener que imponer austeridad a su propia población, como tienen que hacer otros países bajo el control del FMI.
Entonces Herman Kahn se te acerca después de la charla y te dice: “En realidad identificaste la estafa perfectamente”. Y su libro comienza a venderse como hotcakes en DC, supongo que entre las personas que trabajan para la CIA y las personas que trabajan en el aparato de inteligencia militar.
MICHAEL HUDSON : Lo que dijo fue: “Hemos logrado la mayor estafa de la historia. Hemos ido mucho más allá de todo lo que el Imperio Británico alguna vez pensó “. Él dijo: “Esa es una historia de éxito. La mayoría de la gente piensa que el imperialismo es malo; has demostrado cómo es la mayor historia de éxito: ¡tenemos un almuerzo gratis para siempre! “
MAX BLUMENTHAL : Correcto. Así que explique la estafa que identificó allí, y cómo se está perpetuando bajo la administración Trump de una manera que creo que es bastante sorprendente, incluso mediante la imposición de sanciones sin precedentes sobre algo así como un tercio de la población mundial.
(6:40)
MICHAEL HUDSON : Bueno, escribí “Súper imperialismo” en 1972, y se publicó exactamente un mes después de que el presidente Nixon le quitara el oro a Estados Unidos en agosto de 1971. Y la razón por la que le quitó el oro a Estados Unidos fue todo el déficit de la balanza de pagos de Corea La guerra a la guerra de Vietnam fue de carácter militar.
Y cada vez, especialmente en los años 60, cuanto más dinero gastaría Estados Unidos en Vietnam y el sudeste asiático, todo este dinero debía gastarse localmente. Y todos los bancos eran bancos franceses, porque era la Indochina francesa, todo el dinero se enviaría a París, a las oficinas centrales de los bancos, se convertiría de dólares a francos, y el General de Gaulle terminaría con todos estos dólares, y él, cada mes, enviaba los dólares y quería el pago en oro. Y Alemania haría lo mismo.
Y así, mientras más luchaba Estados Unidos militarmente, estaba agotando su propio stock de oro, hasta que finalmente, en agosto de 1971, dijo: “Hemos estado usando el oro como la clave de nuestro poder mundial desde la Primera Guerra Mundial, cuando pusimos Europa en raciones. Así que vamos a dejar de pagar oro “.
Cerraron la ventana dorada. Y la mayoría de los economistas decían: “Oh, Dios mío, ahora va a ser una depresión. “Pero lo que dije fue:” Esperen un momento, ahora que otros países ya no pueden obtener oro de todo este gasto militar “, y cuando hablaron del déficit de la balanza de pagos, no es el déficit comercial, no es la inversión extranjera; Tiene un carácter casi totalmente militar.
Entonces, todo este dinero que gastó en el extranjero, ¿cómo vamos a recuperarlo? Bueno, estos dólares que hemos gastado en todo el mundo, principalmente para las 800 bases militares y otras actividades que tenemos, estos dólares terminarían en bancos centrales extranjeros.
Y los bancos centrales extranjeros, ¿qué van a hacer con ellos? Bueno, no permitiríamos que los bancos centrales extranjeros compren industrias estadounidenses. Les dejaríamos comprar acciones, pero no un propietario mayoritario.
Mi antiguo jefe, el hombre que me enseñó todo sobre la industria petrolera, en Standard Oil, que se convirtió en subsecretario del Tesoro para asuntos internacionales, y cuando Herman Kahn y yo fuimos a la Casa Blanca, dijo: “Le hemos dicho al Arabia Saudita que pueden cobrar lo que quieran por su petróleo, pero todo el dinero que obtienen, tienen que reciclarlo a los Estados Unidos. En su mayoría, pueden comprar bonos del Tesoro, de modo que tengamos el dinero para seguir gastando, pero también pueden comprar acciones, o pueden hacer lo que hicieron los japoneses y comprar bienes raíces basura y perder sus camisas ”.
Básicamente, cuando Estados Unidos gasta dinero en el extranjero, los bancos centrales realmente no tienen mucho, no especulan. No compran empresas; Ellos compran bonos del Tesoro. Entonces tenemos un déficit monetario; los dólares se gastan en el extranjero; los bancos centrales los devuelven al Tesoro; y eso financia el déficit presupuestario, pero también financia el déficit de la balanza de pagos. Así que seguimos dando papel
Y creo que el presidente Bush, George W. Bush, dijo: “Bueno, en realidad nunca vamos a pagar esto. Reciben contadores, pero no vamos a pagarlo ”. Y luego, de hecho, tienes a Tom Cotton, un senador de [Arkansas] que dice: “Bueno, sabes que China tiene ahorros de aproximadamente $ 2 billones en bonos del Tesoro de los Estados Unidos. ¿Por qué no simplemente no les pagamos? Nos dieron el virus; solo agárralo y anúlalo “.
