sábado, 13 de mayo de 2017

"El pueblo alemán debe limpiar los cuarteles de cualquier resabio del nazismo"


mundo.sputniknews.com

"El pueblo alemán debe limpiar los cuarteles de cualquier resabio del nazismo"

 

 

 


La ministra alemana de Defensa, Ursula von der Leyen, enfrenta una dura crisis política, tras la detención de un teniente del Ejército. El efectivo, identificado como Franco A., se hizo pasar en 2015 por un inmigrante sirio que solicitaba refugio en Alemania.
Hasta abril de este año, se le brindó alojamiento y otros tipos de ayuda social. Según las autoridades alemanas, el soldado intentaba lograr así una segunda identidad, y usarla para cometer un atentado terrorista.
"El pueblo alemán debe limpiar los cuarteles de cualquier resabio del nazismo. Alemania no oculta su historia y trata de hacer un profundo cambio. Hasta el día de hoy siguen habiendo investigaciones de los nazis que se escaparon durante la década del 50. Son personas de arriba de 90 años pero los siguen buscando. Entienden que la justicia es la única forma de dejar aclarado de qué se trata su historia", dijo a Sputnik Ariel Gelblung, del Centro Simon Wiesenthal de Argentina.
Al revisar las pertenencias de Franco A., la policía encontró un fusil con una esvástica y una lista de posibles blancos a eliminar. Entre ellos figuraban el presidente alemán, Joachim Gauck, el ministro de Justicia, Heiko Maas y la diputada de izquierda Anne Helm.
Antes de hacerse pasar por un refugiado, el oficial era conocido en el Ejército por sus posiciones ultranacionalistas. Tras su arresto, fue detenido otro oficial militar y un civil, acusados de participar en el complot.
De acuerdo a la Deustche Welle, durante la investigación del complot militar, las autoridades alemanas encontraron habitaciones con objetos nazis en dos cuarteles. Tras estos hallazgos, la ministra de Defensa ya anunció planes para mejorar la "educación política" en las fuerzas armadas. Su cartera informó además que la inteligencia militar investiga 280 casos de supuestos ultraderechistas en el ejército.

Sobre la pervivencia de las posiciones extremistas en la sociedad Gelblung opinó que "el odio nunca se terminó. Va tomando distintas formas. Por diferentes razones hay personas que adhieren a ideologías del odio. El problema es cuando éstas ideologías llegan a posiciones del poder. En Francia, con los resultados electorales que obtuvo el Frente Nacional deducimos que casi cuatro de cada 10 personas adhieren a posturas de ultraderecha. En la actualidad el odio se manifiesta de la izquierda a la derecha", indicó.