lunes, 12 de junio de 2017

Elecciones en el Reino Unido: el capital británico en dificultades


kaosenlared.net

Elecciones en el Reino Unido: el capital británico en dificultades


Los laboristas han ganado diez puntos, situándose en el 40%, mientras que los conservadores también han aumentado su apoyo en 5 puntos, obteniendo el 42%. El gran perdedor fue el partido anti-inmigración y anti-UE UKIP, que se derrumbó.
Este gobierno minoritario conservador va a tener dificultades para sobrevivir por mucho tiempo. Bien podría haber nuevas elecciones generales antes de que termine el año y podrían dar lugar a un gobierno laborista con el objetivo de revertir las políticas neoliberales de los últimos 30 años.
El resultado de las elecciones en el Reino Unido es un desastre personal para la líder conservadora Theresa May. Convocó elecciones anticipadas para asegurarse una gran mayoría y aplastar al Partido Laborista en la oposición y a sus dirigentes de izquierda. Pero, en lugar de ello, los conservadores han perdido 12 escaños y su mayoría en el Parlamento y los laboristas, dirigidos por un candidato de izquierda como Jeremy Corbyn, han incrementado su porcentaje de votos dramáticamente después de una fuerte campaña.La participación ha sido del 69%, la más alta desde 1997, cuando la cifra fue del 71,4%. Los jóvenes votaron laborista, particularmente en las grandes ciudades. Los laboristas han ganado diez puntos, situándose en el 40%, mientras que los conservadores también han aumentado su apoyo en 5 puntos, obteniendo el 42%. El gran perdedor fue el partido anti-inmigración y anti-UE UKIP, que se derrumbó.
El resultado es lo que se llama un ‘Parlamento bloqueado’, sin mayoría absoluta de ningún partido. Esto hace que las próximas conversaciones con la UE para el Brexit se vean afectadas porque no hay un gobierno ‘fuerte y estable’ para negociar.
Pero más que un desastre para May y los conservadores, lo es sobre todo para la clase dominante británica. Las negociaciones sobre los términos de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea deben comenzar el 19 de junio y ahora los negociadores de la UE tendrán enfrente a unos representantes británicos que han perdido su mayoría en el parlamento. Los términos de cualquier acuerdo van a ser duros con los intereses del capital británica: en el comercio, la movilidad del empleo y los flujos de capital hacia la ciudad de Londres.
Mientras tanto, la economía del Reino Unido tiene dificultades. En el primer trimestre de 2017, el PIB real del Reino Unido creció más lentamente que cualquier otra economía desarrollada (G-7). La libra esterlina cayó bruscamente al conocerse el resultado de las elecciones y es probable que siga devaluándose a medida que los inversores extranjeros consideren sus opciones, dada la incertidumbre de lo que sucederá con Brexit y la difícil posición de un gobierno minoritario conservador incapaz de llevar a cabo ninguna medida de política económica. la Libra Esterlina ya ha caído más de un 15% desde el resultado del referéndum sobre el Brexit del año pasado.

Esto ha provocado un aumento sustancial de los precios en las tiendas por los precios de importación más altos. La inflación es probable que aumente aún más, reduciendo los ingresos reales del hogar medio británico.

¡Y eso después de que los hogares británicos hayan sufrido el estancamiento más largo de los ingresos reales en los últimos 166 años!

El déficit comercial del Reino Unido con el resto del mundo sigue ampliándose porque los exportadores británicos no pueden aprovechar la debilidad de la libra y los precios de importación suben.

La principal razón por la que el capital británico no está aprovechando la devaluación de la moneda es que las manufacturas y los servicios británicos todavía no son competitivos porque el crecimiento de la productividad es prácticamente cero.
Han pasado nueve años desde el inicio de la crisis financiera mundial en el año 2008. Desde entonces, el PIB real por persona en las principales economías ha aumentado en promedio menos de un 1% al año. Eso es muy inferior al promedio tendencial antes de la crisis mundial. A Alemania le ha ido mejor con un alza acumulada del 8,7%, incluso mejor que al país afortunado, Australia (6,8%). Sin embargo, ¡el Reino Unido ha logrado sólo un 2% más en nueve años!

La razón principal es el fuerte retroceso del crecimiento de la productividad del trabajo. La economía del Reino Unido ha dependido para su crecimiento (limitado) desde el final de la Gran Recesión del aumento del consumo y de un gran incremento de la inmigración de jóvenes de Europa del Este y la Unión Europea. De acuerdo con las estadísticas más recientes de la ONS, no ha habido un aumento el número de nacidos en el Reino Unido con empleo en el último año. Todo el aumento neto del empleo se ha debido a los nacidos en el extranjero. Si las negociaciones para el Brexit siguen adelante y se pierde la libre circulación de mano de obra, las empresas británicas van a tener que utilizar mano de obra y habilidades domésticas. El crecimiento del empleo se ralentizará y la producción nacional sufrirá, a menos que la productividad aumente.
Y la razón principal de que la productividad no aumente es el fracaso de las empresas británicas a la hora de invertir en capital productivo, es decir, nueva maquinaria, instalaciones y programas informáticos. La inversión empresarial apenas ha aumentado desde la Gran Recesión, aun cuando la rentabilidad se ha recuperado.

