Facilitan ilícitos casas de empeño
20/08/2014 - 08:29 AM
México, D.F.- Muy sencillo y rápido es para un ratero deshacerse de un botín y ganar unos pesos, pues le basta acudir a una casa de empeño.
Los negocios prestamistas carecen de candados para evitar "financiar" a
los delincuentes, al aceptar la mercancía sin verificar si los artículos
son robados y sin garantizar la legal propiedad del pignorante.
Grupo REFORMA corroboró en 32 establecimientos del Distrito Federal,
Guadalajara y Monterrey, la facilidad para empeñar un artículo
atractivo: sólo hay que tener credencial de elector, documento que está
comprobado puede obtenerse con una identidad falsa.
En la capital del País se visitaron nueve casas de empeño, entre el 12 y el 14 de agosto.
En todas se repitió la misma escena: tras ofrecer un producto, del cual
no se llevaba factura, ni comprobante de licitud alguno, la casa de
empeño aceptó recibirlo y entregar el dinero sin mayores preguntas.
En una de las empresas visitadas fue una cámara profesional que tiene un
costo aproximado de 30 mil pesos. Se le aclaró al valuador que no se
contaba con ningún documento y que el equipo no era propiedad de la
persona que la llevaba.
Pese a eso, el dependiente dijo que no había problema. La cámara fue
empeñada por 3 mil 500 pesos, con un plazo de cuatro meses para pagar el
préstamo.
El único requisito que impusieron fue que estuvieran en buen
funcionamiento. Y luego de corroborarlo y valuar el objeto, los
empleados dictaminaban la cantidad monetaria del empeño.
Para recibir el dinero, el pignorante firmó un contrato, al que están
obligadas las casas de empeño por la norma NOM-179-SCFI-2007, y presentó
una credencial de elector.
Una de las cámaras se ofreció en un casa de empeño denominada First
Cash, en la calle Moneda, en el Centro Histórico, donde el empleado sólo
corroboró que funcionara correctamente.
Una respuesta similar se obtuvo en un negocio llamado Socada, en Aragón, en Gustavo A. Madero.
En Prendafácil, en la Colonia Narvarte, el sistema de empeño añade como requisito la toma de una fotografía del pignorante.
Otras cámaras fotográficas se ofrecieron en el Monte Pío de Plaza Copilco y Prendalana de Gran Sur.
Una cámara EOS-5D fue empeñada en una sucursal de Fundación Dondé, en la
Colonia Del Valle, donde sólo pidieron una identificación para iniciar
los trámites.
Otra cámara fue empeñada por 30 mil pesos en el Monte de Piedad del
Centro Histórico, sin presentar ningún documento que avalara la legal
posesión.
Ahí realizan un registro del pignorante al que incluso le toman huella digital del dedo índice derecho.
Otro bien empeñado, sin presentar factura, fue un proyector de la marca
Dell, en la sucursal Prendamex de Barranca del Muerto, en la Colonia
Guadalupe Inn.
Y no sólo en el DF
En la zona metropolitana de Guadalajara, las casas de empeño también
flaquean al momento de recibir una prenda y contribuyen al "tráfico" de
aparatos electrónicos, joyas y electrodomésticos.
Ahí, en el Centro de Guadalajara, se empeñó una cámara valuada en 15 mil
pesos en la franquicia de empeños El Cerrito, sin que se pidiera el
cargador de la batería ni cubrelentes ni algún documento o historial que
avalara su origen lícito.
El ejercicio se replicó en otra tienda de Camino Viejo a Tesistán, en
Zapopan, donde preguntaron al pignorante si era fotógrafo o sabía operar
el equipo.
El reportero contestó con negativas y fingió ansiedad y aún así aceptaron el artículo a cambio de 4 mil 200 pesos.
En Monterrey se visitó una sucursal de Préstamo Express, en Colón y
Guerrero, donde una empleada ofreció realizar la transacción de una
cámara sin siquiera pedir alguna credencial o teléfono del cliente.
En el 2013, la Profeco tenía registro de 5 mil 406 casas de empeño que
operan en todo el País, pero sólo la mitad de ellas cumpliría con las
reglas de Hacienda para impedir la recepción de bienes ilícitos.
Los controles consisten en identificar a los clientes con documentos oficiales y comprobante de domicilio.
En el 2012, según la PGR, entre el 30 y 35 por ciento de los artículos que se empeñaron fueron de hurtos.
De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en 2013
existían en todo el País 5 mil 406 casas de empeño. En el DF se tenían
registradas 277.