jueves, 17 de noviembre de 2016

Tras la victoria de TRUMP, a SIÓN y a la AUSTERIDAD le quedan cuatro días


Tras la victoria de TRUMP, a SIÓN y a la AUSTERIDAD le quedan cuatro días



“Carpe diem” o aprovecha el día
y organiza un asalto final a la mafia jázara
-En la guerra contra la mafia jázara, la elección de Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos es como lo que fue para la Segunda Guerra Mundial la victoria rusa en Stalingrado: una marea que da la victoria.
Sin embargo, también significa que la guerra está lejos de terminar. Así es como una fuente que estuvo en una reunión secreta en la Antártida el 8 de noviembre, día de las elecciones, describió la situación:
-“Toda la estrategia electoral cambió cuando John Kerry fue a la Antártida según lo ordenado. La élite especial, los gnósticos Illuminati, que todavía están en control de este planeta, le dijeron a Obama y Clinton que retrocedieran y dejaran triunfar a Trump.
Como sabemos, Hillary es sólo una fachada para el cabal y muy probablemente se auto-terminará en unos meses como máximo. Bill Clinton está al final del juego ahora. Su cirugía de bypass cuádruple no es capaz de bombear sangre a través de su cuerpo sin vida. Se nos informa de que se habrá ido para fin de año “.
-Esta orden a Kerry fue seguida por un ataque de fuerzas especiales contra una base jázara de Denver que logró detener los esfuerzos del cabal para robar las elecciones estadounidenses en nombre de su agente zombi Hillary, según fuentes de la CIA.
-El Pentágono, por su parte, dice: “Las detenciones masivas comenzaron justo después de las elecciones, una encabronada Hillary lloró un río cuando se le dijo que lo permitiese o ella sería arrestada. Se le ordenó al presidente Obama que se quedara en DC, terminara con ISIS, con el Reset de la Divisa financiera y cumpliese con Trump para asegurar una transición suave “.
-Además de esto, el ejército estadounidense está aconsejando al presidente electo Donald Trump que “no designe neoconservadores, judíos [todos los judíos deben recusarse de altos cargos gubernamentales hasta que se pueda confirmar que no trabajan para la mafia jázara], banqueros o secuaces de Bush para su gabinete o para la Casa Blanca “.
-Además, las fuentes del Pentágono dicen que “las protestas financiadas por Soros han acelerado el plan Trump para … terminar con el cabal Bush-Clinton antes de la toma de posesión”.
-El ataque debe continuar sin cesar en todos los frentes hasta que la humanidad se libere del control jázaro.
-La ocupación manchú de China es una buena analogía con la forma en que los jázaros controlan el Oeste.
En la China Manchú, los nativos chinos que pasaron el examen de servicio civil se les permitió avanzar en la escala burocrática hasta cierto punto, pero todas las posiciones en la parte superior fueron ocupadas por Manchús.
En Occidente es lo mismo, los tecnócratas inteligentes y trabajadores pueden ascender a puestos como subdirectores, pero la primera, la segunda y, a menudo, la tercera posición en la mayoría de las organizaciones grandes y poderosas están en poder de los mafiosos jázaros o de sus agentes.
-Los jázaros han sido retirados del Pentágono, y las fuentes gnósticas de los Illuminati dicen que el director del FBI, James Comey, se ha confirmado también que está limpio, a pesar de que las falsas acusaciones de wikileaks afirman que recibió fondos de la Fundación Clinton.
El Departamento de Estado y otras ramas del gobierno ahora deben ser limpiados de los gánsteres si se quiere liberar a los Estados Unidos.
-Además, la elección de Trump significa que los acuerdos comerciales controlados por los jázaros TPP y TTIP ahora están muertos.
“Trump ahora se está preparada para eliminar los tribunales corporativos manipulados del TLCAN y todos los acuerdos comerciales en una derrota masiva para la mafia jázara”, dicen las fuentes del Pentágono.
-El Pentágono también está planeando un enorme volcado de datos sobre el 11-S para obligar a Donald Trump a convocar un tribunal spbre el 11-S, dicen las fuentes. El New York Times también será “obligado a informar sobre el 11-S y otros crímenes jázaros”, dicen.
-Mientras tanto, así es cómo el Pentágono describe la siguiente fase en el ataque en Europa; “La OTAN está en desorden ya que los militares enviaron toneladas de munición a las tropas estadounidenses en la UE para arrestos, y los marionetas de del cabal como [la canciller alemana Angela] Merkel y [el presidente francés François Hollande] van a ser reemplazados por nacionalistas.
La revolución americana, liderada por Trump, se expande a Europa para sacar a los jázaros del poder “.
-Los rusos y los chinos también han sido puestos a cargo de la Interpol “para que puedan barrer a los sicarios del cabal de nivel inferior”, dicen las fuentes del Pentágono. Ellos, junto con los gnósticos illuminati, también están buscando al maestro criminal George Soros.
-En Asia, mientras tanto, la batalla por el premio real, la capacidad de crear y distribuir dinero en todo el mundo, aún no ha terminado.
-Esto es lo que las fuentes de la CIA en Asia dicen está sucediendo:
-“Mark Rutte, el primer ministro holandés y portavoz del rey Willhem-Alexander (y su madre Beatrix, la ex reina) estarán en Yakarta el 23 de este mes, junto con sus delegados de la misión comercial.
Él ha venido para negociar su demanda y la recuperación de su parte del Au (oro) almacenada en Yakarta y Semerang en nombre de los Países Bajos, es decir, el Vaticano y sus patrones. Estamos vigilando de cerca la situación”.
-En otras palabras, las familias de los linajes de sangre están intentando continuar con su control del planeta poniendo demandas sobre los lejendarios depósitos de oro en Asia y al derecho de crear el dinero que se basa en estas demandas .
Como señala Neil Keenan, si pueden crear 50 billones de dólares de la nada reclamando la propiedad de 1 millón de toneladas de oro, pueden ganar la guerra y comprar (sobornar) su camino de regreso al control total del planeta.
-El día en que se confirmó la elección de Donald Trump, la ONU declaró una estrategia rápida para la implementación de su extensa Agenda 2030.
-Https: //www.technocracy.news/index.php/2016/11/09/general-assembly -…
-Este es un plan bien intencionado presentado por las familias de los linajes de sangre, pero es demasiado poco y demasiado tarde para este planeta.
Bajo este plan sólo una pequeña fracción de los 50 billones de dólares que las líneas de sangre están planeando crear llegaría a las personas que realmente lo necesitan. Con la humanidad en control de su propio futuro, es decir, en el control del proceso de creación y distribución de dinero, se podrían poner billones de dólares disponibles para poner fin a la pobreza y detener la destrucción del medio ambiente en cuestión de meses y no de décadas.
-Además, las filas más altas de la ONU y otras instituciones internacionales creadas por el cabal son irremediablemente corruptas e incompetentes.
Basta con tomar por ejemplo el hecho de que Arabia Saudita está en el tribunal de derechos humanos de la ONU.
En Arabia Saudí, si una mujer casada es violada por otra persona que no sea su marido, es castigada por ser enterrada hasta la cintura y luego apedreada hasta la muerte. Arabia Saudita no es un país sino una plantación de esclavos propiedad de una familia.
-Deben establecerse organizaciones enteramente nuevas para hacerse cargo de las partes funcionales de las organizaciones internacionales existentes y desmantelar las partes corruptas y malas de esas agrupaciones.
Esto es especialmente cierto para los grupos como la OMS que han estado involucrados (casi siempre sin que se diesen cuenta sus mandos intermedios y bajos) en la difusión de armas biológicas como parte de un plan de eliminación de población.
-La Sociedad del Dragón Blanco está monitoreando la situación del oro, al igual que el ejército chino, el Pentágono y otras agencias. El sistema financiero mundial no va a permanecer bajo el control de gánsteres genocidas, pase lo que pase.
La SDB está dispuesto a negociar un compromiso entre las familias benévolas de la línea de la sangre y los illuminati gnósticos para crear una solución ganar-ganar en el asunto del oro y del sistema financiero.
La familia Dragón también está en el caso. La SDB espera recibir noticias de los Rothschild y otras familias de los linajes de sangre pronto.
-Los gnósticos illuminati dicen que las línajes de sangre preferirían morir antes que rendirse y, en cambio, planean una última gran ofensiva destinada a retener su control.
Esto probablemente tomará la forma de intentos de asesinatos coordinados de líderes como Trump y el Jefe del Jefe de Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos Joseph Dunford.
-Sin embargo, las fuerzas militares del mundo ya han enviado mensajes claros al Vaticano y a las familias de la línea de sangre. Fuentes del Pentágono señalan que los recientes terremotos en Italia causaron sacudidas “que pudieron haber convencido al Vaticano de no conceder conversiones ni proporcionar asilo a los cabalistas de alto rango”.
¿Recuerdan cómo Tony Blair y George Bush Senior fueron a reunirse con el Papa y convertirse en cuanto dejaron el cargo?
Ellos estaban anunciando al mundo que tenían la protección de la masonería P2 y por lo tanto no podría ser procesado por sus crímenes de guerra en Irak y en otros lugares. Se aconseja al Papa Francisco que no repita los errores de su predecesor, el Papa Maledicto.
-Además, las fuentes del Pentágono dicen que “los terremotos recientes con un daño mínimo en Argentina y Nueva Zelanda son advertencias al cabal de que no tienen dónde ocultarse”.
-Además, las fuentes dicen que “las bases submarinas en el Cuerno de África y el Mar Negro fueron destruidas después de que el General Dunford visitó Turquía más Arabia Saudita y el PM ruso Dmitry Medvedev visitó Israel”.
-En Japón, mientras tanto, el régimen de esclavos jázaros de Shinzo Abe está en un estado de pánico total ahora que sus amos en Estados Unidos han perdido poder.
Fuentes del submundo japonés dicen que Heizo Takenaka, el ex ministro de Hacienda que entregó el control de las corporaciones japonesas a la mafia jázara, ha huido a su apartamento en Kioto, pero no estará a salvo, sin importar a dónde vaya.
Lo mismo ocurre con todos los otros traidores de Japón, dicen las fuentes del submundo japonés.
Fuentes de la derecha vinculadas a la familia imperial están diciendo que están en marcha preparativos para un nuevo gobierno japonés y una reforma económica, gubernamental y social seria.
-El gobierno chino y el “establismen” chino, por su parte, también fueron inicialmente sorprendidos por la elección de Trump, pero ahora se están dando cuenta de que, a pesar de su retórica de campaña, un régimen de Trump es en realidad más (favorable) de los intereses de China de lo que habría sido un régimen de Clinton.
-Los chinos fueron informados de que los mafiosos jázaranos detrás de Clinton le dirían a los chinos lo que quisieran oír y luego los apuñalarían por la espalda la primera oportunidad que tuvieran.
Por el contrario, los asesores de Trump ya están diciendo a China que Estados Unidos está considerando unirse al Banco de Inversión de la Infraestructura Asiática iniciado en China, dijeron fuentes del gobierno chino.
Estados Unidos también está negociando un acuerdo para intercambiar los depósitos de oro militar chino por divisas.
-Fuente y comentarios en inglés: http://benjaminfulford.net/2016/11/14/carpe-diem-seize-the-day-and-mount-a-final-assault-on-the-khazarian-mafia/

