sábado, 24 de marzo de 2018

Juárez y la autodeterminación de las naciones


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 Juárez y la autodeterminación de las naciones

 


Las luchas de independencia extendidas a lo largo de América Latina en el siglo XIX, trajeron consigo, cambios en la geografía del poder global. Si bien significaron la descomposición y desintegración del imperio español, también fueron importantes para las ambiciones imperialistas de los Estados Unidos, y para la consolidación de otros imperios como el inglés y el francés. México da sus primeros pasos como país independiente, en éste marco global, con una herencia política-económica-cultural colonial que impedía su consolidación como nuevo Estado-Nación, y que hasta ahora permanece en muchos aspectos vigente.
Por su parte, Estados Unidos logró en esos mismos años, una rápida evolución económica, que fue el comienzo de su política expansionista desde las primeras décadas de su independencia. Este deseo de expandir sus dominios, caracteriza al gobierno estadounidense desde entonces, y es la causa, de la guerra de 1847 que llevó a México a ser despojado de gran parte de su territorio en el cual hoy nuestros hermanos latinoamericanos emprenden grandes luchas por su derecho a vivir en condiciones humanas y dignas, y además, contribuyó dicho despojo, durante varios años, al incremento de posteriores conflictos políticos internos sostenidos, principalmente, entre los grupos liberal y conservador que se disputaban el poder en México.
Estos acontecimientos son los que van moldeando el pensamiento antiimperialista de Benito Juárez, el cual, da sus primeras muestras en un discurso pronunció el 29 de octubre de 1847, cuando ejercía el cargo de gobernador de su natal Oaxaca. Al ser informado de la posibilidad de avance de las tropas yanquis hacia el territorio de su estado dice: “¿Veremos con frialdad que viles mercenarios vengan a saquear nuestras casas, […] y a echar sobre nuestro cuello la coyunda de la servidumbre y de la afrenta? No, oaxaqueños. Resolvámonos a perecer, pero a perecer con honor y con gloria. Trabajemos día y noche para prepararnos al combate, y si el enemigo pisare nuestro territorio, hagámosle la guerra sin descanso, disputémosle palmo a palmo el terreno”.
Es el Juárez patriota y nacionalista decidido a dar la vida por la defensa nacional, el que convoca a los oaxaqueños y mexicanos a resistir y emprender la “guerra necesaria” contra el invasor yanqui, tal como lo hiciera José Martí años más tarde con los patriotas cubanos frente al imperio español. Ambos ejemplos de grandeza que se extenderían por los países latinoamericanos y que sería pieza clave en la generación del pensamiento de nuestros pueblos, un ideal humano alejado de la arrogancia imperialista.
Las disputas entre naciones que reubicaron el poder económico a escala mundial, dieron, paso a paso, una posición de privilegio a los Estados Unidos, quien bajo la “justificación” demagógica de la “Doctrina Monroe” cuyo fundamento es “América para los americanos”, se adjudicó la tutela de los países del continente, oponiéndose abiertamente a toda intención europea de restablecer su dominio en cualquiera de sus antiguas colonias americanas, y bajo la cual fundamentó su intervención en Cuba, de donde saldría hasta el triunfo de la revolución el primero de enero de 1959.
En los tiempos posteriores a la invasión, México albergó una serie de disputas por el poder entre los liberales y los conservadores que duraron varios años, cuyo punto neurálgico fue la Guerra de Reforma. Durante esta época, las clases bajas de México, vivían en condiciones de explotación, marginación, desigualdad e injusticia, y que a pesar de todas las formas de gobierno experimentadas en el historia de nuestro país, estas condiciones permanecen hasta nuestros días, e incluso, se han incrementado y agudizando.
A raíz del término de la Guerra de Reforma, el triunfo liberal, y la consolidación de Juárez como presidente de la República, las fracciones ultraconservadoras del país recurrieron con el fin de cumplir con sus objetivos de derrocar al gobierno liberal a las potencias extranjeras que se disputaban el control de la economía mundial, garantizándoles la sumisión de la población mexicana, y la entrega absoluta del país.
Para tal empresa retrógrada, se unieron Francia, Inglaterra y España, en la Triple Alianza, amenazando al gobierno de México con la invasión militar bajo el pretexto del reclamo de los pagos de la deuda externa que Juárez había derogado tiempo antes. México estaba otra vez frente al peligro de ser convertido en súbdito de los mandatos de un imperio. Situación que Carlos Marx en un artículo titilado “La intervención en México” denominó como “…una de las empresas más monstruosas jamás registrada en los anales de la historia internacional”.
No obstante de que no fue la Triple Alianza la que invadió militarmente México debido a la declaración de neutralidad de España e Inglaterra, fue Francia la que no reparó en sus intereses. En 1862 comenzó a irrumpir en el país con el objetivo de establecer una monarquía subordinada a su servicio.
Fue la segunda vez que Juárez se enfrentó a una invasión imperialista, pero ahora, lo hacía como presidente de la república, condición que utilizó para buscar el apoyo de los Estados Unidos para la defensa nacional. Pero este país se encontraba sumido en una Guerra Civil que le impedía hacer frente a las potencias europeas, por lo que únicamente aportó mediante un discurso ambiguo su apoyo moral a México, y una práctica contradictoria comercializando armas a los franceses, tal como señalan Josefina Zoraida Vázquez y Lorenzo Meyer en el libro México frente a los Estados Unidos. (Un ensayo histórico 1776-1988) .
Ante la situación apremiante por la invasión, el 12 de abril de 1862, Benito Juárez llamó en un Manifiesto a la defensa de la independencia nacional: “Mexicanos: El supremo Magistrado de la Nación, libremente elegido por vuestros sufragios, os invita a secundar sus esfuerzos en la defensa de la independencia; cuenta para ello con todos vuestros recursos, con toda vuestra sangre y está seguro de que, siguiendo los consejos del patriotismo, podremos consolidar la obra de nuestros padres”.
La invasión francesa duró casi cinco años, en los cuales y por ningún momento, el presidente mexicano flaqueó en la defensa de la independencia nacional, a pesar de que durante un breve periodo el invasor Maximiliano pudo establecer un gobierno monárquico y comenzar a dibujar sus políticas. La grandeza de la decisión juarista de no reparar en la lucha hasta la victoria o hasta la muerte, le valió a México recuperar su soberanía.
Agobiado por la circunstancia extrema de la invasión, Juárez se vio en la necesidad (como todos los mexicanos patriotas) de recurrir a la guerra, durante el tiempo de amenaza francesa hizo diferentes llamados a la defensa nacional, al igual que lo hizo durante la invasión yanqui de 1847. A pesar de esto, su pensamiento nunca se nutrió de la idea de utilizar la violencia como medio para conseguir los objetivos políticos que perseguía, esto queda demostrado en la misma declaración -del 12 de abril del 1862-, en ella aboga por el agotamiento de todas la instancias para llegar a un acuerdo con los países europeos y, en particular, con Francia cuando dice: “El gobierno de la república, dispuesto siempre y dispuesto todavía, solemnemente lo declaro, a agotar todos los medios conciliatorios y honrosos de un advenimiento”. Es la guerra necesaria la que Juárez emprendió, misma que todas las naciones del mundo reivindican en situaciones extremas de opresión y amenaza a sus soberanías.
La confianza puesta en el agotamiento de todos los medios antes de la utilización de la violencia, la puso también en la justa lucha que desarrolló en todos sus años de político contra los ultraconservadores, quienes buscaron por diferentes vías y en diferentes momentos alejarlo del poder. Justamente son esos grupos ultraconservadores los que traicionarían a la Patria apoyando a Maximiliano, perjuros a quienes dio una muestra clara de su humanismo pacifista al perdonarles la vida a un gran número de ellos.
El “Benemérito de las Américas” aplicó la política que consideró más adecuada para la defensa del territorio nacional. Jamás espero a ciegas el apoyo ni pactó por él en detrimento de la soberanía del país, Juárez como estadista, supo pedir sin esperar y actuar sin entregarse nunca a los designios de otra nación. Siempre abogó por una relación pacífica de las naciones y por un respeto a las decisiones políticas internas emanadas de ellas, tal como lo manifiesta una de las máximas de su pensamiento que expresó el 15 de julio de 1867 al retornar a la ciudad de México después de haber derrotado al imperio francés y volver a sus funciones de presidente de la república: “Entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Respeto a las decisiones emanadas por la fuerza popular que compone cada uno de los diferentes países del mundo es el que violentan los imperios, es el que buscan pisotear para imponer sus dediciones políticas y económicas con el único objetivo de conseguir beneficio y poder. Así lo supo Juárez, así lo sufrió México durante el Segundo Imperio, y así lo han sufrido muchos pueblos del mundo. Esta actitud imperial de las potencias económicas es la que llevó a gran parte del mundo a verse envuelta en dos grandes guerras que sólo trajeron como resultado la muerte de millones de seres humanos mediante la imposición de unos y la sumisión de otros.
La máxima del “Benemérito” sobre la libertad que tienen las naciones de elegir sus gobiernos libremente es comparable, hasta cierto punto, con lo expresado por Lenin en su libro El derecho de las naciones a la autodeterminación , quien define la autodeterminación como la “separación estatal de las colectividades nacionales extrañas”, es decir, el momento en que un pueblo establece su Estado-Nacional de forma totalmente independiente.
El pensamiento nacionalista y antiimperialista de Juárez no se ve expresado únicamente en la defensa del territorio nacional, sino que se manifiesta en un apoyo declarado a la lucha independentista del pueblo cubano contra los rezagos del imperio español, y llevado al máximo grado, cuando escribe una carta, el 18 de diciembre de 1870 a su amigo Joaquín, quien se encontraba sirviendo a la legión formada por extranjeros para la defensa de la república de Francia, en la que expresa su convicción de que la lucha emprendida por el pueblo francés contra la invasión de la “Confederación de Alemania del norte” es justa y necesaria. Misiva que además ejemplifica el profundo respeto que sentía por la democracia, pues esta batalla, como la realizada por los mexicanos contra Maximiliano, fue por la defensa de la soberanía y del derecho popular de elegir el tipo de gobierno que cada pueblo desee.
Nunca será lo mismo apoyar y financiar el derrocamiento de un gobierno nacional con la intención de imponer otro conveniente a intereses particulares, tal y como lo han hecho los imperios a lo largo de la historia humana, que el apoyar la decisión democrática de un pueblo cuando resuelve derrocar por sus propias manos a un gobierno que no lo representa y que lo oprime.
Benito Juárez nos enseñó a través de su praxis política la necesidad de luchar contra los deseos del imperialismo, al mismo tiempo que nos enseñó a respetar las decisiones del pueblo y a procurar la autodeterminación de las naciones. Nos mostró la urgencia de apoyar las luchas democráticas y populares que se desarrollan a lo largo y ancho del mundo.
Hoy, a más de doscientos años de su nacimiento, los Estados Unidos se han constituido como el imperio que azota a los pueblos del mundo. País que desde su formación mostró su cara imperial, perfeccionada durante finales del siglo XIX, todo el XX, y ahora en las primeras décadas del XXI, poniendo y disponiendo de gobiernos en diferentes países y diferentes latitudes del mundo. Imperio que se vale de los lamentables excusas para auto-nombrarse guía y protector de la “democracia” y la “libertad” (léase libre mercado y subordinación política), y que ha dispuesto mediante violaciones a los acuerdos internacionales intervenir militarmente en todos los continentes de la tierra.
Nuestro país, aunque no vive una intervención militar por parte del imperio yanqui, sí vive en franca sumisión político-económica desde los años ochenta del siglo pasado, recrudecida en los últimos sexenios. La celebración de tratados económicos que benefician a los productores extranjeros y a unos cuantos burgueses mexicanos; la venta desmedida y la explotación irracional de los recursos naturales; el incremento de las políticas neoliberales que han agudizado el deterioro del nivel de vida de las clases bajas de la sociedad mexicana; la venta de las principales industrias del país; la apertura total a la inversión extranjera como supuesto remedio del rezago y una entrega a la política imperial estadounidense, son las características principales de los últimos gobiernos en nuestra patria.
Por todo esto, pensar a Juárez hoy, es pensar a México frente al imperialismo, como un país que ejerce la autodeterminación como garantía de sí mismo, con un gobierno que se guíe por el respeto de la soberanía nacional y la de otras naciones, y que respete el derecho de los mexicanos a vivir dignamente. Pensar a Juárez en la actualidad, es pensar en otro México, uno verdaderamente democrático, justo e igualitario, con una fuerte convicción en la defensa de la soberanía nacional.
Cristóbal León Campos es integrante del Colectivo Disyuntivas
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Amparos para proteger al pueblo contra el despojo


