miércoles, 26 de febrero de 2020

Sahel, el peligro del efecto talibán


rebelion.org

Sahel, el peligro del efecto talibán  

 

 

Stefano Galieni

La guerra que se libra en el norte de Mali, desde 2012 y que comenzó siendo una “simple” revuelta Tuareg, una más de periódicas con las que intentan revindicar sus ancestrales derechos sobre la región de Azawad, no solo se extiende en el tiempo sino que suma kilómetros cuadrados y víctimas casi a la misma velocidad.
Miles de muertos y heridos, centenares de miles desplazados, hasta ahora han sido los únicos resultados que produjo la intervención occidental y particularmente la de Francia, que con la operación Barkhane, tiene desplegados en ese territorio, una región mayor a toda el área de la Unión Europea, a unos 4500 hombres, que ya suma cerca de 50 bajas. Un número demasiado alto, para la baja paciencia del electorado francés.
Al estallar la crisis, estaba prácticamente circunscripta a un sector del norte de Mali, ahora la mancha conforma un arco, que abarca todo el norte de ese país, el norte de Burkina Faso, Níger y con coletazos cada vez más frecuentes en Chad y mientras que en el área de Nampala (Mali), junto a la frontera con Mauritania, existen varios campamentos terrorista esperando el momento de comenzar a operar en ese país, que no registra ataques terroristas desde 2011.
El ataque de Inates (Níger) en diciembre pasado, en el que murieron 74 militares nigerinos (Ver: Sahel: Terrorismo, una razón para subsistir.) es la confirmación de que toda la región se ha encendido y ya no existe ni para Francia, ni para sus socios de la Unión Europea y Estados Unidos, que ya opera abiertamente en Níger, más que dos salidas.
La de retirase humillados, con la carga simbólica que eso puede representar en la política interna francesa, lo que dejaría herido de muerte al presidente Emanuel Macron, pero lo realmente peligroso es el altísimo riesgo de generar el mismo efecto que el triunfo de los muyahidines en Afganistán, sobre el Ejército Rojo, a principio de los años noventa.
Aquella victoria , alcanzada gracias a los ingentes esfuerzos de los Estados Unidos, junto a una entente anticomunista que abarcaban países como Egipto, Turquía, China, Pakistán Israel, Arabia Saudita, Qatar, Reino Unido, Francia y un largo etcétera, disparó a ciento de miles de jóvenes musulmanes, que coqueteaban con las vertientes más extremas del islam, gracias al adoctrinamiento recibido en las miles de mezquitas y madrassas, financiadas por Arabia Saudita en todo el mundo musulmán y muchas grandes ciudades de occidente a lanzarse a lo que ellos y sus doctrinantes llamaron yihad, un terminó que va mucho más lejos de lo que en occidente rebajamos a la categoría de “guerra santa”. Con ellos y veteranos de la guerra afgana, a la que habían llegado miles de voluntarios, y no tanto, para combatir, en la primera gran guerra islámica, prácticamente desde la caída del Imperio Otomano, encontrando la manera de resarcir a sus pueblos y su Dios, de la humillación y el sometimiento a los que fueron sometidos por los imperios cristianos y católicos.
Muchos de aquellos veteranos, con los financistas de siempre Washington y Riad, abrieron frentes en Chechenia, Kosovo y Argelia y lanzaron operaciones en Egipto, Filipinas, entre otras naciones a donde llegaron las olas de lo que podríamos llamar “el efecto talibán” y que se verifica en las muchas guerras que hoy sacuden al mundo islámico, en las que miles de veteranos de Afganistán y también forjados en los otros frentes, llevados por el fanatismo en muchos casos y la falta de expectativas e incentivos se enrolan en movimientos vinculados a al-Qaeda y el Daesh, lanzados al por todo, cuando nada tienen para perder.
Tal es el caso del Sahel, donde miles de muyahidines no solo participan, sino que a la luz de resultados tras ya ocho años de guerra, y saben que los ejércitos occidentales no los pueden controlar y que con mejor preparación, paga y armamento apabullan descontroladamente a las fuerzas locales, que en el mejor de los casos apenas pueden resistir sus embestidas.
