jueves, 14 de marzo de 2019

Malcolm X en Oxford: “van a matarme pronto”


rebelion.org

 Malcolm X en Oxford: “van a matarme pronto”



"¿Quién te matará, Malcolm?". Malcolm X en Oxford, antes del debate sobre extremismo y libertad. Fotografía: Getty Images.
Malcolm X se hizo internacionalmente famoso el día después de que el presidente John F. Kennedy fuera asesinado. Cuando se le preguntó si quería hacer algún comentario, Malcolm respondió tranquilamente a los reporteros de la televisión estadounidense de que no estaba para nada sorprendido, que “si crías cuervos, te sacarán los ojos” [1]. Era noviembre de 1963 y, por aquel entonces, él era un destacado miembro de la Nación del Islam, una organización separatista negra. Su líder, Elijah Muhammad, le repudió públicamente y le prohibió hablar en público.
Yo había llegado a Oxford un mes antes y fui testigo del asesinato de Kennedy en la BBC. También leí los comentarios de Malcolm en la prensa. Un año más tarde, Eric Abrahams, amigo mío y presidente jamaicano radical de la Oxford Union, decidió invitar a Malcolm a participar en su debate de despedida. El tema de éste fue una cita de Barry Goldwater, el candidato republicano y de extrema derecha a la presidencia: “el extremismo en la defensa de la libertad no es un vicio, la moderación en la búsqueda de la justicia no es una virtud”.
Para nuestro asombro, Malcolm accedió a venir y a defender la moción. Pero surgió un problema: el sindicato de estudiantes no tenía los fondos necesarios para pagar el billete de Malcolm. Abrahams mencionó esto a un conocido suyo de la BBC. En cuestión de días, la Beeb [2] accedió a comprar su billete de avión, siempre y cuando tuviera derechos exclusivos para filmar y transmitir el debate. Nos reímos mucho y aceptamos. Sí, la BBC era una camarilla diferente en esos tiempos y su director general, Hugh Greene, aunque pareciera apacible, era ferozmente independiente. Consecuentemente, el debate tuvo lugar y ahora es parte de la historia de Malcolm X: dos libros sobre su visita a la Oxford Union, una película en camino y, para esta misma semana, un documental que se lanzará en el Smithsonian Channel del Reino Unido.
Yo lo conocí el día del debate. Me saludó con una gran sonrisa como un “hermano musulmán”. Sentí que tenía que desilusionarlo inmediatamente. “Sólo de boquilla”, le susurré. “Soy ateo”. Para mi asombro, rugió. “Acabo de terminar un viaje al mundo musulmán”, dijo, “y he conocido a mucha gente como tú”. Había sido un viaje educativo y me comentó cómo los teólogos de la Mezquita de al-Azhar en el Cairo le habían convencido de que, fuera lo que fuera, la Nación del Islam no era una organización musulmana. El Islam era universalista, no separatista en ningún sentido de la palabra. La presencia de peregrinos de ojos azules y piel clara en la Meca, que a él le complació, le ayudó a completar su ruptura ideológica con sus antiguos compañeros.
Su discurso en el sindicato de estudiantes no fue una de sus presentaciones virtuosas en términos de ritmo, cadencias improvisadas, silencios y estallidos. En su apogeo, los discursos de Malcolm fueron como jazz hecho palabra, con gestos, sí, pero sin ningún otro acompañamiento (excepto por la respuesta de la multitud). Pero eso estaba reservado para su propia gente. En esto, no era diferente a Fidel Castro, a quien había conocido y hospedado en Harlem unos años antes.