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ELECONOMISTAAMÉRICA



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EL GIRO DE TRUMP HACIA LO DESCONOCIDO

EL GIRO DE TRUMP HACIA LO DESCONOCIDO

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Por Claudio Katz[1] / Resumen Latinoamericano/ 16 de Nov. 2016.-
 El triunfo de Trump ilustra cómo la derecha capitaliza actualmente el descontento popular generado por la mundialización neoliberal. Esa victoria profundiza las tendencias emergieron con el Brexit y el crecimiento de partidos reaccionarios de Europa.
La localización protagónica de este proceso en la primera potencia es un acontecimiento mayúsculo. Estados Unidos es el epicentro de la globalización capitalista y sus procesos internos impactan sobre todo el planeta.
Las causas del ascenso de un personaje tan nefasto están a la vista. Trump encarna el fastidio con la degradación social que padece la principal economía del mundo. Pero más complejo es dilucidar el significado de la convergencia entre los votantes conservadores habituales y la masa de trabajadores blancos empobrecidos.
Las clasificaciones de Trump como outsider, populista o fascista abren mayores interrogantes. ¿Intentará concretar su proclamado giro hacia el proteccionismo? ¿Modificará las alianzas internacionales para consumar un repliegue hacia el aislacionismo? ¿Precipitará un viraje general hacia la desglobalización?

DECEPCIÓN Y HARTAZGO

En un país con bajísimo nivel de concurrencia a los comicios, Trump logró convocar a todos sus sufragantes. Por el contrario potenció la deserción de los votantes del partido demócrata y afianzó el abandono que ya sufrió Obama en todas las elecciones de medio término. Se impuso el voto castigo contra una gestión que defraudó a sus adherentes.
Los primeros decepcionados fueron los afroamericanos, que bajo el gobierno del primer presidente negro afrontaron mayores padecimientos. La desigualdad socio-racial aumentó y los asesinatos policiales destruyeron familias a un ritmo vertiginoso.
Las cárceles retratan este hostigamiento racial. Casi el 40% de los apresados son afroamericanos. Uno de cada seis integrantes de esa comunidad ha estado en prisión desde el 2001. Un sistema medieval racista de encarcelamiento que rige en el país continuó penalizando a los pobres y a las minorías.
Obama defraudó, en segundo lugar, a la comunidad latina. No implementó la ansiada reforma migratoria y deportó a 2 millones de indocumentados. Además, mantuvo en pie el alambrado que se construye en la frontera con México desde 2006. Trump exige completar y perfeccionar ese muro.
También fueron decepcionados los que esperaban una recuperación de las libertades democráticas. Se mantuvieron las leyes de persecución y espionaje interno instauradas por Bush. Con el pretexto de  “luchar contra el terrorismo” fueron reforzados todos los mecanismos del Estado policial.
Los presos políticos emblemáticos de la lucha afroamericana (Mumia), portorriqueña (Oscar López Rivera) e indígena (Pleiter) siguieron en la sombra. Guantánamo no fue cerrada y se redobló la persecución del FBI contra el periodismo crítico.
Pero el sector más desengañado con Obama fueron los asalariados, que continuaron soportando un deterioro mayúsculo de su nivel de vida. La contraparte de esa degradación fue la convalidación del socorro otorgado a los bancos.
También la deslocalización de empresas continuó destruyendo el viejo tejido industrial. Desde 1994 emigraron quince fábricas por día sepultando 6 millones de puestos de trabajo. Las compañías que pagaban en Michigan 20 dólares por hora, desembolsan actualmente en México tres dólares por la misma labor.
Las consecuencias sociales de esta reconversión han sido escalofriantes. Se masificó el consumo de drogas, los niveles de educación y salud cayeron brutalmente y declinó el promedio de vida de los asalariados blancos.
Hillary no sólo defendió esta gestión demoledora del sueño americano. Careció del encanto y la novedad que ofreció Obama y no pudo disimular la red de corrupción que forjó en torno a la Fundación Clinton. El rechazo a una candidata con poco carisma y nula decencia gatilló la victoria de Trump.

UNA SORPRESA CON MUCHAS EXPLICACIONES

El perfil reaccionario de un presidente estadounidense no es una novedad. Trump encarna una vieja tradición rural y protestante, que con el TEA Party afianzó el perfil ultra-conservador de los líderes republicanos.
El millonario extremó todos los tópicos de esa tendencia, con retóricas machistas, insultos a las minorías y denigraciones de la mujer. Tildó de violadores y traficantes de drogas a los dirigentes de incontables comunidades.
No se privó, además, de exhibir su afinidad con la Asociación Nacional del Rifle, en un país sacudido por balaceras cotidianas. Repitió todos los delirios de la derecha cristiana sobre el creacionismo anti-darwiniano y ponderó la enseñanza religiosa para atacar el aborto y el matrimonio igualitario.
Pero Trump logró desbordar este cerrado entorno derechista al conquistar la adhesión de los trabajadores blancos empobrecidos. Capturó el voto de los distritos industriales con un doble mensaje de crítica a los empresarios (que deslocalizan plantas) y a los inmigrantes (que “usurpan” puestos de trabajo).
Su discurso xenófobo fue brutal. Culpabilizó a los extranjeros por el desempleo, exigió el cierre de las fronteras y reclamó deportaciones masivas. Obtuvo su nominación cuando potenció esa retórica chauvinista.
El apoyo que logró en la clase obrera no atenúa en lo más mínimo su carácter reaccionario. Algunas miradas edulcoradas olvidan este dato, al resaltar exclusivamente su captura del descontento popular. Ciertamente canalizó ese malestar, pero en una dirección muy regresiva y contrapuesta a los intereses de los oprimidos.
Trump reavivó los prejuicios de los trabajadores frente al nuevo patrón inmigratorio de los hispanos, que mantienen su identidad sin repetir la asimilación a la sociedad estadounidense.
En ese cuadro de gran mutación demográfica y cultural, el millonario ensanchó también la grieta con las minorías que obtuvieron logros legislativos bajo la administración demócrata. Impugnó todas las políticas asistenciales y focalizadas de esa gestión.
Trump se embanderó con los slogans de la anti-política. Descargó sus municiones contra la “casta de Washington”, aprovechando el generalizado hastío con los privilegios a la partidocracia.
El locuaz demagogo se calzó el disfraz de individuo ajeno a esos contubernios y usufructuó del desprestigio que comparten los demócratas con los republicanos. Las diferencias que separaban ambas formaciones se han diluido y desde hace muchos años los asalariados no se alinean con los primeros y las élites acomodadas no sostienen a los segundos. ¿Pero Trump ofrece algo distinto?

OUTSIDER, PERO NO ANTISISTEMA

El nuevo presidente exhibe con orgullo su condición de potentado y reforzó la idealización del capitalista que impera en Estados Unidos. Reavivó también la fábula que asimila el éxito en los negocios con la capacidad para dirigir un país. Olvidó recordar cómo refutaron esa creencia los últimos millonarios que habitaron la Casa Blanca.
Pero Trump combina un cuantioso manejo de recursos propios con la marginalidad política previa. Es un outsider que llega a la presidencia sin pasar por el filtro del Congreso o las gobernaciones. Desde la periferia del partido republicano logró doblegar al establishment de esa organización.
Primero se instaló como figura pública a través de un reality show que escenificaba su propia vida como descarnado capitalista. Luego construyó su carrera desafiando a los popes de la comunicación que objetaban ese estilo. Por esa vía capturó el creciente malestar de la población con los medios, que manipulan encuestas y políticos según las conveniencias del momento.
Con esa beligerancia contra los formadores de opinión Trump afianzó su imagen de personaje divorciado de las oscuridades del poder. Emergió como un outsider, pero no es ajeno, ni contrapuesto al sistema. Es un exponente de la clase dominante que oprime al pueblo estadounidense. Con una nueva carga de brutalidad y demagogia pretende contrapesar la desprestigiada hipocresía de los Obama-Clinton.
Trump es un servidor de la clase capitalista. La imagen de extraviado que difunde la elite neoliberal oscurece esa función. Ciertamente dice cosas horripilantes e inverosímiles pero su estrategia no es alocada. Pretende recomponer un sistema político carcomido por la crisis económica que desató el colapso financiero del 2008.
Muchos piensan que intentará esa reorganización con los métodos del populismo. Pero cuestionan la demagogia y el nacionalismo sin aclarar su singularidad política. Trump tenderá a ejercer el gobierno en forma más directa sorteando una estructura institucional en crisis.
Seguramente adoptará una actitud más cesarista frente a los contrapesos que filtran la práctica presidencial. Pero las facultades que tendrá para designar titulares de la Corte Suprema, no le ahorrarán duras negociaciones con el establishment republicano.
Quizás la trayectoria de Berlusconi sirva como antecedente para anticipar la conducta de Trump. Al igual que el norteamericano emergió del universo mediático frente al colapso del sistema político. Finalmente puso en práctica una gestión muy derechista sin alterar el status quo.
Trump es visto también como un líder fascista que podría repetir las tragedias del siglo XX. Su discurso racista tiene muchos ingredientes de este tipo. La gritería contra los inmigrantes rememora la violencia del Ku Klux Klan, que tiene un potencial heredero en las milicias de los suprematistas blancos. Un conocido exponente de esos cavernícolas (Banon) ha sido designado en un alto cargo.
Pero estos elementos distan de configurar un escenario próximo al fascismo. Esta modalidad no está en la agenda próxima de la clase dominante. Se avecina una crisis con otro tipo de disyuntivas.