Por lo que para que no se repita “el efecto talibán”, en el Sahel, hablamos de una superficie más grande que Europa, por lo que Occidente deberá implementar medidas extremas, ya ese arco de conflictividad podría alcanzar dos polos muy activos en África Occidental, Boko Haram, que no solo opera en el norte de Nigeria, sino que cada vez con más frecuencia lo hace en Camerún, (Ver: Nigeria, la amplía estela del terror) y en oriente del continente, en la siempre critica Somalia, donde al-Shabbab, golpea desde la capital Mogadiscio, en el centro del país, y en vastas zonas rurales del sur del país e incluso con alguna frecuencia en Kenia,
Frente a esta realidad Estados Unidos y Francia las dos naciones de mayor actividad militar en África, tendrán que alentar al resto de sus socios de la OTAN y a Naciones Unidas, para que incremente su presencia no solo aportando ingentes cantidades de armamento, sino y fundamentalmente tropa propia para suplantar a los muy poco confiables efectivos de los ejércitos locales, como la fuerza del Grupo Cinco de Sahel (G5S) compuesta por hombres de Níger, Mali, Burkina Faso, Mauritania y el Chad, que no han logrado prácticamente ningún avance.
Dudar acerca de la implementación de medidas urgentes y extremas en referencia al Sahel, tendría connotaciones suicidas para los intereses occidentales.
Retrato de un espectro.
La crisis ya es inconmensurable para países como Burkina Faso, que apenas un año atrás, prácticamente no sufría consecuencias de la guerra que se libraba a pocos kilómetros de su frontera con Mali. Poco a poco la porosidad de esas fronteras han permitido que milicianos tanto del el Grupo Frente de Apoyo para el Islam y los Musulmanes o Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin que responde a al-Qaeda o el Daesh en el Gran Sahara, multipliquen sus operaciones en las provincias de Sum y Udalan, del norte burkinés, concentrado sus ataques esencialmente contra escuelas, lo que obligó el cierre de ciento de ellas, junto a la defección de sus maestros quienes son víctimas propiciatorias de los atacantes e iglesias cristinas donde se han producido masacres, ya que se atacan en plena misas. El último de estos ataques se produjo el pasado domingo 16 de febrero, en una iglesia protestante en el pueblo de Pansi en Yagha, una provincia volátil cerca de la frontera con Níger. . Aunque en las últimas semanas se registraron dos ataques explosivos contra mercados comunales, donde obviamente las víctimas también puedan ser musulmanas. Este marco de situación ha hecho que los desplazamientos de civiles se desde enero de 2019 a enero de 2020, sea de 700 mil personas, se estima que 150 mil en las últimas tres semanas, cuando antes de enero de 2019, los desplazados alcanzaban a las 65 mil almas. La mayoría de estos contingentes buscan llegar a las ciudades malíes de Andéramboukane y Ménaka. Donde ya había casi 8 mil desplazados provenientes de otras regiones de Malí.
La situación en Níger, no es mejor, donde 11 mil habitantes de zonas rurales fronterizas con Mali, han debido abandonar sus casas, y trasladarse  a otras poblaciones del sur de su país, En campamentos en las áreas cercanas a las ciudades nigerinas de Tillaberi y Tahona, hay cerca de 60 mil refugiados malíes y otros 82 mil llegados de localidades del interior de Níger. Mauritania ha debido recibir en la última semana mil desplazados llegados desde los poblados de Segou y Niono, en la región central de Mali.
Y en consecuencia de que ya los terroristas tienen campamentos en Mali muy cerca de la frontera Mauritania, se incrementa los ejercicios militares Flintlock (trabuco) que desde 2005, Mauritania realiza junto a los Estados Unidos. Esta nueva versión del Flintlock, comenzó el lunes 17 y se extienden hasta el día 28, junto a una treintena de países africanos y europeos, en Atar el centro-oeste del país en Nuakchot y Kaédi (Mauritania) y en la ciudad senegalesa de Thiès, con la asistencia de unos 1600 soldados, con la supervisión del Comando de los Estados Unidos para África (Africom).
A pesar de ellos y las declaraciones de Mike Pomeo acerca de que Estados Unidos, seguirá colaborando con los países africanos en su lucha contra el terrorismo, otras versiones señalan que esa asistencia esta cada día más cerca del fin, lo que sin duda aceleraría de manera absoluta “el efecto talibán”.
Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Iba a hablar de niñas y niños palestinos en la ONU, Israel me lo impidió


