sábado, 11 de julio de 2015

Documentos desclasificados del FBI: La Tierra ha sido visitado por OVNIs, extraterrestres y “seres de otras dimensiones”

Documentos desclasificados del FBI: La Tierra ha sido visitado por OVNIs, extraterrestres y “seres de otras dimensiones”



El enlace oficial al FBI vault conteniendo los documentos se puede encontrar aquí.

¿Es sorprendente que el FBI de EE.UU. este mostrado interés en el estudio de los fenómenos OVNI? ¿Es posible que muchas películas de ciencia ficción actuales están basadas en hechos reales, o mejor llamados "filtraciones" dadas por los gobiernos, con el fin de aumentar deliberadamente la conciencia entre la población?
En el 2011, después de que algunos documentos fueron "desclasificados", un informe escrito por un agente especial del FBI en 1947 llegó al público.

El agente especial del FBI, un teniente coronel cuya identidad se mantuvo en el anonimato debido a asuntos de "seguridad nacional", reunió numerosos datos sobre el fenómeno OVNI después de haber realizado numerosas entrevistas y estudiado el fenómeno desde hace años.

De acuerdo con los informes y documentos "desclasificados", hemos sido visitados por numerosas especies extraterrestres, algunos de los cuales no sólo son de otros planetas, sino de otras dimensiones.

El FBI admite que hemos sido visitados por extraterrestres y 'seres de otras dimensiones'


Algunos de estos seres se originan a partir de un plano etéreo coexistente con nuestro universo físico. Estas "entidades", que pueden "materializarse" sobre nuestro planeta, aparecían como gigantes figuras translúcidas.

He aquí una transcripción de algunos de los detalles más importantes del informe:

1. Parte de los discos llevan tripulaciones, otros están bajo control remoto

2. Su misión es pacífica. Los visitantes contemplan asentarse en este plano

3. Estos visitantes son parecidos a los humanos, pero mucho más grande en tamaño

4. Ellos NO están desencarnando gente de la Tierra, sino que provienen de su propio mundo

5. Ellos no vienen de un planeta como nosotros usamos la palabra, sino de un planeta etérico que interpenetra con el nuestro propio y no es perceptible para nosotros

6. Los cuerpos de los visitantes, y la nave, se materializan automáticamente al entrar en el ritmo vibratorio de nuestra materia densa

7. Los discos poseen un tipo de energía radiante o un rayo, el cual desintegra fácilmente cualquier nave atacante. Ellos vuelven a entrar en el etérico a voluntad, y por lo que simplemente desaparecen de nuestra vista, sin dejar rastro

8. La región de la que proceden no es el "plano astral", sino corresponde a los Lokas o Talas. Los estudiantes de materia esoterica entenderán estos términos.

9. Es probable que no se pueda llegar por radio, pero probablemente puede ser por radar. si un sistema de señal se puede diseñar para eso (aparato.



Adición: Las Lokas son de forma oval, longitud acanalada oval con un metal o aleación resistente al calor que aún no se conoce. La jaula frontal contiene los controles, la parte media un laboratorio; la parte trasera contiene armamento, que consiste esencialmente de un aparato de energía de gran alcance, tal vez un rayo.

Si estos seres nos han estado visitando en los últimos 50 a 60 años, ¿es posible que estos mismos seres han visitado la Tierra hace cientos y miles de años? ¿Es posible que estos seres influenciaron las antiguas civilizaciones humanas? ¿Y es posible que ellos todavía estén influyendo la vida en la Tierra?