Podemos anular los activos iraníes, los venezolanos: es como si un banco pudiera eliminar otros depósitos que tiene, si quiere militarmente. Entonces, Estados Unidos no tiene ninguna restricción sobre el gasto militar.
Ahora, Herman Kahn y yo, en otra ocasión, fuimos al Departamento del Tesoro y hablamos sobre cómo sería el mundo con un patrón oro. Y dije: “Bueno, el oro es un metal pacífico. Si tiene que pagar en oro, ningún país con un estándar de oro puede permitirse el lujo de ir a la guerra nunca más. Debido a que una guerra implicaría un pago de divisas, y tendrías que pagar estas divisas en oro, no pagarés, y terminarías en bancarrota bastante rápido ”.
No hace falta decir que creo que alguien del Departamento de Defensa dijo: “Es por eso que no lo vamos a hacer”.
Aquí hay un ejemplo: supongamos que fue a una tienda de comestibles. Decidiste, bien, vas a la tienda de comestibles y compras; firmas un pagaré por todo lo que compras. Vas a una licorería, IOU. Usted compra un auto, IOU.
Obtiene todo lo que desea solo para un pagaré, y la gente trata de recolectar los pagarés, y usted dice: “Bueno, usted sabe que el pagaré no es para cobrarme. Intercambiarlo entre ustedes. Intercambie entre ustedes y se enriquecerán en poco tiempo. Pero trátelo como un activo, así como trata un billete de un dólar ”.
Bueno, obtendrías un viaje gratis. Se le permitiría ir y escribir pagarés para todo, y nadie podría cobrarlo. Esa es la posición de los Estados Unidos, y eso es lo que quiere mantener.
Y es por eso que China, Rusia y otros países están tratando de desdolarizar, tratando de deshacerse del dólar, y están comprando oro para que puedan resolver los déficits de pagos entre ellos en su propia moneda, o en monedas de países amigos, pero solo evita los dólares por completo.
(12:21)
BEN NORTON : Michael, en la primera parte de esta entrevista, cuando estábamos hablando sobre el rescate de coronavirus y los $ 6 billones que básicamente se le dieron a Wall Street, mencionaste que básicamente es solo, quiero decir, también lo dije. eso es solo un esquema de estafa. Pero usted dijo, realmente, que mucha gente está sorprendida, que no creen que el sistema pueda funcionar de esta manera, porque parece tan descaradamente apilado contra ellos, tan descaradamente injusto.
En su libro, “Superimperialismo” es tan alucinante porque, en términos simplistas para alguien que definitivamente no es un experto como yo, se vuelve tan claro que, como usted lo dice, Estados Unidos durante décadas, desde el El final de la Segunda Guerra Mundial, realmente ha estado obteniendo “el almuerzo gratis más grande jamás logrado en la historia”, como usted lo expresa.
Voy a leer solo dos párrafos aquí muy rápido de tu libro, y luego quizás te pida que desempaques exactamente cómo funciona esto. Pero justo al principio, y esta es la versión actualizada de su libro, y enlazaremos a su libro en las notas del programa. Entonces, cualquiera, recomendaría encarecidamente que cualquiera que escuchara pudiera comprar “Super Imperialismo”.
Lo volveré a publicar a través de mi propio instituto. Es muy difícil obtener el libro; Es por eso que estoy volviendo a comprar los derechos. Porque realmente no se comercializa mucho en este país. De todos modos, está en mi sitio web, y no tiene que comprar el libro; puedes ir a mi sitio web y obtener muchos de los capítulos.
Excelente, bueno, voy a vincular a su sitio web en las notas del programa que es michael-hudson.com . Y gracias por poner eso, porque he estado leyendo el PDF, y es increíble.
Entonces, en la introducción a la nueva versión actualizada, que escribió en 2002, en vísperas de la invasión de Irak, escribió:
“El estándar de bonos del Tesoro de las finanzas internacionales ha permitido a los Estados Unidos obtener el almuerzo gratis más grande jamás logrado en la historia. Estados Unidos ha invertido el sistema financiero internacional, mientras que antes dependía del oro, las reservas del banco central ahora se mantienen en forma de pagarés del gobierno de EE. UU., Que pueden acumularse sin límite.
“En efecto, Estados Unidos ha estado comprando Europa, Asia y otras regiones con crédito en papel, pagarés del Tesoro de los Estados Unidos que ha informado al mundo que tiene pocas intenciones de pagar.
“Y hay poco que Europa o Asia puedan hacer al respecto, excepto abandonar el dólar y crear su propio sistema financiero”.
Así que esto me parece como un extraño para estar totalmente loco, para ser un estafador total. ¿Puede explicar cómo funciona ese esquema, y ​​especialmente a la luz de la economía neoliberal?
Tomé, justo en la universidad, clases básicas de introducción a la economía que eran obligatorias, especialmente microeconomía, y en esas clases te enseñan esta forma neoliberal y libertaria de economía, y te enseñan la famosa cita de Winston Churchill: “No hay tal cosa en economía como almuerzo gratis “. Pero está señalando que, en realidad, en el escenario internacional, todo esto es solo un almuerzo gigante gratis para el imperio estadounidense.