CONTRADICCIONES ECONÓMICAS

Dado el récord de mentiras que acumula Trump sus próximos pasos son imprevisibles. Ha sido ridiculizado como un acabado exponente de la “pos verdad”. No esperaba llegar a la presidencia y carece de equipos. Por eso recién en las próximas semanas se sabrá qué porcentaje ensayará de sus pomposos anuncios. Deberá clarificar en qué consiste su intento de “hacer nuevamente grande a América”.
Trump prometió efectivizar un acelerado proceso de reindustrialización, premiando a las empresas que reinviertan en el país. Pero el monto de los subsidios -para compensar las diferencias de beneficio que genera la deslocalización- es monumental.
Las compañías que emigran no son marginales. Agrupan a un importante segmento de corporaciones que ha internacionalizado sus procesos de fabricación. ¿Cómo hará Trump para que vuelvan a Detroit las firmas automotrices afincadas en las maquilas de la frontera mexicana?
Los dilemas no se concentran en un sólo sector. En las últimas décadas se reforzó significativamente todo el segmento mundializado de las empresas, en desmedro de las viejas fracciones que únicamente producen y venden para el mercado interno.
Esta misma contradicción se extiende al plano financiero dada la elevadísima internacionalización de los bancos estadounidenses. Esas entidades constituyen el principal pilar de la globalización y encabezaron la resistencia a todos los intentos de regulación nacional. Bloquearon especialmente la segmentación de operaciones y la reducción de las comisiones que intentó Obama.
Trump despotricó contra Wall Street y prometió penalizar a los banqueros. Pero pertenece al partido que ha obstruido una tibia reforma para supervisar las operaciones riesgosas.
Las relaciones con los bancos son claves para un proyecto de reindustrialización basado en gigantescos planes de obra pública. Ese programa requerirá montos descomunales de financiación que el nuevo presidente no aclaró cómo serán recolectados.
Trump sólo anticipó beneficios fiscales. Prometió suprimir los impuestos federales a los hogares modestos y ratificó su disposición a retomar las políticas “ofertistas” (de menores gravámenes al patrimonio) que implementaron Reagan y Bush. Si concreta ese jolgorio recibirá cálidos aplausos de sus colegas, pero no tendrá un solo dólar para la reconstrucción industrial.
La insoslayable captación externa de fondos es otra incógnita. Estados Unidos arrastra una monumental deuda pública, que en gran parte es solventada con el crédito chino. Por eso el proveedor asiático cuenta en la actualidad con un inmenso acervo de bonos del tesoro. Si Trump confronta comercialmente con China para apuntalar su modelo industrial: ¿cómo mantendrá la indispensable financiación del acreedor oriental?
El gran enigma subyacente es la capacidad de la economía estadounidense para preservar el ciclo de tasas de interés negativas, que permitió la recuperación en los últimos años. Si el costo nulo del dinero se revierte no sólo podría reaparecer la recesión.  Reavivaría la traumática reorganización pendiente del sistema bancario.
Todas las iniciativas de Trump potencian a una peligrosa tendencia alcista de las tasas de interés. Su estrategia tiene cierto parentesco con el “Reganomics” de los años 80, que bajo el impulso del gasto militar, las políticas fiscales expansivas y la restricción monetaria generó un superdólar muy adverso a la economía estadounidense.
El país ya afronta el mismo dilema que corroe a Inglaterra luego del Brexit. Cumplir allí con el mandato de salida de la Unión Europea plantea dos riesgos explosivos: abandono de los bancos que sostienen la City londinense y eventual secesión de Escocia. Disyuntivas de la misma magnitud se avizoran en Estados Unidos.

¿UN GIRO AISLACIONISTA?

Trump agitó en la campaña drásticas propuestas de giro proteccionista. Prometió elevar los aranceles de importación, gravar los productos fabricados en China y revisar todas las normas monetarias impositivas que afectan al sector manufacturero. Rechazó el control del medio ambiente y propuso reabrir las minas de carbón ¿Podrá implementar semejante viraje?
Algunos analistas estiman que se sumará a una tendencia que ya está en curso en la economía mundial. Recuerdan que actualmente el comercio crece por debajo de la producción. Mientras que en 1985-2007 los intercambios mundiales aumentaban a un ritmo dos veces superior que al PBI, en los últimos cuatro años sólo acompañaron el nivel de actividad.
Pero la economía estadounidense no sintoniza necesariamente con ese rumbo. Se recuperó más rápidamente que Japón y Europa por el comportamiento dinámico de sus sectores internacionalizados. Esa ventaja le permitió exportar gran parte de la crisis a sus rivales. Cualquier giro proteccionista afectaría de inmediato la altísima rentabilidad de esos sectores. La alta tecnología, por ejemplo, quedaría afectada de inmediato.
El principal test será la actitud de Trump frente a los tratados de libre comercio, que Obama negociaba aceleradamente con varios gobiernos de Asia y Europa. La oposición a esos convenios fue una bandera central del millonario. Pero esa actitud choca con la estrategia propiciada por el establishment, para afrontar la crisis económica con mayor liberalización comercial. Por eso la suscripción de tratados no se detuvo, a pesar del estancamiento del comercio.
No sólo Obama y Bill Clinton fueron abanderados de esos convenios. Todas las administraciones republicanas apuntalaron acuerdos que aseguran incontables beneficios a las empresas globalizadas.
En este terreno ha prevalecido hasta ahora un doble discurso. En todas las campañas florecen críticas a los tratados, que luego el ganador archiva cuando asume el gobierno. Por eso la revisión de los convenios fue un caballito de batalla no sólo de Trump, sino también de Hillary. ¿Qué hará el nuevo presidente con el TTP, el TTIP, e NAFTA y la multitud de TLCs bilaterales que Estados Unidos suscribió con sus socios?
La irritación de las élites neoliberales con cualquier cambio en este campo es mayúscula. Proclaman que “la noche cayó sobre Washington” por haber urgido a un aislacionista.
En el bando opuesto del progresismo algunos críticos del Trump reaccionario ven con simpatía al Trump proteccionista. Estiman que introduce un giro positivo en la globalización, que acelerará el colapso de la nefasta apertura comercial. Pero olvidan a quién elogian. No cabe esperar virajes alentadores de semejante troglodita.
Hasta ahora ningún país del Primer Mundo ensayó un giro antiliberal o anti globalizador. Los pequeños cambios de algunos gobiernos socialdemócratas de Europa se deshicieron en pocos días. Los intentos más perdurables en América Latina también fallaron.
En realidad la presidencia de Trump no define el fin de la globalización, por la misma razón que el descalabro del 2008 no implicó el fin del neoliberalismo. Sólo inaugura una crisis mayor de ambos procesos.

¿REPLIEGUE DEL IMPERIALISMO?

Trump abusó de la pirotecnia electoral en la política exterior enunciando todo tipo de disparates. Pero planteó un novedoso realineamiento con Rusia para confrontar con China y fue acusado por Hillary de connivencia directa con Putin.
Ese chisporroteo puso de relieve una divergencia de estrategias en el Pentágono, que se tradujo en la guerra de mails filtrados por el PBI, para desprestigiar a ambos candidatos.
Todo el establishment político-militar coincide actualmente en apuntalar las guerras regionales que refuerzan el control imperial. Por eso implementaron la destrucción de cuatro estados en Medio Oriente (Afganistán, Irak, Libia, Siria) y ejecutan bombardeos permanentes, que naturalizan la matanza de la población civil. Lo mismo sucede en varias zonas de África.
Obama ha busca un mayor compromiso de sus socios europeos y árabes con esas agresiones. Por eso intentó mantener el control estadounidense de las operaciones con menos tropas en el terreno.
Pero preservó también una problemática indefinición sobre la prioridad del adversario ruso o chino, conservando una presión indistinta sobre ambos. Por eso incentivó las provocaciones en Ucrania y los despliegues de misiles en Europa del Este contra el primer contendiente y el rearme naval contra el segundo adversario.
Cómo esta ambigüedad suscita el temor de una eventual alianza de ambas potencias contra Estados Unidos, viejos consejeros (como Brezinski) sugieren optar por un curso más selectivo. La disyuntiva de Trump-Hilary entre mayor enemistad con China o Rusia refleja una reorientación en curso, que a su vez traduce la tensión tradicional entre sectores belicistas (asociados al complejo militar industrial) y vertientes negociadoras (vinculadas a las empresas transnacionales).
La conducta a seguir en la guerra en Siria será la primera prueba de esa definición. La victoria de Trump fue muy festejada por Israel, que espera la prometida reversión de los acuerdos con Irán y una actitud más beligerante contra todos los descalificados “musulmanes”.
Pero si el nuevo presidente quiere implementar una aproximación con Rusia deberá defraudar a los halcones, que a través de Hillary proponían subir la apuesta de intervención contra el régimen de Assad.
En cualquier caso Trump sólo evalúa cursos imperiales para ajustar las acciones del sheriff del mundo. Estados Unidos actúa como protector militar del capitalismo global y no considera ningún abandono de ese rol.
Trump pretende descargar sobre sus aliados una mayor porción de los costos de la dominación imperial. Por eso propone reformular la OTAN, otorgar mayor protagonismo a Europa e introducir a Corea del Sur en el club atómico. Intentará reforzar el curso ya iniciado con la mayor intervención de Francia en Medio Oriente.
Algunos analistas olvidan la vigencia de la estructura imperial a escala global, cuando suponen que el declive de Estados Unidos desembocará en un repliegue de la primera potencia. Estiman que Trump concretará esa reclusión, al reconocer de hecho la pérdida de hegemonía de su país.
De ese diagnóstico surgen curiosos pronósticos de un próximo período signado por actitudes negociadoras de Estados Unidos. Se imagina la gestación de un contexto que abrirá grandes márgenes para la autonomía europea y las políticas nacionales de la periferia. El acuerdo con Rusia es visto como el principal eslabón de esa retirada yanqui.
Pero ese escenario pacifista no parece muy congruente con los objetivos y el temperamento de Trump. Con su victoria no desembarca una paloma a la Casa Blanca.

EL IMPACTO SOBRE AMERICA LATINA

El nuevo presidente ha sido muy explícito en sus planes para México. Construir el muro y expulsar a los inmigrantes. Cualquiera sea el grado de cumplimiento de esas amenazas su intención agresora es nítida.
La variante más tenue de su proyecto supondría mayores atribuciones a la policía fronteriza o un ultimátum a México para que contenga a los migrantes dentro su territorio. En lo inmediato prepara una gran redada contra los indocumentados para acelerar su expatriación.
La esperada revisión de todos los acuerdos con México ya desató una gran devaluación de la moneda azteca y obviamente Peña Nieto no prepara ninguna resistencia. Recibió a Trump en el pico de sus insultos contra los inmigrantes.
Lo que suceda con México clarifica la política latinoamericana. El millonario no ha dicho que hará frente a Cuba y Venezuela. Tuvo frases conciliatorias hacia Chávez, pero al mismo tiempo ensalzó al golpismo anti bolivariano. Aceptó la distensión con Cuba, pero se fotografió con los gusanos más retrógrados de Miami. Su afinidad con Uribe abre interrogantes sobre el proceso de paz en Colombia.
Conviene recordar que Hillary promovía un endurecimiento hacia la región. Propició la militarización de Colombia, apuntaló a los golpistas en Venezuela e intervino directamente en Honduras en el derrocamiento de Zelaya. Es difícil suponer que Trump adoptará una actitud más benevolente. Pero su triunfo ha modificado el tablero regional.
Clinton aseguraba la continuidad del sostén aportado por Obama a la restauración conservadora en Sudamérica. Promovía la reconstitución del protagonismo de la OEA sobre el nuevo tejido derechista. Aunque Trump mantenga la misma agenda, su presidencia modifica la sintonía actual de Estados Unidos con los gobiernos conservadores. Su agresión contra México obstruye la combinación de zanahoria con garrotes que auspiciaba Hillary.
Con Trump tambalea también la Alianza del Pacífico que sintetizaba todos los proyectos de la restauración económica neoliberal. La ratificación de los tratados bilaterales y la apertura comercial han quedado en el limbo. Además, si trepan las tasas de interés se revertirá la afluencia de fondos que tuvo la región en la última década.
Muchos analistas debaten cuál será el grado de intervención del imperio sobre la región. Algunos advierten la inminencia de mayores atropellos y otros avizoran un respiro. Quienes identifican a Trump con el repliegue aislacionista suponen que podría aflojar la presión tradicional sobre América Latina. Pero la experiencia indica que Estados Unidos nunca “olvida” a su “patio trasero”.