Aquí, en un país extranjero y en un famoso lugar, estaba un poco desconcertado, susurrándome: “nunca antes me había dirigido a un público blanco tan bien vestido”. La importancia de su discurso radica en su contenido político. Rompió con el separatismo negro en público, declarando que los matrimonios entre razas estaban bien y que los blancos y los negros tenían que unirse y luchar contra el sistema.
Las ideas de Malcolm estaban en un proceso de transición. Él se estaba alejando de un identitarismo político que, estrecho y claustrofóbico, había devenido en políticamente paralizante. Las tormentas estaban por venir, pero eran visibles en la esperanza que se podía ver en las caras de muchos de los asistentes de esa noche, que le dieron a Malcolm una gran ovación.
Más tarde, esa misma noche, hablamos en privado de muchas cosas: se oponía por completo a la guerra de Vietnam y apoyaba la revolución cubana, la cual le había urgido a estudiar las ideas del socialismo y de Marx. ¿Y qué hay de su esparrin contemporáneo, Martin Luther King? Él expresó respeto, pero también desacuerdo.
Cuando me levanté para irme, esperaba que nos encontráramos de nuevo. Su respuesta me dejó pasmado. Él tenía dudas de que lo hiciéramos porque “le iban a matar pronto”. Me senté, en estado de shock, y dos pensamientos me vinieron a la cabeza simultáneamente: o es un estafador o es un gran hombre. El veredicto de la historia confirmó mi instinto. “¿Quién te matará, Malcolm?”. No tenía ninguna duda de que sería la Nación del Islam, o el FBI, o ambos. Pasados tres meses, fue asesinado por la combinación que había predicho, aunque toda la verdad aún permanece oculta a la vista del público.
Malcolm estaba convencido de que el establishment de su tiempo podía tolerar a los líderes negros siempre y cuando no se movieran de los guetos. Cualquier intento de movilizar sus fuerzas fuera de éstos sería aplastado. Tres años después de la muerte de Malcolm X, King también fue asesinado. Enfrentado a las realidades del imperialismo y de la guerra, King rompió con los Demócratas, estaba pensando en presentarse como candidato independiente a la presidencia y denunció a su propio país como “el mayor proveedor de violencia del mundo”.
La dicotomía del “negro bueno, negro malo” nunca fue tan precisa. Tanto King como Malcolm eran líderes políticos en transición; ambos estaban rompiendo con posiciones previamente mantenidas. ¿Dónde podrían haber ido a parar si sus vidas no hubieran sido brutalmente truncadas? ¿Quién sabe?
La famosa descripción de Malcolm del sistema bipartidista sigue siendo tema de mucho debate: “los zorros y los lobos suelen ser de la misma estirpe. Pertenecen a la misma familia, creo que se llama canina. Y la diferencia es que el lobo, cuando te muestra sus dientes, sabes que es tu enemigo; y el zorro, cuando te muestra sus dientes, parece estar sonriendo. Pero no importa con cuál de ellos vayas, siempre terminas en la casa del perro”.
Notas:
[1] Nota de traducción: en el original, “the chickens were coming home to roost”. Ésta es una expresión inglesa cuya idea es que, de la misma manera que una gallina siempre vuelve al gallinero al atardecer, las malas acciones de un individuo se acaban volviendo siempre contra él.
[2] Nota de traducción: “the Beeb” es una manera informal de referirse a la BBC.
Tariq Alí es miembro del consejo editorial de Sin Permiso 
Texto original en inglés
Traducción: Oscar Planells.
Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/malcolm-x-en-oxford-van-a-matarme-pronto

