martes, 15 de enero de 2013

Pacto por México: ¿Demasiado bueno para ser verdadero?

Pacto por México: ¿Demasiado bueno para ser verdadero?

Leo Zuckermann
Una de las lecciones más duras de las vida es aceptar el dicho inglés de “too good to be true”, que traducido al español sería “demasiado bueno para ser verdadero”. Todos lo hemos vivido de alguna forma. Cuando, por ejemplo, hablan a la casa a anunciar que la familia se ha ganado un viaje a Cancún todo pagado pero, para poder procesarlo, el “agraciado” tiene que depositar dinero o dar su número de tarjeta. Conozco mucha gente, con grados académicos altos, que han caído en esta trampa porque no siguieron el consejo de too good to be true.
¿Cuánta gente ha perdido su dinero, por ejemplo, en supuestos negocios o ahorros financieros que prometen rendimientos ridículamente más altos de los que ofrece el mercado? Los engañan porque no entienden que las cosas ridículamente buenas no existen en la realidad.
Es lo que me pasa con el Pacto por México. A lo mejor soy un escéptico chocante pero me suena “demasiado bueno para ser verdadero”. ¿Cómo es posible que, después de 15 años de gobiernos divididos, de reyertas entre los partidos, de falta de acuerdos para sacar reformas de gran calado, de repente los tres partidos principales pacten una ambiciosa agenda de cambios?
Creo que pronto veremos si efectivamente es too good to be true cuando se implementen los 95 compromisos acordados. Porque una cosa es firmar buenas intenciones y otra es sacar las reformas en el Congreso. Ahí es donde nos daremos cuenta si se mantiene la alianza del gobierno priista con los panistas y perredistas.
El Pacto es un instrumento que firmaron el gobierno del PRI con dos grupos políticos: el que controla la dirigencia del PAN y el que domina la burocracia del PRD, es decir, las facciones lideradas por Gustavo Madero y Jesús Zambrano, respectivamente. La pregunta es si estos dirigentes nacionales podrán entregar los votos de los diputados y senadores de su partido.
Hay que reconocer que ya pasaron una reforma, nada menos que constitucional, que fue la educativa. Lo pudieron hacer porque enfrentaban a un enemigo común, rechazado por casi toda la clase política: el sindicato magisterial y su líder Elba Esther Gordillo. Van ahora por la reforma de telecomunicaciones que también los une frente a grupos de interés que desde hace tiempo traen entre ceja y ceja: las televisoras y la empresa dominante de telecomunicación.
Pero la prueba de fuego del Pacto será en reformas donde existan divergencias ideológicas, intereses partidistas diferentes y afectación de grupos más difusos. Por ejemplo: las reformas energética y fiscal. Aquí hay de dos sopas: o los tres partidos hacen unas reformitas en lo poco que se puedan poner de acuerdo, pero que no resolverán los problemas de fondo, o se rompe el consenso del Pacto para, entre el PRI y el PAN, sacar adelante reformas que realmente afecten intereses y reformen el statu quo. En ambos caso, el Pacto habría resultado too good to be true.
Ya hay información que nos habla de que la transición de lo firmado en el Pacto a lo que se discutirá en el Congreso no será nada tersa. De acuerdo con Francisco Garfias, el siempre bien informado columnista de Excélsior, Manlio Fabio Beltrones, líder del PRI en la Cámara de Diputados, sostuvo que “el artículo 27 de la Constitución no sería tocado en la proyectada reforma energética” para no “agitar fantasmas nacionalistas ni otorgarle municiones a la izquierda obradorcita”. Sin embargo, Juan Molinar Horcasitas, uno de los panistas del Consejo Rector del Pacto, inmediatamente lo desmintió: “La reforma constitucional no está descartada”. Y remató diciéndole a Garfias que Beltrones lo había engañado porque él no había estado “en las negociaciones”. Entonces, ¿a quién le creemos? ¿Al panista que negoció el Pacto o al priista que va a operar la reforma en la Cámara de Diputados? Lo dicho: too good to be true.
Un último punto que aviva mi escepticismo con respecto al Pacto: el Coordinador Ejecutivo del Consejo Rector es José Murat, un político que gobernó Oaxaca de manera autoritaria; que gastó carretadas de dinero de manera opaca; que tapizó su estado de propaganda al mejor estilo estalinista; que bautizó avenidas con su nombre; que fabricó un autoatentado para encubrir la muerte misteriosa de un policía de su escolta. Muchas dudas me concita el que un tipo así dirija los esfuerzos operativos de un Pacto supuestamente reformista.
Espero equivocarme pero yo, por lo pronto, pienso que el Pacto por México suena demasiado bien como para ser verdadero.
            Twitter: @leozuckermann
2013-01-15 01:26:00

