martes, 11 de julio de 2017

Fake news y manipulación: herramientas para sobrevivirlas


misionverdad.com

Fake news y manipulación: herramientas para sobrevivirlas

 

 


Una famosa premisa reza que la primera víctima en una guerra es la verdad. Clausewitz lanzó aquella provocadora frase "la guerra es la continuación de la política por otros medios". El mundo naufraga en un mar de mentiras y nos lanzan como tabla de salvamento la posverdad, elegante admisión del engaño.
Mauricio Ortega González en su trabajo Comportamiento mentiroso: un análisis conceptual desde una perspectiva interconductual ofrece dos claves esenciales de la mentira: la intención y la conciencia, es decir, cuando se miente, se busca un resultado. De allí que se distinga del error.
Enfocados en la comunicación buscamos un ejemplo de equivocación de impacto internacional. En noviembre de 2014 la transnacional de noticias CNN anunció por error el asesinato del presidente Barack Obama, tras haberlo confundido con el líder de Al-Qaeda, Osama Bin Laden. Los espectadores pudieron leer un rótulo en el noticiero que aseguraba que "un infante de marina mató a Obama". Deseamos creer que el fallo se debió a un error humano en lugar de un mentira premeditada.

Es mentiroso, ese hombre es mentiroso

En esa guerra por otros medios que es la política, la mentira suele ser un arma. Por ejemplo, David Smolansky trató de emular a las víctimas de un ataque químico en Siria para acusar en falso a la fuerza pública venezolana de hacer uso de "gases extraños" en las manifestaciones.
El supuesto gas tóxico, en realidad, se trataba de una bengala de humo inocuo que se utiliza tanto en encuentros deportivos como en control de orden público. El primero de mayo fue empleado para disolver las manifestaciones del día del trabajador en Francia y nadie acusó a Hollande de usar armas químicas.
El 23 de junio de 2017 desde la cuenta Twitter de Leopoldo López se difundió un video de un diálogo que sostenía el cabecilla de Voluntad Popular a gritos con su esposa. La mujer, muy calmada, recibía la orden de "denunciar" presuntas torturas. Todo ocurrió en presencia de custodios del centro penitenciario, sin que se impidiera la grabación de la escena.
Posteriormente fue difundido un video grabado ese mismo día en el que se mostraba a López en perfecto estado de salud y recibiendo los alimentos que su esposa le había dejado en Ramo Verde.

Supe que mentías y todo por el bien... ¿de los dos?

Para sobrevivir sobre estas olas, apelamos como carta de navegación a los estudios del psicólogo Paul Eckman, considerado una eminencia del estudio de las emociones y la expresión facial. En base a sus teorías se creó la famosa serie estadounidense Lie To Me.
En su libro Cómo detectar mentiras, Eckman recuerda el emblemático caso de un mentiroso nato: Oliver North, militar estadounidense. Su mayor mérito fue su implicación en el escándalo de Irán-Contra que reveló la venta ilícita de armas estadounidenses a Irán para poder financiar a los contrarrevolucionarios nicaragüenses. North admitió que, años antes, había mentido al Congreso de los Estados Unidos; a sus aliados, y lo hizo porque muchos de ellos se oponían a ofrecer poder de fuego mortal al paramilitarismo de la contrarrevolución. Durante el escándalo, los sondeos de opinión mostraban una perspectiva muy positiva del militar en la sociedad estadounidense. Algunas personas desean ser engañadas, tanto que Oliver North es parte de la cadena de noticias Fox News.

