lunes, 10 de julio de 2017

RUSIA PODRÍA EMPEZAR A PERSEGUIR LAS PRÁCTICAS OCULTISTAS


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RUSIA PODRÍA EMPEZAR A PERSEGUIR LAS PRÁCTICAS OCULTISTAS

 

 


Un reciente artículo publicado en Sputnik, expone lo que podría acabar siendo el inicio de una persecución contra determinadas prácticas ocultistas en Rusia.
El artículo también expone algunos casos conocidos de “magos” y “brujas” que intentaron llegar al poder en rusia, un país con una profunda y riquísima relación con el mundo paranormal.
Reproducimos el artículo a continuación, pues vale la pena leerlo…


POLÍTICA PARANORMAL: CÓMO MAGOS Y BRUJAS TRATARON DE LLEGAR AL PODER EN RUSIA
El diputado de la Duma Estatal Vitali Milónov, conocido por promover la Ley contra la propaganda homosexual ante menores, ha decidido ahora encargarse de los magos, brujos, hechiceros, curanderos y cualquier persona que diga tener capacidades sobrenaturales.
El legislador (del partido Rusia Unida de Putin)ha presentado ante la Cámara Baja un proyecto de ley que quiere convertir en ilegales las prácticas ocultistas que se hagan por dinero y que califica este tipo de ‘servicios’ como estafas.

No es la primera vez que el esoterismo está en el punto de mira de Vitali Milónov: en 2016, exigió prohibir los programas de carácter místico que se emiten por televisión.
(Cabe destacar que la televisión rusa llegó a ofrecer un concurso de talentos al estilo “Masterchef” o “Got Talent”, centrado en una competición entre médiums y videntes)

Cada año son más los casos relacionados con estafas, manipulaciones o daños directos a la salud de personas que confían en este tipo de ocultistas.
Además, habitualmente, sus víctimas suelen ser los más desprotegidos: enfermos graves, discapacitados, pensionistas o personas con trastornos mentales o de luto por la pérdida de sus seres queridos.
La propuesta presentada por el diputado prevé penas de hasta cinco años de prisión para los que se enriquecen a costa del dolor ajeno.
Pero Milónov no es el primer político que llama la atención sobre esta problemática.
Vladímir Petrov, diputado de la Asamblea Legislativa de la óblast de Leningrado, también ha promovido iniciativas legislativas en la misma dirección, aunque no tan radicales como las de su colega Milónov.
El proyecto de ley de Petrov se centra no tanto en la prohibición total de estas prácticas, sino en la regulación de los ‘servicios’ místicos, como obligar a todas las personas que se dediquen a ello a registrarse como empresarios autónomos y a someter su actividad al control de las leyes vigentes.
Pero la fe en el ocultismo no es solo cuestión de estafas. En diferentes épocas, varios seguidores de las artes esotéricas han intentado infiltrarse en las filas del poder y, desde ahí, promover sus ideas.

UN HORÓSCOPO PARA YELTSIN
Personas cercanas al poder comentan que, mientras ocupó el cargo de jefe adjunto del Servicio de Seguridad del primer presidente de Rusia, Borís Yeltsin, el general Georgui Rogozin favorecía todo tipo de prácticas místicas, por lo que llegó a recibir el apodo de ‘El Merlín del Kremlin’. Se dice incluso que él mismo hacía horóscopos para Yeltsin.
La era de los magos en el Kremlin culminó con el despido de Rogozin en 1996, después de que se hiciera público un caso de corrupción y financiación ilícita conocido como ‘el proceso de la caja de Xerox’.

La ocultista Eugenia Davitashvili, más conocida como Juna, y el primer presidente de Rusia, Borís Yeltsin, el 14 de febrero de 1994. Juna afirmaba que podía curar el cáncer, sanar a los inválidos y prolongar la vida de sus clientes hasta los 100 años.
DIPUTADOS PARANORMALES
A veces, las personas que afirman tener capacidades sobrenaturales acaban implicándose en el mundo de la política.
En otoño de 2016, la médium Ana Shérshneva, de 26 años, fue elegida por el Partido Liberal-Demócrata de Rusia (LDPR) como diputada en uno de los consejos rurales de la óblast de Briansk. Shérshneva ganó popularidad entre la comunidad ocultista cuando logró acceder a la final del concurso televisivo ‘Batalla de Médiums’, después de pasar pruebas como dar información sobre una persona solo viendo su foto o encontrar un objeto oculto en una habitación. A pesar de sus éxitos, decidió finalmente abandonar el proyecto para dedicarse plenamente a la política.
El LDPR, del polémico Vladímir Zhirinovski, es el que más amantes del misticismo ha tenido en sus filas. En 1993, Anatoli Kashpirovski, conocido por enriquecerse realizando masivas sesiones de psicoterapia, consiguió un escaño en la Duma Estatal con ese partido. En la Cámara Baja del Parlamento, Kashpirovski no se pronunciaba muy a menudo, aunque cuando lo hacía destacaba por su estilo excéntrico.