Guerra contra Venezuela Bolivariana: Componente de la guerra global


kaosenlared.net

Guerra contra Venezuela Bolivariana: Componente de la guerra global


La guerra contra Venezuela es otro escalón de una tercera guerra mundial con una modalidad que combina, guerra mediática, guerra económica, guerra bio-química ciber-guerra, células paramilitares, sabotajes de diversos tipo, operaciones quirúrgicas, bombardeos e invasiones y ocupaciones terrestre…

“ESTADOS UNIDOS DELEGA EN CÉLULAS ARMADAS Y EL ESTADO COLOMBIANO LA REALIZACIÓN DE LAS INCURSIONES MILITARES QUE PRESIONEN UN CONFLICTO BÉLICO CONTRA VENEZUELA, TODA VEZ QUE DESDE CURAZAO AGUARDA LA POSIBILIDAD DE ESTRANGULAR ECONÓMICAMENTE LAS ARTERIAS DEL COMERCIO PETROLERO CONCENTRADAS EN LA FACHADA MARÍTIMA DEL OCCIDENTE DEL PAÍS.”
“Agotada la “fase civil” para el ingreso de la “ayuda humanitaria”, a lo que sobrevino una operación de propaganda que buscaba responsabilizar al gobierno bolivariano del incendio de tres “camiones humanitarios”, se abre el escenario para que estas tropas de operaciones especiales comanden una maniobra de neutralización de los cierres fronterizos y presionen violentamente el ingreso del material de la USAID.”
“Recordemos que, según Guaidó, “las fronteras siguen abiertas”, lo que implica el blanqueamiento las acciones militares contra la soberanía venezolana en las últimas horas y las que siguen en proceso. Aunque pocas y sin capacidad de manejo real de tropa, las deserciones del fin de semana pueden ser la primera capa de un ejército paralelo, mercenario, que se engrane a los enfrentamientos armados que ha habido en Santa Elena de Uairén y a los focos violentos del lado colombiano.”
“Allí, las tropas de operaciones especiales, así como el Comando Sur, pueden proveer asesoramiento y acompañamiento logístico, en una posible operación de entrega de “ayuda humanitaria”, falsamente legitimada desde la “FANB en apoyo a Guaidó” y asistida técnicamente por fuerzas extranjeras, bajo un esquema de “cooperación militar” que llevará triunfante al diputado del estado Vargas a Miraflores, mediante una agresión militar. Estos movimientos proyectados sobre la base de los hechos avanzarán o frenarán su intensidad a medida que las opciones políticas en el tablero muestren su viabilidad…” (Informe Estratégico / MISION VERDAD, Grupo de investigación y comunicación Política.-Documento: “GEOGRAFÍA DE LA GUERRA Y ESCENARIOS DE LA INTERVENCIÓN EN VENEZUELA. DOCUMENTO ELABORADO EN MARZO DE 2019.”)
————————————-
La fase militar relacionada con la denominada “ayuda humanitaria” a Venezuela, para que los “filántropos de la guerra global” se presenten paliando un desabastecimiento que ellos mismo han creado, está en marcha.
Pero no solo.
A las pocas horas de denunciado ese aspecto de la guerra contra la Venezuela bolivariana, relacionado con la perforación de la frontera con Colombia, entró otra vertiente de mayor peligrosidad: la ciber-guerra o guerra cibernética, de gran efectividad en cuanto a desestabilización y bloqueos de los sistemas eléctricos, electrónicos, internet y las comunicaciones en general.
Esta vez ha estado fundamentalmente dirigida a trastornar la generación de la mega hidroeléctrica de Guri, provocando prolongados e intensos apagones en todo el territorio nacional.
* Una escala más en la guerra global de EEUU.
La guerra contra Venezuela es pues otro escalón de una tercera guerra mundial con una modalidad que combina guerra mediática, guerra económica, guerra bio-química ciber-guerra, células paramilitares, sabotajes de diversos tipo, operaciones quirúrgicas, bombardeos e invasiones y ocupaciones terrestre…
Es la continuación de lo anunciado el 11 de septiembre de las Torres Gemelas con expresiones dantesca en Afganistán, Irak, Libia, Siria, Palestina, Yemen…
Es una extensión recrudecida –desplegando ahora en escalera la guerra integral de “cuarta generación”- de los llamados “golpes blandos”, “electorales” o “constitucionales” ejecutados en Honduras, Paraguay, Argentina, Ecuador, Brasil…, apuntando con fórmulas violentas contra Nicaragua, Cuba, Bolivia…
Es otro episodio cruel de la estrategia de reconquista imperialista de territorios (suelo, subsuelo y sobre-suelo) con fines de suplir carencias de recursos naturales imprescindibles y lograr posicionamientos claves para el control militar del planeta; cuestión que le posibiliten a EEUU, como cabeza del decadente Imperialismo Occidental, prolongar la existencia de un sistema dispendioso y generador de desigualdades brutales.
Es otra escalada de la guerra imperialista, incorporando los avances tecnológicos secuestrados de la post-modernidad; pero ya no en fase de auge imperial, sino de decadencia y crisis mayor.
Venezuela es otro blanco más, no el único ni el último.
* Potenciar el internacionalismo.
Su ejemplar resistencia a nivel de pueblo chavista y fuerzas armadas regulares bolivarianas es vital, pero a la vez insuficiente para conjurar las agresiones recurrentes.
La guerra global de los Bush, Clinton, Obama, Trump, Pentágono, OTAN… -cada vez más aberrante- precisa de una respuesta mundial, que no es otra que la progresiva insurgencia global y multifacética de los pueblos por su emancipación y la paz; sin excluir el valor que en esta confrontación inevitable tienen las fracturas y contradicciones entre las súper-potencias que declinan y las que emergen, y todas las disidencias que esa prepotencia brutal pueda generar.

Una visión desde EEUU: Nos están mintiendo para empujarnos a una guerra contra Venezuela


kaosenlared.net

Una visión desde EEUU: Nos están mintiendo para empujarnos a una guerra contra Venezuela


Lee Camp es un comediante de stand-up con 20 años de experiencia, escritor, actor y activista estadounidense. Es el presentador del espacio de humor político “Redacted Tonight With Lee Camp” en el canal de televisión RT America.