rebelion.org

Iba a hablar de niñas y niños palestinos en la ONU, Israel me lo impidió 

Ahmed Abdulkarim

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.
Bélgica cedió a la presión israelí para anular mi visita al Consejo de Seguridad. De esta manera ayudaron a socavar el trabajo de derechos humanos para los niños palestinos.
Fadi Ibrahim Abu Khusa -de cuatro años-  sostiene la foto de sus dos hermanos asesinados, Shahed (9) y Mohammed (2), en su casa en la aldea de Zawaida, en la Franja de Gaza, el 24 de febrero de 2015. Ambos niños fueron asesinados junto a  sus padres, Ibrahim y Sabreen, y otros 4 miembros de su familia en un ataque israelí en su casa el 30 de julio de 2014. Ibrahim y Sabreen fueron a la casa del padre de Sabreen una semana antes del ataque pensando que estarían más seguros. (Anne Paq / Activestills.org)
La semana pasada el Gobierno de Bélgica cedió a la intensa presión del Gobierno israelí y procedió a cancelar mi invitación para informar al Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York.
Irónicamente, la decisión de excluir mi voz como representante de Defensa Internacional de los Niños  de Palestina (DCIP), una organización palestina de derechos humanos, ejemplifica y refuerza el mensaje que había preparado para presentar ante el Consejo.
Fui invitado por la Misión Permanente de Bélgica ante la ONU a fines de enero para informar a los miembros del Consejo de Seguridad sobre las violaciones de los derechos de los niños en Israel y los territorios palestinos ocupados.
Bélgica, que ocupa la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad este mes, es líder de la agenda global de la ONU sobre los niños y los conflictos armados, y como tal quería destacar estos temas específicos durante la reunión mensual del Consejo sobre la cuestión de Medio Oriente y Palestina. Los belgas escribieron en su invitación que esta discusión centrada ayudaría a «enriquecer el debate» sobre Palestina.
Acepté con gusto. El hecho de que Bélgica estuviera dispuesta a invitar a una organización local palestina de derechos humanos como DCIP para informar al Consejo fue encomiable, ya que el espacio de la sociedad civil en la ONU se ha reducido durante años. Si bien me instaron a ser «equilibrado» en mi declaración (que había compartido con ellos para recibir comentarios), entendieron que los niños palestinos soportan abrumadora y desproporcionadamente la peor parte de los tipos de violaciones que intentaron resaltar.
Entonces comenzaron los problemas.
Tan pronto como los diplomáticos israelíes fueron informados de mi asistencia, Emmanuel Nahshon, el embajador israelí en Bélgica y Luxemburgo, solicitó -supuestamente- al Gobierno belga a principios de febrero que cancelara la invitación. El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí convocó al embajador adjunto de Bélgica en Israel, Pascal Buffin, en dos ocasiones separadas para que se opusiera formalmente a la invitación. Estas solicitudes fueron inicialmente rechazadas.
Los funcionarios israelíes y las organizaciones de derecha, como el ONG Monitor  y sus afiliados, posteriormente organizaron una campaña de desinformación política y mediática bien orquestada para presionar a los belgas para que capitularan.
Luego, hace cuatro días, recibí una llamada telefónica temprano por la mañana que me informaba de que Bruselas había decidido cambiar el evento del Consejo de Seguridad de una reunión abierta a una reunión cerrada, lo que significa que yo ya no participaría.
Campañas de difamación dirigidas
La aceptación de Bélgica de las demandas de Israel es un golpe frustrante y devastador. No solo es un acto vergonzoso de censura, sino que también aumenta los esfuerzos de larga data para deslegitimar el trabajo de derechos humanos y los principios básicos del derecho internacional en lo que respecta a los palestinos.