(15:53)
MICHAEL HUDSON : Bueno, toda la economía financiera es un almuerzo gratis, y si vas a tener un almuerzo gratis, entonces te proteges al decir que no hay tal cosa como un almuerzo gratis. Obviamente no quiere hacerse visible; quiere hacerse lo más invisible posible.
Bueno, la mayoría de estos países en Asia obtienen los dólares del gasto militar estadounidense. Dicen: “¿Qué vamos a hacer con los dólares?” Compran bonos del Tesoro de los Estados Unidos, que financian el gasto militar en las bases militares que los rodean. ¡Entonces están financiando su propio cerco militar!
Es un flujo circular. Estados Unidos gasta dólares en estos países; los destinatarios locales los entregan por moneda local; los destinatarios en moneda local, los vendedores de alimentos y los fabricantes, entregan los dólares a los bancos para obtener la moneda nacional, que es cómo operan; y los dólares se envían de regreso a los Estados Unidos; y es un flujo circular que es básicamente de carácter militar.
Y las lanchas cañoneras no aparecen en sus libros de texto de economía. Apuesto a que su teoría de precios no tenía botes de armas, ni el sector del crimen, y probablemente tampoco tenían deudas.
Entonces, si la economía habla como si toda la economía son trabajadores que gastan sus salarios en bienes y servicios; el gobierno no juega un papel excepto interferir, pero el gobierno es el 40 por ciento del PIB, principalmente de carácter militar, entonces obviamente la economía realmente no habla de lo que piensas de la economía; No habla de la sociedad.
Habla de un segmento muy estrecho que aísla, como si estuviéramos hablando de un órgano pequeño en el cuerpo, sin ver el cuerpo como un sistema económico completo, todo un sistema interrelacionado que está dominado y controlado por las finanzas y los bienes raíces. sector, que ha ganado el control del gobierno.
Y si las finanzas y los seguros y el sector militar, el complejo militar-industrial, se vuelven invisibles y ausentes del libro de texto, entonces las personas simplemente no van a mirar allí para decir: “¿Cómo afectó eso a nuestra vida? ¿Cómo afecta eso a la economía? Y no van a ver que eso es lo que está haciendo que la economía sea pobre y la empuje a la depresión.
(18:11)
MAX BLUMENTHAL : Bueno, no puedo dar IOU sobre todo, sobre mis propias deudas, porque cuando viene el cobrador de deudas, no tengo botes de cañón; No tengo ametralladoras; No tengo arma
Quiero decir, si quisiera obtener un arma, no podría conseguir una, porque todas están compradas en Virginia, al otro lado del río, porque sabes que todo el mundo está en pánico. Y estoy seguro de que se están defendiendo como si dispararan accidentalmente sus armas y dispararan a sus perros.
Pero eso es algo que también falta en esta teoría es que, si las personas intentan cobrar su deuda con los Estados Unidos, los Estados Unidos pueden causarles un daño severo, militar o de otro tipo.
Vamos a resolver esto. Quiero decir, ¿cómo ves que esto se desarrolla en Venezuela, donde el gobierno venezolano ha tratado de sortear las sanciones de Estados Unidos, ha tratado de trabajar con Rusia y China para vender oro? ha tenido algo así como $ 5 mil millones en activos robados por los Estados Unidos a través de la piratería en el último año.
Y ahora los EE. UU. Han enviado, creo, más barcos navales de los que hemos visto en América Latina o en América del Sur en cualquier momento en los últimos 30 años.
(19:27)
MICHAEL HUDSON : Bueno, esa es la otra parte del libro “Superimperialismo”: la servidumbre por deudas. Venezuela tenía un dictador instalado en Estados Unidos, un derechista, hace algunos años, y cambió la ley en Venezuela para que la deuda externa de Venezuela, la deuda soberana, cuando se presta en dólares, esté respaldada por la garantía de sus reservas de petróleo. Y tiene las mayores reservas de petróleo en América del Sur.
Entonces, Estados Unidos quiere tomar las reservas de petróleo. Así como el vicepresidente Cheney dijo que iremos a Irak y Siria para tomar el petróleo, a Estados Unidos le gustaría todas estas reservas de petróleo en Venezuela.
¿Cómo se obtienen las reservas de petróleo? Bueno, no tiene que invadir técnicamente, o al menos las finanzas son el nuevo modo de guerra.
Intentó tomar estas reservas diciendo: “Evitemos que Venezuela gane el dinero exportando el petróleo y ganando el dinero de sus inversiones estadounidenses para pagar la deuda externa. Así que solo vamos a tomar la inversión, y vamos a seleccionar un mini dictador; se lo daremos al Sr. Guaidó y le diremos: “Esto no le pertenece a Venezuela; lo estamos quitando arbitrariamente y estamos entregando los activos de distribución de petróleo en América del Norte a Guaidó “.