Eso es porque los beneficios se concentran en las grandes empresas, mientras que las pequeñas y medianas empresas ganan poco y no podían obtener crédito. Las grandes empresas (principalmente de tecnología y finanzas) devuelven sus ganancias a los accionistas en forma de dividendos y recompra de acciones o guardan dinero en efectivo en el extranjero en los paraísos fiscales, en lugar de invertir. Y la rentabilidad empresarial en el Reino Unido comenzó a caer de nuevo, incluso antes de la votación del Brexit.

La economía del Reino Unido se prepara para entrar en un período de estancamiento en el mejor de los casos. Los economistas de la OCDE ya están pronosticando que la economía del Reino Unido se ralentizará a sólo un 1% el próximo año como consecuencia de los efectos del Brexit. Y es muy probable una nueva recesión global en el próximo año o dos.
Después de las elecciones de 2015, que los conservadores ganaron por poco, sostuve que la victoria fue un regalo envenenado y que los conservadores no ganaría las próximas elecciones.  Lo dije debido a una probable recesión global antes de 2020. Sin embargo, el Brexit pasó por encima de todo ello durante un tiempo. Estos resultados electorales fueron en parte una consecuencia del Brexit en la medida en que a los conservadores les fue mejor en las áreas que votaron a favor de abandonar la UE y al Partido Laborista en las que se voto permanecer dentro. Pero ahora, las elecciones también han colocado sobre la mesa el tema de los niveles de vida de la mayoría en comparación con la riqueza de unos pocos. Eso provocó el fracaso de May.
Este gobierno minoritario conservador va a tener dificultades para sobrevivir por mucho tiempo. Bien podría haber nuevas elecciones generales antes de que termine el año y podrían dar lugar a un gobierno laborista con el objetivo de revertir las políticas neoliberales de los últimos 30 años. Pero si la economía capitalista del Reino Unido se encuentra en una situación difícil, un gobierno laborista se enfrentará con el desafío inmediato de la aplicación de sus políticas.
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
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Los laboristas han ganado diez puntos, situándose en el 40%, mientras que los conservadores también han aumentado su apoyo en 5 puntos, obteniendo el 42%. El gran perdedor fue el partido anti-inmigración y anti-UE UKIP, que se derrumbó.
Este gobierno minoritario conservador va a tener dificultades para sobrevivir por mucho tiempo. Bien podría haber nuevas elecciones generales antes de que termine el año y podrían dar lugar a un gobierno laborista con el objetivo de revertir las políticas neoliberales de los últimos 30 años.
El resultado de las elecciones en el Reino Unido es un desastre personal para la líder conservadora Theresa May. Convocó elecciones anticipadas para asegurarse una gran mayoría y aplastar al Partido Laborista en la oposición y a sus dirigentes de izquierda. Pero, en lugar de ello, los conservadores han perdido 12 escaños y su mayoría en el Parlamento y los laboristas, dirigidos por un candidato de izquierda como Jeremy Corbyn, han incrementado su porcentaje de votos dramáticamente después de una fuerte campaña.La participación ha sido del 69%, la más alta desde 1997, cuando la cifra fue del 71,4%. Los jóvenes votaron laborista, particularmente en las grandes ciudades. Los laboristas han ganado diez puntos, situándose en el 40%, mientras que los conservadores también han aumentado su apoyo en 5 puntos, obteniendo el 42%. El gran perdedor fue el partido anti-inmigración y anti-UE UKIP, que se derrumbó.
El resultado es lo que se llama un ‘Parlamento bloqueado’, sin mayoría absoluta de ningún partido. Esto hace que las próximas conversaciones con la UE para el Brexit se vean afectadas porque no hay un gobierno ‘fuerte y estable’ para negociar.
Pero más que un desastre para May y los conservadores, lo es sobre todo para la clase dominante británica. Las negociaciones sobre los términos de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea deben comenzar el 19 de junio y ahora los negociadores de la UE tendrán enfrente a unos representantes británicos que han perdido su mayoría en el parlamento. Los términos de cualquier acuerdo van a ser duros con los intereses del capital británica: en el comercio, la movilidad del empleo y los flujos de capital hacia la ciudad de Londres.
Mientras tanto, la economía del Reino Unido tiene dificultades. En el primer trimestre de 2017, el PIB real del Reino Unido creció más lentamente que cualquier otra economía desarrollada (G-7). La libra esterlina cayó bruscamente al conocerse el resultado de las elecciones y es probable que siga devaluándose a medida que los inversores extranjeros consideren sus opciones, dada la incertidumbre de lo que sucederá con Brexit y la difícil posición de un gobierno minoritario conservador incapaz de llevar a cabo ninguna medida de política económica. la Libra Esterlina ya ha caído más de un 15% desde el resultado del referéndum sobre el Brexit del año pasado.

