lunes, 17 de julio de 2017

Fascismo: El Culto al Líder es el Culto al Capital

Fascismo: El Culto al Líder es el Culto al Capital

 

 

 
¿Qué es el fascismo? Es el culto a la violencia, a la supervivencia y a la victoria irreflexiva. La Supremacía. El fascismo se produce al permitir a individuos ejercer su superioridad en contra de la mayoría. En permitir la explotación. Que en nuestro lenguaje se traduce por Privilegio e Impunidad.

A la Imposición de un pueblo sobre otro, un hermano sobre otro, un sexo sobre otro, entre vecinos. No existe sin perdedores. Donde quiera que hay un fascista habrá un esclavo, aunque sea su hermano. Donde quiera que haya un esclavo habrá un fascista. 

¿Qué es un líder? Una persona con conocimiento y capacidades de guía. De los muchos liderazgos posibles el fascismo los adora todos, y pide por favor que alguien tome por las huestes las decisiones. Alguien que no sea demasiado estúpido o necio sacará algún beneficios. Algunos lo toman todo.

En manos de un fascista no hay diferencia entre socialismo o liberalismo, nacionalismo o internacionalismo, laicismo o confesionalismo, democracia o dictadura: siempre hay un señor que ordena y un siervo que obedece. Es el dominio de las jerarquías. En la miseria o en la opulencia, en el desierto o el paraíso, el fascista tomará por la fuerza, el oprimido debe obedecer.

¿Qué sucede cuando un líder económico toma las decisiones políticas?

¿Qué sucede cuando hablamos de economía? ¿Qué sucede cuando un líder económico toma las decisiones políticas? Sucede lo mismo que si un lider político toma decisiones económicas: el capital se reconcentra.

No solo el fascismo sirve al capital, es el propio capital en su forma de Poder, Capital-Poder [1]. Este Poder que otorga el Capital, al ejercer la violencia, permite la Acumulación [2] en manos de unas personas; así como permitió la Acumulación originaria.

Debido a este mismo Poder, político, económico y social, los líderes fasciatas pueden autodominarse como deseen: salvadores, elegidos, reyes o califas. No existe acumulación sin ejercer la fuerza. El fascismo adora el triunfo por la violencia.