domingo, 11 de enero de 2015

Aprueba Consejo Nacional del PAN Plataforma Electoral 2015-2018

Aprueba Consejo Nacional del PAN Plataforma Electoral 2015-2018

anayasa-El Consejo Nacional del Partido Acción Nacional (PAN) aprobó su Plataforma Electoral 2015-2018, con la que el blanquiazul busca refrendar su posición como un partido político cercano a la ciudadanía, responsable y transformador.
Los seis ejes temáticos de dicha plataforma son: combate total a la pobreza y fortalecimiento institucional; crecimiento justo, duradero y sostenible; justicia, derechos humanos y convivencia nacional; bienestar y seguridad social y universal; crecimiento y educación para la prosperidad; y la nación sustentable.
Al respecto, el presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés, expuso que el diseño de la plataforma implicó dos grandes procesos: el primero fue la integración de una comisión redactora conformada por 44 especialistas en cada uno de los ejes temáticos previstos.
A la par, dijo, se llevó a cabo una consulta nacional efectuada en un sitio web para que los militantes y ciudadanos pudieran aportar ideas, propuestas, comentarios e iniciativas, y se organizaron 11 foros para incentivar la participación de la militancia.
Durante la sesión de este sábado, el Consejo Nacional también aprobó el Presupuesto del PAN para 2015, que será de 858 millones de pesos de recursos ordinarios, más 257 millones de pesos que se destinarán para campañas federales.
En entrevista Laura Rojas, senadora y consejera nacional del PAN, dijo sobre el primer eje temático, que es el combate total a la corrupción y fortalecimiento institucional, que en la mesa de análisis se presentaron unas 20 propuestas de reserva para proponer cambios.
Comentó que se aceptaron todos a excepción de dos, uno que tiene que ver con reconocer explícitamente que también miembros del PAN han incurrido en actos de corrupción, y el otro que tiene que ver con el cómo acotar los “moches”.
Estos temas se discutieron en la mesa, recordó, todas las demás reservas se aceptaron, y “construimos una redacción de tal manera que se deplore los actos de corrupción que como en cualquier organización humana algunas personas del PAN han cometido”.
Asimismo “reiteramos nuestro compromiso de que esas prácticas no se vuelvan a repetir, y asumimos nuestro compromiso en el combate a la corrupción en general”.
Por eso en el capítulo uno se enfatiza lo que el PAN ha venido trabajado en el último año, tanto la propuesta del Sistema Nacional Anticorrupción como de que los candidatos se van a comprometer a aprobar la legislación en materia de transparencia, planteó.
Agregó que en el tema de los señalamientos de cobros o moches por parte de algunos personajes “tenemos dentro de la plataforma acciones concretas en la parte de propuestas legislativas, empezando por el Sistema Nacional Anticorrupción y el desafuero”.
Además, dijo, en el capítulo dos se incluye hacer reformas a la ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria para hacer más estrictos los criterios a través de los cuales se asignan los recursos para proyectos específicos.
Así, explicó, “lo que estamos haciendo es fortalecer el rigor técnico de los proyectos a los que se asignan los presupuestos, y de esa manera evitar el margen de discrecionalidad para acordar camino, hospital o cualquier obra pública para obtener un beneficio económico”.
Resaltó que las propuestas de desafuero, Sistema Nacional de Combate a la Corrupción, y de hacer más estrictos los mecanismos técnicos para la asignación de recursos “son los temas más importantes que se aprobaron en el eje uno”, concluyó Laura Rojas.
Unomásuno D.R. 2015

Los productos más caros en México durante 2014: INEGI

Los productos más caros en México durante 2014: INEGI 

 

 

Fuente Siempre
Durante el 2014, la economía se vio afectada por incrementos en diversos productos y servicios que afectaron el bolsillo de los mexicanos.
El Instituto Nacional de Estadísticas y Geografía, (INEGI) dio a conocer la lista de los 11 productos que subieron de precio durante 2014.

