lunes, 20 de noviembre de 2017

La Unión Europea: una estratagema china al servicio de los Estados Unidos (I)





ojosparalapaz.com

 
La Unión Europea: una estratagema china al servicio de los Estados Unidos (I)







“Francia no lo sabe, pero estamos en guerra con América. Sí, es una guerra permanente, una guerra vital, una guerra económica, una guerra sin muertos… aparentemente. Sí, los americanos son muy duros, Son voraces, quieren un poder total sobre el mundo… Es una guerra desconocida, una guerra permanente, una guerra sin muertos aparentemente, y no obstante es una guerra a muerte.”

(François Mitterrand, pocos meses antes de morir, en Georges-Marc Benamou, Le dernier Mitterrand, 1997, Ed. Plon-Omnibus)

En un artículo anterior[1] tuve la ocasión de demostrar que los Estados Unidos han estado pilotando la construcción europea desde la firma del Tratado de Roma en 1957 hasta el momento actual[2]. Demostré con fuentes irrefutables (extraídas de documentos desclasificados del Departamento de Estado) que los Estados Unidos habían estado detrás de la creación del mercado común, de la moneda común, y que habían inspirado la idea de un parlamento europeo, de una constitución europea, etc. (ideas que en un primer momento habían sido de origen nazi, los imperialistas estadounidenses ocupándose después de reciclarlas en interés propio) Para ello, habían contado con una serie de “agentes de influencia” colocados en las grandes instancias de decisión de la llamada Comunidad Económica Europea (CEE): “padres fundadores” de Europa como Jean Monnet y Robert Schuman; Walter Hallstein, el antiguo ministro nazi que después fue presidente de la primera Comisión europea; o Paul-Henri Spaak, primer ministro belga y presidente del Movimiento Europeo[3], financiado en gran parte por la CIA a través del American Committee on United Europe, entre otros ejemplos.

Lo ignoraba en el momento de escribir aquel artículo, pero desde su publicación pude descubrir que mi tesis había sido confirmada en 2013 en un programa de la televisión francesa por Marie-France Garaud, ex-política que había sido muy próxima a Chirac (cuando éste era “gaullista”) y que entre 1969 y 1974 había sido ni más ni menos que asesora del presidente Georges Pompidou (y sin que ello genere el menor revuelo o comentario en los medios de comunicación):

“Los Estados Unidos habían querido organizar en Europa una especie de contrafuego frente a la Unión Soviética. Los americanos, que habían organizado redes de influencia para difundir esta política, consideraron, naturalmente, e inspirándose en el Tratado de Westfalia y en la situación de Europa antaño, que las naciones en Europa significan la guerra, y que por lo tanto había que suprimir los Estados y las naciones soberanos. ¡Esto se dijo expresamente! Lo dijo Bush, y lo dijo… Monnet, que portaba el mensaje europeo. Estaba convencido de ello, de hecho era un agente americano (incluso sabemos por cuánto fue remunerado, porque ha sido desclasificado), pero estaba convencido.

Por lo tanto, un día dijo: ‘la paz no renacerá en Europa si las naciones se reconstituyen a partir de la soberanía, hace falta que los pueblos formen una federación con un pilar económico común.’ En otras palabras, lo que los americanos desean es una Europa económica, ¡pero no política! ¡Jamás tuvieron la idea de una Europa política! Y de hecho, lo que vemos ocurrir ante nuestros ojos es la plasmación de este pensamiento.”[4]

Para quien tenga un mínimo de intuición política es evidente que las afirmaciones de Garaud son coherentes: el objetivo de los Estados Unidos era constituir un gran bloque geopolítico bajo su dominación, que sirva de contrapeso a la Europa bajo influencia soviética. Y es indudable que, con este mismo propósito, contaron con la colaboración entusiasta de las grandes burguesías de Europa Occidental.

No obstante, uno puede preguntarse de manera legítima por qué razón los Estados Unidos tendrían interés en seguir pilotando la construcción europea después de desaparecido el campo socialista. ¿Cuál es el interés de los Estados Unidos en que sobreviva el euro? ¿No dicen algunos analistas marxistas que la UE es un proyecto imperialista para hacer de contrapeso a los Estados Unidos y competir con los monopolios estadounidenses? ¿Cómo podrían entonces los Estados Unidos apoyar algo que supuestamente va a en contra de sus intereses?

En mi anterior artículo ya había explicado que esto es efectivamente así, citando los ejemplos de George Bush animando a la entrada de países miembros de la OTAN en la UE, las declaraciones de Condoleeza Rice a favor de la llamada Constitución europea o las palabras de Bill Clinton a favor de la entrada de Turquía en la UE. Por lo tanto, el objeto de este artículo no es tanto demostrar que los Estados Unidos están a favor de la construcción europea, sino más bien dar a comprender por qué lo están.
Matemáticamente, la Unión Europea es irreformable

Para poder tener una mejor comprensión de cómo la propia existencia de la UE sirve a los intereses del imperialismo estadounidense, es preciso explicar de qué manera los tecnócratas al servicio del imperialismo euro-atlantista y del gran capital financiero e industrial se las han arreglado para blindar la construcción europea, de tal manera que no pueda haber “otra Europa”.

En España, la izquierda que con buen criterio ha comprendido que la UE es irreformable y que por lo tanto es preciso salir de la UE para acariciar toda posibilidad de transformación social, sigue siendo una minoría. No obstante, para explicar esto al ciudadano de a pie, se suele recurrir a argumentaciones poco comprensibles, aludiendo directa o indirectamente a la teoría marxista sobre el Estado, es decir a la imposibilidad de transformar desde dentro las estructuras de poder de la UE en beneficio de las clases trabajadoras, puesto que ésta no es su naturaleza de clase.

Esta izquierda tiene razón, pero en mi opinión es querer buscarle tres pies al gato. Yo propongo explicar que no es posible “otra Europa” de una manera mucho más sencilla y más comprensible para cualquier persona. Lo que hace imposible cambiar la UE es el artículo 48 del Tratado sobre la Unión Europea, que recomiendo leer detenidamente. Se trata del artículo que habla de los procedimientos de revisión de los tratados europeos, que se dividen entre procedimientos “ordinarios” y “simplificados”.

Para los procedimientos de modificación llamados “ordinarios”, el apartado 4 del artículo 48 dice:

“El Presidente del Consejo convocará una Conferencia de representantes de los Gobiernos de los Estados miembros con el fin de que se aprueben de común acuerdo las modificaciones que deban introducirse en los Tratados. Las modificaciones entrarán en vigor después de haber sido ratificadas por todos los Estados miembros de conformidad con sus respectivas normas constitucionales.”

Y para los procedimientos de modificación llamados “simplificados”, el apartado 6 dice:

“El Consejo Europeo se pronunciará por unanimidad previa consulta al Parlamento Europeo y a la Comisión, así como al Banco Central Europeo en el caso de modificaciones institucionales en el ámbito monetario. Dicha decisión sólo entrará en vigor una vez que haya sido aprobada por los Estados miembros, de conformidad con sus respectivas normas constitucionales.”

¿En qué se traduce esto en la práctica? En que es imposible la revisión de los tratados europeos, y por lo tanto obtener “otra Europa”, por un simple problema matemático. Aunque parezca evidente para muchos, lo voy a ilustrar con una serie de ejemplos.

Ejemplo 1: un único Estado soberano

Cojamos primero un caso hipotético en el que tenemos un único Estados independiente y soberano, es decir, precisamente lo que no ocurre con los países miembros de la UE. Para una mayor simplicidad, haremos abstracción del carácter de clase del estado, de la posible dominación que pueda ejercer otra potencia sobre este país, o de posibles coyunturas que impidiesen llevar a cabo las políticas deseadas por el gobierno (tales como una situación de guerra, una crisis financiera repentina, una crisis climatológica, etc.) Haremos abstracción de estas coyunturas para imaginar que tenemos un país plenamente soberano.

En este caso, la política de este país es siempre coherente: si los electores de ese país eligen un gobierno de izquierdas, tendrán una política de izquierdas, y si eligen a un gobierno de derechas tendrán una política de derechas. Si cogemos por ejemplo un país relativamente soberano, al no estar dentro de la UE ni de la OTAN, como es Suiza, la situación es a grosso modo la que sigue: si los ciudadanos eligen mayoritariamente al Partido Socialista suizo, tendrán una política de izquierdas, y si eligen mayoritariamente al Partido Demócrata Cristiano tendrán una política de derechas. No hay, por decirlo así, la sensación de que la democracia ha sido robada por instancias externas a Suiza.

En términos matemáticos, la probabilidad de tener una política coherente de izquierdas o coherente de derechas se expresa de esta manera (0.5)0 = 1. Es decir, es una probabilidad del 100%.

Ejemplo 2: dos Estados que deben adoptar una política común

Imaginemos ahora que tenemos dos Estados cuyos gobiernos deben sentarse en la mesa para adoptar una política común. En principio, esto sólo es posible si en ambos países hay gobiernos con el mismo color político. Debido a que está moda hablar del mito (jamás verificado en la realidad) del “dúo franco-alemán”, voy a coger los ejemplos de Francia y Alemania, dos países miembros de la UE.

Aquí la probabilidad de tener una coherencia política entre ambos Estados es menor. Pongamos por ejemplo que en Francia la “izquierda” es el PS y la derecha es LR-Los Republicanos, y que respectivamente en Alemania son SPD y CDU. Nótese que se trata de una simplificación extrema, pues en este ejemplo sólo existe una dicotomía izquierda/derecha.

Existen las siguientes combinaciones posibles:
Francia: PS, Alemania: CDU. Incoherencia “izquierda-derecha”.
Francia: PS, Alemania: SPD: Coherencia “de izquierdas”.
Francia: LR, Alemania: SPD. Incoherencia “derecha-izquierda”.
Francia: LR, Alemania: CDU. Coherencia “de derechas”.

Es decir, sobre cuatro combinaciones posibles, hay dos casos en los que hay coherencia, y en los que por lo tanto puede haber gobiernos que se pongan de acuerdo sobre una política común. En términos matemáticos, la probabilidad de que haya coherencia se expresa de la siguiente manera: (0.5)1 = 0.5, es decir un 50%.