UNA CALDERA EN GESTACIÓN

Trump defraudará a sus electores. No limpiará la casta de políticos de Washington, ni devolverá los empleos de calidad en la industria. Pero mucho antes de lidiar con esa decepción deberá afrontar una intensa resistencia en las calles. En 25 ciudades del país ya irrumpieron manifestaciones de rechazo y se prepara una gran marcha de repudio para el día de su asunción.
En todo el país se registra un significativo resurgimiento de la acción popular directa. Varios movimientos retoman esta tradición. Los militantes de Black lives matter (la vida de los negros importa) encabezan las protestas contra la violencia policial racista. Los movimientos de indígenas defienden con bloqueos los recursos naturales y los indocumentados mantienen sus demandas de legalización. En las cárceles se ha concretado la primera huelga de prisioneros sometidos a la explotación laboral. Estas iniciativas retoman la práctica callejera que reapareció en el 2011 con los ocupantes de Wall Street.
Pero también emerge la oposición en el plano político. En la reciente elección fue nuevamente visible el escandaloso sistema antidemocrático de colegios electorales. Trump es presentado como el indiscutible ganador de los comicios, cuando prácticamente empató con Clinton en el número de votos. En cualquier otra nación esa paridad habría suscitado una crisis de legitimidad. Muchos manifestantes cuestionan esa anomalía.
La mayor mutación política subyacente antecedió a Trump con la llegada de Sanders. El líder independiente desembarcó con una propuesta progresista en el Partido Demócrata y casi gana la interna. Suscitó un gran entusiasmo con su propuesta de dividir a los bancos y universalizar el sistema de salud y educación. Se negó a recibir aportes de las grandes empresas y promovió la sindicalización de los trabajadores.
Sanders reivindicó una tradición socialista que ha sido asumida sin prejuicios por sectores de la juventud. Pero finalmente aceptó sostener a Hillary a pesar del enorme rechazo que generaba esa figura, obstruyendo la construcción de otra opción. Su impacto ilustra las grandes posibilidades de expansión que tiene la izquierda estadounidense, si logra superar la subordinación al partido demócrata.
Con el resultado de la elección norteamericana comienza un nuevo período de la crisis global. El colapso del 2008 ilustró la dimensión económica de esa convulsión y el ascenso de Trump retrata el alcance político de ese torbellino. Un tercer capítulo de ese proceso se está gestando con protagonismo desde abajo y búsqueda que una alternativa popular.
16-11-2016.




[1] Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI. Su página web es: www.lahaine.org/katz

¿Qué mueve más dinero, las drogas ilegales o las venta de medicamentos?

¿Qué mueve más dinero, las drogas ilegales o las venta de medicamentos?

¿Qué mueve más dinero, las drogas ilegales o las venta de medicamentos?
El tráfico de drogas es, con diferencia, la actividad ilícita más rentable que existe. Según un informe de la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Crimen (UNODC), el mercado de estupefacientes alcanzaba en 2005 un valor de unos 320.000 millones de dólares, o un 0,9% del PIB a nivel mundial.
El volumen del mercado no ha hecho sino crecer, y para 2009 el Director Ejecutivo de la UNODC estimaba que su valor ya alcanzaba los 352.000 millones de dólares. Dinero que escapa al control y la imposición pública, a pesar de que luego es blanqueado y reintroducido en el circuito comercial, convirtiéndose incluso en la única fuente de liquidez en momentos de crisis aguda.
Comoquiera estos datos son muy especulativos. Mientras las cantidades de cocaína y opiáceos son de fácil contabilización, las estimaciones del valor del mercado mundial de ciertas sustancias como el Cannabis o las drogas sintéticas son de muy difícil cuantificación.

Difícil comparación

No es posible comparar los márgenes de beneficio de industrias legales con accionistas y reguladas respecto a negocios ilegales como la droga, en el que las ganancias no se distribuyen entre tenedores de acciones sino que se apropian a lo largo de toda la cadena de distribución, como mostró en su estudio el profesor Sudhir Venkatesh de la Universidad de Columbia, que tuvo acceso a los registros contables de una modesta operación (“franquicia” lo llamó él) de venta de droga al por menor en Chicago.
Aún así los márgenes que manejan estas operaciones son de enormes órdenes de magnitud. Un kilogramo de pasta de cocaína producida en Colombia, por ejemplo, puede multiplicar su valor casi 500 veces de 780 a 330.000 dólares hasta llegar a las calles de su mercado final en EEUU.
La única industria que puede compararse en volumen a la de la venta de estupefacientes es la comercialización de otro tipo de drogas: los medicamentos legales. La industria farmacéutica atravesó en 2014 la barrera del billón de dólares de ventas globales, y ha continuado creciendo desde entonces.

Los beneficios de ambas no pueden compararse

La revista Forbes publicó en 2015 un artículo sobre los sectores de negocio más rentables en EEUU. En lo alto de la lista destacaban las tecnologías de la salud, incluyendo las farmacéuticas a las que hacíamos referencia anteriormente, con 21%. Éstas se encontraba incluso por delante de la industria financiera (con 17,3%), que a pesar de sus grandes márgenes no termina de recuperarse de la crisis global que ella mismo inició en 2007. En un digno tercer puesto los servicios tecnológicos ofrecían unos rendimientos del 16,1%.
En el fondo de la tabla se encontraban sectores extractivos como el petróleo y la minería, los más fuertemente perjudicados por los efectos de la larga crisis que afecta a la mayoría de mercados desarrollados. Sus beneficios están en descenso, y ninguno supera ya el 2% para 2016. Sin embargo, las industrias de la salud, con las grandes corporaciones farmacéuticas a la cabeza, no paran de incrementar sus tasas de beneficio.
Las tres principales empresas farmacéuticas: Pfizer, Merck & Co y Johnson & Johnson, todas presentan tasas de beneficio del 25% o superiores. Los EEUU se embolsan la mayor parte (45%) de esos ingresos, seguido por las industrias de la salud europeas, que se encuentran en declive, al igual que Japón, comparadas con sus rivales norteamericanos y la pujanza de nuevos productores en Asia.
Pfizer Pfizer es la empresa comercializadora de la popular pastilla Viagra.

Influencia política

Por supuesto, este gran poderío de la industria farmacéutica se traslada a una imponente capacidad de presión para condicionar las políticas oficiales, en un sector fuertemente regulado como la salud. Un informe de la ONG Health Action International de 2012 concluyó que la industria farmacéutica empleaba al menos 40 millones de Euros anuales en actividades de lobbying en la Unión Europea. Esta cifra incluía solamente los gastos declarados por la industria de acuerdo al Registro de Transparencia de la UE, mientras que el informe consideraba que la cifra real bien podría rebasar ampliamente el doble de esa cantidad, hasta unos 91 millones de euros.
Esto se traduce en una gran influencia en la elaboración de normativas que afectan a la industria. Particularmente en el área de los derechos de propiedad intelectual, donde los grupos de presión de la industria farmacéutica ejercen especial hincapié. Dado que gran parte de los beneficios de la industria vienen de la explotación de patentes obtenidas sobre medicamentos desarrollados por ellas, los potavoces de la industria insisten de forma continuada en la regulación de forma favorable de dichos derechos.
Esto hace que la presencia de esta industria se haga sentir particularmente en las negociaciones de tratados comerciales, como el TTIP que se negocia entre EEUU y la Unión Europea. Los grupos de interés de la industria dedican muchos esfuerzos a convencer a los negociadores y al público de que sus intereses están alineados en lo que respecta a la inclusión de las demandas de las farmacéuticas en los tratados de libre comercio.
Por otro lado, numerosas campañas de la sociedad civil aseguran que estos acuerdos no sólo no beneficiarán a los consumidores, sino que de hecho suponen una transferencia de rentas aún mayor hacia un sector que ya obtiene unos beneficios muy por encima de cualquier otra industria.

POSIBLE SECRETARIO DE ESTADO DE TRUMP PROPONE ENFRENTARSE A RUSIA, CHINA E IRÁN


POSIBLE SECRETARIO DE ESTADO DE TRUMP PROPONE ENFRENTARSE A RUSIA, CHINA E IRÁN

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A pesar de que el núcleo duro que conformará la administración de Trump aún no está definido, empiezan a sonar los primeros nombres, basados en las personas de confianza que rodean a Trump y le vienen asesorando desde hace meses.

Uno de ellos es John Bolton, que suena como posible Secretario de Estado y que ya sirvió como embajador de Estados Unidos en la ONU bajo George W. Bush.
Incluso los medios alternativos que se han mostrado más entusiastas con la victoria de Trump, muestran su terror ante la posibilidad de que Bolton pueda ser el elegido para el cargo.
Bolton se caracteriza por ser un neocon intransigente y aunque finalmente no sea elegido para el puesto, es una de las personas próximas a Trump y que por tanto, ejercen influencia sobre él.

Este pasado sábado 12 de noviembre, Bolton explicó lo que considera las prioridades de política exterior de la nueva administración.
Según Bolton, la principal preocupación de Estados Unidos en el frente de la política exterior son “las amenazas estrechamente relacionadas del terrorismo islámico radical y el caos de Oriente Medio”.
A esto le sigue “la proliferación nuclear” de Irán, un país que a pesar de lo que diga Bolton, no tiene un programa de armas nucleares.
Pero lo más inquietante es que aunque Trump afirma que quiere hacer las paces con Rusia, eso no está en la agenda de Bolton, uno de sus asesores más próximos.
“La Rusia de Vladimir Putin está al acecho en Europa del Este y Oriente Medio en formas sin precedentes desde la Guerra Fría”, escribe.

Lo peor del asunto, es que el vicepresidente de Trump, Mike Pence, tiene pensamientos similares sobre Rusia.
Mike Pence, califica a Putin de líder “pequeño y acosador” y afirma que Estados Unidos “debería estar preparado para usar la fuerza militar”.
Mientras que el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, se opone (presuntamente) a la guerra en Irak, no se opone al colapso de la Alianza del Atlántico Norte y expresa su respeto por el presidente ruso Vladimir Putin, el futuro vicepresidente de la nueva administración estadounidense, Mike Pence, opina prácticamente lo contrario.