Tenía 23 años cuando invadimos Irak, y no estaba seguro de que se basara en mentiras, pero algo muy profundo en mí, justo detrás del bazo, me dijo que se basaba en mentiras. Algo así como si aparece tu cita a ciegas y te das cuenta de que tiene un teléfono plegable 2004. Parece vagamente preocupante, y ninguna de las explicaciones que pueda proporcionarte te tranquilizará. Además, cualquier otra persona que actúe como si fuera normal también se vuelve sospechosa.
La invasión de Irak me pareció una mentira. Y resultó que tenía razón, que era una mentira, y que la totalidad de los medios principales de comunicación y nuestro gobierno estaban equivocados o mintiendo y, la mayoría de las veces, ambos.
Ahora nuestro gobierno y nuestros medios de comunicación están haciendo todo lo posible para meternos en otra guerra, esta vez con Venezuela. Nos dicen que el pueblo venezolano está desesperado por artículos de primera necesidad como la pasta dental, mientras que los periodistas independientes muestran montones de pasta dental asequible en Caracas.
E incluso si no tuvieran pasta de dientes, esta no parece ser una buena razón para que Estados Unidos comience a dejar caer nuestras malas decisiones de largo alcance sobre las cabezas de personas inocentes. Convertir una ciudad en un cráter de impacto por el bien de una batalla para detener la gingivitis parece un poco extremo.
Los principales medios de comunicación y casi la totalidad del gobierno de los Estados Unidos nos dicen que Juan Guaidó es el “presidente interino”, a pesar de que nunca fue elegido para ese cargo y el actual Presidente todavía está liderando el gobierno y el ejército de Venezuela. Así que supongo que este “interino” es el momento en que Guaidó no es nadie y el momento en que vuelve a ser nadie, pero ahora le dice a las mujeres en las fiestas: “Saben, yo solía ser presidente interino”.
Los principales medios de comunicación también nos informan que los militares venezolanos incendiaron camiones con ayuda estadounidense, cuando el video muestra a las fuerzas de la oposición haciéndolo. Además, la idea de que Venezuela reciba “ayuda” del país cuyas sanciones lo están aplastando sería como si Standing Rock Sioux aceptara paquetes de regalos de los equipos que perforan su territorio para apostar el oleoducto Dakota Access. A menos que las cajas estén llenas de toallas de papel industrial para ayudar a limpiar los derrames de petróleo, no veo cómo podría ser beneficioso. A veces, de hecho, tienes que revisarle los dientes al caballo regalado (o debería decir “perro regalado”).
Esta no es la primera vez que nuestro gobierno y nuestros medios han conspirado para arrastrar al pueblo estadounidense a la guerra con otro país, o han ayudado a crear un golpe de Estado que inevitablemente tendrá resultados desastrosos. Así que pensé que este sería un momento excelente para pasar por los cuatro mejores éxitos.
NÚMERO 4: LA GUERRA HISPANO-ESTADOUNIDENSE
Este es ampliamente considerado como el nacimiento de la propaganda de los medios modernos, porque fue la primera guerra que, de hecho, comenzaron los medios. Los periódicos fabricaron atrocidades en la interminable búsqueda de más lectores.
Y como señaló The New York Times: “El informe sensacionalista del hundimiento del acorazado estadounidense Maine en el puerto de La Habana, el 15 de febrero de 1898… y los demás informes escandalosos que llevaron a la guerra hispano-estadounidense podrían haber sido considerado simples caricaturas si no hubiera llevado a un conflicto internacional importante”.
Creo que tal vez The New York Times confundió esa cita con la declaración de su misión: “¡Caricaturescamente llevando a los Estados Unidos a un conflicto internacional importante desde 1851!”.
NÚMERO 3: LA GUERRA DE VIETNAM
Claro, casi todo el mundo sabe que la catastrófica guerra de Vietnam fue precipitada por el incidente del Golfo de Tonkin, en el cual malvados barcos torpedo de Vietnam del Norte dispararon contra buques navales estadounidenses. Después de esa escaramuza, el secretario de Defensa Robert McNamara recomendó que el presidente Johnson tomara represalias, y así comenzó la Guerra de Vietnam. Pero la mayoría de los estadounidenses aún no saben que no hubo un incidente en el Golfo de Tonkin, a menos que consideres los buques de la marina de los Estados Unidos literalmente disparando a eventos meteorológicos que vieron en el radar. El documental de 2003 La niebla de la guerra finalmente reveló la verdad. El ex secretario de Defensa Robert McNamara confesó que el ataque al Golfo de Tonkin en realidad no ocurrió.