Ejemplo 3: tres Estados que deben adoptar una política común

Si ahora son tres los Estados cuyos gobiernos deben adoptar una política común, las cosas se complican seriamente, y se irán complicando cada vez más a medida que lleguemos a 27 Estados, que es la situación actual en la UE (ya no incluyo al Reino Unido, que habrá finalizado su salida de la UE en marzo de 2019).

Imaginemos que los tres Estados en cuestión son Francia, Alemania y España. Vamos a situarnos en un caso hipotético, imaginando que la “izquierda” es el PSOE y que la derecha es el PP. Las posibles combinaciones son las siguientes:
Francia: PS, Alemania: CDU, España: PP. Incoherencia “izquierda-derecha-derecha”.
Francia: PS, Alemania: CDU, España: PSOE. Incoherencia “izquierda-derecha-izquierda”.
Francia: PS, Alemania: SPD, España: PP. Incoherencia “izquierda-izquierda-derecha”.
Francia: PS, Alemania: SPD, España: PSOE. Coherencia de izquierdas.
Francia: LR, Alemania, CDU, España: PP. Coherencia de derechas.
Francia: LR, Alemania CDU, España: PSOE. Incoherencia “derecha-derecha-izquierda”.
Francia: LR, Alemania: SPD, España: PSOE. Incoherencia “derecha-izquierda-derecha”.
Francia: LR, Alemania: SPD, España: PSOE. Incoherencia “derecha-izquierda-izquierda”.

En este ejemplo, hay ocho combinaciones posibles, pero sólo hay dos que representen una coherencia total que permita que los tres Estados puedan tener una política común. En términos matemáticos, la probabilidad de haya coherencia total se expresa así: (0,5)2 = 0,25, es decir un 25% de probabilidades.

Ejemplo 4: 27 Estados que deben adoptar una política común

Si el lector ha comprendido hacia donde quiero ir con estos cálculos, ya habrá podido anticipar que es matemáticamente imposible toda reforma de los tratados europeos y por lo tanto del propio funcionamiento de la UE, pues hace falta la unanimidad de los 27 Estados para ello.

Y lo cosa no se detiene aquí, pues a ello se añade la necesidad de contar con la unanimidad de los respectivos parlamentos nacionales, que deben ratificar la decisión de los gobiernos nacionales, excepto en el caso de Irlanda, donde la ratificación pasa por un referéndum. Es decir, para modificar los tratados europeos y conseguir la “otra Europa” deseada por la izquierda alter-europeísta, hacen falta 27 x 2 = 54 acuerdos.

Haciendo abstracción de la necesidad de obtener el acuerdo de cada parlamento nacional, en términos matemáticos la probabilidad de tener una política coherente entre todos los Estados se resume en la siguiente fórmula: (0.5)N – 1, en la que “n” es el número de países miembros de la UE.

Nótese que se trata de un cálculo extremadamente favorable para las tesis europeístas, puesto que postula:

a) Que las opciones políticas en cada país son binarias, es decir que solamente existe la división izquierda/derecha, haciendo abstracción de otros matices políticos como ecologistas, centro, extrema-derecha, izquierda “radical”, partidos comunistas, etc.

b) Que “izquierdas” y “derechas” sean las mismas en todos los países y tengan programas compatibles entre ellos, cosa que está lejos de suceder. Por ejemplo me es difícil imaginar que la socialdemocracia sueca, portuguesa o francesa sea la misma que la socialdemocracia alemana de las reformas “Hartz IV”, con sus mini-jobs pagados 1 o 2 euros/hora.

c) Que no existen intereses nacionales diferentes entre uno y otro estado, cosa que evidentemente es falsa. El Reino Unido, antes del Brexit, no tenía ningún sector textil en la industria, mientras que países como España o Francia tenían un sector textil que se colocaba en competencia con los salarios chinos. ¿Tenían estos país los mismos intereses en el marco de las negociaciones entre el representante de la UE y China en las reuniones de la OMC? No, y a cambio de textiles baratos, el Reino Unido consiguió prebendas interesantes en China (notablemente la introducción de sus compañías de seguros). No creo que el “internacionalismo proletario” consiga que se haga caso omiso de estas cuestiones.

d) Que existe un sentimiento natural de solidaridad entre los pueblos europeos. No estoy seguro de que los habitantes de Finlandia o Alemania acepten gustosamente financiar a otros Estados deficitarios con los que no tienen ningún lazo histórico o cultural.

Pero aun haciendo abstracción de estos factores, cuando aplicamos el cálculo económico a la realidad concreta, llegamos a la conclusión de que las promesas acerca de “otra Europa”, una “Europa social”, o incluso una Europa “que ponga a las clases populares en el centro de las decisiones”, como dice la euro-trotskista Marina Albiol, son sencillamente risibles. Veamos:

Cuando existía la Europa de las seis naciones, entre 1957 y 1972, la probabilidad de que hubiese una política coherente era de (0.5)5 = 0.031, es decir 3.1%, lo que equivale aproximadamente a tres años sobre un siglo. Esto ya lo había percibido perfectamente en 1962 el general Charles de Gaulle, gran opositor en aquella época a la construcción europea.

En la actualidad, en la Europa de los 27 Estados (recordemos que no incluyo al Reino Unido), la probabilidad de tener una política coherente es de (0.5)26 = 1,49 x 10-8, es decir 0,000.000.015.901%. Lo que equivale a aproximadamente a medio día cada 100.000 años.

Así se explica que en 1979, el lema de campaña del PS francés para las primeras elecciones europeas fuera “Cambiar Europa, vivir en el país”…



…y que 30 años después, el lema de campaña del PS seguía siendo “cambiar Europa”:



Cuando la socialdemocracia europeísta y demás europeístas (ya sean “pro” o “alter” europeístas) no consiguen lo que afirman querer conseguir desde 1979, lo mínimo es preguntarse el porqué. Hay un proverbio chino que dice “es dormir toda la vida el creer a tus propios sueños”.

Siendo realistas, los políticos de la socialdemocracia, por no hablar de ciertas personalidades de la izquierda supuestamente radical o “alternativa”, saben perfectamente lo que vengo de exponer, pero cuentan con la facilidad de sembrar ilusiones reformistas para seguir engañando a los trabajadores y asegurarse de que no peligre la continuación de la construcción europea.

Por otra parte es indudable que existen representantes de la izquierda que obran con honestidad, pero por una cuestión de democratismo infantil siguen afirmando que es necesaria y posible “otra Europa”. ¿No cree el lector que tendrían que plantearse por qué no ha sido posible “otra Europa” desde hace ya 60 años? Decía Albert Einstein que la locura es hacer la misma cosa una y otra vez esperando obtener diferentes resultados.

Y si el cálculo que acabo de exponer, lo hago aplicable a otras corrientes políticas, como por ejemplo ciertas corrientes de la izquierda “radical” o “alternativa” que apuestan por “otra Europa”, podemos reírnos aún más. Imaginemos que el Sr. Pablo Iglesias o el Sr. Mélenchon han llegado a ser presidente del gobierno y presidente de la república en sus respectivos países. Una posibilidad que no es del todo descartable pero, como acabamos de ver, para obtener la “otra Europa” que tanto desean necesitarían tener el acuerdo de otros 26 países, y por lo tanto haría falta que en cada uno de estos 26 países hubiese un gobierno con un color político más o menos homologable a Francia Insumisa, Podemos-IU, Syriza, etc.

Podríamos proponer, siendo extremadamente generosos, que en cada país de la UE hay un 15% de probabilidades de que un partido de este tipo llegue al poder mediante las urnas. En realidad la probabilidad de que Podemos-IU o Francia Insumisa gane las elecciones en sus respectivos países es mayor (de hecho las posibilidades de que Mélenchon gane las presidenciales en 2022 van a aumentar fuertemente gracias a la gestión catastrófica de Macron), pero lo que propongo es un hipotético porcentaje medio para los 27 países, que de hecho ya es una cifra extremadamente generosa (de hecho, en el momento actual esta posibilidad es nula en países reaccionarios o filo-nazis como Polonia, Estonia o Letonia). Pues bien, la probabilidad de obtener esta “otra Europa” que desean los Iglesias, los Mélenchon o los Raoul Hedebouw del Partido del Trabajo de Bélgica[5], sería entonces de (0,15)26 = 3,79 x 10-22, es decir 0,000.000.000.000.000.000.000.379%. Lo cual equivale más o menos a 1,2 segundos por cada trillón de años. Y luego nos dicen sin pestañear que van a modificar los tratados si son elegidos.


Estos son los distintos colores políticos que llegaron a la cabeza de cada país en las elecciones europeas de 2014. Es evidente que jamás podrá haber el mismo color político en 27 países al mismo tiempo. Y ello haciendo abstracción de los diferentes intereses nacionales, que también existen. Este planteamiento utópico recuerda al de la “revolución permanente” de Trotsky, ante lo cual Lenin opuso el “socialismo en un solo país”. Consecuentemente con el principio de basarnos en la realidad, yo propongo la “salida de la UE en un solo país”.
La UE sólo puede ser una dictadura: la estratagema de las cadenas

Como dije anteriormente, el objeto de este trabajo es responder las preguntas: ¿Cuál es el interés de los Estados Unidos en promover la construcción europea? ¿De qué manera puede servir a sus intereses?

Para responder a esta pregunta hace falta referirse a una de las estratagemas chinas citadas en el manual de guerra de origen chino Las 36 estratagemas, que fue escrito por un autor anónimo bajo la dinastía Ming en el siglo XV. Se trata de una recopilación de estrategias de guerra elaboradas en China a lo largo de varios milenios. La estratagema que nos interesa es la nº35, llamada Lián huán jì, conocida como la estratagema de las cadenas. Esta estratagema consiste en empujar al enemigo a trabarse a sí mismo con cadenas absurdas y auto-bloqueantes de manera a que se le retire toda movilidad estratégica y táctica, impidiéndole así poder defenderse.

