Trump y el apoyo de Pakistán a los yihadistas, por Thierry Meyssan
Thierry Meyssan,Red Voltaire
8-11 minutes
En
aparente contradicción con sus compromisos electorales, el presidente
Donald Trump anunció el despliegue de refuerzos militares en Afganistán.
El proyecto de Donald Trump de modificar la política
exterior y militar de Estados Unidos para llevarla del imperialismo a
la cooperación comienza a fructificar. Desde sus discursos en Riad y
Bruselas, en mayo pasado, casi todos los países musulmanes –exceptuando
Pakistán, Qatar, Sudán y Turquía– han cesado su respaldo a la multitud
de grupos yihadistas surgidos del seno de la Hermandad Musulmana.
Al mismo tiempo, hasta la OTAN ha comenzado a combatir los yihadistas
que hasta ahora había respaldado en varios teatros de operaciones.
Si bien en los últimos 3 meses la situación ha mejorado
considerablemente en Irak, Libia y Siria, no sucede lo mismo
en Afganistán, donde sigue deteriorándose.
Es necesario recordar que, en total contradicción con
las tranquilizadoras declaraciones de los presidentes Bush hijo y Obama,
la presencia de las tropas de la OTAN en Afganistán, desde hace
16 años, no sólo no ha erradicado a los talibanes sino que ha hecho
cada vez más precaria y peligrosa la vida de la población civil.
Atentados y combates provocan hoy en Afganistán más muertes que en el
pasado, en comparación tanto con el periodo comunista como con
los tiempos del régimen islámico.
Todos estaban por tanto a la espera de las decisiones de Donald Trump
en relación con ese país. Los estadounidenses quedaron tremendamente
impresionados con las revelaciones de Michael Hastings sobre el manejo
de la situación en Afganistán [1].
Así llegaron a la conclusión de que, al contrario de lo que afirma
la retórica de consenso, la causa principal de los problemas actuales
en Afganistán es la prolongada presencia de tropas estadounidenses en
ese país. Esa idea se difundió a través del film de David Michod, que
llevó a la pantalla el trabajo de Hastings en War Machine (Máquina de guerra).
Esa película muestra al general estadounidense Stanley McChrystal
(interpretado por Brad Pitt) explicando a los campesinos afganos
su deseo de «ganarse sus corazones y mentes»… matando a sus vecinos.
En ese contexto, la prensa estadounidense –y, por imitación,
la prensa de los países occidentales– acogió el anuncio del envío de
refuerzos a Afganistán como un viraje de Donald Trump en relación con
la política que había anunciado durante su campaña electoral y como una
muestra de su supuesto alineamiento con la política de sus predecesores
Bush hijo y Obama. En efecto, durante su campaña electoral, Trump había
anunciado su intención de retirar las tropas estadounidenses de
Afganistán.
Existen, en ese aspecto, dos errores de interpretación: el primero es
una interpretación errónea de la opinión de los estadounidenses,
el segundo es un error de interpretación sobre el objetivo del
presidente Trump.
Los electores de Trump votaron por él para poner fin a la política terrorista de Bush hijo y Obama
Los comentaristas de moda no han admitido nunca la posición antiimperialista de Donald Trump y han calificado su política de «aislacionista», lo cual no es.
Un estudio de los profesores Douglas Kriner y Francis Shen, publicado
en junio, muestra que los condados donde se registraron más votos
a favor de Trump son precisamente los que cuentan las mayores cifras de
militares muertos en Afganistán e Irak [2]. El apoyo popular al hoy presidente de Estados Unidos no tiene mucho que ver con la llamada rebelión de los «hombres blancos desclasados»,
de la que tanto se ha hablado, sino con la depresión de las familias
estadounidenses que han perdido uno de sus hijos, jóvenes que creían
luchar por la democracia y que murieron en esos países para imponer allí
el caos.
Eso quiere decir que los electores de Trump no son «aislacionistas».
Son perfectamente capaces de asumir el envío de refuerzos a Afganistán
si comprenden y comparten la finalidad de esa decisión, o sea
si Washington cambia de política.
Trump contra la manipulación del terrorismo que aplicaron sus predecesores
En su discurso a las tropas, transmitido en vivo por televisión el 21
de agosto, el presidente fue explícito sobre su estrategia: cortar todo
apoyo estatal al terrorismo [3]. En Afganistán, se trata de cortar la ayuda de Pakistán a los talibanes y a los yihadistas en general.
Por su parte, el consejero presidencial de seguridad nacional,
general H. R. McMaster, declaró a la prensa que la administración Trump
no quiere convertir Afganistán en un «Estado a la imagen de Estados Unidos»
sino respetar la cultura de ese país, declaración que sale al paso
no sólo a las obsesiones del general Stanley McChrystal sino también a
las manipulaciones de la CIA.
El comandante de las tropas de Estados Unidos y la OTAN
en Afganistán, general John W. Nicholson, indicó mientras tanto que ya
no tiene instrucciones de combatir a los talibanes sino de atraerlos a
la vida civil [4].
Es importante observar que el presidente Trump ha confiado esa misión
a sus tropas, no a las de la OTAN. Pudo haber solicitado la cooperación
de la alianza atlántica, pero prefirió no hacerlo porque no está seguro
de las intenciones de sus aliados.
El caso particular de Pakistán
Para conferir una identidad a Pakistán, cuyo territorio
los británicos arrancaron a la India agitando la supuesta amenaza de un
Estado confesional hindú, la CIA envió a ese país uno de sus agentes:
Said Ramadán. Este difundió allí la doctrina de la Hermandad Musulmana.
Posteriormente, con ayuda de Abul Ala Maududi, Said Ramadan constituyó
en Pakistan la milicia de la Jamaat-i-Islami, que redactó
la Constitución pakistaní.
Cuando el consejero estadounidense de seguridad nacional Zbigniew
Brzezinski decidió derrocar el gobierno afgano aliado de la URSS,
recurrió a la Hermandad Musulmana y esta envió a Osama ben Laden y sus muyahidines.
Simultáneamente, derrocó en Pakistán a Zulfikar Alí Bhutto y puso en el
poder al general Muhammad Zia-ul-Haq. Este último era miembro de la
Jamaat-i-Islami, la rama pakistaní de la Hermandad Musulmana [5].
Desde entonces, y a pesar de alguna que otra peripecia, Pakistán
ha servido de base de retaguardia a los yihadistas, no sólo para
la acción de estos en Afganistán sino también para las que realizan por
todo el mundo. Sin embargo, a fuerza de participar en el doble juego de
los anglosajones, el Estado pakistaní ha sufrido un grave proceso de
descomposición.
En respuesta a esa situación, China ha iniciado un amplio programa de
ayuda a Pakistán, donde invertiría 50 000 millones de dólares.
Actualmente, 3 000 chinos están construyendo rápidamente el tramo
pakistaní de la «ruta de la seda», mientras que Pekín va armando
el país. La influencia estadounidense está por tanto en pleno retroceso,
a pesar de los 30 000 millones ya invertidos allí por Washington desde
los tiempos de Bush hijo.
En los últimos meses, Nawaz Sharif, el primer ministro islamista
de Pakistán, sucesor del general Zia-ul-Haq, se ha visto cuestionado
a causa del viraje de su padrino, Arabia Saudita. Fue bruscamente
destituido bajo la acusación de evasión fiscal, basada en los Panama papers, después de haber difundido una serie de documentos falsos para tratar de justificarse, y lo sustituyó «temporalmente»
Shahid Khaqan Abbasi, cuyo padre por alianza dirigía los servicios
secretos pakistaníes en tiempos de la guerra secreta contra los
comunistas afganos. Después del discurso del presidente Trump, Abbasi
viajó apresuradamente a Riad, el 23 de agosto, donde fue recibido por
el príncipe Mohammed ben Salman, rey de facto de Arabia Saudita,
quien le ordenó cooperar con Washington, actitud confirmada de inmediato
por el embajador pakistaní en Washington [6].
Es poco probable que el hermano de Nawaz Sharif, Shehbaz Sharif, sea
designado primer ministro en septiembre. Shahid Khaqan Abbasi debería
mantenerse en ese cargo al menos hasta las elecciones generales de 2018,
gracias al doble respaldo de Arabia Saudita y Estados Unidos. Habrá que
ver si en los próximos meses cumple sus promesas en materia de lucha
contra los yihadistas.