Es correcto. Nunca sucedió. Al igual que los duendes o los dragones o el talento de Simon Cowell, fue un producto de nuestra imaginación nacional.
Las mentiras de nuestro gobierno, seguidas por el servil y crédulo reportaje de nuestros medios de comunicación, llevaron a la muerte de 58 mil miembros del servicio de los Estados Unidos y hasta 3.8 millones de vietnamitas.
El gobierno de los Estados Unidos tiene uno de los Departamentos de Fabricación y Falsificación más poderosos de todos los tiempos. Es una maravilla moderna a la par con la Gran Pirámide de Giza y la paralela de derecha de Rafael Nadal.
NÚMERO 2: LA GUERRA DE IRAK
Por supuesto, existe la mentira más obvia sobre Irak, es decir, que Saddam Hussein tenía tantas armas de destrucción masiva que a menudo usaba una para alcanzar lugares de difícil acceso mientras estaba en la bañera. Pero esa no fue la única mentira mostrada para llevar a cabo la completa aniquilación de la nación soberana que Saddam gobernó. Hubo otras, como la idea de que Saddam estaba conectado a al-Qaeda y quizás desempeñó un papel en los ataques del 11 de septiembre. William Safire escribió en The New York Times en mayo de 2002: “Mohamed Atta, destinado a ser el principal secuestrador suicida del 11 de septiembre, se reunió al menos una vez con el jefe de espionaje de Saddam Hussein en la embajada de Iraq, según informó el otoño pasado la inteligencia checa”.
Sí, Safire fue capaz de pulir un montón de porquería tan exhaustivamente que brillaría como un zafiro. Y esa columna aún está en el sitio web del Times, sin corrección, ni retracción. Yo diría que el Times solo es útil para cubrir el fondo de una jaula de pájaros, pero me temo que el diario podría mentir a tu cacatúa para una mal aconsejada invasión, matando a millones.
Pero la propaganda ni siquiera se detuvo allí. También hubo los ataques de ántrax después del 9/11. Ántrax fue enviado por correo a medios de prensa y oficinas de políticos. Hasta el día de hoy, mucha gente todavía cree que tuvo algo que ver con Irak o al-Qaeda debido a una galardonada vergüenza nacional como Brian Ross.
“Brian Ross de ABC News escribió: ‘El ántrax en la carta contaminada enviada al líder de la mayoría del Senado, Tom Daschle, estaba mezclado con bentonita’ y ‘la bentonita es una marca registrada del programa de armas biológicas del líder iraquí Saddam Hussein’. Como Salon lo expresó tan claramente, ‘todas esas afirmaciones objetivas (…) eran completamente falsas, demostrable e incuestionablemente’. (…) Sin embargo, ni ABC, ni Ross se han retractado, corregido, aclarado ni explicado estos informes fraudulentos”.
Y, como era de esperar, después de ese informe descaradamente falso, Brian Ross no perdió su trabajo. De hecho, no fue retirado de ABC News hasta el año pasado, cuando “informó que el despedido asesor de seguridad nacional, Michael Flynn, estaba listo para testificar que Trump le dijo que se pusiera en contacto con los rusos durante la campaña”.
Ese informe, al igual que los rumores sobre la integridad periodística de Brian Ross, resultó ser absolutamente falso.
(En mi opinión profesional, cualquier persona que haya tenido algo que ver con vender, perpetrar o planificar la Guerra de Irak nunca más debería ocupar un puesto más alto que el de aprendiz asistente del tipo que recoge el excremento de un perro que no pertenece a nadie y que no le importa a nadie. Si esa posición no existe, nosotros, como nación, deberíamos crearla solo para este momento. Sin embargo, a pesar de mis objeciones, Robert Mueller (jefe del FBI en el momento de la invasión y un gran partidario de ella) encabeza la mayor investigación en el país. John Bolton, quien abogó por la invasión a Irak desde la década de 1990, ahora es asesor de seguridad nacional. Bill Kristol, quien impulsó la guerra y dijo que duraría dos meses, ahora es un panelista regular en MSNBC. Y la lista continúa.)
A diferencia del Secretario de Defensa McNamara, quien admitió que el incidente en el Golfo de Tonkin nunca ocurrió, no tenemos un arma humeante que demuestre que el gobierno de Bush creó estas mentiras para llevarnos a Irak. ¡Oh espera! Resulta que la trituradora de papel en la Oficina Oval de Bush estaba en huelga por un salario mínimo más alto en 2002, y de hecho, tenemos un memorando escrito por el secretario de defensa de Bush, Donald Rumsfeld, un año antes de que las fuerzas estadounidenses desataran un reinado de terror para el pueblo iraquí. Su memo sobre la guerra con Irak decía: “¿Cómo empezar? ¿Estados Unidos descubre la conexión de Saddam con el 11 de septiembre o con los ataques de ántrax? ¿O tal vez una disputa sobre las inspecciones de armas de destrucción masiva?”.