Guía de supervivencia colectiva para tiempos de destrucción masiva

Guía de supervivencia colectiva para tiempos de destrucción masiva


Estamos viviendo tiempos históricos; por lo tanto, vamos a decir un par de cosas sin rodeos. En primer lugar, esta crisis no es un fenómeno exclusivamente griego y no es sólamente una crisis económica. Es una crisis global que afecta a los beneficios de los jefes, así como una crisis de las relaciones sociales capitalistas en general. En segundo lugar, la crisis no es sólo un momento de desorden y un colapso caótico (aunque sí existen tales momentos), sino más bien un proceso histórico para la reestructuración capitalista de las relaciones sociales en favor del capital. Por lo tanto, las llamadas medidas para superar la crisis no son otra cosa que lo que los jefes de este mundo tenían guardado para nosotros en el almacén. En tercer lugar, esta crisis no se va a resolver en nuestro beneficio a través de la alta política; no puede ser superada a nuestro favor en el ámbito estatal. Por lo tanto, no es una cuestión de decisiones gubernamentales como "hacer una quita de la deuda", "derogación de las medidas de austeridad" o "asegurar el crecimiento"; por el contrario, la respuesta a la crisis de los de abajo se encuentra en la lucha de clases y el antagonismo social en contra de la intensificación de la explotación y la opresión.
A partir de 2010, surgió un nuevo ciclo de luchas contra las políticas de austeridad y la devaluación de nuestra vida. Las luchas tuvieron lugar en los sectores público y privado, así como a nivel de la reproducción social (por ejemplo, transporte, educación, salud, energía, etc). Los momentos más masivos y de mayor confrontación en este ciclo de luchas tomaron la forma de manifestaciones militantes, ya fuera en el contexto de una huelga convocada oficialmente o sin ella. Estas luchas mostraron casi simultáneamente su potencial y sus límites. Por un lado, hubo una participación masiva con mucha determinación y un alto nivel de confrontación; provocaron la inestabilidad política y causaron grietas en la superficie de los programas de austeridad a través de la creación de una serie de asambleas autogestionadas abiertas y estructuras de solidaridad en los barrios de Atenas. Por otro lado, estas luchas permanecían atadas a una retórica anti-memorándum y, evidentemente, estaban impulsadas por la expectativa de que llegaría la "gran noche" que obligaría a aquellos en el poder a suspender todas las medidas de austeridad (o incluso a abandonar el país). Sin embargo, estas luchas no lograron traer resultados inmediatos y concretos que mejoraran las condiciones de vida cotidianas de los explotados.
En este contexto, después de la retirada gradual del movimiento en los últimos dos años debido a la represión terrorista de Samaras, se formó el gobierno de coalición de SYRIZA-ANEL en enero de 2015. El gobierno de coalición apoyó la patriótica retórica anti-memorándum acogiendo sus variaciones de derecha e izquierda bajo el mismo techo. Por otra parte, las tácticas de SYRIZA previas a las elecciones levantaron barreras significativas para las luchas sociales, ya que pospuso explícita o implícitamente su principal justificación para el día después de una posible victoria electoral. Esta promesa persistente de una salida electoral a la lucha de clases, en esencia, socavó el contenido de clase de muchas de estas luchas, así como las posibilidades de organización autónoma desde abajo. En el mismo sentido, la promesa electoral de SYRIZA fue abolir formalmente, nada más ascender al poder, el memorándum y su posterior implementación legislativa. El contenido de los votos a favor de SYRIZA tenía características similares a las de ese ciclo particular de la lucha: fue tanto un voto de orientación de clase como un voto nacionalista y populista. El discurso ideológico de los llamadas de SYRIZA a la "unidad nacional" en el marco del "primer gobierno de izquierda de la historia" se elaboró para subrayar su victoria electoral, y ocluye su intento de