El último tango de Elba

El último tango de Elba

José Cárdenas
El primer golpe del nuevo gobierno fue un derechazo a la mandíbula del sindicato de maestros.
Más allá de pretender la recuperación de la rectoría en materia educativa, el secretario Emilio Chuayffet promulgó la expropiación del enorme poder político —y privilegios derivados— detentado por La Maestra Elba Esther Gordillo en ámbitos tan distintos a la enseñanza. Ejemplos sobran: El ISSSTE, la Lotería Nacional o la Subsecretaría de Educación Básica —en manos de Fernando González Sánchez, yerno de La Profesora, a quien la Auditoría Superior de la Federación investiga por haber malgastado diez mil 607 millones en un programa multimedia inútil por obsoleto—.
Desde ya, La Maestra pela los dientes. No espera la aprobación  de la reforma educativa para alzar la voz alegando los afanes privatizadores de la educación nacional.
De buenas a primeras da la orden de protestar también contra la reforma laboral. La CNTE —supuesta disidencia magisterial— entrega un atentado contra la clase trabajadora.
El SNTE y la CNTE se suman a telefonistas, tranviarios, empleados del DF y otros gremios.
Importa nada que la reforma laboral no afecte a los maestros, agrupados en el apartado B del artículo 123 constitucional.
Para la cúpula sindical de los maestros el chiste es expresar encono, enseñar músculo y hacer mucho ruido… nada más para que Peña Nieto vaya viendo con quién se metió.
El tema de fondo es el severo golpe político a los afanes gordillistas. Obvio.
Al momento, 13 legislaturas estatales han dado el visto bueno a la nueva ley aprobada en el Congreso federal. Son 13 estados en rebelión contra los arreglos auspiciados por los regímenes pasados para entregar al sindicato de Elba Esther recursos y poder ilimitados.
Al paso que vamos la aprobación de la reforma constitucional en materia educativa se dará en cuestión de días. La dirigencia del SNTE y su brazo plomero (la CNTE) no evitarán el torpedo que los impactará justo en su línea de flotación… y tampoco la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser.
Eso explica tanto tango.
MONJE LOCO: Sí, sí… ya vimos la foto de Fidel Castro acuerpado por la Presidenta argentina, la esposa y el hermano… Sí, sí… pero queremos ver la foto de Hugo Chávez. Muchos dicen que en Caracas vivió el Presidente, pero quien manda vive enfrente. ¿Por eso medio gobierno venezolano despacha en La Habana? PUNTO Y APARTE: …y el que manda en Guerrero no se anda con chiquitas. Ángel Aguirre le planta cara a los justicieros de la Costa Chica. Se apersona en Ayutla de los Libres y Tecoanapa, donde vecinos armados y encapuchados han detenido a 40 presuntos sicarios y secuestradores, alegando el fracaso del Operativo Guerrero Seguro… y decretando que la resistencia civil llegó para quedarse. En respuesta, el gobernador intenta meter orden con la Operación Costa Chica, en la cual participarán Fuerzas Armadas, policías federales y estatales. La gente está desesperada. Aguirre lo sabe… pero primero está obligado a impedir que el pueblo haga justicia por mano propia. La bronca en aquella zona de Guerrero no es menor.
        josecardenas@me.com
        @JoseCardenas1
            http://josecardenas.net
2013-01-15 01:42:00

