jueves, 2 de mayo de 2019

Como el 13 de abril de 2002, el pueblo y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana hicieron fracasar la asonada golpista

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 Como el 13 de abril de 2002, el pueblo y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana hicieron fracasar la asonada golpista


Como el 13 de abril de 2002, el pueblo y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana hicieron fracasar la asonada golpista

Querían que fuera un golpe para derrocar al Gobierno legítimo de Nicolás Maduro y terminaron en una pequeña asonada. Otra vez han fracasado ya que no tienen pueblo ni tampoco logran el objetivo de máxima que se proponen: el quiebre de las Fuerzas Armadas Nacional Bolivarianas. De todos modos, ya es hora de que se asuma la guerra declarada por el imperio con toda la fuerza que da el estado de derecho y se ponga entre rejas al títere de Trump Juan Guaidó. Sin dudas, su facilidad de moverse libremente, de poder anunciar hace varios días este falso “operativo Libertad” provoca estos intentos frustrados pero peligrosos. Ver las fotos y vídeos de Guaidó con el fascista Leopoldo López (condenado a 14 años de prisión) posando como “mariscales” de un golpe que no fue, enerva a quien las mire, pero más aún a ese heroico pueblo que está pidiendo desde hace rato que a los enemigos de la Revolución no hay que cederles “ni un tantito así”, como diría e Che de los yanquis que asediaban a Cuba. 
Las consecuencias inmediatas de esta patética asonada, en que a los “levantados en armas” se los corrió en las cercanías de la Base de La Carlota con gases lacrimógenos, es nuevamente festejar que el heroico y consciente pueblo de Venezuela salió a la calle y rodea el Palacio Miraflores. Como ocurriera aquel 13 de abril de 2002, son los hombres y mujeres agradecidos por todo lo que significa la Revolución para ellos y ellas, los que junto a los militares patriotas están dispuestos a poner el cuerpo pera defender la Revolución hasta las últimas consecuencias.
Párrafo aparte, es la conjura internacional pro yanqui, que todos a una, empezaron a emitir comunicados de adhesión, encabezados por el derechista presidente de Colombia Iván Duque y por el tenebroso secretario de la OEA, Luis Almagro. Ellos y no otros son los que pugnan por ponerse a la cabeza del apoyo de la asonada y detrás de sus llamamientos, se pusieron en fila el canciller argentino, y todos los secuaces del Cartel de Lima. Ni qué hablar del Gobierno español (ese al que algunos siguen considerando de “izquierda”), que mantiene esa postura ambigua de declararse en contra del golpe pero seguir apoyando a Guaidó y llamar a convocar a “elecciones libres”. O sea, más de lo mismo entre los aliados de Trump. Pero como bien señalara la economista Pascualina Curcio en una entrevista que le hizo quien esto escribe: “Trump y sus secuaces no entienden lo que significa la resistencia del pueblo bolivariano”. Es así nomás, nunca podrán comprender por qué, a pesar de una brutal guerra económica y de una campaña mediática criminal en contra del presidente Maduro, el pueblo cada vez más se empodera en su lealtad a quienes son fieles al legado de Hugo Chávez.
Frente a lo que hoy está ocurriendo en Venezuela, es fundamental redoblar la solidaridad internacional con Nicolás Maduro y el bravo pueblo, dar la batalla mediática para contraponer a la desinformación que motorizan los enemigos de la paz y la libertad, rodear de apoyo en cada uno de nuestros países a los representantes legítimos de la Revolución, imitar el ejemplo de Bolivia y Cuba, que apenas producida la intentona no dudaron en ponerse a la cabeza de nuestros pueblos del continente para respaldar a la Revolución.
Son horas decisivas para demostrar que en la Patria Grande somos muchos y muchas que estamos hartos de los manejos y la ofensiva derechista imperialista, y en ese sentido declararnos bolivarianos es señal de resistencia, rebeldía y dignidad.
Todas y todos con Maduro.
Castigo a los culpables de la asonada que ya, felizmente, ha fracasado.
Fuera el imperialismo yanqui de nuestros países. Castigo a los culpables de la asonada que ya, felizmente, ha fracasado.
Fuente: https://prensarural.org/spip/spip.php?article24288

Doce apuntes sobre marxismo (II de XII)

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Doce apuntes sobre marxismo (II de XII)


Avisábamos en la entrega I de comienzos de abril de 2019 de esta serie que la segunda trataría sobre el socialismo utópico, hasta la revolución de 1848 y la publicación del Manifiesto del Partido Comunista. O sea, lo que podemos definir como la fase en la que el socialismo utópico entra en agotamiento, pero todavía el marxismo no ha adquirido la fuerza suficiente para ocupar su lugar. Y que la tercera entrega versará sobre el período que va de 1848 a 1871,

