jueves, 22 de mayo de 2014

Reforma energética y descontrol informativo

Reforma energética y descontrol informativo
 
E
l titular de la Secretaría de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, afirmó ayer que a partir de 2015 se pondrá fin a los gasolinazos y que durante ese año disminuirán los precios de las gasolinas y diésel. El funcionario agregó que, a consecuencia de la reforma constitucional en materia energética –cuya legislación secundaria está por discutirse en el Congreso– y la posterior apertura el mercado de las gasolinas a la libre importación y comercialización, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público fijará precios máximos de los combustibles, por lo que es previsible que se dé una competencia a la baja.
Las declaraciones de Joaquín Coldwell contravienen lo que ha venido sosteniendo hasta ahora el grupo gobernante respecto del efecto de la referida reforma en el precio de las gasolinas. Debe recordarse que el pasado 14 de mayo el presidente de la comisión de Energía del Senado, David Penchyna –uno de los principales operadores de la reforma energética–, aseguró que una vez aprobadas las leyes secundarias en la materia en 18 meses bajarán los precios del gas y la electricidad en el país, pero que las gasolinas no bajarán de precio, sino que se regirán por el libre mercado.
En un sentido similar se pronunció la propia Presidencia de la República en el reciente intercambio de mensajes con el cineasta Alonso Cuarón. A la pregunta expresa de éste sobre la disminución del precio de los combustibles, el Ejecutivo federal respondió que, a consecuencia de la modificación legal citada, los precios de las gasolinas podrían incluso aumentar menos que los de otros productos.
Si lo dicho ayer por Joaquín Coldwell es verdad, cabe preguntarse por qué no fue expresado antes por otros integrantes del gobierno federal, incluido el propio presidente, y por qué contradice lo que afirman las bancadas legislativas del partido en el poder.
Son preocupantes las colisiones declarativas entre las voces del régimen, en especial en un asunto que, como la reforma privatizadora recientemente operada, genera oposición, irritación y desánimo en importantes sectores de la población y cuya consumación, en el nivel constitucional, fue vista por muchos como muestra de la escasa representatividad del Congreso de la Unión y de los legislativos estatales.
El deterioro de la capacidad discursiva del grupo gobernante denota, por lo demás, improvisación y falta de claridad en la proyección a futuro de la reforma mencionada y de sus consecuencias, y hace pensar que ésta no fue realizada con los intereses nacionales en mente, sino con una premura que denotaría su verdadero propósito –privatizar los recursos energéticos del país fueran cuales fueren las consecuencias para la sociedad– y que los beneficios anunciados por la campaña oficial para impulsar la medida fueron mera propaganda de coyuntura.

San Bartolo Ameyalco, convertido en polvorín; al menos 110 heridos

San Bartolo Ameyalco, convertido en polvorín; al menos 110 heridos
La reanudación de los trabajos para introducir una tubería de agua potable desata la violencia en ese poblado de Álvaro Obregón
Opositores enfrentan con piedras, palos y bombas molotov a 2 mil policías
Habitantes reportan nueve detenidos y retienen a uniformados
Por la tarde son rescatados
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Habitantes del poblado de San Bartolo Ameyalco, en la delegación Álvaro Obregón, que se oponen a la introducción de una tubería de agua potable del Sistema Cutzamala, hicieron sonar las campanas y armados con tubos, palos, piedras y bombas molotov trataron de impedir los trabajosFoto Alfredo Domínguez
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La refriega se desarrolló a lo largo de la calle Francisco I. Madero hasta la plaza principal, donde granaderos fueron retenidos por los pobladores, mientras un grupo de personas, entre ellas jóvenes que se cubrían el rostro con paliacates y lanzaban botellas con gasolina, fueron detenidas por los uniformados de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito FederalFoto Alfredo Domínguez
Rocío González, Mirna Servín y Alejandro cruz
 
Periódico La Jornada
Jueves 22 de mayo de 2014, p. 34
Con la finalidad de evitar la realización de una obra hidráulica en el pueblo de San Bartolo Ameyalco, en la delegación Álvaro Obregón, habitantes se enfrentaron ayer por la mañana con policías capitalinos. Los inconformes retuvieron a varios uniformados, los cuales fueron rescatados por la tarde, tras un nuevo enfrentamiento.
A lo largo del día, luego de horas de tensión, el lugar quedó rodeado por cerca de 2 mil uniformados en medio de barricadas, fogatas y calles llenas de enormes piedras que fueron utilizadas como proyectiles.
La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF) reportó alrededor de 50 policías lesionados, de los cuales dos se encuentran graves por traumatismo craneoencefálico, por lo que fueron trasladados en un helicóptero al hospital Mocel.
Al menos 60 vecinos fueron atendidos en el Centro de Salud de la comunidad por heridas en la cabeza y golpes en diversas partes del cuerpo.
La tensión se inició cuando, ayer por la mañana, trabajadores del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) reanudaron los trabajos de colocación de una tubería sobre el camino viejo a Mixcoac, resguardados por los elementos de la SSPDF, por lo que los habitantes hicieron sonar las campanas del pueblo y armados con tubos, palos y piedras trataron de impedir las obras.
La refriega se suscitó a lo largo de la calle Francisco I. Madero hasta la plaza principal, donde los granaderos fueron retenidos por los pobladores, mientras un grupo de personas, entre ellas jóvenes que se cubrían el rostro con paliacates y lanzaban bombas molotov, fueron detenidas por los uniformados.
A la par, en el otro extremo del poblado ingresaba la maquinaria y a marchas forzadas, custodiado por otro numeroso grupo de uniformados, el personal del Sacmex abría las zanjas para introducir las tuberías.
Después del cese de hostilidades y tras una aparente calma, los granaderos regresaron a la plaza principal poco después de las 16 horas para rescatar a dos de sus compañeros, que los vecinos habían retenido en el Centro de Salud.
Esto suscitó una nueva refriega, en la cual al menos otros cuatro granaderos quedaron en manos de los habitantes de San Bartolo Ameyalco. Ante ello, al menos cien uniformados regresaron por ellos y salieron entre una nueva lluvia de piedras.
Los habitantes hablaban de que al menos nueve personas habían sido detenidas, y que por ello habían retenido a los policías.
Los trabajos para construir la red hidráulica comenzaron a principios de año, pero fueron suspendidos el pasado 14 de febrero, cuando se suscitó un enfrentamiento entre elementos policiacos y opositores a la obra, quienes argumentan que se pretende conectar la tubería, que traerá agua del Sistema Cutzamala, a los manantiales de la zona.
Al cierre de la edición los trabajos continuaban en la zona del antiguo camino a Mixcoac, con el resguardo de cientos de granaderos, y según autoridades de la delegación concluirían alrededor de la una de la mañana. Mientras, los vecinos inconformes que se encontraban reunidos en el centro de San Bartolo poco después de las 23 horas se habían retirado a sus casas.