“Las provocaciones de Rusia tienen que ser respondidas con la fuerza estadounidense”, añadió. “Los Estados Unidos de América deben estar preparados para usar la fuerza militar para atacar objetivos militares del régimen de Assad”.
Pero sigamos con ese psicópata llamado Bolton.
Bolton también quiere que Trump se enfrente a China en los mares del sur y del este de China. “El continuo fracaso en tratar con firmeza el aventurerismo y la intransigencia chinas resultará en que más estados asiáticos caigan bajo el dominio de Pekín, como parece estar haciendo Filipinas, simplemente aceptando su destino como vasallos de China”.
El domingo, Bolton escribió un artículo inquietante en las páginas del New York Post.
“Irán está ahora en el camino de disponer de armas nucleares, legitimadas por el miserable acuerdo de Obama, que está proporcionando beneficios económicos incalculables a Teherán a través de activos no congelados y un renovado comercio e inversión, especialmente de Europa. El apoyo de Irán al terrorismo continúa sin cesar, y su comportamiento provocativo internacional sólo ha empeorado desde el acuerdo nuclear. La influencia de Rusia en la región es más alta que en cualquier momento desde la década de 1970 “, escribió.

Bolton propone la destrucción creativa y el orden a través del caos, la estrategia caracterítica de los neocons. “Se debe crear un nuevo estado a partir de los restos de Siria e Irak, o algún otro enfoque duradero debe ser encontrado”, escribe.
“Aún pienso que la decisión de derrocar a Saddam fue correcta”, dijo Bolton el año pasado durante un intento fallido de postularse para la nominación. “Creo que las decisiones tomadas después de esa decisión estaban equivocadas, aunque creo que la peor decisión tomada después de eso fue la decisión de 2011 de retirar a las fuerzas estadounidenses y de la coalición”.
Pero Bolton no se detiene ahí. También quiere forzar a Rusia a salir de Siria. “Además, la nueva base aérea rusa en Latakia, Siria, ha cambiado drásticamente el entorno estratégico en el Mediterráneo oriental y más allá.
“Desafortunadamente, la base no se puede hacer desaparecer simplemente revirtiendo las políticas erróneas de Obama.”
Según Bolton, “Israel y los amigos árabes de Estados Unidos están esperando desesperadamente a un presidente americano fuerte que entienda quiénes son sus amigos”.
Israel y su bien organizado y financiado esfuerzo de cabildeo en los Estados Unidos han determinado desde hace tiempo la política exterior de Estados Unidos en Oriente Medio.

En cuanto a nuestros “amigos árabes”, esto es una referencia a Arabia Saudita, Qatar y los Emiratos del Golfo, las mismas personas que son responsables del Islam Wahabí fanático abrazado por al-Qaeda, al-Nusra y el Estado Islámico.
Ninguno de estos grupos psicopáticos existiría si la CIA no hubiera construido a los muyahidines en Afganistán durante su guerra encubierta contra los soviéticos. Los saudíes, la CIA y el Pentágono son los responsables directos del cáncer que ahora crece en el Oriente Medio, no de Irán.
El senador Rand Paul ha advertido de lo hipócrita que sería por parte de Trump, elegir a Bolton como secretario de estado.
“Bolton es un miembro de largo plazo de la élite fallida de Washington a la que Trump juró oponerse, uno de esos tipos inclinados a repetir virtualmente cada error de la política extranjera que los EEUU han cometido en los últimos 15 años”.
Quizás al final Trump no elija a Bolton para el puesto, y mucha gente entonces respiraría aliviada o llegaría a firmar que Trump está en contra de los posicionamientos de Bolton.
Pero el problema es que Bolton es uno de los asesores próximos a Trump y si alguien se rodea de personas así, es por que está de acuerdo con sus posicionamientos.
Y en el caso de que Trump no esté de acuerdo con estos posicionamientos, entonces es un irresponsable por tener próximo a sí a un personaje tan tóxico y psicopático como este.
Lo peor del asunto, es que una de las personas de mayor confianza de Trump, el ex alcalde Nueva York, Rudolph Giuliani, y que también suena como candidato para ocupar el puesto de Secretario de Estado, tiene opiniones que no invitan precisamente al optimismo.

Al ser consultado sobre las demandas de Trump de romper el acuerdo nuclear con Irán, Giuliani respondió: “Tienes que establecer prioridades. Así que si la prioridad es, vamos a eliminar a ISIS, tal vez debemos centrarnos en eso. Y deshacerse de ISIS y luego volver a eso”.
En otras palabras, según muestra Giuliani, una nueva guerra de Estados Unidos con Irán sigue en la agenda de la administración entrante. Durante su carrera hacia la presidencia en 2008, Giuliani dijo que el uso de armas nucleares tácticas contra el programa nuclear de Irán no podía ser descartado.
Y aunque Trump ha hablado en términos vagas de un acercamiento con Rusia, Giuliani ha sonado más amenazador hacia Moscú.
“Rusia cree que es un competidor militar, pero en realidad no lo es”, dijo Giuliani. “Es nuestra falta de voluntad bajo Obama hasta amenazar el uso de nuestro ejército lo que hace a Rusia tan poderosa”.
Como ven, la gente que rodea a Trump y que potencialmente podría formar parte de su gobierno, es capaz de decir dos cosas opuestas a la vez.
Eso nos lleva a concluir dos cosas: que las reuniones del gobierno serán caóticamente divertidas, y que esta administración de Trump promete ser la más esquizofrénica de la historia de EEUU.

Tan esquizofrénico como presentar a Trump por parte de muchos medios alternativos derechistas como un “garante de la paz” y un presidente “contrario al intervencionismo norteamericano”, a la vez que promete aumentar considerablemente el gasto militar del país, algo que ya ha provocado fuertes crecidas en las bolsas para los grandes fabricantes de armas.
Este es el nivel de locura y esquizofrenia al que han llegado los grandes defensores de Trump en las redes y que tan importantes han sido para ejercer el lavado de cerebro masivo perpetrado sobre sus seguidores y admiradores.
COMENTARIO ADICIONAL:
Es altamente posible que finalmente Bolton no sea el elegido para ocupar el cargo de Secretario de Estado, más que nada, porque significaría una auténtica provocación.
Y ya sabemos lo que va a suceder: cuando Trump elija a cualquier otro, los fanáticos trumpistas que ahora conforman la nueva secta, vendrán a insultarnos y a decirnos que todo lo que habíamos dicho era falso y que Bolton no iba a ser Secretario de Estado.

El problema, pero, es que haya llegado a ser un posible candidato a serlo. Y si ha llegado a ser candidato, es porque es alguien muy próximo a Trump.
Y si un tarado belicista como Bolton es alguien cercano a Trump, podemos concluir dos cosas:
-La primera, es que tenemos un grave problema, como lo teníamos cuando gobernó George W. Bush o Barack Obama, o como habríamos tenido con Hillary Clinton.
-y la segunda, es que nada de lo que dice Trump es fiable, pues resulta altamente contradictorio decir lo que ha dicho sobre política internacional durante la campaña y a la vez tener como asesor a alguien como Bolton.
Fuente: http://www.globalresearch.ca/trump-transition-points-to-escalation-of-us-militarism/5557254
john-bolton-trump-needs-confront-russia-china-iran-north-korea-embrace-forever-war.html
http://edition.cnn.com/2016/10/16/politics/mike-pence-donald-trump-russia-hacking/
http://www.globalresearch.ca/trumps-vice-president-mike-pence-wants-war-against-syria-and-russia/5556752
secretary-of-state-bolton-advises-trump-to-confront-russia-china-iran-and-embrace-war-forever

¿Qué le pasará a la economía española cuando Donald Trump esté en la Casa Blanca?

¿Qué le pasará a la economía española cuando Donald Trump esté en la Casa Blanca?

¿Qué le pasará a la economía española cuando Donald Trump esté en la Casa Blanca?
Sorpresa. Pánico. Desconsuelo... Toda una lluvia de adjetivos negativos ha descargado por el mundo tras conocerse la noticia de que el multimillonario Donald Trump será el próximo presidente de los Estados Unidos. Pasado el shock inicial, lo que llueven son augurios más o menos alarmistas y agoreros sobre las consecuencias de su mandato
Pero tan imprevisible como ha sido su elección, se aventuran las consecuencias de su mandato. Sobre todo porque desde el minuto uno, el electo presidente ya ha sido capaz de negarse a si mismo más de tres veces, y no hay quién pueda aventurar cuántas más volverá a desdecirse.
Sus primeras palabras, conciliadoras y asegurando que gobernaría para todos, nada tenían que ver con el candidato bronco que había ganado las elecciones. Así que, en apenas unos minutos, los mercados financieros pasaron de aventurar una catástrofe,con un desplome que podría haber sido histórico, a recuperar las ganancias y apaciguar algo el pánico. Por otro lado, solo hizo falta una reunión informal con Obama, para que Trump reconociera que el Obamacare tiene unos puntos básicos que merecen la pena ser mantenidos. ¿Cuántas veces amenazó en campaña con borrarlo de un plumazo? Tampoco expulsará a todos los sin papeles del país, sólo a los que tengan antecedentes penales, dijo en su primera entrevista en televisión en la cadena CBS.
Son solo tres ejemplos de que lo único certero a lo que los análisis se pueden aferrar es que Trump puede cumplir con todo lo prometido o no. En lo que afecta a la economía española, y partiendo de lo anunciado, el efecto de la política económica de Trump puede no ser tan traumático como pueda parecer a nivel mundial e incluso hasta se puede atisbar algún punto positivo, o tal vez no.

