martes, 20 de junio de 2017

La clase obrera y los pueblos deben tomar en sus manos el futuro


diario-octubre.com

La clase obrera y los pueblos deben tomar en sus manos el futuro

Octubre

En el mundo capitalista-imperialista, y consecuentemente en la Unión Europea, (UE), se llevan a cabo importantes cambios, en el plano internacional y nacional, debido a las destructoras consecuencias de la crisis económica internacional y de la agudización de las principales contradicciones de este sistema.
Los desafíos a los que están confrontados las clases dominantes y su sistema, provocan una política agresiva contra la clase obrera y los pueblos dominados.
Mediante esta política en sus diferentes aspectos y formas, la UE incrementa la explotación, es cada vez más reaccionaria, más belicista y aumenta el saqueo neocolonial, concretamente en los países africanos.
Por la unidad de los trabajadores y la solidaridad. Contra la ofensiva del capital
En Europa, mientras la explotación de la clase obrera se agrava más y más, millones de jóvenes notienen futuro salvo el de la precariedad y la emigración. Millones de personas carecen de protección social y las mujeres son cada vez más discriminadas. La pobreza golpea a amplios sectores de las masas, mientras que la riqueza y el poder de una minoría no cesa de acrecentarse.
En medio de estas dificultades, los capitalistas aplican una política muy agresiva contra la clase obrera. En cada país de la UE, se llevan a cabo ataques contra intereses vitales y derechos fundamentales de los trabajadores. Los planes para despedir a millares de trabajadores, es la dura realidad en numerosas fábricas y empresas. Se ejerce una dura presión sobre los obreros para hacerlos trabajar más con menos salario. Los convenios colectivos y las leyes laborales son atacados en todas partes. Los patronos quieren decidir qué, cuándo y con qué forma deben llevarse a cabo las negociaciones con los trabajadores, para así destruir a sus organizaciones. Con el apoyo de los gobiernos, quieren ampliar los horarios y retrasar las jubilaciones.
Esta ofensiva se lleva a cabo con la complicidad de la burocracia sindical oportunista y «amarilla». Los obreros y los trabajadores nunca han cesado de luchar contra esta política: se enfrentan al Estado y a su violencia de clase. El gran movimiento en Francia contra la reforma del código laboral (la ley El Khomri), las huelgas y manifestaciones en diferentes países, muestran que los trabajadores no aceptan la eliminación de sus derechos y que luchan para acabar con las medidas y leyes reaccionarias y antipopulares, lo que pone en evidencia la necesidad de desarrollar esta resistencia en todas partes.
Los trabajadores se movilizan para defender sus intereses contra la ofensiva capitalista y la política neoliberal de los gobiernos que pretenden desmantelar puestos de trabajo, las conquistas sociales y los derechos, así como liquidar las leyes y convenios colectivos que limitan el ansia de beneficios de los patronos.
Los trabajadores presionan a los dirigentes de sus organizaciones; califican de «traidores» a los dirigentes sindicales que colaboran con el capital. Tratan de organizarse en plataformas de clase y exigen una política basada en la lucha de clases y no en la colaboración de clases. Exigen la unidad de acción en la lucha contra el capitalismo y su Estado. Apoyamos a los trabajadores y luchamos con ellos para que el peso de la crisis recaiga sobre las clases dirigentes, para defender las libertades de la clase obrera y de sus organizaciones.
Decimos «¡No!» a los despidos, pedimos la reducción del tiempo de trabajo sin disminución salarial; el aumento del salario mínimo, de las pensiones y la reducción de la edad de jubilación. Exigimos el mismo salario por el mismo trabajo para todos los trabajadores. Exigimos el mismo salario para hombres y mujeres. Exigimos el mismo salario y los mismos derechos para los trabajadores, ya sean autóctonos o inmigrantes.