Los alimentos para mascota, el Metro y hasta los antojitos mexicanos, se vieron considerablemente afectados por la alza en los precios, incluso algunos productos incrementaron su costo hasta 32.20 por ciento respecto a 2013, según datos del INEGI.
Uno de los productos que pocos pensarían que pueden incrementar su precio, son los alimentos de origen natural. Sin embargo, frutas como: la sandía, la calabaza y la guayaba, subieron de precio 32.20, 25.70 y 18.98 por ciento respectivamente.
La carne de res, la carne de cerdo y los mariscos, productos imprescindibles para las familias mexicanas, incrementaron su costo 22.84, 16.25 y 15.39 por ciento más respecto al año anterior.
También los antojitos mexicanos y los concentrados para refresco subieron su costo en 11.21 y 11.84 por ciento, esto debido a la reforma fiscal que prevé el pago de un impuesto para estos productos.
Sin embargo, los incrementos que más golpearon la economía de los mexicanos fueron los impuestos al Sistema de Transporte Colectivo Metro y a los alimentos para mascotas con 15.15 y 17.66 por ciento respectivamente.

Aqui la lista de algunos productos que subieron de precio

Sandía 32.20%
Calabacita 25.79%
Carne de res 22.84%
Guayaba 18.98%
Alimento para mascotas 17.66%
Transporte aéreo 16.72%
Carne de cerdo 16.25%
Mariscos 15.39%
Metro 15.15%
Concentrados para refrescos 11.84%
Barbacoa o birria 11.21%
Fuente: INEGI

¿Quemaron militares a los 43 en hornos? Científicos, testigos y abogado sospechan

¿Quemaron militares a los 43 en hornos? Científicos, testigos y abogado sospechan

