EL MUNDO, Marzo 18 2015. Las ballenas mueren dejándonos un
importante mensaje: sus estómagos están llenos de plástico. El problema
de la acumulación de plástico en los océanos no es sólo una curiosidad o
un problema estético.
Si se han formado ya tres islas en los tres océanos más grandes del
planeta, el Pacífico, el Atlántico y el Índico, es porque la cantidad de
basura plástica que hay en sus aguas es incalculable, sumado a que ahí
seguirá por décadas.
El problema es la muerte de los animales. Se conocen muchos casos de
tortugas atrapadas por bolsas de plástico o peces que mueren al comer
este material. Hablamos de animales de un tamaño medio. Pero se ha
descubierto que grandes animales como las ballenas, también son victimas
de la contaminación por plasticos. Esto debería hacernos reflexionar.
En 2013, un cachalote varó en Tershelling, una isla situada al norte de
Holanda. Intentaron rescatarlo pero desafortunadamente el cachalote
murió. Era un adulto joven de 13,5 metros de largo que fue llevado al
puerto Harlington para que realizarle una necropsia.
El cachalote tenía plástico en su estómago, algo que se ha vuelto un
fenómeno cada vez más común, según lo que informan los investigadores
del Biodiversity Centre Naturale.
En marzo de 2013, un cachalote de 10 metros de longitud varó en la costa
sur de España. El cachalote se había tragado 59 ítems diferentes de
plástico los que en total pesaban alrededor de 17 kilos.
La mayor parte del plástico consistía en laminado transparente utilizado
en la construcción de invernaderos de tomates en Almería y Granada para
su comercialización en el mercado europeo. El resto eran bolsas
plásticas, nueve metros de cuerda, dos tiras de mangueras, dos maceteros
pequeños y una lata plástica de spray. La causa de muerte fue bloqueo
intestinal.
Estos no son incidentes poco comunes. En 1989, un cachalote varado en
las islas Lavezzi en el Mar Tirreno murió a causa de una obstrucción
estomacal luego de haber ingerido bolsas plásticas y 30 metros de
laminado plástico de manera accidental.
En 1990, un cachalote en Islandia, que estaba siendo examinado por
presentar una patología, murió a causa de una obstrucción en su
intestino provocado por escombros plásticos marinos. En agosto del 2008,
un cachalote fue arrastrado hasta Point Reyes, California, con 205
kilos de malla de pesca, cuerdas y bolsas plásticas en su estómago.
La base de datos California Marine Mammal Stranding nos cuenta de otro
cachalote varado en el 2008 al que se le encontraron contenidos en su
estómago, entre ellos, una gran cantidad de restos de redes de pesca.
1 millon de aves y 100 mil animales marinos mueren cada año por la ingestión de bolsas plasticas
Al cachalote que varó en Holanda en julio, le faltaba gran parte de su mandíbula inferior.
Entre los cientos de miles de cachalotes a los que los balleneros
disparan sus arpones, pueden encontrarse con regularidad cachalotes con
mandíbulas inferiores quebradas o deformes. La mayoría de estos
cachalotes tienen sus estómagos llenos y se encuentran sanos justo antes
de ser masacrados.
Esto y el hecho de que los calamares que se encuentran en sus estómagos
se encuentran enteros y raramente muestran marcas de dientes, nos lleva a
pensar en la teoría de que las mandíbulas inferiores no poseen un rol
tan importante en la caza de sus presas y que los cachalotes succionan
su comida en vez de morderla.
Si esta teoría es cierta, los cachalotes son tan vulnerables a la
ingesta de desechos marinos como lo son las ballenas jorobadas.
Otro miembro dentro de la familia de los cetáceos que se maneja a altas
profundidades y que se alimenta de calamares es el zifio o ballenato de
Cuvier. En mayo de 2011, un zifio de Gervais hembra joven fue encontrado
en una playa en Puerto Rico con 5 kilos de plástico en su estómago.
En Julio del 2006, un zifio de Cuvier hembra de 20 años murió en las
Islas Cook, Rarotonga, luego de haber ingerido solo una bolsa plástica.
Los cachalotes y los zifios son particularmente susceptibles a tragar
plástico y artículos de pesca ya que estos artículos se asemejan a sus
presas naturales, los calamares, de la misma forma en la que las
tortugas de mar son susceptibles a tragarse bolsas plásticas porque
ellas se asemejan a las amebas.
Hallazgo sin precedentes, el 88% de la superficie del océano es basura plástica
Las ballenas jorobadas sufren un destino similar, no por la semejanza
visual de la basura con su comida, sino más bien por las grandes
cantidades de agua que tragan cuando se alimentan.
En agosto del 2000, una ballena de Bryde varó cerca de Cairns en
Australia. Su estómago se vio saturado con seis metros cuadrados de
desechos plásticos, en los que se incluían bolsas de supermercado,
paquetes de alimentos y pedazos de bolsas de basura.
En abril del 2010, a una ballena gris que murió luego de haber varado en
una playa al oeste de Seattle se le encontraron más de 20 bolsas
plásticas, toallas pequeñas, guantes quirúrgicos, pedazos plásticos,
cinta adhesiva, pantalones para hacer ejercicio y una pelota de golf,
más otro tipo de basura encontrada en su estómago.

El
plástico no es digerible y una vez que logra llegar a los intestinos,
se acumula y los tapa. En el caso de algunas ballenas, el plástico no es
lo que las mata directamente, sino que es más bien la desnutrición y la
enfermedad que acarrea la ingesta del plástico, la que conlleva un
sufrimiento innecesario hasta causar la muerte.
Las ballenas no son las únicas victimas de nuestra basura. Se estima que
cerca de un millón de aves y 100.000 mamíferos marinos mueren cada año a
causa de desechos plásticos. En septiembre del 2009, fotografías de
polluelos de albatros en el atolón Midway lograron llegar al ojo
público.
A estos polluelos se les alimentaba con plástico, algo que sus padres
veían como comida dentro de océanos llenos de contaminación. Este tipo
de dieta con basura humana mata a decenas de miles de polluelos de
albatros cada año en Midway por inanición, toxicidad, y asfixia.
Todos podemos poner de nuestra parte para limitar nuestro uso de
productos plásticos como lo son las bolsas de shopping, globos de
cumpleaños, bombillas y botellas plásticas. ¡Sé un comprador austero y
recicla!.
FUENTE:
http://diarioecologia.com/las-ballenas-mueren-dejandonos-un-importante-mensaje-sus-estomagos-estan-llenos-de-plastico/