Incidencia sobre la India
Desde el punto de vista pakistaní, las cosas parecen difíciles de
manejar. En 1893, sir Mortimer Durand trazó la frontera entre Afganistán
y el actual Pakistán, dividiendo las tribus pashtunes entre los dos
países. Durante la guerra secreta contra los comunistas afganos,
los anglosajones empujaron los servicios secretos de Pakistán a utilizar
esa etnia, de la que provienen los talibanes. Por consiguiente, cuando
los indios trataron de desempeñar un papel en ese teatro de operaciones,
se apoyaron en otras etnias, principalmente en los tayikos. Teniendo
en cuenta que si Pakistán se aleja de Estados Unidos, la India se aleja
de Rusia para acercarse a Israel –que se ha convertido en su principal
proveedor de armamento–, Donald Trump recurrió a Nueva Delhi para
presionar a Islamabad.
Este breve recuento de los hechos permite llegar a la conclusión
de que el presidente Trump no ha modificado su política ni adoptado la
que aplicaron Bush hijo y Obama. Trump sigue adelante con su propia
política contra los yihadistas, en evidente coordinación con Moscú
y Pekín.
La estrategia electoral de Mauricio Macri:
nacionalizar la campaña, polarizar más contra Cristina Kirchner y no
hablar de recortes del gasto
Por Martín Dinatale mdinatale@infobae.com
7-9 minutes
El
Prresidente cree que Cambiemos debe llevar el discurso nacional a las
provincias. La puja contra la ex mandataria y la poda del Presupuesto
2018, otras claves de cara a octubre
Nacionalizar la campaña electoral, profundizar la polarización con
Cristina Kirchner y evitar menciones a los recortes que prevé el
presupuesto 2018. Bajo estas directivas precisas del presidente Mauricio
Macri, el Gobierno se apresta a encarar desde este martes la
campaña electoral de octubre con el firme objetivo de conseguir muchas
más victorias que la cosechadas tras las PASO.
El Presidente, los ministros, secretarios de Estado, funcionarios de
segundas líneas, legisladores y candidatos de Cambiemos formarán en su
conjunto como parte de la tropa oficialista encaminada a dar un "fuerte batacazo",
como dicen en la Casa Rosada, al peronismo y en especial a Cristina
Kirchner. Ayer hubo reuniones febriles en Balcarce 50 para empezar a
delinear los planes proselitistas que se vienen y Macri terminará esta
mañana de bajar a sus ministros la estrategia electoral en una reunión
ampliada del gabinete nacional que se hará en la Casa Rosada.
Según confiaron a Infobae
diversas fuentes del Gobierno, la intención oficial es dividir en dos
partes el trabajo para las semanas que quedan hasta el 22 de octubre:
por un lado, los funcionarios se abocarán en una primera etapa a la
gestión concreta de gobierno y en una segunda parte, más cerca de los
comicios, habrá actividades concretas de campaña proselitista con actos y
recorridas.
Dentro de este esquema de trabajo, tanto Macri como el gurú ecuatoriano Durán Barba y los ministros creen que la mejor estrategia electoral será profundizar la polarización con Cristina Kirchner y nacionalizar el discurso electoral.
En el Gobierno apuestan a una campaña con Cristina Kirchner como blanco (Nicolás Aboaf)
"Enfrentarse con Cristina y elegirla como blanco de ataques electorales
ignorando al resto de las fuerzas nos dio resultados positivos en
varias provincias, por lo que no vemos que haya que modificar esta
estrategia ahora", dijo un encumbrado funcionario que tiene despacho
cerca del Presidente. Esta polarización contempla dejar en un segundo
plano a Sergio Massa y Florencio Randazzo por un simple motivo: en
el Gobierno están convencidos de que los votos de estos peronistas
podrían ir a las filas de Cambiemos en la gran mayoría si el votante del
PJ rechaza a Cristina y no la quiere volver a ver como alternativa de
poder en las presidenciales de 2019.
Este plan está atado a una estrategia de nacionalización de la campaña
en contra de la provincialización del discurso electoral que buscarán
liderar varios gobernadores del PJ a los que no les fue bien en las
PASO. "Hay que tratar de mostrar la obra pública nacional y evitar que
el discurso cerrado de los gobernadores empañe a nuestros candidatos",
destacó un ministro a Infobae.
En este sentido, el Gobierno ya observa algunos gestos de este esquema
de provincialización de la campaña en varios distritos. Por ejemplo,
ayer el gobernador de La Pampa, Carlos Verna, destituyó de la Policía
provincial a dos comisarios mayores que en 2010 habían sido condenados
por delitos de lesa humanidad cometidos en esa jurisdicción durante la
última dictadura. Esto fue visto como una muestra desesperada de poder
de un gobernador peronista que en las PASO perdió ante Cambiemos. El de
La Pampa no es el único caso. La legislatura de Río Negro prevé tratar
el viernes próximo el proyecto de ley del Poder Ejecutivo provincial
para prohibir la instalación de una central nuclear en esa provincia,
dejando de lado el convenio suscripto en mayo entre el distrito y el
gobierno nacional para construir una nueva generadora de electricidad.
Con ello, el gobernador ex kirchnerista Alberto Weretilneck intenta
deslegitimar la obra pública nacional en detrimento de las supuestas
bondades de su gestión.
En Neuquén, el diputado nacional y candidato a renovar su banca por
Unidad Ciudadana de Neuquén, Darío Martínez, convocó ayer a quienes no
están de acuerdo con Macri a votarlos el 22 de octubre, "para ponerle un
límite a las políticas nacionales". Y el gobernador de Neuquén, Omar
Gutiérrez, afirmó que las PASO son "un gastadero de plata inútil" y
aprovechó para señalar que su partido, el Movimiento Popular Neuquino
(MPN), "ganó la elección por equipos".
Macri reforzará la campaña en Tucumán, donde José Cano cayó frente al peronismo
Con
fuego de campaña nacional Macri buscará reforzar aquellos distritos en
los que a Cambiemos les fue muy bien como Córdoba, La Pampa, San Luis, y
Entre Ríos. Pero también el Presidente estará en aquellas provincias en
las que Cambiemos no obtuvo buenos resultados precisamente porque
limitó la campaña al ámbito local. Este es el caso concreto de
Tucumán donde José Cano decidió enfrentar al peronismo de Juan Manzur.
Para contrarrestar el esquema provincial de campaña, Macri
viajará allí el viernes con el ministro de Transporte Guillermo Dietrich
para inaugurar una remodelación del aeropuerto de San Miguel de Tucumán.
En Santa Fe también habrá recorrida de ministros y del Presidente para
apuntalar el voto de Cambiemos que quedó a solo un punto y medio del PJ.
Algo similar ocurrirá en Tierra del Fuego, Chubut y Buenos Aires. Esta
última provincia será crucial para potenciar la campaña nacional ya que
allí Cambiemos se juega a todo o nada en la pelea contra Cristina
Kirchner. Por esto, la gobernadora María Eugenia Vidal se pondrá al
frente de la campaña con Macri y juntos mostrarán obra pública nacional
en todo el conurbano bonaerense.
El
ministro del Interior Rogelio Frigerio forma parte de esta estrategia
de nacionalización de campaña que estará acompañada de una
profundización de los planes de vivienda, programas de agua potable,
cloacas, el Procrear ampliado para la compra de casas y planes para
incentivar el consumo masivo.
Claro que no todo será un baño de flores en el camino electoral hacia
octubre. En medio de ello, el 15 de septiembre, la Casa Rosada llevará
al Congreso el proyecto de ley de Presupuesto 2018, donde están
contempladas las metas fiscales del año que viene y también los
recortes. Pero Macri les tiene prohibido a sus funcionarios hablar de la
poda que se viene y mucho menos en campaña.
"El presupuesto del año que viene prevé techos y algunos recortes pero
esto hay que mostrarlo como un saneamiento del déficit de las cuentas
nacionales y no como algo malo", se sinceró ayer un funcionario de
Desarrollo Social. En rigor, este ministerio es el que menos recortes
quiere instrumentar Macri para el año que viene. Aunque en todas las
carteras habrá una guadaña del gasto público ya que el Gobierno quiere
cumplir, como ayer dijo el ministro Nicolás Dujovne, "con las metas
fiscales de un país serio". Esto prevé una baja de al menos un punto en
el déficit primario nacional. En otras palabras: recorte de fondos, menos partidas y eventualmente una nueva limpieza en el personal estatal para el 2018.
