Estos son algunos de los equipamientos con los que cuenta EE.UU. en el marco de su programa de defensa antimisiles.
La reciente prueba exitosa del sistema de defensa nacional antimisiles
de Estados Unidos, que por primera vez incluyó el derribo de un
simulador activo de un misil balístico intercontinental y el despliegue
de componentes de este sistema en Europa y el noreste de Asia, atrae la
atención, por lo cual el portal ruso
Lenta.ru ha recopilado datos generales sobre el estado de la defensa antimisiles de ese país.
La actual defensa antimisiles de EE.UU.
El objetivo principal de la defensa antimisiles es la detección temprana
del lanzamiento de misiles balísticos y el guiado de los
misiles-interceptores a sus blancos.
Mecanismo de funcionamiento
Los primeros en detectar los misiles que despeguen son los satélites
militares, que captan desde el espacio la radiación infrarroja que
emiten sus motores. En Estados Unidos hay dos tipos de satélites que son
responsables de este eslabón de defensa: los DSP y los SBIRS [más
modernos].
Además de detectar lanzamientos de misiles, los satélites de la familia SBIRS pueden realizar misiones de reconocimiento.
Tanto los DSP como los SBIRS son capaces de detectar de manera eficiente
los lanzamientos de misiles, incluyendo los de corto alcance, pero no
son un medio eficaz para el guiado antimisiles. Este problema lo deben
solucionar los satélites de la nueva familia STSS. En el 2009 fueron
colocados en órbita dos prototipos que han sido utilizados en las
pruebas de interceptación de misiles, pero EE.UU. ha abandonado la idea
de desplegar la agrupación de 30 satélites previstos de este tipo por
razones financieras.
A día de hoy, la designación altamente precisa del blanco de ataque la
asumen los radares con base en tierra, desplegados por todo el mundo.
Los radares estacionarios más grandes fueron construidos entre 1960 y
1980. Además, el sistema de defensa antimisiles de Estados Unidos puede
utilizar la información de radares extranjeros de fabricación
estadounidense: por ejemplo de Taiwán (China), Noruega o Catar [cuya
producción está prevista].
Como medios de detección de 'primera línea' se utilizan activamente los
radares marinos: el potente SBX, montado sobre una plataforma
petrolífera y numerosos radares AN/SPY-1 instalados en destructores y
cruceros. Después de la actualización de su 'software' estas naves
pueden llevar a cabo el guiado antimisiles, y no solo de aquellos que
portan los buques de guerra, sino los que cuentan con base en tierra.
SBX: radar de alerta temprana sobre plataforma petrolífera / Flickr / alirjd
También hay un radar AN/SPY-1 instalado en una base terrestre en Rumania, y se prevé la instalación de otro en Polonia.
Además de radares estacionarios, se pone práctica de forma activa el
despliegue de radares móviles, de los cuales destacan los AN/TPY-2
desplegados en Turquía, Israel, Corea del Sur y Japón.
'Ranking' y alcance antimisiles (de menor a mayor)
El MIM-104 Patriot es el 'menor' componente de defensa antimisiles de
Estados Unidos, pero este misil de corto alcance ha sido el único de
toda la gama antimisiles estadounidenses que han tomado parte en
combates. Está diseñado para interceptar misiles de corto alcance en la
trayectoria final.
Lanzamiento de antimisiles Patriot. / Wikipedia
Al resultar de eficacia reducida en la Guerra del Golfo en 1991, incluso
contra misiles obsoletos de producción soviética de la década de 1960,
este misil ha sido actualizado hasta la versión PAC-3, de 15-20
kilómetros de alcance.
El surgimiento del sistema de defensa antimisiles regional THAAD se
remonta a los programas de finales de Guerra Fría, pero el desarrollo de
este sistema recibió un gran impulso durante la operación 'Tormenta del
Desierto'.
La misión principal del THAAD es la protección no de una base específica
militar o grupo de tropas, sino de un área comparable con el teatro de
una guerra local: su alcance de actuación anunciado llega a 200
kilómetros.
El sistema ha sido diseñado para derribar misiles de corto y medio
alcance a gran altura, incluyendo altitudes estratosféricas. Una batería
THAAD incluye seis lanzadores con ocho misiles cada uno y un radar
AN/TPY-2, que también puede utilizarse formando parte del sistema de
alerta temprana a nivel global.
La primera batería del THAAD alcanzó la capacidad operacional en el
2008. Las baterías de este sistema están desplegadas, además del
territorio nacional, en la isla de Guam (en el océano Pacífico) y en
Corea del Sur (este año).
Históricamente este no era un sistema de misiles, sino un sistema naval de control e información.
En actualización constante desde la década de 1960, el sistema ahora
controla el armamento tanto defensivo como ofensivo de los destructores y
cruceros de la Armada estadounidense. La tarea principal del sistema
Aegis siempre ha sido la protección de los grupos de combate de
portaaviones de un ataque masivo de misiles antibuque soviéticos en todo
el rango de velocidades y alturas.
Lo complicado de esta tarea ha planteado requerimientos muy elevados en
cuanto a velocidad de respuesta, el número de objetivos a seguir y
potencia de radares a bordo. De este modo, no es de extrañar que se
decidiera utilizar un sistema de tales características en la defensa
antimisiles del país. A día de hoy el Aegis, junto con sus sistemas
antimisiles correspondientes, está instalado en 28 destructores clase
Arleigh Burke y cinco cruceros clase Ticonderoga. Además de ellos, está
presente en los destructores japoneses tipo Kongo y Atago.
Un antimisil SM-3 lanzado desde el crucero de misiles USS Shiloh. / SM-3 / Reuters
Sus misiles son SM-3, las modificaciones modernas Block IA/B, capaces de
interceptar misiles balísticos de corto y medio alcance. En febrero del
2017 se efectuó la primera prueba exitosa de intercepción por parte de
la versión más avanzada del Block IIA con capacidad potencial de
destruir misiles balísticos intercontinentales.
- El sistema GMD, futura joya de la corona y protagonista de recientes pruebas
El componente más ambicioso e importante del sistema de defensa nacional
antimisiles de Estados Unidos es el denominado 'sistema de defensa
antimisiles con base en tierra' (GMD, según sus siglas en inglés) que
está concebido para destruir misiles balísticos intercontinentales en el
momento en que todavía se encuentren en el espacio y no hayan empezado a
caer en picado a gran velocidad sobre su objetivo.
El sistema, todavía en desarrollo pero cuyas pruebas terminaron con
éxito el 30 de mayo de este año, incorpora misiles interceptores GBI con
la ojiva EKV (Vehículo Exoatmosférico de Destrucción, 'Exoatmospheric
Kill Vehicle', en inglés).
Este misil de tres etapas usa combustible sólido y ha sido desarrollado a
partir del cohete comercial Pegasus. La ojiva EKV está desprovista de
carga explosiva y destruye a sus blancos por impacto directo, para lo
cual dispone de sus propios medios de detección y guiado en la etapa
final.
El principio de funcionamiento del sistema es el siguiente: el radar con
base en tierra PAVE PAWS o su análogo naval SBX detecta un misil
balístico y transmite datos al sistema GMD, el cual lanza un
misil-interceptor con base en un silo. Cuando este cohete entra en el
espacio, del portador se separa el EKV (Vehículo Exoatmosférico de
Destrucción), el cual, mediante sus propios radares incorporados y
sensores instalados en tierra, se guía hacia el objetivo.
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