expresar los intereses de clase y las relaciones sociales que estaban en profundo conflicto. En esencia, se encargó de reconstruir el Estado como mediador político en tiempos de crisis, en última instancia, con el objetivo de lograr una paz social temporal. Para lograr esto, tuvo que jugar a obtener la adhesión de los trabajadores y los desempleados (consiguiéndolo a un nivel considerable), así como el apoyo de sectores del pequeño capital y de fracciones del gran capital. Adicionalmente, se requiso integrar a una parte de la burocracia estatal del PASOK y la clase política (junto a su debilitada red de clientelismo), pero también asegurarse la cooperación de los mecanismos burocráticos y clientelistas del "estado profundo", aprovechando la buena disposición de ANEL para formar el gobierno de coalición. De esta manera se apunta a la continuidad del Estado como mediador de los intereses de clase y como forma política.
No debe haber más dudas de que la coalición SYRIZA-ANEL es sólo una continuación de la política de la reestructuración capitalista. Esto no quiere decir que su enfoque sobre la administración sea idéntico a la administración de ND y el PASOK. En primer lugar, SYRIZA estaba dispuesta a hacer algunas concesiones que garantizasen los derechos civiles y liberar algo de espacio político a su izquierda, siempre y cuando éste no pusiera en duda el núcleo de la reestructuración capitalista. En segundo lugar, SYRIZA trató de manejar la situación, no en términos de un "estado de emergencia" mediante la represión masiva como lo hicieron sus predecesores, sino apuntando hacia el consenso social a través de un discurso de "gestión de crisis humanitaria". Al mismo tiempo, cultivó un perfil público de "negociador duro" en los órganos de la UE, a pesar de que simultánea y paulatinamente retrocedía posiciones en las negociaciones; dentro de Grecia y en el extranjero estaba siguiendo la táctica de "promesas para todos" jugando con la estabilidad de la UE y de supuestas iniciativas para la búsqueda de alternativas políticas.
Después de que las negociaciones encallaran, ha quedado claro que la estrategia política de SYRIZA de gestionar la crisis a través de un memorándum "suave" ha fallado. Después del intercambio de borradores de memorándum con las "instituciones" de Europa (que diferían en objetivos de clase específicos) la convocatoria de un referéndum parece un esfuerzo por mantenerse en el poder, en lugar de un movimiento político bien planificado que tiene en cuenta las repercusiones de todas las opciones. En otras palabras, SYRIZA fue conducido a un referéndum, ya que no podía "vender" un nuevo memorándum al pueblo griego sin colapsar y perder el poder. La espasmódica y altamente contradictoria táctica de gestión que siguió al anuncio del referéndum, y su incapacidad para prever el bloqueo de los bancos y sus consecuencias prácticas, muestra que el papel de SYRIZA como gestor político de la reestructuración del capital está encallando y allanando el camino para una largamente esperada quiebra económica estatal.
En lo que respecta a la propia consulta, hay que aclarar que se trata de un dilema impuesto de arriba a abajo establecido en un contexto donde los procesos del movimiento están en retirada. Está más que claro qué significa votar SÍ y qué resultados políticos producirá: la aceptación de una dura reestructuración neoliberal y una rápida devaluación de las condiciones laborales y el nivel de vida; los próximos pasos después de un SÍ serían las elecciones, la formación de un gobierno de coalición pro-memorándum, de aplicación de las nuevas medidas de austeridad y, muy probablemente, la represión extrema. Es evidente también, quienes son sus partidarios: la gran mayoría de los jefes, que están chantajeando y amenazando a los trabajadores en sus lugares de trabajo, la multitud los medios de comunicación, que se propaga el terror en un 24x7, el personal político de la burguesía, pero también una fracción de los explotados que aún tienen algo que perder, o que han sido