Durante las últimas dos semanas, me han llamado falsamente de todo, desde «activista antiisraelí extremo» y «propagandista estadounidense de segunda», hasta «partidario del terrorismo» y «terrorista diplomático».
El embajador de Israel en la ONU, Danny Danon, incluso escribió una carta al Secretario General de la ONU, Antonio Gutteres, llamando al DCIP «un brazo del FPLP (Frente Popular para la Liberación de Palestina) para promulgar el terror diplomático contra Israel», y agregó: “En un lugar que promueve la paz y la seguridad en el mundo no hay espacio para personas como Parker».
DCIP y otras organizaciones de la sociedad civil en Palestina e Israel han sido cada vez más señaladas y atacadas por funcionarios israelíes, ministerios del Gobierno y una creciente red de fuerzas sociales de derecha y nacionalistas en Israel, los Estados Unidos, el Reino Unido y en toda Europa. Una estrategia clave de estas fuerzas es lanzar campañas de difamación dirigidas y organizadas, basadas en una serie de acusaciones que intentan vincularnos con la legislación nacional contra el terrorismo para socavar nuestro trabajo.
Para DCIP específicamente, funcionarios como el Embajador Danny Danon, el Ministerio de Asuntos Estratégicos de Israel, el Monitor de ONG y los Abogados del Reino Unido para Israel (UKLFI) alegan que apoyamos y fomentamos más actos terroristas. Afirman cariñosamente que la junta de DCIP y los miembros del personal están «afiliados», «vinculados» o tienen «supuestos vínculos» con el PFLP.
En cambio no se presenta evidencia de cómo el trabajo de DCIP (nuestra investigación de campo, documentación, servicios legales y defensa) está de alguna manera involucrado en el apoyo a actos terroristas. Además las autoridades israelíes no han iniciado juicios ni imputaciones contra miembros de la junta o del personal del DCIP por tales acusaciones durante su tiempo en la organización.
En lugar de exigir a las autoridades israelíes que dejen de asesinar a los niños palestinos que protestan en Gaza, que pongan fin a los malos tratos y la tortura de los niños palestinos detenidos o responsabilicen a los perpetradores, estos actores están difundiendo información errónea destinada a silenciar, destituir y eliminar los derechos humanos legítimos, el trabajo y crítica de las políticas ilegales israelíes hacia los palestinos. Y desafortunadamente, a sabiendas o sin darse cuenta, gobiernos como el de Bélgica los están ayudando.
Fuera de la lista negra de la ONU
Entonces, si Bélgica no se hubiera derrumbado ante la presión, ¿qué no quería el Gobierno israelí que dijera hoy al Consejo de Seguridad de la ONU?
La niña palestina de cuatro años Shayma Al-Masri, que resultó herida en un ataque aéreo israelí que mató a su madre y a dos de sus hermanos, yace junto a su muñeca mientras recibe tratamiento hospitalario en la ciudad de Gaza, el 14 de julio de 2014. (Emad Nassar / Flash90)
Primero, utilizando en gran medida información verificada por la ONU, habría explicado cómo los niños palestinos se ven desproporcionadamente afectados por el conflicto armado a manos de las fuerzas israelíes. En segundo lugar, habría destacado cómo el persistente fracaso del Secretario General de las Naciones Unidas en responsabilizar a Israel ha fomentado la impunidad por violaciones tan graves contra los niños.
En mi planificada ponencia, ofrecía una solución. Cada año el Secretario General de la ONU presenta un informe al Consejo de Seguridad que detalla la situación de los derechos del niño en situaciones específicas de conflicto armado, incluidos Israel y el Estado de Palestina.