Adiós a los tiempos fáciles de Peña Nieto

Adiós a los tiempos fáciles de Peña Nieto

Francisco Garfias
Pedro Cerisola, Patricio Patrón Laviada, Vicente Fox. Esos son los “panistas destacados” que no refrendaron su militancia. “Los medios se afanan en buscar más. No van a encontrar 20…”, asevera Gustavo Madero. ¿Un millón 800 mil? Pregunta. “Eran de mentiras”, subraya el jefe nacional del azul.
Después de depurar el padrón, sólo quedaron 372 mil panistas, entre activos y adherentes.
El tema lo obsesiona, lo acapara, lo trae de cabeza. Sabe que su explicación de que “el PAN es un partido de cuadros y no de masas” lo ha convertido en blanco de burlas de críticos y líderes de opinión. Le duele. No lo dice, pero se nota. “El padrón se corrige por estatutos. Se tiene que refrendar”, recalca.
Pocos entienden su juego. Limpiar el padrón debilita el calderonismo. Los gerentes del PAN lo inflaron internamente en las épocas de Felipe. Afiliaciones masivas para apoyar un candidato, registros por SMS. Cualquier cosa era válida para ser adherente. ¡El bum! en los tiempos de gobierno. De 300 mil con Fox a un millón 867 mil con Calderón.
La derrota de julio pasado hizo que el PAN ya no vendiera expectativas a futuro. Los que llegaron por conveniencia se fueron. Eran los más. Se quedaron los panistas de convicción. Los de a de veras. “Quien afilió ya no tiene esa fuerza”, recalca el jefe nacional.
■Vimos a Madero la mañana del sábado pasado. Un día inusual para la charla entre un político y un reportero. La cita en el Starbucks de Masaryk. Una hora de incesante intercambio.
El panista habló también del Pacto por México. Otra apuesta difícil. Sus detractores ya lo bautizaron como El Gavioto por sus apariciones junto a Peña Nieto. Comparte el apodo con su cuate perredista, Jesús Zambrano. Rechaza el mote. “PAN y PRD van por una unión democrática”, asegura.
Madero, el vivo retrato de su histórico tío abuelo, no ha cambiado de parecer de julio pasado para acá. Dice que Peña “ganó a billetazos y con engaños”, pero defiende su decisión de firmar el Pacto por México junto con el gobierno, el PRI y el PRD.
Explica: “Voy por una apuesta. El PAN no va a ser la oposición del no. Es una fuerza reformadora. El Pacto nos permite cogobernar. Compromete a un gobierno que ahora propone todo lo que antes se opuso. Vamos por los poderes facticos: los gobernadores, las televisoras, los monopolios, los sindicatos. Vamos por la conclusión de la transición democrática. Vamos por un país mejor”, sintetizó.
■Emilio Chuayffet y Elba Esther Gordillo no se han visto en lo que va del sexenio. La distancia ilustra el cambio en las relaciones entre las autoridades de la SEP y la dirigente del SNTE. La maestra parece ya no ser indispensable al gobierno en turno. Tampoco asusta. Ya le quitaron incluso las posiciones que le tenía facturadas en los tiempos del PAN. Ni el ISSSTE ni la Lotería Nacional ni la subsecretaría de Educación Básica de la SEP.
En otros tiempos, la primera persona a la que el secretario de Educación veía era a la poderosa maestra. El fallecido Alonso Lujambio llevó las cosas al extremo y fue incluso al domicilio particular de Elba, apenas lo nombraron titular de la SEP, nos contó Manuel Espino, testigo presencial de la visita. A Josefina Vázquez Mota la removieron contra su voluntad y por presiones de la sindicalista. A Reyes Tamez, titular del ramo con Vicente Fox, lo hizo su empleado. De ese tamaño era su poder.
Hoy nos dicen oficialmente que sólo ha habido “contactos” entre el temperamental político mexiquense y la dirigente sindical. La maestra ya se declaró en resistencia frente a la reforma educativa que le confiscó el manejo de las plazas. Sus huestes ya empezaron a protestar. El pretexto es la reforma laboral.
Un avezado político del PRI apuesta incluso que no falta mucho para que veamos en la calle a los maestros del SNTE contra una reforma que, admite, conculca derechos de los maestros, a través de la famosa permanencia.
“Elba Esther no puede dejar que la CNTE se apodere de esa bandera. La batalla apenas comienza”, razonó el priista.
Se acaban los tiempos fáciles de Peña Nieto.
■El dato de Consulta Mitofsky nos llamó la atención. Debe ser motivo de preocupación para el PRD y el resto de los partidos de izquierda: 26 por ciento de los ciudadanos aceptan la posibilidad de votar alguna vez por Morena. Uno de cada cuatro mexicanos tacharía en las urnas por el Movimiento que encabeza Andrés Manuel.
La empresa de Roy Campos, sin embargo, destaca también que seis de cada diez ciudadanos están en desacuerdo con la formación del nuevo partido y dos de cada tres dicen que “ya son muchos” los siete partidos que actualmente tienen registro.
Y eso que no saben que hoy solicitan registro Concertación Mexicana, Jóvenes por México, Jornada Ciudadana.
En el registro de Concertación Mexicana estarán en el presídium el ex panista Manuel Espino, los ex perredistas René Arce, Víctor Hugo Círigo y Virginia Jaramillo, el socialdemócrata Jorge Carlos Díaz Cuervo y la conductora Tere Vale, entre otros.
2013-01-15 01:29:00