conquistados por el miedo. Por otro lado, las cosas en los cuarteles por el NO están menos claras, ya que confluyen negativas a las medidas de austeridad que provienen de contextos muy diferentes y posiblemente contradictorios: que van desde el NO de los movimientos populares de clase, al voto NO explícitamente nacionalista de personas que no están en contra de la mediación política, sino simplemente que "no quieren que manden los acreedores (extranjeros)". Lo que está claro, sin embargo, es la forma en que SYRIZA va a gestionar un NO después del referéndum: como otra tarjeta de negociación, para alcanzar un acuerdo, es decir, un nuevo memorándum que no traerá ninguna mejora sustancial para la vida cotidiana de los explotados. Aunque los acontecimientos son difíciles de predecir, no podemos atribuir a un referéndum significados que no tiene. Por ejemplo, suponer que un voto NO conducirá definitivamente a la liberación de un potencial social a través de "la espontaneidad de masas". En este momento en que las formas de organización de clase de un ciclo anterior de las luchas están en profunda crisis, es demasiado optimista creer que un voto NO va a resolver mágicamente todos los problemas preexistentes.
En cualquier caso, es necesario aclarar lo siguiente a los efectos de los movimientos sociales de base: en primer lugar, que el referéndum ha intensificado la polarización de clases, refractada a través de la política estatal y, en este momento, desconectada del nivel de base. En segundo lugar, aunque ambas opciones conducen a un nuevo memorándum, una posible victoria del voto por el SÍ, después de cinco años de una depredadora reestructuración del capital, será una victoria simbólica del enemigo de clase que podría dañar la moral colectiva de los explotados y podría ensombrecer las luchas de clases de los próximos años. Consideramos que es un grave error subestimar las consecuencias prácticas de esta victoria simbólica.
Para nosotros, sin embargo, es igualmente miope decir que el tema político de este período se condensa exclusivamente en el referéndum. Entendemos el dilema que se nos plantea como sujetos políticos entre apoyar el NO y la abstención en la consulta. Pero tanto si los acontecimientos que vengan conducen a unas nuevas elecciones y la posterior aplicación del duro memorándum de la UE o, en cambio, a un memorándum 'ligero' impuesto por el gobierno existente, el juego parece estar perdido para la normalidad capitalista y la estabilidad social. Las colas delante de los cajeros automáticos, la falta de liquidez y el pánico generalizado no van a desaparecer como por arte de magia. La cuestión que se nos plantea es urgente: ¿cómo logramos sobrevivir y mantenernos cuerdos al mismo tiempo? ¿Cómo permanecer colectivamente en las calles unos junto a otros? Hay una serie de cuestiones de clase y sociales a las que debemos responder inmediatamente, de una forma organizada y colectiva, para que el miedo y la brutalidad (estatal o difusa) no lo hagan antes en nuestro lugar. En primer lugar, tenemos que encontrar una manera de asegurarnos de que nos pagan nuestros salarios laborales, reclamando directamente a nuestros jefes lo que nos pertenece, sin aceptar ningún pretexto. En segundo lugar, debemos trabajar para asegurar un impago desde abajo, no pagando ni un euro (o una dracma o un rublo) de las facturas de teléfono, electricidad, alquiler, transporte y salud. En tercer lugar, tenemos que encontrar una manera colectiva para cubrir la falta de medicamentos y suministros esenciales, imponiendo a los jefes su distribución gratuita en supermercados y farmacias. Por último, tenemos que aprovechar la riqueza de nuestras relaciones sociales para crear (o ampliar) las redes de comunicación y debate, empoderar a las asambleas en términos espaciales y temporales, con el objetivo de lograr comunidades reales de participación y lucha. Tenemos que apoyarnos unos a otros para encontrar formas colectivas directas para satisfacer nuestras necesidades, antes de que estas necesidades nos aplasten.