Relaciones comerciales entre EEUU y España

Debemos partir que la relación económica entre España y EEUU es buena, pero no estamos hablando de la pareja de siglo. Es cierto, que EEUU es el primer socio comercial de España fuera de la Unión Europea. También lo es que en 2015, fue el sexto destino de las exportaciones españolas. Incluso, que, desde 2014, EEUU es el primer inversor extranjero en nuestro país.
Pero si ponemos datos a estos rankings, la situación se desinfla bastante. Lo que ocurre es que la economía española tiene una dependencia tan alta de sus vecinos europeos, que ser el sexto destino de las exportaciones significa que apenas se vendieron allí el 4,6% de todas exportaciones españolas. Los bienes y servicios americanos que compra España a EEUU, no superan el 4,4% de total de las importaciones. Y que ese país sea primer inversor extranjero significó que desde allí llegaron 1.581 millones de euros, poco más del 7% del total.
Por si fuera poco, el año 2016 no está siendo especialmente bueno para las relaciones comerciales entre ambos países. Entre enero y agosto descendieron las exportaciones a EEUU un 5,6% y las importaciones un 4,3%, según el Informe de Comercio Exterior que publica el Ministerio de Economía.
Por lo tanto, el impacto de la repercusión directa de cada una de las promesas de Trump parece muy acotado para el conjunto de la economía española, tanto en el lado positivo como en el negativo.
Un euro bajo impulsa las exportaciones
El primer impacto puede llegar de la caída de la cotización del euro. Desde el 8 de noviembre, la divisa europea ha perdido más de un 2,7% de su valor. Una devaluación monetaria que juega a favor a las empresas que exportan fuera de la Unión Europea, incluso a las que comercian con EEUU. Pero no todo es alegría, porque mientras el euro cae sube la prima de riesgo lo que encarece la financiación de nuevos proyectos internacionales.
En cuanto a las repercusiones directas basada en las promesas electorales de Trump tenemos:
Bajada del Impuesto de Sociedades
Por supuesto, las empresas españolas con sede en EEUU se van a beneficiar del regalo fiscal que ha prometido Trump a las empresas y que supone una rebaja del Impuesto de Sociedades del 35% actual hasta el 15%. Aquellas que tengan venta directa al otro lado del Atlántico también podrán percibir el impulso del consumo interno que los analista aseguran que puede provocar esta medida.
Apuesta por las infraestructuras
Trump dobló el objetivo de Hilary Clinton en esta materia y en su programa lleva la intención de invertir más de 500.000 millones de dólares para poner en marcha nuevas infraestructuras y mejorar las existentes en EEUU. Las que hay ahora las considera "tercermundistas". Si se confirma esta intención, las grandes constructoras españolas como ACS, Ferrovial y OHL podrían continuar con la ya potente expansión que tienen. Al menos así, lo han entendido los inversores que hicieron subir las cotizaciones de estas empresas en el primer día de Bolsa tras conocerse la identidad del nuevo presidente.
Devolver el impulso a los sectores minero y siderúrgico
Mucho más que ACS subieron Arcelor Mittal y Acerinox las dos empresas de origen español con presencia en EEUU que podrían sacar más provecho a las intenciones del presidente republicano de revitalizar los sectores industriales básicos como la minería y la industria.
Varadero
El repliegue de la apertura de relaciones con Cuba
En plena euforia por captar el voto latino, el ya presidente electo prometió a los republicanos anticastristas que revertiría la política de aproximación de Obama, mantendría firme el embargo económico de décadas contra la isla e, inclusive, cerraría la recién inaugurada embajada de EE.UU. en La Habana. Pretendía así ganar el favor de los cubanos de Miami que han criticado que las empresas estadounidenses en Cuba están dando aire a la dictadura de Castro.
Está por ver, hasta qué punto esta promesa se materializa, puesto que tanto el Congreso como el Senado han ganado, tras las elecciones, representantes a favor de la normalización de las relaciones con Cuba.
Además, Trump, que conoce a la perfección el mercado hotelero, no es ajeno a las oportunidades que presenta Cuba. En 2015, el turismo extranjero en Cuba aumento un 17% hasta alcanzar la cifra récord de 3,5 millones, según Reuters. Los visitantes americanos aumentaron un 77%, pero aún así apenas llegaron a 161.000. Eso significa que el potencial turístico de Cuba está ahí con o sin EEUU.
Es oficial que La Habana tiene la intención de abrir 24.000 habitaciones en los próximos años. Un repliegue de EEUU sería un gran regalo al sector turístico español, pionero en la isla. Hasta ahora, las empresas españolas gestionan más de 90% de las habitaciones en hoteles de cinco estrellas cubanos y más del 60% en las de cuatro estrellas. Pero, en el último año, la competencia de las grandes cadenas hoteleras de EEUU les ha complicado el negocio.
Incremento de las tasas aduaneras
Esta es una de las promesas que más temores ha desatado en todo el mundo. En principio, los países más afectados serían México, Canadá y China. Los dos primeros forman parte del Tratado de Libre Comercio que difuminó las fronteras comerciales desde 1990. Abandonar este acuerdo estaba entre sus principales intenciones.
En lo que respecta a las empresas españolas que comercializan con EEUU la relación está lejos de ser tan idílica. Oficialmente existen unas tasas que gravan un 3,5% los bienes españoles que entran en aquel país y un 5,2% los que proceden de él. Está claro, que si se incrementan los impuestos la rentabilidad de los negocios caerá y,tal vez, a más de una pyme no le cuadren las cuentas.
Pero, lo cierto es que EEUU es chauvinista incluso cuando si no gobierna Trump. Allí, todavía se impone con mucha fuerza el principio del "Buy American". Incluso en algunas concesiones está hasta estipulado por ley. Además, existen múltiples trabas burocráticas para poner en marcha negocios y comercializar productos extranjeros y comercializar y como ya explicó nuestro compañero Raúl Jaime, el proteccionismo en algunos productos es tan acérrimo que, por ejemplo, el tabaco ha llegado a tener un arancel del 350%.
Las empresas españolas, sobre todo las de consumo directo, como Viscofan, Deoleo, Ebro Foods o Freixenet y muchas pymes con presencia allí, deberán calcular si pueden compensar la posible subida de tasas con la ya comentada bajada de impuestos.
Rechazo a las energías renovables
El nuevo presidente Republicano ha asegurado sin ningún pudor que no cumplirá el Acuerdo de París para frenar el cambio climático ya que lo considera un invento chino para perjudicar a las empresas estadounidenses. Todo el mundo sabe, hasta ahora, las renovables no son dignas de su devoción. Con estas bases, se entiende el castigo en bolsa que sufrieron valores como Iberdrola o Acciona con importantes inversiones en EEUU y los problemas que esta política puede acarrear para la ya débil Abengoa.
Trabas a los permisos de trabajo
Que a Trump no le gustan los inmigrantes está fuera de dudas a estas alturas. Lo que no está tan claro es cómo puede afectar esa posición a las empresas con actividad en EEUU. Parece que la idea de expulsar a todos los inmigrantes irregulares está descartada. Entre otras cosas, porque eso podría disparar los costes de personal para muchas empresas intensivas en mano de obra.
Pero dificultar la entrada de trabajadores extranjeros no es un problema que solo afecta a los trabajadores poco cualificados. Las startups españolas que están aterrizando en Silicon Valley también podrían comenzar a tener problemas, puesto que su gestión de los expatriados difiere mucho de la complicada burocracia que cumplen las grandes multinacionales.

Los efectos indirectos de las grandes decisiones

Pero mucho más allá de lo que pueden implicar estas consecuencias directas para España, el gran castigo podría llegar si se cumplen las negras previsiones, de las que ya ha advertido hasta el Banco Central Europeo, y la política de Trump colapsa el comercio mundial.
Cierre de la frontera con México
La primera pieza de esa espiral podría ser el trato que Trump termine dando a México. La ruptura de Tratado de Libre Comercio, la imposición de sobre costes (entre un 15% y un 35%) a las empresas que deslocalicen su producción son las amenazas más inminentes. Múltiples análisis ha pronosticado el hundimiento de la economía mexicana si esto ocurre. En caso de ser así, en la primera línea de afectados estarían las compañías españolas de componentes mecánicos como el Grupo Antolín o Gestamp con plantas de producción en México y actividad constante con EEUU. También los grandes bancos españoles están muy expuestos a este riesgo. El 50% de los beneficios totales de BBVA procede de México. En el caso de Banco Santander, el peso del país azteca en su cuenta de resultados es del 7%. Estas medidas no podrían compensarse con la intención de
Adiós al TTIP, ¿pérdidas o beneficios?
Donald Trump ha dejado claro que no apuesta por el Tratado Transatlántico de Libre Comercio (TTIP), y que en su política de defensa de América para los americanos no pasa por relajar las exigencias burocráticas para facilitar el comercio con la Unión Europea. A falta de la materialización o matización de esta promesa tampoco es fácil saber si España gana o pierde.
Si hacemos caso a los defensores del TTIP, una España sin este tratado debería renunciar a una subida media de salarios anual del 0,72% y la creación de más de 334.836 puestos de trabajo en los próximos cinco años. Eso es lo que han calculado los analistas del Instituto de Estudios Económicos. Este informe también ha estimado que el PIB español se incrementaría unos 36.743 millones de euros en esos mismos cinco años, con una media de 9.230 millones de incremento anuales. Las importaciones y exportaciones se incrementarían un 32% y un 40%, en los escenarios más ambiciosos planteados por el IEE. Y el consumo privado podría incrementarse en España un 0,98% en los próximos cinco años.
La ausencia de TTIP hace que estas cantidades puedan reconocerse como hipotéticas pérdidas. Solo hipotéticas claro, puesto que va a ser imposible saber si esas estimaciones eran o no reales. Entre otras cosas, porque quienes se oponen a este tratado ofrecen datos muy opuestos, que pasan por descensos de PIB, precarización de empleos, riesgos para la salud alimentaria de los europeo, desprotección legal del consumidor, etc..
Lo que parece más claro es que sin TTIP las constructoras españolas se quedan sin un pase directo para concursar en ese gran paquete de inversión pública que ha prometido el magnate estadounidense.
Lo que no significa que se queden sin negocio, en los últimos años, sin TTIP, la tendencia a la obtener concesiones fuera de España ha ido en aumento, y en 2015 alcanzó los 55.348 millones de euros. Una cantidad record para las empresas españolas, según los dados de la Secretaría de Estado de Comercio, citados por El País. Norteamérica ha sido uno de los mercados en los que más ha crecido la presencia española en licitaciones. Esta situación se presentaba como una excelente plataforma de lanzamiento para acceder a las licitaciones públicas que el TTIP prometía a abrir.
Dragon Chino
Salida de la Organización Mundial del Comercio
Tal vez, la amenaza más rupturista de todas las lanzadas por Trump en el aspecto económico sea la de abandonar la Organización Mundial del Comercio (OMC), a la que ha calificado de "desastre". Y desastroso también aseguran los analistas internacionales que puede ser su materialización.
Esta promesa recoge el mal estar de muchos grupos de presión estodunidenses que critican que la OMC por atentar contra la hegemonía estadounidense de formular sus propias normas (suena a Brexit, sí). Además, acusan a la OMT de no ser efectiva y gastar todo el presupuesto en interminables negociaciones. Sin olvidar que el sistema de demandas internacional en esta organización está golpeando a EEU, que dos tercios de las demandas por malas prácticas comerciales de las que es acusado.
Aunque todo apunta a que esta amenaza también puede convertirse en otro gran farol. Lo mismo se decía del Brexit. Peo en caso de materializarse sí que podría poner en jaque las bases de comercio mundial, lo que afectaría de manera colateral a España.
La OMC regula, desde 1995, el 98% de comercio mundial entre sus miembros, 163 en la actualidad. En caso de abandono de esta organización, los exportadores americanos dejarían de tener acceso casi libre a 163 mercados, cuyas empresas trataría de buscar proveedores alternativos. Jeffrey J. Schott, del Peterson Institute for International Economics ha advertido que esto significaría la pérdida de empleos en empresas más competitivas y rentables de Estados Unidos y el incremento de sus costes al tener que pagar tasas por comercializar con todos esos países. Por su parte, el economista Gary Hufbauer del PIIE ha puesto el foco en algo que seguro que Trump le gusta mucho menos."Una retirada estadounidense de la OMC entregaría el liderazgo del sistema mundial de comercio a China."
Cumplir con los requisitos de la OTAN
Finalmente, aunque no tiene relación directa con el programa económico de Trump, la economía española también puede verse afectada por la postura del nuevo presidente respecto a la OTAN. El líder americano ha exigido a sus socios europeos que abonen 80.000 millones de euros para financiar esa alianza.
En teoría, los socios de la OTAN deben destinar un 2% de su PIB a la financiar la defensa conjunta. Hasta ahora, los europeos solo destinan algo menos del 1,5%. Un incumplimiento que Trump no está dispuesto a consentir. Para España esto puede significar dos cosas, o incrementar el presupuesto de defensa hasta casi 16.000 millones de euros, frente a los 13.200 millones gastados en 2015, según los datos de Instituto Bruegel. En su defecto se arriesga a asumir el coste de que EEUU decida retirar las bases de Rota y Morón con el consecuente impacto económico en la economía de la comunidad andaluza.

