martes, 4 de julio de 2017

Dictadura económica en República Dominicana


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Dictadura económica en República Dominicana Kaos en la red


Con el actual gobierno del PLD, se profundiza la intensificación de la explotación económica y social del pueblo dominicano, acompañado de profundos procesos de corrupción.
República Dominicana
Cada vez más el pueblo dominicano sufre la intensificación de la explotación, a saber, encarecimiento del costo de la vida cada día como consecuencia del modelo neoliberal corporativo, cero control de precios de la canasta familiar, a pesar de existir una ley de protección al consumidor; falta de controles a todos los niveles, por ejemplo, los precios suben incontroladamente, la mayoría de los productos farmacéuticos se encuentran falsificados, las pastas dentales falsificadas, productos alimenticios sin calidad, adulterados, que no responden a la calidad predicada; los productos de automóviles y vehículos de motor, adulterados en su mayoría, por piezas de imitación falsificadas; al igual que una gran cantidad de productos, entre ellos bebidas alcohólicas; contrabando, falsificación de productos de consumo de primera necesidad, y de productos industrializados.
El clientelismo deteriora día a día las instituciones del país; y los recursos del Estado son dilapidados permisivamente dentro de una lógica irreversible de falsa competitividad; la corrupción administrativa campea en todas las instituciones del Estado; las empresas buscan siempre la manera de violar las leyes de Aduanas e impositivas; la vida se hace más escasa por la acción de los monopolios y del proceso de privatización de las empresas estatales; el neoliberalismo se impone como forma de vida y concepción del mundo, y los que ejecutan estos procesos se hicieron con el tiempo se hicieron dueños, co-dueños, socios y co-socios de los principales negocios del país.
El negocio eléctrico es un barril sin fondo que aumenta sus tarifas de consumo dia tras día, y como consecuencia aumentan también los apagones; la facturación eléctrica viene siendo reducida en cuanto a las fechas  de vencimiento con el fin de sustraer de los bolsillos del pueblo un mes de pago de facturas; los contadores eléctricos son cambiados por otros más ligeros que permiten la estafa de los consumidores; los sectores de clase media se encuentra prácticamente en vías de desaparición y proletarización, resultando que los negocios dudosos y dolosos aumentan día tras día…
Y así sucesivamente se deteriora el nivel de vida del pueblo dominicano, sin que ningún sector social se pronuncien sobre estas crisis; pocos protestan contra estas situaciones críticas que golpean a los sectores populares.
Las crisis del presente apuntan en sentido de que la revolución y transformación de la sociedad, y la reforma del Estado, son tareas pendientes en República Dominicana. Se hace necesario educar y concientizar cada vez más a los dominicanos de los distintos sectores sociales, con el fin de hacerles comprender que las transformaciones están pendientes,  y que la revolución de abril, que fue frustrada por la intervención de las tropas norteamericanas con la ayuda de los socios y turiferarios criollos que hoy se presentan como símbolos de libertad y solidaridad.
II
Actualmente, República Dominicana vive bajo una dictadura económica absolutista y corporativa, en el sentido de que los sectores de clase media, los trabajadores en sentido general, los habitantes rurales de pequeña producción, los distintos sectores de empleados, tanto del sector estatal como del privado, están sometidos a la esclavitud asalariada y a la división del trabajo enajenante, pues los precios de los productos del mercado nacional han subido continuamente de nivel, como decíamos anteriormente, mientras los salarios permanecen prácticamente congelados.
Absolutamente todos los productos de consumo popular bajan permanentemente de calidad y suben de precios, lo que equivale a una doble carestía. Los dominicanos se encuentran yugulados por elites corporativas cada vez más comprometidas con la explotación social del pueblo dominicano. Igualmente ocurre con los servicios que sufren aumentos desproporcionados llevando a los ciudadanos en general a condiciones de empobrecimiento material y espiritual.
La rapiña del negocio eléctrico, que las compañías distribuidoras de electricidad esclavizan a los consumidores con sus aumentos abusivos, últimamente utilizan la técnica de rapiña, que consiste en disminuir mensualmente la fecha de facturación, de modo de lograr como resultado el robo de un mes de facturación, para lograr el pago de un mes fantasma, amén de que cada mes viene más elevada en su nivel de costos.