Pero de estos temas "poco atractivos" nada se espera que hablen los
funcionarios del Gobierno. Mejor –razonan en la Casa Rosada- será
nacionalizar la campaña y hablar mal de Cristina Kirchner.
En beneficio de los
habitantes de esa península, sería de desear que ese cáncer que lo
corroe por dentro avance con la mayor celeridad posible.
Recientemente los
emisarios del Instituto Republicano Internacional, dirigido por el
senador John McCain, visitaron la ciudad ucraniana de Jersón y la base
del batallón Asker de la ONG Congreso del Pueblo Tártaro (Medzhlís) de
Crimea, organización que fue prohibida en Rusia a finales de abril por
el Tribunal Supremo de Crimea.
El politólogo ruso
Alexandr Perendzhiev, entrevistado por el diario Svobodnaya Pressa,
considera que los estadounidenses están estudiando los recursos que hay
en la zona y que son necesarios para desencadenar una guerra de sabotaje
contra la península de Crimea.
"Todo el tiempo se trata
de la toma por la fuerza de Crimea, ellos no dejan esta idea. Las
personas que piensan en que los estadounidenses quieran devolver Crimea a
Ucrania se equivocan. Ellos buscan hacerse con el control sobre la
península. Hace cinco años, grandes recursos fueron asignados para eso.
Pero de repente Crimea se reincorporó a Rusia. Es la razón por la que
bajo distintos pretextos EEUU está levantando su centro de operaciones
en la base naval en Ochákovo. Quieren desencadenar una guerra contra
Rusia pero que no se libre de forma directa, sino por medio de realizar
actos de sabotaje a manos de los integrantes del Medzhlís", dijo.
El politólogo destacó
que los estadounidenses nunca han actuado de forma directa, sino a
través de las organizaciones no gubernamentales para que nadie pudiera
culpar de nada al Estado.
Recientemente, el
diputado de la Duma de Estado (Cámara baja del Parlamento ruso) Ruslán
Balbek advirtió que Rusia debería esperar nuevas provocaciones.
Sólo tenemos una cosa clara respecto a los atacantes: no han sido
los mercenarios del Estado Islámico pagados por EE.UU. y sus socios. Una explosión se ha producido este martes cerca de la embajada de Estados Unidos en Kabul, capital de Afganistán. El portavoz del Ministerio de Interior afgano, Nayib Danish, ha
dicho que la explosión ocurrió en la entrada de una sucursal del Banco
de Kabul, no lejos de la embajada, según la agencia británica de
noticias Reuters. De acuerdo con los representantes del Ministerio de Salud afgano
citados por la cadena local Tolo News, el incidente se ha cobrado la
vida de una persona y ha dejado ocho heridos. Ha explicado que los edificios cercanos al banco en la Plaza Masud
han sufrido daños considerables. Hasta el momento, ningún grupo ha
reivindicado la autoría del ataque. Hispan TV
El único presidente del Gobierno que se ha sentado en el banquillo, Mariano Rajoy (PP), tendrá que volver a dar la cara ante los españoles en el Congreso de los Diputados. Aquella comparencia en la Audiencia Nacional ya supuso una auténtica desvergüenza para España en todo el mundo,
que asistió ojiplático cómo el popular se tomó a broma su declaración.
Mañana miércoles y aunque es cierto que no podemos esperar mucho de esa
comparecencia en un Pleno Extraordinario, al menos no tendrá entre sus aliados a quien veta preguntas incómodas -otra cosa es que las responda.
El Partido Popular (PP) jamás ha colaborado con la justicia en lo que a la trama Gürtel se refiere.
Imaginen, que el juez hubo de expulsar a la formación de la causa
porque estaba utilizando su posición en la acusación para boicotear el
proceso… Desde Génova se han puesto todas las trabas posibles para esclarecer la verdad, hasta el punto de destruir pruebas (los famosos discos duros). En cuanto a las comparecencias, Rajoy nos quiso tomar el pelo pero le salió mal y finalmente hubo de desplazarse hasta la Audicencia Nacional.
Ahora, el vicesecretario general del PP, Fernando Martínez-Maillo, considera que, con “la que está cayendo en España”, resulta “extraterrestre” que Rajoy dé explicaciones en el Congreso sobre la financiación ilegal del PP. Lo que resulta, no ya extraterreste, sino un nuevo insulto a la democraciapor parte de los populares
es que haya que obligar al presidente a que rinda cuentas, en lugar de
hacerlo voluntariamente. En suma, un presidente indigno de su cargo.
Lo que es un escupitajo al sentido común y la decencia es que Martínez-Maillo reste importancia a la financiación ilegal del PP en el año 2000. Y lo es porque, además, Rajoy conocía el presupuesto de esa campaña como director de la misma que era,
porque el Tribunal de Cuentas entonces ya alertó sobre lo irregular de
las donaciones… Pero obtener la mayoría absoluta era más importante y, como
es norma en el PP, éste utilizó la democracia mientras servía para sus
fines y, cuando ésta le estorbó, la apartó a un lado. No jugó limpio.
Sin aquella financiación ilegal en campaña, ¿habría obtenido la mayoría absoluta? Quizás no, quizás nos podríamos haber ahorrado entrar en la guerra de Irak en 2003,
aquella que se inventaron Bush, Blair, Aznar y Barroso y que aun a día
de hoy no han sido juzgados como los criminales de guerra que a mis ojos
son. De aquella guerra, no lo olvidemos tampoco, es de donde surgió
ISIS… así que, quizás, señor Martínez-Maillo, no es tan extraterreste
que Rajoy dé la cara en el Congreso porque la financiación
ilegal de aquellas elecciones y lo que aconteció en Las Ramblas no está
tan desconectado como ustedes nos quieren hacer ver.
Creánme que esta reflexión no es fruto de malabares históricos, que
no es en absoluto una conexión descabellada ni artificial. Es lo que es.
Aunque no hubiera participado Aznar en aquella guerra -con la oposición
en bloque en la mayoría de la ciudadanía española-, seguramente EEUU y
Reino Unido habrían continuado igualmente con su guerra inventada, pero,
al menos, España no quedaría para la Historia como corresponsable de aquella mascacre y de todo lo acontecido después.
Barcelona
no queda demasiado lejos ni geográfica ni políticamente. Por lo que
todo lo que allí suceda tendrá cierta repercusión en Euskal Herria. Ni
que decir tiene que los recientes atentados yihadistas la ha tenido.
Hace tiempo el gobierno vascongado del PNV entregó 800 millones de
pesetas a las autoridades kurdas en el exilio de ayuda humanitaria.
Noble gesto internacionalista seguro que afirmarán muchas personas al
tener constancia de ello. Claro que, igual no saben que la ayuda
humanitaria era requerida por la catástrofe producida mediante bombas de
marca expal (explosivos alaveses). La maniobra de “caridad” tenía como
objetivo tratar de maquillar los nuevos contratos de expal, de
exportaciones de armas para el gobierno turco. O sea, que mientras se
hace campaña por la paz y la caridad, el gobierno vascongado estaba
subvencionando a las empresas vascas de armamento que era usado luego en
los ataques imperialistas. Por lo que si se restan esos 800 millones de
los miles de millones en ganancias sale bien la jugada. Un
parlamentario jeltzale al calor de estas subvenciones llegó a decir que
“las armas en sí no matan, mata quien las usa”.
Hay que decir que mientras las escenas de pánico se sucedían por la
rambla de Barcelona, miles de toneladas de explosivo han partido de
Euskal Herria en los últimos meses con destino a Oriente medio. Rumbo a
Arabia saudí, la meca ideológica del yihadismo ultraderechista que
supone el wahabismo. La burguesía vasca y sus representantes políticos
que promocionan y subvencionan la industria militar que opera en Euskal
Herria no pueden decir que son ajenos al conflicto en Oriente medio,
pues su industria no solo está haciendo la guerra (confeccionan y
trasladan explosivos) sino sacando beneficio de ella y sin mancharse
sobre terreno. Al mismo tiempo poniendo en peligro a la sociedad vasca
al participar de unas guerras que nunca hemos declarado ni querido.
Es por esto que cuando la burguesía vasca ve que los atentados
yihadistas empiezan a acercarse hablan de mejorar y reforzar la policía.