“Vamos a impedir que Venezuela pague la deuda, y eso significa que morará la deuda externa, por lo que los fondos buitres y los tenedores de bonos ahora pueden tomar el petróleo venezolano, en cualquier lugar, de conformidad con el derecho internacional, porque está comprometido como colateral para su deuda, como si hubiera tomado prestada una deuda hipotecaria y hubiera prometido su casa y el acreedor pudiera quitarle su casa ”, como Obama hizo que muchas personas perdieran su casa.
Bueno, ahora están tratando de obligar a Venezuela a renunciar a su deuda, pero Venezuela todavía se las arregla para sobrevivir. Y entonces pueden necesitar una fuerza militar para invadir Venezuela, como Bush invadió Panamá o Granada.
Es un robo de petróleo. Entonces, lo que las finanzas no pudieron lograr, finalmente realmente necesitas el puño militar.
Básicamente, las finanzas están respaldadas por militares, y en el país por la fuerza, por el sheriff, por el departamento de policía. Es la fuerza que te va a echar de la casa.
Entonces la pregunta es, ¿es la única defensa de las personas endeudadas en Estados Unidos, su defensa de Virginia? ¿Tiene que haber una revolución armada aquí para cancelar las deudas? ¿Tienen que comer a los ricos? Esa es toda la pregunta para la política de América.
No veo que se resuelva. Si las personas endeudadas no lo resuelven simplemente muriendo de hambre, suicidándose, enfermándose o emigrando, entonces tendrá que haber una revolución. Esas son las opciones en Americ.
Y Venezuela dijo: “No vamos a morir de hambre en silencio en la oscuridad”. Y entonces hay una acumulación militar que finge que todo se trata de drogas, cuando Venezuela amenaza con interrumpir el tráfico de drogas de la CIA. ¡Quiero decir que es la ironía de esto! Es la CIA la que trafica con drogas, no el gobierno venezolano.
Así que estamos en el mundo orwelliano que funciona a través de los órganos o el New York Times, el Washington Post, MSNBC, National Public Radio, la verdadera derecha de Estados Unidos.
(23:00)
MAX BLUMENTHAL : Sí, me alegra que lo hayas reducido así. Porque gran parte de lo que hacemos en The Grayzone es hacer agujeros en las construcciones de propaganda que se utilizan básicamente para proporcionar una cobertura liberal de lo que es puro gangsterismo.
MICHAEL HUDSON : Es mucho más blanco y negro que gris.
MAX BLUMENTHAL : Sí, bueno, deberíamos llamarlo La Zona Blanco y Negro.
Lo estamos viendo también en Siria, donde hemos tenido un tipo de construcción de propaganda de derechos humanos tras otra. Y ahora, al final de la línea, cuando termina toda la guerra de poder, Trump dice: “Tenemos que mantener a las tropas allí debido al petróleo”. Los necesitamos para proteger los campos petroleros.
Entonces todo queda claro. Pero no está claro para todos los que han estado confundidos durante los últimos años, siguiendo la forma en que se les ha promocionado la guerra a través de estos medios corporativos y publicaciones del gobierno de EE. UU. Que acaban de nombrar. Es solo que estamos allí por el petróleo.
BEN NORTON : Michael, quiero decir que hay muchas maneras en que podríamos explorar este tema más a fondo, y espero que podamos tenerte de regreso más a menudo en el futuro, porque definitivamente necesitamos más cobertura económica. Con frecuencia hablamos del lado político de muchos de estos temas del imperialismo estadounidense, pero, por supuesto, el elemento económico es absolutamente integral para comprender lo que está sucediendo.
También me interesa mucho, usted mencionó antes de comenzar esta entrevista, que su libro “Superimperialismo” es muy popular en China, y que incluso en las escuelas allí la gente lo está leyendo.
Y creo que la cuestión de China es la cuestión central de este siglo: el surgimiento de China, la llamada “amenaza” que China plantea, entre comillas, a los Estados Unidos. Por supuesto, China no amenaza al pueblo estadounidense, sino más bien el estrangulamiento que Estados Unidos tiene en el sistema financiero internacional.
Y lo hemos visto bajo Trump: quiero decir que ha estado sucediendo durante años; en realidad comenzó bajo Obama con el “Pivote a Asia”, y esa fue realmente la estrategia del Departamento de Estado de Hillary Clinton fue avanzar hacia el cerco de China.
Pero ahora, bajo Trump, se ha convertido realmente en el principal hombre de la política exterior de la Casa Blanca de Trump. Y especialmente ahora con el coronavirus, todos los días los medios corporativos están llenos de propaganda sin parar contra China: “China es el malvado régimen totalitario que se hará cargo del mundo, y tenemos que unirnos con los republicanos para luchar contra China “.
Y ahora incluso vemos figuras que defienden abiertamente la “nueva guerra fría”, como la llaman. Dicen que estamos en una nueva Guerra Fría, como lo expresó recientemente el historiador de derecha de Harvard Niall Ferguson en el New York Times.
