viernes, 21 de diciembre de 2012

Noticias del imperio (con minúsculas); no pierda de vista a los gringos

Hace algo más de una semana, en una reunión con uno de mis clientes, dije: “… y si los gringos nos ayudan un poco, las cosas —en los mercados— nos pueden sorprender”.
Lo digo porque la economía estadunidense es lo suficientemente flexible para aprovechar las coyunturas, sin que esto signifique dejar de vigilar sus problemas estructurales que en su propia dinámica atrapan el comportamiento de los mercados del día con día.
Ayer se publicó el dato de la tercera revisión del PIB de Estados Unidos en el tercer trimestre, que resultó en 3.1% de crecimiento anualizado. La cifra no es menor, ya que pone en la mesa de discusión varias cosas.
Una es que el dinamismo mejoró notoriamente respecto de la segunda y de la primera revisión. Respectivamente, los resultados que se obtuvieron fueron 2.7 y 2.0%. Es decir, entre la primera revisión y la tercera la diferencia es de 1.1 puntos porcentuales, lo que es una enorme diferencia.
La segunda cosa a observar es justamente que los mecanismos de medición, aunque sean los del país más “picudo” en cuestiones de mediciones estadísticas en general y de su economía, en general, pueden arrojar en el paso de poco tiempo diferencias enormes acerca de un mismo elemento, como es el caso del PIB estadunidense.
La tercera observación tiene que ver con lo que escribí en el primer párrafo sobre una eventual “ayuda” de los gringos. Todos sabemos que nuestro desempeño tiene que ver con lo que haga el vecino del norte, lo que es, diría, una condición estructural difícil de cambiar (y aquí cabe la pregunta de: ¿nos interesa —y conviene— que cambie tal condición?), por lo que una vez más el énfasis de nuestra evolución económica tiene que ver con las estructuras internas, en las que tenemos más espacio de maniobra para hacernos menos vulnerables a los impactos del exterior.
Lo anterior tiene al menos dos vertientes en las qué pensar: una es lo que ocurra en Estados Unidos con todo lo relacionado en su economía: desde el fiscal cliff hasta la dinámica observada en su consumo interno y la del sector inmobiliario; ambas mostrando mejorías interesantes desde hace algunos meses que, junto con la evolución del empleo y del mercado accionario, han generado el “efecto riqueza” al que me he referido hace algunas semanas en este espacio. Y si existe alguna mejoría en el entorno general del vecino “grandote”, pues claro que en algo nos ayudaría.
La otra vertiente es lo que domésticamente seamos capaces de hacer. El nuevo gobierno ha creado la expectativa de tener una capacidad de ejecución importante, en estas tres primeras semanas, lo que está bien, pero creo que tendríamos que visualizar los siguientes tres años, por lo menos.
Mi impresión es que sí son buenos ejecutores (¿recuerda mi decir en la Consejería del 3 de diciembre pasado en la que escribí que el “arcón navideño” contenía, entre otras cosas, a tres ex gobernadores —cuatro, si contamos al propio Presidente de la República— y a una ex jefe de Gobierno del DF?) que están ubicados en áreas críticas del gobierno y que tienen prisa por establecer rápido algunas “reglas de juego”.
Lo importante es cómo reaccionan los jugadores a las propuestas y el ámbito de negociación que esta circunstancia abrirá. Me preocupa, desde luego, esa tentación que adivino de regresar al esquema de la figura presidencial omnipotente, tan arraigada en el espíritu priista y que hoy se puede ver fortalecido por la experiencia ciertamente pobre que nos dejaron las dos administraciones panistas en términos de la capacidad de ejecución, del oficio de gobernar.
De regreso al crecimiento en Estados Unidos, el tercer trimestre no garantiza nada; quizá el cuarto trimestre no sea del todo bueno. Pero lo que quiero dejar establecido es que no demos por perdido el desempeño gringo, aunque estén actuando al borde del precipicio fiscal. Por lo pronto los mercados, sin perder su ánimo, han tomado una especie de respiro en los últimos días, que es lo que había esperado que ocurriera; quizá un “respiro” más profundo, pero eso es difícil de saber.
El año 2012, con todo lo que ha traído, me parece que ha sido estupendo; no sé lo que piense usted, amigo lector. Espero de 2013, por lo menos, lo mismo. Aprovechar las condiciones es cosa de cada quien. Yo seguiré compartiendo con usted lo que siento y pienso, sin esperar que me crea.
Me conformo con decir lo que pienso y creo, y que ello contribuya a su proceso de imaginación y análisis.
Estaré ausente a partir del lunes próximo y regreso el martes 8 de enero de 2013. Deseo lo mejor para usted y los suyos. Suerte.