No estoy seguro de qué es lo más sorprendente: que este memo existe o que parece que los muchachos Bush planearon una guerra internacional a gran escala de la misma manera que un hijo arruinado de 35 años esbozó su mala novela convencido de que es su boleto de salida del sótano de su madre.
“¿Cómo empezar una horrible guerra sangrienta? ¿Tal vez a Saddam lo encontraron a la luz de la luna como estrella porno?”.
El punto es que múltiples historias completamente falsas sentaron las bases para una invasión de Irak que dejó más de 1 millón de personas muertas.
NÚMERO 1: EL BOMBARDEO DE SIRIA
El presidente Bashar al-Assad gaseó a su propia gente, garantizando así una mayor injerencia estadounidense, y lo hizo solo unos días después de que Donald Trump le dijo al Pentágono que comenzara a retirar tropas de Siria. Al menos, esa es la historia que los medios corporativos repitieron en bucle durante al menos un mes, solo haciendo una pausa cada 10 minutos para tratar desesperadamente de que todos compremos más cosas con “baconator” en el nombre o la búsqueda de un pene más duro.
Entonces, ¿se supone que creamos que Assad hizo lo único que aseguraría una mayor injerencia de los Estados Unidos justo cuando estaba a punto de ganar su guerra? Es algo así como, cuando estoy a punto de ganar una competencia de pulso, suelo pellizcarme repetidamente los ojos. Ya sabes, sólo para mantenerlo emocionante.
Los famosos periodistas Seymour Hersh y Robert Fisk han hecho un gran trabajo al demostrar que los ataques químicos nunca ocurrieron, pero hay una nueva actualización. Hace solo dos semanas, un productor de la BBC se adelantó y dijo que en Douma, Siria, se grabaron escenas de ataques químicos.
Su tweet dijo que después de seis meses de investigaciones, puede probar que no se produjeron muertes en el hospital. Sin embargo, nuestros medios estadounidenses incansablemente ineptos, con poca o ninguna evidencia, corrieron diciendo: “¡Hubo un ataque químico! ¡Esa gente pobre! ¡Y tampoco tienen pasta de dientes! ¡Debemos bombardearlos para ayudarlos!”.
El punto principal aquí es que hemos reemplazado nuestros medios de comunicación con taquígrafos de la élite gobernante hace mucho tiempo. A la clase dominante se le ocurre una mentira para fabricar el consentimiento estadounidense para sus crímenes de guerra y esa mentira es rociada por capas sobre todos los ciudadanos estadounidenses promedio. Esto continúa hasta que algún ciudadano promedio cuestione la mentira y sea visto como si tuviera dos cabezas y una de ellas está cubierta de excremento de rata.
Para los “periodistas” que rocían las mejores mentiras en todo el país, les esperan premios, jets privados y bebidas en la azotea con celebridades de nivel medio como Chuck Norris. Ahora estamos llegando al punto en que los gobernantes reales, la administración de Trump, etc.; ni siquiera ocultan su corrupción. John Bolton declaró en Fox News que el objetivo final es robar el petróleo de Venezuela. Pero nuestros medios continúan promocionando la directriz de propaganda. Incluso después de que Bolton dijo eso, no verás a Anderson Cooper ni a uno de los grandes magos de Fox News diciendo: “Venezuela está sufriendo un golpe respaldado por Estados Unidos porque nos gustaría robar su petróleo”. Es realmente confuso que los medios corporativos protejan la propaganda incluso después de que los “líderes” hayan revelado sus verdaderas y siniestras intenciones.
En el interior de los párpados de Wolf Blitzer, la frase “Debe Defender la Matriz” parpadea en rojo.
La directriz de propaganda para Venezuela en este momento es: “Queremos ayudar a los pobres venezolanos”. Bueno, si quieres ayudarlos, entonces mantén a Estados Unidos alejado. No los obligues a tener nada que ver con el país en el que surgió el autoservicio de comida frita servido en un balde y los opioides en aerosoles nasales. En ningún momento nadie mira la presidencia de Donald Trump y piensa: “Vaya, ese país realmente tiene las cosas resueltas. Espero que traigan algo de su gran capacidad a nuestra puerta “.