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Amparos para proteger al pueblo contra el despojo

 


 
1. Se perfila una gran batalla electoral “a muerte” entre el PRI-gobierno y Morena-López Obrador. El derechista PAN y sus seguidores parecen pasar a segundo plano. No es lucha de clases entre ricos explotadores y explotados pobres, aunque el derechismo de PRI, PAN, PRD, es evidente frente a un López Obrador que por momentos su centrismo se acerca a la izquierda. El PRI ya no podrá estar repitiendo que López Obrador es un peligro para México porque el pueblo empieza a entender que el peligro es que México continúe en la miseria, el desempleo, la inseguridad, mientras la corrupción de gobierno se traga todo.
2. López Obrador anunció que interpondrá amparos contra el otorgamiento de contratos que comprometan el presupuesto del próximo sexenio. “No aceptaré contratos leoninos, manchados de corrupción, bajo ninguna amenaza... no soy títere de nadie, sostuvo”. Preocupa a AMLO que se están asignando contratos para el nuevo aeropuerto, cuyo pago comprometería la disponibilidad de recursos en su administración, si gana la elección del primero de julio. ¿Qué gato encerrado hay en esos contratos? ¿También hay en el aeropuerto intereses de la familia presidencial o de sus amigos cercanos?
3. El candidato de Morena, aunque socialdemócrata centrista, es lo más avanzado porque el izquierdismo marxista en México hoy, es casi inexistente. Sólo aparece el valiente anarquismo juvenil buscando avivar las protestas cuando marchan apagadas, medrosas y tímidas. Mientras la Coordinadora (CNTE) reivindica el principio anarquista de independencia de los sindicatos respecto al gobierno y los partidos políticos (Acción Directa), el Sindicato (SNTE) declara que seguirá arrastrándose –como gusano- tras el gobierno y el PRI. Pero los maestros de base sabrán distinguir entre Morena y el pacto PRI/PAN/PRD.
4. Aunque López Obrador se autocalifique de “muy pacifista” ahora aprenderá a enfrentar la violencia del PRI/PAN/PRD que siempre encontrarán las “acusaciones” para llevarlo a la cárcel si pueden. Pareciera que los empresarios no le tienen miedo a AMLO, pero el problema de las inversiones petroleras, la construcción del aeropuerto y la llamada reforma educativa, será usada y llevada al extremo. Ya he repetido mil un veces que quien ejerce la violencia siempre es el poder y que el pueblo lo único que hace es defenderse. ¡Sólo los tontos, embrutecidos por los medios de información, no se dan cuenta!
5. Al ratito, antes que cante el gallo, comenzará a aparecer el PRI subiendo en las encuestas hasta igualarse a López Obrador; para que así sea, las acusaciones y persecución de AMLO, se iniciarán. ¿Qué pasará cuando se profundice la repartición de dinero y regalos en la campaña y se entregue a los medios de información los miles de millones que acostumbra el PRIgobierno? La única salida es la realización, desde hoy, de movilizaciones contra el gobierno, el Estado, los medios, tanto en la ciudad de México como en la República. La CNTE (vanguardia de lucha) iniciará por sus propias demandas un paro, plantones y bloqueos el 1 de mayo.
6. Hasta hoy, antes de iniciarse de manera abierta las campañas políticas presidenciales, todo mundo está convencido de que López Obrador ganará los comicios abrumadoramente; no tanto por las encuestas que le dan una amplia ventaja, sino porque son decenas de miles de otros partidos, abandonados por sus asociados, que han pasado a Morena. Pero nadie puede ignorar la enorme cantidad de maniobras que puede hacer el presidente Peña Nieto y el PRI. ¿Se olvida que Calderón subió a la Presidencia con votos comprados por el gobernador Peña y que este subió a la Presidencia por maniobras del presidente Calderón contra su candidata?
7. Parece que la esposa del expresidente asesino Calderón –la tal Margarita Zavala- tendrá que jugar un papel principal en las negociaciones porque Peña sigue en la jugada. Yo no sé cómo esté el juego político secreto en otros países, pero sí sé mucho cómo se mueve la política en México. Me gusta que el tigre esté libre, que no se deje atar por ningún pinche domador y comience a prepararse para tomar las calles. En 2006 salió el tigre pero fue controlado; en la presidencial de 2012 y en 2017 en el estado de México, fue atado con una enorme cuerda. ¿Qué tal si ponemos a entrenar al tigre para liberarlo y recobre toda la libertad que le han quitado?
Blog del autor: http://pedroecheverriav.wordpress.com
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

El siguiente paso



Una de las  acepciones del concepto de corporativismo, que desarrolló creativamente el marxista argentino Leopoldo Mármora (El concepto socialista de nación, Colección Pasado y Presente, 1986), refiere a la incapacidad de una fuerza política, partido, sector o clase social, para salir del ámbito de sus propios intereses y problemáticas, y, en consecuencia, la renuncia a extender su hegemonía sobre otros sectores de la sociedad. Precisamente, al situarse en el polo opuesto de la hegemonía, el corporativismo impide observar más allá, que, en forma coloquial, se describiría como dejar de verse el ombligo y tener el arrojo de ampliar las alianzas y articulaciones con sujetos socio-políticos diversos, e, incluso, en naciones multiétnicas como las latinoamericanas, con grupos con identidades étnico nacionales y procesos autonómicos anticapitalistas.
Siguiendo a Gramsci, Ana María Rivadeo señala que: “La hegemonía como función de dirección de la sociedad –que implica una función ética, cultural y moral que se despliega en el terreno de la sociedad civil– es ejercida por un grupo social fundamental sobre los grupos subordinados. Se trata, por ende, de un espacio complejo y contradictorio en el que se estructuran, organizan e institucionalizan las relaciones de fuerza entre grupos sociales”. (Lesa Patria. Nación y Globalización, UNAM, 2003) En el desarrollo argumentativo de Gramsci por Rivadeo, ella identifica un quiebre fundamental en su pensamiento: “una clase se produce a sí misma en cuanto que se convierte en sujeto histórico autónomo; es decir, en la medida en que constituye su unidad interna –su homogeneidad, su autoconciencia y su autoorganización– como sujeto político. Pero ello implica, justamente, con su autoproducción como sujeto hegemónico… Esto supone trascender su propio corporativismo, los límites particularistas de su horizonte económico-social-cultural-ideológico inmediato”. (Ibid. P. 69)
Así, en la lucha anticapitalista contra-hegemónica, en la que están inmersos quienes hacen propia la propuesta del Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), es primordial superar el corporativismo, trascender los límites particularistas. Precisamente, cuando el EZLN propone la conformación de un Concejo Indígena de Gobierno y el CNI lo acepta, estas organizaciones muestran una vocación hegemónica, que no es para nada vanguardista. Los mayas zapatistas, en particular, han reiterado y lo han demostrado una y otra vez, que no buscan ser vanguardia de nadie, en el antiguo significado negativo de este término.
Las organizaciones, comunidades y pueblos que integran el movimiento indígena no han dejado de luchar, cada una en su espacio, modo y tiempos, contra las corporaciones extractivistas que van desde las mineras hasta el crimen organizado, pasando por las eólicas, turísticas, farmacéuticas, acaparadoras y privatizadoras de agua, etcétera, y contra el Estado que las representa. La diferencia es que ahora, con el CIG, se pretende pasar a otro nivel de esa lucha anticapitalista, trascender sus particularidades; establecer nexos que van más allá de lo indígena, lo local, lo regional e, incluso, lo nacional.
También, en la lucha contrahegemónica, los grupos de poder hacen todo lo que està a su alcance para impedir u obstaculizar la formación o el fortalecimiento de sujetos históricamente autónomos. Cuando éstos surgen, buscan inmediatamente neutralizarlos e, incluso, exterminarlos (por cierto, la historia genocida del Estado mexicano es cada vez más conocida internacionalmente). Para ello, emplean directamente la represión de sus aparatos militares, policiales y de inteligencia, o las acciones clandestinas de sus grupos paramilitares y/o delincuenciales. También, el régimen de partidos de Estado, como el que predomina en México, utiliza la democracia tutelada por los poderes fácticos para cooptar, mediatizar o neutralizar a las organizaciones que manifiestan tendencias autonomistas y rupturistas del sistema hegemónico dominante. Una vía muy socorrida es buscar su fragmentación, su división interna o implosión, ofreciendo presupuestos, ayudas desinteresadas, cargos, o canonjías a sus direcciones políticas, y, claro, en temporadas electorales, las diputaciones federales y locales, las senadurías, las candidaturas para las alcaldías aparecen en las vitrinas del mercado de conciencias, siempre y cuando las dirigencias obtengan el apoyo clientelar de la base. De esta manera, muchas organizaciones con carácter y estructuras nacionales, como democráticas y de izquierda, prefirieron mirar al otro lado, mientras el proceso para lograr el apoyo ciudadano tenía lugar. Asimismo, organizaciones indígenas reconocidas, con prácticas autogestionarias, incluso paradigmáticas, adujeron diversos pretextos para no involucrarse en el esfuerzo de ampliar y vigorizar el CIG y en el apoyo de su vocera como aspirante a una candidatura independiente a la Presidencia de la República. Tampoco se observó la presencia de la Iglesia progresista, como tal, en la campaña de apoyo ciudadano.
Mientras tanto, el CNI, el CIG, la asociación civil Llegó la hora del florecimiento de los pueblos y el EZLN hicieron pública una convocatoria a las “personas individuales, grupos, colectivos, organizaciones del campo, de la ciudad, indígenas y no indígenas, en México y en otros países… A que hagan análisis y valoraciones… para darle seguimiento a esta lucha que, lo sabemos, apenas empieza… Porque, como lo dijeron una y otra vez el CIG y su vocera Marichuy, nuestro horizonte no termina el primero de julio de 2018 ni se circunscribe sólo a México. La resistencia, la rebeldía y el empeño de construir un mundo donde quepan muchos mundos es internacional y no se limita ni por los calendarios ni por las geografías de quienes allá arriba nos explotan, nos desprecian, nos roban y nos destruyen”.
Bienvenido el semillero "Miradas, Escuchas, Palabras: ¿Prohibido Pensar?".
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2018/03/23/opinion/028a2pol
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Así afectan los plaguicidas al medio ambiente y sus consecuencias sobre el agua


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Así afectan los plaguicidas al medio ambiente y sus consecuencias sobre el agua

 


Hoy en día se sabe que los plaguicidas son tóxicos para los organismos vivos diferentes a las plagas objetivo. Se convierten en agentes tóxicos a largo plazo, que se acumulan con frecuencia en ciertos órganos de los seres vivos debido su dificultad para degradarse y generan elevados costes de salud y ambientales [1].
Además, una vez aplicados sobre los cultivos, una parte de los plaguicidas permanece en las cosechas y llegan hasta nuestros alimentos, como señalamos en nuestro informe Directo a tus hormonas: Guía de alimentos disruptores. Residuos de plaguicidas con capacidad de alterar el sistema endocrino en alimentos españoles [2].  