Opinión: Los derechos humanos como política de Estado

Opinión: Los derechos humanos como política de Estado

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Por Ricardo Sepúlveda  @@Rsepulvedai

Ricardo Sepúlveda es doctor en Derecho Constitucional por la Universidad Panamericana, licenciado por la Escuela Libre de Derecho y especialista en Derechos Humanos por la Universidad de Nottingham en Inglaterra. Es también director del Observatorio Nacional Ciudadano de Seguridad Justicia y Legalidad.
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Ahora que hemos conmemorado un aniversario más de Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948), resulta necesario repasar el momento que vivimos en México respecto del goce de estos derechos.
Uno de los pilares para el desarrollo del Estado moderno lo constituyen los derechos humanos, está comprobado en la experiencia de los países con niveles más altos de  bienestar, que la promoción de los derechos humanos es un componente fundamental de su política de Estado.
Democracia, desarrollo y derechos humanos son una trilogía que se convierte en una directriz para cualquier planeación gubernamental. Esto obviamente choca con la visión de quienes consideran que existe una antinomia entre derechos y seguridad o entre derechos y gobernabilidad. El planteamiento no solamente es uno de los puntos fundamentales de la conferencia mundial de Viena de 1993, sino que es ya una experiencia real y cotidiana de la vida pública moderna de los Estados más avanzados, que se puede expresar en una ecuación simple: a mayores derechos, mayor desarrollo y, viceversa, a mayor desarrollo, mayores derechos.
Desafortunadamente esto fue algo que no se comprendió durante los últimos seis años, especialmente en la política de seguridad: la visión de gobierno obedeció en cambio a una ecuación contraria: a mayores derechos, menos seguridad y a mayor seguridad menores derechos. Al menos en la práctica funcionó así. El resultado fue que, entre otras causas, la situación de los derechos humanos en México sufriera una regresión y con ello las violaciones a derechos humanos se dispararan, tal como lo señaló recientemente el Presidente de la CNDH, calificando a la administración del Presidente Felipe Calderón como una involución en materia de derechos humanos o como lo han dicho otras organizaciones internacionales, la situación de derechos humanos en México hoy es un desastre.
Durante el sexenio del Presidente Vicente Fox el gobierno federal tomó la decisión de impulsar los derechos humanos como una política de Estado y aunque esto fue un cambio inconcluso, al decir de Human Rights Watch, en el sexenio de Calderón, en cambio, se vivió un olvido en materia de derechos humanos, en el que las organizaciones especializadas en el tema vivieron su etapa más oscura. El tema de los derechos humanos estuvo fuera de la agenda nacional.
El tiempo ayudará a clarificar la situación y a deslindar las graves responsabilidades que esto trajo consigo, pero sin duda este retroceso exige ahora abrir espacios de verdad y de justicia que pongan en su sitio las consecuencias de esta crisis humanitaria que ha vivido la sociedad mexicana.
El ayuno de seis años y la regresión experimentada ha contrastado mucho con los planteamientos del gobierno entrante y con algunas de sus primeras acciones. Retomar el rumbo y fijar el compromiso con los derechos humanos como una política de Estado, es una imperiosa necesidad. Este contraste es una de las razones por las que el actual gobierno ha recibido una favorable acogida en la sociedad.
Sin embargo este discurso aislado puede perder sentido si no se le dota de contenidos concretos, ya que no se trata simplemente de que se adopte el discurso de los derechos humanos sino que esto se convierta en decisiones específicas de gobierno que definan la orientación general de la política pública.
Conforme a la experiencia internacional y a directrices que han sido promovidas por la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, existen algunos signos o acciones cruciales para que del discurso pueda pasar de una política-retórica a una verdadera política de Estado en derechos humanos.