 Artículo Anterior Publicado el 6 de Enero por: SinEmbargo MX
Organizaciones sociales y estudiantiles exigen la presentación con vida de los 43 normalistas. Foto: Cuartoscuro.
Abogados, científicos y miembros de la UPOEG sostienen que el Ejército participó en la agresión contra los 43 normalistas y que incluso pudo haberlos cremado en sus cuarteles. Foto: Antonio Cruz, SinEmbargo
Ciudad de México, 6 de enero (SinEmbargo).– Un grupo de científicos, así como miembros de la Unión de Pueblos Originarios del Estado de Guerrero (UPOEG) y el abogado del caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa coinciden en que el Ejército mexicano fue copartícipe en los hechos de la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre pasados en Iguala y que, incluso, hay sospechas fundadas de que incineró a los jóvenes estudiantes en sus hornos crematorios, por lo que exigen una investigación del personal castrense que opera en la zona.
José Félix Rosas Rodríguez, miembro de la UPOEG de Tecoanapa, Guerrero, está seguro de que los militares desaparecieron a los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, en los hornos crematorios que tienen en Chilpancingo, la capital del estado.
“No tenemos la sospecha. Tenemos el conocimiento de que efectivamente los militares participaron. Consideramos que sí fueron cremados. Los que presenta la PGR [Procuraduría General de la República] como responsables de haberlos quemado en el basurero de Cocula, son de bajo perfil, esos no fueron. El Ejército tiene hornos en Chilpancingo, hay militares que nos han confirmado y hay gente que quiere hablar y decir”, afirmó Félix Rosas en entrevista con SinEmbargo.
El promotor de la UPOEG aseguró que hay un Sargento que les informó que todo el destacamento del Ejército de Iguala fue cambiado a otro lugar, después de los hechos del 26 de septiembre.
Félix Rosas es originario de Tecoanapa, el pueblo al que pertenecen ocho de los 43 jóvenes desaparecidos, entre ellos Alexander Mora Venancio, quien fue identificado por un molar y un hueso de dos centímetros de entre los restos que la PGR recogió entre el basurero de Cocula y el Río San Juan.
La certeza de los comunitarios de ese poblado sobre la participación del Ejército en la desaparición de los jóvenes, se sustenta también en dos llamadas y mensajes de texto que los normalistas enviaron a sus familias.
Se trata de Abel García Hernández, quien llamó a sus padres para informarles la madrugada del 27 de septiembre que se encontraba en un hospital, en compañía de Alexander Mora Venancio y Dorian González Parral.
De acuerdo con José Félix, el joven aseguró que fueron militares quienes los sacaron del hospital y los entregaron a la Policía Municipal de Iguala.
Otra de las evidencias son dos mensajes de texto que envió Jorge Luis González Parral, hermano de Dorian González.
“Este chico envió mensajes de que los militares les estaban recogiendo los celulares y que él fue en busca de su hermano Dorian, que se entregó porque lo tenían los militares”, dijo.
El comunitario aseguró que desde hace tiempo los padres y los abogados del caso de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, han solicitado a la PGR que abra una línea de investigación sobre la participación del Ejército en esa masacre.
Por su parte, el abogado de las familias y defensor del Centro de Defensa de los Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Vidulfo Rosales Sierra, aseguró que  los padres de los normalistas solicitaron esa línea de investigación.
“Hay un conjunto de elementos que indican que se debe abrir una línea de investigación en torno al Ejército. Por la actuación de antes del 26 y 27 de septiembre y por ese día”, dijo.
Vidulfo Rosales afirmó que una semana antes de los hechos, fueron elementos del Ejército quienes amenazaron a los estudiantes de Ayotzinapa que realizaban una colecta en Iguala.
“No podemos creer que el Ejército no sabía de los nexos de [José Luis] Abarca con los Guerreros Unidos. En Iguala era pública la actividad del Alcalde y su esposa. Sabemos que el Ejército hacía eventos y el Alcalde era invitado, y que el Ejército participaba en actividades públicas del Alcalde”, explicó.
El abogado indicó que desde hace tiempo existe la solicitud para que la PGR investigue al Ejército, sin éxito.
EL GOBIERNO NO LO HA NEGADO
Foto: Cuartoscuro
Científicos, entre ellos el investigador Jorge Antonio Montemayor Aldrete, pusieron en duda el incendio en Cocula, Guerrero, donde supuestamente habrían incinerado a los 43 normalistas desaparecidos desde el 26 de septiembre pasado. Foto: Cuartoscuro
Para Jorge Antonio Montemayor Aldrete, investigador titular del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) –uno de los científicos que desmintió en diciembre la hipótesis de la PGR de que los jóvenes fueron cremados en el basurero de Cocula–, las autoridades mexicanas deben abrir una línea de investigación en torno a la posible cremación de los 43 en hornos del Ejército o privados.