 Ciclo de los plaguicidas en el medio ambiente 
El uso de plaguicidas pone en riesgo la calidad de las aguas en las zonas cercanas a los campos de cultivo ya que estos compuestos se transportan a través del agua y la atmósfera (deriva de plaguicidas) y contaminan tanto las aguas superficiales como las subterráneas [3], [4]. Incluso en algunos casos, los insecticidas se aplican directamente sobre las masas de agua (por ejemplo, para controlar las poblaciones de mosquitos). En cuanto a las aguas superficiales, la concentración y el tipo de plaguicidas detectados dependen de varios factores como la estación del año, las propiedades físicas y químicas del compuesto (solubilidad en agua, la persistencia o vida media o la capacidad de retención en el suelo) y otros factores como por ejemplo, la topografía del terreno y la frecuencia de la lluvia. Todos estos factores hacen muy difícil predecir el destino de un plaguicida en el medio acuático y su bioacumulación en general, y mucho más difícil conocer el destino de todos los plaguicidas utilizados en los campos y áreas públicas. 
Una vez en el agua, los plaguicidas y sus metabolitos se vuelven biodisponibles para los organismos acuáticos expuestos a través de la piel, agallas y por la alimentación, y dependiendo de su solubilidad, se bioacumulan en sus tejidos. Los organismos expuestos pueden ser consumidos tanto por animales silvestres como por los seres humanos. El fitoplancton contaminado con plaguicidas es una fuente de exposición para invertebrados, peces y otros organismos. A su vez los peces y mariscos contaminados con plaguicidas son una fuente de exposición para mamíferos pequeños, aves y otros animales salvajes además de para los seres humanos. Por lo tanto, el uso de plaguicidas cerca de las aguas superficiales somete a un elevado riesgo al ecosistema acuático, a sus especies y a los organismos que dependen de él.
Hoy en día, existen normas sobre el uso de plaguicidas para proteger la salud de las personas que trabajan en la agricultura así como la de los consumidores y el medio ambiente. La normativa europea sobre plaguicidas (EC 1107/2009 [5]) establece claramente que no deben causar daños al medio ambiente y sus especies. Por otro lado, la Directiva Marco de Agua (DMA) ha identificado como sustancias prioritarias de preocupación [6] 28 plaguicidas, la mayoría de los cuales ya han sido prohibidos debido a su alta toxicidad. Además, la Directiva de Uso Sostenible de Plaguicidas (2009/128/EC [7]) llama a los Estados Miembros a “establecer zonas de amortiguamiento y salvaguarda o setos de plantas a lo largo de las aguas superficiales para reducir la exposición de los cuerpos de agua a la deriva de fumigaciones, el flujo de drenaje y la escorrentía” para evitar la contaminación de aguas superficiales y subterráneas.
Sin embargo, el uso regular de una amplia gama de plaguicidas en la agricultura y la imposibilidad de establecer zonas de amortiguación eficientes y restricciones en su uso ha dado como resultado un aporte continuo de estas sustancias químicas dañinas a las aguas superficiales. El resultado ha sido la toxicidad crónica de los organismos acuáticos y de los organismos que se alimentan de ellos. Niveles bajos de estas sustancias químicas pueden interferir con el sistema hormonal, inmunológico y nervioso generando daños en la reproducción, malformaciones en órganos, disfunción metabólica y enfermedades, con un gran impacto en la vida silvestre [8], [9] y en los seres humanos [10]. 
En general, los insecticidas y los fungicidas son particularmente peligrosos para la fauna acuática y los herbicidas para las plantas. Aunque también se han observado efectos secundarios de los herbicidas en las especies animales y viceversa. El fitoplancton, las plantas acuáticas y las algas, que son particularmente sensibles a los herbicidas, tienen un papel clave en los ecosistemas acuáticos ya que proporcionan oxígeno disuelto para todas las demás especies [11]. Sin oxígeno disuelto, los peces y otros organismos mueren por asfixia. 
La fauna acuática es particularmente sensible a los plaguicidas porque experimentan una exposición crónica. Los peces, por ejemplo, están expuestos a los plaguicidas a través de las branquias, la piel y la boca, y pueden bioacumular estos productos químicos en sus tejidos. Las branquias son órganos muy importantes en los peces, clave para su respiración y funciones de regulación, y la dificultad respiratoria es uno de los primeros síntomas del envenenamiento por plaguicidas. Las ranas también son particularmente sensibles a la contaminación química acuática, ya que pasan su fase embrionaria y la metamorfosis en el agua. De forma similar a las larvas de los peces, después de que los huevos eclosionan, los renacuajos tienen una piel muy delgada que los productos químicos pueden atravesar20. Si estas sustancias químicas interfieren con el sistema hormonal de los embriones, pueden afectar gravemente a la reproducción y al desarrollo, además de generar otros trastornos. Hoy en día se reconoce que varios plaguicidas tóxicos para los óvulos y embriones de peces, anfibios e invertebrados pueden causar “efectos teratogénicos”, malformaciones que afectan a la población de las especies afectadas [12]. Además, una creciente evidencia muestra que las especies de anfibios que viven en regiones de agricultura intensiva manifiestan anomalías en el desarrollo y la reproducción, como extremidades deformadas y falta de diferenciación sexual (intersex) [13]. En peces, anfibios y organismos acuáticos juveniles y adultos, muchos plaguicidas pueden afectar al hígado, un órgano que desempeña funciones vitales como el metabolismo y la desintoxicación de xenobióticos (sustancias químicas extrañas que entran en el organismo), la síntesis de varios componentes del plasma sanguíneo, la liberación de glucosa a la sangre, etc. [14]. Los plaguicidas pueden afectar el sistema inmune de los animales acuáticos haciéndolos más susceptibles a las enfermedades o a la exposición a otros contaminantes. De hecho, varios de los efectos adversos observados en la vida silvestre no pueden atribuirse a la exposición a un solo plaguicida sino a una mezcla de plaguicidas y otras presiones de origen humano. De hecho, se ha detectado que las mezclas de plaguicidas causan efectos adversos a dosis más bajas que los compuestos individuales solos y en muchos casos, las mezclas pueden causar efectos adversos completamente diferentes [15], [16].
Notas:
[1] Bourguet D, Guillemaud T. The Hidden and External Costs of Pesticide Use. In: E. Lichtfouse, editor. Sustainable Agriculture Reviews. Springer Int.
[2] Informe Directo a tus hormonas. Guía de alimentos disruptores. Residuos de plaguicidas con capacidad de alterar el sistema endocrino en los alimentos españoles. Ecologistas en Acción. 
[3] Stahlschmidt-Allner P, Allner B, Römbke J, Knacker T. Endocrine disrupters in the aquatic environment. Environ Sci Pollut Res. 1997 4(3):155–62. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19002402  
[4] Blakley B, Brousseau P, Fournier M, Voccia I. Immunotoxicity of pesticides: a review. Toxicol Ind Heal. 1999;15(1–2):119–32. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10188195  
[5] OJ L 309, 24.11.2009 
[6] http://ec.europa.eu/environment/water/water-framework/priority_substances.htm 
[7] OJ L 309, 24.11.2009 
[8] Kohler H-R, Triebskorn R. Wildlife Ecotoxicology of Pesticides: Can We Track Effects to the Population Level and Beyond? Science . 2013;341(6147):759–65. http://www.sciencemag.org/cgi/doi/10.1126/ science.1237591
[9] Blakley B, Brousseau P, Fournier M, Voccia I. Immunotoxicity of pesticides: a review. Toxicol Ind Heal, 1999, 15:119–32. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10188195  
[10] Mnif W, Ibn A, Hassine H, Bouaziz A, Bartegi A, Thomas O, et al. Effect of Endocrine Disruptor Pesticides: A Review. Int J Environ Res Public Heal, 2011;8(8):2265–303. www.mdpi.com/journal/ijerph  
[11] Knauer K, Hommen U. Sensitivity, variability, and recovery of functional and structural endpoints of an aquatic community exposed to herbicides. Ecotoxicol Environ Saf, 2012;78:178–83. http://www.ncbi.lm.nih.gov/pubmed/22153306 
[12] Hamlin HJ, Guillette LJ. Birth Defects in Wildlife: The Role of Environmental Contaminants as Inducers of Reproductive and Developmental Dysfunction. Syst Biol Reprod Med, 2010;56(2):113–21. http:// www.tandfonline.com/doi/full/10.3109/19396360903244598  
[13] Pašková V, Hilscherová K, Bláha L. Teratogenicity and Embryotoxicity in Aquatic Organisms After Pesticide Exposure and the Role of Oxidative Stress. Rev Environ ContamToxicol , 2011 p. 25–61. http:// www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21287390  
[14] Mann RM, Hyne R V., Choung CB, Wilson SP. Amphibians and agricultural chemicals: Review of the risks in a complex environment. Environ Pollut, 2009;157(11):2903–27. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19500891  
[15] van der Oost R, Beyer J, Vermeulen NP. Fish bioaccumulation and biomarkers in environmental risk assessment: a review. Environ Toxicol Pharmacol [Internet]. 2003;13(2):57–149. http://linkinghub.elsevier. com/retrieve/pii/S1382668902001266 
[16] 1. Mann RM, Hyne R V., Choung CB, Wilson SP. Amphibians and agricultural chemicals: Review of the risks in a complex environment. Environ Pollut, 2009;157(11):2903–27. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/ pubmed/19500891
[17] Chaturvedi AK. Toxicological evaluation of mixtures of ten widely used pesticides. J Appl Toxicol, 1993;13(3):183–8. Available from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8326087  
Artículo extraído del informe Ríos Hormonados originalmente publicado en la web de Ecologistas en Acción , protegido por licencia CC BY 2.5 ES.
Fuente: http://www.salyroca.es/articulo/lyfestyle/asi-afectan-plaguicidas-medio-ambiente-consecuencias-agua/20180322130257004599.html
 

Evangélicos en política, ¡no pare de sufrir!


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Evangélicos en política, ¡no pare de sufrir!

 