La primera condición, si bien no suficiente, es el respaldo político que debe tener esta decisión de manera expresa y al más alto nivel. Esto se requiere más que por el impacto mediático, como una señal de orden para poder alinear todas las estructuras gubernamentales en un mismo sentido.
En segundo término, se necesita que existan los mecanismos e instancias competentes para poder diseñar e implementar una política de carácter transversal como es la de derechos humanos. Muchos países han creado instancias a nivel de ministerios o secretarias de Estado, o al menos de viceministerios.  Cabe señalar que esta estructura existe en México y que reside en la Secretaría de Gobernación, sin embargo es actualmente una estructura sin capacidad de articulación y carente de legitimidad social.
Un tercer elemento de esta estrategia es el instrumento con el que se implementa esta política y el cuál, conforme a las recomendaciones internacionales, es un plan de acción de Estado que parta de un diagnóstico y que cuente con una amplia participación social. En este punto México cuenta con un programa que se elaboró en el 2008 pero el cual no contó con la participación social suficiente y sobre el que nunca se ha hecho una evaluación; además de que se trató de un programa acotado a la administración federal.
La importancia de un plan de esta naturaleza es que se convierte a la vez, en el proceso y en el instrumento, para estructurar de manera estratégica las acciones y compromisos de la política pública en todos los ámbitos de los derechos humanos, en los temas de seguridad, justicia, medio ambiente, derechos sociales, culturales, no discriminación, pueblos y culturas indígenas, etc.
Los anteriores elementos junto con una participación ciudadana institucionalizada en el diseño, implementación y evaluación de la política pública, son las principales piezas de la ingeniera necesaria para construir el edificio de una política de Estado en la materia.
Hay un punto que se añade y que supone una dificultad particular en los Estados federales, se trata de lograr el salto de una política federal a una política nacional. Este ha sido precisamente uno de los puntos de quiebre de muchas de las políticas de alcance nacional que no han podido ser eficaces por no haber logrado coordinar adecuadamente a las autoridades federales con las locales. Es el caso de la de derechos humanos.
Los recientes mensajes del Presidente, así como los compromisos del Pacto por México, que tiene un capítulo sustantivo sobre derechos humanos, abren una oportunidad para impulsar medidas concretas que nos lleven a una verdadera política de Estado en la materia. Para ello requerimos al menos tres cosas:
a) Que se mantenga el respaldo del Presidente de la República a la política de derechos humanos durante todo su gobierno.
b) Que se renueve la estructura administrativa de coordinación en materia de derechos humanos, dotándola de mayor rango para que pueda articular a todos los actores y autonomía técnica para que sea un interlocutor legitimo con la sociedad civil.
c) Que se promueva la elaboración de un programa nacional de derechos humanos con amplia participación ciudadana, con un sistema de rendición de cuentas y que involucre a los tres poderes y a todas las entidades federativas. Para que pueda tener este alcance nacional se requiere una base legal suficiente, la cual puede estar en una ley general que dicte las reglas de la elaboración de esta política.
Un punto más a favor es que a partir de la reforma constitucional de junio de 2011, las autoridades están obligadas por mandato constitucional a promover los derechos humanos de una manera integral, esto da base para poder vincular de manera eficaz a todas las autoridades en la elaboración de una política de Estado.
Estamos ante una necesidad y una oportunidad de asumir con plenitud el compromiso de orientar el Estado mexicano hacia su único y verdadero sentido, hacer respetar la dignidad y los derechos de todos, qué puede haber más allá de esta tarea, por ello es el momento también de exigir todo lo necesario para que esto pueda realizarse.
Estamos, parafraseando a Dworkin, ante la oportunidad de tomarnos los derechos en serio, de una vez por todas.
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Memorias de un guerrillero jaramillista