Por Iñaki Gil de San Vicente
II.- SOCIALISMO Y COMUNISMO UTÓPICOS,
En abril de 1865, mientras avanzaba en los borradores de lo que sería El Capital, y a la vez militaba muy activamente en la I Internacional fundada en septiembre de 1864, Marx, respondió a una pregunta sobre quienes eran sus héroes: Espartaco y Kepler. Dejando de lado por ahora el machismo latente en su respuesta ya que tenía muchas heroínas para nombrar, escogió revolucionarios anteriores al capitalismo industrial y al socialismo utópico: Espartaco, combatió con armas de guerra al esclavismo en la tercera rebelión contra Roma (-73 y -71); Kepler (1571-1630), al que volveremos en la entrega VI sobre el método marxista, combatió con el arma de la ciencia al dogmatismo y a la Inquisición. También respondió que la lucha era su ideal de felicidad, la sumisión la mayor desgracia, y el servilismo lo más detestable.
En 1865 Marx y Engels ya tenían muy desarrollado el núcleo de lo que estaba a punto de ser llamado «marxismo». La importancia de la corta respuesta de Marx radica en que, en base al conocimiento histórico del momento, iba hasta el pasado lejano precapitalista y al pasado reciente del proto capitalismo. Querían encontrar un anclaje ético-político en las aspiraciones y deseos materiales expresados en forma utópica, tanto por las clases y pueblos masacrados como por la coherencia personal de quienes se enfrentaron a la opresión con las armas de la violencia y de la ciencia. ¿Por qué ético-político? Porque la ética de la libertad es fuerza política cuando pasa a la acción, y porque la política de la mayoría sojuzgada es la ética humana en sí.
En las Admoniciones de Ipwer y en la Profecía de Nefertiti (s. –XXVII a s. -XXII), subyace un contexto de algo parecido a una «revolución» para lograr un Egipto más justo, en la que las masas destruyen los archivos registradores de las deudas, propiedades, etc. El malestar social del pueblo contra el tirano de Uruk en Mesopotamia, por sus abusos contra las mujeres, es el nudo de la trama del Poema de Gilgamesh (s. –XXVI). Dos textos de la misma época, La canción del arpista y el Diálogo de un desengañado con su alma (s. -XXI), traslucen la crisis de valores y la tensión social del Egipto de la época.
Documentos oficiales registran las tenaces resistencias de pueblos contra el saqueo y la opresión que sufrían por Estados imperialistas. Los anales recogen la sublevación de Sargón contra Ur-Zababa, en Sumeria (s. –XXIV), pero no dan el nombre del misterioso pueblo qutu que no toleraba control alguno. El pueblo de Nubia y la ciudad de Kush, al norte de Sudán, sufría la ocupación egipcia para explotar sus enormes reservas de oro. Kush aprovechó la invasión de Egipto por los hicsos (s. –XVII) para echar a los egipcios, pero volvió a ser ocupada cuando los hicsos fueron expulsados a su vez del Nilo: Egipto pasó de una guerra de liberación nacional victoriosa (mitad s. –XVI) a una guerra de opresión imperialista contra Nubia y Kush para oprimirla de nuevo, porque su oro y su fuerza de trabajo, sus mujeres esclavizadas, le eran imprescindibles para su expansión imperialista hacia el norte y para mantener el orden interno. Pero Nubia siempre siguió resistiendo de un modo u otro. La extrema crueldad de Asiria, por ejemplo contra la ciudad sublevada de Laquis (-701), no le aseguró su continuidad sino que, al contrario, provocó la unión de los pueblos oprimidos que destrozaron Nínive (-612) hasta sus cimientos.
Lucha de clases, patriarcado, guerras, deportaciones, censuras, interpolaciones apócrifas…, hacen de la Biblia (s. –VIII a –VI) uno de los libros más falsos que existen. Por tanto, hay que ser cautos sobre los mitos y leyendas de los «truenos en el Cielo» para derrotar a las diosas, y luego entre la casta de dioses con la victoria de Jehová, y la condena al infierno del Ángel Caído, el «primer rebelde»; Lilith, que desobedeció a Jehová, abandonó al sumiso Adán y cohabitó con los libres diablos; la creación de Eva como sustituta tonta de Lilith, y el castigo inhumano por comer la manzana prohibida del conocimiento, etc. Pero cuando el río suena…
Desde 1835 la crítica rigurosa de la vida de Jesús por F. Strauss, que ya había empezado en el siglo XVIII, se fue extendiendo a las grandes religiones, lo que unido a los conocimientos que se obtenían con las invasiones colonialistas, producía una creciente masa de datos sobre nuevos contenidos de la lucha de clases. No sabemos si Marx hubiera respondido en 1865 dando el nombre de otro héroe o heroína más antiguo que Espartaco si hubiese tenido acceso al conocimiento histórico actual. Sí sabemos que él y sobre todo Engels estudiaron a fondo las contradicciones sociales en el cristianismo y su reflejo distorsionado por la burocracia divina y su verborrea teológica.
En 1905 un grupo de estudiantes chinos en Tokio debatían sobre las relaciones entre el socialismo y las utopías chinas que se remontan, como mínimo, a Lao Tse (¿s. –VI?) y al taoísmo, corriente filosófica que alimentará anhelos sociales expresados en conceptos como taiping o «gran armonía», pingjun o «igualación», juntian o «campos iguales», que serán readaptados por Confucio (-551 a -478) y su era de la «gran concordia». Mencio (-370 a -289) propueso algo parecido a un comunismo agrario, junto a otros filósofos y al movimiento campesino igualitarista: propiedad comunal o jingtian, que influyó en la profunda tradición campesina de un mundo igualitario que tendría que llegar. La raigambre de masas de esta utopía roja facilitó que los primeros marxistas chinos vieran en el jingtian una prueba ideológica de la supervivencia en la cultura popular del antiguo comunismo primitivo, y la utilizaran como argumento en los debates sobre el modo de producción asiático en la década de 1930, e incluso después.
Las utopías sociales chinas justificaban duras rebeliones campesinas cada vez más apoyadas por el proletariado urbano, también reforzadas por otras utopías exteriores, como la de la venida del Maitreya, el segundo Buda (muerto alrededor de -420) que restablecerá la bondad. La corriente de la «Pequeña Vía» budista, o Hinayana tenía una base utópica igualitarista. Pero una vez que conquistaban mucho o todo el poder, se enfrentaban entre ellas muchas veces con extrema dureza. Sucedió lo mismo en Grecia en donde desde el final del siglo –VIII Hesíodo escrituró las tradiciones orales sobre la «edad de oro», iniciando la larga historia escrita de utopías, luchas, reformas y contrarreformas como la propuesta en la utopía reaccionaria de Platón (-427 a -347), tradiciones que continuaron en Roma y con Espartaco. En estos siglos, Palestina y pueblos circundantes sufrieron opresiones sociales y religiosas de los poderosos reinos mesopotámicos y luego de Grecia, de modo que el judeo-cristianismo fue una creación sincrética que recogió también tradiciones de resistencia popular, adaptadas por los llamados Profetas mayores como Isaías en el s. –VIII, y menores como Amós también en ese siglo, por ejemplo. Surgió así una corriente igualitarista que siempre ha resistido las represiones de la burocracia, que le asestó un duro golpe en el concilio de Nicea de +325. La solidaridad interna del primer islam en +622 le dotó de un igualitarismo comunitario inicial superior al primer cristianismo.
En Nuestramérica, en el África subsahariana y en grandes zonas de Asia, coexistían comunidades comunales ágrafas con imperios tributarios en los que la propiedad era estatal, lo que hacía que sus resistencias a las invasiones coloniales se organizaran frecuentemente alrededor de la defensa de esas propiedades comunales y sus culturas colectivas. Las hermanas Trung dirigieron la sublevación vietnamita en los años 40 a 43 contra la ocupación china. En 1254 los mongoles esclavizaron a 200.000 coreanas y coreanos, asesinando al doble de ellos, pero aun así no lograron destruir su resistencia nacional. En Venezuela, la nación caribe resistió al español desde su llegada, y en 1553 el Negro Miguel dirigió la primera sublevación de esclavos, a la que se sumaron indios originarios. En Brasil el quilombo Palmares (1580-1710) defendido por 20.000 personas libres. De 1603 a 1863 hubo en Japón más de 1.100 revueltas campesinas. Desde el siglo XVIII los zulús de Sudáfrica comerciaban con Portugal, pero exigencias británicas les obligaron centralizarse y armarse, yendo a la guerra desesperada desde 1879. Los maoríes de Nueva Zelanda tuvieron menos tiempo para prepararse: el territorio fue declarado colonia británica en 1840 y la primera guerra de resistencia nacional estalló en 1843.
El igualitarismo perduró en las herejías medievales europeas y en las revueltas y rebeliones campesinas sobre todo entre los siglos XIII y XVI, siglo en el que Tomás Moro marcó el cambio de época al escribir Utopía publicado en 1515; murió decapitado en 1535. Por entonces aumentaban las intentonas revolucionarias burguesas aplastadas o abortadas, iniciándose una espiral ascendente conforme el modo de producción capitalista aplastaba al mundo. En su fase inicial, el utopismo moderno se alimentó también de las descripciones que hacían los colonialistas europeos de las formas comunales de vida de los pueblos aún libres de la propiedad privada, sobre todo en Nuestramérica, y su momento de gloria llegó con las dos primeras revoluciones burguesas victoriosas en el siglo XVII, la holandesa y la inglesa; pero para la segunda mitad del siglo XVIII este utopismo estaba ya superado, siendo los textos de Morelly (1717-1780) y de Mably (1709-1785) su último suspiro, cuando triunfan las burguesías norteamericana y francesa.
Y es que el capitalismo avanzaba como un monstruo y las bellas literaturas utópicas ya no servían para nada práctico. Saint-Simón (1760-1825); Owen (1771-1858) que planteó la reivindicación de la jornada laboral de 8 horas en 1817; y Fourier (1772-1837)… son los representantes más notorios del socialismo utópico. Pese a sus diferencias, les unen identidades que se remontan al origen de las primeras utopías en las que un sector muy reducido de pensadores idean un modelo más o menos completo de lo que debe ser la sociedad justa y se lo da, desde su altura, al pueblo ignorante y pasivo. El utopismo siempre ha creído que bastaba con iluminar al pueblo desde arriba para que éste tomase conciencia de inmediato, como si sólo le faltara un aporte externo de verdad y razón para que se le cayera la venda de los ojos. En todo caso, para aumentar la efectividad concienciadora de la minoría ilustrada, es conveniente que el pueble reciba una buena educación desde su infancia y en toda su vida, una educación inmersa en una forma de vida que prefigure el futuro en el presente, y de aquí la importancia de la vida en cooperativas, falansterios, colonias de iluminados, etc., que actúan como focos en la oscuridad. Pero estas islas de socorro en la tempestad de la existencia no se basan en una estrategia de conjunto y en una teoría surgida de las contradicciones del sistema que se denuncia, sino que son respuestas aisladas entre ellas, individualizadas y frecuentemente relacionadas con estructuras del poder, al que no consideran como un enemigo de clase sino como una parte equivocada de la sociedad a la que también hay que convencer y reeducar con el diálogo.
El utopismo adelantó métodos y objetivos integrados luego en el comunismo marxista, del mismo modo que la crítica de Marx y Engels del capitalismo también subsumió no sólo aciertos de Smith y Ricardo, sino también de ricardianos de izquierda del socialismo utópico inglés, etc. Hizo falta un desarrollo cualitativo para facilitar la subsunción de valores utópicos en el movimiento revolucionario desde la década de 1840. Este salto venía ya anunciado y hasta exigido por las tesis de Bebeuf (1760-1798) y su igualitarismo radical que sentaba las bases del comunismo utópico aunque todavía no distinguía del todo el antagonismo entre el proletariado y la burguesía. Cabet (1788-1856) dio un paso más al ser el primero en emplear el término de «comunismo», planteando la necesidad de acabar con la propiedad privada y el dinero en base a una economía planificada por el Estado, pero desde una versión de izquierdas de las tesis Fourier, quien desconfiaba totalmente de las promesas burguesas e insistía en la independencia política del proletariado, lo que no negaba pactos puntuales con la pequeña burguesía democrática.
Pero el avance definitivo que facilitaría la posterior fusión con el marxismo se inició con la brillante praxis de Flora Tristán (1803-1844) obrera feminista revolucionaria que dotó de contenido de clase a las teorías de libertad sexual de Fourier, con un determinante impacto en Jenny, Marx, Engels y tantas personas más del momento, con su radical crítica al patriarcado obrero al demostrar que las mujeres eras las proletarias de los proletarios, con esfuerzos por dar la misma educación libre a hombres y mujeres. Blanqui (1805-1881) avanzó más: su opción absoluta por la independencia política de la clase obrera le llevó a defender la necesidad de que el proletariado tomara el poder político y destruyera al Estado burgués. Para eso era necesaria una organización revolucionaria propia, capaz de resistir a la represión.
Sin embargo, Blanqui descuidó la crítica teórica del capitalismo y la decisiva autoorganización independiente del pueblo trabajador, manteniendo la creencia utopista de que la salvación vendrá del heroísmo de una minoría selecta. Este vacío lo llenó Weitling (1808-1871) al volcarse en la clase proletaria, en su autoorganización, explicándole que tenía que organizarse ella misma para la dura lucha violenta que debería asumir para vencer a la violencia más inhumana del capitalismo. Su comunismo utópico le hacía comprender lo decisivo que es el poder político, pero su base utópica le impedía llegar a la raíz de las contradicciones del capitalismo. En Gran Bretaña, el cartismo radical era la forma política del proletariado concienciado, en el interior del cual también se avanzó en la crítica del capitalismo de la época y de su poder, pero con todas las limitaciones de Babeuf, ideología asumida por Bronterre O’Brien (1805-1864): la incomprensión del antagonismo de clase hundió al cartismo en el agujero negro de la democracia abstracta, mentira que oculta la dictadura de clase del capital.
Una síntesis rápida de lo visto indica que existen desde el siglo –XXVII al menos cuatro constantes que se reiteran en lo esencial hasta ahora variando en sus formas según los cambios de y en los sucesivos modos de producción: las luchas contra la opresión de la mujer; por la defensa de lo comunal; por la libertad de los pueblos; y contra el trabajo esclavizado, explotado y asalariado. El comunismo marxista se formó integrándolas en una totalidad de praxis en la que el objetivo histórico es acabar precisamente con todo resto no solo material y económico sino también ideológico, psicológico…, porque todas ellas son luchas contra diversas formas de propiedad privada, económica, sexual, lingüístico-cultural, natural, etc., Es esa capacidad de relacionar cualquier opresión y explotación, cualquier injusticia, con la propiedad privada capitalista, lo que hace del marxismo la matriz teórica insustituible y necesaria para cualquier praxis por la libertad.
IÑAKI GIL DE SAN VICENTE
EUSKAL HERRIA 1 de mayo de 2019