Para un país con una cultura y óptica mayoritariamente católica, el cristianismo que no depende del Vaticano con frecuencia se asocia a estampas integradas al multicultural hábitat urbano, pero con el lanzamiento como candidato presidencial del pastor-empresario Javier Bertucci, llega el momento de observarlo como una preocupante alternativa de poder.
Los evangélicos representan un caudal de votos que –se especula- supera el millón ochocientos mil votos en Venezuela, y han tenido un crecimiento importante en los últimos tres lustros, de la mano de militares y a la vez altos funcionarios del gobierno bolivariano, como el exministro de Defensa, general Gustavo Rangel Briceño, el exgobernador del fronterizo estado Táchira y exembajador en Cuba Ronald Blanco La Cruz, y su cuñado, el capitán Edgar Hernández Behrens.
Según las optimistas cifras del pastor Samuel Olson, presidente del Consejo Evangélico de Venezuela (CEV), el 17% del país es evangélico, registrando un crecimiento del 7% durante el gobierno que encabezó el fallecido Hugo Chávez. La iglesia pentecostal es la de mayor crecimiento, ante un casi estancamiento de la denominaciones tradicionales. La mayoría de las congregaciones están en barriadas y zonas de bajos recursos, “curiosamente” donde hay mucho más apoyo a la gestión gubernamental.
Al comienzo del siglo XX, 90% de los latinoamericanos eran (o se decían) católicos, pero hoy en día la cifra está cercana al 70%, frente a una creciente presencia de grupos e iglesias protestantes, que alcanzan al 19% de la población. Ofrecen un discurso y una práctica religiosa que promueve la movilidad socioeconómica, tienen un mensaje atractivo que no se limita a la participación en el rito, y un interés en promover la vida espiritual de los individuos mediante las emociones y los sentimientos.
El sentido de cohesión grupal, la pertenencia a una comunidad y la solidaridad entre sus miembros es algo que muchas comunidades católicas han perdido, admite el teólogo venezolano Rafael Luciani.
“Nuestra lucha es espiritual y sólo con las armas del Espíritu de Dios lograremos el cambio y la paz en Venezuela. No propugnamos nada inconstitucional, no alentamos salidas violentas, no creemos en un quítate tú para ponerme yo, pero de que es necesario un profundo cambio en la política del Gobierno nacional lo es; o el gobierno comienza a dar pasos de unidad y reconciliación nacional o Dios lo hará a su manera”, señala Georges Doumat, comunicador, pastor, escritor y licenciado en Teología.
Un estudio de 2011 del Pew Research Center indica que en Venezuela hay 25.850.000 cristianos (89,3% de la población total), de los cuales manifiestan ser católicos el 77,6% y 2.920.000 protestantes (10,1% ), mientras que 470.000 (1,6%) son “otros cristianos”.
Durante las décadas de 1980-90 es cuando comienza el trabajo de los evangélicos con los oficiales y la tropa militares, en especial en el Ejército. La labor se extiende desde las zonas del interior del país (en especial en las regiones llanera, andina y guayanesa) donde se sentía ya el declive de la labor de los curas católicos, donde las iglesias protestantes instalan radios comunitarias en vastos territorios desatendidos para mantener informadas y formadas a sus acólitos.
El general Rangel Briceño fue el primer evangélico que llegó a ser ministro de Defensa, cartera desde donde intentó crear el Consejo Pastoral Evangélico de las Fuerzas Armadas y una Asociación Ministerial de Uniformados Cristianos Evangélicos de Venezuela . Rangel ubicó en puestos de poder a varios evangélicos, lo que no gustó, particularmente entre masones, marianistas y santeros.
Salió del cargo luego del polémico video donde él aparece (se desmaya) en un culto de sanación, que levantó airadas críticas entre los militares. Con la llegada del coronel Ramón Carrizález al ministerio, se denunció una cacería de brujas contra todos los evangélicos en ese despacho y se desconocieron –basados en falta de méritos- ascensos a generales de brigada y vicealmirante y resoluciones que ya aparecían en la gaceta pública.
En la meritocracia castrense, los títulos de los pastores no son reconocidos. Los de los sacerdotes católicos tampoco, pero hay un acuerdo entre el Ministerio de Justicia y la Iglesia católica para aceptarles los estudios y ser capellanes.
Por su parte, Hernández Behrens, perteneciente a la Iglesia Evangélica Pentecostal, ha ocupado al menos ocho cargos en el gobierno: estuvo a cargo de la administración de divisas, fue Superintendente de bancos, viceministro de Financiamiento para el Desarrollo Endógeno, presidente de varios bancos estatales (Bandes, Banfoandes), Intendente Nacional de Tributos Internos e integrante de la Directiva de la Corporación Andina de Fomento (CAF).
Al igual que otros funcionarios chavistas su historial no está exento de presuntas irregularidades administrativas. El 5 de octubre de 2005 la exvicepresidenta de la República, Adina Bastidas declaró ante el Ministerio Público que Hernández Behrens adjudicó “de forma irregular” 27 millones de dólares al Consorcio MicroStar.
En 2006 exclamó que “con el favor de Dios las tasas de interés para los sectores productivos seguirán bajando”, cundo controlaba las divisas suscribió un comunicado oficial expresando “la mejora en el riesgo país fue una de las bendiciones que recibió la nación de la mano de Dios”, y ordenó incluir citas bíblicas en los volantes que informaban sus trámites y requisitos.
Y en Banfoandes estableció la figura del pago del “diezmo” (que se extendió a otras instituciones bancarias del Estado, en manos de pentecosteses) lo que a su juicio fue lo que hizo que el banco se posicionara en el ranking de las entidades bancarias del país.
Descristianización
En junio del 2012, el jesuita Jesús María Aguirre publicaba en la prestigiosa revista SIC un informe sociológico sobre la religión y se preguntaba si hay un proceso de descristianización en Venezuela.
Aguirre alertaba acerca de la imposibilidad de “trasladar mecánicamente las tesis secularistas del mundo europeo y anglosajón a América Latina, caracterizada por su diversidad cultural y sus asimetrías temporales” y destacaba que es necesaria “una observación mejor situada y próxima, no solamente para comprender los cambios sociorreligiosos, sino los reacomodos de los dispositivos de legitimación de las instituciones religiosas y políticas”.
En su radiografía religiosa de Venezuela, señala que en 1989 aparecían registradas mil 393 organizaciones religiosas repartidas en todo el territorio, a las que se sumaban unas 3 mil 350 peticiones en espera de reconocimiento oficial.
“Ante la proliferación de nuevos movimientos religiosos, legalizados o ilegales y la expansión de Internet –explicaba-, podemos suponer que ha habido un incremento, a pesar de la expulsión de las Nuevas Tribus o el retiro de los mormones. Desde la colonización española la población llegó a ser mayoritariamente católica y este predominio se ha mantenido a lo largo de los dos siglos de vida republicana, aunque las variedades sincréticas han coexistido con la religión oficial”, indicaba el jesuita.
La expansión misional de los pentecostales o evangélicos en los sectores populares y en las zonas rurales, a partir de los años 60, explica en gran parte la menor presencia católica entre la clase marginal, lo que dejaba en claro un declive del catolicismo en relación con otras religiones.
En 1991, el 86% de los venezolanos se definía católico y en el 94 descendió al 82%. Los creyentes, en el mismo lapso, pasaron del 8% al 12%. En el 2011, existía en el país un 71% de católicos, un 17% entre evangélicos y otros cristianos, un 6% era agnóstico o indiferente, un 2% era ateo y tan sólo un 1% practicaba la santería.
En abril de 2011, otro estudio constataba la pérdida relativa de influencia de la educación católica en el conjunto social y, en fin, la competencia de otros múltiples movimientos religiosos y sectas con más agresividad o con menores niveles de exigencia y compromiso.
Y todos flancos débiles que presenta el catolicismo es explotado. Por ejemplo, Bertucci mencionó que estaría de acuerdo de que un grupo de homosexuales respaldara su candidatura, un cundo no está de acuerdo con el matrimonio en las personas del mismo sexo ya que eso “distorsiona a la sociedad”.
No hay voto evangélico
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Una agrupación política fundada en 2012 que se define como nacida en el seno de la comunidad cristiana evangélica, “Nueva Visión para mi País” (Nuvipa), tuvo el tercer candidato más votado en las elecciones presidenciales de marzo de 2013, el pastor Eusebio Méndez, con 19.498 votos (apenas 0,13% del total de electores).
En sus documentos constitutivos, Nuvipa se asocia a un colectivo pentecostal denominado Movimiento Apostólico Internacional y cita como “apóstol” a Harold Caballeros, orador del Ministerio El Shaddai que llegó a ocupar el cargo de canciller en Guatemala.
La Iglesia Universal del Reino de Dios – fundada con acento brasileño (Pare de sufrir) en 1977 y con presencia fija a medianoche en varios canales de televisión venezolanos (Venevisión, La Tele o Canal i), no pertenece al Consejo Evangélico de Venezuela (CEV). “Por definición, no es evangélica. Hay ciertos lineamientos éticos con respecto a la recaudación de fondos. Los milagros no se venden. No creemos en una indulgencia romanista, mucho menos en una neo-indulgencia seudo-protestante”, denuncia el pastor Piñero.
Venezuela es también notable por su importante costumbre sincrética religiosa, en particular en las figuras de María Lionza y José Gregorio Hernández. El 12 de octubre pasado, el presidente Nicolás Maduro señaló en un acto público que “Esos evangélicos decidieron hoy salir a una protesta pública contra mí, contra mi religión, bueno, contra nuestros dioses..Pero a esos evangélicos les va ir muy mal”.
“Pido una investigación profunda de los bienes y propiedades de esos evangélicos y sus iglesias. ¡Esto se tiene que acabar! No voy a dejar que esos evangélicos pitiyanquis le enfermen la mente al pueblo soberano con su política religiosa. Aquí tenemos una reina poderosa, la Reina María Lionza nacida entre ustedes. A ella es a quién Venezuela debe agradecerle y amarla, es a ella”, afirmó el mandatario.
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El episodio sugiere un repaso a lo que ha sido el devenir religioso en Venezuela, el sincretismo venezolano y chavista, y cuánto explica el panorama que vemos en la actualidad.
Bertucci, el de los Panamá Papers
El predicador protestante Javier Bertucci, quien anunció su decisión de postularse como candidato a la presidencia de Venezuela, estuvo procesado penalmente en 2010 por el contrabando de cinco mil toneladas de combustible diesel que serían llevados hasta República Dominicana tras declararlos como un solvente. Bertucci, de 48 años dirige un consorcio religioso-empresarial con la denominación Maranatha.
“He decidido junto al Espíritu Santo, mi familia y los líderes que me han acompañado, poner mi nombre y el liderazgo que por gracia tengo como elección a las próximas elecciones de este país. Vienen días de gloria”, dijo desde el púlpito Bertucci, quien no puede ser candidato presidencial según la Constitución, pues no es de estado seglar.
El pastor es una figura extremadamente polémica por su entramado empresarial que incluye compañías en Panamá y Miami, tal como se evidenció en documentos que forman parte de los Panamá Papers. En Panamá, específicamente, mantiene registradas desde el 6 de enero de 2009 las firmas Health Supply, Todo Salud y Sky Suministros y en Florida se localiza una denominada Bio-Metrix Equipment, donde su socio es otro venezolano llamado Nicolás Aular Parra.
Bertucci creó una compañía en República Dominicana, llamada Agropecuaria Los Cedros, según el registro del 25 de septiembre de 2017, con el mismo nombre que existe en el estado Yaracuy, y es representada por Bertucci. Una causa judicial mercantil revela que en 2012 esa compañía formó un consorcio para la explotación y comercialización de madera con una cooperativa del estado Bolívar.
El 8 de febrero, la hija mayor de Bertucci, Raquel Rebeca, de 22 años, conformó una empresa en el estado de Florida –donde reside- llamada Alimentos Los Llanos, Corp., que se suma al entramado de negocios de la familia.
Sin duda, el incidente más oscuro que involucra a Bertucci es el de la causa por contrabando de combustible de julio de 2010, desde Puerto Cabello, Carabobo. En esa ocasión el predicador fue aprehendido y enjuiciado debido a que la empresa Tecnopetrol que presidía, intentó exportar un supuesto solvente denominando Tecsol, que resultó ser combustible diesel. Pocos días después logró el beneficio de casa por cárcel, pese a que los cargos penales eran de mucha gravedad.
Y hoy es candidato presidencial. En un programa transmitido por Globovisión, indicó que la razón para por la que quiere ser presidente es porque siempre ha sido un servidor y le apasiona ayudar a la gente. Dijo que se le ha tildado de empresario, por las “iniciativas que ha tenido”, pero lo cierto es que desde pequeño “se me ha inculcado el valor del trabajo”.
Bertucci cree que debido a la “notable” gestión que llevó en las organizaciones que lideró, él puede aportar al país “un bien que necesita urgentemente”. Ve con preocupación la degradación de la sociedad, y la “desesperación” de la gente. A su juicio la oposición ha estado mostrando un carácter de ambigüedad, que al final no aporta nada positivo al país.
En cuanto a la presidencia de Nicolás Maduro, precisó que su “tiempo en el gobierno se agotó, junto a toda su capacidad de articular políticas coherentes que puedan traducirse en bienestar para el pueblo”, y que los factores que lo apoyen deben tener sensatez, y darle paso a otros. Dijo no acordar con la dolarización de la economía y que nombraría como ministro de Defensa a un militar.
Esbozó por televisión su plan de gobierno que incluye el levantamiento del control cambiario, activación del aparato productivo, detener la producción de dinero inorgánico, conseguir créditos multilaterales para empresarios, para que el Estado sirva como facilitador. “Nadie quiere algo aquí, que no sea democracia y votos”, y el que no quiere eso “no quiere a Venezuela”, concluyó.
Difícilmente gane, pero si su agrupación presenta candidatos para los concejos municipales en la megaelección del 22 de mayo, puede medir el trabajo territorial que han desplegado durante años, muchas veces con apoyo y hasta financiamiento desde el Estado, Difícilmente gane, pero si su agrupación presenta candidatos para los concejos municipales en la megaelección del 22 de mayo, puede medir el trabajo territorial que han desplegado durante años, muchas veces con apoyo y hasta financiamiento desde el Estado, además del externo, claro.
Alvaro Verzi Rangel: Sociólogo venezolano, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE,www. estrategia.la )
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

De madre biológica a madre política: Hoy Nora Cortiñas cumple 88 años en la plaza


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De madre biológica a madre política: Hoy Nora Cortiñas cumple 88 años en la plaza

 