Lee Camp es un comediante de stand-up con 20 años de experiencia, escritor, actor y activista estadounidense. Es el presentador del espacio de humor político “Redacted Tonight With Lee Camp” en el canal de televisión RT America.
Este artículo fue originalmente publicado en TruthDig el 7 de marzo de 2019, la traducción para Misión Verdad fue realizada por Ifigenia Chávez.
.
misionverdad.com/traducciones/nos-estan-mintiendo-en-la-guerra-otra-vez

Colombia. Duque apuesta por el conflicto interno y externo: ¿La paz fue solo una ilusión?


kaosenlared.net

Colombia. Duque apuesta por el conflicto interno y externo: ¿La paz fue solo una ilusión?


Montado en un conflicto con Venezuela, como cómplice de los planes injerencistas del gobierno estadounidense, que le valió un repunte en las encuestas pese al rotundo fracaso de la Operación Cúcuta,  el presidente colombiano Iván Duque intenta una huida hacia el pasado, al tratar de al menos minimizar el acuerdo de paz con las guerrillas […]

Montado en un conflicto con Venezuela, como cómplice de los planes injerencistas del gobierno estadounidense, que le valió un repunte en las encuestas pese al rotundo fracaso de la Operación Cúcuta,  el presidente colombiano Iván Duque intenta una huida hacia el pasado, al tratar de al menos minimizar el acuerdo de paz con las guerrillas de la FARC que canceló (¿transitoriamente?) 60 años de conflicto armado interno.
Duque, exigió modificar la justicia transicional que surgió tras el acuerdo de paz con la exguerrilla de las Farc, lo que supone cambios sustanciales en seis artículos de los 159 de la ley que reglamenta la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), creada para juzgar los crímenes cometidos durante el conflicto armado.
El anuncio presidencial fue rechazado por más de cien personalidades defensoras del acuerdo de paz, quienes enviaron una carta al Secretario General de la ONU, António Guterres, expresando su preocupación, mientras que la Misión de Verificación de la ONU en Colombia pidió que se respete “la integralidad” del acuerdo de paz firmado .
“En el marco de los estándares internacionales, consideramos esencial que las decisiones sobre las objeciones presentadas por el presidente de la república aseguren que la integralidad del acuerdo final será respetada, al igual que la independencia judicial de la JEP”, manifestó el organismo.
Señaló además que se debe garantizar a las víctimas el derecho a la verdad, justicia, reparación y no repetición, así como la seguridad jurídica a los desmovilizados e integrantes de la fuerza pública que se han sometido a ese tribunal. El acuerdo fue aprobado por el Congreso en 2017 y recibió el visto bueno de la Corte Constitucional.
Quizá lo medular de los acuerdos de Paz entre el Estado y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC-EP, fue el sistema Integral de Justicia para la Paz conformada por la Unidad de Búsqueda de Personas desparecidas en relación con el conflicto armado interno, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad y la Jurisdicción Especial de Paz, JEP, y, dentro de todas ellas es la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP.
Esta es la que deberá investigar y sancionar en el marco de la justicia restaurativa los crímenes de guerra, los delitos de lesa humanidad y en general los graves delitos cometidos por los distintos actores del conflicto armado interno durante los últimos 60 años, que no pueden ser amnistiados ni indultados. Dos son los objetivos centrales de la JEP: brindar verdad judicial y reparación a las víctimas a cambio de otorgar penas blandas a quienes comparezcan a esta jurisdicción.
En su paso por el Congreso este punto de los acuerdos fue debilitado toda vez que los terceros responsables, esto es, funcionarios públicos o autoridades públicas no pertenecientes a la Fuerza Pública, empresarios, terratenientes, financiadores y autoridades como alcaldes, gobernadores y demás funcionarios públicos electos podrían concurrir voluntariamente si así lo decidieran, es decir, la reforma constitucional y legal que creó la JEP, no los obliga a concurrir.
Las investigaciones sobre estos terceros responsables seguirán en la Fiscalía General de la Nación y en la jurisdicción ordinaria, para lo cual fueron el fiscal general Néstor Humberto Martínez y el exvicepresidente Germán Vargas Lleras los encargados de convencer a las mayorías parlamentarias para excluir a los terceros de la JEP, lo cual fue además validado por la Corte Constitucional en un fallo por demás controvertido.
Dentro de los terceros responsables (cinco mil actores de 15 mil delitos) se encuentran la mayor parte de los autores intelectuales de crímenes de guerra y de lesa humanidad, quienes ahora pueden acogerse a la justicia ordinaria en donde las posibilidades de ser investigados y castigados es muy baja (la tasa de impunidad es superior al 95% ).
Duque en innumerables declaraciones ha pedido a la JEP aprobar la extradición de Jesús Santrich uno de los jefes negociadores del acuerdo por parte de las FARC-EP. Lo propio han pedido los congresistas del Centro Democrático de Uribe y Duque (Imás la Fiscalía General), presionando a la JEP, que tiene en sus manos esta decisión que deberá producirse en las próximas semanas.