Para explicar qué tiene que ver esto con la UE, vamos a utilizar la siguiente metáfora. Comparemos un estado soberano e independiente con una casa rural. En este caso, el propietario de la casa es dueño y señor en su casa. Si quiere volver a pintar las ventanas, cambiar el tejado o la puerta, o cambiar el color de las paredes, puede hacerlo en la medida en que tenga el dinero para ello. En este ejemplo, hace lo que quiere, cuando quiere. Esto es una simplificación, porque se hace abstracción de las contradicciones de clase en un país capitalista dado y del carácter de clase del Estado. Pero para una mayor comprensión, haremos abstracción de estas cuestiones, porque veremos a continuación, lo que ocurre con la UE es en realidad mucho más problemático que el carácter de clase de tal o cual Estado.

Sigamos. Con la Europa de las seis naciones a partir de 1957, ya no tenemos una única casa rural sino un apartamento en el seno de una copropiedad de seis apartamentos en una localidad turística. Aquí el propietario del apartamento ya no podrá hacer lo que quiera porque habrá una soberanía compartida: podrá cambiar por ejemplo el color de las paredes en su propia casa, pero por ejemplo ya no podrá cambiar las contraventanas ni el tejado, ni cambiar el color del hueco de la escalera porque en este caso le hará falta la autorización de los demás copropietarios. Y sabiendo que es muy difícil que los seres humanos se pongan de acuerdo entre ellos (ya lo es para elegir un color, entonces no digamos ya a escala de Estados sobre cuestiones como formar parte o no de la Alianza atlántica) para zanjar los conflictos entre los distintos vecinos hará falta un presidente de la comunidad de vecinos.

Pero si ahora tenemos una copropiedad de 27 pisos, el dueño del piso ya no decide de nada: es imposible que los 27 dueños se pongan de acuerdo sobre cualquier asunto, y de hecho la mayoría ni se conocen (ya me dirán que relación histórica o cultural tienen España o Portugal con un país como Eslovaquia o Finlandia, o con los estonios o los letones que rehabilitan a las Waffen-SS). En estas condiciones, el presidente de la comunidad de vecinos decide de todo. Esto es lo que está ocurriendo con la UE, siendo el presidente de la comunidad de vecinos la Comisión europea.

Por ello, la UE no puede ser otra cosa que una dictadura. Más aun sabiendo que los tratados europeos sólo se pueden cambiar por unanimidad (las directivas se pueden modificar por mayoría cualificada de países miembros en reunión del Consejo de la Unión Europea, pero esto no permite modificar los tratados de los que emanan las propias directivas). Recordemos que el significado etimológico de democracia es “poder del pueblo”, es decir démos (δῆμος) y krátos (κράτος). Para que haya democracia, hace falta que haya un pueblo. Pero no existe un pueblo europeo, contrariamente a lo que quieren hacer creer los europeístas. Por lo tanto es imposible que haya una política común que pueda satisfacer a todos. Además, las instancias dirigentes de la UE siempre puede apoyarse en uno o varios pueblos para imponer a otros una política que no quieren.

En 1992 el euro-escéptico Philippe Séguin, hombre que se reclamaba del “gaullismo social”, y por el cual siento una cierta admiración, hacía mostrado tener una enorme capacidad de previsión por la lucidez de sus análisis, al anticipar lo que acabo de exponer. Séguin no cuestionaba en sí la construcción europea desde 1957, pero se había dado cuenta de que la UE maastrichtiana no podría ser democrática, y ello no solamente a razón de la divergencia de intereses entre los (entonces) 12 países miembros, sino también porque el propio factor nacional lo hacía imposible. En un debate televisado sobre el referéndum de 1992 para ratificar el tratado de Maastricht, en el que se enfrentó al presidente francés François Mitterrand, partidario del “sí”, Séguin dijo:

“En esta campaña se ha citado mucho al general De Gaulle. Así que no hay motivo por el cual no debería hacerlo yo mismo. Él decía: ‘Para mí, la democracia es inseparable de la soberanía nacional’. ¿Qué quería decir con esto? Que la democracia es la aceptación por una minoría de la ley de la mayoría. Y eso no es poca cosa, usted ha conocido esta situación, señor presidente, yo la estoy conociendo en este momento…

“Señor presidente, creo en la posibilidad de que un francés del norte acepte estar en minoría frente a una coalición de francés del este, del oeste, del sur, porque juntos tienen un sentimiento muy fuerte de pertenencia común. No estoy seguro, señor presidente, de que en el estado actual de las cosas, mientras una mayoría o minoría de franceses acepte o rechace tal o cual cosa, una mayoría de otros países pueda imponérselo.”[6]

Y en un discurso, verdaderamente magnífico, pronunciado en la Asamblea Nacional el 5 de mayo de 1992 en oposición al proyecto de ley constitucional previo a la ratificación del Tratado de Maastricht, Séguin dijo:

“¿Qué quieren que apoyemos en lugar de lo que se quiere eliminar? ¿A qué quieren que nos unamos cuando se haya obtenido de nosotros una renuncia nacional? ¿Sobre qué vamos a fundar este gobierno de Europa al que quieren someternos? ¿Sobre la conciencia europea? Es cierto, esta conciencia existe; incluso existe de alguna manera la civilización europea, en el confluente de la voluntad prometeica, la cristiandad y la libertad del espíritu.

Por supuesto, los europeos tenemos un patrimonio y todo tipo de similitudes, pero esto no basta para construir un Estado. Si existe una conciencia europea, es un poco como existe una conciencia universal; es algo que releva del concepto, y no tiene que ver con el alma del pueblo ni con la solidaridad carnal de la nación. La nación francesa es una experiencia multisecular; la conciencia europea es una idea, que de hecho no se detiene en las fronteras de la Comunidad. Y no se construye un Estado legítimo sobre una idea abstracta, aún menos sobre una voluntad tecnocrática.

Así, el Estado federal europeo carecería de fundamento real y de justificación profunda. Sería un Estado arbitrario y lejano en el que no se reconocería ningún pueblo.”


En un discurso magnífico en la Asamblea Nacional francesa en 1992, el gaullista Philippe Séguin había vaticinado que la UE no podía ser otra cosa que una dictadura, al no existir ningún “pueblo europeo”

También me gustaría citar al ex-funcionario del BCE Vincent Brousseau, responsable de cuestiones monetarias del partido Unión Popular Republicana, que hace unos 15 años era un europeísta convencido, pero que ahora se ha desengañado:

“…es una utopía, porque no hay pueblo europeo. Una cosa que comprendí, es que el pueblo francés se define por referencias en común que tiene en la mente, que pueden ser de naturalezas muy diferentes: lingüísticas, culturales, el hecho de que haya visto las mismas cosas en la televisión, el hecho de que haya aprendido las mismas cosas en el colegio, que haya participado a ciertos debates que no tienen equivalente en Italia o Bélgica, etc. Y lo mismo vale para los demás países. Por lo tanto, el hecho de ser un pueblo significa básicamente ser una comunidad mental. Y los demás pueblos son otras comunidades mentales, pero no tienen mucho en común. Con los alemanes, nuestros puntos en común son esencialmente referencias anglo-sajonas. Es decir, ni francesas ni alemanas. Creo que esto es un poco superficial para ser el pilar del surgimiento de un nuevo pueblo.”[7]

Ahora bien, si la Comisión europea es el equivalente del presidente de la “comunidad de vecinos” en primera instancia, lo que pretende desarrollar este artículo es que, en última instancia, son los Estados Unidos de América quienes desempeñan este papel de presidente, o como decía Charles de Gaulle, el papel de “federador exterior”.
Los Estados Unidos, el “federador exterior”

En mi anterior artículo había citado un extracto de la famosa conferencia de prensa del General de Gaulle del 15 de mayo de 1962, donde hablaba del “federador exterior” de Europa. Esta vez el lector me va a permitir reproducir un extracto más amplio de esta misma conferencia de prensa. Sin ser de una longitud particularmente excesiva, pido al lector que sea paciente, pues si comprende las palabras de De Gaulle, pronunciadas por él con la mayor campechanía (pero no por ello con menor lucidez) lo habrá comprendido todo sobre la estrategia estadounidense con respecto a Europa. De paso también se podrá comprobar hasta qué punto es una patraña aquello que se escucha a veces de que De Gaulle fue “una de las figuras influyentes en la historia del proceso de construcción de la Unión Europea” como afirma por ejemplo Wikipedia.

Ante la pregunta de un periodista que le preguntó acerca de los motivos que impulsaron el Plan Fouchet[8], De Gaulle dijo:

“Es cierto que las propuestas de Francia han suscitado dos objeciones, que por cierto eran perfectamente contradictorias entre sí, aunque presentadas por los mismos oponentes.

Por una parte, estos oponentes nos dicen: ‘Queréis hacer la Europa de las patrias. Nosotros, en cambio, queremos hacer la Europa supranacional’, como si se tratase de una fórmula para mezclar a las entidades potentemente establecidas que se llaman pueblos y Estados. Por otra parte, se nos dice: ‘Inglaterra puso su candidatura para entrar en el Mercado común; mientras no esté dentro, no podemos hacer nada político.’ Pero todo el mundo sabe que Inglaterra, como gran Estado y nación fiel a sí misma, jamás consentiría en disolverse en una construcción utópica.

Y ya que tengo la ocasión, señores periodistas, quisiera de forma accesoria hacer observar –y tal vez vayáis a sorprenderos– que en lo que a mí respecta, jamás he hablado, en ninguna de mis declaraciones, de ‘Europa de las patrias’, aunque se pretenda que lo hice. Esto, por supuesto, no significa que reniegue de la mía; al contrario, estoy más apegado que nunca a ella y no creo que Europa pudiese tener alguna realidad viviente si no incluyese a Francia con sus franceses, a Alemania con sus alemanes, Italia con sus italianos, etc. Dante, Goethe, Chateaubriand pertenecen a toda Europa en la medida en que eran, respectivamente y eminentemente, italiano, alemán y francés. No podrían haber servido mucho a Europa si hubiesen sido apátridas y si hubiesen pensado en algún idioma ‘esperanto’ o en ‘volapük’ integrado…

Pero es cierto que la patria es un elemento humano, sentimental, mientras que Europa sólo se puede construir en base a elementos de acción, de autoridad, de responsabilidad. ¿Qué elementos? ¡Pues los Estados! Porque sólo los Estados son válidos, legítimos y capaces de hacer realidad cosas. Lo he dicho y lo repito, que en el momento actual, no puede haber otra Europa que la de los Estados, si naturalmente descartamos los mitos, las ficciones y las representaciones teatrales. Lo que sucede con la Comunidad económica lo demuestra todos los días, porque son los Estados, y solamente ellos, quienes crearon esta Comunidad económica, quienes la han provisto de créditos, quienes la han dotado de funcionarios. Y son los Estados quienes le dan una realidad y una eficacia, sabiendo además que no se puede tomar ninguna medida económica importante sin cometer un acto político.