Nunca de eliminar su colaboración armada del conflicto de Oriente medio
ni de una práctica democrática básica de dejar en paz a los pueblos del
mundo ni mucho menos de una práctica internacionalista de solidaridad. Y
es que la no colaboración con la guerra imperialista ni sus
ramificaciones yihadistas, la defensa de la autodeterminación e
independencia de todos los pueblos y unas relaciones internacionales
basadas en la solidaridad y no el lastimoso y explotador lucro a
cualquier precio es el camino y no la policía. La policía solo es una
extensión armada para defender precisamente ese lucro sacado fuera o
dentro.
Este bucle infame que crea problemas mientras se saca beneficio
económico para después vender soluciones militares o policiales que no
solucionan nada al pueblo sino que agravan las condiciones de la clase
trabajadora vasca o de cualquier otro lugar es el que hay que romper
para garantizar no solo la seguridad sino unos mínimos de libertad.
Ante el atentado yihadista había una oportunidad desde Euskal Herria
para ir rompiendo ese bucle. Pero la clase política una vez más ha hecho
la del avestruz y la de “esto no va conmigo”. Sin embargo, lo más
significativo ha sido ver a EH Bildu plegarse a la ola reaccionaria del
discurso policial, incapaz de salirse del “guión anti-terrorista” del
estado lo que le ha llevado a aplaudir a las FSE, a la policía
autonómica española y a legitimar los valores “constitucionales”
mientras hacía apología de la violencia de estado y de la ejecución
extra judicial. Tantas veces cometidas por las FSE en Euskal Herria.
Y es que una cosa es oponerse a la violencia del oprimido y oprimida o
rechazar la historia armada de la insurgencia vasca pero otra muy
diferente es además de eso legitimar a la violencia de estado y sus
cuerpos policiales. EH Bildu podrá decir que desprecia la violencia del
oprimido y oprimida pero lo que nunca podrá decir más es que hace lo
mismo con la violencia de estado. O eso es lo que se desprende de los documentos que firma.
Las consecuencias que buscan los que están tras los atentados
yihadistas, que no solo son los yihadistas, es imbuir a las sociedades
en espirales reaccionarias. Y es una espiral reaccionaria dejarse llevar
por la reacción española.
Claro que todo tiene su sentido. Serán relativamente pocas las
personas simpatizantes de EH Bildu que apoyen muchos de los manifiestos
que firman sus teóricos representantes. Como es el caso de la reciente
firma de la declaración reaccionaria y policial del congreso español,
pero cobra su verdadera dimensión cuando en realidad estos “guiños”
continuados a ciertos poderes del estado y autonómicos están enmarcados
en ganar puntos para que les dejen gestionar a la policía autonómica
española y las cárceles en Euskal Herria junto al PNV. Para ello hay que
hacerse “respetable” y “democrático”. Lo que parece que no se da cuenta
EH Bildu es que legitimar a la ertzaintza o al “sistema” deja a gran
parte de sus bases inactivas y desorientadas sin contar que esa supuesta
estrategia ya la inventó el PNV y EE hace décadas y desde luego que su
camino no estuvo ni está en la dirección de la independencia y el
socialismo sino en el de la integración.
Al Yazira acusa a Arabia Saudí y EAU de entregar armas al EI
La
cadena televisiva qatarí Al Yazira reprodujo la investigación de una
periodista búlgara sobre la entrega de armas al EI por diversos medios e
intermediarios de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
De
acuerdo con la reportera Dilyana Gaytandzhiev, esos dos países árabes
utilizaban un transportista de Azerbaiyán para trasladar a Siria e Iraq
gran cantidad de armamento fabricado en países de Europa oriental.
El
informe de la periodista también señala al Ejército estadounidense y de
otros Estados occidentales como clientes de la compañía estatal azerí
Silk Way Airlines para transportar armas que terminaron en manos del
grupo terrorista EI y de otros grupos de igual estilo en África.
En
el reporte noticioso, Gayhtandzhiev escribió que al menos 350 vuelos
diplomáticos de Silk Way Airlines llevaron armas hacia conflictos
bélicos durante los últimos tres años.
La pesquisa incluye
documentos filtrados sobre las rutas de vuelo y las armas de aquellos
vuelos diplomáticos, lo cual se comprobó al descubrirse morteros y
granadas antitanque hallados por el Ejército iraquí en un almacén del EI
en Mosul.
En 2016 y en lo que va de este año, asegura la
periodista, se realizaron 23 vuelos desde Bulgaria, Serbia y Azerbaiyán
hacia Yeddah y Riad cargados con armas no reglamentarias para el
Ejército saudí.
Ese armamento, asegura Gayhtandzhiev, terminó en manos de terroristas en Siria y Yemen.
La periodista inició su investigación cuando encontró armas de fabricación búlgara en posesión de terroristas en Alepo, Siria.
El
hilo de la pesquisa la llevó hasta el fabricante y descubrió que esas
armas las vendieron y exportaron de manera legal a Arabia Saudí que más
tarde las remitió a los grupos opositores al gobierno del presidente
sirio, Bashar al Assad. Source: PL
Para
que el mecanismo que genera un público sumiso y obsecuente funcione, es
necesario, también, el adoctrinamiento de los medios
Para Noam Chomsky, la tarea de
los corporativos mediáticos consiste en crear un público pasivo y
obediente, no un participante activo en la toma de decisiones. Se busca
crear una comunidad atomizada y aislada, de forma que no pueda
organizarse y ejercer sus potencialidades para convertirse en una fuerza
poderosa e independiente que pueda hacer saltar por los aires todo el
tinglado de la concentración del poder. (Un ejemplo de cómo ejercer la
fuerza organizada en una democracia participativa y protagónica, son los
8 millones 89 mil 320 votantes que el 30 de julio, a despecho de las
amenazas militaristas de D. Trump y la ofensiva terrorista paramilitar,
decidieron empoderar a las/os nuevos constituyentes venezolanos).
Para que el mecanismo que genera un público sumiso y obsecuente
funcione, es necesario, también, el adoctrinamiento de los medios. Su
domesticación; generar una mentalidad de manada. Hacer que los
periodistas y la comentocracia huyan de todo imperativo ético y caigan
en las redes de la propaganda o el doble pensar. Es decir, que se crean
su propio cuento y lo justifiquen por autocomplacencia, pragmatismo
puro, individualismo exacerbado o regodeo nihilista. Y que,
disciplinados, escudados en la razón de Estado, asuman la ideología del
patrioterismo reaccionario.
En definitiva, el miedo a manifestar el desacuerdo termina
trastocando la prudencia en asimilación, sometimiento y cobardía. A su
vez, el pensamiento reaccionario se refuerza bajo un discurso de
desprecio y odio xenófobo, racista y clasista: siete jóvenes fueron
quemados en Venezuela por parecer chavistas.
No se vale, pues, discrepar con el consenso. Sólo se debe pensar en
la dirección presentada por el sistema de dominación capitalista. Y si
para garantizar el consentimiento es necesario aplicar las herramientas
de la guerra sicológica para el control de masas (azuzar el miedo y
generar un terror paralizantes), los vigilantes del Gran Hermano entran
en operación bajo el paraguas de lo políticamente correcto, amparados
por todo un sistema de dádivas y premios que brindan migajas de confort y
poder acomodaticio.
Aduladores de los poderes fácticos que actúan en zonas de penumbra,
los social-conformistas de los medios practican el lenguaje operacional
del orden sistémico, reproduciendo de forma expansiva la lógica de la
dominación de clase. Cada día en Ciudad de México, Madrid, Bogotá o
Buenos Aires, el pensamiento reaccionario apuntala la contrarrevolución
en Venezuela. Y ello es así porque el poder real ha creado un ejército
de paraperiodistas dedicados a mantener y reproducir la ideología
neoliberal y desarticular el pensamiento crítico; a frenar el cambio
social y democrático de los de abajo mediante la mentira del silencio
(Sader). Es decir, negando la existencia de lo que no se quiere que se
conozca: por ejemplo, silenciando la formidable victoria del chavismo
bravío el 30/J.
Los saberes políticamente correctos forman parte del modelo de
dominación y marcan el ritmo de la pulsión del poder: quienes levanten
la voz y se aparten de la manada serán denigrados, hostigados y/o
castigados. El poder reclama una única racionalidad. Por eso, como la
división de un ejército vasallo en el frente externo −y dado que toda
intervención militar es precedida por una campaña de intoxicación
mediática con eje en la guerra sicológica−, los paraperiodistas tienen
la misión de vigilar, hostigar y presionar a quienes, como Luis
Hernández y la línea editorial de La Jornada, se apartan del consenso de la elite reaccionaria.