La Resolución 1612 del Consejo de Seguridad, adoptada en 2005, estableció formalmente un mecanismo de monitoreo y reporte basado en evidencia y liderado por la ONU sobre violaciones graves contra niños durante un conflicto armado. Las seis violaciones incluyen asesinatos y mutilaciones, reclutamiento de niños, violencia sexual, ataques a escuelas u hospitales, negación del acceso humanitario para niños y secuestro.
Cuando se descubre que las fuerzas o grupos armados cometen tales violaciones contra los niños, el Secretario General está obligado a enumerarlas en el anexo de su informe anual. Esta lista se conoce como la «lista negra» o «lista de la vergüenza» de la ONU sobre los derechos del niño.
El mecanismo ha demostrado ser una herramienta sólida para reforzar la protección de los niños durante los conflictos armados en la última década. Pero a pesar de los persistentes informes de agencias de la ONU como UNICEF y grupos locales como DCIP, tanto Guterres como su predecesor, Ban Ki-moon, se negaron a incluir a las fuerzas armadas israelíes en la lista negra.
Esto fue a pesar de que Ban Ki-moon, por ejemplo, señaló en su informe de 2014 que había habido un «aumento dramático en el número de niños muertos y heridos, especialmente en Gaza», con al menos 557 niños palestinos y cuatro niños israelíes asesinados y 4.249 niños palestinos y 22 niños israelíes heridos.
Si bien expresó su alarma ante la «escala sin precedentes e inaceptable» de destrucción y daños causados ​​por la operación militar de Israel ese año, aún omitió las fuerzas de Israel del anexo. Según se informa, cedió a la significativa presión de los Estados Unidos e Israel.
Defender el derecho internacional
La decisión de Ban Ki-moon y la continuidad de esa decisión por parte de Guterres han transformado efectivamente un fuerte mecanismo de rendición de cuentas en un proceso politizado donde los gobiernos poderosos pueden eximirse del escrutinio y las reglas del derecho internacional.
Como escribí en mi declaración preparada para el Consejo de Seguridad, la ausencia de Israel de la lista negra esencialmente le otorga «una aprobación tácita para continuar cometiendo impunemente infracciones graves del derecho internacional». Todavía estamos, hoy, lidiando con el impacto de esta decisión».
Los deudos llevan el cuerpo del niño palestino de 13 años Ahmed Sharaka, asesinado por las tropas israelíes alcanzado en la cabeza por una bala de metal recubierta de plástico, en el campo de refugiados de Jalazoun cerca de Ramallah, 12 de octubre de 2015. (Flash90)
Hoy esperaba reiterar un mensaje que Hagai El-Ad, Director Ejecutivo de la organización de derechos humanos B’Tselem, trajo al Consejo en 2018: Un orden internacional basado en normas no se presentará.
Para que la agenda de la ONU sobre conflictos armados y niños siga siendo relevante y creíble, es imperativo que el proceso de inclusión no otorgue una excepción a Israel por sus graves violaciones. Año tras año los niños palestinos deben lidiar con los fracasos impuestos por estos formuladores de políticas y, sin rendición de cuentas, estas violaciones continuarán sangrando un año tras otro.
Dados los ataques y campañas contra los defensores de los derechos humanos y de la sociedad civil palestina, las acciones de Bélgica son completamente irresponsables.
Cuando un supuesto representante de estos valores te evita sabiendo muy bien que puede convertirte en un objetivo, es desalentador ver que cede ante tanta presión. Esta falta de voluntad política asegura que la impunidad sistémica seguirá siendo la norma para los niños palestinos.
Brad Parker es asesor principal de política y defensa de Defense for Children International – Palestina. Sígalo en @baparkr.
Fuente: https://www.972mag.com/palestinian-children-security-council/
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Bernie Sanders hace fantasear con un “socialista” en la Casa Blanca


