sábado, 5 de agosto de 2017

Decir que los niños tienen pene no es delito de odio, es biología”


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“Decir que los niños tienen pene no es delito de odio, es biología”


Si algo puede decirse de Vladimir Putin, es que no se somete a la corrección política. El presidente de Rusia explica y destroza la ideología de género en una entrevista para la televisión estadounidense que nunca salió al aire. Facebook también la ha suprimido. Se trata de uno de los discursos más devastadores contra los argumentos a favor de la ideología de género que haya hecho nunca un líder europeo. En la misma, Putin defiende la campaña de la asociación católica española Hazte Oír contra la transexualidad infantil. Reproducimos la entrevista, que también pueden ver y oír a través del vídeo:
(Pinche aquí).Putin comienza haciendo una analogía para explicar su punto de vista sobre la ideología de género. “Supongamos que yo le digo que soy, sin dudas, el mejor presidente del mundo. Y tengo derecho a sentir que soy el mejor presidente del mundo. Y si alguien pregunta de dónde surge mi idea o autopercepción, podría argumentarlo muy bien diciendo que he sido elegido tres veces; de hecho ostento el récord de ser el mandatario que más tiempo ha estado en ese cargo desde la caída de la Unión Soviética. Si juntamos a ello todos los reconocimientos que he obtenido, entonces yo me auto percibo como el mejor presidente del mundo. Y si a alguien se le ocurre pensar lo contrario será tratado de fóbico y me encargaré de que sea censurado. Ahora bien, no siéndome eso suficiente, crearé leyes para que nadie pueda decir que el mejor presidente es otro. Ahora, ¿qué sucede si voy a un psiquiatra? Me dirá que no soy el mejor y que lo que tengo es un trastorno narcisista. ¿Cómo se le ocurre a ese psiquiatra discrepar conmigo y apelar a su conocimiento? Es hora de crear un lobby. Entonces hago lo siguiente: junto colegas que piensen que son todos los mejores del mundo. Mis colegas son gente con recursos suficientes para presionar a cualquiera. Decidimos ir a los manuales de salud mental y presionar para que quiten el trastorno narcisista de sus páginas. Y que aquel que no lo recuerde le sea diagnosticada una fobia. Y cuide sus palabras. Usted no podrá discernir ni decir que es mejor que otros, así que cuide sus palabras. Si usted piensa que estoy exagerando, hay una ridícula ley en Inglaterra que prohíbe a los médicos llamar ‘madre’ a las embarazadas para no ofender a las mujeres que se sienten hombres. Una minoría con disforia imponiéndose por encima de todos nosotros.
Analizo la realidad y los hechos. Nadie tiene que justificarse por no ser homosexual. Hay movimientos y activistas tratando de trastornados a quienes no queremos acostarnos con transexuales. Les cuesta entender que yo la cama la comparto con quien quiero. No creo que la intimidad de nadie deba ser decidida por un grupo de personas diagnosticadas psiquiátricamente con disforia. Eso sí me parece algo repugnante y enfermo.
Si usted quiere ir por la vida diciendo que es un oso panda, por supuesto que no me molesta. Pero si usted va a tratarme de fóbico por observar que usted no es un oso panda, no me pida que la tome en serio. Y más aún, si usted comienza a insinuar que yo padezco alguna suerte de trastorno por querer ir a la cama con mi esposa en lugar de con un oso panda. Quieren crear leyes para que no podamos decir las palabras ‘niña’ y ‘niño’ y decir que los niños tienen pene se ha convertido en un delito de odio. No es delito de odio, es biología. ¿En qué clase de mundo vivimos que se nos prohíbe el sentido común para satisfacer a una minoría con disforia.
¿Usted tiene noción de la aberración que está teniendo lugar en Canadá? Le quitan la tenencia a los padres que no acepten la idea de género de sus hijos, niños que no tienen su consciencia formada”.
Llegado a este punto, la periodista preguntó a Putin: “Si yo me siento un hombre, ¿quién es usted para decir que no soy un hombre?”.
Respuesta del mandatario ruso: “Bueno, en ese caso, yo me siento una ballena azul con súper poderes y habilidades mutantes. Supongamos, ahora hablando en serio, que tratáramos los desórdenes alimenticios con esta ideología. Deberíamos decirles a las bulímicas que continúen vomitando. Las personas anoréxicas se perciben a sí mismas como gordas, aunque sean personas demasiado delgadas. Pero según esta ideología, deberíamos decirles que están gordas. Los especialistas dicen otra cosa. Pero estos especialistas también dicen que los transexuales padecen un trastorno . Entonces tratémoslos de fóbicos. Como verá, la ideología de género carece de sustento alguno por donde se la analice. Me niego a someterme al capricho de unos pocos. Además, me pregunto por qué solamente tiene que ser de género. La misma ideología puede aplicarse a cualquier cosa. ¿Por qué no tengo 18 años? ¿Por qué no soy japonés? Quiero ver qué pasa si exijo la ciudadanía al Gobierno de Estados Unidos porque me siento estadounidense”.