El gobierno de Sánchez ni será social ni un muro de contención contra la ultraderecha


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El gobierno de Sánchez ni será social ni un muro de contención contra la ultraderecha


Tras las Elecciones del 28A: El Gobierno de Sánchez, ha sido, es y será un gobierno burgués al dictado de la Unión Europea, el Banco Mundial y el FMI

En unas Elecciones marcadas por una fuerte polarización social el gran triunfador ha sido el PSOE, que sube de 85 diputados a 123. La amenaza del Trío de la derecha y en especial el espantajo de VOX, ha activado la participación en las zonas obreras, voto que ha recogido Pedro Sánchez, que se presentaba como la garantía de un gobierno más social y como un muro frente a la ultraderecha.
Como tantos trabajadores/as no podemos por menos que alegrarnos de la debacle del PP y la frustración del resto del Trío. La Derecha que tras la debacle de UCD se juramentó para recoger a todas las familias en la casa común de la calle Génova, se dividió y de ahí la grata noticia de que Casado se rompió la crisma, Rivera sigue esperando el sorpasso que no llega y Vox demostró estar “sobrevalorado”. Hicieron de agitar disparates y un discurso reaccionario su mejor arma y el tiro les salió por la culata.
Pero el resultado no nos puede hacer olvidar lo obvio, el PSOE sustentó su victoria en el voto del miedo. El gobierno de Sánchez, se sostenga con la aritmética parlamentaria que se sostenga, ni será social, ni será un muro contra la ultraderecha.
El Gobierno de Sánchez, ha sido, es y será un gobierno burgués al dictado de la Unión Europea, el Banco Mundial y el FMI
no lo será porque al PSOE por una parte, es un partido al servicio del Ibex 35. Es el partido de la Reforma Laboral, del Pensionazo y de la reforma del artículo 135 de la Constitución para sacralizar el pago de la deuda odiosa. En los recientes meses de gobierno de Sánchez, las cacareadas “medidas sociales” apenas han sido gestos de cara a la galería, mientras que no ha tocado ni siquiera las medidas más brutales del gobierno de Rajoy, como su Reforma Laboral o la Ley Mordaza.
Por otra parte, el PSOE (que no ha sido capaz de tomar las más elementales medidas de higiene democrática como exhumar al dictador Franco o retirar los honores al torturador “Billy el Niño”), no representará más que un muro de papel frente a la derecha y la ultraderecha. No sólo porque el PSOE sea el mejor paladín de la Monarquía y su sistema político, porque haya dado respaldo a la represión al referéndum catalán y a la prisión de los líderes independentistas, o porque haya mantenido la asesina política de fronteras cerradas.
El Gobierno de Sánchez, como todos su predecesores de “izquierdas” o “derechas” ha sido, es y será un gobierno burgués al dictado de la Unión Europea, el Banco Mundial y el FMI.
Estamos convencidos/as que aunque la clase trabajadora ha votado masivamente en esta ocasión al PSOE contra la derecha, ese respaldo no se mantendrá indefinidamente cuando Sánchez vuelva la espada a los derechos sociales de su propia base electoral, aplicando políticas de recortes. Que le hayan “prestado el voto” para parar al Trio de Colón es una cosa, que le hayan declarado “apoyo incondicional” es ya expresión de deseo de los dirigentes del aparato socialdemócrata.
Frente al nuevo gobierno y la derecha, construir la resistencia social
En Corriente Roja pensamos que la mejor vacuna contra la ultraderecha es desarrollar la lucha obrera y la resistencia social a los planes del nuevo gobierno. Gobierne quien gobierne, la situación es la que es. La desigualdad ha ahondado aún más la brecha entre ricos y pobres. La clase trabajadora sufre de manera generalizada bajos salarios y mayor precariedad. El problema de la vivienda sigue ahogando a miles y miles de familia. Nada de esto se arreglará ahora, salvo que la clase trabajadora organizada y en lucha tome la palabra e irrumpa en escena.
Lamentablemente, los líderes de Unidas Podemos han declarado desde el minuto cero un camino opuesto. Han pasado de denunciar al “Régimen del 78” y al bipartidismo, a enarbolar la mismísima Constitución del 78 como supuesto ariete para defender los derechos sociales y a conformarse con hacer de sostén de izquierda del PSOE. Los/as dirigentes de Unidas Podemos están en las antípodas de lo que el 15M reivindicaba.
Desde la lucha obrera, construir la izquierda revolucionaria
Esta no es nUEestra europa
Corriente Roja en estas Elecciones no hemos apoyado ninguna candidatura. Es innegable que la izquierda revolucionaria sigue siendo demasiado pequeña para constituir una alternativa sólida en el actual panorama. No hay ningún atajo para solventar esta carencia. Se trata de construir, desde la lucha obrera y popular, desde la defensa de los derechos sociales y las libertades democráticas, una referencia anticapitalista, de ruptura con el Régimen monárquico del 78 y la UE y de lucha por una salida, obrera, democrática y socialista a la decadencia de este sistema capitalista.
Llamamos a los luchadores/as, hayan votado o no, a construir con nosotros/as una organización revolucionaria.
Por ello, seguiremos a pie de tajo, en las manifestaciones del sindicalismo de clase y alternativo el 1º de Mayo, en las luchas obreras, estudiantiles y democráticas, confrontando al gobierno, venga quien venga y a la burocracia sindical que lo sostiene. Pero estaremos también presentes el próximo 26 de mayo en las Elecciones Europeas con una candidatura de trabajadores y trabajadoras en lucha. Encabezada por una trabajadora pública temporal en fraude de ley, un jornalero andaluz, una joven catalana y un pensionista. Llena de sindicalistas que han encabezado diferentes luchas obreras en la industria, el comercio o los servicios públicos. No sólo en la actualidad, sino en la historia del movimiento obrero, como las compañeras de la Jaeger Ibérica o de UPS de Vallecas. Con activistas de la lucha de la mujer y una activista trans por los derechos LGTBI. Y también con un trabajador rifeño en representación de todos aquellos/as migrantes que se ven privados de sus derechos políticos.
No son las Elecciones el mejor terreno de lucha de la clase obrera, ni en ellas se van a solucionar los problemas de fondo, pero no renunciamos a ningún espacio, por pequeño o difícil que sea, para difundir la lucha obrera, para propagandizar un programa socialista y revolucionario y para llamar a los luchadores/as, hayan votado o no, a construir con nosotros/as una organización revolucionaria, de clase y de ruptura.
www.corrienteroja.net
29/04/2019

Pedro Sánchez, entre el IBEX 35 y el manual de resistencia


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Pedro Sánchez, entre el IBEX 35 y el manual de resistencia


¿Pactar con Ciudadanos o con Unidas Podemos?¿Gobernar en solitario? Pedro Sánchez tiene en su mano la formación del nuevo gobierno. Pero ¿ante que Pedro nos encontramos, ante el indómito que se rebeló contra los barones o ante el socio de las élites?