"Soy Nora Morales de Cortiñas, cofundadora e integrante del movimiento de Madres de Plaza de Mayo- Línea Fundadora. Tengo 69 años. Nací en Buenos Aires, Argentina. Parí dos hijos. Uno de ellos, Gustavo, está desaparecido. No hace mucho tiempo atrás, murió mi esposo. Mi matrimonio duró 50 años. Yo fui una mujer tradicional, una señora del hogar. Me casé muy joven. Mi marido era un hombre patriarcal, él quería que me dedicase a la vida familiar.
En ese entonces yo era profesora de alta costura y trabajaba sin salir de mi casa, enseñándole a muchas jóvenes a coser. Vivía todo muy naturalmente, como me habían educado mis padres. Sabía de la militancia política de Gustavo y de su trabajo solidario en barrios humildes. El no nos ocultaba nunca nada. Se casó siendo un muchacho, cuando estudiaba Ciencias Económicas en la Universidad de Buenos Aires. Tenía 24 años, una esposa y un hijo muy pequeño.
Lo desaparecieron el l5 de abril de l977. Salió una mañana fría y no llegó más. Lo secuestraron en la estación de tren, mientras iba camino a su trabajo. Esa noche un operativo militar y policial allanó mi casa, en donde estaba mi nuera. Afortunadamente, a ella no le hicieron nada. Fue un milagro teniendo en cuenta que, en la mayoría de los casos, al no encontrar a la persona buscada se llevaban a cualquier familiar en represalia.
A partir de ese momento comenzó una larga peregrinación por encontrar a Gustavo. Enviamos cartas al Papa, presentamos recursos de habeas corpus en los juzgados; recorrimos iglesias, dependencias oficiales, cuarteles, morgues, organismos de derechos humanos y visitamos a políticos, periodistas, intelectuales, curas y militares. Sólo queríamos que nos dijesen la verdad.
Aunque, lo que relaté es lo único que pudimos saber de él en todo este tiempo. Hasta ahora no tengo otra información. Perder un hijo es siempre una tragedia pero hay que elaborarlo para no quedar prendida en ese laberinto y poder ayudar a quienes están en la misma situación. La soledad nunca es una buena receta si se quiere saber la verdad.
Siempre se consideró que el duelo debía hacerse de puertas para adentro. Antes, las mujeres se encerraban en su dolor y quedaban prisioneras de la angustia. Vivían la pérdida con resignación. Si no me equivoco, la escritora Nicole Loreaux es la que cuenta que siempre existió una relación estrecha entre el duelo y las mujeres(51). Ella dice que en la antiguedad, el duelo tenía lamento femenino pero la sociedad no la quería escuchar y el orden político no quería ser puesto a prueba por ese grito de dolor.
Por eso todo era intramuros. Actualmente con los grupos, las mujeres se fortalecen, se sienten útiles y descubren que el horror es algo que no sólo le pasa a ellas sino también a muchísimas otras. Todas tenemos puntos en común: fuimos madres y hemos perdido a un hijo. Nadie suplanta al hijo que perdiste; pero cuando esa pérdida no fue por un accidente, por una enfermedad y cualquier eventualidad, sino por haber sido secuestrado, torturado y después desaparecido su cuerpo, el dolor adquiere otra dimensión.
Pero también tenemos otras diferencias: al no estar el cuerpo es imposible hacer el duelo. Nos queda la incógnita de ese cuerpo que nos niegan. Sin él, no podemos elaborar la muerte y darle la sepultura que se merece. Es el ser y no ser. La angustia se transforma en letanía. Las preguntas no cierran y la tragedia tampoco cierra. Una se interroga permanentemente. Nuestros hijos no están muertos. Están desaparecidos. Cuando una madre encuentra el cuerpo de su hijo, lo deposita donde corresponde y, de alguna manera se conforma. Es un hecho privado. En cambio, lo nuestro es querer hacer un duelo sin cuerpo.
No nos conformamos y por eso es un hecho político. No quisiera competir en quien sufrió más, pero lo vivido por las Madres fueron violaciones a los principios más fundamentales de los derechos humanos cometidos por el Estado, en manos de un gobierno militar terrorista. Azucena Villaflor fue la que lanzó nuestra proclama inicial: "Todas por todas y todos son nuestros hijos" ¿ Qué queremos decir con ésto? Es una promesa implícita de las Madres: nuestra lucha no es individual, es colectiva.
A lo largo de estos años, si no fuera por esta filosofía hubiese sido muy difícil afrontar tantas adversidades: varias madres murieron, otras debieron criar a sus nietos por la desaparición de los padres. A algunas compañeras les desaparecieron todos sus hijos, a otras les quitaron la posibilidad de criar a sus nietos, porque esos niños también fueron secuestrados junto con sus padres y mantenidos en cautiverio, hasta que los asesinos de sus familiares se los apropiaron y después los registraron con una identidad falsa. Sólo la fuerza que te da el conjunto permite seguir la búsqueda.
Nosotras ya no somos madres de un solo hijo, somos madres de todos los desaparecidos. Nuestro hijo biológico se transformó en 30.000 hijos. Y por ellos parimos una vida totalmente política y en la calle. Los seguimos acompañando, pero no de la misma manera como cuando estaban con nosotras: revalorizamos la maternidad desde un lugar público. Somos Madres a las que se nos sumó un nuevo rol y en muchos de los casos no estábamos preparadas para ello.
Transmitimos algo más de lo que antes le transmitíamos a nuestros hijos: el espíritu de la lucha y el compartir otras luchas. En fin, aprendimos a dar y a tomar. Esa necesidad por entender la historia de nuestros hijos fue la que nos mantuvo enteras, la que nos llevó a ocupar espacios hasta ese momento desconocidos por nosotras . También nuestro entorno familiar se alteró. Por ejemplo, mi marido me celaba y discutíamos bastante porque mi independencia se iba fortaleciendo a lo largo de nuestro accionar.
A veces, por miedo, él se ponía obsecado. Mi familia estaba muy temerosa por mi suerte. Era frecuente que después de la ronda, terminásemos presas. Yo tengo otro hijo quien después de la tragedia, creyó ser único. Sin embargo, con mi activismo pasó a ser invadido por todos los otros hijos que buscamos. Yo viví durante muchos años la tensión de ser dos madres a la vez: la biológica y la política. Al principio no me daba cuenta que tenía otro hijo, hasta que sus planteos cotidianos fueron un llamado de atención. Ahora, él me ayuda, colabora conmigo, sin ser un activista. Pero no fue el único en la familia que sintió abandono.
Mi nieto, el hijo de Gustavo, me veía como una abuela "rara". La situación se fue revirtiendo a partir de los comentarios elogiosos que hacían sus amigos sobre nuestras luchas. Al crecer él comprendió que, si yo no me ocupaba de la manera que me pedía, era porque buscaba a su padre .
El 30 de Abril de 1977, nuestro primer día, éramos muy poquitas y todas estábamos atravesadas por el miedo y la angustia. Mientras averiguábamos por el paradero de nuestros hijos nos íbamos encontrando con mujeres y hombres en la misma situación. Entonces comenzamos a juntarnos para descubrir las causas, para consolarnos. No nos unían opiniones políticas ni religiosas sino la tragedia, la búsqueda incansable.
Ahora bien, desde el inicio en vez de estar quietas decidimos rondar. No obstante, durante los cuatro primeros meses de reuniones lo que hacíamos era estar paradas. Las vueltas comenzaron casi por orden de la policía que nos hacía circular. La razón fue muy simple: como el estado de sitio no permitía que las personas se juntasen en las calles se nos ocurrió caminar alrededor de la plaza. Fue Azucena Villaflor la que propuso esa idea. Allí podíamos expresar nuestro dolor, nuestra angustia y la gente al vernos se iba enterando de lo que estaba sucediendo.
Desde el principio siempre fuimos mujeres. Quizás, el horario elegido no permitió que los hombres nos acompañasen por sus obligaciones laborales ¿Por qué elegimos jueves? Fue una decisión azarosa. Una madre contó que en la tradición popular los días que se escriben con R traían mala suerte: entonces quedaba sólo lunes y jueves. El primero era imposible ya que nosotras teníamos tareas pendientes del fin de semana por ser amas de casa . Por ejemplo, lavar la ropa.
Entonces decidimos por el jueves. Y en cuanto a la hora, se eligió el momento de mayor concentración de gente justo a la salida de sus oficinas. Así fue nuestro comienzo: rondar los jueves a las 15,30. Recién en 1980, empezamos a usar el pañuelo blanco en la cabeza con el nombre y apellido del familiar desaparecido, bordado. Fue en la peregrinación hacia la Basílica de Luján, convocada anualmente por la juventud católica.
Era nuestra oportunidad: la Basílica estaba repleta y, en especial, de jóvenes. Llevábamos folletos para repartir y frente a tanta multitud debíamos identificarnos. Surge en su momento, como una forma de reconocernos entre nosotras. En realidad, cuando comenzamos a utilizarlo no era un pañuelo sino un pañal de bebé; todas teníamos alguno en las casas por nuestros nietos. Así, sin quererlo, fundamos el símbolo de las madres.
La identificación del nombre del desaparecido posibilitó que se acercaran aquellas personas que disponían de información sobre el paradero de nuestros hijos. Tuvimos que acostumbrarnos a la vida pública, a las nuevas relaciones, a que nuestra intimidad ya no fuese la misma, a viajar mucho, a tener otro lenguaje, a prepararnos para la discusión con gente del poder, a hablar en los medios de comunicación y a ser reconocidas por la calle.
Yo diría que nos hicimos mujeres públicas. Mi caso lo ejemplifica: de ser una ama de casa, fui creciendo y capacitándome hasta lograr el título de psicóloga social. Ahora soy titular de la "Cátedra Libre Poder Económico y Derechos Humanos", de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Al principio muchísima gente nos miraba con cierto recelo. En los primeros años estábamos muy solas. Nadie rondaba con nosotras. Teníamos inconvenientes con los otros organismos de derechos humanos, algunos de ellos estaban integrados por gente de partidos políticos y tenían otras formas organizativas y otros compromisos. Incluso nos costó mucho compartir ese espacio de resistencia con las feministas.
Ellas comenzaron a venir a la Plaza de Mayo a principio de los ochenta. A las Madres, estas nuevas ideas sobre el ser mujer nos producía confusión y temor y no siempre fueron bien interpretadas. A muchas nos resultaba muy difícil descubrir el carácter patriarcal de la maternidad.
Hay que comprender que nuestra identidad como movimiento fue configurada a partir de ese rol tradicional. De nosotras se desprendió un grupo de Madres que buscaban a sus nietos nacidos en cautiverio y así surgió la Asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, nucleadas bajo el lema " Identidad, Familia, Libertad ".
Nuestra causa ya no es sólo la búsqueda de nuestros familiares sino también la conquista por la liberación de las mujeres, el respeto a la libre determinación del cuerpo, a las minorías de opción sexual, religiosas y culturales.
Es doloroso decir que el desprendimiento de la vida doméstica y privada y el salto a la vida pública se llevó a cabo porque tu hijo/a está desaparecido/a. Pero ya no se vuelve atrás".
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Necesitamos cambios de fondo y avanzar hacia, una nueva Constitución”


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Necesitamos cambios de fondo y avanzar hacia, una nueva Constitución”

 


Entrevista a Anahi Durand, coordinadora de relaciones internacionales del Movimiento Nuevo Perú
Socióloga, profesora en la Universidad de San Marcos de Lima, Anahi Durand es coordinadora de relaciones internacionales del Movimiento Nuevo Perú, la organización política liderada por Verónika Mendoza. En las elecciones presidenciales de 2016, Verónika Mendoza logró totalizar 18.8% de los votos y posicionarse como la tercera fuerza política detrás de PPK y de Keiko Fujimori (1).