La España de Franco, amenaza para la paz mundial, de Milton Wolff, comandante de la Brigada Lincoln (Segunda Parte)


La España de Franco, amenaza para la paz mundial, de Milton Wolff, comandante de la Brigada Lincoln (Segunda Parte)

FUENTE


Milton Wolff fue el último comandante del Batallón Lincoln de las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil española, al mando de voluntarios estadounideneses y cubanos, y un icono en Estados Unidos tras su regreso en 1939, por su lucha anticapitalista y a favor de los derechos políticos y sociales.





Nació el 7 de octubre de 1915 en Brooklyn, barrio obrero de Nueva York, desde el que llegarían a España muchos voluntarios comunistas. Él lo relata en su libro Member of the Working Class (Miembro de la clase obrera), una obra entre la novela y la autobiografía en la que relata estos tiempos de compromiso y lucha de su juventud.




Después de regresar a Estados Unidos en 1939, se convirtió en un líder antifascista destacado, defendiendo la alianza con la Unión Soviética contra el nazismo y los paises del Eje. Nuevamente, para derrotar al fascismo, se alistó en 1942 en el Ejercito norteamericano, cuando su gobierno se unió a la lucha contra la Alemania Nazi y el Japón Imperial en la II Guerra Mundial.




Tras la victoria del Ejército Rojo contra el nazismo y, por ende, de sus aliados, a su vuelta a casa él y otros veteranos de la Lincoln continuaron trabajando a favor de la implantación de la democracia en España, presionando al Departamento de Estado para romper las relaciones con la España de Franco y dar asistencia a los refugiados españoles y prisioneros del régimen franquista. Sin embargo, el gobierno de los Estados Unidos estaba creando una alianza anticomunista, tomando el testigo del fascismo derrotado por la URSS y los partisanos comunistas, incluyendo a la España de Franco entre uno de sus principales aliados. Ello llevaría al Departamento de Justicia a clasificar en 1947 a los Veteranos de la Brigada Lincoln como organización peligrosa y a detener a algunos de sus miembros en 1950.





Este contexto histórico es el marco en el que Milton Wolf, heroe de la lucha por la libertad en España y en su país, Estados Unidos, escribe la obra que en Cuestionatelotodo estamos traduciendo al castellano, La España de Franco, amenaza para la paz mundial, mientras era Coordinador de actividades del Comité de Acción para Liberar España ¡Ahora! (Action Committee to Free Spain Now, en inglés). En este texto, en el que se demuestra que el gobierno norteamericano no tardó mucho en pasarse del lado del fascismo tras ver ondeando la bandera roja sobre el Reichtag, Wolf exige la actuación urgente de las Naciones Unidas contra el franquismo que, como bien afirma, fue una cuña por el Eje fascista entre los países aliados que, con la colaboración principal de los Estados Unidos, amenazaba gravemente a la paz alcanzada. Tristemente, cuando llegó el momento de su muerte, en 1992, Wolf había tenido que asistir a la ofensiva exitosa del capital contra el trabajo, provocando la restaración de la dictadura de la burguesía en la mayoría de los lugares en dónde el comunismo y la democracia había sido proclamada tras la Segunda Guerra Mundial




Wolff advierte:




"Franco, miembro del Eje, no ha sido derrotado aún, a pesar de que medio mundo exige una actuación inmediata. Y no sólo no ha sido derrotado, SINO que cuenta con el apoyo y el sostén de Argentina, Gran Bretaña y nuestros propios Estados Unidos de América. Los pueblos del mundo y la mayoría de sus representantes en las Naciones Unidas han comprendido la sencilla verdad de que no podemos construir la paz mientras el fascismo siga atrincherado en España"




A continuación, compartimos la Segunda Parte del texto, traducida al castellano por Cuestionatelotodo con la colaboración del camarada Sade (la Primera Parte se puede consultar pulsando en el link):




La España de Franco, amenaza para la paz mundial, de Milton Wolff (Segunda Parte)






Argumentos para la defensa



Aunque ha sido extremadamente difícil para nuestro gobierno mantener su postura en defensa de Franco, y aunque haya tenido que matizar esa defensa con frecuentes declaraciones contra su régimen, como todos los buenos abogados, ellos, los diplomáticos, han encontrado los argumentos. Por ejemplo:

La dictadura de Franco es un problema interno. El pueblo español deber resolverlo.
Las sanciones diplomáticas contra Franco sólo fortalecerán su posición a nivel nacional.
Las sanciones económicas perjudicarán al ya de por sí hambriento pueblo español.
Una acción contundente de las Naciones Unidas provocará una guerra civil en España.
Si Franco se va, el bolchevismo lo reemplazará.
Tomar medidas contra Franco creará un peligroso precedente, etc., etc.


Respondamos a estos “argumentos” uno por uno.

“Es un problema interno. Que el pueblo español lo resuelva.”



¿Desde cuándo ha sido el fascismo un problema interno? El fascismo es una ideología cuyo objetivo es la conquista del mundo. Es más, fueron las potencias del Eje las que impusieron el fascismo en España. Y en la actualidad alberga a los líderes de ese Eje internacional. El fascismo en España influye hoy en el curso de los acontecimientos de Francia, Italia, Alemania y en toda América Latina. Si se trata de una cuestión interna, ¿por qué hay decenas de naciones que no mantienen relaciones con la España de Franco? ¿Por qué han cerrado los franceses la frontera entre España y Francia? ¿Por qué la comunidad de naciones ha condenado a la España franquista en todas las reuniones y conferencias importantes celebradas en los últimos tres años? La respuesta es sencilla. La España fascista es un problema internacional, una amenaza potencial para tu paz y la mía.



“Que lo haga el pueblo español”. Es éste ciertamente un sentimiento noble. El Departamento de Estado ha admitido que la inmensa mayoría del pueblo español es antifranquista. Por lo tanto, ingenuamente, cabe plantearse la pregunta de por qué no deberían ser los españoles quienes le echarán. Por supuesto que lo echará el pueblo español, pero ¿qué van a hacer los Estados Unidos? ¿Vamos a ayudar al pueblo español o vamos a ayudar a mantener a Franco?



El pueblo español pasa hambre y está agotado. El pueblo español está desarmado. Al pueblo español no se le permite organizarse políticamente en grupos de oposición. Pero a pesar de todo eso, los españoles se defienden. Disciplinado y audaz, el movimiento guerrillero de España no ha dejado de luchar para destruir al Eje en España.



El régimen franquista se mantiene en el poder gracias al Ejército, la Policía y los servicios secretos, una maquinaria inmensa que absorbe más del 50% del presupuesto nacional, una maquinaria dedicada a someter por medio del terror constante a todos y cada uno de los enemigos del Estado franquista; una maquinaria mecanizada y armada que fusila sin descanso y organiza consejos de guerra; una maquinaria, además, alimentada, abastecida e impulsada por Gran Bretaña y los Estados Unidos. De hecho, sin este apoyo de Gran Bretaña y de los Estados Unidos, el pueblo español podría derrocar a Franco, lo derrocaría y reinstauraría la República.



2. “Las sanciones diplomáticas reforzarían a Franco a nivel nacional.”



El Departamento del Estado es de esta opinión, fundándose en otros ejemplos en que las sanciones diplomáticas o la amenaza de sanciones diplomáticas se han utilizado sin éxito. Sin embargo, al examinar detenidamente la estructura política del régimen de Franco, queda claro que éste ha logrado neutralizar una parte importante de la vida española al estar en condiciones de poder recurrir, con grandes dosis de cinismo, a las flamantes embajadas democráticas estadounidense y británica en Madrid, la capital de la España fascista.



Es interesante notar que la prensa de Franco se alegró de la victoria republicana en las últimas elecciones en el entendido de que los Estados Unidos ya no romperían las relaciones diplomáticas con España. En sí misma, ciertamente, tal actitud no es una muestra de indiferencia hacia las relaciones de los Estados Unidos con España. Siempre que las Naciones Unidas se han quedado en la fase de conversaciones, Franco ha salido reforzado.



3. “Las sanciones económicas perjudicarán al pueblo español.”



He aquí otro típico argumento “noble” de los que le gustan al Departamento de Estado. Pero ¿cuál es la situación real? La miseria en que viven los españoles hoy en día no puede ser peor. La inanición, la tuberculosis, el tifus y todas las enfermedades que lleva aparejadas el hambre están causando estragos en el pueblo español. A pesar de ello, el régimen de Franco exporta más del 50% de la producción total de alimentos de España con el fin de conseguir créditos para la compra de productos industriales.



El mercado negro español existe desde hace ocho años. Es el mercado negro más próspero del mundo en la actualidad. El corrupto régimen franquista lo controla y es parte integral del aparato del Estado. En el mercado negro abundan los alimentos y otros productos que, ni que decir tiene, están por su precio fuera del alcance de las masas del pueblo español.



No. Una sanción económica a España hoy en día sólo puede obligar a Franco a destinar la producción actual de alimentos al pueblo español y puede contribuir únicamente a destruir el mercado negro. Y nosotros hablamos de sanciones económicas que perjudican al pueblo español. Recordemos que el propio pueblo español ha exigido estas sanciones y que, para reafirmar tales exigencias, el movimiento de resistencia ha destruido innumerables centros alimentarios del mercado negro en toda España.



1. Aún más “noble” suena el argumento del Departamento de Estado de que “existe el peligro de que las Naciones Unidas provoquen otra guerra civil en España.”



