domingo, 13 de enero de 2019

Noticias de Hoy Ene 13 (20)

 

Noticias de Hoy
Ene 13 (20)

AMLO y el largo camino hacia la justicia salarial


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AMLO y el largo camino hacia la justicia salarial

 

 


El gobierno de Andrés Manuel López Obrador está aplicando profundos cambios en la estructura salarial de la sociedad mexicana. El aumento salarial para los más desfavorecidos es uno de los más importantes de los últimos tiempos. La recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores es una de las batallas centrales del gobierno progresista mexicano.
Durante la última semana de diciembre, el Congreso mexicano aprobó con pequeñas modificaciones el paquete económico que envió el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para 2019. Al ser un gobierno identificado con causas progresistas, existía una alta expectativa en los ámbitos nacional e internacional por conocer el enfoque que tendría el presupuesto y en qué se diferenciaría de ejercicios anteriores. En el plano macroeconómico se percibe el interés de manejarse dentro de la ortodoxia económica para mantener las finanzas públicas sanas y responsables. No hay aumento de la deuda pública y, en cambio, se respetarán los compromisos de pago de intereses, una pesada herencia de las administraciones anteriores. La proyección de la inflación se calcula en tasas menores a las de 2018, mientras que el crecimiento económico se prevé alrededor de 2%. En términos generales, no se alteran los principales indicadores de la economía nacional.
Entonces, ¿en dónde o en qué radican los cambios que hará el nuevo gobierno? AMLO ha empezado por cumplir sus compromisos de campaña de implementar la austeridad en la administración pública y combatir la corrupción que se encuentra enquistada en ella en varios niveles. En cuanto a la austeridad, se han revisado las estructuras gubernamentales para evitar duplicidades en las funciones y para lograr más eficiencia en la organización. También se prescinde de las centenas de asesores que tenían los mandos superiores, cargos que funcionaban en la realidad como refugio laboral de amigos y familiares de la clase política. Para luchar contra la corrupción, se busca poner en marcha un programa de compras consolidadas, algo que es común en los gobiernos europeos pero que en México no se había hecho, precisamente porque no había interés en las administraciones anteriores de combatir la corrupción gubernamental.
También se modificó la Ley de Remuneraciones de Servidores Públicos, para disminuir los altísimos salarios que había en la jerarquía superior de la administración pública. «No puede haber gobierno rico con pueblo pobre» es lo que ha repetido incansablemente AMLO. Ahora, ya en el ejercicio del poder, ha actuado congruentemente al realizar ajustes y aplicar una reducción de 60% al sueldo del presidente y sus principales colaboradores. AMLO ha propuesto que el presidente de México gane 108.000 pesos mensuales (alrededor de 5.000 dólares) y pone un techo para que ningún servidor público perciba más que el mandatario o que su superior jerárquico. A muchos funcionarios y jueces del Poder Judicial, acostumbrados a ganar entre 10.000 y 15.000 dólares mensuales, lo han considerado un límite ofensivo. Hablan de derechos adquiridos donde lo que hay en realidad son privilegios que ayudan a reproducir las desigualdades históricas que hay en México.
Ante la oposición de estos sectores conservadores que pretenden mantener un régimen de privilegios, AMLO ha señalado y profundizado en la concepción de la responsabilidad y el honor que debería significar trabajar en la administración pública, poniendo énfasis en la diferencia que existe entre ser un funcionario y un servidor ciudadano. El servicio público debe ser una vocación y no un camino para el enriquecimiento personal, por lo que el presidente mexicano hace eco de lo que mencionaba José «Pepe Mujica durante su mandato en Uruguay: el político o funcionario que quiera hacer plata está en su derecho, pero para eso el lugar indicado es la iniciativa privada y no el servicio público.
Como complemento a la reducción de salarios en los mandos superiores, se realizó un aumento de 16% en el salario mínimo a escala nacional, con excepción de la zona fronteriza norte, donde por sus características particulares se decidió duplicar el ingreso en el área colindante con Estados Unidos. Estos incrementos salariales se convirtieron en los más significativos que ha experimentado el sueldo de los trabajadores en tres décadas. El ajuste era más que necesario, dado que México tiene uno de los peores salarios a escala continental, con un ingreso mensual de apenas alrededor de 130 dólares, una cantidad que no permite estar ni siquiera en los niveles mínimos de bienestar.
La propuesta del gobierno de AMLO se consensuó con las organizaciones empresariales para que no se diera de manera unilateral y para aminorar las resistencias contrarias a ella. El presidente mexicano afirmó que el aumento es «un acto de conciliación, de acuerdo, de madurez política, un acto que da confianza para mejorar las condiciones sociales y laborales en el país». Se busca que la medida sea la primera de una serie de acciones enfocadas en que los trabajadores recuperen parte de su poder adquisitivo, que se vio mermado en 60% o 70% durante la etapa neoliberal.
El reto del gobierno obradorista será transitar de un salario que se encuentra por debajo de la línea de las necesidades básicas a un salario digno que pueda garantizar un piso de bienestar mínimo para las familias mexicanas. En esto parece estar de acuerdo la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), que señala que la meta inicial deberá ser alcanzar un salario mínimo de 218 pesos diarios para 2021, y que aspira a que para 2022 se ubique en 240 pesos diarios (alrededor de 300 dólares mensuales). Esto significaría recuperar parte de lo perdido en los últimos 40 años.
La hoja de ruta que ha trazado AMLO va de la mano de las organizaciones sindicales y empresariales en el diseño de una nueva cultura salarial para beneficiar a 44,6% de la fuerza laboral en México que es la que percibe hasta dos salarios mínimos. A pesar de lo apremiante que es que el trabajador mexicano recupere un salario digno, la nueva administración sabe que los aumentos no pueden darse por decreto, sino que deben realizarse de manera paulatina, porque de lo contrario se podría generar un clima de inestabilidad política y económica que podría influir negativamente en la inflación que hoy se tiene controlada.
Además del histórico incremento salarial, el presupuesto aprobado contempla un sustancial aumento para la Secretaría de Bienestar y para la Secretaría del Trabajo. Ambas tendrán a su cargo la implementación de programas emblemáticos del gobierno, como la pensión universal para adultos mayores, el lanzamiento y funcionamiento de cooperativas y créditos sociales, y el programa de empleos y becas de capacitación para 300.000 jóvenes. Conciliando la urgencia de las demandas con la responsabilidad de mantener estables los indicadores macroeconómicos, AMLO intenta, con la austeridad gubernamental y un combate frontal contra la corrupción, cumplir con la principal promesa de campaña: «por el bien de todos, primero los pobres».
Con apenas un mes de gobierno, AMLO parece estar sentando las bases para completar una transición democrática y que la alternancia en el poder no signifique un simple cambio de emblema o de administración, sino que se convierta en un verdadero cambio de régimen. El proceso parece haberse iniciado con el pie derecho, aunque todavía falta un largo camino por recorrer.
Fuente: http://nuso.org/articulo/amlo-y-el-largo-camino-hacia-la-justicia-salarial/

Reformistas, anticapitalistas y socialistas (I)


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 Reformistas, anticapitalistas y socialistas (I)

 

 


El futuro inmediato de México depende de las relaciones y de la interacción entre, por una parte, los millones de partidarios de una reforma profunda que votaron MORENA y, por otra, los anticapitalistas que se oponen al gobierno de AMLO y los revolucionarios que ofrecen una alternativa socialista al sistema, sectores que tienen muchas diferencias y matices internos y que a veces se intersecan y traslapan y otras se oponen.
Por eso es importante analizar y comprender cada uno de estos grandes grupos, sus ideas, su evolución y la orientación general de las principales tendencias internas en cada uno de ellos.
“Sin teoría revolucionaria no hay acción revolucionaria”. En la actual situación transitoria e inestable de “empate” entre las clases, por consiguiente, el rasgo fundamental es la inexistencia de un partido revolucionario fuerte enraizado en los trabajadores rurales y urbanos que sea capaz de educar y organizar a grandes sectores sociales con sus publicaciones y de imponer la discusión de sus análisis y propuestas pues MORENA no es un partido y es reformista, no revolucionario, el EZLN y el CNI no funcionan como un partido revolucionario y los partidos socialistas son por ahora sólo grupos.
El PRT, en efecto, es la mayor y la más antigua de las organizaciones revolucionarias y la que más y mejores propuestas hace pero es aún débil en los centros de trabajo y de estudio. La Coordinadora Socialista Revolucionaria reúne por su parte varios grupos trotskistas y comparte muchísimas posiciones con el PRT pero su heterogeneidad la lleva a oscilar entre actitudes unas veces sectarias y otras a la rastra de MORENA. En cuanto a la Organización Política de los Trabajadores- que reúne en su seno sindicatos combativos como el SME y organizaciones revolucionarias, como el PRT, es más un esbozo de partido obrero de masas que un partido real. Además tropieza con la necesidad de algunos dirigentes sindicales de conseguir algo para sus afiliados negociando con el gobierno pues los sindicatos son en el capitalismo instrumentos de mediación y acuden al Estado en su lucha por vencer la resistencia patronal y, en particular, la de los monopolios y transnacionales, que forman el grueso del capital. La Nueva Central de Trabajadores, formada en febrero de 2014 con los sindicatos más combativos también enfrenta esa traba.
Sin radios, ni una TV por internet, sin un periódico central tanto la OPT y la NCT como las organizaciones trotskistas no han logrado convencer a los explotados cuya ideología sigue siendo la de sus explotadores masas y que esperan que un Salvador resuelva sus problemas.
Además, en el caso del PRT y de la CSR, que son muy activos en el campo social, no hay todavía una suficiente elaboración estratégica sobre el tipo de sociedad que proponen como alternativa al capitalismo ni planteos sobre acciones concretas para ir imponiendo desde ya –mediante la autoorganización, la autonomía, la autogestión en colonias o comunidades- elementos de esa alternativa.
Por su parte entre los revolucionarios no socialistas, el EZLN tiene ya un cuarto de siglo y es esencial para la liberación nacional y social de los oprimidos y explotados pero no nació anticapitalista. Por el contrario, su enemigo era inicialmente sólo el “mal gobierno” y exigía que los indígenas fueran considerados iguales a los demás ciudadanos por la Constitución (liberal) del Estado capitalista y oligárquico.
Sus ideas, por otra parte, se desarrollaron durante años gracias a un puñado de revolucionarios en la Teología de Liberación y la acción de la diócesis dirigida por el obispo Samuel Ruiz. Su visión religiosa consiguiente sobre la oposición entre el Bien y el Mal, que absolutos por definición, y el posterior paternalismo de sectores de la clase media que, para rescatarse de pecados racistas, pasaron a idealizar a los indígenas, influyeron para convencer a las bases zapatistas de que su gran pasado maya precapitalista convertido en mito y depurado de la lucha de clases y de las atrocidades puede ser el modelo para construir el futuro.
El apoyo de masas logrado conseguido en 1988 por la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas salvó al EZLN de la represión y le granjeó una gran simpatía en el Centro y el Sur del país y en las principales Universidades. Pero en pocos años dilapidó ese caudal político debido a su sectarismo, sus virajes y, sobre todo, su carencia de ideas y propuestas y su total silencio ante todos los problemas fundamentales del país y del mundo.
Al replegarse para construir islas de autonomía en un Estado capitalista, el EZLN dejó que sus bases se cocinasen en su propio jugo y les impidió aprender y educar al resto de los mexicanos y mantuvo el primitivismo machista que se expresa en los insultos a la madre de AMLO y en la carencia de argumentos en su lucha justa contra los proyectos de éste.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Corrupción sistémica