Memorias de un guerrillero jaramillista
Gilberto López y Rivas
D
esinformémonos, revista digital semanal que dirige la periodista Gloria Muñoz Ramírez, ha emprendido un giro editorial este año, con el acierto de iniciar tal aventura con un libro de Ricardo Montejano, Félix Serdán Nájera, memorias de un guerrillero jaramillista, en el que se presenta la historia de vida de quien recibió por parte del EZLN el grado de mayor insurgente honorario, y quien a sus 95 años mantiene viva la causa agrarista en su estado natal, Morelos.
Es importante que ya desde el título de la obra no se asuman los estigmas y las trampas ideológicas de los enemigos de clase neoliberales que equiparan la lucha de los pueblos, incluida la armada, con el terrorismo. Mientras haya explotación entre los seres humanos, dominación de pueblos por poderes neocoloniales e imperialistas y dictaduras que imponen el más mortífero de los terrorismos, el de Estado, seguramente que habrá resistencias, y algunas de ellas asumirán las vías armadas. Esta realidad la comprenden bien los ideólogos del Pentágono, que durante estos años han desarrollado sus estrategias represivas globales en numerosos manuales de contrainsurgencia, ahora permeados por las perspectivas de antropólogos mercenarios al servicio del imperio y los grupos oligárquicos locales.
El libro va más allá de lo que es una vida rica y llena de vicisitudes y experiencias singulares. Lo vivido por mi amigo Félix toca aspectos que dieron forma y contenido a la República. Las secuelas de la revolución armada de 1910-1917, el cardenismo y las luchas populares de la segunda mitad del siglo XX, incluida de manera especial la de Rubén Jaramillo, sus seguidores y correligionarios que compartieron con él esperanzas, ideales, así como muerte y persecución.
En Morelos –escribo en la presentación a manera de testimonio– conocían a Félix también como El Maestro (una de las ocupaciones que tuvo en su larga vida de revolucionario), quien incansable recorría por el día casas de simpatizantes y camaradas, arriesgándose a que lo reconocieran los sicarios del gobierno. Por la noche, caminando a la luz de la luna (lo hice con él una vez en esas condiciones), llegando a las chozas repletas de perros flacos, sarnosos, hambrientos, ladrando a más no poder; en las ventanas, apuntando a los intrusos con las viejas carabinas 30-30 o los rifles 22, de quienes quedaban de las tropas de Jaramillo, escuchando sus planteamientos de socialismo religioso, ya que Rubén fue pastor protestante. En la voz de uno de quienes le sobrevivieron escuché: Si Dios nos trae al mundo desnudos, sin ser dueños de nada ni de nadie, ¿por qué alguien puede ser dueño de la tierra o del agua y mandar sobre otros? Todos somos iguales a los ojos de Dios.
En un fogón de un barrio pobre de Cuernavaca conocí a una anciana que no parecía diferenciarse de otras, con sus enaguas y rebozo; “esa viejita –me comentó un compañero– llevó armas, dinero, comunicados, a Jaramillo cuando estaba peleando contra los sardos (soldados). Cruzaba los retenes de las tropas vendiendo tacos en una canasta de doble fondo. Nunca la descubrieron”. Recuerdo que la represión contra los jaramillistas cobraba muchas víctimas y algunos de ellos, como Félix, alias Rogelio, andaban a salto de mata o viviendo en casas de seguridad –donde lo conocí en 1963– como profesionales de una organización revolucionaria en formación. Uno de ellos, Rey Aranda, me causó gran impresión; hombre bien parecido, de bigotes zapatistas, que debiera haber andado en sus 40, sembraba la tierra con sus dos hijos jóvenes cubriéndolo con sus carabinas. Había sobrevivido a varios atentados. En uno de ellos –me contó uno de sus hijos– mató a su emboscador, tirándose del caballo mientras disparaba.
El libro en comento constituye, de hecho, un viaje al México rebelde. Refiere las vidas aciagas y valerosas de quienes no se someten al poder ni a la cooptación, pese a ser el blanco de la violencia del Estado y sus agentes represivos. Félix Serdán es la encarnación de quienes inspirados por ideales y congruentes con principios firmes, han practicado todas las formas de lucha y pese a las adversidades y traiciones no han dejado de sostener la necesidad de cambios revolucionarios por el establecimiento de una nación sin explotados ni explotadores.
El trabajo está muy bien escrito y reúne diferentes técnicas de la narrativa y el testimonio, que proyectan el excelente oficio de comunicador de Ricardo Montejano. Es una obra bien editada, con letra grande y hermosos grabados, fotografías e ilustraciones, que me recuerda la colección que la fallecida compañera Carlota Botey inició en el Centro de Estudios del Agrarismo en México (CEAM), que ella dirigía, en un proyecto editorial a través del cual se publicaron varias investigaciones que daban cuenta de las luchas populares y sus protagonistas, como Primo Tapia de la Cruz, dirigente indígena purépecha que fundó el Partido Comunista en Michoacán y fue, como Jaramillo, arteramente asesinado, en ese caso por órdenes de Plutarco Elías Calles. En Nicaragua, asimismo, participamos en un proyecto de historia oral con el lema: Los pueblos hacen la historia, es hora de que la escriban, en el que los personajes o actores eran precisamente los combatientes del pueblo llano, hombres, mujeres, e incluso niños, y las familias que los apoyaron en la lucha insurreccional contra la tiranía de los Somoza.
Félix puede sentirse feliz de vivir una vida plena y de ser quien es en esa historia de héroes populares en que le ha tocado jugar un papel digno de recordarse por las generaciones venideras. En Memorias de un guerrillero jaramillista se plasma la dignidad de quienes permanecen fieles a la causa de los de abajo y a los principios libertarios y revolucionarios que los alientan.