Es éste quizás el argumento más confuso de todos. En realidad, la llamada guerra civil nunca se acabó en España. Franco, ciertamente, no ha puesto fin a sus actos de hostilidad contra esos millones de españoles que lucharon o simpatizaron con la causa republicana. Miles de españoles en el exilio no pueden regresar a su país porque son republicanos. Otros muchos miles han muerto en las cárceles y ante los pelotones de fusilamiento, porque eran republicanos. Y miles más, a día de hoy, siguen encarcelados o “disfrutando de libertad condicional”, porque son republicanos. España permanece dividida en dos bandos, la mayoría republicana y la minoría fascista. Y el antagonismo entre ambos bandos a menudo estalla en forma de enfrentamientos armados abiertos. La manera de acabar con la guerra civil en España, la manera de impedir que esta guerra se convierta en una guerra a gran escala, es CORTAR LAS FUENTES DE APROVISIONAMIENTO DE FRANCO, aislarlo diplomática y económicamente. Sólo de esta manera convencerán las democracias a esos españoles que ahora se muestran neutrales o permanecen fieles a Franco debido al apoyo manifiesto que le prestamos. Sólo de esta manera conseguirá el pueblo español en su conjunto encontrar la fuerza necesaria para “limpiar” sin guerra la escoria fascista que ahora contamina su país.



5. “El peligro del bolchevismo.”



Es éste, por supuesto, el espantajo que los fascistas llevan agitando por todo el mundo desde tiempo inmemorial. Es el viejo engañabobos que emplean fascistas y dictadores en todas partes. “Debes aceptarme te guste o no, porque si me voy, los rojos se apoderarán del país.”



Franco es un maestro en este tipo de triquiñuelas y nuestro Departamento de Estado está dispuesto a tragarse todo este cuento. Los españoles son republicanos, antifascistas, profundamente patriotas y, como todo el mundo sabe, heroicos defensores de la democracia. Antes del advenimiento del fascismo, el pueblo español estaba representado por veintitrés partidos políticos diferentes, uno de los cuales era el Partido Comunista de España. El gobierno de coalición de la España republicana estaba integrado por muchos partidos. Dicho gobierno no era “bolchevique”, era un gobierno del pueblo, entregado a la tarea de conquistar para España los derechos democráticos que nosotros en América tenemos garantizados por nuestra Constitución y nuestra Declaración de Derechos. La reforma agraria, la libertad sindical, el empleo, la educación, la salud y la seguridad social eran y siguen siendo el programa de los republicanos españoles.




La cuestión en España es o fascismo o democracia



6. Finalmente, el último argumento digno de consideración es el que plantea el Departamento de Estado cuando se refiere a la cuestión de “sentar un peligroso precedente”. En este punto debemos confesar una total confusión. ¿Ha de entenderse que la destrucción de los regímenes fascistas en la última guerra constituyó un peligroso precedente, o ha de entenderse que, desde el día de la victoria sobre Japón, combatir o actuar contra los Estados fascistas sería establecer un precedente que no estamos dispuestos a seguir? ¿O es que, como dijo Sumner Welles, “actuar contra Franco nos impone la obligación moral de actuar de manera semejante contra Tito”? ¿Por qué? ¿Fue Tito acaso miembro del Eje o luchó de nuestro lado? ¿Está Tito ayudando a los nazis o está ejecutándolos como hicimos nosotros en Núremberg? ¿Está difundiendo Tito propaganda racista y tratando de dividir al mundo en bandos en guerra? ¿Dónde está la semejanza?



¡Ya hemos sentado un precedente al enfrentarnos a los Estados fascistas! Al derramar nuestra sangre y entregar nuestras vidas hemos contraído un compromiso con esa política. El precedente se estableció en Alemania, Italia y Japón, y no lo estamos respetando.









Y, por último, hay otro argumento que, aunque no ha sido esgrimido por el Departamento de Estado, contribuye a confundir a miles de norteamericanos bienintencionados. Dicho argumento sostiene que Franco es el defensor de la fe cristiana en España. Es éste, sin duda, un argumento engañoso. ¿Cómo Franco defensor de la fe cristiana? ¿Necesita el cristianismo que le defienda un dictador terrorista? ¿Es que no defendemos aquí, en Estados Unidos, la fe? ¿Es que el gobierno republicano español no defendía suficientemente todos los credos? Ningún cristiano puede estar de acuerdo en que las cámaras de tortura o los pelotones de fusilamiento de Franco sirvan para defender el cristianismo. Ningún cristiano puede sentirse orgulloso de la inquebrantable lealtad de Franco al Hitler que creó Belsen, Majdanek y Dachau.



No hay argumento válido ni razón alguna para que ninguna nación democrática continúe apoyando a la España franquista. Hay, sin embargo, varios motivos por los que nuestro Departamento de Estado insiste en seguir ayudando al régimen de Franco. Son los siguientes:



1. A día de hoy, el régimen de Franco permite que las potencias extranjeras exploten los recursos naturales de España e inviertan en la industria española. El sector financiero estadounidense está aumentando sus inversiones en España en un intento de apoderarse de ese mercado a costa de los británicos.



2. El Departamento de Estado sabe que el fascista Franco apoya firmemente al bloque antisoviético y es ahí donde quiere que España se mantenga. El gobierno republicano español, evidentemente, se ha negado a participar en bloque alguno y ha mostrado su amistad para con todos los países democráticos y antifascistas.



En estas circunstancias, sobre la posición norteamericana ante las Naciones Unidas caerá un velo de sospecha, cualquiera que sea el asunto que se trate. Éste es el motivo de la “desconfianza y desacuerdo” de que ha hablado Trygve Lie. Y es que ¿cómo pueden las Naciones Unidas, cuyo nacimiento fue resultado directo de una guerra contra el fascismo, confiar unas con otras cuando hay entre ellas algunas que apoyan a los aliados del enemigo recién derrotado?



Éste es el problema. Ésta es la cuestión española, sobre la que tanto se ha hablado durante tantos años. Éste es el motivo de la advertencia de Trygve Lie. Éste es el asunto que amenaza con desbaratar el mecanismo de paz de las Naciones Unidas.



Es una cuestión que amenaza con dividir a las Naciones Unidas; con dividirlas en lo fundamental; con sembrar la duda y la sospecha sobre la labor de la Organización de las Naciones Unidas; con hacer imposible esa paz duradera que es su principal objetivo.



Porque, por una parte, están los delegados de al menos 27 países comprometidos con la política democrática de actuar contra Franco. Entre estas naciones se incluyen Noruega, Bélgica, Chile, México, Francia o China. Sobre esta cuestión, sus representantes se han negado a sumarse a la iniciativa de ciertas grandes potencias, que sí han seguido en otras ocasiones.



Y por otra, se encuentran el Departamento de Estado de los Estados Unidos y el Foreign Office británico. Vanamente, estas potencias hacen declaraciones contra Franco y en apoyo del pueblo democrático de España. Sin embargo, debido a su negativa a imponer sanciones contra el dictador, las condiciones de vida del pueblo español están bajo amenaza permanente y, lo que es peor, el Eje encuentra refugio seguro en España para desarrollar nuevos planes de conquista del mundo.







Milton Wolff en España



Esta grave escisión en el seno de la ONU pone en riesgo su propia estructura. Es una división que se ha de contener de inmediato. Las sanciones económicas contra Franco son el primer paso urgente para hacerlo.



El pueblo ha alzado su voz en este asunto. Son millones las cartas, los mensajes, los telegramas que inundan las delegaciones de la ONU, exigiendo que se actúe contra la España de Franco. Organizaciones obreras de todo el mundo se han pronunciado contra el franquismo: han boicoteado las importaciones procedentes de España y se han negado a descargar los barcos españoles. Y no sólo han sido las organizaciones de trabajadores: grupos religiosos, de derechos civiles, políticos y fraternales, directa o indirectamente afectados por la ideología franquista, han adoptado iniciativas y publicado resoluciones contra el régimen de Franco en España. Entre ellos destacan los francmasones y muchas iglesias protestantes. El pueblo estadounidense, según las encuestas y otros medios que permiten conocer la opinión pública, se opone abrumadoramente al apoyo del Departamento de Estado al fascismo en España. Este hecho ha obligado al Departamento de Estado y a nuestros representantes ante el Consejo de Seguridad y la Asamblea General a denunciar públicamente al actual régimen español. Sin embargo, no ha impedido que nuestros diplomáticos paralicen o demoren cualquier medida iniciada en las Naciones Unidas que pudiera tener un efecto decisivo en la situación interna de España.



El Departamento de Estado, en cooperación con el Foreign Office británico, ha tratado de lograr por todos los medios una remodelación simbólica del gobierno español, limitada apenas a hacer desaparecer de él los nombres de los capitostes fascistas, que constituyen un estorbo para el Departamento, pero sin alterar su estructura fascista. Ésta, por supuesto, no es una solución.



¿Puede el pueblo estadounidense conseguir que la posición de sus representantes cambie? ¡Nosotros decimos que SÍ!



El pueblo estadounidense puede ver materializada su voluntad en esta cuestión si su exigencia se organiza y articula. La cuestión de la democracia frente al fascismo, de la guerra frente a la paz, es tan vital para nuestro futuro, para nuestras vidas, que se debe hacer todo lo posible para resolver esta cuestión a favor de la democracia y de la paz. El pueblo estadounidense se ha unido a los pueblos de todo el mundo en las Naciones Unidas. Es nuestra organización para la promoción de la democracia y la preservación de la paz. El Secretario de esta organización nos ha dicho que su existencia misma está en peligro por la continuidad del fascismo en España. No permitiremos que las Naciones Unidas, nuestra esperanza de paz, mueran recién nacidas debido al fascismo en España o en cualquier otro lugar.




Algunas cosas que uno puede HACER YA MISMO

Enviar una carta, mensaje o telegrama YA al Secretario de Estado Marshall, instando a que los EEUU rompan relaciones diplomáticas con el gobierno fascista español y apoyen las sanciones contra Franco YA.



2. Enviar una copia de sus reivindicaciones a todos los periódicos de su localidad.



3. Hablar por teléfono con sus amistades y pedirles que envíen YA peticiones similares al General Marshall, al Sr. Vandenberg o al Sr. Connally (o a los tres).



4. Abogar por que se adopten resoluciones antifranquistas en su organización sindical, fraternal, social, de barrio o religiosa.



5. Organizar grupos de ciudadanos que exijan a su ayuntamiento o concejalía una actuación INMEDIATA, instando a la ONU a que adopte medidas contra Franco.



6. Organizar delegaciones y peticiones que exijan al gobierno de cada Estado federal que solicite también la actuación de las Naciones Unidas contra Franco.



7. Inundar a sus representantes en el Congreso con la exigencia de que se pronuncien claramente YA en favor de la actuación de la ONU contra Franco.


En conclusión… en aras de la paz… tiene Usted que comenzar YA… a hacer algo cada día… una acción al día… contra Franco y el Eje.