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Corrupción sistémica

 

 


La corrupción ha estado presente en la historia humana, pero sus formas más agudas y expresivas se han alcanzado en el marco del capitalismo, para México, el periodo neoliberal extendió a todos los niveles de gobierno la degradación moral y ética impregnando también a todos los sectores de la sociedad, imponiendo la lógica de la acumulación de la riqueza por encima de la vida, el hecho de pensar al Ser a partir de lo que posee y no de lo que es en sí, agudizó el anhelo de acumulación, abriendo los caminos para la realización de actos ilícitos en detrimento de la moral y el bienestar humano, el caso de PEMEX es representativo por el robo y venta (clandestina) de hidrocarburos (“huachicoleo”) pero no el único, las instituciones mexicanas están coludidas hasta la médula por actos de funcionarios y algunos sectores de empleados que han visto fácil usurpar de la riqueza nacional una parte (en muchos casos una gran parte) para su beneficio particular, la venta de medicinas por médicos y funcionarios del IMSS y el ISSSTE también son otra muestra, el narcotráfico y su directa vinculación con los organizamos del poder una evidencia más, la realidad ha evidenciado que el Estado mexicano ha cometido los mayores actos de corrupción que ya no pueden seguir impunes: la gran estafa de petróleos mexicanos sólo es un botón de muestra en la sistémica degradación de nuestras instituciones.
La corrupción política que ha generado un estado de impunidad continuo en las últimas décadas, se enfrenta ahora a la regeneración moral impulsada por el nuevo gobierno federal con su proyecto de la “Cuarta Transformación”, el combate contra este mal ha reabierto viejas rencillas entre partidos políticos y puesto en práctica las formas tradicionales de desinformación usadas por quienes pretenden mantener sus prebendas conseguidas por medio de acuerdos ocultos, sobornos y prácticas absolutamente ilegales. Los resabios de un viejo régimen político tiemblan por la llegada de una nueva lógica moral, sin que signifique una ruptura plena con el sistema, la regeneración propuesta quiere poner fin a todas aquellas acciones generadas por los gobernantes como por los ciudadanos que laceren el pacto social de convivencia establecido, es en sí, una reorganización de la vida pública de México, reestructurando algunos aspectos del sistema capitalista y manteniendo otros bajo una cierta vigilancia, aunque esto signifique una contradicción en muchos sentidos, la apuesta es por la toma de conciencia moral por parte de todos, un saneamiento ante la impunidad tan profunda que aún padecemos.
El capitalismo ha degradado al ser humano convirtiéndolo en mercancía, la cosificación de la naturaleza humana hace que, por ejemplo, el indígena sea objeto de las peores vulgaridades ante el juicio burgués, imponiendo la discriminación y el racismo como ejes de su percepción, hecho que se repite en el imaginario simbólico aplicado a las clases marginadas, esta corrupción social es la que ha llevado a nuestro país a los impensables niveles de degradación humana, y es que es necesario entender que la corrupción no es únicamente el acto ilegal cometido por funcionarios o ciudadanos, la corrupción es también el acto de aceptar la existencia de la impunidad, del racismo, de la explotación y de la injusticia en todos sus niveles, acompañados estos males de la violencia sistémica del Estado, expresada en la política, en las relaciones de género o en cualquier otra de sus manifestaciones. La realidad es violenta en sí, por la degeneración del Ser que ha imperado con la profundización de las diferencias sociales, los marginados cada vez son más ante el minoritario grupo que ostenta la riqueza producida por los propios marginados, la ruptura con la corrupción requiere por ende la toma de conciencia y el desarrollo de la perspectiva de clase que ponga un alto a tanta ignominia social.
La corrupción sistémica que vive México es un forma de violencia que silenciosamente degrada a la sociedad, la explotación que sufren los trabajadores sostiene la riqueza de quienes los explotan, generando una pirámide de injusticia y desigualdad, el capitalismo implantó en el seno social la corrupción como una forma de justificar su propia existencia, la impunidad tan común en las instituciones representa al individualismo, el satisfacer por cualquier medio el deseo de poseer, la ambición vulgar en perjuicio de todos los demás, la competencia puesta como la acción común, suplantó a la colectividad y a la solidaridad, la corrupción es sistémica por la propia naturaleza del capitalismo. Poner fin a esa degradación generada por el sistema requiere implementar una lógica radicalmente diferente, que surja de la conciencia de clase y de la solidaridad humana, en búsqueda del verdadero del bien común.
Cristóbal León Campos es integrante del Colectivo Disyuntivas
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Los pueblos indígenas reaccionan ante los ataques del nuevo gobierno


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 Los pueblos indígenas reaccionan ante los ataques del nuevo gobierno

 

 


Los ataques del nuevo gobierno a los pueblos indígenas, el cambio administrativo en la cartera de Agricultura y la responsabilidad sobre la demarcación de las tierras originarias ya están provocando una reacción inmediata de las comunidades organizadas y autónomas que sobreviven y luchan en el territorio nacional. Pasados más de 500 años de la invasión y una sistemática política de exterminio todavía resisten 305 etnias que ocupan poco más del 12% del territorio brasileño. La mayor parte, casi el 90%, se ubica en la Amazonia, un espacio de exuberante bosque en el que las comunidades todavía pueden vivir según su cultura y, de paso, garantizar la preservación de un bioma que es fundamental no sólo para Brasil, sino para todo el planeta. Basta un vistazo en los aplicativos "Google Maps" y "Google Earth" e inmediatamente se puede percibir que donde hay una comunidad indígena tiene protección y el bosque vibra. Donde hay una industria o hacienda, la vida agoniza.
La Amazonía, por sus características climáticas y ambientales, siempre ha sido un espacio de difícil ocupación, tanto que hasta hoy es la región con menor densidad demográfica. Pero la riqueza de su diversidad, los minerales y la voracidad en la búsqueda de energía (con la construcción de las centrales hidroeléctricas), ha hecho que los ojos se dirijan codiciosos hacia allá. Y así, el latifundio, que ya ocupa con el agronegocio más del 60% del territorio, quiere abarcar ese 12% que está bajo control de los pueblos originarios. La intención del gobierno, atendiendo al deseo de los granjeros, es sacar a los indígenas de las tierras "haciéndolos ciudadanos", lo que, en la práctica, significa no sólo eliminar su modo de ser en el mundo, sino su desintegración como ser humano que tiene una cultura propia, visceralmente diferenciada de la cultura occidental judeo/cristiana. Siguiendo los deseos del capital ultraliberal, los indígenas necesitan ser incorporados como fuerza de trabajo en las ciudades y en los campos, sin derecho a su propia tierra. Es un episodio más de acumulación primitiva que sólo servirá para destruir el modo de vida de los pueblos originarios.
Esta semana, tras una declaración del presidente de que los indígenas que viven en las tierras originarias son como animales en zoológicos, una carta abierta de los pueblos Aruak Baniwa y Apurinã deja bien claro su posición con relación a esa propuesta de hacerlos "ciudadanos": “No estamos en los zoológicos, señor Presidente, estamos en nuestras tierras, nuestras casas, como el señor mismo y como cualquier sociedad humana que están en sus casas, ciudades, barrios. Somos personas, seres humanos, tenemos sangre como tú, nacemos, crecimos, procreamos y después morimos en nuestra tierra sagrada, como cualquier ser humano viviente sobre esta tierra. Nuestras tierras, ya comprobadas técnica y científicamente, son garantías de protección ambiental, siendo preservadas y manejadas por los pueblos indígenas, promoviendo constantes lluvias con las cuales las plantaciones y agronegocios de la región del sur y sureste se benefician y lo sabemos”.
Ellos tampoco aceptan la idea de integración propuesta por el presidente: "Nosotros hemos sido diezmados, tutelados y víctimas de la política integracionista de gobiernos y del Estado Nacional Brasileño, por eso, acá estamos para afirmar que no aceptamos más política de integración, política de tutela y no queremos ser diezmados por medio de nuevas acciones de gobierno y del Estado Nacional Brasileño. Este país llamado Brasil nos debe un valor impagable señor Presidente, por todo lo que ya se ha hecho en contra y con nuestros pueblos. Las tierras indígenas tienen un papel muy importante para mantener la riqueza de la biodiversidad, la purificación del aire, el equilibrio ambiental y de la propia supervivencia de la población brasileña y del mundo”.
También en esta semana, una representación de la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), llegó a la Fiscalía General de la República solicitando el control judicial de la Medida Provisional firmada por el presidente Jair Bolsonaro que pasa a la cartera de Agricultura las atribuciones sobre identificación, delimitación y registro de tierra tradicionalmente ocupada por los indígenas. Según la APIB, esta medida contraviene el Artículo 6 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo así como una serie de otras leyes nacionales.
La representación también solicita la instauración de una investigación civil con el objetivo de investigar y controlar los actos y procesos administrativos de demarcación de tierras indígenas que se van a tramitar en el ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento, así como determinar una eventual responsabilidad administrativa atentatoria contra la moralidad administrativa, la democracia y los derechos culturales de los pueblos indígenas, basada en el artículo 129, párrafo 5 [N. del ed.: son funciones del Ministerio Público defender judicialmente los derechos y los intereses de la población indígena], de la Constitución Federal de 1988.
También exigen que se tomen medidas urgentes para evitar el riesgo de daños irreparables a los pueblos indígenas por la suspensión y/o interferencia política en los procedimientos demarcatorios, afectados por el eventual comportamiento de la ministra y sus subordinados.
Además de las acciones en los campos de la comunicación y el judicial, las entidades autónomas de la organización indígena ya están preparando acciones públicas contra el ataque a su cultura y sus tierras. Según las comunidades, no se puede retroceder con respecto a los importantes logros conseguidos gracias a la Constitución de 1988. Brasil no puede volver a tener una práctica colonial, tal como la que marcó el etnocidio y el memorismo post invasión. Habrá lucha.
Elaine Tavares es periodista.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

