jueves, 5 de febrero de 2015

¿Qué sigue en la SCT?

¿Qué sigue en la SCT?


Yuriria Sierra 05/02/2015 02:39
¿Qué sigue en la SCT?
Anteayer Enrique Peña Nieto anunciaba importantes medidas que su gobierno tomará para investigar los escándalos de las casas de Las Lomas, de Malinalco y de Ixtapan de la Sal. Sabe bien el Presidente que de no esclarecer estos temas, su margen de maniobra para implementar las reformas en las que invirtió los dos primeros años de su gobierno puede complicarse demasiado. De no hacerlo, el manto de la sospecha caería, inevitablemente, sobre todas y cada una de las licitaciones que faltan por desahogarse en estos meses y años venideros. Justamente por eso, decidió ir más allá de la investigación sobre las casas y los contratistas: a partir de ahora se establecerán protocolos para prevenir que cualquier contratación o licitación pública pueda verse contaminada por la posible existencia de algún “conflicto de interés”. Pero ya hay procesos en marcha con los que tendrán que ser en extremo escrupulosos para que ningún cabo suelto ensucie los procesos, en lo que Virgilio Andrade aterriza en la Secretaría de la Función Pública, y comienza la operación de estas varias instrucciones del Ejecutivo.
Lo digo porque varios de esos procesos ya en marcha corresponden a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Y para nadie es un secreto que justo esa dependencia es la que ha recibido varios golpes en los últimos meses. Apenas el viernes sabíamos que dará marcha atrás en al menos dos de los grandes proyectos que tenía planeados. Nuevamente el tren de Alta Velocidad México-Querétaro (aunque de forma temporal, dicen) y el Transpeninsular en Yucatán (éste sí, adiós para siempre). Pero por la SCT pasan todavía, por lo menos, tres de los más ambiciosos planes de la actual administración: el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la Reforma en Telecomunicaciones y la licitación de dos cadenas nacionales de televisión abierta.
Y en medio de todo este escenario, además, se ha ido el subsecretario que sacó adelante la reforma con los legisladores. Ignacio Peralta se fue como precandidato del PRI a la gubernatura de Colima. Con tal designación, deja libre el puesto que ocupó desde el inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto: la subsecretaría de Comunicaciones de la SCT, que es de vital importancia para sacar adelante todos los temas arriba mencionados (y varios más) que ya se encuentran en proceso. A raíz de la Reforma en Telecom, la SCT deja de ser regulador y se vuelve ejecutor de proyectos para el acceso universal a servicios de telecomunicaciones. En esta coyuntura, es clave que Peña Nieto y Ruiz Esparza nombren a alguien que ya conozca los proyectos y que tenga un perfil y una trayectoria de ejecución, eficiencia y, sobre todo, probidad, pues habrá que desahogar licitaciones por más de 1.1 billones de dólares desde esa subsecretaría en 2015. La SCT está en una crisis de credibilidad, y credibilidad es lo que se necesita para sacar licitaciones internacionales.
Y, sin embargo, cuenta con grandes aciertos. Por ejemplo, el Programa México Conectado, que forma parte de los proyectos emprendidos por la Sociedad de la Información y el Conocimiento, que dirige Mónica Aspe Bernal (quien sería la indicada para ocupar la subsecretaría, a juicio de los especialistas del sector). Ha logrado que al menos 65 mil espacios públicos estén conectados a internet de banda ancha. Es decir, que el 96% de los municipios del país tengan al menos uno de estos espacios, incrementando la cifra a 18 millones de mexicanos con acceso a internet. Ya no sólo limitar el internet a uso doméstico o a dispositivos propios, sino incorporarlo a espacios de uso común y donde se tengan herramientas para utilizarlo, como escuelas (pasando de 5 mil a 45 mil conectadas), universidades, bibliotecas, hospitales, e incluso, ya varios parques y plazas.
En la reforma aprobada en 2013, se escribe y detalla que su finalidad para ese rubro es disminuir la brecha digital, porque de esa forma llegan dos beneficios casi en automático: se mejoran los servicios públicos y se ahorran recursos. Han sido pasos estratégicos y muy bien ejecutados, que han permitido disminuir la brecha generada por el rápido avance de las tecnologías y el rezago económico. Las licitaciones en curso son el paso necesario para hacer la Red Compartida (nueva red celular que deberá cubrir todo el territorio nacional en la mejor banda del espectro) y la Red Troncal (red de fibra óptica que deberá operar y crecer la red de fibra que hoy es de la CFE).
Sin duda, ahora que estarán bajo la lupa todas y cada una de las acciones que realicen las secretarías y todos los funcionarios que en ellas laboren, tomen decisiones y ejerzan presupuesto público, las designaciones que realice Enrique Peña Nieto tendrán que ser inobjetables. Y particularmente ésta, que se realice en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Por las muchas implicaciones que tendrá, por el mucho presupuesto que deberá ser impecablemente ejercido y para cicatrizar las heridas que la propia Secretaría ha representado para su gobierno.

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