Así que me pregunto, su libro creo que es aún más relevante ahora que cuando lo escribió por primera vez, es muy, muy relevante. ¿Pero qué hay de la cuestión de China? ¿Y qué hay de la cuestión de esta nueva guerra fría?
¿Crees que eso podría desafiar el sistema financiero dominado por los EE. UU. Que se creó después de la Segunda Guerra Mundial, utilizando las armas del Banco Mundial y el FMI, como lo explicas? ¿Nos dirigimos quizás hacia la creación de un nuevo sistema financiero internacional?
(26:24)
MICHAEL HUDSON : Bueno, lo que hace que China sea tan amenazante es que sigue las políticas exactas e idénticas que enriquecieron a Estados Unidos en el siglo XIX. Es una economía mixta.
Su gobierno está proporcionando la infraestructura básica y los precios subsidiados para reducir el costo de vida y el costo de hacer negocios, para que su industria de exportación pueda ganar dinero. Y está subsidiando la investigación y el desarrollo, tal como lo hicieron los Estados Unidos en el siglo XIX y principios del siglo XX.
Entonces, Estados Unidos básicamente le dice al resto del mundo: “Haz lo que decimos, no lo que hacemos y no lo que hemos hecho”.
Entonces, China tiene una economía mixta que funciona muy bien. Puedes ver los cambios que ocurren allí. Y se da cuenta de que Estados Unidos está tratando de desactivarlo, que Estados Unidos quiere controlar todos los sectores de producción que tienen precios de monopolio: tecnología de la información, tecnología de microchips, comunicaciones 5G, gasto militar.
Y Estados Unidos quiere poder comprar bienes esencialmente del resto del mundo con exportaciones caras, películas estadounidenses, cualquier cosa que tenga una patente que arroje un precio de monopolio. Y China quiere convertirse, lo ha decidido.
Estados Unidos, en la década de 1950 trató de luchar contra China al sancionar las exportaciones de granos a China. Usted mencionó las sanciones anteriormente, las primeras sanciones se usaron contra China, para evitarlas, tratando de matarlas de hambre.
Canadá rompió ese embargo para el grano, y China fue muy amigable con Canadá, hasta que Canadá resultó ser el primer ministro, ahora que se mudó a un pequeño sótano en el Pentágono y acordó agarrar a los funcionarios chinos. Está justo allí en Washington; Canadá está justo allí en Washington en uno de los sótanos. Ya no es un país. Entonces, China no se siente tan amigable con Canadá ahora que se ha movido.
Pero se dio cuenta de que no podemos depender de Estados Unidos para nada. Puede cortarnos con sanciones como ha tratado de hacer con Irán, con Venezuela, con Cuba.
Entonces, la idea de China, Rusia y los países de la Organización de Cooperación de Shanghai ha sido: “Tenemos que ser independientes dentro de nosotros mismos y crear un área comercial euroasiática, y despegaremos porque somos un capitalismo industrial exitoso, evolucionando hacia el socialismo”. , en una economía mixta, con el gobierno manejando todos los sectores del monopolio para evitar la fijación de precios de monopolio aquí “.
“Y no queremos que los bancos estadounidenses entren, creen dólares en papel y compren todas nuestras industrias. No vamos a dejar que Estados Unidos haga eso “.
(29:29)
He vuelto a China muy a menudo. Y soy profesor en la Universidad de Pekín; Tengo cátedras honorarias en Wuhan. Probablemente doy conferencias principalmente en Tianjin. Hay una serie de artículos en mi sitio web de la Academia China de Ciencias Sociales sobre la desdolarización, esencialmente cómo China puede evitar el uso del dólar al independizarse en la agricultura, la tecnología y otros bienes.
Y la amenaza de China es que no será una víctima. Los victimarios siempre ven a las víctimas como atacantes viciosos de sí mismos. Entonces, Estados Unidos dice que China es una amenaza viciosa porque no nos permite explotarlos y victimizarlos.
Entonces, de nuevo, es una retórica orwelliana del acosador. El acosador siempre cree que la persona que está atacando es una amenaza. Al igual que en Alemania, Goebbels dijo que su forma infalible de movilizar a la población detrás de cualquier ataque es decir: “Nos estamos defendiendo de un ataque extranjero”.
Entonces, el ataque estadounidense contra China pretende ser una defensa contra su deseo de ser tan independientes como siempre lo ha sido Estados Unidos. Estados Unidos no quiere que ningún otro país tenga influencia para usar sobre los Estados Unidos. Estados Unidos insiste en el poder de veto en cualquier organización a la que se una: el Banco Mundial, el FMI, las Naciones Unidas.
Y China esencialmente dice, bueno, esta es la definición misma de independencia nacional, ser independiente de otros países disponibles para ahogarnos, ofreciendo un punto de estrangulamiento, ya sea que sea un grano lo que necesitamos; o tecnología; o el sistema de compensación bancaria, el sistema de compensación interbancaria SWIFT, para hacer que nuestro sistema financiero funcione; o el sistema de internet.