La estrategia perdedora del presidente Trump: Abraza a Brasil y se enfrenta a China


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La estrategia perdedora del presidente Trump: Abraza a Brasil y se enfrenta a China

 

 


La estrategia perdedora del presidente Trump: Abraza a Brasil y se enfrenta a China
Introducción
Estados Unidos recibe con los brazos abiertos a un régimen condenado al fracaso y amenaza a la economía más dinámica del mundo. El presidente Trump ha elogiado al recién elegido presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y le ha prometido estrechar los vínculos económicos, políticos, sociales y culturales con aquel país. Por el contrario, el régimen de Trump está decidido a desmantelar el modelo de crecimiento chino, imponiéndole severas y amplias sanciones y promoviendo la fragmentación de la gran China.
La elección de amigos y enemigos de Washington está guiada por una estrecha concepción de los beneficios a corto plazo y de las pérdidas estratégicas.
En este artículo analizaremos las razones por las que las relaciones entre EE.UU. y Brasil encajan en el objetivo de dominación global de Washington y por qué la Casa Blanca recela del crecimiento dinámico de una China independiente y competitiva.
Brasil en busca de un padrino
Desde el momento de tomar posesión, el presidente Bolsonaro anunció un programa para revertir casi un siglo de economía dirigida por el Estado. Comunicó la intención de privatizar el sector público al completo, incluyendo actividades estratégicas como las finanzas, la banca, los minerales, las infraestructuras, el transporte, la energía y las manufacturas. Además, la venta dará un trato de favor a las corporaciones multinacionales extranjeras. Los anteriores regímenes civiles y militares protegieron a las compañías nacionalizadas, que formaban parte de alianzas tripartitas entre empresas extranjeras, estatales y nacionales de propiedad privada.
Al contrario que previos gobiernos civiles elegidos democráticamente, los cuales procuraron (no siempre con éxito) subir las pensiones, los salarios y el nivel de vida y reconocían la legislación laboral, Bolsonaro ha prometido despedir a miles de empleados del sector público, reducir las pensiones y aumentar la edad de jubilación, al tiempo que reduce salarios y jornales para aumentar los beneficios y reducir los costes de los capitalistas.
El presidente Bolsonaro promete dar marcha atrás a la reforma agraria, asaltar las viviendas campesinas y detener y expulsar a sus ocupantes para reinstalar a los terratenientes y estimular la inversión extranjera como alternativa. La deforestación del Amazonas y su entrega a los magnates ganaderos supondrá la expropiación de millones de acres de tierra indígena.
En política extranjera, el nuevo gobierno de Brasil se compromete a seguir a Estados Unidos en todas las cuestiones estratégicas: Brasil apoya la guerra económica contra China, acepta las incautaciones de tierras palestinas por parte de Israel (optando por trasladar también su embajada a Jerusalén), respalda los complots estadounidenses para boicotear y derrocar los gobiernos electos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Por primera vez en la historia, Brasil ha ofrecido bases militares al Pentágono y fuerzas militares para todas y cada una de sus futuras invasiones o guerras.
La entrega gratuita de recursos, salud y soberanía de Bolsonaro ha sido celebrada por Estados Unidos desde las páginas del Financial Times, el Washington Post y el New York Times, los cuales han pronosticado un periodo de crecimiento, de grandes inversiones y de recuperación... si el régimen tiene el “valor” de imponer su traición.
Al igual que ha ocurrido en numerosas experiencias recientes en las que han tomado el poder regímenes neoliberales de derechas, en Argentina, Colombia y Ecuador, los periodistas y expertos que escriben las páginas financieras han dejado que sus dogmas ideológicos les impidan ver las eventuales dificultades y crisis.
Las políticas económicas del régimen de Bolsonaro ignoran el hecho de que dependen de la exportación agrícola y mineral a China y que compiten con las exportaciones estadounidenses... Las élites de la agroexportación se resentirán del cambio de sus socios comerciales. Se opondrán, derrotarán y debilitarán la campaña anti-China de Bolsonaro, si se atreve a persistir en ella.
Los inversores extranjeros se harán cargo de las empresas públicas pero es poco probable que aumenten la producción dada la tremenda reducción de empleo, salarios y jornales que se producirá con la caída del mercado de consumo.
Puede que los bancos concedan crédito, pero exigirán elevados intereses por “alto riesgo”, especialmente cuando el gobierno se vea confrontado por la creciente oposición social liderada por sindicatos y movimientos sociales y el aumento de la violencia provocada por la militarización de la sociedad.
Bolsonaro carece de mayoría en un Congreso que depende del respaldo electoral de millones de empleados públicos, trabajadores asalariados y eventuales, pensionistas y minorías raciales y de género. Sera difícil lograr alianzas en el Congreso... sin utilizar la corrupción para crear compromisos. El gabinete de Bolsonaro incluye a varios ministros clave que están siendo investigados por fraude y blanqueo de dinero. Su retórica anticorrupción se desvanecerá ante las revelaciones judiciales.
Es poco probable que Brasil aporte fuerzas militares de importancia para las aventuras militares, regionales o internacionales, de EE.UU. Los acuerdos militares con este país perderán peso cuando aumente la agitación interna.
Las políticas neoliberales de Bolsonaro profundizarán las desigualdades, afectando principalmente a los 50 millones de brasileños que han salido en los últimos años de la pobreza. La buena acogida de EE.UU a Brasil servirá para enriquecer a Wall Street, que tomará el dinero y saldrá corriendo, dejando que EE.UU. se enfrente a la ira y el rechazo de su aliado fallido.
Estados Unidos se enfrenta a China
A diferencia de Brasil, China no está dispuesta a someterse al saqueo económico ni a ceder su soberanía. China sigue su propia estrategia a largo plazo, consistente en desarrollar los sectores más avanzados de la economía, incluyendo la tecnología electrónica y de las comunicaciones de vanguardia.
Los investigadores chinos ya producen más patentes y artículos científicos de referencia que los de EE.UU. Gracias a la elevada financiación pública En aquel país se gradúan más ingenieros, investigadores de vanguardia y científicos innovadores que en Estados Unidos. Con una tasa de inversión del 44% en 2017, China supera con mucho a EE.UU. Ha pasado de exportar artículos de poco valor añadido a exportar bienes de lo más sofisticados como coches eléctricos a precios competitivos. Los i-Phones chinos, por ejemplo, están desplazando a los de Apple por precio y calidad.
China ha abierto su economía a las corporaciones multinacionales con sede en EE.UU. a cambio del acceso a tecnología avanzada, lo que Washington llama “incautación forzosa”. Asimismo, fomenta los acuerdos multilaterales y de inversión, actualmente con más de sesenta países, para la construcción de infraestructuras a gran escala y largo plazo por toda Asia y África.
En lugar de seguir el ejemplo económico chino, Washington se lamenta del comercio injusto, el robo tecnológico, las restricciones al mercado y las limitaciones del Estado a las inversiones privadas.
China ofrecería a Washington oportunidades a largo plazo para mejorar su actuación económica y social, si este reconociera que la competencia china es un incentivo positivo.
En lugar de realizar grandes inversiones públicas para mejorar y promover el sector de la exportación, Washington ha recurrido a las amenazas militares, las sanciones económicas y los aranceles con el fin de proteger a los sectores industriales estadounidenses atrasados. En vez de negociar los mercados con una China independiente, Washington acoge a regímenes vasallos como el del Brasil de Bolsonaro, basado en el control económico y las adquisiciones de EE.UU.
Estados Unidos lo tiene fácil para dominar a Brasil y lograr ganancias a corto plazo –beneficios, mercados y recursos–, pero el modelo brasileño no es viable ni sostenible. Por el contrario, Estados Unidos necesita negociar, regatear y ponerse de acuerdo con China, en tratos que beneficien a ambos países. Si EE.UU. llegara a cooperar con China, el resultado final le permitiría aprender y crecer de un modo sostenible.
Conclusión
¿Por qué Estados Unidos ha elegido abrir los brazos a un Brasil retrógrado en vez de hacerlo a una nación que lidera el futuro?
Básicamente porque tiene un sistema político altamente militarizado desde sus cimientos cuyo objetivo final es la dominación mundial: el imperialismo. Estados Unidos no quiere competir con una China innovadora, pretende coaccionarla para que desmantele las instituciones, políticas y prioridades que la hacen grande.
Washington exige a China que ceda la relativa autonomía del Estado, aumente la penetración estadounidense en sus sectores estratégicos y confíe en los banqueros y académicos del libre mercado. La política económica estadounidense viene marcada por banqueros corruptos, especuladores y lobistas que defienden intereses regionales particulares, incluyendo los de regímenes como el israelí. La política económica china está definida por los intereses industriales, y guiada por un Estado central con la capacidad y la voluntad para arrestar a cientos de altos funcionarios corruptos.
Estados Unidos no puede contener la trayectoria ascendente china cercándola militarmente, porque la estrategia económica de Pekín neutraliza las bases militares estadounidenses y supera las limitaciones arancelarias mediante la diversificación de sus principales nuevos acuerdos comerciales. Por ejemplo, China está negociando con India un enorme aumento de las importaciones agrícolas, incluyendo las de arroz, azúcar, leche, productos de soja y algodón. Actualmente, India tiene un importante déficit comercial con China, especialmente en maquinaria y bienes industriales, y está deseosa de reemplazar a los exportadores de EE.UU. China ha firmado importantes acuerdos comerciales y de inversión con países del Sudeste asiático, Corea del Sur, Japón, Pakistán, Rusia y Australia, así como de África, América Latina (Brasil y Argentina) y Oriente Próximo (Irán, Irak e Israel).
Estados Unidos no tiene suficiente capacidad de influencia como para agarrotar a China, ni siquiera en el sector de la alta tecnología, porque esta no depende tanto de los conocimientos estadounidenses. Washington ha garantizado los acuerdos con China, aumentando la exportación de automóviles y entretenimiento; China puede aceptar endurecer las medidas contra el llamado “robo de la propiedad” intelectual, especialmente porque ya no es un factor primordial, desde que la mayor parte de las innovaciones chinas son de creación propia. Además, las grandes empresas y Wall Street demandan que Trump alcance un acuerdo de mercados abiertos con China e ignore a sus enemigos autárquicos.
Frente a la continua buena marcha de la economía china (6,5% de aumento del PIB en 2018), su mayor énfasis en la ampliación de los servicios sociales, su mercado de consumidores y la facilitación del crédito, la política de aranceles coercitivos de Trump está condenada al fracaso y las amenazas militares solo servirán para que China amplíe y mejore su defensa militar y sus excelentes programas espaciales.
Sean cuales sean los acuerdos comerciales temporales y limitados que surjan de las negociaciones China-EE.UU., el régimen de Trump mantendrá su agenda imperial unipolar basada en acoger a regímenes sumisos, como Brasil, y enfrentarse a China.
El futuro pertenece a la independiente, innovadora y competitiva China, no a regímenes vasallos, militarizados y obedientes como Brasil.
El presente artículo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se nombre a su autor, a su traductor y a Rebelión como fuente del mismo