 Romain Migus: ¿Qué está pasando en Perú? Anahi Durand: Hay que volver al año pasado con las primeras denuncias relativas al caso Oderbrecht y al involucramiento de la constructora brasileña en las campañas electorales de las principales fuerzas políticas brasileñas. A raíz de unas declaraciones de Marcelo Oderbrecht en Brasil, empieza a destaparse el nivel de corrupción que había en Perú, tanto en la recepción de fondos para campañas electorales en el caso de Ollanta Humala, como con favores y prebendas a empresas de Pedro Pablo Kuczynski (PPK) para poder ganar licitaciones con el gobierno. Hubo unas primeras investigaciones. La fiscalía empezó a investigar y se vio involucrado el mismo presidente. Esto ocurrió en un contexto político donde el fujimorismo tiene el control del parlamento. No olvidemos que PPK llegó al poder con una fuerza política muy precaria, con apenas 20 congresistas de 130; desde el inicio de su gobierno, tuvo esta tensión con el parlamento además de los casos de corrupción que se destaparon.
En diciembre de 2017 hubo un voto en el parlamento para destituir al presidente. ¿Qué ocurrió en aquel entonces? Si, en diciembre después de varias escaramuzas entre el legislativo y el ejecutivo se presentó la primera moción de vacancia. La presentó el fujimorismo y un sector de la izquierda en base a indicios presentados por la Comisión investigadora del Congreso. Pero era un escenario marcado por la imposición fujimorista y la vacancia no se produjo principalmente porque el fujimorismo se dividió entre un sector leal a Keiko Fujimori (2) y otro que se fue con su hermano, Keinji, quien votó en contra de la vacancia. A cambio, PPK lo recompensó indultando a Alberto Fujimori tres días después (3). Eso generó más indignación todavía en la población.
Volvemos a la actualidad inmediata… Después del indulto a Alberto Fujimori, hubo un momento de movilización ciudadana y un reacomodo de las fuerzas políticas. A fines de enero se presentó una nueva moción a raíz de nuevas pruebas que salieron en los medios de comunicación y de las investigaciones de la fiscalía en Brasil que involucran más a PPK y a sus empresas con casos de corrupción. Se presenta una nueva moción presentada por nosotros, el Movimiento Nuevo Perú, y otros grupos políticos. Por su parte PPK comienza a trabajar de forma más cercana con el grupo de Keinji Fujimori, quien constituyó una nueva fuerza política. Tienes que saber que para poder procesar la vacancia, se necesita los votos de los dos tercios del parlamento. Los operadores de PPK empezaron a comprar congresistas: “tu voto en contra de la vacancia a cambio de puestos políticos o dinero para obras en tu circunscripción”. Estas negociaciones fueron grabadas y se difundieron a la opinión publica. Quedó desvelado que PPK en alianza con Kenji estaban usando el congreso para hacer sus negocios. Era el mismo método que los políticos usaban en los tristes años 90. Es muy revelador del nivel de crisis en la cual estamos. En este contexto, ya no servía votar la vacancia. Y por eso, PPK se ve presionado a renunciar al cargo de presidente de la Republica.
Estamos viendo movimientos políticos. Kenji Fujimori está creando un nuevo movimiento y Keiko parece que está intentando recuperar el liderazgo del proceso que llevo a la renuncia de PPK. ¿Cómo analizas este juego del fujimorismo? El fujimorismo queda dividido y debilitado. Keiko se queda con 50 parlamentarios y el aparato político, su hermano se va con 15 parlamentarios y con el apoyo del padre Alberto Fujimori. Además, esto evidenció un pleito entre hermanos que se sacan videos entre ellos. Y ojo, a ellos también los alcanza el caso Lavajato, porque Oderbrecht confesó que se había reunido con Keiko Fujimori y que puso dinero para su campaña. No se salvan tampoco. Pero siguen teniendo el control del parlamento, siendo todavía la primera fuerza. Lo cual les da un margen para poder negociar en la fase de transición en que estamos entrando.
¿Cuál fue el papel de los medios de comunicación? ¿Intentaron ocultar o se prestaron a las denuncias? ¿Cómo se refleja en los medios de comunicación esta pelea entre PPK y el fujimorismo? La pelea entre PPK y el fujimorismo es una pelea ficticia en realidad. En materia económica, estos campos coinciden en todo. Es una pelea para ver quien queda mejor parado en la crisis de corrupción que vivimos en este momento. Al nivel económico, ambos aprobaron el presupuesto para el año 2018, están juntos para vender los puertos del país, y privatizar nuestra economía. Finalmente es un pleito entre elites empresariales respecto a los puestos de poder para librarse de las denuncias de corrupción que los están embarrando. En esta pelea, los medios de comunicación cuando ya PPK no convenía a los intereses de ciertos grupos, empezaron a cuestionar algunos aspectos de su gobierno y hablaron de las investigaciones de corrupción. Y al mismo tiempo, trataron con mucho cuidado al fujimorismo, involucrado también. Los dueños de la mayoría de los medios de comunicación han favorecido al fujimorismo.
¿Cómo reacciono el Movimiento Nuevo Perú? Nosotros, y particularmente Verónika, defendemos la línea de que “se vayan todos los corruptos”, que se investigue a todos, caiga quien caiga. Sea PPK, sea Ollanta Humala o sea la ex alcaldesa de Lima Susana Villarán, quien era cercana a la izquierda. Desde el Movimiento Nuevo Perú, hemos insistido en un tema clave, que es el tema constituyente. Esta crisis de corrupción generalizada es la consecuencia de las actuales reglas del juego. La constitución del 1993 aprobada luego el golpe de estado del fujimorismo sigue vigente (4). El marco constitucional actual facilita este tipo de situaciones de corrupción. Entonces, nosotros decimos “está bien que se vaya PPK pero queremos nuevas elecciones y que se abra un proceso constituyente”. También, el Nuevo Perú fue la bancada en el parlamento que presentó la nueva moción contra PPK, fuimos muy críticos desde el inicio de su presidencia (5). Tenemos que ir más allá de las personas; necesitamos cambios de fondo y cambiar las reglas del juego.
¿Cuál es el paso siguiente? ¿Qué propone el Movimiento Nuevo Perú para salir de esta situación? Nosotros decimos: que asuma el vicepresidente como lo estipula la ley, pero para empujar un período de transición hacia nuevas elecciones con nuevas reglas. De lo contrario otra vez los mismos grupos que han gobernado el Perú todos estos años, van a turnarse el poder y seguir robando y utilizando al Estado para sus intereses. El actual vicepresidente debe formar un gobierno de transición que cambie las reglas del juego, que cambie el sistema electoral.

Por ejemplo, para inscribirse como nuevo partido, los requisitos son un verdadero obstáculo que frena la democracia. Se necesita prácticamente recoger 1.000.000 de firmas (6) y trescientos mil dólares. Con estas normas electorales, ninguna fuerza política nueva podría participar, por eso insistimos en cambiar las normas. Este sistema restringe la democracia y debemos tener nuevas normas electorales o por lo menos cambios substanciales. Además, las actuales normas permiten que los empresarios metan mucho dinero a las campañas, eso han hecho estos últimos años, por eso surge tanto conflicto de intereses… mientras existe este sistema y no se prohíba la financiación de privados en campañas electorales esto va a seguir. Esta inestabilidad política me recuerda la situación en la cual estaba Ecuador antes de la llegada de Rafael Correa, ¿crees que la propuesta de una Constituyente es un paso necesario para superar esta situación? Si, hay similitudes con Ecuador en términos del deterioro de la clase política, con la diferencia que aquí todavía el tejido social está debilitado y la gente no se ha indignado masivamente todavía con esa consigna. Nosotros estamos llamando a movilizaciones para decir “que se vayan todos los corruptos, nuevas elecciones y nueva constitución”. Es clave para que la gente sienta que la corrupción le roba y un proceso constituyente puede mejorar su vida. Por ahora, no existe este clamor popular, pero se tiene que insistir en esa línea.
Notas:
(1) Ver Romain Migus, “Verónika Mendoza: “Debemos abrir un debate político con la gente, pero a partir de su realidad y sus propios lenguajes”, Venezuela en Vivo, 23/10/2016, http://www.romainmigus.com/2016/10/veronika-mendoza-il-faut-ouvrir-un.html
(2) Hija del antiguo presidente Alberto Fujimori, Keiko representó esta corriente política en las últimas elecciones en Perú. Fue derrotada en la segunda vuelta por Pedro Pablo Kuczynski.
(3) Alberto Fujimori fue presidente de Perú entre 1990 y 2000. Juzgado por violaciones de los derechos humanos y apropiación de fondos públicos, fue encarcelado. Benefició de un indulto presidencial como consecuencia del pacto político de PPK con algunos diputados fujimoristas.
(4) El 5 de abril de 1992, Alberto Fujimori (quien había sido electo en 1990) instauró un Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional. Con el apoyo de las fuerzas armadas, disolvió el parlamento, se apodero del Poder Judicial, y sentó las bases para la redacción de una nueva constitución. Este acto es considerado por muchos peruanos como un golpe de Estado.
(5) Verónika Mendoza y el Frente Amplio llamaron a votar por PPK en la segunda vuelta de la elección presidencial de 2016, considerando que este representaba un mal menor frente a la posibilidad de retorno del fujimorismo al poder. Sin embargo, apenas PPK electo, se convirtieron en su primer critico.
(6) Cerca del 5% del padrón electoral.
Fuente: http://www.romainmigus.com/2018/03/envuelto-en-escandalos-decorrupcion-el.html

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Las fantasías neoliberales de Macri


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Las fantasías neoliberales de Macri

 