Asimismo, Martínez acudió ante la Corte Constitucional para que se mantenga en su fiscalía la custodia de los bienes entregados por las FARC para la reparación a las víctimas; y pidió a Duque que objete la ley estatutaria de la JEP. Y en acuerdo con la Agencia Antidrogas de EEUU, DEA, montó el operativo para la captura de un fiscal de la JEP, Luis Carlos Bermeo, acusado de acciones que buscarían impedir la extradición de Jesús Santrich solicitado por un fiscal de Nueva York por supuestamente haber incurrido en un delito de narcotráfico después de la firma de los acuerdos.
Lo que queda en claro es que el régimen y sus principales agentes se oponen a la JEP y quieren o acabarla o reformarla drásticamente con lo cual se asestaría un golpe mortal al debilitado proceso de paz con la guerrilla de las FARC-EP.
Uribe pidió que la JEP sea eliminada, ya no sólo reformarla, temiendo que esta pueda encontrar culpables al desvelar la verdad judicial de los miles y miles de crímenes horrendos cometidos por altos mandos militares y personajes del establecimiento económico y político del país. Esa es la razón verdadera de los arteros ataques a la JEP.
El país se moviliza
El país se moviliza contra la huida hacia el pasado de Duque. Estos son los paros y movilizaciones que desde esta semana se le vienen encima al gobierno, una prueba de fuego en cuanto al manejo que el primer mandatario les dé, en lo que tiene que ver con su negociación e incluso con la manera como se afrontarán los posibles bloqueos:
-Movilización en 32 municipios del país convocada por la Coordinadora Nacional de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (Coccam) y Marcha Patriótica. Mientras, se realizará una reunión de Dignidad Cafetera —el 15 de marzo en Neiva y el 21 en Pereira— para definir la hora cero de una gran movilización agropecuaria.
-Paro de la Federación Nacional de Educadores (Fecode) los días 19 y 20 de marzo. Movilización de comunidades indígenas, afros y campesinas en el Cauca, la denominada Minga por la Vida, desde este fin de semana, en diferentes territorios del suroccidente del país, y se adiciona un llamado a la protesta social por parte de organizaciones campesinas del Meta y el sur de Córdoba, junto a una movilización de campesinos cultivadores de coca en San José del Fragua (Caquetá).
Volver al pasado
Esa fuga hacia el pasado, en concordancia con las presiones del poder fáctico del país, lo ha llevado a Duque a convertir la política exterior en un mero insumo para la política doméstica; a proclamar estrategias de seguridad y defensa ancladas en los postulados de la seguridad democrática de principios del siglo; a volver a la discusión sobre la existencia o no del conflicto armado; a las disputas sobre el resultado de las negociaciones de paz con las Farc; a insistir en el uso del glifosato en las fumigaciones y a incentivar la polarización del país.
Algunos analistas alertan de que esta carrera hacia atrás se estrelle con la nueva realidad del país, donde un sector importante de las élites que saborearon los réditos de la disminución de la violencia en Colombia, no quieren acompañar a Duque. No es menor que la izquierda tenga un respaldo que nunca había tenido, y busca alianzas con esas élites propensas a la reconciliación. Las fuerzas sociales, empezando por los campesinos cocaleros, los maestros y los estudiantes están en camino a la protesta.
El nuevo gobierno ultraconservador ha llevado a Colombia al borde de una confrontación bélica con Venezuela, convirtiendo al país en al cómplice de las políticas injerencistas del presidente estadounidense Donald Trump en las disputas que atraviesan a Latinoamérica, poniendo en práctica una diplomacia al servicio de la seguridad y la defensa interna, monitoreadas por Washington.
Para ello, los medios de comunicación hegemónicos han desarrollado y difundido una peligrosa retórica de amenaza externa juntando a Venezuela, a Cuba y a las fuerzas irregulares que hacen presencia en la frontera con el vecino del norte. De la mano de Rafael Guarín, asesor de seguridad nacional, se lanzó recientemente la política de seguridad y defensa citando expresamente el ejemplo del gobierno genocida de Álvaro Uribe en sus dos mandatos y, a su estilo, hacer una nueva versión de las redes de informantes, las zonas de rehabilitación y la ocupación militar del territorio.
Volvió al despropósito intelectual de negar el conflicto armado después de que la comunidad internacional, en pleno, les dio el aval a las negociaciones de paz de La Habana y de que se produjo la desmovilización, el desarme y la conversión en partido político de las Farc. En esa disputa han dispuesto todo para cercar a la JEP, a la Comisión de la Verdad y al Centro Nacional de Memoria Histórica para conjurar la esperanza de no repetir la tragedia de la guerra en Colombia.
Quieren, además, retroceder a las fumigaciones con glifosato de los cultivos de uso ilícito, a la persecución a los campesinos cocaleros, a poner el acento en la represión y en el castigo al consumo. Es el retorno a una política que fracasó y dejó una estela de muertes, golpes a la democracia y a la naturaleza.
En esta cruzada, Duque ha encontrado en en Néstor Humberto Martínez, Fiscal General de la Nación, sindicado en las redes de corrupción, un aliado para adelantar artimañas judiciales, la deslegitimación pública de los acuerdos, la desfinanciación de los compromisos, la contrarreforma de las medidas ideadas para el posconflicto.
* Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)
estrategia.la/2019/03/12/duque-apuesta-por-el-conflicto-interno-y-externo-la-paz-fue-solo-una-ilusion/