Por Hugo Cuevas Soria
Este 28A ha dejado un claro vencedor, Pedro Sánchez y su proyecto de partido. Recordemos que es el mismo Pedro Sánchez que representaba al ala derecha del PSOE en las primarias del 2014, el favorito por los barones. El Pedro Sánchez que, en las elecciones del 20D, debía agradecer a Pablo Iglesias “la sonrisa del destino”. El mismo al que poco después apuñalaron los barones: Pedro “el breve” lo llamaron. El que recorrió “todos los rincones de España” con el objetivo de refundar el PSOE. El de la moción de censura a Rajoy. El declarado enemigo de España por las tres derechas reaccionarias de este país.
Ese Pedro Sánchez es el mismo que ahora tiene en su mano conformar un gobierno progresista o un gobierno al servicio de las élites económicas de este país. Y es que la aritmética parlamentaria que han dejado estas elecciones ofrece la posibilidad de conformar gobiernos de todo tipo, gobiernos de diálogo, gobiernos valientes y de progreso, gobiernos serviles y “estables”, estables para las élites económicas claro, gobiernos vacíos…
Ante dicha aritmética y responsabilidad derivada de ella, a todos se nos viene la misma pregunta a la cabeza: ¿Cuál de estos posibles gobiernos será? ¿Estamos frente al Pedro Sánchez de la insumisión o frente al representante de las élites, el preferido por el IBEX y Ferreras?
A estas alturas no podemos afirmar con certeza cuál será el gobierno que dirija este país hasta la próxima legislatura, pero sí podemos elaborar un árbol de posibilidades que nos ayude a comprender el juego parlamentario de las próximas semanas. A fin de cuentas, en política todo se basa en la correlación de fuerzas entre los diferentes sujetos, sus intereses y sus valores.
Escenario 1, PSOE + CS:
Es la opción preferida por las élites económicas de este país, el IBEX 35, representa la opción socioliberal de gobierno. Además, estaría bien vista tanto por la comunidad europea, por ser la opción garante de estabilidad de los intereses de la eurozona, como por los mercados internacionales, pues representa a Tatcher y a Reagan, la concepción de una sociedad de mercado neoliberal.
El pacto no está exento de problemas, escoger una opción siempre implica rechazar otras, valorar el coste de oportunidad es el día a día de la mercadotecnia política. Para el PSOE el problema reside en una militancia que se define más de izquierdas que el propio partido. La noche del 28A, los militantes se hicieron escuchar, gritos de “¡Sí se puede!” y “¡Con Rivera no!” se extendieron por todo Ferraz. Decidir cuál de los clamores, el popular o el de las elites, cristaliza en un gobierno es responsabilidad de Pedro Sánchez, el mismo que respondió a sus militantes “Nosotros no vamos a hacer como ellos (Cs) que ponen cordones sanitarios al partido socialista, nosotros no vamos a poner cordones sanitarios, la única condición que vamos a poner, es respetar la constitución española y avanzar hacia justicia social, hacia la convivencia y hacia la limpieza política”. Los gritos militantes se apagaron, ya no se gritaban consignas en Ferraz, más de uno, con el corazón en un puño, comprendía su equivocación, el PSOE no era la opción progresista en estas elecciones.
Ciudadanos también encuentra contradicciones a la hora de formar gobierno con el PSOE, su discurso reaccionario lo ha alejado del centro derecha y ha colocado a Sánchez como el representante de los “enemigos de España”, desconocemos hasta qué punto puede la formación naranja desdecirse sin sufrir una penalización electoral. A su vez, se encuentra en una situación perfecta para sustituir al PP como principal fuerza de la oposición, ocupando el espectro político en el que realmente se encuentran cómodos; la derecha. Respecto a este punto ya podemos encontrar declaraciones contradictorias como las de Villegas asegurando una negociación con el PSOE, en contra de la posición oficial del partido basada en el “No a Sánchez”.
En cualquier caso, si se toma esta decisión como opción de gobierno, existirá un discurso que sirva como justificación mediática. No es nada nuevo, ya se intentó en 2016 y el proceso a seguir sería exactamente el mismo:
Para empezar, se formará mesa de negociación con UP en la que se plantearán un programa y un reparto de funciones inasumibles para la formación morada, tras lo cual se romperán dichas negociaciones. Llegados a este punto, el PSOE solo tendrá que recuperar el discurso de hace unos años “Pablo Iglesias solo quiere sillones y un programa populista dañino para el bienestar de España” para justificar la búsqueda de otras opciones de gobierno, ante la imposibilidad de formar la coalición progresista que la militancia exigía, se abrirán negociaciones con Albert Rivera, con el consecuente final feliz para las élites económicas, se formará un gobierno socioliberal de PSOE Y Cs.
ESCENARIO 2, PSOE + UP + OTROS:
Es la opción que representa el clamor popular de la España progresista. Implica un pacto a la portuguesa con UP y negociar el apoyo o la abstención del PNV y/o ERC, dicho pacto se puede producir por tres factores. El primero que Albert Rivera decida rechazar el pacto socioliberal y pugnar con el PP el liderazgo de la oposición. El segundo, parte de la generosidad de ERC con el PSOE, si Gabriel Rufián está dispuesto a negociar un nuevo encaje constitucional o si exige lo que su pretendiente no le puede dar, un referéndum de autodeterminación. El tercero, y el más improbable, que Pedro Sánchez muestre su lado indómito, quién sabe, este chico es una caja de sorpresas.
Una vez más, las correlaciones de fuerzas nos plantean los riesgos a tener en cuenta respecto a esta opción de gobierno. Para Sánchez significa regalar a la derecha el discurso de los “enemigos de España” ya que significa renovar el acuerdo con fuerzas etiquetadas política y mediáticamente como “anticonstitucionalistas” entre otros adjetivos. El PSOE, no es el único que asume riesgos con este pacto, para la formación de Pablo Iglesias aceptar un gobierno en el cual su poder negociador es minúsculo, implicará abrir un debate sobre la idoneidad o no de dicho pacto. Apoyar o no a un PSOE que lo doblegará y humillará, cediendo pocos o ninguno de los ministerios, así como el incumplimiento de los acuerdos programáticos, situación que ya han vivenciado estos últimos 10 meses en el gobierno. Y, tras la crisis económica que se avecina, afrontar unas elecciones con la penalización y desgaste propia de quién gobierna en tiempos de crisis, sin olvidar una opinión pública influida por el discurso de la derecha “la izquierda, una vez más, ha hundido el país”.
SIN NOTICIAS HASTA EL 26M
Posicionarse hacia un pacto u otro de gobierno conlleva abandonar el ambiguo, vacío y eficaz centro político que tan buenos resultados ha dado al PSOE estas generales. Con el objetivo de no afectar a los resultados de las elecciones autonómicas, municipales y europeas, este mes de abril tendremos que contentarnos con el paripé entorno a la formación de gobierno del PSOE en solitario, Una opción débil e inestable que requiere una negociación continua con todos los grupos políticos, lo que implica una incapacidad a la hora de efectuar las reformas legislativas que requiere este país y, por tanto, la posibilidad de nuevas elecciones en el corto y medio plazo. Una opción de gobierno irreal que sólo se plantea para ganar tiempo.
FUENTE: https://www.elsaltodiario.com/el-blog-de-el-salto/pedro-sanchez-ibex-35-manual-resistencia

Los nuevos territorios de Daesh, por Thierry Meyssan


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Los nuevos territorios de Daesh, por Thierry Meyssan