Y ésta técnica de rapiña se apoya en calificar y perseguir como robo criminal la sustracción de energía eléctrica, con el fin de aterrorizar a las familias con amenaza de prisión preventiva y juicio criminal, lo cual constituye un aspecto extorsionante y abusivo contra los atrapados consumidores.
La calificación de criminal de los hechos de sustracción de energía eléctrica, constituye una persecución inconstitucional, que obedece al interés de altos funcionarios que todo el mundo conoce, en eficientizar el cobro de la facturación, ya que se hicieron co-dueños, socios del negocio eléctrico, producto del proceso de privatización a que fueron sometidas las empresas estatales; y como consecuencia, se pagan subsidios escandalosamente altos mensualmente a las distribuidoras, con el fin de compensar supuestamente la sustracción del fluido eléctrico.
Pero esas transferencias no están sujetas a contabilidad o auditoria, lo cual quiere decir, que esos recursos del pueblo dominicano cogen un rumbo desconocido dentro del escenario de la fraudulenta y mezquina privatización de los negocios públicos. Dicen que ladrón que roba a otro ladrón, tiene cien años de perdón.
III
Decíamos que desde hace algunos años el pueblo dominicano vive plenamente una dictadura económica y social. El gobierno dominicano, valga decir, las elites monopólicas del poder, trabajan afanosamente en pro de un dominio casi absoluto del pensamiento colectivo, y lo hace premeditadamente con fines de perpetuación en el Poder, utilizando y manipulando los medios de comunicación vigentes de República Dominicana, y utilizando a su manera el presupuesto público. Sabemos que existen varias formas políticas para controlar, dominar y utilizar los medios de comunicación, que hoy son verdaderas armas para el linchamiento mediático.
Desde la gratificación hasta el tráfico de influencia. Pero, en todo caso, la complacencia, del Poder corporativo con los medios de comunicación, conduce a un condicionamiento severo que resulta en la práctica en colaborar indirectamente con los planes de perpetuación, creando imágenes colectivas e imágenes simbólicas a favor de la figura del presidente que hoy maneja el Poder Ejecutivo.
Los medios de comunicación no pueden ser censurados o criticados, sino más bien tratar de comprender y analizar la compleja situación de un Poder político hegemónico que moldea y sobredetermina el papel que deben cumplir dichos medios.
Y para nadie es un secreto que los medios de comunicación de la República, sufren un moldeamiento, una influencia negativa y absolutista, una censura previa, una sobredeterminación efectiva en sus estructuras fundamentales, un condicionamiento ideológico y político, y todo ello conduce al dominio absoluto del pensamiento colectivo, del pensamiento y las emociones del pueblo dominicano.
Este factor constituye dictadura política e ideológica con el fin de fortalecer y justificar las políticas del actual gobierno. Constituye también dictadura económica y política en la medida en que cada vez más se intensifica la explotación económica de los distintos sectores sociales.
Dictadura económica y dictadura política, con la colaboración pasiva de los importantes medios, que son llevados al colaboracionismo, al amarillismo, frente a las difíciles situaciones estructurales que se van desarrollando.
Colaboracionismo en el ámbito de contribuir pasivamente a la creación peculiar del dominio absoluto de la mentalidad colectiva (Emile Durkheim); y contribuir también, por consiguiente, a los planes de perpetuación, con fines históricos, de las actuales prácticas gubernamentales y particularmente de la figura de la persona que ocupa el Poder Ejecutivo.
Quien trabaja afanosamente día tras día para ese proyecto, de manera cotidiana intenso, conglomerando apoyos, buscando imágenes, justificando errores, omitiendo el lado negativo de las situaciones sociales, permitiendo la mistificación del mundo político, presentando un proyecto de Reforma Constitucional orientado sustantivamente a crear un traje a la medida para la reelección de lo que sería un segundo periodo a contar del 16 de Agosto del 2016, hasta el 16 de Agosto del 2020.
Para luego volver como candidato en las elecciones siguientes, y de éste modo crear la plataforma para una consagración indefinida.
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www.debateplural.com/2017/06/30/dictadura-economica-en-republica-dominicana/