“Nosotros hicimos notar con precisión y claridad que es absolutamente imposible que fueran cremados en el basurero de Cocula los 43 cadáveres. Lo han retomado en otros países desde el 12 de diciembre que lo dimos a conocer, pero hasta la fecha la PGR no ha dicho ‘esta boca es mía’, ni para desmentir el análisis, porque no podría; ni para decir que deben abrir otra línea de investigación”, dijo.
El investigador de la UNAM expuso que la autoridad debe autorizar una revisión de las bitácoras de los días de los hechos de Iguala, de los hornos crematorios privados y del Ejército.
“La facturas para ver cuánto gas estuvieron comprando los hornos del Ejército y privados y contrarrestar con las facturas de las compañías de gas y con las declaraciones a la Secretaría de Hacienda de esas compañías”, detalló.
El científico insistió en que para cremar 43 cuerpos debieron utilizarse 53 kilogramos de gas por cadáver. Es decir, unas dos toneladas de gas.
Esta línea de investigación se desprende de forma natural, debido a que la hipótesis de la PGR sobre la cremación de los estudiantes en un basurero, está falta de elementos, aseguró.
En diciembre, Jorge Antonio y otros cuatro científicos de la UNAM y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) aseguraron que la PGR mintió: es imposible científicamente la cremación en el basurero de Cocula, debido a que para realizar la cremación de 43 cadáveres se requiere de algo más que leña y llantas. Hacen falta, en definitiva, hornos crematorios.
“Es imposible que hayan sido quemados en el basurero de Cocula, y la autoridad está en un serio problema porque si no se quemaron en Cocula, ¿quién los quemó y en dónde se quemaron?”, dijo Jorge Antonio Montemayor Aldrete, investigador titular del Instituto de Física de la UNAM.
Para cremar 43 cuerpos se requieren 33 toneladas de troncos de árboles de cuatro pulgadas de diámetro y 995 llantas que contienen 2.5 toneladas de acero. De acuerdo con los científicos, para que el acero se derrita y los cuerpos se reduzcan a cenizas se debe alcanzar entre mil 425 y mil 540 grados centígrados.
“Hay estudios científicos de 2011 que dicen que si la temperatura es de 800 grados centígrados, no quedan trazas de material orgánico, entre ellos cadenas de ADN. Para que quede un hueso debe ser en una zona donde no hubo mucho calor”, explicó Montemayor Aldrete.
Según el estudio, las 33 toneladas de troncos deben estar secos. Esa cantidad cabe en dos trailers para su traslado.
“No estamos hablando de ramitas, sino de troncos cortados y lisos, ¿quién vende troncos en esa región, ¿a quiénes les vendieron en esos días? Además para poder hacer esa cremación de la que hablan, los asesinos tendrían que ser ingenieros o pasantes de ingenieros para hacer muchos cálculos. Esa versión de la PGR es muy incriminatoria porque estarían involucras muchas personas. Para empezar la compra de la madera debía ser con tres, o cuatro días de anticipación, entonces estaríamos hablando de premeditación, alevosía y ventaja del Estado en contra de los estudiantes”, dijo el científico.
Pablo Ugalde Vélez, experto en materiales y profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Azcapotzalco y egresado de la UNAM, los cálculos científicos se pueden realizar sin la necesidad de acudir al basurero de Cocula.
“Si el acero se fundió a mil 500 grados no debe haber residuos y no está fundido porque en las fotos hay alambre, esas temperaturas no se alcanzaron. Además, con una cremación de ese tamaño debería haber piedras fracturadas y manchadas de negro, los padres aseguran que no hay tal cosa en el basurero”, detalló.
Además para cremar un cuerpo se requieren 53 kilogramos de gas: “Si los cuerpos se hubieran quemado con puras llantas para reducirlos a los restos mostrados por la PGR se hubieran necesito 995 llantas de autos pasajeros. La hipótesis de que fueron quemados en el basurero de Cocula no tienen ningún sustento en hechos físicos o químicos naturales”, expone el estudio.
La cremación de 43 cadáveres en esas condiciones, emitiría una columna visible  de humo denso desde varios kilómetros a la redonda.
Los residuos de huesos y cenizas de leña pesarían 333 kilogramos, de los cuales 116 corresponderían a restos humanos. El material se empacaría en 12 bolsas de 25 kilos cada una.
Los científicos argumentaron que el análisis que ellos realizaron, lo puede hacer cualquier científico, ingeniero o técnico de áreas de química, física, ingeniería térmica o ingeniería militar.
“El análisis realizado, desde el punto de vista técnico, bien podría haber sido llevado a cabo por peritos de la PGR, es altamente probable que no lo hayan realizado o no se haya dado a conocer por motivaciones políticas o temor a posibles represalias por parte del Estado”, dijo Montemayor.
El científico aseguró que están en contacto con los padres y abogados de los 43 jóvenes normalistas.
“Tenemos contacto con ellos, no tiene caso decir con qué personas. Tiene que abrirse otra línea de investigación porque el fiscal acusador, Jesús Murillo Karam [Procurador General de la República], salió en defensa de la hipótesis del Estado que es falsa. El problema es que hay un huesito y un molar y se identificó a uno de los 43. ¿Quién le dijo a Murillo que habría unas bolsitas con cenizas en el río San Juan? Es lo que nos tiene que decir”, expuso.