Los hornos crematorios del nazismo funcionaron a plena luz del día;
el genocidio de Hitler fue un acto consentido por el pueblo alemán. Con
distintas modalidades y ante un mundo pasivo, el horror y la solución
final de Auschwitz, Dachau y Treblinka se replican hoy en Afganistán,
Irak, Libia, Siria, Colombia y el México de la necropolítica y las fosas
clandestinas.
En pleno siglo XXI, las víctimas mortales de las aventuras coloniales
del Pentágono y la OTAN en Afganistán, Pakistán e Irak ascienden a
cuatro millones. Los escombros de Damasco y Palmira, en Siria, exhiben
los horrores de la guerra. La seguridad democrática de Álvaro Uribe [y
la de Santos] generó 6.5 millones de desplazados internos. La prensa
libre de Occidente ha apoyado, distorsionado o justificado esas
atrocidades. Es fácil predecir qué ocurrirá en caso de estallar una
intervención humanitaria en Venezuela auspiciada por EEUU.
El uso de la mentira, el fanatismo y la histeria de guerra, y los
ataques difamatorios con fines de explotación política son de vieja
data. En 1950, el informe de la Comisión Tydings sobre el macartismo y
el senador Joseph McCarthy, señaló: “Hemos visto utilizar por primera
vez en nuestra historia la técnica de ‘la gran mentira’. Hemos visto
cómo, mediante la insistencia y la mezcla de falsedades (simples
habladurías, tergiversaciones, murmuraciones y mentiras deliberadas), es
posible engañar a un gran número de gente”. Los periodistas, editores y
directores de la prensa estadounidense sabían que McCarthy mentía y
divulgaron sus dichos, dejando que el lector, que no tenía ningún medio
de averiguarlo, intentara deducir la verdad. El senador republicano John
Bricker le dijo a McCarthy: Joe, usted es realmente un hijo de puta.
Pero a veces es conveniente tener hijos de puta a nuestro alrededor para
que se encarguen de los trabajos sucios.
El propósito del macartismo fue destruir las instituciones de EEUU,
minar la Declaración de Derechos y revertir el pacto social keynesiano
(el Estado benefactor) que redistribuía parte de las ganancias del
capital hacia abajo. La revolución conservadora de Ronald Reagan
profundizó el proyecto neoliberal, con epicentro en la liquidación de
los bienes del Estado y la esfera pública y la mercantilización y
privatización radical de todo. El macartismo hizo escuela y el trabajo
sucio lo practican hoy legiones de paraperiodistas en el caso Venezuela…
pero sus madres no tienen culpa. La Jornada
Revelan nuevos datos sobre la relación de Verbitsky y la dictadura – argentinatoday.org
3-4 minutes
El periodista Levinas reabrió la polémica con material sobre el pasado del titular del CELS
El periodista Gabriel Levinas volvió a acusar al
titular del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Horacio
Verbitsky, de haber realizado trabajos para la dictadura militar. El
autor de la biografía no autorizada del periodista de Página 12 dio a
conocer nuevos documentos que respaldarían su investigación publicada en
2015, con el título Doble agente, y que avalarían la tesis de que
Verbitsky habría trabajado para la Fuerza Aérea durante la última
dictadura.
“Sólo los fanáticos pueden desconocer la contundencia que muestran
estos documentos: Verbitsky fue un doble agente durante la dictadura”,
denunció Levinas en su cuenta de Twitter. “No hacen falta más pruebas.
Bien el CELS, sigan bancando a este personaje”, cuestionó el periodista,
con una cadena de fotos y reflexiones sobre documentos públicos con los
que intenta demostrar los contratos suscriptos entre Verbitsky y la
Fuerza Aérea. El periodista Horacio Verbitsky es denunciado por su relación la dictadura. Foto: Archivo
Levinas mostró una imagen en la que consta que se repartieron 50
ejemplares de esos documentos a varios organismos públicos -incluye en
una lista a la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional de la Aeronáutica y
la Biblioteca Nacional Aeronáutica, entre otros- y destacó: “Quienes
recibieron copias de la documentación, ergo, sabían que Verbitsky
trabajaba para ellos”.
Ayer, al ser contactado por LA NACION, Verbitsky no respondió
las acusaciones y transmitió que luego de la publicación de la presente
nota “verá qué hacer al respecto”.
Además del libro, Levinas dijo que cuenta con nueva documentación y
grabaciones que sostienen la investigación, iniciada hace varios años.
Serían documentos que no solo mostrarían el nexo de Verbitsky con los
militares, sino también su relación con la organización Montoneros.
El libro Doble agente, que Levinas escribió hace dos años, con la
colaboración de Sergio Serrichio y Marina Dragonetti, desarrolla la
hipótesis de que Verbitsky tuvo protección de la Fuerza Aérea durante la
dictadura militar. Si bien la denuncia no es nueva, acompañó su
investigación con distintas pruebas.
Se aportaron, por ejemplo, contratos de trabajo de Verbitsky con la
Fuerza Aeronáutica en distintas actas oficiales del Instituto Jorge
Newbery entre 1978 y 1981, y un manuscrito de Verbitsky de esos años,
que fue sometido a peritos caligra?ficos.
Más aún, en el libro, Levinas acusa a Verbitsky de haber participado
de la redacción de los discursos de Omar Graffigna, el jefe de la Fuerza
Aérea durante la dictadura, y de esconderse durante el inicio del
Proceso en la casa del comodoro Juan José Güiraldes, entre otros puntos
sensibles.
En 2017 la Argentina acumula el peor déficit comercial de la historia económica – argentinatoday.org
4-6 minutes
El déficit
comercial en los primeros siete meses del año marcó acumuló u$s 3.427,6
millones y marcó un récord en la historia económica argentina: es el más
elevado desde 1910. Y el peor desde el resultado negativo de 1994, que marcó u$s 3.255 millones.
“Semejante deterioro comercial se explica por una relativa
estabilidad de las exportaciones, que crecen a un ritmo tenue del 1,4%
acumulado, mientras que las compras de bienes desde el exterior se
incrementan por sobre el 15% en lo que va del año”, sostuvo un informe elaborado por la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav).
La idea del “deterioro” se evidencia en la comparación con mismos
meses de los últimos años, según datos oficiales del INDEC. En 2016 el
intercambio comercial fue superavitario en u$s 1.020 millones; en 2015
fue de u$s 1.437 millones, y en 2014 el positivo llegó a u$s 4.141
millones. “El esfuerzo que está haciendo la economía argentina para aumentar
la producción no se refleja en el sector externo porque se necesitan
cada vez más ventas para compensar las crecientes importaciones”, consideró el estudio. El déficit con Brasil, China y los Estados Unidos acumula en julio 73,6%, 14% y 3,9%, respectivamente.
Los rubros que incrementaron las ventas al exterior fueron el maíz,
el oro, los automóviles y tractores y el biodiesel, que desde agosto
ahora deberá lidiar con un aumento de los aranceles de exportación a EEUU.
Muy por el contrario, con lo que sucede con el comportamiento a la baja de las exportaciones,
las importaciones han crecido considerablemente, reflejando un cambio
de tendencia en el proceso de sustitución de importaciones que se
presentaba años anteriores. “En el detalle por uso económico, la
avalancha de importaciones tiene origen en un incremento sustantivo de
la adquisición privada de vehículos de pasajeros (42,3%), además de una
notoria suba de bienes de capital y consumo (13,8% y 12,5%,
respectivamente)”, agregó el informe realizado por Santiago Fraschina, coordinador del Módulo Política Económica, del Observatorio de Políticas Públicas de la Undav.
“Una mirada superficial podría sugerir que los rubros que traccionan
el avance de las compras fronteras afuera tienen que ver con la mejora
de las expectativas de los inversores sobre el potencial de nuestra
economía”, señalaron, aunque recalcaron que “la suba de las
importaciones, se explica en gran medida por factores macro e
institucionales, como la apreciación del tipo de cambio en la primera
mitad del año, y la aprobación de licencias de importación”. “En cuanto a los bienes de capital destinados a procesos
productivos, se focalizan en el complejo agroindustrial, donde la compra
del exterior de Maquinaria Agrícola crece en torno al 55%. La quita de
retenciones y la promesa de reforma fiscal mejoraron las expectativas de
rentabilidad”, afirmó.