Estamos convencidos deque la organización de un potente frente unido de la clase obrera contra la política de la burguesía, puede atraer a amplias capas de trabajadores explotados que, encierto número de países capitalistas, han sido arrastrados al lado de la reacción, por el hecho de las políticas a favor de los monopolios llevada a cabo por la socialdemocracia y de la influencia de políticas reaccionarias y nacionalistas.
«La Europa unida»: La Europa de la reacción y de la militarización
En Europa se desarrollan políticas y tendencias reaccionarias. Se manifiestan por la centralización estructural de la UE, como se ve en los países de la eurozona que empujan hacia una colaboración más estrecha y más centralizada. Igualmente, se manifiesta mediante las contra reformas que refuerzan el poder de los gobiernos y limitan la soberanía popular; se manifiesta también a través de la militarización de los Estados y de la sociedad, a través de políticas que refuerzan las tendencias nacionalistas, chovinistas, racistas y fascistas.
La UE y las potencias imperialistas que la dirigen, tratan de situarse para desarrollar políticas más agresivas y más expansionistas, en un contexto de cambios rápidos de las relaciones y las condiciones del capitalismo mundial, como confirma el aumento del proteccionismo, los conflictos comerciales, la guerra de precios y las sanciones económicas.
Para legitimar esta evolución, manipulan el miedo y la inquietud de los pueblos de Europa ante el desarrollo de los sucesos en el mundo. Cuando hablan de que «Europa toma en las manos sus destinos» tratan de legitimar y aplicar políticas más agresivas e intervencionistas, banalizarlas medidas de excepción, constituir Estados policíacos, desarrollar movilizaciones xenófobas y movimientos fascistas contra los refugiados.
En una Europa donde se desarrollan y refuerzan las fuerzas reaccionarias, el sentimiento de rivalidad de los obreros y de las masas trabajadoras hacia sus hermanos de clase de otros países, puede aumentar y el debilitamiento de los lazos de amistad y solidaridad, no será percibido como un retroceso y una amenaza.
La historia sanguinaria de Europa muestra que eso lleva a un callejón sin salida, sobre todo para los trabajadores. Hoy, los obreros, las masas trabajadoras, la juventud, salen a la calle contra las leyes reaccionarias y las limitaciones de las libertades democráticas, contra los partidos y movimientos racistas y fascistas, por la solidaridad con los refugiados, contra los presupuestos de guerra, el G7, la OTAN y la creación de un ejército europeo. Ese es el camino a tomar, eso es lo que hay que apoyar y animar. Hay que desarrollar la solidaridad, la colaboración, la coordinación y reforzar las organizaciones de masas.
¡No a la política belicista ¡¡Salgamos de la OTAN y de la UE!
El continente europeo que ha sufrido las consecuencias de dos guerras mundiales provocadas por potencias imperialistas agresivas, asiste hoy a un desarrollo considerable de la militarización en preparación de una nueva guerra en la que las armas nucleares pueden ser utilizadas. Desde Escandinavia y el Mar Báltico, al Mediterráneo y el Mar Negro, se intensifican los preparativos de guerra. Armas nuevas, cohetes, aviones de combate y tropas están estacionadas, la mayoría de la OTAN y de sus Estados miembros. Es un paso más, agresivo, contra Rusia. Todo ello dentro del plan general de preparación de la guerra de las cuatro principales potencias imperialistas: EE.UU,UE, Rusia y China. El imperialismo estadounidense, es hoy el más peligroso y agresivo.