http://skya.espiv.net/2015/07/10/guide-for-collective-survival-in-times-of-mass-destruction/

(VIDEO) Niños soldados de Estado Islámico ejecutan a 25 efectivos sirios



(VIDEO) Niños soldados de Estado Islámico ejecutan a 25 efectivos sirios
Agencias
 
-Yihadistas del Estado Islámico (EI) difundieron el sábado un video que muestra a adolescentes ejecutando a soldados sirios en el anfiteatro de Palmira.

Estas ejecuciones tuvieron lugar supuestamente poco después de que el grupo terrorista EI se apoderara de esta ciudad antigua, el 21 de mayo.

El video muestra la muerte a balazos de unos 25 soldados uniformados delante de una enorme bandera negra de la organización yihadista.

Quienes los ejecutan son niños o adolescentes y las ejecuciones tienen lugar en presencia de algunas personas sentadas en las tribunas del anfiteatro.

Se piensa que el grupo EI ejecutó a más de 200 personas cuando se apoderó de Palmira.
 
El video  contiene imágenes que pueden herir la sensibilidadse puede ver en este enlace.
 

Palestina pide juicio contra Israel en Día Mundial de Al-Qudsl

Niños palestinos juegan entre los escombros de las casas destruidas en la última agresión militar israelí contra Gaza en 2014.Palestina pide juicio contra Israel en Día Mundial de Al-Quds El observador permanente de Palestina ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Riad Mansur, ha pedido abrir un juicio contra las autoridades israelíes por sus crímenes contra los palestinos. En cartas dirigidas este viernes, que coincide con el Día Mundial de Al-Quds, al secretario general de la ONU, al presidente del Consejo de Seguridad de la ONU y al de la Asamblea General, Mansur ha arremetido contra el silencio de la comunidad internacional ante las atrocidades israelíes. Israel sigue aplicando la política de castigo colectivo y no permite la reconstrucción de Gaza. Sin embargo, ningún soldado o funcionario israelí ha sido llevado ante la justicia”, ha deplorado Mansur. El diplomático palestino ha recordado que, tras un año de la última guerra israelí contra la Franja de Gaza, miles de palestinos siguen desplazados y las infraestructuras del enclave costero, destruidas. Niños palestinos juegan entre los escombros de las casas destruidas en la última agresión militar israelí contra Gaza en 2014. Niños palestinos juegan entre los escombros de las casas destruidas en la última agresión militar israelí contra Gaza en 2014. En esta línea, lamenta que los funcionarios israelíes gocen de inmunidad aunque violan sistemáticamente las leyes internacionales y los derechos de los palestinos. “Israel sigue aplicando la política de castigo colectivo y no permite la reconstrucción de Gaza. Sin embargo, ningún soldado o funcionario israelí ha sido llevado ante la justicia”, ha deplorado. Mansur ha reiterado en sus cartas que la liberación de los territorios ocupados, el derecho al retorno de los refugiados palestinos, así como la creación de un Estado palestino independiente son “innegociables”. Las declaraciones del diplomático palestino se producen en paralelo con la salida de millones de personas hoy, en el último viernes del mes de Ramadán (el noveno del calendario islámico de la hégira lunar), a las calles en distintos países de todo el mundo para solidarizarse con el pueblo palestino. En los últimos días, varias organizaciones internacionales, como la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Próximo (UNRWA),Oxfam y Médicos Sin Fronteras (MSF) han denunciado la situación catastrófica en Gaza, resultado de los ataques israelíes entre julio y agosto de 2014. Hispantv

Ni paz neoliberal, ni "guerra instrumentalizada por el capital". (Guerra en Colombia).

Ni paz neoliberal, ni "guerra instrumentalizada por el capital". (Guerra en Colombia).