Desagregando por producto comerciado, la composición de las ventas al
exterior presenta una tendencia a la primarización. En lo que va del
año, se verifican subas significativas en arroz (u$s 12 millones más que
hace dos años atrás), lentejas (+u$s 2,5 millones) y carne congelada
(+u$s 3,3 millones).
Según los expertos, la actual coyuntura también refleja una mayor
presencia de productos primarios en las importaciones, en particular, en
productos sensibles para las economías regionales. “Aumentó casi u$s
4 millones la compra de cítricos desde el exterior en el consolidado a
siete meses, respecto a igual período de 2015, mientras que la
adquisición del exterior de manteca y durazno subió u$s 2 millones y u$s
1,6 millones, respectivamente”, destacó el reporte. “Con todo, de mantenerse esta tendencia, 2017 se consolidará como
el año de mayor déficit comercial de la historia, y profundizará el
panorama opaco en nuestra matriz de comercio exterior, de cara a los
próximos años”, remarcó.
En ese marco, desde la Undav lanzaron una señal de alerta, ya que estiman que por este camino el déficit comercial del 2017 alcanzará los u$s 5.876 millones,
el peor registro anual de la historia argentina. “La política
desendeudamiento externo del gobierno nacional provee por ahora los
dólares necesarios para solventar los desequilibrios, pero en el fondo
no deja de ser síntoma de los problemas estructurales de la economía
argentina, los que terminan generalmente en un estrangulamiento
externo”, sostuvieron.
Crisis e incompatibilidad de intereses capital-trabajo
lahaine.org
17-22 minutes
La Unión Europea: un imperialismo subordinado
La Unión Europea es el resultado histórico del proyecto que, tras la
II Guerra Mundial, plantearon los EEUU de América en el conocido como
"Plan Marshall". Un proyecto que fue adoptado en 1947 por dieciséis
países europeos y que, finalmente, sería formalizado y constituido en
1948 por dieciocho países que alumbraron la Organización Europea de
Cooperación Económica. Este proyecto, lejos de ser un plan altruista
para la reconstrucción europea, como considera el imaginario popular, es
"una forma de disciplinamiento de los gobiernos europeos, de cara a su
subordinación a la nueva potencia hegemónica que es EEUU" [1].
¿Por qué? Porque se trata de llevar a cabo una reconstrucción
determinada de Europa, que sirva a los intereses del imperialismo
estadounidense: no va a haber fondos estadounidenses para políticas que
enfrenten los intereses estadounidenses. El Plan Marshall es, pues, la
forma de dominar económicamente el continente europeo, reconstruyéndolo
en función de los intereses estadounidenses, y de manera subordinada a
los mismos.
En 1949 la constitución de la OTAN se revelaba como el brazo armado
del imperialismo que pasaría a jugar un papel protagónico que mantiene
hasta la actualidad -a pesar de las fricciones interimperialistas que
tienen lugar en su seno-. Sin embargo, también tendría determinantes
funciones económicas, y reemplazaría a la OECE a la hora de dirigir la
reconstrucción europea.
Un organismo, la OTAN, que no tuvo inconveniente en llevar a cabo la
guerra a Europa. El desmembramiento de Yugoslavia en la década de los
noventa, donde nuevos estados, teóricamente independizados usarían -unos
durante un breve espacio de tiempo, otros de forma permanente [2]- el
marco alemán como moneda -caso de Montenegro, Bosnia y Herzegovina,
Kosovo, Eslovenia, Croacia- o como referencia de cambio -Serbia,
Macedonia- fue ejemplificador de la reconstrucción europea que se había
llevado a cabo desde hacía medio siglo. La destrucción del posible eje
Belgrado-Moscú, una vez desaparecida la URSS, era fundamental para
reducir la influencia y los viables apoyos de quienes cuestionaban de
una u otra forma las políticas liberales en Europa así como para
disciplinar a los distintos gobiernos y pueblos reticentes a las
privatizaciones y liberalización de los mercados que exigía el
imperialismo [3].
Las dudas sobre el carácter de la reconstrucción europea bajo la
subordinación al imperialismo estadounidense habían quedado, en
cualquier caso, resueltas en fechas tempranas, pues desde el mismo
inicio de la institucionalización y oficialización de la reconstrucción
"el carácter liberal de la UE queda patente en el propio Tratado de Roma
[1957], que consagra la competencia capitalista y la desregulación de
los mercados como los pilares de la integración europea" [4]. De esta
manera las bases económicas que servirían para el desarrollo de Europa,
así como su margen de maniobra, quedaban delimitados. Faltaba la
cristalización, la forma en la que se llevaría a cabo la reconstrucción,
los matices. La necesidad del euro como herramienta para la acumulación capitalista
Sería a principios de los años noventa, ya en un mundo teóricamente
unipolar según el pensamiento hegemónico -y desde una perspectiva
eurocéntrica pues si la lucha de clases podía parecer controlada por la
burguesía a nivel mundial en América Latina sólo de manera violenta
estaba siendo contenida [5]- cuando la valoración de la situación
económica que hace la Comisión Europea y la principal patronal -European
Round Table- es compartida, y "las recomendaciones para reactivar la
acumulación también son comunes, planteando la necesidad de reducir las
rentas salariales tanto en lo relativo a su componente directo como en
el diferido". El euro será la herramienta.
"El proceso de implantación del ajuste salarial culmina con la moneda
única: el euro se concibe como un instrumento para incrementar la tasa
de explotación, de ahí que su funcionamiento, inherentemente, haya
contribuido a la regresión salarial. La integración monetaria,
estructurada en torno al Tratado de la Unión Europea (TUE), al BCE y al
Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), ha requerido un escenario de
disciplina fiscal y estabilidad monetaria y cambiaria que ha permitido
articular la aplicación del ajuste salarial" [6].
La moneda única, en vigor desde 1999, entró en circulación en 2002,
con el objetivo fundamental de asegurar la rentabilidad del capital,
esto es, como herramienta de la clase dominante para asegurar la tasa
creciente de explotación. Como no puede ser de otra manera, al tener
intereses enfrentados e irreconciliables la clase trabajadora y la
burguesía, el euro se constituye, de esta forma, no sólo como la
herramienta que asegurará las condiciones materiales que exija la clase
dominante, sino como herramienta contra las condiciones materiales de la
clase trabajadora, en la medida en que estas puedan entorpecer la
rentabilidad del capital. La realidad así lo ha demostrado: un débil
crecimiento hasta el estallido de la crisis orgánica del capital, que
ningún gobierno ha podido resolver en clave favorable para la clase
trabajadora.
El problema, llegados a este punto, sería que aquellos países que no
tienen el euro han transitado la crisis de la misma forma que los países
de la eurozona. Por lo tanto, el problema de la moneda podría parecer
secundario: no importa el euro porque todos los países han hecho recaer
el peso de la crisis capitalista sobre la clase trabajadora,
independientemente de que tuviesen una moneda u otra. Así, la decisión
parece política y el euro neutral como moneda, con el cual podría ser
posible cualquier política con la moneda común.
Sin embargo, el euro acota el margen de maniobra de los gobiernos en
el terreno económico: el único objetivo del Banco Central Europeo es el
de controlar la inflación -controlando la inflación conteniendo salarios
y depauperando las condiciones de vida de la clase trabajadora para
asegurar la rentabilidad del capital- y es un organismo que carece de
control democrático por cuanto es independiente de los estados, a los
que no puede financiar. De esta forma los estados no pueden presionar
para que la política monetaria sea una u otra: simplemente están en
manos del BCE y del euro. Pero la independencia política no existe, sea
pregonada de una u otra forma y divulgada por unos u otros medios de
comunicación: la política del BCE es la política de la clase dominante
[7].
Desde que estalló la crisis orgánica del capitalismo y se agudizaron
los rasgos del mismo o, lo que es lo mismo, desde que la tasa de
ganancia comenzó los problemas para reproducirse de forma ampliada y
revertir la tendencia decreciente de la misma, la estrategia del bloque
dominante ha consistido en disminuir las rentas del trabajo en favor de
las rentas del capital, recortando tanto el salario directo como el
diferido, poniendo en marcha las políticas que contemplaban desde los
años noventa [8]. El estado: una herramienta de dominación de clase
El estado surge como resultado de la lucha de clases: frente a la
organización política medieval, caracterizada por el fraccionamiento del
poder en las instituciones feudales y religiosas, el estado moderno
concibe el poder político centralizado. De esta forma, la burguesía,
nueva clase social hegemónica, puede hacer efectiva su dominación.