rebelion.org

Bernie Sanders hace fantasear con un “socialista” en la Casa Blanca 

 

 

Miguel Urbán, Amelia Martínez Lobo

Las primarias del Partido Demócrata en Nevada fueron una contundente confirmación del impulso que ha cobrado la postulación de Bernie Sanders para alzarse con la candidatura presidencial del partido de la oposición, tras alzarse con las preferencias en las convenciones de Iowa y Nueva Jersey.
La composición demográfica y geográfica de la victoria de Sanders no solo le coloca en cabeza de las primarias con claridad por primera vez, sino que arroja serias dudas sobre la viabilidad de las demás candidaturas. Ahora, las primarias se adentran en su semana definitiva, donde el voto de las minorías y los jóvenes serán factores determinantes para consolidar a un favorito.
Durante el último año, un ejército de cientos de voluntarios ha recorrido Nevada puerta por puerta (más de 500.000 visitas en persona, según la campaña) pidiendo el voto para Sanders. “Hemos juntado una coalición multigeneracional y multirracial que no solo ha ganado en Nevada, sino que va a barrer en todo el país”, dijo Sanders.
Las siguientes citas son en Carolina del Sur, donde no se puede ganar sin liderar el voto entre los afroamericanos. Y es será la última oportunidad del expresidente Joe Biden, al que las encuestas colocan primero en el Estado, con un 50% de apoyos.
Pero inmediatamente después, el 3 de marzo, se celebra el llamado supermartes, con primarias en 14 Estados que repartirán un tercio de los delegados demócratas que van a elegir al nominado presidencial en julio. Ese día votan California y Texas y se reparten 415 y 228 delegados respectivamente (Iowa tiene 41, por ejemplo).
Sanders, el socialista
Sanders, hoy senador por Vermont, ha logrado incorporar entre las anquilosadas corrientes políticas dominantes de su partido, un conjunto de reivindicaciones y propuestas englobadas en la definición de socialismo democrático y que hasta ahora fueron consideradas herejes por los aparatos que manejan los partidos estadounidenses.
La manipulación se entretiene permanentemente con centristas y moderados que advierten que si Sanders es el candidato, Trump ganará la relección. Viejos políticos , tanto republicanos como demócratas están resucitando esa antigua táctica de acusar de rojo a Sanders y los suyos.
En EEUU, el mero apelativo de liberal tiene un sentido peyorativo para imaginarios marcados y manipulados por las posiciones conservadoras,  el anticomunismo trasnochado y el verso de la liucha contra terrorismo y el narcotráfico. La plataforma de Sanders está orientada a la atención de las necesidades sociales de los más desfavorecidos. Y eso, para los cogollos partidistas, es políticamente impresentable.
Sanders, quien no cuenta con un sólido músculo financiero para llevar adelante su campaña, está aún lejos de lograr la postulación, pero va en buen camino, ,o que ha significado que las alarmas de la clase política de su partido, que no han entendido o que rechazan de lleno sus propuestas de la coalición multirracial y multigeneracional .
Sorprendentemente, hasta ahora las primarias han visto desaparecer prácticamente la campaña del exvicepresidente Joe Biden y como principal oponente a Sanders surge . Pete Buttigieg, un joven exmilitar y ex alcalde de una pequeña localidad de Indiana, quien ha logrado el respaldo de 20 delegados.
Uno de sus principales oponentes a Sanders es el multimillonario Michael Bloomberg, ex alcalde de republicano Nueva York, pero aún ni haber logrado, pese a sus recursos financieros y mediáticos, un solo congresista de los 1.990 que se requieren para la postulación.
Sanders es un socialdemócrata que ha definido su tipo de socialismo como algo que tiene sus raíces en las políticas del New Deal de Franklin Roosevelt. Estas mismas propuestas de Sanders hubieran sido calificadas como centristas hace 70 años, lo cual demuestra el giro a la extrema derecha en EU, desde que se impuso la agenda neoliberal con Ronald Reagan.
Las propuestas pueden preocupar a las cúpulas partidistas, que se han visto desbordadas por un creciente movimiento plural encabezado por una coalición de nuevas y viejas fuerzas –sindicalistas, altermundistas, activistas ambientalistas, defensores de derechos civiles, entre otros– que rechaza el consenso neoliberal de las últimas cuatro décadas, y que no les asusta declararse a favor de una opción socialista.
Paralelamente, se está abriendo paso un nuevo activismo de organización horizontal, impulsado por y desde las redes sociales, que no busca el “apoyo” de grandes corporaciones o capitalistas, sino que va por minicontribuciones participativas.
Las encuestas han sorprendido al establishment: el 70 por ciento de los millennials (nacidos en este milenio) dice que votaría por un socialista, y la mayoría de los demócratas afirman que favorecen el socialismo sobre el capitalismo.
Socialismo a lo gringo
En un país en el cual el concepto de socilaismo fue traducido como el enemigo durante más de un siglo (las primeras redadas masivas de migrantes en Estados Unidos fueron realizadas durante la Primera Guerra Mundial justo para expulsar a radicales extranjeros como Emma Goldman; en los 50 esta represión reapareció con el macartismo y la guerra fría), las definiciones son poco precisas.
Pero se puede afirmar, señala el analista David Brooks,  que es un rechazo al neoliberalismo y a favor de imponer los derechos sociales sobre los derechos del mercado; un concepto basado en la solidaridad social y la justicia económica. Sanders dice que el eje es que los derechos económicos son derechos humanos.
El socialismo estadounidense en su sentido más amplio, sin diferir entre los grupos más radicales y las reformistas, incluye un abanico muy amplio de corrientes, movimientos y figuras relevantes de la historia reciente estadounidense, como Martin Luther King, Albert Einstein, Helen Keller, la gran sindicalista minera Mother Jones, el filósofo afroestadunidense Hubert Harrison, la fundadora del movimiento de Trabajador Católico Dorothy Day, el autor Jack London, Pete Seeger, Joe Hill, Paul Robeson…
Tal vez sea efímera e ilusoria pero por ahora existe en torno a Sanders una incipiente rebelión tierna y feroz que se atreve a imaginar un país de pan y rosas para todos (frase de una líder socialista/anarquista estadunidense de 1911).
Mirko C. Trudeau . Economista del Observatorio de Estudios Macroeconómicos (Nueva York), Analista de temas de EEUU y Europa, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)
http://estrategia.la/2020/02/25/bernie-sanders-hace-fantasear-con-un-socialista-en-la-casa-blanca/
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Informe: Coronavirus es “inevitable” en EEUU aun lo niegue Trump