Juez ordena detener a ex director de Mexicana

Juez ordena detener a ex director de Mexicana
Alfredo Méndez
 
Periódico La Jornada
Viernes 21 de diciembre de 2012, p. 18
Un tribunal federal ordenó este jueves la aprehensión del ex director de Mexicana de Aviación, Manuel Borja Chico, y de dos consejeros de la empresa por presunta defraudación al fisco por más de 54 millones de pesos, revelaron a La Jornada fuentes judiciales y ministeriales.
La magistrada Olga Estrever Escamilla, del tercer tribunal unitario penal en la ciudad de México, revocó una resolución del juez federal Alejandro Caballero, que en septiembre pasado rechazó librar esas órdenes de capturas, con el argumento de que la Procuraduría General de la República (PGR) no acreditó la probable responsabilidad de los acusados.
En esta ocasión, la superior jerárquica del juez Caballero consideró que la Unidad de Delitos Fiscales y Financieros de la PGR sí logró acreditar la acusación presentada contra Borja Chico y los consejeros Ricardo Arturo Bastón y Jorge Eduardo Gámez Martínez, por defraudación fiscal equiparable, en una modalidad grave, indicaron las fuentes consultadas.
Según la información, la PGR les atribuyó la evasión de 54 millones 504 mil pesos, en junio de 2010, con las retenciones del impuesto sobre la renta (ISR) a los empleados de la aerolínea.
Este es el tercer caso consignado contra Borja, Bastón y Gámez, aunque en las ocasiones anteriores el Poder Judicial federal había negado las órdenes de captura solicitadas contra los dos primeros.
Por ejemplo, la juez segunda de distrito en procesos penales federales, Graciela Malja Aguirre, negó en enero pasado la orden de captura de Borja y Bastón por una presunta defraudación fiscal de 53 millones 762 mil pesos, correspondientes al mes de mayo de 2010; no obstante, libró la de Gámez.
En el mismo sentido resolvió Rubén Darío Noguera Gregoire, juez décimo cuarto de distrito en procesos penales, pero en un caso donde se acusó a los indiciados de una evasión de 54 millones 362 mil 231 pesos, en el mes fiscal de abril de 2010.
La supuesta evasión al fisco de la que acusan a los ex directivos ocurrió meses antes de que iniciara el procedimiento de concurso mercantil de la aerolínea, y en dicho proceso, de acuerdo con fuentes confiables, Mexicana de Aviación reportó a la Secretaría de Hacienda su falta de liquidez.
De hecho, en el procedimiento la empresa ofreció cubrir sus adeudos fiscales, sin embargo, Hacienda denunció la presunta evasión. La contribución no pagada es por concepto del ISR en las retenciones a los trabajadores.

Liberan en Chiapas a los hermanos López Monzón, dos de ellos bases de apoyo del EZLN

Liberan en Chiapas a los hermanos López Monzón, dos de ellos bases de apoyo del EZLN
Según la JBG Hacia la Esperanza, estaban presos por el único delito de ser zapatistas
Elio Henríquez
Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 21 de diciembre de 2012, p. 15