Las pesadillas políticas se multiplican por Europa antes que Davos


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Las pesadillas políticas se multiplican por Europa antes que Davos

 

 


11 DE ENERO DE 2019 / TOM LUONGO
Los sueños de integración de Europa se están desvaneciendo a medida que las personas se despiertan de la pesadilla que se les erige.
A medida que nos acercamos a la Ley IX de las protestas de Yellow Vest en Francia y las amenazas de crear corridas bancarias recibimos la noticia de que los Presidentes Trump y Macron no asistirán a la convocatoria de globalistas conocida como el Foro Económico Mundial en Davos.
Trump no asiste porque está claro que ya no es miembro de The Davos Crowd y Macron no lo es porque ninguna de sus apariciones públicas duplicará la cantidad de personas que usan equipo de seguridad de alta visibilidad y salen a las calles.
Casi parece que hemos llegado a Peak Davos con estos anuncios. Pero, claramente, ninguno de estos hombres está invitado porque en la mente de The Davos Crowd ya no figuran en sus planes a largo plazo.
Macron que no asiste es también una señal de que su gobierno será sacrificado en el altar de los chalecos amarillos en un futuro próximo.
Las protestas del chaleco amarillo tendrán que ser tratadas de una manera sustancial que va mucho más allá de unos pocos mandamientos temporales contra impuestos más altos. Ahora están destrozando otro símbolo de la opresión de clase media en Francia, las cámaras de velocidad.
Todos los gobiernos de Europa están en quiebra. Y la cámara de velocidad es simplemente otra en una larga lista de casos que intentan exprimir la sangre de la clase media ahora empobrecida y en disminución.
La simbología de que aplastan las cámaras de velocidad y exigen su dinero a los bancos no puede ser más clara. Cuando tomas todo de alguien, cuando no le queda nada que perder, se vuelve libre.
Libres para echar la raíz, como a los libertarios nos gusta decir. Persigue no solo la fuente inmediata de tu ira, Pero la causa raíz de ello. Macron y su Primer Ministro, Edouard Philippe, no tienen otra respuesta más que reprimir con más fuerza.

El Brexit Incorrecto

No funcionará. Y, en algún momento, la policía estará del lado de la gente y eso será todo. La desinvitación de Macron a Davos no debería sorprender a nadie entonces.
Pero, Francia no es el único problema que enfrenta la UE en este momento. Es cada vez más claro que Theresa May no ha logrado obtener un voto de sí para su contrato con Brexit. Y que el resultado más probable ahora es un Brexit difícil de no tratar.
El tipo de Brexit que es cosa de pesadillas para The Davos Crowd.
Un Brexit difícil no será fácil para nadie, pero las alternativas son mucho peores a largo plazo. El acuerdo de mayo viola la soberanía británica a un nivel que ni siquiera los miembros de la UE tienen.
Y ese fue el objetivo declarado de la falta de negociación de la UE en todo momento, para asustar a cualquier otra agitada en Italia, España, Francia, etc., que la UE es inevitable y eterna.
Entonces, ni siquiera te molestes en tratar de vencernos, porque somos invencibles.
Pero, no lo son. Desde el principio, todo el apalancamiento estuvo del lado de los EE. UU. En las conversaciones de Brexit. Theresa May, ya sea por incompetencia o por complicidad, se negó a usar ese apalancamiento. Fue como ver a Mitt Romney postularse para presidente contra Obama y negarse a atacar a Obama por su horrible historial.
¿Por qué? Porque Romney estaba trabajando para el mismo equipo, al final.

Davos-opoly

Y ese equipo ahora está mirando una revuelta a gran escala contra el único cuerpo parlamentario que les da legitimidad ante los ojos del mundo, la de la Unión Europea.
No es ningún secreto que una gran parte de los eurodiputados están a cargo de George Soros. No es ningún secreto que introducen legislación y reproches formales para castigar a los países por no remolcar la línea de fiesta de The Davos Crowd.
Por lo tanto, es con gran perspicacia estratégica y táctica que el italiano Matteo Salvini apuntó a las elecciones parlamentarias europeas de mayo como el punto de reunión para el movimiento euroescéptico.
Estas tres cosas – Francia, Brexit, elecciones de mayo. – Juntos representan una posible trifecta de succión para The Davos Crowd. La asistencia de Trump aumentaría su desdicha.
Dada la situación, ¿crees que Trump no se deleitaría en retocar sin piedad estos fatigos grasos mientras estaba allí? Es uno de los verdaderos placeres de su presidencia, incluso si el resto es un desastre.
Siento mucho que no se vaya.
Pero como dije el otro día, mientras más se enfocan estos problemas, mayor es la probabilidad de que estos eventos afecten a los mercados financieros más allá del punto de no retorno.
Y dada la frágil estabilidad creada por los bancos centrales en la última década desde Lehman Bros.,  no tomará mucho en el entorno actual para inclinar esa escala al pánico en toda regla.
Esa es la lección de la debilidad de fin de año en las acciones. Tuvimos un ciclo de pánico clásico de activos en riesgo (acciones) en activos sin riesgo (bonos y oro). La siguiente fase de esto será una realineación de esas categorías a medida que los activos tangibles se conviertan en las clases de activos preferidos y la deuda se considere inútil. – porque es.
Y quienes se endeuden y la financieraización interminable de todo serán los más expuestos al colapso. Y ese será el tema de conversación este año en Davos.

Oposición israelí: Putin planea robar la elección de su amigo, el dictador Bibi ‘


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Oposición israelí: Putin planea robar la elección de su amigo, el dictador Bibi ‘



No hay elecciones que Putin no pueda / no quiera hackear
Dan Weissman viernes 11 de enero de 2019
La oposición israelí ha acusado a Rusia de planear interferir en las próximas elecciones israelíes para garantizar la elección del primer ministro titular Benjamin Netanyahu, Según un informe del Jerusalem Post.
“Exigimos que las fuerzas de seguridad se aseguren de que Putin no esté robando la elección de su amigo, Bibi el dictador” declaró a Tamar Zandberg, líder de Meretz, un partido de oposición de izquierda.
El portavoz de Putin se apresuró a responder a la acusación infundada.
“Rusia nunca ha interferido en las elecciones en ningún país y no tiene planes de hacerlo en el futuro”  Dmitry Peskov declaró secretario de prensa.
La declaración se produce después de que el director de la agencia de inteligencia doméstica Shin Bet de Israel,  Nadav Argaman, Afirmó que un país extranjero planeaba intervenir en las elecciones de abril.
“No puedo decir en este momento por quién o contra quién, pero implica ciber [ataques] y piratería”, dijo. “100% [seguro] que [país redactado] intervendrá en las próximas elecciones, y sé de lo que estoy hablando, Simplemente no sé en favor de quién “.
Bajo Netanyahu, el líder del partido gobernante Likud, Las relaciones de Israel con Rusia mejoraron sustancialmente, particularmente durante la ruptura de Israel con los Estados Unidos durante la administración de Obama. Aunque actualmente se encuentra bajo investigación, sigue siendo popular entre la población israelí, y se espera que gane la elección por un amplio margen, a pesar del fuerte desafío del ex jefe de las FDI Benny Gantz y su centrista partido Israel Resilience. Netanyahu ha sido acusado falsamente por sus oponentes respaldados por Soros de cambiar a Israel en la dirección de un estado iliberal.
El principal aliado político de Rusia a la derecha israelí es el líder de Yisrael Beiteinu, Avigdor Lieberman, quien mantuvo una posición estrictamente neutral sobre la anexión rusa de Crimea durante su mandato como Ministro de Relaciones Exteriores entre 2009 y 2015. Sin embargo, su partido es notablemente más débil en las encuestas y corre el riesgo de no recibir un porcentaje suficientemente alto de votos para ganar un escaño en la elección. Rusia también mantiene lazos cálidos con los partidos árabes de izquierda de Israel, aunque es poco probable que desempeñen un papel en un futuro gobierno de coalición israelí.