[…]

En realidad, no podemos asegurar el desarrollo económico de Europa sin su unión política. Y respecto a ello, quisiera señalar lo arbitraria que es cierta idea que había aparecido en los debates recientes, que pretendía sustraer las cuestiones económicas de las reuniones de jefes de Estado y gobierno, cuando para cada uno de ellos, en sus países respectivos, ésta es una cuestión cotidiana y capital.

Quisiera hablar particularmente de nuestra objeción contra la integración. A esta objeción se nos opone lo siguiente: ‘Fusionemos juntos los seis Estados en una entidad supranacional; así todo será muy simple y muy práctico.’ Esta entidad nacional no se propone, porque sencillamente no existe. No existe hoy un federador en Europa que tenga la fuerza, el crédito y el atractivo suficientes. Entonces la gente se repliega en una especie de híbrido y dice: ‘bueno, al menos que los seis Estados acepten someterse a lo que habrá sido decidido por una cierta mayoría.’ Al mismo tiempo se dice: ‘ya existen seis Parlamentos europeos –seis parlamentos nacionales más exactamente–, una Asamblea parlamentaria europea, incluso hay una Asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, que, cierto es, era anterior a la concepción de las Seis naciones, y que, según me cuentan, ya está muerta en vida. Pues pese a todo ello, elijamos otro Parlamento, que llamaremos europeo, y que dictará la ley para los seis Estados.’

Son ideas que tal vez puedan encantar a algunas mentes, pero no veo cómo podrían hacerse realidad en la práctica, aunque dispongamos de seis firmas sobre un papel. ¿Existe acaso una Francia, una Alemania, una Italia, una Bélgica, un Luxemburgo, que estén dispuestos a hacer, respecto de una cuestión importante para ellos desde el punto de vista nacional e internacional, lo que les parecería malo, porque habrá sido ordenado por otros? ¿Acaso el pueblo francés, el pueblo alemán, el pueblo holandés, el pueblo belga, el pueblo luxemburgués, piensan en someterse a leyes votada por diputados extranjeros, a partir del momento en que dichas leyes irían en contra de su voluntad profunda? ¡No es cierto! No hay manera, en el momento actual, de hacer que una mayoría extranjera pueda someter a naciones recalcitrantes.

Es cierto que, en estas ‘Europa integrada’, como se suele decir, tal vez no habría política en absoluto. Esto simplificaría mucho las cosas. En efecto, a partir del momento en el que no habría Francia, ni Europa, que no habría política porque no podríamos imponer ninguna a cada uno de los seis Estado, nos abstendríamos de hacer política.

Pero entonces, este mundo se pondría a la cola de alguien de fuera que sí tendría una política. Tal vez habría un federador, pero no sería europeo. Y no sería la Europa integrada, lo que habría sería algo mucho más amplio y mucho más extenso, con, lo repito, un federador. Tal vez sea esto lo que, en cierta medida y en ocasiones inspira algunas declaraciones de tal o cual partidario de la integración de Europa. Entonces, sería mejor que lo digan.

Vean ustedes, cuando se evocan los grandes negocios, a la gente le resulta agradable soñar con la lámpara maravillosa que a Aladín le bastaba frotar para poder volar por encima de lo real. Pero no hay fórmula mágica que permita construir algo tan difícil como la Europa unida. Entonces, pongamos la realidad en la base del edificio, y cuando hayamos hecho el trabajo, entonces podrán mecernos con cuentos de las Mil y una Noches.”[9]

Estas declaraciones fueron un escándalo, tanto en Francia como en el extranjero. Todo el mundo había comprendido perfectamente a quién se refería el general De Gaulle con el “federador exterior” que “no sería europeo”. Y tampoco tenía escrúpulos a la hora de señalar indirectamente a los agentes de Washington que estaban detrás de la “construcción europea”.

Es más, en 1963 De Gaulle confirmaba este mismo análisis confesándole lo siguiente a su ministro de información Alain Peyrefitte:

“¿Sabe usted lo que significa la supranacionalidad? La dominación de los americanos. La Europa supranacional, es Europa bajo mando americano. Los alemanes, los italianos, los belgas, los holandeses están dominados por los americanos. Los ingleses también, pero de otra manera, porque son de la misma familia. Entonces, sólo Francia no está dominada. Para dominarla a ella también, se empeñan en querer hacerla entrar en un engendro supranacional a las órdenes de Washington. De Gaulle no quiere eso. Entonces, la gente no está contenta y lo dice continuamente, se pone a Francia en cuarentena. Pero cuanto más quieren hacerlo, más se convierte Francia en un centro de atracción.”[10]


Cartel de campaña del PS francés para el referéndum sobre la ratificación del Tratado de Maastricht: “Hacer Europa es dar la talla”. La idea implícita, que además emitía cierto tufillo racista, es que la UE permitiría a Europa hacer de contrapeso a los Estados Unidos. La realidad es exactamente lo contrario.

Resumiendo: como militar y genial estratega, De Gaulle había sabido descifrar la “estratagema de las cadenas” de los Estados Unidos, y había percibido que, al promover la cesión de soberanía de los países de Europa en un único ente supranacional, la construcción europea:

a) tenía vocación de liquidar la soberanía de las naciones europeas, para que nunca pueda surgir un Estado soberano con un gobierno que se opusiera a los planes de dominación del imperialismo estadounidense (y añadiré que para ello el imperialismo estadounidense cuenta con la ayuda inestimable de sus auxiliares euro-trotskistas que afirman que la vuelta al Estado-nación es “nacionalismo”);

b) generaba un mecanismo auto-bloqueante que impedía que los países miembros de la CEE pudiesen tener una política común que pudiera hacer frente a estos mismos planes de dominación, ya sea en materia de defensa, diplomacia, política comercial y económica, etc., y gracias a lo cual los Estados Unidos podrían dominar mejor a unos debilitados países de Europa occidental;

c) y, al hacer que tanto unos como otros tengan que fusionar en un mismo ente supra-nacional, favorecía que las naciones más pequeñas (o las que habían sido seriamente desprestigiadas por su pasado fascista como Italia o la Alemana federal) se pusieran bajo el manto protector de los Estados Unidos, de manera a sentirse en pie de igualdad con una potencia como Francia, que había estado en el campo de los vencedores de la II Guerra Mundial, y que en los años 60 era con diferencia la mayor potencia diplomática y militar de la CEE. Esto es algo que se ha seguido desarrollando en las últimas décadas con la expansión de la UE hacia los países del este de Europa, cuyas élites han estado americanizadas desde incluso antes de la caída del socialismo, y que en ocasiones se caracterizan por una rusofobia enfermiza.

Con estas afirmaciones no pretendo, ni mucho menos, defender una suerte de “teoría de los tres mundos” como la enunciada por el Partido Comunista de China en la década de los 70, que diera a entender que los países capitalistas de Europa occidental son pobres colonias oprimidas por el imperialismo estadounidense, y que negara la existencia del colonialismo y del imperialismo francés, así como del fenómeno imperialista en países como Bélgica, Holanda, Italia, Alemania, etc. En absoluto. Son potencias imperialistas y los monopolios de estos países pueden tener contradicciones con los monopolios estadounidenses. Sin embargo, me reafirmo en la denuncia de dos hechos objetivos, a saber a) la dominación política y militar de los Estados Unidos sobre los países de Europa, y b) el hecho de que, independientemente de que se trate de países capitalistas, la construcción europea ha ido despojando de soberanía nacional a los pueblos de Europa.

El análisis de De Gaulle fue confirmado 51 años después por Vincent Brousseau que –insisto en ello– ha estado 15 años trabajando en los pasillos del BCE:

“Si la UE es una utopía, ¿está justificada la construcción europea? La respuesta es no. Porque… ¿qué podría ser entonces? ¿Si no puede ser un Estado-nación, con todos los atributos de la soberanía, como aún lo es Francia, en qué puede convertirse? Un mosaico de Estados donde no estaremos bien, donde no sabremos si el poder estará a la escala federal o a la escala nacional, o (lo más probable), no estará en ninguna parte. Por lo tanto, esta construcción nos habrá llevado a una pérdida, no a una ganancia. En última instancia no habrá autoridad francesa o europea. En resumen, será la puerta abierta a una dominación extranjera. Y tengo la impresión de que el sentido de la construcción europea es éste: el de ser avasallados por una potencia extranjera que no es europea, y que es, ella sí, un Estado-nación perfectamente sólido.”[11]

Dice un proverbio chino que el pez se pudre empezando por la cabeza. Al estar concentrados los poderes ejecutivo y legislativo en Bruselas, al haberse diluido las soberanías nacionales de los pueblos que forman parte de la UE, resulta inmensamente más fácil para los lobbies de todo tipo y para las redes de influencia estadounidenses poder controlar a las instancias de decisión europeas, que no tienen que rendir cuentas ante ningún pueblo (puesto que ése es el principio mismo de la supra-nacionalidad).

Recientemente, descubríamos por medio de un diputado del parlamento Húngaro que un tercio de los diputados del Parlamento europeo estaban patrocinados por organizaciones afiliadas a la Open Society del magnate Georges Soros[12]. Esto se debe añadir a las investigaciones de François Asselineau, que ya había citado en mi anterior artículo, acerca de la proximidad entre los Estados Unidos y la gran mayoría de miembros de la Comisión europea bajo la presidencia Durao Barroso (actualmente empleado de Goldman Sachs). Es poco probable que la situación haya cambiado sustancialmente con el alcohólico Jean-Claude Juncker.