San Cristóbal de Las Casas, Chis., 20 de diciembre. El gobernador Manuel Velasco Coello informó que liberó a cuatro hermanos, dos de ellos bases de apoyo zapatista, que estaban presos desde junio pasado en el penal del municipio de Motozintla, en la sierra de Chiapas, acusados de robo de una cadena de oro, lesiones, allanamiento de morada, daños a una casa y hurto de 10 mil pesos.
Los cuatro liberados son Juan, Jacobo, Aníbal y Carlos López Monzón, estos dos últimos bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
En un comunicado, el mandatario estatal dijo que también se canceló la orden de aprehensión contra Alfonso Cruz Espinoza, originario de San Antonio Toniná, municipio de Ocosingo, igualmente base de apoyo del EZLN.
Con tales acciones, el gobierno del estado reitera su compromiso de respeto y contribución decidida a la distensión, en orden a un clima de tolerancia y paz, agregó Velasco Coello.
Insistió en la conveniencia de un mecanismo mínimo de comunicación con las juntas de buen gobierno (JBG), que nos permita la prevención y resolución de cualquier conflicto, al tiempo de subrayar: Voluntad, valoración y distensión serán las líneas de mi gobierno.
El pasado 8 de diciembre, al rendir protesta como gobernador, Velasco Coello saludó a los miembros del movimiento zapatista y a las JBG y les reiteró su respeto y mi reconocimiento por sus grandes aportaciones políticas y culturales, que enriquecen los destinos de México y de Chiapas.
Sobre el caso de los hermanos López Monzón, la JBG Hacia la Esperanza, con sede en la comunidad La Realidad, municipio autónomo de San Pedro de Michoacán, denunció en noviembre pasado que estaban presos por el único delito de ser zapatistas.
Explicó que el 15 de mayo de 2011, Aníbal, Jacobo y Carlos López Monzón regresaban de sus trabajos a bordo de una camioneta rumbo a sus casas, que se encuentran en la fracción San Ramón (municipio de Motozintla), pero en el camino los estaban esperando Élfego Díaz Velásquez, César López de León y su hijo César, Argelio Díaz López, Javier Díaz López, Julio Díaz López, Alba López de León, Alida López de León, Bulmaro Santiso López y Vidal López Velásquez, quienes los bajaron de la unidad y los golpearon brutalmente con piedras y palos, intentando matarlos.
Después de la agresión, añadió, seis de sus compañeros les brindaron auxilio y a las cero horas llegó una patrulla a recoger a los agresores, pero no para castigarlos, sino para protegerlos, y con la complicidad de los abogados Juan Antonio Gomes Coello y Antonio López de León, así como del agente del Ministerio Público de Motozintla y de los malos gobiernos, inventaron delitos en contra de los hermanos López Monzón y de las seis personas que los auxiliaron.
Aníbal, además, estaba acusado del robo de una cadena de oro; Carlos, de lesiones, allanamiento de morada y daños a una casa; Jacobo (que no es base de apoyo), de lesiones y allanamiento; Juan, de robo de 10 mil pesos, mientras que las otras seis personas de allanamiento y daños de una casa.