Informe: Coronavirus es “inevitable” en EEUU aun lo niegue Trump

  • Director del Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU. habla sobre COVID-19 en el Departamento de salud, 25 de febrero de 2020. (Foto: AFP)

Las autoridades de salud de Estados Unidos advierten de una mayor propagación del nuevo coronavirus dentro del país, mientras que la Casa Blanca lo desestima.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de EE.UU. advirtieron el martes de que es “inevitable” que nuevos casos de coronavirus surjan dentro del territorio estadounidense y afirmó su constante preparación para frenar esta enfermedad.
Al respecto, las autoridades han declarado el estado de emergencia en San Francisco (oeste de EE.UU.) por el denominado COVID-19. En la ciudad de Miami, ubicada en el estado de Florida, varios hospitales confirmaron su disposición para atender un eventual brote.
El diario local Washington Post anunció en su edición del martes que los líderes de salud expresaron advertencias similares a las del CDC a un grupo de senadores durante una sesión informativa a puerta cerrada. La legisladora Patty Murray (Washington) dijo que las autoridades aseguran que hay “una gran posibilidad de un brote extremadamente grave del coronavirus aquí en Estados Unidos”.

Según el diario capitalino, las autoridades de salud han informado que, de momento, EE.UU. tiene en depósito 30 millones de mascarillas de protección pero necesita otros 270 millones más, por lo que han instado al Congreso a aprobar un presupuesto de 2500 millones de dólares, solicitado por el Gobierno para combatir la propagación del coronavirus.
Entre tanto, la cadena local CNN, citando el mismo martes a Nancy Messonnier, directora del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias, del CDC, afirmó que en EE.UU. hay 57 personas diagnosticadas con el coronavirus.
Las advertencias de los funcionarios e institutos nacionales de salud norteamericanos, contrastaron notablemente con las evaluaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, y otros funcionarios de la Casa Blanca, que rechazan en gran medida las preocupaciones sobre la difusión del virus en EE.UU.
Durante su viaje al Foro Económico Mundial en Suiza en enero, Trump desestimó las preguntas sobre el impacto del coronavirus en los Estados Unidos.
“Lo tenemos totalmente bajo control”, dijo Trump a CNBC y, cuando se le preguntó sobre un caso confirmado en el estado de Washington, dijo: “Es una persona que viene de China. Lo tenemos bajo control. Va a estar bien”.
La Casa Blanca encubre la cifra exacta de los afectados mientras insisten en acusar a otros países, como a Irán, de no informar con transparencia sobre la difusión del virus en su territorio nacional.
Un medio estatal chino subrayó el lunes que Washington oculta a los estadounidenses la verdad sobre el contagio del coronavirus en su país.
Por su parte, la estación de televisión TV Asahi Corporation de Japón sugirió el sábado, en un informe, que el nuevo coronavirus podría haberse originado en EE.UU. El reporte arrojó la sospecha de que algunos de los 14 000 estadounidenses que murieron de influenza en la última década podrían haber contraído el coronavirus de manera desconocida, avivando así los temores y las especulaciones de que el nuevo COVID-19 podría haber surgido en el país norteamericano.
Los más de 80 000 casos a nivel mundial han llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a alertar a los países de que se preparen para una potencial pandemia.
msm/ncl/rba