En la segunda parte del artículo daré algunos ejemplos concretos de cómo se traduce en la práctica el mecanismo auto-bloqueante de la construcción europea al servicio de Washington y del capitalismo neoliberal.

[1] Apuntes sobre la construcción europea. Contribución a un debate fundamental http://ladialectika.com/actualidad/internacional/2017/10/04/apuntes-la-construccion-europea-contribucion-debate-fundamental/

[2] Primera observación: “pilotar” no necesariamente significa “controlar”. El gran capital europeo, que participa igualmente de la llamada globalización, también tiene interés en la construcción europea. El enfoque de mi artículo es principalmente geopolítico.

[3] El lector probablemente estará interesado en saber que este movimiento, que no es más que un think tank destinado a promover el federalismo europeo, fue creado en 1948 y todavía existe a día de hoy. La rama francesa del movimiento dice textualmente en su página web que su objetivo es “desarrollar en el pueblo francés la toma de consciencia de Europa y de la comunidad de destino de los pueblos que la componen”, cosa que parece un copia y pega de los discursos nazis sobre la integración europea. En la web del Movimiento Europeo internacional se dice que entre los años 50 y 90 su principal función era “el establecimiento de un think tank y una red de movilización en los países democráticos de Europa y en los países sometidos a regímenes totalitarios” (léase “comunistas”). Es interesante saber que entre los presidentes del movimiento europeo han estado personalidades como Valéry Giscard d’Estaing (el presidente que representó el viraje total de Francia hacia el europeísmo), el socialista español Enrique Barón, el presidente portugués Mario Soares (muy cercano a la CIA), y a José María Gil-Robles y Gil-Delgado, presidente del Partido Popular Europeo e hijo del antiguo dirigente de la CEDA José María Gil-Robles y Quiñones. Si después nos detenemos en quienes componen el Consejo de Honor del movimiento, vemos atónitos que aparte de Joaquín Almunia y Josep Borrell, figuran los nombres de los empleados de Goldman Sachs Mario Monti y José Manuel Durao Barroso.

[4] https://www.youtube.com/watch?v=1Atyvt9TlcQ&t=15s (min. 1.02)

[5] Es muy triste decirlo, pero lo que dice el programa del PTB sobre la UE es que “queremos una Europa diferente. Queremos un nuevo proyecto europeo basado en el progreso social”. (http://ptb.be/programme/goleft9-une-europe-de-la-solidarite-et-de-la-cooperation) En su día, me llamaron mucho la atención las declaraciones del economista del PTB Henri Houben a Mundo Obrero “si España o Grecia se quedan en la UE es catastrófico, pero si salen será peor”. (http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=2995) Esto sí que es animar el espíritu de lucha de sus hermanos de clase trabajadora de Grecia y España… ¿Os imagináis si le hubiesen dicho a Fidel Castro cuando estaba en Sierra Maestra: “si seguimos siendo colonia de los EE.UU. es catastrófico, pero si dejamos de serlo habrá atentados terroristas y bloqueo comercial. Esto es peor.”?

[6] https://www.youtube.com/watch?v=j1C40Bo7fE8 (min 7.02)

[7] https://www.youtube.com/watch?v=SX8-UaORQ2U

[8] El Plan Fouchet fue un proyecto político europeo presentado por Francia en 1961-1962. Fue un intento por parte de Charles de Gaulle de contestar a las presiones políticas y mediáticas que sufría para que acepte la idea de una Europa federal. El Plan no rompía oficialmente con la construcción europea, pero la limitaba a una simple concertación internacional entre Estados soberanos. El Plan terminó en fracaso ante –naturalmente– la oposición feroz de los Estados Unidos.

[9] https://www.youtube.com/watch?v=C_kklC9JPzw

[10] Charles de Gaulle, citado por Alain Peyrefitte en C’était de Gaulle, Editions de Fallois, Fayard, 1997, tomo 2, pág. 217.

[11] https://www.youtube.com/watch?v=SX8-UaORQ2U (min 9.53)

[12] Sputnik, ‘La lista de Soros’: revelan la red de políticos europeos al servicio del magnate, 6 de noviembre de 2011. by

Envidiables cotas de crecimiento económico en China, India y Asean

Envidiables cotas de crecimiento económico en China, India y Asean

Hanoi, 20 nov (PL) Las economías de China, la India y de los integrantes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), crecerán este año un promedio del 6,4 por ciento, cifra impensable en regiones como Latinoamérica (1,1) o África (3,4).

Medios de prensa vietnamitas reproducen hoy un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) según el cual el Producto Interno Bruto de China y los miembros de la ASEAN aumentará gracias a un consumo doméstico renovado y robusto.

En la India, entretanto, habrá una ligera desaceleración debido a la fiscalidad y las reformas monetarias.

La rápida normalización de la política monetaria en los países desarrollados, el crecimiento de la deuda del sector privado y las expansivas restricciones comerciales son los principales riesgos para el crecimiento de esas naciones, advierte el reporte.

Según la OCDE, en el 2017 la economía china se expandirá 6,8 por ciento, un punto menos que en el lapso 2011-2015, mientras en 2018-2022 experimentará una caída hasta el 6,2.

Ello se debería a problemas de capacidad y vulnerabilidad del mercado financiero, si bien el consumo privado, las inversiones y las exportaciones mantendrán su tendencia alcista.

En cuanto a la India, su PIB será del 6,6 por ciento este año, medio punto menos que en el 2016, con una notable recuperación hasta el 7,3 por ciento en 2018-2022.

Titulado Pronóstico económico para el Sudeste Asiático, China e India: promoviendo el crecimiento a través de la digitalización, el informe valora positivamente la liberalización en algunas industrias indias, pero alerta que 'activos malos' en los bancos pueden limitar la demanda.

En el caso de la Asean, que recientemente cumplió medio siglo de vida, la economía debe de crecer este año 5,1 por ciento, casi lo mismo que en el periodo 2018-2022 (5,2).

Encabeza el listado Myanmar con 7,2 por ciento, seguido por Cambodia (7,1), Laos (6,9), Filipinas (6,6), Vietnam (6,3), Malasia (5,5), Indonesia (5), Tailandia (3,8), Singapur (3,2) y Brunei (cero).

La Asean -recomendó la OCDE- debe avanzar en la eliminación de las tasas comerciales y la liberación de los servicios y el movimiento de profesionales para avanzar hacia una integración efectiva.

Resaltó además la importancia de digitalizar la economía, con la emergencia del desarrollo de software en Vietnam, el sector de servicios en Internet en Filipinas o el pago digital en China.

Acotó, empero, que Internet, indispensable para la digitalización, tiene una presencia muy dispareja en la región, fluctuante entre el 81 por ciento en Singapur y el 22 por ciento en Laos.

agp/asg

EE.UU.: publican informe sobre costo millonario de crisis de opioides

EE.UU.: publican informe sobre costo millonario de crisis de opioides

Washington, 20 nov (PL) El costo económico de la epidemia de opioides en Estados Unidos durante 2015 fue de aproximadamente 504 mil millones de dólares, según un estudio sobre el tema que publicará hoy la Casa Blanca.

El Consejo de Asesores Económicos (CEA) de la mansión ejecutiva adelantó ayer que esa cifra es más seis veces mayor que las estimaciones anteriores en la materia, y representa aproximadamente el 2,8 por ciento del Producto Interno Bruto del país.

De acuerdo con ese grupo, un informe privado de 2016 calculó que los excesos, abusos y dependencia de los opiáceos recetados -una categoría poderosa y adictiva de analgésicos- costaron 78 mil 500 millones de dólares en 2013.

La mayor parte de ese número se atribuyó al gasto en atención médica y justicia penal, junto con la pérdida de productividad.

El consejo explicó que su estimación es significativamente mayor porque la epidemia ha empeorado, como indica el hecho de que las muertes por sobredosis se duplicaron en la última década.

A decir de la estructura de asesores económicos, otros análisis se centraron exclusivamente en los opioides recetados, mientras que el informe que ve la luz hoy también tiene en cuenta los ilícitos, incluida la heroína.

'Las estimaciones previas del costo económico de la crisis de los opiáceos lo subestiman mucho al infravalorar el componente más importante de la pérdida: las muertes resultantes de las sobredosis', argumentó.

El grupo sostuvo que otros estudios no consideraron en toda su dimensión el número de muertes por opiáceos, y si cálculos anteriores señalaron que en 2015 hubo más de 33 mil decesos por sobredosis vinculadas con estas sustancias, el CEA subió esa cifra a cerca de 41 mil.

Los nuevos datos se dan a conocer después de que el 26 de octubre el presidente Donald Trump declarara una emergencia de salud pública por el alto consumo de opioides.

En sus argumentos sobre el tema el mandatario reconoció que Estados Unidos es el país que más consume esas sustancias en el mundo y afirmó que este territorio está lidiando con la peor crisis de drogas de su historia.

Pese a ello, el gobernante republicano no llegó a declarar una emergencia nacional, como había indicado previamente que haría.

Medios locales se refirieron al anuncio como una medida parcial, pues una emergencia de salud pública, a diferencia de una nacional, no libera fondos adicionales, sino que depende del presupuesto existente para ser redirigido.

'Declarar una emergencia nacional liberaría la financiación de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, el despliegue de trabajadores de salud pública y las solicitudes estatales de ayuda federal, entre otras cosas', apuntó entonces la cadena CBS News.

En su discurso de finales del mes pasado Trump lamentó que la epidemia cobró 64 mil vidas en esta nación en 2016, 175 cada día.

tgj/mar

Trump insiste en muro fronterizo tras muerte de oficial

Otro patrullero que quedó herido hizo un llamado de emergencia para poder ser rescatado.