 Qué tipo de acuerdo es el que salga de La Habana, qué tipo de paz se logre, incluso, cómo se logre, si se logra como fruto de un acuerdo entre dos partes en un país lejano, o como un acuerdo que se alcance también con la presión y la lucha de las grandes masas que tienen mil y una razones para protestar, todo esto importa. En esta lucha por la paz, el problema no es si la paz es neoliberal o con justicia social. El problema es que sin justicia social, puede ser que no haya guerrilla pero no habrá paz. Y seguirán muriendo los pobres: desplazados por la megaminería y la agroindustria, de física hambre como en la Guajira, bajo las balas de sicarios y paracos al servicio de poderosos intereses económicos, legales o ilegales. Esa paz neoliberal que se vislumbra en las metas del Plan de Desarrollo Nacional, santifica el enriquecimiento por despojo y llevaría a una sociedad francamente caníbal.
Ni paz neoliberal, ni "guerra instrumentalizada por el capital"
Movilización popular por la paz con justicia social
Ah, si no fuera por la "guerra", ya la izquierda habría alcanzado el poder. Así razonan algunos sectores socialliberales, que se imaginan que el día en que las guerrillas revolucionarias ya no existan, entonces ahí si la oligarquía va a jugar limpio, no asesinara a la oposición, dejaría de perseguir, asesinar y estigmatizar, etc. El movimiento guerrillero sería una especie de tontos útiles, un grupo funcional a la oligarquía que, sin ellos, carecería de "excusas" para seguir reprimiendo.
Estos sectores olvidan que la oligarquía comenzó a exterminar a la oposición de mucho antes de la existencia de los movimientos guerrilleros. Es más, se olvidan que las guerrillas en Colombia nacieron, de hecho, como una respuesta a la violencia estatal, no por el capricho de algunos izquierdistas delirantes intoxicados ideológicamente, sino como auto-defensas campesinas. Ahí está el origen de las FARC-EP, en los núcleos de campesinos armados en Cauca, Sur y Oriente de Tolima y Sumapaz. Lo más grave, es que estos sectores asumen la "tesis uribista" de que el surgimiento de la guerrilla fue una decisión voluntarista y artificial de parte de unos conspiradores de izquierda y que la guerra es una imposición absurda de los revolucionarios. Tesis que no sólo es incorrecta desde un punto de vista histórico, sino que lo que es peor, es una tesis de peligrosas consecuencias en el campo político, que supuestamente se quiere liberar de la distorsión ideológica guerrillerista. Con esa logomaquia se llegó hasta el punto de afirmar que las responsables del exterminio de la Unión Patriótica eran ellas mismas por no tomar distancia de la insurgencia revolucionaria agraria.
Primero que nada, confunden al fenómeno con su manifestación. Hablan de la "guerra" en abstracto, como si fuera una entidad con vida propia. La guerra es la expresión concreta de la dominación de clase en Colombia; es la manera concreta cómo la oligarquía, tanto a nivel de Estado como a nivel regional, expresa su dominio, su control sobre las clases subalternas. No es una guerra "instrumentalizada" por el Capital; es una guerra iniciada por éste en medio de las tensiones de la modernización capitalista desde la década del 20 en adelante. Es la manera sangrienta y concreta en que se ha hecho la acumulación de Capital, mediante el despojo al campesinado y la desarticulación de toda forma de resistencia obrera y popular a la explotación desenfrenada. Pero el problema no es la "guerra", sino ese tipo particular de dominio de clase, del cual la guerra es apenas la expresión.
La lucha guerrillera, en vez de ser funcional a esta violencia de clase, ha sido una de las manifestaciones de la resistencia popular en contra del saqueo y la violencia de los de arriba. Objetivamente, el movimiento guerrillero ha sido un dique de contención a la expansión de la economía minero-extractivista, de mega-proyectos y, más tradicionalmente, de la expansión del latifundio. De no ser por las guerrillas, ya no quedarían campesinos en Colombia. Es un hecho que donde todavía queda campesinado, es porque todavía queda insurgencia. No es casual que en muchos territorios, los campesinos muestran incertidumbre hacia el tipo de paz que se va a lograr y, sobretodo, hacia el tema del desarme. En muchos territorios hemos escuchado a campesinos decir "¿Si entregan las armas, quién nos va a defender? ¿Quién va a contrapesar a los que quieren sacar