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La liberación de la zona que el Emirato Islámico (Daesh) controlaba y administraba como Estado ‎no significó el fin de esa organización yihadista. Eso se debe a que, aunque fue creado por los ‎servicios de inteligencia de la OTAN, Daesh encarna una ideología que moviliza a los yihadistas y ‎que es por lo tanto capaz de sobrevivir. ‎
Al-Qaeda era un ejército mercenario de la OTAN, a cuyo lado luchó en Afganistán, en Bosnia-‎Herzegovina y más tarde en Irak, Libia y Siria. Sus principales acciones son actos de guerra (que ‎sus hombres realizaron haciéndose llamar, por ejemplo, «muyahidines» o «Legión Árabe») y ‎algunas operaciones terroristas realizadas de forma secundaria, pero mucho más abiertamente ‎que las acciones de guerra, como los atentados registrados en Londres y Madrid. ‎
Osama ben Laden, clasificado oficialmente como enemigo público ‎número 1, en realidad vivía tranquilamente en Azerbaiyán y bajo la protección de ‎Estados Unidos, detalle revelado por una ex miembro del FBI [1]. ‎
No está de más recordar aquí que al-Qaeda nunca reclamó la autoría de los atentados ‎perpetrados en Nueva York el 11 de septiembre de 2001, que Osama ben Laden dijo no tener ‎nada que ver con esos hechos y que el video donde decía lo contrario fue autentificada sólo por ‎su empleador –el Pentágono– mientras que todos los expertos independientes sostenían que era ‎falso. ‎
Según las autoridades pakistaníes, Obama ben Laden falleció en diciembre de 2001, el MI6 ‎incluso asistió a su entierro. Pero diferentes individuos hicieron el papel de “Osama ben Laden” hasta ‎mayo de 2011, cuando las autoridades de Estados Unidos afirmaron haberlo matado… pero ‎nunca mostraron su cuerpo [2].‎
La muerte oficial de Osama ben Laden permitió rehabilitar a sus seguidores –supuestamente ‎engañados por aquel malvado jefe– para que la OTAN pudiera utilizarlos contra Libia y Siria, ‎como había utilizado antes a al-Qaeda en Bosnia-Herzegovina [3].‎
Daesh es, por el contrario, un proyecto instaurado para ocupar y administrar un territorio –el ‎Sunnistán o Califato–, como explicó una investigadora del Pentágono, Robin Wright, quien incluso ‎acompañó su explicación con mapas, antes de la creación de Daesh [4]. Estados Unidos financió y armó directamente a Daesh a través de la operación ‎‎«Timber Sycamore» [5]. Daesh impresionó al mundo al instaurar la charia, una ley que ni siquiera tuvo que ‎elaborar porque ya existía.‎
Si los yihadistas de al-Qaeda y Daesh fueron derrotados en Irak y en Siria fue, en primer lugar, ‎gracias a la bravura del Ejército Árabe Sirio y, después, gracias al desarrollo técnico de la fuerza ‎aérea de la Federación Rusa, que utilizó bombas penetrantes contra las instalaciones subterráneas de los ‎yihadistas, y también gracias a los aliados de la República Árabe Siria. ‎
En estos momentos, la guerra está prácticamente terminada en el plano militar [6] porque el presidente estadounidense ‎Donald Trump impidió que se mantuviera el flujo de yihadistas provenientes de todas partes del ‎mundo, principalmente desde la Península Arábiga, el Magreb, China, Rusia y la Unión Europea. ‎
En resumen, al-Qaeda es una fuerza paramilitar utilizada como refuerzo de la OTAN mientras que ‎Daesh es un ejército terrestre aliado. ‎
Paradójicamente, Daesh ha perdido el territorio para cuyo control había sido formado mientras ‎que al-Qaeda ahora administra un territorio, a pesar de que su misión consistía en oponerse a la ‎administración de un territorio. Siria ha logrado cercar los diferentes núcleos yihadistas y encerrar ‎el mal en la gobernación de Idlib. Incapaces de romper con sus aliados yihadistas, Alemania ‎y Francia ahora se encargan de mantenerlos, garantizándoles abastecimientos y servicios de ‎salud. O sea, cuando los europeos hablan hoy de la ayuda que aportan a los ‎«refugiados sirios»‎, ‎están hablando del respaldo que garantizan a los miembros de al-Qaeda… que no son civiles ‎ni sirios. En todo caso, la retirada de los soldados estadounidenses presentes en Siria ‎no cambia gran cosa mientras sus mercenarios de al-Qaeda sigan en Idlib.‎
Después de haber perdido el territorio que les había sido asignado, los sobrevivientes de Daesh ya ‎no pueden desempeñar el papel que las potencias occidentales les habían conferido y quedan, ‎por ende, relegados a una función comparable a la de al-Qaeda: ser sólo una milicia terrorista. ‎En todo caso, cuando se hallaba en su apogeo como “Estado Islámico”, Daesh ya practicaba el ‎terrorismo fuero del campo de batalla, como pudo verse en Europa desde 2016.‎
Nadie pudo prever los atentados que Daesh ha perpetrado recientemente –el 16 de abril en el ‎Congo [7] y el 21 de abril en Sri Lanka [8]. Tampoco nosotros. Al-Qaeda también habría ‎podido atribuírselos. ‎
Si Daesh ha logrado aparecer súbitamente en la República Democrática del Congo ha sido ‎poniendo su bandera en manos de las ‎«Fuerzas Democráticas Aliadas»‎ (ADF-Nalu o ADF, siglas ‎en inglés.) de Uganda. ‎
Y si ha logrado realizar una serie sangrienta y espectacular de acciones en Sri Lanka es porque los ‎servicios de inteligencia estaban totalmente enfocados contra la minoría hindú y no estaban ‎vigilando a los musulmanes. Pero también puede ser debido a que esos servicios de inteligencia ‎fueron formados por los británicos y los israelíes o porque la circulación de los datos de ‎inteligencia se vio obstaculizada por las disputas entre el presidente de la República, Maithripala ‎Sirisena, y el primer ministro, Ranil Wickremesinghe.‎
Sri Lanka es un país particularmente vulnerable porque se cree demasiado refinado para poder ser ‎la cuna de una bestialidad como la que allí acaba de perpetrarse. Eso es un error. Sri Lanka sigue ‎sin haber aclarado cómo fueron ejecutados más de 2 000 miembros de la organización Tigres de ‎Liberación del Eelam Tamil, que ya habían sido vencidos y se habían rendido en 2009. Cuando ‎alguien se niega a mirar de frente la verdad sobre sus propios crímenes, corre el riesgo de ‎provocar otros actos de barbarie creyéndose más civilizado que los demás.‎
En todo caso, los dramas registrados en la RDC y Sri Lanka demuestran que los yihadistas ‎no desaparecerán mientras las potencias occidentales sigan utilizándolos, ahora fuera del Gran ‎Medio Oriente. ‎

El rejuego oculto tras la restauración de ‎Notre-Dame, por Thierry Meyssan


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El rejuego oculto tras la restauración de ‎Notre-Dame, por Thierry Meyssan


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El incendio de Notre-Dame


Cuando comenzó el incendio de Notre-Dame, en la tarde del 15 de abril de 2019, todos ‎los medios de prensa franceses, y muchos medios extranjeros, concentraron su atención en ‎la catedral en llamas. Numerosas televisoras extranjeras abrieron sus espacios noticiosos con esa ‎información. Pero France 2 no lo hizo. ‎
Ese canal de televisión, propiedad del Estado francés, tenía programado dedicar su espacio ‎noticioso al discurso, previamente anunciado, del presidente Emmanuel Macron, colofón del ‎‎«Gran Debate Nacional». Totalmente aturdida por el inesperado drama, la redacción le dedicó ‎finalmente su espacio noticioso, después de expresar su sorpresa ante la posposición sine die ‎del discurso presidencial, que France 2 creía mucho más importante. ‎
La frialdad de la mayoría de los periodistas y la estupidez de los comentarios espontáneos de los ‎políticos pusieron bruscamente de relieve el enorme abismo que separa el universo mental de ‎esas personas del de los demás franceses. Para la clase dirigente, la belleza de Notre-Dame ‎no puede hacer olvidar que se trata de un monumento de la superstición cristiana. Para el ‎público, por el contrario, es el lugar donde los franceses se reúnen como pueblo como muestra de ‎recogimiento o para dar gracias a Dios. ‎
En términos de comunicación, probablemente habrá un antes y un después del incendio de Notre-‎Dame porque una mayoría de franceses quedó tan conmocionada por el siniestro como indignada ‎por la indiferencia arrogante de su clase dirigente. ‎

La Isla de la Cité
y la industria del turismo


Inmediatamente, el presidente de la República, Emmanuel Macron, tomó una decisión que no es ‎reconstruir Notre-Dame sino realizar un difícil proyecto que se había mantenido en espera desde ‎hace 2 años y medio. ‎
En diciembre de 2015, el entonces presidente de la República, Francois Hollande, y la alcaldesa de ‎París, Anne Hidalgo, creaban una misión que trabajó durante todo un año, cuando Emmanuel ‎Macron era ministro de Economía, de Industria y de Actividad Numérica. ‎
Entre las numerosas personalidades que participaron en esa misión estuvieron Audrey Azoulay, ‎entonces ministra de Cultura y actual directora general de la UNESCO [1], y el prefecto Patrick Strzoda, en aquel entonces director del equipo de trabajo del ‎ministro del Interior y hoy director del equipo de trabajo del presidente Macron. ‎
Aquella misión estaba bajo la dirección del presidente del Centro de Monumentos ‎Nacionales, Philippe Belaval, y del arquitecto Dominique Perrault.‎
Luego de señalar que, desde la renovación realizada en el siglo XIX por el barón Haussmann, ‎la Isla de la Cité es un complejo administrativo cerrado al público –complejo que abarca la ‎Sainte-Chapelle y la catedral de Notre-Dame–, aquella misión propuso transformarla en ‎‎«isla monumento». El traslado del Palacio de Justicia así como la reorganización de la ‎Prefectura de Policía y del hospital Hôtel Dieu abren las puertas a la realización de ese proyecto, que ‎implica una reorganización casi total del espacio de la Isla de la Cité. ‎
La misión elaboró una lista de 35 obras coordinadas, como la creación de vías subterráneas de ‎circulación y la construcción de cubiertas acristaladas que cerrarían los espacios internos abiertos ‎de numerosos edificios, para convertir la Isla de la Cité en lugar de visita obligado para ‎‎14 millones de turistas extranjeros al año. ‎
El informe de aquella misión [2] menciona el increíble valor comercial de ese proyecto… sin decir ni una palabra del valor ‎patrimonial, particularmente espiritual, de la Sainte-Chapelle y de Notre-Dame, lugares que el ‎informe enfoca exclusivamente como sitios turísticos, fuentes potenciales de ingresos. ‎
Según los autores del informe, ese ambicioso proyecto no podía realizarse rápidamente, no por ‎falta de financiamiento sino más bien debido a complicadas cuestiones administrativas y enormes ‎obligaciones jurídicas. Aunque la Isla de la Cité cuenta pocos habitantes, todo trámite de ‎expropiación puede prolongarse por décadas. Más inquietante aún es que el director del Centro de ‎Monumentos Nacionales parecía deplorar que fuera imposible destruir una parte del patrimonio ‎para dar realce a otra. ‎
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El proyecto de la misión Belaval/Perrault