Es hasta tal punto el estado una herramienta de clase que cuando es
necesario para sus intereses de clase la burguesía lo adecua sin
arriesgarse a hacerlo pasar por una legitimación, siquiera formal. No
existe el estado neutral, pese al pensamiento hegemónico y pese a cierta
izquierda también que afirma sin sonrojarse que "al socialismo o casi
al socialismo se puede llegar con la Constitución, ya que los artículos
del 128 al 131 hablan de la planificación de la economía, del acceso de
los trabajadores a los medios de producción, de que el Estado puede
tener una banca pública y nacionalizar empresas" [9].
Es así como en 2011 la burguesía se dio autogolpes en Italia y
Grecia, derrocando los presidentes electos, Berlusconi y Papandreu, para
imponer a Monti y Papadimos, justificándose en la necesidad de
gobiernos técnicos para hacer frente a la crisis. Lo cierto es que tanto
como Monti y Papadimos tenían que cumplir políticamente con las medidas
que exigía la Troika, y por ello fueron elegidos ellos dos a dedo por
el capital, porque era necesario implementar a un determinado ritmo unas
determinadas políticas.
A este respecto -el carácter de clase de las instituciones políticas-
Durao Barroso había sido muy claro alrededor de año y medio antes,
cuando afirmó -pese a lo que digan las constituciones- que Grecia,
Portugal y España necesitarían dictaduras militares para superar la
crisis, en caso de que la población se opusiese a las medidas de ajuste
[10]. Así pues, y pese a que en Portugal y España no hayan necesitado
recurrir a las dictaduras -países disciplinados y que, en el caso de
España, incluyó una reforma constitucional que no fue refrendada por la
ciudadanía- en Italia y Grecia no dudaron en saltarse su propia
institucionalidad y poner a hombres que respondían, directamente, a sus
intereses y necesidades.
Por lo tanto, si el estado aparece como un problema, si el estado es
considerado como una herramienta de la burguesía para ejercer su
dominio, la lucha contra el euro, la Unión Europea y el estado forman
una triada en la que la supervivencia de cualquiera de los tres
elementos asegura la continuidad de una u otra forma del poder burgués
y, por tanto, el sometimiento de la clase trabajadora a las necesidades
del capital. Grecia y el Gobierno Tsipras, o cómo no hay salida en el marco del euro
Así pues, nos encontramos ante gobiernos nacionales y una Unión
Europea de carácter burgués. El rasgo distintivo, con respecto a las
economías que no son de la zona euro, lo aporta el Gobierno Tsipras: la
demostración real, más allá del campo teórico, de que no hay salida para
la clase trabajadora bajo el euro -y, añadiríamos, bajo la Unión
Europea imperialista y bajo un gobierno nacional burgués. Porque el
problema del pueblo griego no se circunscribe al euro, sino a la
reducción de la lucha de clases al terreno electoral y a la negación de
la revolución por el actor que tenía que haber jugado ese papel
histórico, el KKE. No obstante, Syriza es ejemplificadora de lo que
supone, una vez más, la socialdemocracia y, en este caso histórico, la
socialdemocracia limitada por la moneda única- porque no hay salida bajo
el capitalismo que, como es sabido, no resuelve las crisis sino que las
aplaza. Así pues, el problema real es romper con el capitalismo.
"Dejando la viabilidad [de salir de la zona euro] formal a un lado,
¿sería deseable que el impago a iniciativa por el deudor se llevara a
cabo dentro de los límites de la zona euro? La respuesta es negativa. En
primer lugar, sería más difícil para el país deudor hacer frente a una
crisis bancaria doméstica sin pleno dominio sobre su política monetaria.
En términos más generales, si los bancos se pusieran bajo la propiedad
pública a raíz de un impago soberano, pero siguieran perteneciendo al
sistema euro, sería prácticamente imposible utilizarlos con el fin de
reformar la economía. En segundo lugar, la permanencia en la zona euro
ofrecería poco beneficio para el incumplidor, en términos de acceso a
los mercados de capitales o de rebaja del coste de la financiación. En
tercer lugar, la opción de la devaluación sería imposible, lo que
eliminaría un componente vital de la recuperación. La acumulación de
deuda de los países periféricos está inextricablemente ligada a la
moneda común y el problema volvería a aparecer si el país moroso se
mantuviera dentro de la zona euro" [11].
Pero Grecia no sería ningún modelo: era muy importante que no fuese
modelo, pues a todas luces "no es necesario decir que si se produjeran
acontecimientos decisivos en un país periférico habría importantes
repercusiones sobre el resto de la zona euro. Por un lado, lo que es
válido de forma individual para Grecia también se puede considerar
válido para España y Portugal (y probablemente para Irlanda, aunque no
se ha considerado en este artículo). Existen diferencias significativas
entre los tres países, como se estableció anteriormente, pero su
comprometida situación como países periféricos de la zona euro es
similar. Si uno de ellos adoptara una decisión de impago, renegociación y
salida del euro, se generaría un importante efecto demostración para
los demás" [12]. Política contra euro: soberanía de la clase trabajadora contra hegemonía del bloque dominante
No es en el terreno electoral, político, institucional, ni siquiera
en el terreno económico en el que la clase trabajadora, la mayoría
social, puede lograr una salida favorable a sus intereses. En todos esos
campos no cabe más que la continuidad -con matices, pero continuidad-
de aquello que estamos viviendo.
Y es que no se trata de hacerse con el gobierno porque no se trata de
gestionar, no se trata de dirigir el proceso de acumulación
capitalista, sino, por el contrario, de lo que se trata es de impedir la
gestión de la burguesía y de impugnar el modo de producción
capitalista.
Lo electoral, político, institucional y económico son el reflejo de
la lucha de clases: ese es el lugar en el que se definen las políticas
de todo tipo -y, también, sus matices-: sociales, económicos,
democráticos... Es en la lucha de clases donde se han definido las
políticas del Gobierno Tsipras, y del Gobierno Rajoy. Es en la lucha de
clases donde se impone que el peso de la crisis recaiga sobre la clase
trabajadora.
De lo que se trata no es de hacerse con el gobierno, porque las
políticas están limitadas, como hemos visto, por la pertenencia a la
Unión Europea y al euro; de lo que se trata no es de crear falsas
ilusiones: ya sabía la clase trabajadora, y así lo reflejaban sus
organizaciones, que el estado no es reformable: tampoco es reformable la
Unión Europea. El euro, mecanismo para el ajuste salarial y para
garantizar la tasa creciente de explotación, tampoco es reformable. Es
necesario, pues, impugnar la sociedad establecida a nivel global: no hay
que retrotraerse a lo local frente a un sistema cuya dominación es
global. La salida favorable para la clase trabajadora pasa por destruir
la maquinaria institucional y burocrática de la burguesía en su conjunto
para poder construir su poder de clase.
La salida de la crisis en coordenadas favorables a la clase
trabajadora no vendrá desde los gobiernos burgueses, ya estén dirigidos
por organizaciones clásicas o de nueva formación. La salida a la crisis
favorable al interés de la mayoría de la población, la clase
trabajadora, sólo puede ser obra de la clase trabajadora, porque
requiere impugnar el euro, la Unión Europea y los respectivos gobiernos
nacionales, de forma que sólo puede ser obra de la clase trabajadora, ya
sea porque se haga con el poder, ya sea porque agudice las
contradicciones a la burguesía y esta prefiera romper con el euro si la
disyuntiva es entre mantenerse en el euro o la revolución social.
---- Notas
[1] Arrizabalo, Xabier; Capitalismo y economía mundial, Instituto Marxista de Economía, Madrid, 2014, p. 299.
[2] De hecho, al desaparecer el marco alemán Kosovo y Montenegro, que
todavía lo utilizaban, adoptaron el euro, aun cuando no son países
miembros de la Unión Europea ni de la zona euro.