Otro patrullero que quedó herido hizo un llamado de emergencia para poder ser rescatado. | Foto: EFE

Publicado 20 noviembre 2017

En la frontera México y Estados Unidos falleció un oficial mientras realizaba un operativo de seguridad. El presidente Donald Trump ha aprovechado para insistir en la construcción del muro fronterizo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nuevamente instó a construir el muro fronterizo con México tras la muerte de un agente de la Patrulla Fronteriza estadounidense durante un operativo de seguridad cerca de Coahuila y Chihuahua.
El Departamento de Seguridad Interna (DHS) estadounidense confirmó el suceso y a través de un comunicado informó que el oficial poseía varias heridas. Detalló que junto al cuerpo se encontraba un compañero patrullero lesionado que actualmente está en muy mal estado de salud.
La policía reveló que el oficial fallecido se llamaba Rogelio Martínez, de 36 años y era proveniente de El Paso.

Las autoridades de EE. UU. se encuentran investigando para determinar la causa de este hecho.
Asimismo, la secretaria interina del DHS, Elaine Duke, aseguró que "estamos apoyando totalmente la investigación en curso para determinar las causas de este trágico evento. A nombre de un millón de oficiales y agentes del DHS, mis pensamientos y oraciones van a la familia y amigos del agente Martínez y el agente en condición seria”.


Por: teleSUR - gp - SB

A 107 años de la Revolución Mexicana persisten las demandas populares




A 107 años de la Revolución Mexicana persisten las demandas populares











La democratización y la lucha por los recursos son demandas populares que aun siguen vivas en el país norteamericano. | Foto: Más México




Publicado 20 noviembre 2017




Para el historiador Luis García Ruiz, al igual que hace más de 100 años, en la nación persisten las condiciones de inequidad, desigualdad, despojo, falta de acceso a oportunidades y una democracia irreal.


A 107 años del estallido de la Revolución Mexicana, poco puede celebrarse en un país donde los trabajadores cada vez están más desprotegidos con un contrato laboral menos flexible, una educación y un campo que poco a poco son sometidos a las reglas del mercado neoliberal.

La ciudad de México fue un escenario marginal durante los años de la Revolución, que inició en México un 20 de noviembre de 1910. Los acontecimientos, en su mayoría, ocurrieron en el campo mexicano y sus actores protagónicos fueron campesinos.

Los hechos precursores del movimiento revolucionario fueron, la desigualdad, la pobreza, la improductividad de la tierra y la falta de democracia que se argumentaba. Obreros de aquella época soñaban con una legislación que les ofreciera un mínimo de protección contra el abuso de los poderosos. La clase trabajadora quería mejoras laborales.

Estallido por desigualdad social

El investigador del Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales del país norteamericano, Luis García Ruiz, resaltó que a lo largo de los años este acontecimiento histórico ha sido mitificado y, por lo mismo, se ha pensado que el detonante principal fue únicamente la desigualdad social que se vivía a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Para García, al igual que hace más de 100 años, en la nación persisten las condiciones de inequidad, desigualdad, despojo, falta de acceso a oportunidades y una democracia irreal.



"Mientras prevalezcan estas condiciones siempre habrá reclamos que harán referencia a la Revolución Mexicana, aunque ya no en términos de un lenguaje político-demagógico que ayudó a sustentar la ideología del Estado mexicano durante el siglo XX", expresó el historiador.

A partir de la aplicación de las políticas neoliberales, los problemas sin resolver, como las desigualdades o la falta de un Estado democrático, ha hecho que los principios que impulsaron la Revolución Mexicana se hayan venido desmontando.

Actualmente, acotó, los derechos de los trabajadores han sufrido una ofensiva con la flexibilización de los contratos laborales.






En el caso de la educación, progresivamente marcha hacia una mercantilización, es decir, cada vez está más sometida a las reglas del mercado, y pese a las constantes reformas educativas (que han sido muchas) no se ha logrado abatir el rezago educativo.

El Estado se desatendió del campo y la población quedó a su suerte; aparecieron fenómenos como la migración, desempleo, empobrecimiento, inseguridad y otros.



La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, se refirió al caso de México como uno de los países más preocupantes en cuanto a la desigualdad social, debido a que dos terceras partes de la riqueza total están en manos del 10 por ciento de las familias del país, y el uno por ciento de las familias acaparan más de un tercio.

"Si todos los países de la región están comprometidos con el cumplimiento de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, es fundamental avanzar no solo en la superación de la pobreza, sino también de la extrema concentración de la riqueza”, expresó la directora de la División de Desarrollo Social de la Cepal, Laís Abramo.

Mientras que el informe de Desigualdad extrema de México elaborado Oxfam, confederación internacional que realizan labores humanitarias en 90 países, indicó que la nación es la segunda economía más fuerte de Iberoamérica, y más de la mitad de sus habitantes (54,4 por ciento) permanece en pobreza y se encuentra entre las 25 naciones con mayor desigualdad.

Mientras la riqueza de los 4 millonarios más ricos del país azteca representan el 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), cada vez más mexicanos viven en pobreza y en pobreza extrema, reafirma el estudio.



Demandas populares son las mismas

Los historiadores mexicanos Felipe Ávila y Pedro Salmerón coincidieron que la democratización y la lucha por los recursos son demandas populares que aún siguen vivas en el país norteamericano.

“Lo podemos ver cuando recorremos las colonias populares, ejidos, escuelas, en las manifestaciones magisteriales e indígenas, nos damos cuenta cómo las personas están luchando por lo mismo que hace 100 años”, comentó Ávila.

El acceso a la educación, el ejercicio del derecho a la salud, el disfrute y expresión de la cultura, la generación de empleos y construir un mejor futuro basado en el reconocimiento del presente y la lección del pasado, también reclaman en la actualidad los mexicanos.

“El espíritu de cambio que trajo la Revolución Mexicana de un siglo llegó para quedarse", resaltó el escritor mexicano Héctor Aguilar Camín.







elsemanario.com - lahistoriamexicana.mx - ub.edu - jornada.unam.mx - noreste.net


Por: teleSUR - dl - AA

Ultraderecha alemana exige la dimisión de Angela Merkel

La ultraderecha alemana pide que se realicen nuevas elecciones.

La ultraderecha alemana pide que se realicen nuevas elecciones. | Foto: Reuters.

Publicado 20 noviembre 2017

teleSUR

El partido Alternativa para Alemania celebra el fracaso de la canciller ante las negociaciones de formar un Gobierno de coalición. 

El partido de la ultraderecha alemana, Alternativa para Alemania (AFD) (por su sigla en alemán) exigió este lunes la dimisión de la canciller, Angela Merkel, y mostró su satisfacción ante la posibilidad de que se convoque a nuevas elecciones generales en la nación europea tras el fracaso de las negociaciones preliminares para formar un Gobierno de coalición estable entre liberales y conservadores.
"Nos alegramos de una eventual convocatoria de elecciones porque Merkel fracasó y llegó la hora de que se marche del cargo de canciller federal", dijo el veterano político alemán Alexander Gauland en una comparecencia ante los medios en compañía de Alice Weidel, líder parlamentaria de AFD.
El líder de la ultraderecha, Alexander Gauland, pidió que se realicen elecciones generales en Alemania. Foto: Hungary Journal.  
Weidel añadió que las negociaciones estaban condenadas al fracaso desde el primer momento y que a su criterio “eran un engaño hacia los electores”.
Ambos líderes se felicitaron en la rueda de prensa porque no haya sido posible consensuar una coalición de Gobierno, al rechazar su programa en política medioambiental y de inmigración.

El 24 de septiembre del año en curso la tolda de ultraderecha entró por primera vez en el Bundestag (Cámara alemana) con el 12,6 por ciento de los sufragios, convirtiéndose en la tercera fuerza política del país detrás de los conservadores y socialdemócratas.
Desde la llegada de la ultraderecha al Reichstag (sede del Parlamento) se ha hecho presión para que se realicen elecciones generales en Alemania .  Foto: Reuters. 


Por: teleSUR - ms - SB

Ejército recupera el poblado de Shkheter e inflige grandes pérdidas a los terroristas del Frente al-Nusra en el campo nororiental de Hama

Ejército recupera el poblado de Shkheter e inflige grandes pérdidas a los terroristas del Frente al-Nusra en el campo nororiental de Hama


Hama, SANA
Unidades del ejército árabe sirio que operan en la zona rural de Hama han marcad un nuevo logro contra el Frente de al-Nusra en la zona de al-Saen con la recuperación del poblado de Shkheter situada a unos 82 km al nordeste de la ciudad de Hama.
El corresponsal de SANA reportó que unidades del ejército en colaboración con las fuerzas coligadas ampliaron la envergadura de sus operaciones contra los terroristas en la susodicha zona.
Dr. Ahmad Shaban

Lavrov: La misión del mecanismo OPAQ-ONU actuó de forma vergonzosa

Lavrov: La misión del mecanismo OPAQ-ONU actuó de forma vergonzosa


Bacú, SANA
El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, cuestionó a la misión conjunta de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) y Naciones Unidas por usar información proporcionada por organizaciones no gubernamentales relacionadas con los terroristas en Siria.
En unas palabras pronunciadas en la Academia Diplomática de Azerbaiyán en la capital Bakú, Lavrov precisó que dicha misión actuó de una forma vergonzosa.
“El mecanismo OPAQ-ONU utilizó datos de organizaciones no gubernamentales algunas de las cuales estaban vinculadas a los grupos terroristas yihadistas”, dijo el jefe de la diplomacia rusa.
Dr. A. Shaban/ F. Marouf