Las decisiones de la Presidencia


Después del incendio, se hizo evidente en pocas horas que diversos donantes –desde simples ‎ciudadanos a poseedores de grandes fortunas– aportarían grandes cantidades de fondos. ‎El objetivo de la Presidencia de la República fue entonces instaurar una autoridad capaz de ‎realizar simultáneamente la reconstrucción de Notre-Dame y el proyecto de transformación de la ‎Isla de la Cité.‎
Al día siguiente, el 16 de abril de 2019, el presidente Macron declaraba ante las cámaras de ‎televisión: «Sí, reconstruiremos la catedral Notre-Dame todavía más bella y quiero que se haga ‎en 5 años.» [3]. ‎
Dejemos de lado el «yo quiero», más característico de un empresario que de un responsable ‎político electo para servir a la República. Cinco años es un plazo extremadamente corto para ‎reconstruir una catedral cuyo construcción duró siglo y medio. Pero es el plazo justo para que ‎los trabajos estén terminados a tiempo para los turistas atraídos por los Juegos Olímpicos ‎de 2024. Esa era la fecha prevista por la misión Belaval-‎Perrault.‎
El 17 de abril, el Consejo de Ministros se dedicó enteramente a las consecuencias del incendio y ‎se adoptaron 3 decisiones importantes:‎
- Nombrar al ex jefe del estado mayor de las fuerzas armadas, el general Jean-Louis Georgelin, ‎para dirigir desde la Presidencia de la República una misión especial «para velar por el avance de ‎los procedimientos y trabajos que serán iniciados»;
- hacer que la Asamblea Nacional adopte un proyecto de ley [4] que regirá la recogida de fondos, ‎regularizará la nominación del general Georgelin –quien ha alcanzado la edad límite– y, ‎sobre todo, que dispensará la misión a su cargo de seguir los procedimientos normales ‎en materia de licitación, además de dispensarla también de tener que respetar las leyes de ‎protección del patrimonio y de todas las disposiciones y reglas que puedan obstaculizar sus fines;
- organizar un concurso internacional de arquitectura para la reconstrucción de Notre-Dame.‎
Pero también se tomó otra decisión en ese Consejo de Ministros: acallar todo debate sobre las ‎causas del incendio de Notre-Dame para evitar que se inicie una investigación judicial que vendría ‎perturbar el montaje ya descrito. ‎

La mentira de Estado


El nuevo fiscal de París, Remy Heitz, nombrado gracias a una intervención personal del presidente ‎Emmanuel Macron, aseguró inmediatamente que no es la pista criminal la principal hipótesis y ‎que el incendio fue resultado de un accidente vinculado a los trabajos de restauración que estaba ‎realizándose en Notre-Dame. ‎
Esa afirmación provoca rechazo entre expertos, bomberos, artesanos y arquitectos, quienes ‎estiman que ningún elemento de los trabajos que estaban realizándose podía haber provocado un ‎incendio de tales proporciones en ese lugar ni tan rápidamente. ‎
La insistencia del fiscal y del prefecto de París, Didier Lallement, en pronunciarse sobre ese tema ‎en el lugar mismo del incendio demuestra la elaboración de una versión oficial que no exija la ‎realización de largas investigaciones, las cuales obligarían a preservar el lugar de los hechos. ‎También alimenta interrogantes sobre la pista arbitrariamente descartada de la realización de un ‎acto anticristiano o antirreligioso, en un contexto marcado por los actos de vandalismo contra las ‎iglesias (878 profanaciones en 2017), por el incendio intencional registrado en la parisina Iglesia ‎de San Sulpicio –el 17 de marzo– y el incendio de la mezquita Al-Marwani en la Explanada de las ‎Mezquitas de Jerusalén. ‎
Además, sabiendo que la mayoría de los grandes incendios que han abierto el camino a la ‎realización de proyectos inmobiliarios han sido incendios provocados, se impone un análisis serio ‎de la hipótesis de un acto premeditado tendiente a permitir la transformación de la Isla de la Cité. ‎
Todas esas interrogantes son perfectamente legítimas y quedarán sin respuesta si no se abre una ‎investigación. ‎
Claro, el objetivo del presidente Macron es digno de elogio, pero resulta muy extraña su manera ‎de llevarlo a cabo. La realización del proyecto descrito no es posible sin modificar las reglas del ‎derecho, pero la designación de un general –aunque puede ser una garantía de eficacia– ‎ciertamente no garantiza que se respete el Derecho. ‎

La Unión Europea, condenada a ‎ser vasallo en las guerras ‎estadounidenses, por Thierry Meyssan


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La Unión Europea, condenada a ‎ser vasallo en las guerras ‎estadounidenses, por Thierry Meyssan


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Después de haber perdido la mayoría en la Cámara de Representantes –como resultado de las ‎elecciones mid term [1]–, el presidente Donald Trump tuvo que ‎aceptar nuevas alianzas para evitar que el fiscal Mueller lo acusara de alta traición [2]. Es por eso que Trump se pliega ahora a los objetivos de ‎sus generales. Así que el imperialismo estadounidense está de regreso [3].‎
En menos de 6 meses, se reactivaron las bases anteriores de las relaciones internacionales de ‎Estados Unidos. La guerra que Hillary Clinton se había comprometido a desatar está ‎finalmente en marcha, pero no sólo mediante la fuerza militar. ‎
Este cambio en las reglas del juego, que no tiene equivalente desde el final de la Segunda ‎Guerra Mundial, obliga a todos los actores a revisar de inmediato su estrategia y, por ende, ‎todos los dispositivos de alianza en los que venían apoyándose. Quienes demoren en hacerlo han ‎de pagar las consecuencias. ‎

Guerra económica declarada


Las guerras seguirán siendo mortíferas y crueles pero para Donald Trump, hombre de negocios ‎antes de convertirse en político, es preferible que sean lo menos costosas posible. O sea, ‎es preferible matar con medidas de presión económica que hacerlo utilizando armas... que ‎cuestan mucho más caro. Dado el hecho que Estados Unidos ya no mantenía relaciones ‎comerciales con los países a los que agrede, el costo financiero de esas guerras “económicas” (y ‎hay que entender que a pesar de ser “económicas” son realmente “guerras” en todo el sentido ‎de la palabra) cae en realidad sobre los hombros de terceros países, sin que el Pentágono tenga ‎que gastar ni un centavo de su presupuesto. ‎
Es por eso que Estados Unidos acaba de decidir poner bajo asedio económico a Venezuela [4] y Nicaragua [5] y reforzar todavía más el bloqueo comercial y financiero implantado contra Cuba ‎desde 1960 [6]. Los medios masivos de difusión ‎presentan esas medidas como «sanciones» –sin explicar nunca qué derecho tendría Washington ‎para sancionar a países enteros– pero bajo ese término esconden el hecho que esas medidas son ‎verdaderos actos de guerra y que provocan muertes. ‎
Al anunciar sus «sanciones» contra Venezuela, Nicaragua y Cuba, Washington invoca ‎explícitamente la «Doctrina Monroe», de 1823, según la cual ninguna potencia extracontinental ‎tiene derecho a «intervenir» en las Américas y Estados Unidos se abstendrá de intervenir en ‎Europa Occidental. La única respuesta vino de China, país que señaló que las Américas no son ‎propiedad de Estados Unidos. ‎
Hoy en día, Estados Unidos mantiene bajo «sanciones» una veintena de países: Bielorrusia, ‎Birmania, Burundi, Corea del Norte, Cuba, la Federación Rusa, Irak, Líbano, Libia, Nicaragua, la ‎República Árabe Siria, la República Bolivariana de Venezuela, la República Centroafricana, la ‎República Democrática del Congo, la República Islámica de Irán, Serbia, Somalia, Sudán, Sudán del ‎Sur, Ucrania, Yemen y Zimbabwe, que conforman por cierto un mapa bien definido de los ‎conflictos que el Pentágono dirige, con ayuda del Departamento del Tesoro. ‎
Como se estipulaba en la «Doctrina Monroe», ninguno de los países objeto de las «sanciones» ‎estadounidenses está en Europa Occidental. Todos están en el Medio Oriente, en el este de ‎Europa, en la Cuenca del Caribe y en África. Desde 1991, esas regiones del mundo aparecen ‎mencionadas por el entonces presidente George Bush padre en su Estrategia de Seguridad ‎Nacional como destinadas a ser integradas al «Nuevo Orden Mundial» [7]. En 2001, al estimar que esos países ‎no pudieron o no quisieron someterse, el entonces secretario de Defensa Donald Rumsfeld y su ‎consejero para «la transformación» de las fuerzas armadas, el almirante Arthur Cebrowski, ‎decidieron sancionarlos y condenarlos al caos [8].‎
En este punto, es necesario subrayar nuevamente que la expresión «guerra económica» ha sido ‎utilizada desde hace décadas de manera totalmente inapropiada para designar una competencia ‎exacerbada. Hoy en día una «guerra económica», lejos de ser una simple cuestión de ‎competencia, es una verdadera guerra, con objetivos militares y para matar. ‎