A mitad de su mandato Macri no puede ocultar el monumental abismo entre sus promesas y la realidad. Auguraba una lluvia de dólares para bajar la inflación, con alto crecimiento, creación de empleos, boom de emprendedores y erradicación del asistencialismo.
También pronosticaba una drástica reducción del déficit fiscal y un manantial de dinero para obras públicas proveniente del fin de la corrupción. Proclamaba, además, que el “retorno al mundo” sería premiado con un gran financiamiento productivo y una expansión de las exportaciones.
El incumplimiento de estas previsiones fue muy visible desde el principio. Por eso el gobierno trasladó el despegue para el segundo semestre y luego pospuso el debut para el año siguiente. Ahora disfraza con nuevas artimañas sus magros resultados.
PRETEXTOS Y ENGAÑOS
Los voceros de Cambiemos presentan como un gran logro la reducción de la inflación, que inicialmente duplicaron. El porcentual del bienio llegó al elevadísimo 73%. La meta del 2016 era 12% y fue 41% y la pauta del 17% para el año siguiente terminó en 24%. Con la única excepción de un pico en 2014 (38%), la inflación del PRO ha superado todos los promedios desde 1991. La ausencia de datos creíbles durante la década precedente no impide corroborar esa conclusión, con numerosas estimaciones alternativas.
Los datos de algunas investigaciones (CIFRA, 2018) desmienten los anuncios del gobierno. Lo que Macri presenta como un insólito “crecimiento invisible” es el conocido rebote que sucede a las caídas. Computando la recesión del 2016 (-2,2%) con la recuperación del 2017 (2,9%), el resultado es neutro y el nivel de actividad se ubica en el mismo piso del 2015. El incremento de la ocupación carece de envergadura y simplemente refleja ese vaivén. Incluye, además, el reemplazo de empleos estables por monotributistas precarizados.
El gobierno afirma que el salario se recuperó, olvidando que la recomposición del 2017 no compensó la caída del año anterior. En el bienio se registró una disminución del 4,2% de esos ingresos en la actividad privada y del 6,3% en el sector público. El ponderado repunte de la inversión repite los bajos porcentuales de 14-16% de los últimos años. La mejora en el agro o en la construcción apenas compensa el declive en la industria.
Los funcionarios destacan la reducción de la emisión omitiendo su reemplazo por el endeudamiento. Macri ha convertido al país en el principal emisor planetario de títulos públicos, a tasas que superan el promedio regional. Ya ubicó a la Argentina entre las cinco economías más vulnerables a los efectos de una eventual crisis internacional.
Con cualquier metodología de cálculo el déficit fiscal se ha disparado. El desbalance primario ascendió levemente al principio por el ingreso extraordinario del blanqueo. Pero el componente financiero del agujero presupuestario trepa con los intereses de la deuda. El bache fiscal (6-7%) ya bordea las mismas cifras de los grandes terremotos de la economía.
Este cúmulo de desajustes condujo a la imprevista devaluación de diciembre. Los propios banqueros que sostenían el encarecimiento del dinero (para lucrar con la bicicleta de las Lebacs) se atemorizaron. Observaron con preocupación la desactualización del dólar frente a los precios internos y el potencial volcán que rodea al endeudamiento. El gobierno ya cubrió la mitad de sus necesidades financieras del año, pero despunta la desconfianza en su futura capacidad de pago.
El déficit comercial alcanzó el mayor desnivel de los últimos 40 años y la fuga de capital no cesa. Esta salida involucra a 84 de cada 100 dólares ingresados y se ubica en los mismos niveles del kirchnerismo.
Este escenario acrecienta el pase de facturas dentro del equipo económico. Los que exigen mayores tasas de interés y freno de la emisión chocan con los partidarios de la devaluación y el bombeo del nivel de actividad. Es una discusión sin salida entre los causantes del mismo desastre. Como no hay crecimiento ni inversión, la frazada es corta para cualquier alternativa.
Macri anuncia que “lo peor ya pasó” cuando lo peor está por venir. Al comienzo del 2018 la recuperación del PBI tiende a frenarse y los precios se despistan. La previsión oficial de inflación (15%) carece de credibilidad, frente a una oleada de tarifazos que retroalimenta la carestía.
Como el gobierno convalida el repunte del dólar la hoguera inflacionaria se expande. El oficialismo sólo apuesta a frenar los precios con el cepo al salario. Pero ese techo resiente el consumo y apaga el único motor del PBI, ante el estancamiento de la inversión y el declive de las exportaciones. Para colmo, el bache fiscal amenaza la continuidad de la obra pública como sostén del nivel de actividad.
DESCONCIERTO Y JUSTIFICACIONES
Frente al sombrío escenario económico los funcionarios improvisan justificaciones. Repiten el pretexto de la demora y resucitan la llegada del segundo semestre con dos años de retardo. Esperan ese futuro venturoso para medidos del 2018, como fruto del ajuste realizado en las tarifas y el tipo de cambio. Pero esa leyenda ignora que la inflación continúa socavando ambas variables, hasta situarlas en el mismo punto de partida.
Los economistas de todos los palos alzan la voz. El empantanamiento del programa actual es evidente y se debate si el fracaso es reversible o encendió una bomba con incierta fecha de explosión.
También los estrategas del PRO buscan nuevas explicaciones de su inoperancia. Argumentan que la “herencia fue más pesada de lo imaginado” y que no dijeron “toda la verdad”. Pero ese lugar común -repetido por todos los gobiernos para exportar culpas- tiene poco auditorio. Olvida que los desequilibrios recibidos no presentaron la escala de la hiperinflación de 1989 o del colapso del 2001 y fueron acentuados por las propias medidas que adoptó Cambiemos.
El costo del gradualismo es la justificación más corriente de los fallidos oficiales. Afirma que una lenta marcha de los cambios genera resultados también aletargados. Pero ese diagnóstico no aclara nada. Sólo justifica lo que no funciona, suponiendo que apretando el acelerador se observarían otros efectos. Más sencillo es percibir lo contrario: el desastre actual sería infinitamente superior con una dosis mayor de la misma receta.
Si el rumbo fuera el correcto ya deberían notarse los brotes verdes del magnífico porvenir que augura Macri. En los hechos se observa lo opuesto: el anticipo de la hecatombe futura que prepara su gestión. El gradualismo es tan sólo un pretexto para justificar el endeudamiento. Antes era presentado como el cimiento de las inversiones productivas y ahora se lo acepta como una canilla para solventar gastos corrientes.
El argumento gradualista constata en los hechos la enorme dimensión de la resistencia popular. Cuando el gobierno afirma que un “ajuste abrupto desataría la guerra social”, reconoce la frontal oposición que existe a sus atropellos. Ese rechazo explica el perfil acotado de las permanentes agresiones del gobierno.
La impotencia de Macri ha multiplicado también las críticas de la derecha cavernícola. Cuestionan la lentitud del ajuste desde una perspectiva de salvajismo puro. Despotrican contra los funcionarios que “no se atreven a despedir empleados públicos” y proclaman la inexistencia de soluciones “sin un shock doloroso”. Obviamente se eximen de padecer la tragedia que promueven para el resto. Entre sus allegados de las clases acomodadas, no figura ninguna víctima potencial del empobrecimiento que publicitan.
Los derechistas tampoco ofrecen algún indicio del prometido renacimiento que sucedería al shock. Suelen omitir que en los 90 se ensayó la “cirugía sin anestesia”, que ahora presentan como una gran invención. Tampoco recuerdan que el colapso del 2001 fue un efecto de ese experimento. El trasfondo del problema no radica en el ritmo del modelo. Tanto el gradualismo como su aceleración conducen a un tenebroso resultado.
MITOS DEL LIBERALISMO
El macrismo también reflota viejas creencias liberales para justificar sus contratiempos. Atribuye el declive de la economía al gigantismo del estado y a la consiguiente endeblez del sector privado. Pero olvida que la expansión estatal siempre obedeció a algún fracaso del empresariado.
El estado rescató en incontables oportunidades a los banqueros, industriales o agro-propietarios en quiebra. Intentó compensar el comportamiento estéril de una burguesía que invierte poco, fuga capital y remarca precios. Los problemas de la economía no se originan en el estado, sino en los negocios fallidos de las clases dominantes.
Los líderes de Cambiemos reemplazan este diagnóstico por diatribas contra el populismo. Contraponen la demagogia de esa ideología con la actitud laboriosa de los modernizadores de Argentina. Macri enaltece especialmente a la generación del 80 y despotrica contra los populistas que arruinaron al país.
Pero nunca define el significado de esa demonizada condición. Sólo sugiere que alguna maléfica presencia popular destruyó el paraíso de la oligarquía vacuna. Los liberales no asignan al populismo un significado concreto. Lo identifican con las desventuras generadas por Maduro, Kirchner o cualquier adversario del momento.
Los ideólogos del PRO desconocen especialmente la gran responsabilidad de sus antecesores en las desgracias que denuncian. Suponen que desde 1930 Argentina fue gestionada por enemigos del liberalismo, olvidando a todos los gobernantes que anticiparon la política económica actual. Macri no inventó la apertura comercial, la agresión al sindicalismo o el deslumbramiento por el capital extranjero.
Es un dislate ubicar en el casillero populista a los conservadores, militares, gorilas o menemistas que manejaron el estado. Cambiemos recurre a una gran cuota de amnesia parar recrear sus engañosas ilusiones fundacionales.
Sus voceros proclaman que necesitan tiempo para extirpar la “cultura de la desmesura”, que busca soluciones fáciles con caudillos salvadores (Llach, 2014). Pero el intento más reciente de esa redención fue encarado por el propio Macri, cuando supuso que su figura despertaría la confianza requerida para resolver los problemas de la economía.
Los autores más sofisticados plantean las mismas tesis con cierto despecho. Acusan a los argentinos de “vivir por encima de sus posibilidades”, entrampando al país en un nostálgico apego a riquezas ya extinguidas (Gerchunoff, 2016). Atribuyen ese espejismo a la “psicología de la clase media” (Levy Yeyati, 2015) e impugnan con gran enojo la “fantasía de consumo” de la década pasada (González Fraga, 2016). Por eso convocan a un gran ajuste del cinturón.
Pero generalizan a toda sociedad comportamientos de los enriquecidos, omitiendo que el despilfarro no es un hábito del pueblo. Es un privilegio de las minorías que derrochan los recursos negados a los trabajadores. Argentina no se convirtió en un desierto. Preserva los mismos activos del pasado, pero sometidos a una mayor depredación o inutilización. Los teóricos del PRO encubren a los responsables de ese estancamiento y culpabilizan a sus víctimas.
Los liberales suelen combinar diagnósticos sombríos con entusiastas augurios de oportunidades para todos. El mito del emprendedor sintetiza esa ensoñación. Supone que con algún ahorro, cualquier individuo puede enriquecerse en la actividad privada. El propio despido es presentado como una ventajosa posibilidad para crear parrillas o cervecerías.
Con esa ilusión enaltecen la conversión de los trabajadores estables en precarizados. Evitan cualquier balance de lo ocurrido en los 90, cuando el desempleo generado por las privatizaciones empujó a millones de argentinos a la informalidad laboral.
Con ese mismo elogio del individualismo se recortan los planes sociales o se promete reducir la marginalidad con mayor esfuerzo escolar de los asistidos. Basta con observar la brutal agresión contra la docencia para notar la hipocresía de esa iniciativa. ¿Cómo esperan capacitar a los desocupados si al mismo tiempo destruyen la educación pública?
Pero incluso mejorando sus calificaciones educativas el grueso de los parados seguirá sin trabajo. La carencia de empleo proviene del estancamiento de la economía y no de la ausencia de graduados en los colegios primarios o secundarios.
La ceguera liberal no sólo impide registrar esa evidencia. También induce a suponer que los ciudadanos aceptan los sacrificios del modelo actual. Los macristas afirman que esa comprensión se refleja en la expectativa de mejoras futuras registrada por algunas encuestas. Pero esa actitud en todo caso obedece al miedo a un estallido y no a la esperanza en un imperceptible bienestar. El temor a la repetición del 2001 es un trauma aún presente en gran parte de la sociedad.
Los críticos ultra-derechistas aprovechan esa combinación de malestar y temor para desplegar su demagogia. Los medios hegemónicos auspician su prédica y dan cabida a los personajes que proclaman la insuficiencia del ajuste. Milei, Gaicomino, Espert, Broda, Artana siempre encuentran algún micrófono para explicar la conveniencia de un virulento corte del gasto publico.
Todos ubican la poda en los salarios y no en los intereses de la deuda. Adoptan poses de gran irritación para canalizar la inconformidad general hacia un proyecto más regresivo. Posteriormente suelen amoldarse a lo que necesita el establishment. Alsogaray gestionó con Menem, López Murphy con la Alianza y Melconian con Macri.
BANQUEROS OFF SHORE AL COMANDO
Cambiemos ha reciclado la vieja creencia liberal que atribuye la crisis argentina a la corrupción. Repite que el país no atrajo capitales por el rechazo que suscitan los grandes negociados con el erario público. Pero olvidan que ese flagelo es frecuentemente observado como una ventaja por los capitalistas. Como permite hacer ganancias rápidas, en muchas economías hay alto crecimiento con baja transparencia en la administración pública. El motor del sistema es la rentabilidad y no la honestidad.
La falsa equiparación de la pulcritud institucional con la prosperidad es un mito de la derecha para manipular la opinión pública. El tradicional pretexto de los golpes militares es últimamente utilizado para señalar, que el dinero faltante en los hospitales y colegios fue acaparado por el funcionariado kirchnerista.
Pero esa creencia choca con la escala actual de hurtos al fisco. La cleptocracia que maneja el gobierno privilegia descaradamente sus negocios particulares.