Mientras que miles de personas se manifestaban en las calles de Bruselas y de otras ciudades europeas contra Trump y la cumbre de la OTAN, el 24 de mayo, Trump y Merkel y los otros dirigentes de los Estados miembros de la OTAN reafirmaban por unanimidad la decisión tomada en la cumbre de Varsovia de aplicar un aumento de los gastos de armamento al nivel de 2% del PIB, con el horizonte de 2025, lo que supone doblar el monto real de esos gastos en armamento. Emprenden el camino de la guerra, de la agresión y de la militarización, en beneficio de los monopolios de fabricantes de EE. UU y europeos. Para los trabajadores, la juventud, los jubilados y las futuras generaciones, significa recortes en lo social, presiones para rebajar los salarios y aumentar la jornada laboral, continuar con la destrucción de las ventajas conquistadas con la lucha de los trabajadores y los pueblos. Para los jóvenes significa también un llamamiento a enrolarse en las fuerzas armadas.
Las actuales guerras, en las qué se prepara más destrucción y saqueo de las naciones y pueblos en otros continentes, África, Asia y América Latina.
La declaración de los partidos y organizaciones de Europa miembros de la CIPOML, lanzamos un llamamiento contra la cumbre de la OTAN, «¡Unámonos y manifestémonos contra la política de guerra! ¡Hay que salir de las alianzas reaccionarias y belicistas de la OTAN y de la UE!», difundido en nuestros países, que llama a la unidad de los trabajadores y de las fuerzas populares, y la creación de un frente contra la guerra y la militarización.
El combate común y el frente unido son necesarios para todas las naciones y pueblos amantes de la paz. Poco después de la Cumbre de la OTAN, Merkel y Macron, el nuevo tándem de la construcción de la UE, declararon que un «ejército europeo» estaba al orden del día. Esto es una declaración de la UE en tanto que potencia imperialista global en cooperación y rivalidad con los Estados Unidos.
Los partidos y organizaciones marxista-leninistas, llamamos a los trabajadores y pueblos de Europa a poner fin a esta peligrosa conformación militar, conscientes que el principal enemigo de los trabajadores y lospueblos es «su» propio imperialismo en los respectivos países, es «su» burguesía.
Llamamos a continuar la lucha para acabar con las guerras y la carrera armamentista, por la retirada de las tropas implicadas en guerras contra otras naciones, por la salida de las alianzas bélicas de la OTAN y de la UE, así como la destrucción del imperialismo.
La realidad demuestra que el imperialismo no es nuestro futuro.
El capitalismo es un sistema moribundo que no cesa de deteriorarse incluso si, por momentos, da la impresión de recuperarse. Los obreros, las masas trabajadoras, la juventud, las mujeres, los pueblos oprimidos, no soportan este sistema bárbaro que sólo trae miseria, paro, precariedad y reacción y que se dirige hacia un nuevo período de guerra.
Para poder vivir, tener futuro, progresar, los pueblos deben unirse, desarrollar la solidaridad internacional, extender y elevar el nivel de las luchas mediante una política ofensiva contra el sistema capitalista, para avanzar hacia una ruptura revolucionaria necesaria para desbrozar el camino hacia una nueva sociedad verdaderamente humana.
La victoria de la revolución no depende únicamente de las condiciones objetivas que la hacen posible, sino también de los trabajadores y pueblos que la llevan a cabo.
La situación internacional nos obliga a reforzar los partidos y organizaciones marxista-leninistas, a trabajar por la construcción de nuevas organizaciones y partidos del proletariado revolucionario, para desarrollar la conciencia de clase, dirigir la lucha de la clase obrera y las masas populares, reforzar los lazos y la solidaridad internacionalista para abrir una perspectiva revolucionaria en los actuales tiempos. ¡Esta es nuestra tarea principal en el año de la Gran Revolución Socialista!
Alemania, junio de 2017
– Organización para la construcción del PC de los Trabajadores de ALEMANIA Arbeidt.Zukunft
– Partido Comunista de los Obreros de DINAMARCA
-Partido Comunista de ESPAÑA (m-l)
-Partido Comunista de los Trabajadores de FRANCIA (PCOF)
– Movimiento por el PC de GRECIA, KKE.
-Plataforma Comunista por el PC del proletariado de ITALIA
-Partido del Trabajo EMEP, de TURQUÍA