El fanatismo religioso de las élites de Silicon Valley


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El fanatismo religioso de las élites de Silicon Valley

 

 


Han rechazado a Dios y la tradición en favor de un radicalismo egoísta que ve a su prójimo como prescindible.
Por PAUL INGRASSIA • 10 de enero de 2018.
A medida que nuestra sociedad se apresura hacia la ataraxia tecnológica, Nos puede ayudar a reflexionar sobre los costos de lo que se ha convertido en el nuevo pacto religioso de Silicon Valley. Para el tecnócrata ilustrado y el capitalista de riesgo, Dios murió hace mucho y fue enterrado, la democracia se dividió, el sueño americano se perdió. Estas creencias se mantienen en silencio, fuera del alcance de su base de consumidores. Mejor no enredar a los millones de estadounidenses de clase media que han desarrollado devociones serviles a sus teléfonos inteligentes, tabletas y puntos de eco. Verter miles de millones en los cofres de la tecnocracia en globo.
Si bien los tipos de Silicon Valley se demoran en darles sus propias pantallas a los niños, conociendo bien sus efectos nocivos sobre el desarrollo cognitivo y social (sin mencionar sus cualidades adictivas), Apenas se ponen en guardia cuando entregan estos aparatos a nuestra clase media. Algunos de nuestros oligarcas de silicio han llegado a llamar a estos productos “demoníacos” Sin embargo, en adelante van a llevarlos a las escuelas. despiadamente agnóstico en cuanto a lo que tenga en cuenta esto podría tener para las generaciones futuras.
Mientras lo hacen, sus opiniones políticas parecen volverse más radicales cada día. Como clase, representan la unión de la meritocracia y el suave nihilismo que se ha infiltrado en casi todas las instituciones importantes de la sociedad contemporánea. Por el día pesan contra armas y muros y desigualdad; por la noche se hunden en bunkers multimillonarios, protegidos contra el resto del mundo, descaradamente indiferentes a su descarada hipocresía. Esta disonancia cognitiva da lugar a una cosmovisión saqueadora, Uno cuyas consecuencias aún no se han entendido completamente pero ciertamente son catastróficas. Sus bajas tempranas ya incluyen algunos de los elementos más fundamentales de la sociedad civil estadounidense: Privacidad, libertad de pensamiento, incluso la verdad misma.
De ahí un perfil reciente del New York Times del gurú ungido de Silicon Valley, Yuval Harari. Harari es un filósofo futurista israelí cuyas predicciones apocalípticas, hechas en libros como Homo Deus: Una breve historia del mañana, han atormentado a algunos de los nombres más importantes en la escena política y empresarial, incluyendo a Barack Obama, Bill Gates y Mark Zuckerberg. The Times retrata a Harari como sombrío sobre el mundo moderno y especialmente su aceptación de la tecnología:
Parte de la razón podría ser que Silicon Valley, a cierto nivel, no es optimista sobre el futuro de la democracia. Cuanto más desordenado se convierte Washington, cuanto más interesado está el mundo tecnológico en crear algo más, y puede que no parezca una representación elegida. Los codificadores de rango y archivo han sido cautelosos durante mucho tiempo con la regulación y curiosos acerca de formas alternativas de gobierno. Una racha separatista recorre el lugar:  Los capitalistas de riesgo piden periódicamente que California se separe o se rompa, o para la creación de estados-nación corporativos. Y este verano, Mark Zuckerberg, quien recomendó al Sr. Harari a su club de libros,  Reconoció una fijación con el autócrata César Augusto. “Básicamente”, dijo el Sr. Zuckerberg a The New Yorker, “a través de un enfoque muy duro, Estableció 200 años de paz mundial “.
Harari entiende que la democracia liberal está en peligro, y él se ha comprometido a actuar como un obstáculo para las ansiedades de la clase elite. A cambio, lo regalan con lujosas cenas y lo tratan como a sus maharishi. Sin embargo, al leer el artículo, uno tiene la impresión de que, al menos en opinión de Harari, esto no es más que una fachada, o lo que los psicólogos llaman “formación de reacción”. En otras palabras, al prestar un servicio especial a Harari, que es escéptica de sus diseños, nuestras elites esperan evitarse incurrir en cualquier responsabilidad moral por los costos de su ingeniería social. Y “ingeniería social” no es un término exagerado para usar. Una parte del artículo del Times cuestiona la premisa de la distópica novela de Aldous Huxley en 1932, Brave New World, que cuenta la historia de un régimen totalitario que ha anestesiado una clase baja dócil en sumisión ciega:
Cuando abordamos el ala negra de gaviotas Tesla que el Sr. Harari había alquilado para su visita, trajo a Aldous Huxley. Generaciones se han horrorizado por su novela “Brave New World” Lo que representa un régimen de control de emociones y consumo indoloro. Los lectores que encuentran el libro hoy, dijo Harari, a menudo piensan que suena genial. “Todo está muy bien, y de esa manera es un libro intelectualmente perturbador porque te cuesta mucho explicar qué tiene de malo”, dijo. “Y obtienes hoy una visión de algunas personas en Silicon Valley que va en esa dirección”.
Aquí, Harari divulga con franqueza brutal el indiscutible vínculo entre el ateísmo privado y el pensamiento político. Al carecer de una ontología inmutable, el hombre se queda en el desierto, sin amarras de nada para mantener a raya sus insaciables pasiones. Su orgullo lo incita a jugar el papel de Dios.
En un momento del artículo, Harari se pregunta por qué deberíamos incluso mantener una clase “inútil” de baja capacitación, cuyo trabajo está condenado a desaparecer en las próximas décadas, reemplazado por inteligencia artificial. “Eres totalmente prescindible”, le dice Harari a su audiencia. Esta es la razón por la cual, según el Times, las elites de Silicon recomiendan soluciones de ingeniería social como el ingreso universal para tratar de mitigar los efectos más desagradables de esa clase “inútil”. Parecen ignorantes (o al menos son incapaces de admitir) que la naturaleza humana es imperfecta, pecaminosa, y nunca se puede perfeccionar desde lo alto.  Dado que muchos de la raza de silicio rechazan la posibilidad de un atemporal, metafísica inteligente (por no decir nada del cristianismo), Tales verdades sobre nuestras naturalezas pasan por alto sus cabezas.  Dejando a un lado la metafísica, el hecho de que nuestras elites estén pensando de esta manera, para empezar, – esa tecnología puede hacer que una subclase entera sea “prescindible” —Es en sí mismo motivo de preocupación. (Como dijo una vez Keynes: “A la larga, todos estamos muertos”.)
Harari parece tener una vendetta contra las tradiciones. —Que puede ser extrapolado a la tradición de la civilización occidental en general Por mucho tiempo consideramos aberrante la homosexualidad. Se le cita diciendo: “Si la sociedad se equivocó en esto, ¿quién garantiza que no hizo todo lo demás mal también?” Así, las elites del silicio tienen la audacia de eludir todo su derecho de nacimiento occidental, que se les ha transmitido a través de generaciones, en el nombre de crear una utopía orientada en torno a una visión moderna e hiper-individualista del hombre.
Cuando el hombre abandona a Dios, comienza a canalizar su deseo religioso, más devorador que incluso su instinto sexual, hacia otras salidas mundanas. Así, el liberalismo moderno ha evolucionado de una escuela de pensamiento político a una eclesiología de fuera y fuera, Una que pervierte elementos del dogma cristiano en canales tecnocráticos. (Por supuesto, uno puede debatir si esta fue la intención del liberalismo en primer lugar). Nuestras elites han creado una nueva religión. La humildad para ellos no es más que un vicio.
La razón por la que las elites son entretenidas alternativas a la democracia es porque saben que mientras nos adhiramos al gobierno constitucional Nuestro sistema estadounidense, incluso en su forma severamente comprometida. —Estamos atados a las restricciones totalmente naturales cableadas por nuestros redactores (quienes, por cierto, venerado Aristóteles y Jesús). Al darse cuenta de esto, buscan formas alternativas en los proyectos de ingeniería social de Silicon Valley. Con la esperanza de crear un régimen que se ajuste a sus fantasías megalómanas.
Si hay un lado positivo en todo esto, es que en la palabra real, cualquier intento de basar un régimen político en un ego desnudo está destinado a fracasar. Tales cosas han sido intentadas antes, en nuestras vidas, nada menos, y nunca han funcionado porque no pueden trabajar. El hombre nunca debe ser hecho el centro del universo porque, Por imposible, ya existe un orden natural que no puede ser violado. Que se dé cuenta de esto más temprano que tarde. Y que las pesadillas más salvajes del Sr. Harari nunca se hagan realidad.
Paul Ingrassia es co-presentador del podcast Right on Point.