El Ejército sí tiene hornos crematorios; lo negó, pero están en el centro del país

El Ejército sí tiene hornos crematorios; lo negó, pero están en el centro del país

 
Los normalistas desaparecidos son un reflejo de lo que ocurre en el país: Álvarez Icaza. Foto: Cuartoscuro
La Sedena desmintió ayer la versión de que militares pudieron haber incinerado a los 43 normalistas, porque no cuenta con crematorios; sin embargo, hay registros oficiales de que sí posee esas instalaciones. Foto: Cuartoscuro
Ciudad de México, 8 de enero (SinEmbargo).– La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) mintió al negar la existencia de crematorios en sus instalaciones. Entre 2006 y 2013 ha incinerado, mediante sus propios y exclusivos servicios funerarios, a 674 personas fallecidas, según datos oficiales.
Ayer, el director general de Comunicación Social de la Sedena, el General Brigadier Martín Terrones Calvario, emitió una aclaración en la prensa sobre “la hipótesis científica que se centra en los crematorios del Ejército y en privados”.
“Al respecto, le hago saber que ninguna instalación militar del país cuenta con crematorios”, dice la aclaración dada a conocer el miércoles.
Sin embargo, las incineraciones han sido reportadas por el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas (ISSFAM) en sus memorias anuales y, respecto a los servicios funerarios que ofrece, se puede leer en el documento público correspondiente a 2013:
“El Cementerio Militar se encuentra ubicado en el Km. 21 de la Autopista México Cuernavaca, está construido en forma vertical, en módulos constantes de seis niveles, rodeado de 12 mil 670 metros cuadrados de áreas verdes, ofrece la venta de gavetas y nichos, y proporciona servicios funerarios en sus cuatro salas de velación, cuenta con carrozas, transporte de dolientes, gestoría y un horno crematorio entre otros servicios”.
Y también:
“El Velatorio Militar ubicado en Puebla, Puebla, en el Campo Militar 25-A cuenta con servicios funerarios en sus tres salas de velación, además de ofrecer servicio de carrozas, transporte de dolientes, gestoría y horno crematorio”.
En esta tabla se puede apreciar el incremento constante del uso de los crematorios al servicio de las Fuerzas Armadas a partir de 2006, año de inicio de la llamada guerra contra las drogas del ex Presidente Felipe Calderón Hinojosa:
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Respecto del servicio de cremación, se indica:
“Con el afán de brindarle servicios funerarios de calidad, se hace del conocimiento de los usuarios que tanto el Cementerio Militar, Tlalpan, D.F., como el Velatorio Militar de la ciudad de Puebla, Puebla, cuentan con el servicio de incineración, mismo que podrán solicitar con la debida oportunidad, para realizarse después de velar en nuestras salas y en el caso que la velación se lleve a cabo en el domicilio particular o en otro lugar, se le brindará el apoyo necesario para el traslado del cuerpo al Cementerio Militar o el Velatorio Militar”.
La tarifa vigente de cremación de cuerpo completo en el Cementerio Militar es de un mil 100 pesos, mientras que en el Velatorio poblano es de un mil 800 pesos. La incineración de restos áridos –huesos secos– y miembros superiores es de 800 pesos en la primera de las instalaciones y de mil pesos en la segunda. Los miembros inferiores se reducen a cenizas por 500 pesos en el horno del Distrito Federal y por 1 mil 200 en el de Puebla.
El personal, tanto del Cementerio como del Velatorio, está adscrito a las fuerzas armadas: ejército, armada o fuerza área. Ambas instalaciones pertenecen al ISSFAM, organismo cuya junta directiva se integra por nueve miembros: tres designados por la Secretaría de la Defensa Nacional, tres por la de Marina y tres por la de Hacienda y Crédito Público. Su director general es el general de división DEM, Jesús Javier Castillo Cabrera.


Si se atiende al presupuesto del ISSFAM para el año 2008, ese año se otorgaron 65 mil pesos para el mantenimiento del horno situado en Puebla.
Según el manual, “el horno crematorio prestará servicio de las 08:00 horas a las 18:00 horas con ampliación de horario en casos especiales o extraordinarios”.
Un mayor del ejército ofrece detalles de la cremación vía telefónica: “La incineración se realiza por completo en tres horas con un equipo de gas 100 por ciento ecológico”, dice, aunque la prestación de servicios es exclusiva de militares y marinos.
O al menos esto es lo que el reglamento prevé.
Ayer, Eduardo Sánchez Hernández, Vocero del Gobierno mexicano, dijo que “son total y absolutamente falsas” las “afirmaciones” que involucran a elementos del Ejército Mexicano en la desaparición de los estudiantes. Por su parte, en una carta a la prensa, la Sedena niega que los cuerpos hayan sido quemados en cuarteles militares como lo afirma un grupo de científicos y padres de los normalistas.
La Presidencia de México y la Sedena negaron la participación de las fuerzas castrenses en la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, hace más de tres meses.
Las versiones de que el Ejército participó en los hechos, como lo sugieren padres de familia y organizaciones civiles “son total y absolutamente falsas. No hay ningún dato y, mucho menos, una prueba que sugiera ello. No existe el más mínimo indicio que pueda referir la participación de algún miembro del Ejército mexicano en estos hechos”, dijo Sánchez Hernández en entrevista con el diario español El País.
Un grupo de científicos, así como miembros de la Unión de Pueblos Originarios del Estado de Guerrero (UPOEG) y el abogado del caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa coinciden en que el Ejército mexicano fue copartícipe en los hechos de la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre pasados en Iguala y que, incluso, hay sospechas fundadas de que incineró a los jóvenes estudiantes en sus hornos crematorios, por lo que exigen una investigación del personal castrense que opera en la zona.
José Félix Rosas Rodríguez, miembro de la UPOEG de Tecoanapa, Guerrero, está seguro de que los militares desaparecieron a los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos en los hornos crematorios que tienen en Chilpancingo, capital del estado.