Entonces, al librar esencialmente esta guerra económica contra China para proteger los monopolios de Estados Unidos, Estados Unidos está integrando a China y Rusia. Y probablemente el principal nacionalista chino en el mundo, el principal nacionalista ruso, es Donald Trump.
Él dice: “Miren muchachos, sé que están influenciados por los neoliberales estadounidenses. Te voy a ayudar Creo que deberías ser independiente. Los ayudaré, chinos, rusos e iraníes, a ser independientes. Voy a seguir presionando las sanciones sobre la agricultura, para asegurarme de que pueda alimentarse. Voy a imponer sanciones a la tecnología, para asegurarme de que puedas defenderte ”.
Obviamente lo es, creo que es un agente chino y ruso, tal como dice MSNBC.
(32:09)
BEN NORTON : Sí y Michael, esto realmente me recuerda, solía seguirte regularmente en The Real News, y trabajé allí por un tiempo, y desafortunadamente hubo un golpe interno, y se movió un poco hacia la derecha .
Pero el punto es que, hace unos años en The Real News, recuerdo que hizo un debate increíble entre usted y el economista canadiense Leo Panitch, y que se trataba de la naturaleza del sistema BRICS.
Esto fue cuando esto es antes de la serie de golpes de estado que derrocó a la izquierda en Brasil e instaló el gobierno fascista ahora de Jair Bolsonaro, un extremista de derecha. Y en ese momento estaba Dilma Rousseff, una progresista del Partido de los Trabajadores.
Y Brasil y Rusia estaban ayudando a tomar la delantera en el sistema BRICS. Esto es Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
Y, por supuesto, los golpes de estado, la serie de golpes de estado en Brasil, terminaron ese proyecto de integración regional Sur-Sur. Y también el surgimiento de la derecha, la extrema derecha, en India con Narendra Modi.
Pero hubo un momento allí cuando la comunidad BRICS, estos países estaban tratando de construir su propio banco. China, por supuesto, tiene una serie de bancos. Usted mencionó la Organización de Cooperación de Shanghai.
Así que ha habido estas instituciones internacionales, instituciones multilaterales, creadas para desafiar la hegemonía del Banco Mundial y el FMI.
Y recuerdo en ese debate, Leo Panitch estaba argumentando que, “Oh, el sistema BRIC y la Organización de Cooperación de Shanghai, todas estas instituciones serán la nueva forma de neoliberalismo, y simplemente reemplazarán al Banco Mundial e implementar muchas de las mismas políticas “. No estabas de acuerdo con eso.
Entonces, ¿tal vez podrías revivir ese debate aquí un poco y articular tu posición para nuestros televidentes?
(34:08)
MICHAEL HUDSON : El Banco Mundial tiene un objetivo principal, y es hacer que otros países dependan de la agricultura estadounidense. Esto está integrado en sus artículos de acuerdo. Solo puede otorgar préstamos en moneda extranjera, por lo que solo otorgará préstamos a países para desarrollo agrícola, carreteras, si se trata de promover las exportaciones.
Entonces, Estados Unidos, a través del Banco Mundial, se ha convertido, creo, en la organización más peligrosa, de derecha y malvada de la historia moderna, más malvada que el FMI. Es por eso que casi siempre ha sido dirigido por un secretario de defensa. Siempre ha sido explícitamente militar. Es el puño duro del imperialismo estadounidense.
Su idea es que hagamos que los países de América Latina, África y Asia exporten cultivos de plantación, especialmente plantaciones de propiedad extranjera. Pero la directiva principal del Banco Mundial a los países es: “No debes alimentarte; no debes cultivar tu propio grano o tu propia comida; debes depender de los Estados Unidos para eso. Y puede pagar eso exportando cultivos de plantación que no se pueden cultivar en zonas templadas como los Estados Unidos “.
Entonces, China y Rusia, no son realmente economías agrícolas. La base de la balanza comercial de Estados Unidos ha sido la agricultura, no la industria. Obviamente, nos desindustrializamos. La agricultura, desde la Segunda Guerra Mundial, ha sido la base de la balanza comercial.
Y necesitas dependencia extranjera. El propósito del Banco Mundial es distorsionar y deformar las economías de otros países hasta el punto de que dependen de los Estados Unidos para sus patrones comerciales.
BEN NORTON : Bueno, Michal, ¿no es cierto también que China tiene una producción agrícola masiva y que Rusia produce mucho trigo, verdad?
(36:14)
MICHAEL HUDSON : Claro, pero lo hace, no tiene que basar sus exportaciones en la agricultura a los países africanos. Puede permitirse que los países africanos cultiven su propio suministro de alimentos para que no tengan que comprar comida estadounidense; pueden cultivar su propia comida.
Imagínese, si China ayuda a otros países a cultivar sus propios alimentos y granos, entonces el superávit comercial de Estados Unidos se evapora. Porque esa es la única ventaja que tiene Estados Unidos, los agronegocios.