Lo que la generación Z aprendió de los Millennials: saltar la universidad


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Lo que la generación Z aprendió de los Millennials: saltar la universidad

 

 


Por: Andrew Moran 04 de enero de 2019
Durante años, los millennials se han burlado de la idea de arreglar el inodoro de otra persona, instalar ascensores o limpiar los dientes de un paciente. En cambio, querían educarse en teoría de la danza lésbica, estudios de género, Y cómo los blancos y la civilización occidental destruyeron el mundo. Como resultado, la deuda de préstamos estudiantiles ha superado la marca de $ 1 billón, la tasa de desempleo juvenil ronda el 9%, y la generación más experta en tecnología y educada está retrasando la edad adulta.
Pero sus sucesores generacionales no están cometiendo los mismos errores, Eligiendo poner en un buen día de trabajo en lugar de quejarse en Twitter acerca de cuán “problemática” fue la serie de televisión Seinfeld. Parece que los jóvenes están prestando atención a la sabiduría de Mike Rowe, el presentador de televisión estadounidense que ha destacado los beneficios y la importancia de las escuelas de comercio y el trabajo de obrero – También ha hecho titulares para burlarse de los hombres-bebés y los llamados refugios de Starbucks.
¿Se convertirá la Generación Z en la acción de risa del mundo también? Improbable.

Z Is Abandoning University

Un nuevo informe de la revista VICE sugiere que la Generación Z – los nacidos alrededor de finales de los 90 y principios de los 2000 – están recurriendo a escuelas de oficios, no a la universidad ni a la universidad, para carreras. Aparentemente, un número creciente de estudiantes más jóvenes están viendo cheques de pago estables en los campos de la demanda sin tener que colapsar bajo el peso de una deuda aplastante.
Debido a que los Gen Zers quieren aprender ahora y trabajar ahora, están abandonando la ruta tradicional de cuatro años, Una respuesta algo precoz a la economía global en constante evolución.
Cosmetóloga, técnica petrolera y terapeuta respiratoria son solo algunas de las posiciones que esta generación de selfies, Snapchat, y los emoticonos estan tomando. Y este es un desarrollo alentador, considerando que la participación en la educación profesional y técnica (CTE) ha disminuido constantemente desde 1990.
David Abreu, profesor de la Escuela Secundaria Técnica de Queens, Dijo a una clase de jóvenes bateadores al comienzo del semestre:
“Cuando sales a la calle, no hay ninguna razón por la que alguien debería estar sentada en el sofá de mamá, comiendo cereal, Y viendo caricaturas o una telenovela. Hay toneladas de construcción, y no hay suficiente gente. Así que están contratando desde fuera de la ciudad de Nueva York. Están consiguiendo gente del medio oeste. Me encantan los acentos, pero no tienen suficiente de ti “.
Mientras que los estudiantes sienten la presión de obtener un título de cuatro años en una materia que ofrece menos oportunidades de empleo, Los trabajos de cuello azul están ahí para ser llenado. Se estima que más de un tercio de las empresas en construcción, La manufactura y los servicios financieros no pueden llenar trabajos abiertos, Principalmente debido a una escasez de habilidades y una escasez de calificaciones.
Esto podría cambiar en los próximos años.

El futuro de la universidad

En la última década, la experiencia universitaria se ha convertido en un circo. En Evergreen College, los reclusos corrieron el asilo. El personal de la Universidad de Missouri solicitó “algo de fuerza aquí” para reprimir a los periodistas. La Universidad de Harvard se ha convertido en una institución políticamente correcta. ¿Qué tienen en común todos estos lugares de enseñanza superior? Están perdiendo dinero, ya sea por menos donaciones o por la caída de la inscripción.
No solo estos lugares de aprendizaje superior se metastatizan en centros de adoctrinamiento de izquierda, Sus tarifas para graduados que obtienen un empleo son pútridas. Y los padres y los estudiantes se están dando cuenta de esto.
Con la tendencia de Gen Zers abrazando los oficios, el futuro de la educación postsecundaria podría ser diferente. Dado que los colegios deben seguir siendo competitivos en el sector, Tendrán que ofrecer programas alternativos y eliminar cursos eclécticos. y la administración deberá justificar su utilidad.
Un alumno que busque una educación STEM no será sometido a las divagaciones inane de un profesor de ecofeminismo o al currículo general de un curso de teoría queer.

Además, las universidades ya no podían permitirse gastar grandes cantidades de sus presupuestos en entornos opulentos. Es poco probable que un estudiante interesado en los oficios se sienta atraído por los balnearios de día, los dormitorios de lujo y los gimnasios exorbitantes. Quieren las habilidades, las herramientas, y la capacitación para obtener una carrera bien remunerada sin sacrificar el valor de 15 años de ganancias solo para que puedan disfrutar de la langosta para el almuerzo dos veces por semana.

Generación inteligente?

Los millennials son típicamente el blanco de las bromas, conocido por enviar mensajes de texto en medio de entrevistas de trabajo, exigir bebidas complicadas de Starbucks e ignorar a sus amigos en el restaurante.  Quizás la Generación Z no quiera experimentar la misma humillación y los mismos estereotipos. Esto podría explicar por qué están descartando las tendencias milenarias y, en cambio, están adoptando el sentido común, el conservadurismo, la tradición, y cualquier otra cosa que sea contraria a aquellos que necesitan ser mimados.
Los próximos 20 años deberían ser fascinantes. En 2039, Ryder, quien prefiere el pronombre “xe”, es empleado como barista, una posición que afirma es temporal para pagar su deuda estudiantil. Vive en el sofá de su amigo, Todavía protesta contra el ex presidente Donald Trump y gasta sus ingresos disponibles en tatuajes. En el mismo año, Frank opera un negocio de HVAC, posee su casa sin una hipoteca, y tiene una esposa y tres hijos que disfrutan de sus fines de semana de verano en el estadio de béisbol con los abuelos.
Uno fue a la universidad por filosofía feminista, el otro fue a la escuela de comercio. Tú decides quién.

Responsabilidades privadas y públicas: una asimetría inmoral


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Responsabilidades privadas y públicas: una asimetría inmoral 

 

 

Jesus Banegas

Desde cualquier óptica ética, tanto en la educación de los niños como en el ejercicio de cualquier tipo de responsabilidad personal, “predicar con el ejemplo” siempre ha sido una obligada referencia moral que, sin embargo, no opera en la política.
Además de la consabida corrupción, el más popular contra-ejemplo de las conductas ejemplares que cabría exigir a los políticos, en el día a día del ejercicio del poder sobresalen todo tipo de comportamientos políticos alejados de lo que cabría considerar como conducta íntegra, que cabría definir como aquella en la que lo que se piensa, se dice y se hace coinciden.
El Estado y sus agentes deberían ser juzgados usando los mismos estándares que se aplican a los juicios de las conductas privadas
La ejemplaridad, como consecuencia de practicar la integridad, debería ser una condición necesaria para gobernar y su ausencia una condición suficiente para dimitir de una responsabilidad política
“El Estado y sus agentes deberían ser juzgados usando los mismos estándares que se aplican a los juicios de las conductas privadas”, sostiene el filósofo Michael Huemer en The Problem of Political Authority… y, ¿quién puede estar en desacuerdo con él?
Para el autor, la “autoridad política es una propiedad moral en virtud de la cual el Gobierno puede obligar —coactivamente— en ámbitos no permitidos a cualquier otra persona y los ciudadanos deben obedecer en casos a los que no estarían obligados con otras personas”. La “legitimidad política” —derecho a legislar— corresponde al Gobierno, mientras que la “obligación política” —de obediencia— afecta al ciudadano.
En un Estado de derecho ninguna autoridad política debería imponer obligaciones que no esté obligada a cumplir también. Sin embargo, a nivel normativo los políticos y las administraciones públicas en general se cuidan mucho de aplicarse las reglas con las que obligan a la sociedad.
En los últimos años estamos asistiendo a una verdadera avalancha legislativa de crecientes obligaciones legales a los administradores de las empresas que plantea dos problemas muy criticables: el primero, porque nos coloca como país en una ridícula posición de liderazgo en obstáculos -en vez de en facilidades- para el desempeño de la función empresarial y el segundo, aún más grave, porque las responsabilidades patrimoniales y penales de los administradores privados no son de aplicación a los públicos, es decir, a los funcionarios ni a los cargos políticos.
“¿Por qué no empieza el regulador dando ejemplo, en vez de lanzar sermones a las empresas?”, escribía el gran experto en la materia Rafael Matéu de RosEXPANSIÓN, 10-4-2015— con motivo de las últimas recomendaciones de la CNMV a las empresas cotizadas.
La ley es igual para todos, incluso para quien la promulga
La asimetría entre las responsabilidades de los ciudadanos y las administraciones públicas, siendo muy grande, no hace sino crecer; lo que cuestiona la legitimidad del poder político.
El principio “la ley es igual para todos, incluso para quien la promulga”, acuñado pioneramente en España hace más de cinco siglos y ahora de moda como consecuencia de los escándalos políticos que han venido aconteciendo recientemente, debiera extenderse en el sentido de la frase anterior de Huemer; de lo contrario estaríamos —en realidad estamos— ante una burla de la Filosofía del Derecho.
El enorme déficit público acumulado en España en los últimos años como consecuencia de numerosas actuaciones de gasto de los gobernantes, sin que por ello hayan sido enjuiciados o puestos en cuestión, hace necesario abrir una reflexión profunda que conduzca a la reforma del régimen de responsabilidad ante terceros de los administradores públicos, para equipararlo con el de los administradores privados.
Si los consejeros de las empresas tienen responsabilidades patrimoniales y penales en la quiebra de las mismas ¿cómo es que los responsables políticos de haber llevado España a ser una “democracia fallida” —según el riguroso análisis de Manuel Conthe en EL MUNDO, 6-8-2015— no tienen responsabilidad alguna sobre tamaño desmán?
En España no existe ninguna vía para demandar a un funcionario público, salvo la penal
Es incomprensible que a las empresas se les exija un código de buen gobierno que impone, por ejemplo, la presencia en los consejos de administración de un mínimo de un tercio de miembros independientes y, en cambio, las instituciones públicas —incluidos los órganos reguladores de los mercados— estén regidas por “la cuota partitocrática” —sostenía recientemente también Rafael Mateu—, que excluye necesariamente a los consejeros independientes.
En España no existe ninguna vía para demandar a un funcionario público, salvo la penal. Es más fácil actuar contra un consejero de una empresa privada que contra un funcionario público, lo que exige la reforma del régimen de responsabilidades de los políticos ante terceros para poder usar la vía administrativa.
Existe una generalizada percepción en la sociedad de que hay una gran irresponsabilidad política en el manejo del dinero público y, sin embargo, ningún administrador público se responsabiliza nunca de nada. Mientras la responsabilidad condenatoria se aplica con frecuencia a médicos, arquitectos o ingenieros por errores o problemas derivados de su ejercicio profesional, apenas se aplica a jueces y políticos.
Hay un claro desequilibrio entre lo que se exige a las compañías privadas y a la Administración Pública. La opacidad con la que actúan los poderes públicos contrasta con las exigencias a las que están sometidas las empresas privadas. ¿Por qué las empresas están obligadas a presentar cuentas anuales de público conocimiento y las instituciones públicas no? ¿Para qué sirve el Tribunal de Cuentas?
Las empresas privadas están sometidas a cada vez más normas para garantizar su buen gobierno
Las empresas privadas y, en especial, las sociedades cotizadas en Bolsa, están sometidas a cada vez más normas para garantizar su buen gobierno. Las decisiones de sus administradores están sometidas a estrictos criterios de transparencia y de responsabilidad civil y penal. Sin embargo, eso mismo no ocurre con nuestros políticos, ni con las personas que ocupan cargos en las instituciones públicas. ¿Por qué no son aplicables los criterios del buen gobierno corporativo a las administraciones públicas? ¿No debiera modificarse el régimen de responsabilidad de autoridades y funcionarios para que pudieran estar sujetos a responsabilidad directa, igual que ocurre con los gestores de las empresas privadas?
La asimetría entre las responsabilidades de la “sociedad civil” y la “política” se   extiende también a cuestiones tales como:
  • Las administraciones públicas siguen retrasando pagos a los proveedores, sin que medie responsabilidad alguna de los políticos que los ocasionan.
  • Los plazos administrativos son ejecutivos contra los ciudadanos, pero no para las administraciones públicas, incluida Hacienda.
  • Las administraciones públicas pueden embargar las cuentas bancarias de los ciudadanos, incluso injustificadamente, sin que los responsables sean penalizados por ello.
  • En procedimientos penales se están produciendo continuamente filtraciones a los medios de comunicación sin que nunca haya habido investigación de culpabilidad con consecuencias.
¿Como es posible que la mentira, las pillerías fiscales, los fraudes universitarios, los abusos de poder, los usos privados de recursos públicos, etc, de los políticos proliferen con total impunidad cada vez más –muy particularmente en la actualidad– sin que la sociedad civil responda como debe frente a tamañas tropelías?
Va siendo hora de que la sociedad civil exija ejemplaridad a los responsables políticos para que el ejercicio de su “legal” poder democrático esté “legitimado” por una recta conducta moral.