Falta de flexibilidad de EU 'atora' quinta ronda del TLCAN 2.0: Canadá


elfinanciero.com.mx

Falta de flexibilidad de EU 'atora' quinta ronda del TLCAN 2.0: Canadá


CIUDAD DE MÉXICO.- Las divisiones sobre la modernización del acuerdo comercial TLCAN no mostraron signos de acercamiento el domingo, ya que México y Canadá señalaron que no ofrecerían contrapropuestas a las demandas de Estados Unidos sobre reglas mucho más fuertes en contenido automotor, dijeron fuentes con conocimiento de las conversaciones.
La falta de movimiento en asuntos importantes como las reglas de origen automotrices podría poner las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en peligro de estancamiento a medida en que se acerca la fecha límite de comienzos de 2018 para revisar el tratado.
"Nuestro punto de vista interno a partir de esta mañana es que si se quiere hacer algún progreso, Estados Unidos necesita mostrar cierta flexibilidad y disposición para llegar a un acuerdo", dijo una fuente canadiense con conocimiento de las conversaciones.
"No vemos signos de flexibilidad ahora", agregó la fuente, que pidió el anonimato dada la sensibilidad de la situación.
Una fuente cercana a las negociaciones dijo que México tiene serios problemas con una serie de propuestas estadounidenses, incluida la demanda de Washington de que el contenido regional para autos se eleve del 62.5 al 85 por ciento, y que el 50 por ciento provenga de Estados Unidos.
La fuente agregó que México tampoco podía aceptar una propuesta de Estados Unidos que restrinja las importaciones de algunos productos mexicanos en ciertos momentos para proteger a los productores estacionales.
México no planea hacer contrapropuestas en estas áreas, dijo la fuente, y agregó que la propuesta de Estados Unidos sobre el tema automotor es "inviable" y "haría a la región menos competitiva".
Una fuente canadiense con conocimiento de las negociaciones dijo que Canadá también tiene la intención de abstenerse de ofrecer una contrapropuesta en materia de automóviles y hará una presentación el lunes argumentando que las demandas estadounidenses causarían daños graves tanto en Estados Unidos como en la fabricación automotriz de América del Norte.
Estados Unidos, Canadá y México están realizando la quinta ronda de al menos siete planeadas para modernizar el TLCAN, al cual el presidente Donald Trump atribuye la pérdida de empleos y grandes déficit comerciales de su país.
"Las conversaciones realmente no van a ninguna parte", dijo el jefe del sindicato canadiense del sector privado Jerry Dias, después de una reunión el domingo con el principal negociador de Canadá.
"Mientras Estados Unidos esté en la posición en que está, esta es una pérdida de tiempo colosal", dijo a los periodistas Dias, quien está asesorando al gobierno y se reúne regularmente con miembros de alto rango del equipo canadiense.
Lo que pesa en las negociaciones es que Trump pueda cumplir su amenaza de desechar el TLCAN.
Comercio digital, buenas prácticas regulatorias y telecomunicaciones son los tres capítulos en los que ve más avances existen, afirmó una fuente de alto nivel consultada por El Financiero.

Canadá y México ya se habían opuesto a varias demandas presentadas por Estados Unidos durante la cuarta ronda del mes pasado, incluyendo una cláusula de cinco años que forzaría la renegociación periódica del pacto comercial, reglas de contenido automotriz mucho más estrictas y cambios radicales a los mecanismos de solución de controversias.
Los funcionarios de Estados Unidos se negaron a comentar al respecto.
Se espera que México ofrezca una alternativa a la propuesta de la cláusula de extinción puesta sobre la mesa por Estados Unidos, que sugeriría revisiones periódicas del pacto comercial, pero sin una expiración automática.
Los objetivos de negociación de Estados Unidos, que se actualizaron el viernes, parecen tener en cuenta la propuesta mexicana, diciendo que el TLCAN revisado debería "proporcionar un mecanismo para garantizar que las partes evalúen los beneficios del Acuerdo de forma periódica".
Dólar por dólar, la propuesta de EU
En cuanto a compras de gobierno, Estados Unidos presentó una propuesta llamada “dólar por dólar” en la que busca limitar el acceso de Canadá y México a su mercado por ser una economía más grande.
El planteamiento consiste en dar acceso a los dos socios hasta el tamaño de su economía. Por ejemplo si el tamaño de la economía de México tiene un mercado de 100 millones de consumidores, Estados Unidos permitirá la entrada de productos mexicanos hasta llegar a ese tope en vez de permitirlo para sus 300 millones de consumidores.
Busca México capítulo de energía


México propuso en esta Quinta Ronda de Negociaciones del Tratado de Libre Comercio incorporar un capítulo específico para el sector energético, en el que se incorporen las nuevas realidades de la industria mexicana “post-reforma energética”.En este capítulo se deberán reflejar los beneficios que existen de que los tres países estén interconectados, tanto para líneas eléctricas en la frontera, como para el comercio y traslado de hidrocarburos y petrolíferos.
De acuerdo con la Secretaría de Energía este año se podrían alcanzar los 100 mil millones de dólares en comercio energético.
El gobierno canadiense apoyaría la integración de este apartado exclusivo para energía, pero no así los Estados Unidos, que ven que no es necesario un capítulo único del sector.
Siguiente ronda


La fuente reveló también que la siguiente ronda tendrá un formato distinto, ya que tampoco asistirán los ministros y que podría ser más parecida a una reunión.*Con información de Sergio Meana

El debate de las armas inteligentes

El debate de las armas inteligentes

El riesgo es que terminen en manos de terroristas o de los señores de la guerra

Esta semana se realizó en las Naciones Unidas la primera conferencia mundial sobre los llamados “robots asesinos”, armas con inteligencia artificial que van desde drones hasta humanoides, donde se debatió sobre la falta de regulación sobre estas tecnologías, así como sus implicaciones militares y éticas para la guerra y la humanidad en general.
Durante esta primera conferencia se sentaron las bases para mantener el próximo año un debate a profundidad entre los gobiernos, con la participación de empresas, académicos y grupos no gubernamentales.
Se creó el Grupo de Expertos Gubernamentales de las Naciones Unidas (GGE) sobre Sistemas Autónomos para Armas Letales (a menudo llamados robots asesinos), donde se reunieron 450 participantes, incluidos 86 gobiernos.
Tal como lo comentó hace unas semanas Stephen
Hawking, las “armas inteligentes” representan un riesgo, pues, además de salir del control de los humanos ante una mala programación o hackeo, sería sólo cuestión de tiempo para que esos desarrollos terminen en el mercado negro y en manos de terroristas y “señores de la guerra”, ya que, a diferencia de las armas nucleares, no requieren costosos materiales difíciles de obtener y se volverían baratas de obtener y de producir masivamente.
Durante esta primera reunión mundial en la ONU se debatieron si los llamados “robots asesinos” son una amenaza a corto plazo para la humanidad y merecen una prohibición total, menores limitaciones o ninguna acción. Alrededor de 22 gobiernos apoyaron una prohibición total al desarrollo de estos equipos bélicos.
Más allá del debate sobre si las máquinas suplantarán al hombre en cientos de ocupaciones, originando grandes pérdidas de empleo, se busca evitar que se pierdan vidas por los avances gigantescos en inteligencia artificial y los grandes conjuntos de datos que están forjando nuevas vías de “ataque” a distancia. De hecho, en un video propagandístico contra estos desarrollos muestra los peligros de los robots asesinos: un “panal de minidrones” sale con la misión de matar a un militar enemigo en otro país, el cual es encontrado gracias al reconocimiento facial y a la automatización de los vuelos remotos.
Aún nadie tiene una idea clara sobre qué son los Sistemas Autónomos de Armas Letales y cómo pueden ser regulados y definidos. Incluso, aún se desconoce a ciencia cierta si ya hay algunos desarrollos secretos, aunque en la reunión se dijo que la DARPA, la agencia de desarrollo de tecnología bélica de EU, ya cuenta con varias opciones, al igual que los gobiernos chinos y rusos.
Un tema central es si se puede confiar en cualquier arma inteligente para distinguir entre amigo y enemigo sin intervención humana, simplemente porque está guiada por el autoaprendizaje o las capacidades de IA programada.
Hay que señalar que en agosto pasado fueron alrededor de 120 empresas de inteligencia artificial las que hicieron sonar las alarmas sobre el desarrollo de armas inteligentes y escribieron una carta, firmada, entre otros, por Elon Musk, fundador de Tesla, SpaceX, OpenAI (EU),
Mustafa Suleyman, fundador de Google’s DeepMind (RU), y
Jürgen Schmidhuber, experto líder en aprendizaje profundo y fundador de Nnaisense (Suiza).
La carta señalaba que las armas autónomas letales amenazan con convertirse en lo que iniciaría una tercera guerra mundial, pues una vez desarrolladas, permitirán que el conflicto armado se dispute a una escala mayor que nunca, y en escalas de tiempo más rápidas de lo que los humanos pueden comprender.
Musk inclusive asegura que, una vez que se abra esta caja de Pandora, será difícil cerrarla. El mismo presidente de Rusia, Vladimir Putin, enturbió aún más las aguas un mes después, en septiembre, cuando aseguró que quien se convierta en el líder de los avances, refiriéndose a las inteligencias artificiales, será el gobernante del mundo.
Sobre las peticiones de una prohibición total, el presidente del GGE, Amandeep Singh Gill, de India, señaló que sería muy fácil legislarla y se pronunció a favor de ello. Sin embargo, no será hasta 2018 cuando inicien las discusiones internacionales y sería hasta 2019 cuando se establezca un protocolo sobre si se prohibe el desarrollo, la producción y el uso de armas totalmente autónomas.
No es un secreto que varios países, entre ellos EU, Rusia y China, están desarrollando secretamente este tipo de armamento, y poner atención en este tema es importante, antes de que sea demasiado tarde.
paul.lara@gimm.com.mx

Síguenos en Twitter @DineroEnImagen y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube
Paul Lara

La época de Merkel está llegando a su fin"


Angela Merkel, canciller de Alemania

"La época de Merkel está llegando a su fin"

© REUTERS/ Axel Schmidt
Europa
URL corto
0 5840
BERLÍN (Sputnik) — El fracaso de las consultas sobre la creación de un gobierno de coalición en Alemania evidencia que la época de la canciller Angela Merkel está llegando a su fin, declaró a Sputnik el politólogo alemán, Klaus-Jurgen Scherer.
"De hecho, se trata del inicio del fin de la época de Merkel ya que no logró formar un Gobierno estable y será imposible crear un Gobierno minoritario a nivel federal", dijo Scherer.
Indicó que el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) "no estará de acuerdo con una gran coalición parlamentaria".
"Lo que observamos ahora, a mi parecer, es un cambio de generaciones políticas, significa que termina la era de Merkel y que se hallará un sustituto para [el líder de la Unión Social Cristiana, Horst] Seehofer y [el ministro de Transporte, Alexander] Dobrindt", señaló.
Asimismo, opinó que si se vuelven a celebrar las elecciones "es poco probable que la SPD esté representado por (su actual líder) Martin Schulz, aquí también vendrá una nueva generación".
En calidad de ejemplo, Scherer mencionó al líder de los liberales, Christian Lindner, que dio al Partido Democrático Libre (FDP) un aire de "partido joven y dinámico". En la noche del 19 de noviembre, el FDP anunció que se retira de las negociaciones con el bloque CDU/CSU de Angela Merkel y Los Verdes para formar la coalición Jamaica —por los colores de los tres partidos—.
Varias horas después, el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) reafirmó en su rechazo a formar la "gran coalición" con el bloque conservador de Merkel.