[3] Cada vez que se ponen de ejemplo los nuevos estados surgidos de
la desmembración de Yugoslavia para afirmar que se puede lograr la
autodeterminación y la independencia -ya sea por parte del PNV y,
especialmente dañino para la clase trabajadora, por parte de la
izquierda abertzale- lo que se pone de manifiesto es una incomprensión
del fenómeno histórico y de la lucha de clases, así como un total
sometimiento a las políticas imperialistas y a la explotación de la
clase trabajadora vasca. Lo ocurrido en Yugoslavia es la destrucción de
un estado en el que la clase trabajadora tenía unas determinadas
conquistas para su sustitución por nuevos estados sometidos,
directamente, a potencias extranjeras y al capital foráneo. Lo ocurrido
en Yugoslavia es la antítesis de la emancipación y la independencia de
la clase trabajadora.
[4] Del Rosal, Murillo; Acumulación y crisis en la zona euro.
[5] En Chile asesinato de Allende en 1973, en Argentina dictadura de
Videla en 1976, en Ecuador asesinato de Roldós en 1981, en Colombia
asesinato de Luis Carlos Galán en 1989, en Venezuela Caracazo -1989- y
sublevaciones militares en 1992.
[6] Del Rosal, Murillo; op. cit.
[7] La propia Unión Europea está organizada de forma que la
democracia no le pueda suponer un problema, pues la ciudadanía elige a
quienes la van a representar en el Parlamento Europeo, pero no en la
Comisión ni en el Consejo. Por supuesto, el Banco Central Europeo
también carece de cualquier control democrático.
[8] Ya "en 1994 la Comisión Europea (CE) publica el Libro Blanco
sobre la Competitividad, el Crecimiento y el Empleo, documento que
define el modelo de crecimiento europeo mantenido durante las siguientes
décadas. En este texto se reconoce que la reactivación de la
acumulación, así como la atenuación de las tasas de desempleo que ésta
conlleva, requiere la mejora de la ganancia, haciéndose "preciso
garantizar una rentabilidad del capital suficiente para permitir un
aumento de la tasa de inversión y, por tanto, del crecimiento" (CE,
1994: 27). Para alcanzar este objetivo, se propone la necesidad de
"reducir notablemente los costes salariales, para recuperar aquellas
actividades de mercado que actualmente no son competitivas" así como
"reducir los demás costes que acarrea la contratación o mantenimiento de
la mano de obra, por ejemplo, los relacionados con la seguridad social"
(ibídem, 85). Y, más concretamente, se defiende que la recuperación de
la acumulación y el empleo requiere el "mantenimiento de los incrementos
de los salarios por hora por debajo del crecimiento de la
productividad" (ibídem, 227). Asimismo, se deja claro en el documento
que el ajuste salarial debe tener un carácter permanente, reclamando "la
necesidad de seguir aplicando las políticas oportunas, tanto en el
ámbito macroeconómico como en el estructural, una vez superada la
recesión" (ibídem, 91). Y así ha quedado manifiesto en las
recomendaciones de política económica que la CE ha emitido sobre los
Estados miembros durante todo el periodo, defendiendo la necesidad de
contener los salarios para recuperar la ganancia: "los incrementos
salariales deberán mantenerse moderados (...) con el fin de permitir un
restablecimiento de los márgenes de beneficio" (CE, 2003: 5)", en Del
Rosal, Murillo; op. cit.
[9] Lara, Cayo; declaraciones en Las Palmas, recogidas por Canarias Semanal, 10 de octubre del 2011. Disponible en http://vimeo.com/31369891
[10] http://www.dailymail.co.uk/news/article-1286480/EU-chief-warns-democracy-disappear-Greece-Spain-Portugal.html
[11] Lavapistas, et al; El fantasma del impago en Europa, en Revista de Economía Crítica, nº11, primer semestre 2011, p 168-169. El resaltado es propio.
[12] Ibíd, p. 164. CALPU
Conozca el súper avión espía ruso que monitoreó ejercicios de EEUU
Un avión ruso de reconocimiento A-50U en pleno vuelo.
Rusia
envió a su aeronave de reconocimiento A-50U a espiar las maniobras
militares conjuntas de Corea del Sur y EE.UU. en la península coreana.
El
A-50U, la más avanzada aeronave de reconociendo rusa, puede monitorear
hasta 150 objetivos a la vez en un rango de 230 kilómetros y reportar
toda esa información a los centros de control.
En medio de las acrecentadas tensiones entre Corea del Norte
y la comunidad internacional, que parecen ir en alza, Moscú envió
recientemente a una flotilla de aviones de guerra avanzados a sobrevolar
las aguas internacionales alrededor de la península coreana.
La flotilla rusa
voló por el océano Pacífico, el mar del Japón, el mar Amarillo y el mar
de la China Oriental, y estuvo compuesta de dos bombarderos nucleares
Tu-95MS, su escolta de dos cazas Su-35S y una quinta aeronave que no
pasó inadvertida para los países involucrados en la región: el avión espía A-50U, apodado “abejorro”.
El A-50U es un “gigantesco centro de procesamiento de datos
volador” utilizado para “detectar y seguir blancos aéreos, terrestres y
marítimos”, según medios rusos.
También se comunica con los centros de mando de las Fuerzas Armadas
rusas y puede por sí mismo dirigir las operaciones de hasta 12 cazas.
Esta aeronave es una variación del transporte Ilyushin Il-76,
convertido en un avión de “alerta temprana y control aéreo”. El A-50U
comenzó a volar en 1984 y se fabricó hasta 1992.
Este despliegue aéreo tenía por meta poder evaluar las maniobras Ulchi-Freedom Guardian, que reúnen a casi 20.000 efectivos de Washington y Seúl.
krd/anz/ask/tas
China posee el ‘arma invisible’ más potente de destrucción masiva
Soldados
chinos en un buque de guerra durante la ceremonia de clausura del
ejercicio multinacional AMAN-17, Pakistán,
China
posee un arma de destrucción masiva ‘oculta’ pero ‘intimidante’ que
permite mantener como rehenes a un cuarto del mundo sin hacer un solo
disparo.
El analista Eugene K. Chow, en un artículo para 'The National Interest', considera que las presas,
es un arma que China tiene ‘oculta a la vista’ pero de gran poder
devastador al causar inundaciones catastróficas que cambiarían la forma
de ecosistemas enteros en los países vecinos.
Con unas 87.000 presas y el control de la meseta tibetana —fuente de
diez ríos más importantes de los que dependen 2000 millones de
personas—, "China posee un arma de destrucción masiva, ya que con un
solo giro del interruptor puede liberar cientos de millones de galones
de agua de sus mega represas", explica Chow.
De acuerdo con el analista, es casi improbable que China pudiera
desencadenar deliberadamente "un acto tan destructivo contra sus vecinos
río abajo", pero la posesión de presas otorga a Pekín "una enorme
influencia" por su capacidad para controlar "el recurso más esencial de
la vida".
Para satisfacer su insaciable demanda de electricidad, China ha
aumentado drásticamente la construcción de represas hidroeléctricas
desde 1949, en la actualidad tiene más presas que EE.UU., Brasil y
Canadá juntos, esto ha alimentado el temor en las naciones vecinas.
China posee un arma de destrucción masiva, ya que con un solo giro
del interruptor puede liberar cientos de millones de galones de agua de
sus mega represas", indica el analista chino Eugene Chow.
El glaciólogo indio Milap Chandra Sharma advierte de que las represas
en el Tíbet pueden ser desastrosas para la India porque "pueden
desencadenar su furia durante terremotos o accidentes", o bien ser
"fácilmente utilizadas contra La India durante una guerra" mediante su destrucción intencionada.
Además de las inundaciones,
también se apunta a las presas chinas como responsables del
empeoramiento de las sequías en la región. El año pasado, recuerda Chow,
Vietnam pidió a China que liberara agua de la represa de Yunnan en el
río Mekong para aliviar la sequía en el sudeste de Asia. China aceptó
hacerlo y las aguas fluyeron en Camboya, Laos, Birmania, Tailandia y
Vietnam.
En definitiva, “ya sea intencional o no”, el agua se ha convertido en
"un arma de facto" que proporciona a Pekín un poder político
significativo sobre sus vecinos del sur, pues estos ríos
son fundamentales para la vida porque proporcionan agua potable, riego
para la agricultura, hábitats para la pesca y transporte para el
comercio.
Por lo tanto, a medida que la escasez de agua empeore, la necesidad
de este vital recurso crecerá, al igual que el poder de Pekín, alerta
Chow.
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