La monarquía en una encrucijada


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La monarquía en una encrucijada 

 

 

Carlos Barrio

“La realeza es un crimen contra el que todo hombre tiene el derecho a alzarse y armarse. Todo rey es un rebelde y un usurpador…. Nadie puede reinar inocentemente”. Esta frase, pronunciada por el jacobino Louis de Saint Just el 14 de noviembre de 1792 durante el proceso contra el rey francés Luis XVI, sintetiza una corriente de opinión prevalente entre buena parte de la izquierda clásica y que enfatiza el carácter antagónico de la institución monárquica y la democracia.
Frente a Hegel que defendía la institución monárquica alegando que esta suponía una especie de personificación hipostasiada de la comunidad nacional, Marx, por el contrario, enfatizaba en su Crítica a la filosofía del derecho de Hegel que la monarquía no dejaba de ser una forma de dominación política que obtiene su legitimidad de algo totalmente irracional como es el mero hecho biológico de la pertenencia a una estirpe. En concreto decía Marx lo siguiente: “El nacimiento es un título despreciable que pertenece al orden zoológico, en este coincide el rey con el caballo; ambos son lo que son por su nacimiento y sangre”.
En la historia del pensamiento político se han intentado multitud de definiciones relativas a la esencia de la institución monárquica. En general todas ellas yerran porque no tienen en cuenta que la institución monárquica ha experimentado una evolución histórica desde una posición institucional, donde el monarca acaparaba todo el poder político, hasta las monarquías parlamentarias actuales, donde el monarca asume un papel residual, como mero órgano constitucional que realiza funciones arbitrales y moderadoras del funcionamiento de las instituciones políticas, sin peso político real.
La institución monárquica sigue suscitando enormes recelos, ya no sólo entre partidos políticos más escorados hacia la izquierda, sino incluso entre ciertos sectores de la sociedad más conservadores
De hecho, en la monarquía parlamentaria por antonomasia, Reino Unido, multitud de gobiernos laboristas han cohabitado con dicha institución, llevando a cabo programas políticos de corte progresista. Sin embargo, la institución monárquica sigue suscitando enormes recelos, ya no sólo entre partidos políticos más escorados hacia la izquierda, sino incluso entre ciertos sectores de la sociedad más conservadores. En el caso español, junto a explicaciones de orden conceptual, existen otras de orden histórico que tienen que ver con el proceso de restauración monárquico y su vinculación con el régimen autoritario del general Franco, así como a la opacidad en lo relativo a su funcionamiento durante buena parte del régimen político surgido con la promulgación de la constitución de 1978.
Examinando primeramente las razones de orden conceptual, encontramos que frente a las justificaciones clásicas de la institución monárquica de orden teocrático, el llamado derecho divino de los reyes, o de orden metafísico que convierten al monarca en órgano e instrumento del derecho justo (iustum animatum), en la actualidad se prefieren las justificaciones de orden sociológico, como la llamada legitimidad carismática del monarca, que en el caso español se traducen en el mito político del rey garante de la transición política de la dictadura a la democracia, o en el embrujo que sobre las clases populares ejercería la institución monárquica, que hace del boato y del ceremonial su razón de ser y que permite a la clases populares proyectar sus anhelos infantiles de grandeza y trascendencia. Walter Lipmann incide en esta idea cuando afirma que la forma de gobierno republicana seculariza en demasía el poder político, privándole de su prestigio y de toda su majestuosidad.
Por otro lado, la idea de continuidad dinástica, esencial a la institución monárquica, otorga a esta un prestigio y una neutralidad aparente que hace percibir en los ciudadanos una idea de unidad en el seno de estado democrático, sometido a multitud de vaivenes ideológicos según cambian los colores del gobierno de turno. Tampoco han faltado las justificaciones de corte patrimonialista de cierto anarcocapitalismo, como la defendida por Hans Herman Hoppe en Monarquía, democracia y orden natural. Frente al régimen democrático, que esta dominado por el colectivismo y el cortoplacismo de las decisiones políticas, la monarquía, por su propio interés, gestionará con mayor atino, evitando medidas confiscatorias que devalúen los activos del reino. Lamentablemente y a tenor del comportamiento, poco ético cuanto menos, del anterior monarca parece poco realista sustraer el monarca del pesimismo antropológico del liberalismo clásico.
El tener un monarca constitucional, con funciones simbólicas residuales, presenta innumerables ventajas para la partidocracia
Como el filólogo y experto en mitología Wilhem Roscher señalaba, a pesar de los innumerables cambios que la institución monárquica ha experimentado, subsiste un núcleo esencial en la institución que radica en la idea del privilegio, que se traduce en la inviolabilidad del monarca y en el carácter hereditario y vitalicio del cargo. El tener un monarca constitucional, con funciones simbólicas residuales, presenta innumerables ventajas para la partidocracia. Por ejemplo, la de tener una jefatura del Estado políticamente inoperante o un entretenimiento para las masas que distraiga la atención de la opinión pública de temas políticos candentes.
Sin embargo, ese residuo de desigualdad ante la ley y privilegio que necesariamente lleva aparejada la institución monárquica sigue planteando problemas, en especial en sociedades cada vez más cuestionadoras de formas de legitimación no democráticas. De ahí que partidos históricamente republicanos, como el PSOE, hayan planteado introducir medidas igualitarias en la institución monárquica, como pueden ser alterar la primacía del varón en el orden sucesorio o la supresión de la inviolabilidad real, medidas todas ellas que son un oxímoron en sí mismas, pues contradicen la esencia de la institución monárquica, que no es otra que la de la desigualdad. O se es republicano o monárquico, pero no se puede ser un poco de cada cosa.
En cuanto a las razones de orden histórico, la monarquía siempre ha sido una institución capital en la historia de España. Desde los tiempos de la monarquía visigoda, esta ha sido concebida como una especie de traslación institucional de la unidad peninsular que se trataba de recuperar, tras la desintegración de la unidad política que conllevó la penetración del islam en la península ibérica. Así el rey castellano Alfonso VIII o el rey Navarro Sancho III hacían referencia a su condición de reyes peninsulares en su heráldica. De ahí que el político canovista, Antonio Goicoechea estableciera, en uno de sus famosos diez mandamientos del buen monárquico, un tercero, que vinculaba el amor a la unidad de España con el amor a la institución monárquica.
Sin embargo, no es menos cierto que vincular unidad de España con continuidad dinástica no está exenta de problemas. La historia de España no presenta esa continuidad que sí se aprecia en la historia británica, donde salvo el periodo de la llamada Commonweath de Cromwell entre 1649 y 1660, la vinculación entre identidad nacional y corona es mucho más clara. En el caso español, el convulso siglo XIX con las querellas carlistas y el advenimiento de la II república cuestionan claramente ese relato. Cuando se cuestiona el origen de la monarquía actual, al vincularla a una decisión personal del dictador Francisco Franco, se apunta precisamente a esa discontinuidad y a ese carácter no parlamentario en origen que tiene la actual monarquía española. Aunque bien es cierto que la actual monarquía es constitucional, en la medida en que se incardina en el seno de una constitución democráticamente aprobada, no es menos cierto que el constituyente era plenamente consciente de su origen apócrifo de ahí que se sometiera a la voluntad popular su legitimación democrática en una votación única con el resto del articulado del texto constitucional y que su regulación, el título II, sea uno de esos contenidos de reforma agravada que establece el artículo 168.
Con la abdicación de Juan Carlos I se abrió un periodo de abierto cuestionamiento de la institución monárquica en España
Con la abdicación de Juan Carlos I se abrió un periodo de abierto cuestionamiento de la institución monárquica en España, con partidos como Podemos, abiertamente contrarios a su permanencia sin un referéndum popular expreso que la refrende. También la abierta rebelión del secesionismo catalán y la decida apuesta por la vigencia del texto constitucional por parte del rey Felipe VI han hecho renacer los tradicionales recelos del nacionalismo catalán hacia la dinastía borbónica.
Por otro lado, el tímido acercamiento del monarca, en su reciente mensaje navideño, en favor del diálogo con el nacionalismo tampoco augura una buena sintonía con aquellos sectores de la población, cada vez más hartos del continuo chantaje institucional al que el nacionalismo nos tiene acostumbrados. El auge del populismo, la globalización o el derrumbe del consenso socialdemócrata plantean un serio cuestionamiento del célebre axioma del constitucionalismo que enunciara Alphonse Thiers: El rey reina, pero no gobierna.
Foto: Ruben Ortega