Esto ha provocado un aumento sustancial de los precios en las tiendas por los precios de importación más altos. La inflación es probable que aumente aún más, reduciendo los ingresos reales del hogar medio británico.

¡Y eso después de que los hogares británicos hayan sufrido el estancamiento más largo de los ingresos reales en los últimos 166 años!

El déficit comercial del Reino Unido con el resto del mundo sigue ampliándose porque los exportadores británicos no pueden aprovechar la debilidad de la libra y los precios de importación suben.

La principal razón por la que el capital británico no está aprovechando la devaluación de la moneda es que las manufacturas y los servicios británicos todavía no son competitivos porque el crecimiento de la productividad es prácticamente cero.
Han pasado nueve años desde el inicio de la crisis financiera mundial en el año 2008. Desde entonces, el PIB real por persona en las principales economías ha aumentado en promedio menos de un 1% al año. Eso es muy inferior al promedio tendencial antes de la crisis mundial. A Alemania le ha ido mejor con un alza acumulada del 8,7%, incluso mejor que al país afortunado, Australia (6,8%). Sin embargo, ¡el Reino Unido ha logrado sólo un 2% más en nueve años!

La razón principal es el fuerte retroceso del crecimiento de la productividad del trabajo. La economía del Reino Unido ha dependido para su crecimiento (limitado) desde el final de la Gran Recesión del aumento del consumo y de un gran incremento de la inmigración de jóvenes de Europa del Este y la Unión Europea. De acuerdo con las estadísticas más recientes de la ONS, no ha habido un aumento el número de nacidos en el Reino Unido con empleo en el último año. Todo el aumento neto del empleo se ha debido a los nacidos en el extranjero. Si las negociaciones para el Brexit siguen adelante y se pierde la libre circulación de mano de obra, las empresas británicas van a tener que utilizar mano de obra y habilidades domésticas. El crecimiento del empleo se ralentizará y la producción nacional sufrirá, a menos que la productividad aumente.
Y la razón principal de que la productividad no aumente es el fracaso de las empresas británicas a la hora de invertir en capital productivo, es decir, nueva maquinaria, instalaciones y programas informáticos. La inversión empresarial apenas ha aumentado desde la Gran Recesión, aun cuando la rentabilidad se ha recuperado.

Eso es porque los beneficios se concentran en las grandes empresas, mientras que las pequeñas y medianas empresas ganan poco y no podían obtener crédito. Las grandes empresas (principalmente de tecnología y finanzas) devuelven sus ganancias a los accionistas en forma de dividendos y recompra de acciones o guardan dinero en efectivo en el extranjero en los paraísos fiscales, en lugar de invertir. Y la rentabilidad empresarial en el Reino Unido comenzó a caer de nuevo, incluso antes de la votación del Brexit.

La economía del Reino Unido se prepara para entrar en un período de estancamiento en el mejor de los casos. Los economistas de la OCDE ya están pronosticando que la economía del Reino Unido se ralentizará a sólo un 1% el próximo año como consecuencia de los efectos del Brexit. Y es muy probable una nueva recesión global en el próximo año o dos.
Después de las elecciones de 2015, que los conservadores ganaron por poco, sostuve que la victoria fue un regalo envenenado y que los conservadores no ganaría las próximas elecciones.  Lo dije debido a una probable recesión global antes de 2020. Sin embargo, el Brexit pasó por encima de todo ello durante un tiempo. Estos resultados electorales fueron en parte una consecuencia del Brexit en la medida en que a los conservadores les fue mejor en las áreas que votaron a favor de abandonar la UE y al Partido Laborista en las que se voto permanecer dentro. Pero ahora, las elecciones también han colocado sobre la mesa el tema de los niveles de vida de la mayoría en comparación con la riqueza de unos pocos. Eso provocó el fracaso de May.
Este gobierno minoritario conservador va a tener dificultades para sobrevivir por mucho tiempo. Bien podría haber nuevas elecciones generales antes de que termine el año y podrían dar lugar a un gobierno laborista con el objetivo de revertir las políticas neoliberales de los últimos 30 años. Pero si la economía capitalista del Reino Unido se encuentra en una situación difícil, un gobierno laborista se enfrentará con el desafío inmediato de la aplicación de sus políticas.
es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.