Reacciones de los países víctimas y las reacciones inapropiadas de los aliados de ‎Estados Unidos


Los sirios, que acaban de ganar una guerra militar de 8 años contra los mercenarios yihadistas de ‎la OTAN, están desconcertados por esta guerra económica que los obliga a imponerse un racionamiento estricto ‎de la electricidad, del gas y del petróleo y que provoca el cierre de fábricas que acababan ‎precisamente de reabrir sus puertas. Su único alivio es pensar que al menos no sufrieron los dos ‎tipos de guerra simultáneamente. ‎
Los venezolanos están aprendiendo con espanto el verdadero significado de la expresión «guerra ‎económica» y dándose cuenta de que, tanto con el aventurero Juan Guaidó como con el ‎presidente constitucional Nicolás Maduro, van a tener que luchar duramente por conservar un ‎Estado, aunque sea un «Leviatán» pero que sea capaz de protegerlos [9].‎
Las estrategias de los Estados que son blanco de la guerra económica acaban viéndose afectadas. ‎Por ejemplo, al no lograr encontrar quien le venda los medicamentos que necesita, Venezuela ‎acaba de concluir un acuerdo con Siria, país que antes de la agresión armada externa fue un ‎importante productor y exportador de medicinas. En la importante ciudad siria de ‎Alepo han sido reconstruidas fábricas de productos farmacéuticos que habían ‎sido destruidas por Turquía y por los yihadistas. Esas fábricas acababan de reabrir sus puertas, pero van a tener que cerrar de nuevo por falta de la ‎electricidad necesaria para su funcionamiento. ‎
La multiplicación de los escenarios de guerra –y por consiguiente de las llamadas «sanciones»– ‎empieza a plantear graves problemas a los aliados de Estados Unidos, como la Unión Europea. ‎Este bloque regional ve con gran desagrado las amenazas que Estados Unidos hace pesar sobre las empresas europeas que han invertido en Cuba y, recordando las acciones estadounidenses ‎tendientes a impedir que los países de Europa estén presentes en el mercado iraní, ha reaccionado ‎amenazando con recurrir al arbitraje de la Organización Mundial del Comercio (OMC). ‎No obstante, como veremos de inmediato, este acto de rebelión de la Unión Europea está ‎condenado al fracaso porque Washington lo previó hace 25 años. ‎

La Unión Europea atrapada en una trampa


Previendo que, ante el hecho de no poder comerciar con quien le parezca, la Unión Europea ‎llegara reaccionar algún día como hoy lo hace, la administración de George Bush padre elaboró ‎la ‎«Doctrina Wolfowitz»‎, ‏que ‎ha consistido en garantizar ‏que los países del centro y del este de ‎Europa carezcan de una defensa propia independiente haciendo que la defensa de esos países sea ‎únicamente autónoma [10]. Es por eso que ‎Washington castró a la Unión Europea desde el nacimiento mismo de ese bloque regional ‎imponiéndole una cláusula primordial en el Tratado de Maastricht: la sumisión a la OTAN, y no me ‎refiero al Mercado Común sino específicamente a la Unión Europea. ‎
Basta con recordar el respaldo constante de la Unión Europea a todas y cada una de las aventuras ‎del Pentágono –Bosnia Herzegovina, Kosovo, Afganistán, Irak, Libia, Siria y Yemen. En todos los ‎casos, sin excepción, la Unión Europea se alineó detrás de su superior inmediato: la OTAN. ‎
El interés de imponer a los europeos esta relación de vasallaje fue lo único que justificó la ‎disolución de la Unión Europea Occidental (UEO) [11] y lo único que llevó a Trump a renunciar a su ‎proyecto de disolver la organización militar permanente de la alianza atlántica. Sin la OTAN, la ‎Unión Europea sería independiente de Estados Unidos.‎
Es cierto que los tratados en vigor estipulan que todo tiene que hacerse de conformidad con la ‎Carta de las Naciones Unidas.
- Pero, por ejemplo, el 26 de marzo de 2019, Estados Unidos “reconoció” una supuesta soberanía ‎de Israel sobre el Golán sirio ocupado, desconociendo así las resoluciones que antes había ‎aprobado en el Consejo de Seguridad de la ONU. O sea, Estados Unidos simplemente cambió de ‎opinión inesperadamente, poniendo así en tela de juicio el Derecho Internacional [12].‎
- Otro ejemplo: Esta misma semana Estados Unidos se pronunció a favor del general Khalifa ‎Haftar –según anunció la Casa Blanca el 19 de abril, el presidente Trump incluso lo llamó por ‎teléfono para expresarle personalmente su respaldo– contra el gobierno creado en Libia por ‎la ONU [13]. A partir de ese momento, los países miembros de la Unión Europea han ‎venido pronunciándose uno a uno a favor del general. ‎
Los tratados constitutivos de la Unión Europea impiden que ese bloque regional pueda liberarse de ‎la OTAN, lo cual equivale a no poder independizarse de Estados Unidos ni convertirse así en una verdadera potencia. Las protestas de la Unión Europea ante las «sanciones» ‎estadounidenses contra Irán y ahora también contra Cuba están por consiguiente condenadas ‎de antemano al fracaso. ‎
Contrariamente a la idea generalizada, las acciones de la OTAN no se deciden en el Consejo del ‎Atlántico Norte, o sea no las deciden los países miembros de la alianza atlántica. Prueba de ello ‎es que, en 2011, el Consejo del Atlántico Norte –que había aprobado una acción tendiente a ‎proteger a la población libia de los crímenes que Kadhafi estaba supuestamente a punto de cometer ‎contra ella– se pronunció contra un «cambio de régimen», pero la OTAN atacó Libia ‎sin consulta previa. ‎
Los países miembros de la Unión Europea, que durante la guerra fría constituían un bloque con ‎Estados Unidos, ahora descubren con sorpresa que su cultura no tiene nada que ver con la de su ‎aliado estadounidense. Durante todo aquel paréntesis, se olvidaron tanto de su propia cultura ‎como del «excepcionalismo» estadounidense y creyeron erróneamente que estaban todos de ‎acuerdo. ‎
Los países europeos, incluso en contra de su voluntad, hoy son corresponsables de las guerras de ‎Washington, incluyendo –por ejemplo– la hambruna que enfrenta Yemen, resultado de las ‎operaciones militares de la coalición conformada alrededor de Arabia Saudita y de las sanciones ‎estadounidenses. Las naciones de Europa tendrán por lo tanto que escoger entre asumir esos ‎crímenes y participar en ellos o retirarse de los tratados constitutivos de la Unión Europea. ‎