los recursos y dejarnos el hueco en la tierra?". Esto es una realidad, aunque los medios lo ignoren o lo nieguen. Si los insurgentes no han podido evitar del todo el avance de las locomotoras y el acaparamiento monstruoso de tierras, es por la asimetría de las partes en la contienda, pero para nadie es un secreto que uno de los intereses del gran capital en que se firme la paz, es para poder llevar las inversiones a las zonas donde hoy no pueden entrar porque tiene presencia el movimiento insurgente. La "guerra" no es una mera instrumentalización del Capital, expresión que trivializa el sentido de la resistencia de los campesinos en armas y que minimiza su impacto en el terreno concreto de la lucha de clases. Si así lo fuera, el Capital y sus agentes políticos no estarían negociando en La Habana la terminación del conflicto social y armado colombiano.
Quienes creen que una "paz neoliberal", o que la desmovilización o desaparición, o la derrota de los guerrilleros, va a generar condiciones para que el pueblo se organice y avance en sus demandas, pues ya no estaría el "gran obstáculo" que supuestamente tendría el movimiento popular, harían bien no sólo en recordar la historia, sino que en ver el resultado de la paz neoliberal en países centroamericanos como El Salvador o Guatemala. La "paz neoliberal", esa paz minimalista que fue poco menos que una desmovilización que no tocó, en lo fundamental, ninguna estructura del poder, es una paz asesina, es una paz violenta, en la cual muere más gente de muerte violenta que cuando se estaba en guerra. Es una paz bajo un proyecto social que generaliza la anomia y que desintegra a la sociedad, dando paso a las estrategias imperialistas de mayor injerencia en las naciones centroamericanas, como sucede con el Plan Mérida y sus miles de muertos y masacres como en México y El Salvador. Una paz vigilada, donde los ejércitos mercenarios privados siguen al servicio de los poderosos, como si nada, para seguir aplastando sueños apenas los ven surgir. ¿Ese es el modelo de paz que queremos para Colombia y su pueblo?
El momento es crucial. Los riesgos que enfrenta el movimiento popular son graves. La aplicación de las fórmulas de otros países sudamericanos al caso colombiano, de manera mecánica, es una receta para el fracaso. Colombia no es ni Porto Alegre, ni Ecuador, ni Bolivia, ni Venezuela. Es un país donde la tolerancia a las expresiones disidentes es mínima, y en el cual la violencia en contra de la oposición se expresa en una agresión constante mediante el paramilitarismo y las "bandas criminales". El espacio democrático es mínimo y solamente puede ser ocupado por quienes no tengan ninguna ambición transformadora. Que haya "izquierdistas envejecidos", llenos de escepticismo crónico, que no aprendieron nada de la experiencia de la UP es lamentable; más aún, cuando el desangre de líderes populares y de activistas continúa firme y el Estado no da ninguna muestra de enfrentar la maquina paramilitar. Si no se altera esta realidad en el terreno, en la realidad de la lucha de clases, que es donde se sustenta todo el edificio institucional, cualquier intentona democrática sería ahogada en sangre.
Qué tipo de acuerdo es el que salga de La Habana, qué tipo de paz se logre, incluso, cómo se logre, si se logra como fruto de un acuerdo entre dos partes en un país lejano, o como un acuerdo que se alcance también con la presión y la lucha de las grandes masas que tienen mil y una razones para protestar, todo esto importa. En esta lucha por la paz, el problema no es si la paz es neoliberal o con justicia social. El problema es que sin justicia social, puede ser que no haya guerrilla pero no habrá paz. Y seguirán muriendo los pobres: desplazados por la megaminería y la agroindustria, de física hambre como en la Guajira, bajo las balas de sicarios y paracos al servicio de poderosos intereses económicos, legales o ilegales. Esa paz neoliberal que se vislumbra en las metas del Plan de Desarrollo Nacional, santifica el enriquecimiento por despojo y llevaría a una sociedad francamente caníbal. Resistir este modelo es una necesidad: y la presión por lograr un acuerdo lo más favorable posible para los intereses populares en la negociación gobierno-insurgencia es uno más de los muchos espacios de resistencia en los cuales el pueblo debe asumir su protagonismo. El pueblo colombiano puede mucho más.
José Antonio Gutiérrez D.
Horacio Duque