Mientes tan bien

Pudiéramos considerar que el Caballo de Troya, expuesto como falso presente, fue una operación engañosa que, desde el punto de vista militar, tuvo mucho éxito. Escribe Albert Garrido que "la mentira, utilizada como instrumento de propaganda, se empieza a usar masivamente en la guerras de Flandes del (siglo) XVI y alcanza su apogeo con los nazis".
Los invito a que revisemos nuestra propia época, ahora que la posverdad y las noticias falsas están en la boca de tantos.
Un documento de TrendLabs, escrito por Lion Gu, Vladimir Kropotov y Fiodor Yarochkin, titulado The Fake News Machine: cómo propagandistas abusan de internet y manipulan al público, constituye una referencia clave para conocer cómo la publicidad invade la navegación de los internautas.
Ellos resaltan que las "campañas de desinformación, propaganda cibernética, hacking cognitivo y guerra de información, son sólo facetas de un problema más grande: la manipulación de la opinión pública para afectar el mundo real".
Hasta ahora, en nuestro espacio, hemos profundizado en lo que ocurre: las mentiras distribuidas en los medios. Hoy profundizaremos en cómo lo hacen y, así como Eckman es capaz de explicarnos la microexpresión de la mentira en el rostro, cuerpo y voz, hoy veremos los mecanismos que se activan para mentirnos en la web.
Según la investigación a la que hacemos referencia, la construcción de la noticia falsa implican tres elementos esenciales: las redes sociales, las herramientas que se empleen para la difusión de la noticia, y la motivación porque se trata de un acto consciente e intencional.
Un estudio realizado en 2014 determinó que los enlaces compartidos en redes sociales representan el 31,24% de las visitas globales a los sitios web, superando la búsqueda orgánica en los motores y, como sabemos, las redes sociales son las zonas forajidas de los que disparan noticias falsas.
Las otras herramientas a las que se refieren en el triángulo suelen ocultarse en la web y pueden ser parte de un mercado legal, semilegal o completamente subterráneo. Van desde el posicionamiento SEO hasta el fraude de clicks (en algunos países hasta te venden granjas de clicks), la venta de tráfico en la web, de comentarios en páginas, venta de bots, de seguidores y la alteración de encuestas online. Incluso venden la participación en los crowdsourcing -que son sitios de colaboración abierta- y otros manipulan los resultados de peticiones online como change.org.
Los mentirosos de la web aprovechan ciertas vulnerabilidades de la lectura del promedio de usuarios de la Internet.
La Universidad de Stanford ha publicado estudios sobre la necesidad de ofrecer a sus estudiantes herramientas de lectura en una era digital (Ver: Wineburg_Reisman Disciplinary Literacy in History).
"Cuando se trata de evaluar la información que fluye a través de los canales sociales o se despliega en una búsqueda de Google, jóvenes y otros estudiantes con conocimientos digitales pueden ser fácilmente engañados".
Los estudiantes tuvieron dificultades para distinguir los anuncios de los artículos de noticias o para identificar de dónde provenía la información.
Otro estudio difundido por la Universidad de Houston, suscrito por Arthur D. Santana asegura que los lectores de periódicos impresos retienen mejor el contenido de la noticia que los que se informan por la web.
"Los lectores de la imprenta recordaron un promedio de 4.24 noticias mientras que los lectores en línea recordaron un promedio de 3.35 historias".
Tal vez, entonces, será más fácil engañar vía web y conseguir el perdón por la vía del olvido.
En la era digital, el lapso de atención de un lector promedio es muy corto y los creadores de noticias falsas se aprovechan de esto para manipular al público. Un titular sensacional garantiza atraer la atención y suele ser ampliamente difundido porque la gente está más dispuesta a compartir un contenido que a leerlo. Un estudio sobre los clicks sociales del Instituto Nacional Francés analizó la esperanza de vida y éxito de las URL de noticias de los grandes medios en Twitter: la mayoría de los usuarios comparte contenidos que no lee, y muchos se reservan lo que realmente leen.
En 2014, la redacción de NPR gastó una broma a sus usuarios cuando tituló "¿Por qué EEUU ya no es país de lectores?". Al ingresar recibías una felicitación por interesarte en el tema. Resultaba encantador descubrir a los no-lectores muy animados comentando en las redes sobre la pérdida del hábito de la lectura.