La venta de empresas capitalizadas con información confidencial es un mecanismo en boga de esas estafas. Varias firmas vinculadas a la familia presidencial favorecidas por medidas oficiales se vendieron a precios elevados (peajes, parques eólicos, transporte aéreo). Con un recurso parecido el íntimo de Macri (Nicolás Caputo) se desprendió de su constructora y su primo (Calcaterra) negocia un trato semejante.
Todos los miembros del gabinete apuntalan sus empresas desde ambos lados del mostrador. Aranguren premia a Shell, Quintana a Farmacity y Braun a los supermercados. Mientras proclaman la ausencia de conflicto de intereses, transfieren fortunas a sus propias compañías. Sólo la manipulación de los jueces y el blindaje de los medios taponan la difusión de esos escándalos.
Es evidente que Macri encabeza un gobierno de los capitalistas. Delegó la gestión del país en sus propios dueños, conformando un gabinete de CEOs que trasladó su modelo de gerenciamiento a todos los estamentos de la función pública.
Un gran segmento del electorado avaló ese desembarco, imaginando que estimularía la inversión de la burguesía. Cambiemos alentó esa creencia presentado a sus ministros como patriotas, que renunciaban a grandes ingresos en la actividad privada para servir a la nación.
Dos años han sido suficientes para desmentir esas fantasías. Cada ministro maneja su radio de influencia como un plan de negocios. Pero ese desfalco no ha sido tan inesperado como la inoperancia de los CEOs. Exhiben un grado de ineficiencia muy superior a sus pares de la política. El descontrol de gastos y la ausencia de un comando nítido en el área económica potencia ese desorden.
El desmadre actual también obedece al predominio de los financistas. La crema de los banqueros impone el alocado endeudamiento que afrontarán las próximas generaciones. No actúan como simples comisionistas. Manejan sus fortunas con empresas off shore para evadir impuestos, encubrir fraudes o lavar dinero.
Todos los popes del PRO (Macri, Caputo, Aranguren, Grindetti, Avruj, Clusellas) ocultan su dinero en paraísos fiscales, que cobraron notoriedad por filtraciones externas. Los acusados alegan ausencia de delito en una actividad contrapuesta con cualquier principio de honestidad. En los hechos reproducen la conducta de los principales capitalistas (Mindlin, Elsztain, Galperín), que realizan sus grandes operaciones a través de las cuevas off shore.
Por su parte los ministros localizan su patrimonio personal en el exterior, mientras convocan a fortalecer el ahorro nacional. En el colmo de la hipocresía la recaudación ha sido delegada a un experto en evasión. El nuevo jefe de la AFIP (Cuccioli) se especializa en proteger millonarios que eluden las obligaciones fiscales. Argentina ya ocupa el quinto lugar en el ranking mundial de evasión y con Macri seguirá ubicada en ese podio.
LA COMPARACIÓN CON LOS 90
La enorme gravitación de los banqueros ensombrece el favoritismo inicial que tuvo el lobby agro-minero. La soja, el litio y el petróleo son los principales negocios en agenda, pero ningún subsidio compensa el torrente de dinero que capturan los financistas. Además, persisten viejos conflictos con proveedores internacionales de semillas (Monsanto) y los gobiernos ensalzados por Macri cierran sus mercados en Europa y Estados Unidos. La continuada apreciación del tipo de cambio y los efectos de la sequía anticipan nuevas tensiones.
Pero los choques de mayor porte involucran a la industria. Aunque la cúpula de la UIA sostiene al gobierno -apostando a una drástica demolición de los derechos laborales- el grueso del sector sufre la apertura importadora. El descomunal déficit comercial ilustra la magnitud de esa invasión. En lugar de abastecer a las góndolas del mundo, Argentina absorbe todo tipo de excedentes del resto del planeta.
El conflicto con la industria asume contornos dramáticos con el cierre de empresas. Una hemorragia de suspensiones, quiebras y despidos afecta a todas las zonas fabriles. El proyecto de convertir las plantas de Tierra del Fuego en espacios vacios para el turismo ilustra esa devastación.
Este escenario presenta muchas semejanzas con el menemismo. Macri retoma la misma adaptación de la economía argentina a los requerimientos de la mundialización neoliberal. Las analogías se extienden incluso al personal que implementa ese amoldamiento. Los mismos derechistas vuelven a ocupar estamentos claves del estado. Como la difusión de esos parecidos suscita incomodidades Durán Barba censura cualquier comparación. Pero es evidente que con una nueva retórica el macrismo repite los 90.
Esa política demuele el tejido social y expande la miseria. La difundida imagen de un proyecto para un tercio de la población (sin lugar para el resto) retrata el modelo actual. La destrucción del empleo estable reproduce el desamparo que legó Menem.
Pero existen varias diferencias con ese precedente. Cambiemos enfrenta una resistencia popular muy superior a la imperante en los años del riojano. No pudo doblegar los paros, marchas y piquetes que erosionan su proyecto y pagó un alto costo por cada agresión.
En diciembre perpetró el saqueo a los jubilados en el Congreso, pero perdió la batalla en las calles. Como la actual relación de fuerzas le impide avanzar, apuesta a la reelección para imponer el ajuste. Pero necesitará alinear muchos planetas para materializar ese operativo.
Macri compra las mismas fantasías de Menem. Supone que el mundo lo apoya y se toma en serio los patéticos piropos que recibe de Occidente. No registra cuánto ha cambiado el escenario internacional en las últimas décadas. La euforia con las privatizaciones de América Latina ya es historia y los mercados de las grandes potencias están cerrados para las exportaciones argentinas. Los poderosos del mundo tantean sus negocios en el país sin ofrecer nada a cambio.
Luego de prodigarle a Macri un trato despectivo, Trump incumplió su promesa de reabrir las compras estadounidenses de limones. Bloqueó además las ventas de biodiesel que ahora extendería al acero. En Europa predomina la misma conducta. Ningún gobierno acepta adquirir carne o biodiesel a cambio de un acuerdo con el MERCOSUR, que anularía prerrogativas del estado en el manejo de las licitaciones públicas.
Las decepciones con Occidente obligaron al timonel del PRO a olvidar sus críticas a Rusia y China. Improvisó visitas de emergencia a esos países para mendigar ventas, créditos e inversiones. El “retorno de Argentina al mundo” entraña un inagotable cúmulo de sinsabores.
También en el plano interno la comparación con los 90 desfavorece a Cambiemos. Como Macri asumió sin la pesadilla de una hiperinflación previa, no ha podido lucrar con el espejismo que generó la convertibilidad. En lugar de la abrupta estabilización de precios que apuntaló a Cavallo, carga con el continuado agravamiento de la carestía. La inflación estructural que padeció el kirchnerismo -por restricción de la oferta ante una demanda recompuesta- ha sido sustituida por las típicas remarcaciones que suceden a la devaluación y los tarifazos.
Al igual que en los 90 la apreciación del tipo de cambio destruye la producción nacional y debilita las exportaciones. El impactante bache generado por el despilfarro de dólares en el turismo repite la experiencia de Martínez de Hoz y Cavallo.
Pero la semejanza más dramática con el pasado se localiza en el endeudamiento. El gobierno cuenta con reservas y margen para seguir tomando préstamos, pero alimenta una peligrosa caldera. Cualquier desconfianza de los acreedores o una imprevista adversidad internacional pueden desatar el descalabro. Macri ha colocado nuevamente al país en esa trampa.
EL TRASFONDO DEL DECLIVE
Los neoliberales encubren con ensoñaciones los problemas de la economía. La última moda es presentar a Colombia y Perú como los modelos a seguir (Espert, 2017). Curiosamente esa comparación sudamericana soslaya a Bolivia, que tuvo el ritmo de crecimiento más intenso de la última década.
Tradicionalmente los derechistas emulaban a Estados Unidos o más recientemente a España e Italia. Que ahora postulen la imitación de economías subdesarrolladas es una confesión de lo que imaginan para el futuro. Intentan transmitir una visión edulcorada de los modelos extractivistas, ocultando cómo masifican la exclusión social.
Pero no explican además, por qué razón Argentina atrae inmigrantes de esas naciones (y no al revés). En sus relatos también omiten que Colombia o Perú carecen de la estructura industrial, que el neoliberalismo pretende demoler en nuestro país.
Otros exponentes del libreto marcrista convocan a seguir el sendero de Australia (Levy Yeyati, 2016), como si Argentina tuviera posibilidades de elección. Desconocen que la lejana nación de Oceanía tiene una densidad demográfica inferior y un porcentaje superior de recursos naturales por habitante. Ha sido ajena a la complementariedad y rivalidad agrícola con Estados Unidos y su proximidad con el Sudeste Asiático le permitió reconvertir sus exportaciones primarias. Mantiene, además, una estructura social más igualitaria y nunca afrontó las tensiones de cualquier país latinoamericano.
En su afán comparativo los propagandistas del PRO eluden evaluar las semejanzas con Brasil. Allí se verifica la misma regresión industrial y primarización exportadora que padece Argentina. También se observan volatilidades del capital y serruchos del PBI muy parecidos.
Pero el retroceso fabril de nuestro país es mucho mayor. Basta observar la balanza comercial entre las dos naciones para registrar ese declive. Argentina se industrializó antes con un mercado interno más solvente y conquistas sociales de envergadura superior. Por eso afronta una inadaptación mayor a las exigencias de rentabilidad de la globalización capitalista. Los principios de competitividad y productividad -que tanto endiosan los neoliberales- son las desgracias que impone ese sistema a la mayoría popular.
Argentina ha perdido el privilegiado lugar que tenían en el pasado sus exportaciones de carne y trigo. La soja no cumple la misma función multiplicadora de otras actividades productivas. La quiebra de la agricultura integral y la irrupción del extractivismo minero acentúan la eliminación de puestos de trabajo
La mundialización neoliberal es una pesadilla para la reestructuración capitalista del país. Por eso se ha estabilizado un retroceso permanente que condena a un tercio de la población a la informalidad laboral. El asistencialismo estructural que han incorporado las cuentas públicas ilustra esa dura realidad. Es una erogación surgida de la lucha popular, que se ha tornado indispensable para la reproducción social. Mientras Macri divaga con el espejo de Europa, los datos sociales asemejan al país al resto de América Latina
LA CRÍTICA NEODESARROLLISTA  
Muchos objetores del curso actual eluden evaluar las dificultades que afronta una reconversión expansiva de Argentina. Observan al capitalismo como un dato inamovible y reducen todas las desventuras de la economía a los desaciertos del modelo vigente. Contraponen el proyecto del macrismo a una política neo-desarrollista, que permitiría apuntalar un sendero de crecimiento e inclusión.
Ese contraste es difundido por los defensores del kirchnerismo. Subrayan especialmente las diferencias entre ambos modelos en la evolución de los salarios, el endeudamiento, las importaciones y las tarifas (Scaletta, 2017).
Pero ese abordaje olvida el sustrato capitalista común de los dos esquemas y su consiguiente adaptación a momentos diferentes de la acumulación. El neo-desarrollismo irrumpió para enmendar el descalabro legado por el 2001. Intentó revitalizar la industria con auxilios estatales, bajas tasas de interés y tipos de cambio competitivos, sin remover el esquema agro-exportador .
Por esa limitación volvió a depender de la coyuntura internacional y sólo pudo mantener la bonanza durante los altos precios de las exportaciones. En ese periodo recompuso la producción y sostuvo el crecimiento con la afluencia de dólares. Pero al mantener intactos los cimientos del subdesarrollo, quedó paralizado frente al cambio adverso del contexto internacional. En ese momento reaparecieron los cuellos de botella, el incentivo al consumo dejó de funcionar y el déficit fiscal resurgió con alta inflación.
Este balance es habitualmente omitido por los partidarios del kirchnerismo. En su mayoría soslayan cualquier caracterización de lo sucedido en el terreno económico. Estiman que el macrismo se impuso por errores en el plano político o cultural y sólo extienden esos desaciertos a la relación con la clase media o al manejo de la estrategia comunicacional.
Con esa mirada idealizan la gestión K y limitan el cuestionamiento del macrismo a sus atropellos más groseros. Evitan definir, además, su propuesta a futuro, en plena gestación de alternativas más conservadoras del peronismo. Esta actitud sintoniza con las preocupaciones estratégicas de la clase dominante, que busca asegurar la continuidad del curso actual en la variante del PRO o en una opción justicialista sustituta.
Para concebir otro camino hay que partir de otro diagnóstico, registrando cómo enlaza el declive argentino con la crisis del capitalismo dependiente. Esa caracterización induce a buscar alternativas comprometidas con la erradicación de un sistema, que empobrece a las mayorías populares.
REFERENCIAS
-CIFRA (2018) Informe de coyuntura, nº 26 Febrero. Mariano Barrera, Ana Laura Fernández, Mariana González y Pablo Manzanelli.
-Llach, Juan J; Lagos, Martín (2014). En el país de las desmesuras, La Nación, 26-9.
- Gerchunoff, Pablo (2016). La Argentina está en una trampa y no está condenada al éxito,
Clarín, 2-10.
-Levy Yeyati, Eduardo (2015), Una explicación psicológica a la decadencia económica argentina, Infobae, 12-7.
- González Fraga, Javier (2016). “Le hicieron creer al empleado medio que podía comprarse plasmas y viajar al exterior”, La Nación , 27-5.
-Levy Yeyati, Eduardo (2016) La trampa del desarrollo argentino, La Nación , 17-9
-Espert, José Luis (2017). Ar gentina debe imitar a Perú y Colombia,
https://www.youtube.com/watch?v=DcaGZfizRz0
, 13-3. -Scaletta, Claudio (2017) El shock macrista,
Página 12
, 24-9.
Claudio Katz. Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI. Su página web es: www.lahaine.org/katz
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