Las fuerzas federales no volverán a realizar operativos sorpresa en estados: Gobernación

Las fuerzas federales no volverán a realizar operativos sorpresa en estados: Gobernación
El funcionario descarta que el Pacto por México implique dar fast track a iniciativas
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El senador Ernesto Cordero; el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el senador Emilio Gamboa ofrecieron una conferencia de prensa después de la reunión que sostuvo el secretario con comisiones del SenadoFoto Guillermo Sologuren
Andrea Becerril y Víctor Ballinas
 
Periódico La Jornada
Viernes 21 de diciembre de 2012, p. 11
El secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, sostuvo que el país está en calma y se comprometió ante senadores a que la nueva estrategia de seguridad que el presidente Enrique Peña Nieto pondrá en marcha no incluirá operativos sorpresa de las fuerzas federales en los estados, sino que habrá coordinación y colaboración con los gobernantes de cada entidad.
Después de reunirse con los integrantes de las comisiones de Seguridad Pública y Gobernación del Senado, en conferencia de prensa el funcionario aclaró que tanto las autoridades federales como las locales estarán informadas de los operativos puestos en marcha para combatir al crimen organizado.
El tema salió a relucir también en un encuentro previo con senadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en el que Alejandra Barrales dijo que no querían ver al Ejército ni a las fuerzas armadas patrullando las calles del Distrito Federal.
Nos parece muy positivo el ofrecimiento, porque estamos hablando de un tema muy sensible, como es la seguridad, recalcó Barrales, y destacó que el titular de Gobernación les aclaró que no hay intención alguna de crear una policía fronteriza.
Por su parte, Osorio Chong aclaró que el nivel de información en torno a los operativos federales será el que se requiera de acuerdo con la estrategia o la necesidad que se tenga en materia de seguridad.
El titular de Gobernación no quiso comentar el rechazo de la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) a la reforma educativa aprobada en la Cámara de Diputados y que estaba por obtener el visto bueno del Senado. Sólo comentó que el gobierno federal se somete a las decisiones del Congreso.
Rechazó que el Pacto por México implique acelerar modificaciones legales.
“No veo un fast track en nada. Los senadores y diputados se han tomado su tiempo” para legislar.
El funcionario aclaró que no acudió al Senado a cabildear, sino a hacer política y reiteró que está dispuesto a reunirse con los legisladores aquí en el Senado o en Bucareli para avanzar en la agenda legislativa.
Osorio Chong insistió en que hay un compromiso categórico del gobierno federal de rendir cuentas y por ello es que acudió ayer ante las comisiones de Seguridad Pública y de Gobernación. Poder acercarnos a los senadores es muy importante, venir aquí a la manifestación pública de lo que queremos es estar en la posibilidad de concretar acuerdos.
Insistió en que respetarán lo que decida cada una de las cámara del Congreso. Durante la reunión, que se realizó a puerta cerrada, Osorio Chong informó a los legisladores que en las próximas horas se promulgará la reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.