Desde el año 2009 la tendencia de los proveedores de servicios (como Google, Yahoo, Microsoft o de redes sociales como Youtube, Facebook e incluso Netflix) es encaminarse hacia la computación persuasiva y personalizada, para lo cual reúnen información sobre nosotros. Los resultados de una búsqueda realizada por mí en Google, pueden tener diferencias si se comparan con los de otra persona opuesta ideológicamente. Ese rastreo de nuestros gustos es parte de la mercancía que venden las redes sociales y los servicios web para que los propagandistas diseñen información para el consumo.
En la distribución de noticias falsas, Twitter y Facebook implican estrategias diferentes pero efectivas. En el caso del Twitter suele emplearse la expresión "gorjeo" por la referencia al pajarito y consiste en la multiplicación del mensaje a través de sistemas construidos desde un usuario que pudiera llamarse dominante, que es real, aunque su influencia realmente la determinará un sistema de bots que le dan RT y aumentan el alcance del mensaje. En ese entramado se va generando también la fidelidad de usuarios afines a los mensajes que a su vez multiplican el contenido.
(PARA CONOCER MEJOR LA ESTRATEGIA EN TWITTER TE RECOMENDAMOS LEER: TWITTER CENSURA EN VENEZUELA.)
Como el algoritmo de Facebook se vincula más a los gustos y a los compromisos que muestra el usuario con temas, las falsas noticias se diseñan de acuerdo a preferencias.
Buzz Feed hizo un análisis del comportamiento de 20 noticias falsas y 20 reales en Facebook durante la última campaña presidencial de los Estados Unidos. Buscaron para ello las fuentes de mayor tráfico de unos y otros. Las noticias falsas vencieron con 8 millones 711 mil interacciones y comentarios en Facebook. Las noticias provenientes de medios el New York Times, Washington Post, Huffington Post y NBC News generaron un total de 7 millones 367 mil. Señala Craig Silverman: "A medida que la elección se acercaba, el compromiso por contenidos falsos en Facebook se disparó y superó el del contenido de los principales medios de noticias".
En el año 2015, por primera vez, se midió la inversión de las campañas políticas en redes sociales en el Reino Unido. El 23% de los presupuestos de los partidos fue invertido en el mundo digital: 1.6 millones de libras esterlinas que sirvieron, por ejemplo, para que los conservadores enviaran su mensaje a 80% de los electores a los que normalmente no accedían.
El fin de semana dos sitios de dudosa reputación publicaron una noticia falsa según la cual Pedro Carreño, diputado por el PSUV, habría introducido una solicitud al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para expropiar los bienes de venezolanos que se encuentran fuera del país. Forma parte de la campaña de mentiras que se tejen en torno a la Constituyente. Durante 18 años han tratado de convencer a la población de que la revolución les expropiará sus viviendas cuando, por el contrario, les ha otorgado hogar a más de 1 millón 637 mil familias.
El estudio de TrendsLabs alerta que si bien puede existir una motivación política para mentir en la web, también es un negocio. Hay quienes ofrecen la colocación de videos en YouTube y su viralización, esto puede emplearse para seducir desde una ideología o para revestir de heroicidad a un terrorista.
Un atacante web puede desarrollar toda una campaña de desinformación sobre un objetivo y hay quien ofrece estos servicios. Envenenar una cuenta de Twitter con seguidores de bots, ordenar miles de comentarios de sentimientos negativos y referencias/enlaces a historias falsas contra el objetivo, la promoción de comentarios negativos sobre un objetivo y así decenas de pequeñas acciones que van deteriorando la reputación de una empresa, institución o persona.
Pero también, y cito:
"Se puede construir una red que sirva como canal de distribución entre los sitios web falsos y los medios de comunicación de confianza, difuminando la línea entre hechos y la acción. Esto permitirá que las noticias falsas se arrastren a través de esas historias de noticias supuestamente legítimas en forma de citas o referencias. Este servicio puede costar alrededor de 10 mil dólares por mes".
Con 400 mil dólares, prácticamente puedes alterar la visión de la realidad en 12 meses y cambiar por completo el curso de una nación seduciendo con cantos de las sirenas.