De esta forma, Alemania se enfrenta actualmente a dos opciones: formar un Gobierno en minoría, que sería el primero de su historia, o repetir elecciones, que jamás se habían convocado en un lapso tan corto de tiempo.

Los temas que debatirá Putin durante el encuentro con el presidente checo


Presidente de la República Checa, Milos Zeman y presidente de Rusia, Vladímir Putin (archivo)

Los temas que debatirá Putin durante el encuentro con el presidente checo

© Sputnik/ Grigory Sysoev
Política
URL corto
0 4500
MOSCÚ (Sputnik) — Los presidentes de Rusia y la República Checa, Vladímir Putin y Milos Zeman, debatirán el próximo 21 de noviembre en la ciudad rusa de Sochi la cooperación comercial y económica entre ambos países y los problemas internacionales, informó el servicio de prensa del Kremlin.
"Se debatirán los temas del desarrollo de las relaciones ruso-checas, en particular en las esferas del comercio, la economía, la cultura y el sector humanitario, además de asuntos actuales de política europea e internacional", afirma el comunicado divulgado.
El Kremlin confirmó que "el 21 de noviembre de 2017 en Sochi tendrán lugar las conversaciones entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el presidente de la República Checa, Milos Zeman, quien viajará a Rusia en visita oficial". El mandatario checo anunció anteriormente que tiene la intención de debatir con su homólogo ruso y el primer ministro Dmitri Medvédev la falta de sentido de las sanciones occidentales y de las contramedidas rusas.

Zeman visitará Rusia del 20 al 24 de noviembre, acompañado de una importante delegación de 130 empresarios checos que participará en dos foros económicos con empresarios rusos en Moscú y Ekaterimburgo.

TPP sobrevive sin EU y desafía proteccionismo

TPP sobrevive sin EU y desafía proteccionismo

http://www.dineroenimagen.com/2017-11-20/93152 


Las negociaciones que llevaron a cabo los líderes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), en días pasados, donde las 11 naciones programaron la ceremonia de la firma del nuevo pacto comercial, anteriormente conocido como Acuerdo de Asociación Transpacífico, para ponerlo en vigor en 2019, acordando los puntos centrales que implicaban que el TPP sobreviviría sin Estados Unidos, como declaró Toshimitsu Motegi, ministro de economía de Japón, llevándolos a rebautizar el pacto como el Acuerdo Integral, Comprensivo y Progresivo de la Alianza Transpacífica (CPTPP) o TPP-11.
En esas negociaciones en la cumbre de APEC, se acordó suspender 20 disposiciones de protección en derechos laborales, medio ambiente y propiedad intelectual para que el comercio entre ellos fuera más inclusivo y existiera mejor acceso a mercados, para entrar en vigor en 2019, como parte de “un acuerdo en principio,” celebrado en Da Nang, Vietnam.
Los 11 países miembros del TPP, son: Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam. En enero del 2017, Estados Unidos notificó a los demás signatarios que no tenía la intención de ratificar el TPP, lo que generó una pausa e incertidumbre sobre el rumbo del tratado, que se reimpulsó con el liderazgo de Japón.
El TPP original fue ratificado por Japón y Nueva Zelanda. Ahora con los nuevos cambios, el gobierno japonés espera presentar los proyectos de ley a la Dieta en la sesión ordinaria del 2018. El CPTPP (o TPP-11) entrará en vigencia 60 días después de que, al menos, seis de los países (la mayoría) completen el proceso de ratificación.
El gobierno del presidente Trump declaró que buscaría explorar acuerdos comerciales bilaterales con diversos países, entre ellos Japón, representa el mercado más grande y con el cual Estados Unidos no tiene un TLC.
La Casa Blanca sugirió que el nuevo diálogo económico entre Estados Unidos y Japón podría utilizarse para lanzar negociaciones formales bilaterales de un TLC en algún momento, pero el gobierno nipón se ha mostrado en cierto grado evasivo.
Según la declaración ministerial, “el ahora TPP-11 mantuvo los altos estándares: el equilibrio general y la integridad del TPP original, manteniendo el derecho inherente de regular la flexibilidad de las partes para establecer prioridades legislativas y reglamentarias”.
El TPP-11 prevé mayor profundidad en las disciplinas comerciales, tradicionalmente incluidas en este tipo de instrumentos, como acceso a mercados de bienes y servicios, inversión, propiedad intelectual, obstáculos técnicos al comercio, reglas de origen, compras de gobierno, comercio de servicios, solución de controversias, entre otros.
Además, contiene disposiciones de nueva generación, en temas tales como empresas del Estado, ambiental, laboral, comercio electrónico, anticorrupción, pequeñas y medianas empresas (pymes), competitividad, coherencia regulatoria, y desarrollo, que no habían sido consideradas en acuerdos anteriores.
Debates internos en Canadá que podrían retrasar las firmas del TPP-11
Esto puede tardar un año más si Canadá inicia el debate interno sobre dónde puede ceder o exigir en el tema de propiedad intelectual en relación con el TPP-11. Pero es muy probable que se tarden varios meses en llegar a un acuerdo.
Un esfuerzo durante el fin de semana por parte de las restantes 11 naciones del pacífico para seguir adelante con el amplio acuerdo comercial regional sin Estados Unidos, ha provocado nuevas críticas de que la política comercial de Donald Trump está dejando a Washington cada vez más aislado.
Mientras tanto, en la recta final de su gira asiática, el presidente Trump, de 71 años, no pudo resistirse y tras ser llamado “viejo lunático” por los medios públicos de Corea del Norte, volvió a lanzar una andanada contra su enemigo favorito: el líder supremo Kim Jong-un.
“Nadie puede predecir cuándo el lunático viejo de la Casa Blanca vaya a perder el sentido e iniciar una guerra nuclear”, señaló el régimen de sudcoreano a través de medios públicos. “Nunca podrán atemorizarnos ni frenar nuestros avances. Nos empujan a acelerar los esfuerzos para la gran causa, la fuerza nuclear nacional”, señaló la agencia estatal KCNA.
Trump, un político que nunca deja un ataque sin responder, no tardó en reaccionar. Tomó Twiter y lanzó contragolpe y llamó “hombre cohete” a Kim Jong-un.
*Economista
Twitter: @acanovelez

Síguenos en Twitter @DineroEnImagen y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube
Jesús Alberto Cano

Con o sin TLC México necesita reaccionar

Con o sin TLC México necesita reaccionar

http://www.dineroenimagen.com/2017-11-20/93150 

Es urgente liberar las fuerzas creadoras de la economía, facilitar los trámites y tener un sistema a tributario eficaz y de fácil cumplimiento

Los gobiernos mexicanos tienen siempre la buena intención de que el país avance, que la población viva mejor y hacen todo lo posible para que esos deseos no se concreten.
Se niegan a ejercer el gasto público de forma transparente y a rendir cuentas de lo que hacen, obstaculizan la inventiva y la capacidad de emprender de los mexicanos y convierten a las burocracias en enemigos y no en apoyo de los ciudadanos que quieren progresar.
Y así ha sido con los gobiernos de todos los signos. Los priistas siempre han sido sobrerreguladores y los panistas continuaron esa costumbre cuando tuvieron la ocasión de gobernar. El tema es oportuno en medio de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio y la posibilidad clara de que el acuerdo no continúe.
Ante esta posibilidad, el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray ha dicho que si el TLC termina, México tendrá una “respuesta macroeconómica”.
Lo ideal sería es que esa respuesta macroeconómica se dé aunque el TLC continúe y dicha respuesta no puede ser sino el fortalecimiento de las políticas que favorecen la estabilidad de los macroindicadores económicos; una batería de medidas desrregulatorias; una reforma tributaria amplia y de fondo y politicas publicas en favor de gobiernos más eficientes y honestos.
Con o sin TLC, México  necesita cuando menos esta estrategia, porque no es aceptable que hoy por hoy sea mucho más fácil hacer negocios en Estado Unidos y Canadá que en México, totalmente inaceptable que estemos dando pasos hacia atrás en la clasificación internacional para hacer negocios y que la política tributaria de México sea la 115 más complicada en un análisis de 190 paises.
Desde luego, México puede sobrevivir sin el TLC, pero tendrá que hacer lo que, hasta ahora, los gobiernos se han negado a hacer: liberar las fuerzas creadoras de la economía, facilitar los trámites, tener un sistema tributario eficaz y de fácil cumplimiento y hacer de los gobiernos, aliados y no enemigos de los ciudadanos.
Ese tipo de medidas son las que, a fin de cuentas, se aplicaron en países como Singapur, Corea del Sur y Vietnam, entre otros muchos,  que hace dos décadas estaban muy atrás de México y que han logrado elevar drásticamente el nivel de vida de su población en general.
Ésas y otras naciones ofrecieron respuestas macroeconómicas a las condiciones de pobreza y marginación de sus sociedades.
México no puede seguir perdiendo el tiempo, sólo porque sus gobiernos tienen como único interés conservar el poder y no que los ciudadanos vivan mejor. Se necesita, en efecto, una respuesta macroeconómica para que el populismo no se apodere de este país y lo arruine.
Hasta el próximo lunes y mientras, no deje de seguirme en mi página de FB, Perspectivas de Luis Enrique Mercado.

Síguenos en Twitter @DineroEnImagen y Facebook, o visita nuestro canal de YouTube
Luis Enrique Mercado