El estrafalario Gleb Yakunin, un místico cristiano y también diputado por aquel entonces, se mostró preocupado por el hecho de que, en sus discursos, Kashpirovski podría haber hipnotizado a los legisladores para que estos votaran a favor de sus iniciativas. Sin embargo, el propio Kashpirovski tachó de absurdas las acusaciones con las siguientes palabras:
“Si hubiese tenido esa posibilidad, hace rato que hubiese hipnotizado al señor [Gleb Yakunin], no solo para que dejase de andar en sotana, sino para que dejase incluso de ponerse ropa interior y jamás apareciera por aquí”.

En 2006, Anatoli Kashpirovski se vería implicado en casos de contrabando de sustancias tóxicas en la ciudad rusa de Cheliábinsk. Tras mantener varios enfrentamientos ideológicos con el líder del LDPR y tener problemas con la ley, Kashpirovski se mudó a EEUU, donde a día de hoy continúa con sus prácticas esotéricas.
UN PRESIDENTE PARA LA ETERNIDAD
Durante la carrera presidencial de 1996, un ambicioso y extravagante aspirante presidencial llegó a prometer a sus futuros votantes la vida eterna y pagos mensuales de 12.000 rublos, cifra más que importante por aquel entonces. Se trataba de Grigori Grabovoi, un joven proveniente de Kazajistán que decía tener poderes sobre la muerte y que afirmaba ser la encarnación del mismísimo Jesucristo en su segunda venida a la Tierra.

El Ministerio de Justicia de Rusia acabó negándole la inscripción como candidato y más tarde las autoridades calificaron a su movimiento como una secta. En 2006 fue detenido y acusado de fraude a gran escala. Grabovoi llegó a prometer a los padres de los menores fallecidos durante el ataque terrorista a la escuela de Beslán que podía resucitar a sus hijos e hijas.
Uno de sus seguidores y lugarteniente de su movimiento afirmó tras la detención que no estaba preocupado ya que, según él, era conocido que Grigori Grabovoi “tiene la capacidad de teletransportarse” y “podrá desaparecer de su celda en cualquier momento”.

Sin embargo, no fue hasta 2010 que pudo salir de prisión en libertad condicional y hoy día reside en Serbia.
Tampoco pudo presentarse a las últimas elecciones presidenciales de Rusia Svetlana Peunova, partidaria de la teoría de que nuestro planeta será invadido por reptilianos de un supuesto planeta llamado Nibiru. Hoy día, Peunova se enfrenta a tres causas penales por fraude y lesiones graves.

https://mundo.sputniknews.com/rusia/201707081070609180-rusia-magos-poder/

Aunque la amenaza de perseguir a los ocultistas que ganen dinero con sus presuntas habilidades, puede parecer una buena idea para perseguir a la gran cantidad de estafadores que viven de ello, lo cierto es que llegado el momento, podría significar un primer paso para una represión mayor superior contra dichas creencias.
Como ya hemos indicado otras veces, cuando se empieza a perseguir un concepto o una idea, las circunstancias que la rodean se vuelven irrelevantes: una vez iniciada la persecución del núcleo conceptual, el proceso ya no tiene freno y solo tienen que alterarse las circunstancias para ampliar el rango represor sin que ello provoque una reacción social.
Para ello, solo sería necesario asociar dichas prácticas esotéricas a presuntos delitos, como sectas, sacrificios, abusos infantiles, etc…
Así pues, de salir adelante esta iniciativa legal del diputado Vitali Milónov, lo que en realidad representaría, es el primer paso para un posible persecución futura de determinadas creencias esotéricas.

Y esta posible “persecución”, podría tener que ver con una recuperación y recentralización del poder en la gestión de “lo místico”, en manos de la iglesia Ortodoxa Rusa.
Cabe destacar como muy significativo que esta iniciativa se dé precisamente en un país como Rusia, con una inmensa tradición esotérica, mágica, psíquica y paranormal y que ha dado a personajes tan relevantes en dichos campos, como Helena Blavatsky o el propio Rasputín.

De hecho, incluso científicos como el célebre Dimitri Mendeléiev, descubridor final de la Tabla Periódica de los Elementos, nos muestran la relación íntima de los rusos con el mundo psíquico y casi paranormal.
Según “la leyenda”, Mendeléiev concibió la ordenación final de los elementos químicos en un sueño, materializando una intuición de tal calibre, que llegó a descubrir la existencia de elementos químicos no descubiertos aún, deduciendo sus propiedades.
Su descubrimiento se produjo en esa fina y borrosa franja que separa lo racional de lo mágico, el lugar donde el poder de la psique empieza a adquirir tintes catalogados como mágicos durante siglos.
Así pues, la pregunta es: si finalmente se acabara persiguiendo el mundo de las creencias esotéricas y paranormales en Rusia, ¿no acabarán persiguiendo con ello la propia alma del pueblo ruso?