BEN NORTON : Sí, es como esa famosa cita: si le das un pescado a un hombre, comerá por un día; Si le enseñas a un hombre a pescar, comerá por el resto de su vida. Y luego creo que Marx, ¿Marx no lo complicó?
MICHAEL HUDSON : Pero si les prestas el dinero para comprar un pez, entonces él terminará en bancarrota y podrás obtener toda su propiedad.
MAX BLUMENTHAL : Sí, quiero decir, vimos esto claramente en Haití.
MICHAEL HUDSON : Sí, eso es lo típico: lo que tiene Estados Unidos cuando tiene un reinado libre, esa es exactamente la historia de Haití. Eso es absolutamente terrible. Es deprimente leer.
Tengo disonancia cognitiva, porque es muy injusto. Es tan horrible leerlo; Evito la página.
MAX BLUMENTHAL : Sí, quiero decir que observar todo esto es lo que me llevó al punto en que llegué a la conclusión de que tenía que haber otro sistema financiero internacional, cuando vi cómo Haití se puso de rodillas.
Primero con los graduados de la Escuela de las Américas dando un golpe de estado, y Bill Clinton reinstala a Jean-Bertrand Aristide. Y así todo sucede bajo el disfraz de buena voluntad de Washington.
Pero Aristide se ve obligado a firmar, básicamente a firmar la capacidad de producción agrícola nacional de Haití. Y lo siguiente que sabes es que su economía arrocera ha desaparecido y están importando arroz de Louisiana.
Y la única economía que queda, la única oportunidad económica que queda, es trabajar en estas zonas de libre comercio para las empresas estadounidenses.
Y ese es solo el modelo escrito en grande. De alguna manera ayudó a conducir al próximo golpe de estado, que eliminó a Aristide, y mira dónde está Haití hoy.
MICHAEL HUDSON : Correcto, significa que no debes proteger tu propia economía; solo Estados Unidos puede proteger su propia economía. Pero no debes. Eso es libre comercio.
(38:45)
MAX BLUMENTHAL : Correcto, volviendo al programa JFK Seeds of Peace. Son grandes subsidios agrícolas, y luego bombardean el Tercer Mundo con semillas y productos baratos, y luego tienen una crisis migratoria.
MICHAEL HUDSON : Seeds for Starvation es lo que se conoce como el programa. Porque al dar un bajo precio de ayuda externa a estos países, impidieron el desarrollo agrícola interno, porque ningún agricultor podía competir con los cultivos gratuitos que Estados Unidos estaba dando.
El propósito del programa Semillas para el hambre era evitar que los países se alimentaran y hacerlos dependientes.
MAX BLUMENTHAL : Sí, cuando vivía en Los Ángeles, conocía a familias que inicialmente habían cruzado la frontera debido al programa; señalaban directamente a Seeds for Starvation. Ellos decían: “Venimos de la zona rural de México y nuestro medio de vida fue aniquilado”.
Entonces este es un programa de larga data. Y hemos visto en el rescate de coronavirus cinco veces más dinero provisto a USAID para los llamados programas de estabilización que para los trabajadores del hospital.
Y eso es exactamente lo que acaba de describir: USAID es una especie de punta de lanza de estos programas que tienen como objetivo eliminar los programas de reforma agraria, y reemplazarlos con ayuda de los Estados Unidos en forma de estas semillas baratas y demás, bananas baratas a Burundi, y en todas partes
Entonces, ¿ve, a través de su experiencia en China, que Belt and Road es una alternativa genuina a este modelo?
(40:27)
MICHAEL HUDSON : Bueno, ciertamente están tratando de lograrlo. Por cierto, lo que acabas de describir no es un error; Es una característica.
Cuando tiene el mismo problema después de 50 años, es una locura, y sabemos que no, o es la intención.
Debe suponer en cierto momento que los resultados de estos programas de ayuda son los resultados previstos. Y ciertamente si miras el testimonio del Congreso, el Congreso lo sabe, pero los medios no lo captan.
En China, realmente están tratando de crear una alternativa. Quieren liberarse de los Estados Unidos. Y si las políticas de Trump de “Estados Unidos primero” continúan, y como él dijo, “tenemos que ganar cada acuerdo”. Eso significa que cualquier trato que hagamos con el país extranjero, ese país tiene que perder.
Entonces está integrando al mundo entero y aislando a los Estados Unidos. Y cuando aislas a los Estados Unidos, China se da cuenta de que lo que se aislará es la filosofía neoliberal que es la historia de portada, la economía basura que justifica todas estas políticas destructivas.
BEN NORTON : Bueno, Michael, creo que este fue uno de nuestros episodios más interesantes. Queremos una mayor cobertura económica, por lo que esperamos poder hablar más con usted y obtener un poco más de su análisis.
Supongo que solo concluyendo aquí, mi pregunta final sería: mencioné que el término guerra fría se ha utilizado mucho. Y, por supuesto, la nueva guerra fría va a ser diferente de la antigua guerra fría en muchas formas diferentes.