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La raza, una antigualla tóxica


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La raza, una antigualla tóxica

 

 

María Teresa González Cortés

En la devoción por la tierra donde se ha nacido se oculta muchas veces un elitismo aristocrático, capaz de desbaratar las fronteras de la fisiología humana. Lo denunció Alexis de Tocqueville cuando percibió en La democracia en América (1835) cuán empeñados estamos en no reconocer en los demás los rasgos de humanidad y poco falta para que tomemos a ciertos individuos como “un ser intermedio entre el bruto y el hombre”, explicó.
La profecía de Tocqueville asoma 31 años antes de que “el gran brujo” Nathan B. Forrest combatiera la igualdad jurídica de los negros norteamericanos en defensa de los privilegios “amo-esclavo”. En el mismo año en que Forrest fundaba en Tennessee el club del Ku Klux Klan se conocían en el ámbito académico las Observaciones sobre una clasificación étnica de los idiotas (1866), una obra en donde su autor, John L. Down, consideró que no hay rastro de cualidades intelectivas superiores fuera de las poblaciones caucásicas, o sea, blancas.
Henry L. Mencken, apodado el sabio de Baltimore, avivó la discriminación social y propuso un programa de esterilización para los aparceros del sur de Estados Unidos
Igual que hicieron, entre otros, Meiners, Morton, Broca y Down, el editor y periodista Henry L. Mencken (1880-1956), apodado el sabio de Baltimore, avivó la discriminación social y propuso un programa de esterilización para los aparceros del sur de Estados Unidos. Mencken murió un año después de que EE UU derogara la última de las leyes que impedía a los afroestadounidenses ejercer el derecho al voto. La abolición de la infame legislación Jim Crow fue un suceso tardío puesto que, desde principios del siglo XX, se sabía desde el punto de vista científico que no había diferencias entre los cerebros de un blanco y de un negro: el neurólogo de la Universidad de Cornell, Burt Wilder, ya lo había mostrado con datos y fotografías en la mano durante su conferencia en la Charity Organization Society (Nueva York: 1909).
Al otro lado del Atlántico, en el continente europeo cundía asimismo el miedo a los cambios democráticos, miedo que iba escoltado por la furia que generaba el declive de las tradiciones elitistas. Y en ese duelo entre lo viejo y lo nuevo muchos abrazaron la existencia del Übermensch o Superhombre. El pensador que moriría loco, Friedrich Nietzsche, sobresalió de forma inusual en definir la morfología selectiva de individuos racialmente sobrehumanos. En La voluntad de poder (1901), el filósofo del imaginario alabó el objetivo moral y político de alcanzar “no solo una raza de señores cuya misión se agote gobernando, sino una raza que […] se pueda conceder todos los lujos, bastante fuerte para no aguantar la tiranía del imperativo de la virtud, bastante rica para no tener necesidad de la parsimonia y de la pedantería, más allá del bien y del mal”.
Lapouge tuvo la ocurrencia de separar a los europeos. Y distinguir la raza superior del ‘Homo europeus’ (ario, rubio, emprendedor) frente a la raza inferior del ‘Homo mediterraneus’ (semita, moreno y vago)
Pero Nietzsche no fue el único fanático. Hubo otros que multiplicaban sus quejas contra los infrahombres en alegatos a favor de los superhombres. Y a partir de este humus tenebroso y violento nacieron los atlas de anatomía “racista”. El fundador, junto con Jules Guesde, del Partido Socialista, hablamos de Georges Vacher de Lapouge (1854-1936), vulgarizó la propuesta eugenésica de promover el exterminio de pueblos enteros, en caso de no ponerse límites a la reproducción. Lapouge, que era un noble francés, tuvo la ocurrencia de separar a los europeos. Y distinguir la raza superior del Homo europeus (ario, rubio, emprendedor) frente a la raza inferior del Homo mediterraneus (semita, moreno y vago).
Con paños aristocratizantes se reflotó el mito de la raza escogida. Y con ayuda de las bioideologías se logró dar una orientación racista al nacionalismo. En España, la moda lamarckista de cortar a saltos la Historia produjo toda suerte de alucinaciones. El poeta gallego Eduardo Pondal y Abente (1835-1917), el vate de la nación gallega, llegó a escribir en su poema La raza: “vosotros sois de los cíngaros, de los rudos íberos, de los vagos gitanos, de la gente del infierno […,] nosotros somos de los celtas, nosotros somos gallegos”.
El lema, insultante, de “yo soy distinto a ti porque me siento más que tú” transmitía los venenos del Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas (1853) de Joseph Arthur de Gobineau. Y de la creencia en grupos étnicos peores surgieron los cantos sobre la especificidad de una raza. Uno de sus bardos más conocidos, Sabino Arana y Goiri (1865-1903), el fundador del fascismo regionalista vasco, colocó a los vascos en un estrato moral y biológicamente tan superior que, en contraposición a ellos, Arana ubicó a los no vascos, esto es, a españoles (o maquetos) muy cerca del escalafón de los simios.
Desde el punto de vista nacionalista los racistas eran alienistas, dado que admitían que un ser humano puede ser enajenado de su humanidad al vivir al lado de otros seres humanos. En este contexto, del inventor del fascismo regionalista catalán, Enrique Prat de la Riba, sabemos que admiraba la tradición antisemita alemana. Y, creyendo que los siglos de cultura se transmiten por la herencia, de la Riba adujo en La nacionalidad catalana (1906) que la raza constituye un factor determinista de primer orden, pues “ser de una raza quiere decir tanto como tener el cráneo más o menos largo o amplio, alto o achatado, poseer un ángulo encefálico más grande o menos pequeño, ser de complexión orgánica fuerte o débil, ágil o pesada, delicada o grosera, estar inclinado a tales pasiones o vicios o a tales cualidades o virtudes”.
La raza no es criterio jurídico en un Estado de derecho. Es una antigualla muy tóxica, un relato a extinguir, dado que pervierte las relaciones sociales
No lejos de estas ponzoñas falsas y maniqueístas, en pleno siglo XXI bastantes personas se sienten amenazadas por la llegada, en su opinión, de individuos (¿racialmente?) “subculturales”. Los discursos apocalípticos de Michel Houellebecq recuerdan los gritos de descontento que lanzaba Oswald Splengler en su Decadencia de Occidente, hace justo 100 años. Y del mismo modo que los dirigentes de la Liga Norte desprecian por cuestiones identitarias a sus compatriotas del sur de Italia, los economistas anglosajones emplean de manera insultante ¿solo en términos financieros? el acrónimo “cerdos”, “pigs” en inglés, para referirse a los países meridionales menos prósperos, como Portugal, Italia, Grecia y España, mientras que ciertos políticos con partitura idénticamente sectaria persisten desde diversos puntos de la geografía europea en lanzarnos su peculiar mensaje nacionalista. Y ello con el propósito de mantener el postulado diferencial de que la raza está ahí, de que “los Otros nos invaden” y “no son de los nuestros”, además.
La raza no es criterio jurídico en un Estado de derecho. Es una antigualla muy tóxica, un relato a extinguir, dado que pervierte las relaciones sociales. Y, sin embargo, hay electores, dentro y fuera de Europa, que votan, ¿cómo es posible?, a partidos racistas. Con el “yo soy distinto a ti porque me siento más que tú” la modernidad parece que no ha llegado a cuajar lo más mínimo, igual que en algunas de las regiones españolas más ricas no pocos de sus líderes siguen apadrinando los axiomas antidemocráticos de aquel sacerdote llamado Félix Sardá y Salvany, para quien satánicamente El liberalismo es pecado (1884), debido a la naturaleza, delictiva e inmoral a su juicio, de la igualdad. Y de la libertad.