La globalización ha llegado a su fin


Las posibilidades de comercio internacional han comenzado a reducirse. No se trata de una crisis pasajera sino de ‎un fenómeno de fondo. Ha terminado el proceso de globalización que caracterizó el mundo ‎desde la disolución de la URSS hasta las elecciones legislativas estadounidenses de 2018. Se ha hecho imposible exportar libremente a cualquier lugar del mundo.‎
China es el único país que aún tiene esa capacidad, pero el Departamento de Estado está creando ‎los medios para cerrarle el mercado latinoamericano. ‎
En esas condiciones, ya no tienen razón de ser los debates sobre las ventajas que pueden ‎revestir el libre intercambio o el proteccionismo dado el hecho que ya no estamos viviendo una ‎época de paz y que no es posible optar entre el primero o el segundo. ‎
Exactamente de la misma manera, la estructura de la Unión Europea, concebida en una época en ‎que el mundo estaba dividido en dos bloques irreconciliables, ya no se adapta en los ‎más mínimo a la situación actual. ‎Si no quieren que Estados Unidos los arrastre a participar en conflictos que ‎no corresponden a sus intereses, los países miembros de la Unión Europea tienen que liberarse de los ‎tratados europeos y salir del Mando Integrado de la OTAN. ‎
Debido a todo eso es totalmente inadecuado abordar las elecciones europeas como una oposición entre progresistas y nacionalistas [14]. ‎La disyuntiva es otra. Los progresistas dicen querer construir un mundo regido por el Derecho ‎Internacional, ese que Estados Unidos quiere erradicar, mientras que algunos nacionalistas, como ‎la Polonia de Andrzej Duda, se preparan para servir a Estados Unidos en contra de los partidarios ‎de la Unión Europea. ‎
Sólo algunos británicos presintieron el cambio actual y trataron de salir de la Unión Europea, ‎sin haber logrado convencer a sus parlamentarios. Dicen que «Gobernar es prever». Pero la ‎mayoría de los miembros de la Unión Europea no vieron lo que se les venía encima. ‎
[1] Son las elecciones legislativas que se realizan en Estados Unidos a mitad del ‎mandato presidencial. Nota de la Red Voltaire.
[2] Report On ‎The Investigation Into Russian Interference In The 2016 Presidential Election, Special Counsel ‎Robert S. Mueller, III, marzo de 2019.
[3] Desde el momento de ‎su entrada en la Casa Blanca, Trump había transformado el Consejo de Seguridad Nacional ‎eliminando los puestos permanentes que la CIA y el Pentágono ocupaban en esa instancia del ‎gobierno “Presidential Memorandum: Organization of the National Security Council and the ‎Homeland Security Council”, por Donald Trump, Voltaire Network, 28 de ‎enero de 2017; «Donald Trump disuelve la organización del imperialismo estadounidense», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 30 de enero de 2017.
[4] “Sanciones del Tesoro de Estados Unidos contra el Banco Central de Venezuela y su directora”, Red Voltaire, 17 de abril de 2019.
[5] “El Tesoro de Estados Unidos se enfoca en las finanzas del régimen del Presidente nicaragüense, Daniel Ortega”, Voltaire Network, 17 de abril ‎de 2019.
[6] Se trata poner en aplicación una parte de la Cuban Liberty and Democratic Solidarity ‎‎(Libertad) Act of 1996, cuyas disposiciones contra las empresas de otros países que mantengan ‎relaciones con Cuba entrarían en vigor a principios de mayo.
[7] National Security ‎Strategy of the United States 1991, George H. Bush, The White House, 1991.
[8] «La estrategia del caos dirigido», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia) , ‎‎Red Voltaire, 17 de abril de 2019.
[9] Ante la Guerra Civil ‎inglesa, el filósofo Thomas Hobbes teorizó en su libro conocido como Leviatán (Leviathan, or ‎The Matter, Forme and Power of a Common-Wealth Ecclesiasticall and Civil) la necesidad de ‎tolerar la existencia de un Estado, aunque este sea autoritario y cometa abusos, ya que la ausencia de ‎Estado equivale a hundirse en el caos.
[10] «US Strategy Plan Calls For Insuring No Rivals Develop», Patrick E. Tyler, ‎y «Excerpts from Pentagon’s Plan: “Prevent the Re-Emergence of a New Rival”», New York ‎Times, 8 de marzo de 1992; «Keeping the US First, Pentagon Would preclude a Rival ‎Superpower», Barton Gellman, The Washington Post, 11 de marzo de 1992.
[11] La UEO fue un bloque militar europeo, anterior ‎a la Unión Europea, conformado por los países europeos miembros de la OTAN, sin la presencia ‎de Estados Unidos. Nota de la Red Voltaire.
[12] «El “excepcionalismo” de Estados Unidos ‎destruye la ONU», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 2 de abril de 2019.
[13] «Washington y Moscú unidos frente a ‎la ONU en Libia», Red Voltaire, 20 de abril de 2019.
[14] «Por un Renacimiento Europeo», por Emmanuel Macron, Red Voltaire, 4 de marzo de 2019.

‎Operación de conquista de las mentes, por Manlio Dinucci


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‎Operación de conquista de las mentes, por Manlio Dinucci


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Alrededor de 5 000 niños y adolescentes participaron en Pisa (Italia) en el «Día de la ‎Solidaridad» en recuerdo al mayor de paracaidistas Nicola Ciardelli, muerto durante una «misión ‎de paz»... la invasión de Irak.
Esa conmemoración, organizada anualmente por la Asociación ‎Nicola Ciardelli Onlus, creada por la familia del difunto, se ha convertido, gracias al importante ‎apoyo de las autoridades municipales –primeramente en manos del Partido Demócrata (PD) y hoy ‎bajo control de la Liga Norte– en laboratorio de una gran operación –en la que colabora un ‎amplio espectro de organismos y asociaciones– tendiente a «sensibilizar a los jóvenes estudiantes ‎sobre la importancia del compromiso de cada cual con la construcción de un futuro de paz y ‎solidaridad». ‎
Y el ejemplo es «el compromiso de Nicola en pro de las poblaciones desgarradas por los conflictos ‎que pudo ver durante las numerosas misiones en las que participó», misiones que le permitieron ‎‎«tocar con sus manos la devastación de las guerras y los sufrimientos de quienes las sufren, ‎los niños en primer lugar». ‎
Pero nadie ha contado a los 5 000 niños y adolescentes que participaron en la conmemoración la ‎verdadera historia de la guerra devastadora que Estados Unidos desató en 2003 contra Irak, ‎país que ya había sido sometido a un embargo que en 10 años provocó un millón y medio de ‎muertes, entre ellas alrededor de medio millón de fallecimientos de niños. ‎
Nadie les explicó que, para justificar la guerra acusando a Irak de tener armas de destrucción ‎masiva, se fabricaron «pruebas» que finalmente resultaron ser falsas. ‎
Nadie les dijo que, para acabar con la resistencia, se utilizaron todos los medios militares para ‎poner Irak a sangre y fuego: desde las bombas de fósforo blanco utilizadas contra la población de ‎Faluya hasta las torturas reveladas en la cárcel de Abu Ghraib.‎
En aquella guerra –a la que el ministerio italiano de Defensa se refiere como «Operación Iraqui ‎Freedom, dirigida por Estados Unidos para derrocar el régimen de Saddan Hussein, en el marco de ‎la lucha internacional contra el terrorismo»– participó el contingente italiano bautizado como ‎‎“Antica Babilonia”. En 2005 y 2006, el consejero político de los comandantes del contingente ‎italiano fue la actual ministra de Defensa Elisabetta Trenta (Movimiento Cinco Estrellas). En ese ‎contingente se hallaba el 185º regimiento de paracaidistas Folgore de reconocimiento y ‎designación de objetivos, fuerza vinculada al Departamento de Fuerzas Especialistas, donde Nicola ‎Ciardelli era oficial. ‎
Según el ministerio de Defensa italiano, el regimiento Folgore «opera infiltrando destacamentos ‎operativos tras las líneas enemigas en acciones directas que prevén acciones contra objetivos ‎desde la distancia utilizando el armamento de su dotación y todas las plataformas de fuegos ‎terrestres, aéreas y navales». Para decirlo más claro, después de encontrar el «blanco» humano, ‎ese blanco es eliminado directamente por tiradores escogidos o, indirectamente, marcándolo con ‎un dispositivo de laser que guía la bomba lanzada desde un avión de combate. ‎
Nadie explicó eso a los 5 000 niños y adolescentes que, en el momento culminante de la ‎conmemoración, aplaudieron a los paracaidistas del regimiento Folgore cuando saltaron en ‎paracaídas sobre el Ponte di mezzo (Un puente sobre el río Arno, en el centro histórico de Pisa. ‎NdlR.), como héroes de comics que defienden a los buenos contra los malos. ‎
Antonio Mazzeo reporta que el de Pisa no es un caso aislado. Los militares estadounidenses de la ‎base de Sigonella (en Sicilia) se hacen cada vez más presentes en las escuelas sicilianas, donde ‎imparten cursos de inglés o de cultura física, entre otros. En la base aérea de Sigonella, donde el ‎cura de una parroquia llevó niños a la base estadounidense en una «visita de instrucción», y en ‎las bases militares de Apulia se imparten curso de «alternancia escuela-trabajo» para alumnos ‎de la enseñanza media superior. También se ha sabido de casos similares en otras regiones de ‎Italia. ‎
Se trata de una verdadera operación de conquista militar de las mentes de las jóvenes ‎generaciones (y también de las demás). ¿Habrá maestros, estudiantes y padres dispuestos a luchar ‎contra esa campaña organizándose, frente a la cultura de la guerra, para promover‎ la cultura de ‎la paz?‎
Traducido al español por la Red Voltaire a partir de la versión al francés de Marie-Ange Patrizio