Y, por supuesto, Rusia no es la Unión Soviética en absoluto. Rusia no tiene un sistema socialista. El sistema de China, como usted mencionó, es mixto, todavía hay elementos socialistas, pero incluso la economía de China no está tan controlada por el estado como lo estaba la Unión Soviética en el pico de la guerra fría.
Así que me pregunto, es bastante claro si escuchas la retórica proveniente del Pentágono, esa “gran competencia de poder”, como se refieren a ella, es ahora la filosofía subyacente de la política exterior de Estados Unidos. ¿Cuál es la economía de eso?
Porque la economía del neoliberalismo, después de la destrucción del Bloque Socialista, y la declaración de George HW Bush de un “nuevo orden mundial”, que por supuesto es solo neoliberalismo y hegemonía estadounidense, en ese período, la filosofía económica clara, el tipo de guía La política exterior fue la destrucción de estados independientes socialistas y la integración forzosa de esos países en la economía neoliberal internacional.
Vimos eso con Iraq; vimos eso con la ex Yugoslavia; vimos eso con Libia, que en realidad es solo un estado fallido.
Así que ahora creo que estamos en una especie de nueva fase. El Pentágono lanzó hace dos años su estrategia de seguridad de defensa nacional diciendo que el nuevo objetivo del Pentágono y la política exterior de Estados Unidos es contener a China y Rusia. Ese es el objetivo declarado y profeso.
¿Cómo se ve eso económicamente en el futuro?
(43:31)
MICHAEL HUDSON : Bueno, creo que es correcto. Por supuesto, contendrá a Rusia y China, y no hay nada que Rusia y China quieran más que estar contenidas.
En otras palabras, de lo que están hablando es de desacoplarse de la economía estadounidense. Y Estados Unidos dirá: “Bueno, no les dejaremos tener acceso al mercado estadounidense, y no vamos a tener nada que ver con ellos”. Y Rusia y China dicen: “Chico, eso es maravilloso, ok, estamos en la misma onda allí. Puedes contenernos; te contendremos Sigue tu camino; seguiremos nuestro camino “.
Básicamente, la guerra fría fue un intento: es el neoliberalismo y la privatización. Es thatcherismo. Es, “¿Cómo hacemos que China y Rusia se vean como la Inglaterra de Margaret Thatcher o Rusia en la década de 1990 bajo Yeltsin?”
“¿Cómo evitamos que otros países protejan su industria y su sistema financiero del sistema financiero de los Estados Unidos y las exportaciones de los Estados Unidos? ¿Cómo evitamos que otros países hagan por sí mismos lo que Estados Unidos hace por sí mismo? ¿Cómo hacemos un doble rasero en las finanzas mundiales, el comercio mundial y la política mundial?
Y el resultado de tratar de evitar que otros países hagan esto es simplemente acelerar el invitado de despedida, acelerar su comprensión de que tienen que hacer un descanso; tienen que ser contenidos.
En otras palabras, tienen que crear su propio suministro de alimentos, no depender de las exportaciones de alimentos estadounidenses. Tienen que crear su propio sistema 5G, no dejar que el 5G de Estados Unidos, con sus portales de espías incorporados. Y tengan que crear su propia sociedad y seguir su propio camino.
Como era China antes del siglo XVI. Siempre fue el “Reino Central”; siempre se consideraba central e independiente del resto del mundo. Y está volviendo a eso. Excepto que se da cuenta de que necesita materias primas de África y otros países.
Y la pregunta es, ¿qué va a hacer Europa? ¿Va a seguir Europa las políticas deflacionarias correctas de la zona euro de Thatcher y acabará pareciéndose a Grecia? ¿O se unirá con Eurasia, con Rusia y China, y formará un continente asiático completo?
La guerra fría realmente se trata de lo que le va a pasar a Europa. Porque ya hemos aislado a China y Rusia y a la Organización de Cooperación de Shanghai.
La pregunta es qué pasará con Europa y qué pasará con África.
(Outro – 46:04)
BEN NORTON : Genial, bueno, creo que esa es la nota perfecta para terminar. Estuvimos hablando con el economista Michael Hudson. Es analista financiero de Wall Street y distinguido profesor de investigación de economía en la Universidad de Missouri – Kansas City.
También es autor de muchos libros, y estábamos hablando de “Súper imperialismo: la estrategia económica del imperio estadounidense”. Tiene dos versiones de eso, y lo vincularemos a ese libro en las notas de este episodio.
También enlazaremos a su sitio web, donde puede encontrar muchas entrevistas excelentes con transcripciones, sus artículos, y eso es michael-hudson.com.
Michael, muchas gracias. Esa fue una gran entrevista de dos partes. Aprendí mucho y creo que nuestros espectadores se beneficiarán mucho.
MAX BLUMENTHAL : Sí, muchas gracias Michael.
MICHAEL HUDSON : Gracias. Espero que podamos completar todos los detalles en transmisiones posteriores.
MAX BLUMENTHAL : Absolutamente.