Reino Unido: Boris Johnson promete abandonar la UE el 31 de octubre, pero…
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Boris
Johnson sabe que su mandato como primer ministro pende de hacer cumplir
su promesa de que el Reino Unido salga de la Unión Europea.
Boris
Johnson, el nuevo primer ministro británico insiste en que el brexit
será el 31 de octubre y pide reunirse con la Unión Europea para trabajar
en un nuevo acuerdo. Para lograrlo, ha formado un Ejecutivo repleto de
euroescépticos de la derecha dura de su partido y a muchos de los que se
opusieron a la expremier, también conservadora, Theresa May.
.
«Es vital que nos preparemos para la posibilidad remota de que Bruselas
se niegue a continuar negociando y nos veamos forzados a irnos sin un
acuerdo, no porque nos guste ese resultado, sino porque es de sentido
común prepararnos», dijo ante la Cámara de los Comunes y su gabinete
integrado por personajes de la derecha dura conservadora.
Boris
Johnson sabe que su mandato como primer ministro pende de hacer cumplir
su promesa de que el Reino Unido salga de la Unión Europea. Comenzó su
primer Consejo de Ministros diciéndole a su Gobierno: “Todos aquí
estamos comprometidos a abandonar la Unión Europea el 31 de octubre o
incluso antes; sin peros”. Su gabinete está repleto de ministros
sedientos de venganza, de pago de favores, pero también de aliados
fieles, la mayoría de ellos euroescépticos declarados.
El líder de
la oposición Jeremy Corbyn, dejó claro que nadie subestima al Reino
Unido, pero que “este país está preocupado porque su primer ministro se
sobreestime a sí mismo”, tras pedir a Johnson que si tanto confía en su
plan de brexit, lo someta a una votación popular en la que los
laboristas harían “campaña para permanecer en la UE”.
En tanto,
el líder del opositor Partido Laborista, Jeremy Corbyn, acusó al nuevo
primer ministro de no tener un plan para el Brexit y de apostar todo a
un hipotético acuerdo comercial con el presidente de EEUU Donald Trump.
Corbyn lo instó a que sea claro sobre los acuerdos que pretenda
alcanzar con la administración estadounidense. Johnson no aclaró nada y
solo rspondió: “Nosotros somos el partido de la mayoría y ellos (los
laboristas) son el de unos pocos”.
“Debemos restaurar la confianza en
la democracia sacando a este país de la UE el 31 de octubre” porque
fallar en ello supondría una “pérdida de confianza catastrófica en
nuestro sistema político”, dijo Johnson. A los que le acusen de exageradocuando
dice que convertirá a Gran Bretaña será la mejor economía de Europa,
les ha dado una fecha: “es más que posible lograrlo antes de 2050”.
ohnson
quiere que la salida se produzca con un acuerdo, negociar una
alternativa al acuerdo de May “con la Comisión Europea o con quien haya
que reunirse, donde sea y cuando sea”. Por eso, ha añadido que confía en
que la UE también lo esté para volver a reconsiderar su actual postura.
Y si la UE dice que no, “la abandonaremos sien acuerdo”.
Dijo que su objetivo es conseguir una alternativa a la famosa salvaguarda irlandesa -la
solución acordada por May y la UE para evitar una frontera dura entre
ambos países- porque él considera que “no es necesaria. Otro acuerdo
alternativo es perfectamente la separación, y aseguró que no pagaría a
la UE los más de 42 millones como factura de divorcio.
Johnson se
declaró convencido de poder cerrar un trato sobre Irlanda «sin controles
aduaneros y sin la antidemocrática salvaguarda» para garantizar la
frontera invisible en la isla entre el norte británico y el sur
republicano, incluida en el pacto de retiro de la UE. A los más de tres
millones de comunitarios residentes en Reino Unido les garantizó la
«seguridad de permanecer» en el país, aunque no logre un acuerdo de
separación satisfactorio. Más espacio para los duros
Más
de la mitad de los ministros que dejó Theresa May están fuera; bien
porque Boris los haya echado o porque ellos mismos han presentado su
dimisión. Entre ellos el excanciller Jeremy Hunt, el hombre que se
enfrentó a Johnson hasta el último minuto en las primarias del Partido
Conservador -y que en el referéndum votó por permanecer en la UE- fue
reemplazado por Dominic Raab, que también aspiró a suceder a May. Dominic RaabEn
su gabinete hay solo siete mujeres con cartera: Una superviviente es la
secretaria de Trabajo Amber Rudd que -a lo Groucho Marx- se apresuró a
poner en práctica aquello de “si no le gustan mis principios, puedo
cambiarlos”: era defensora de permanecer en la UE.
Dos
exaspirantes a dirigir el gobierno que se pusieron rápidamente a su
disposición fueron Michael Gove (hoy al frente de los preparativos para
el divorcio) y Sajid Javid, que pasa de la cartera del Interior a la de
Economía, un puesto clave también en caso de una salida abrupta de la
UE.
Al frente de Interior Johnson ubicó a Priti Patel, que ha
votado siempre contra el acuerdo de May -partidaria de restaurar la pena
de muerte- y que regresa después de que fuera destituida por la
anterior premier; al igual Andrea Leadsom, la mujer que con su
dimisión hace dos meses desencadenó la caída definitiva de May. Y no hay
que olvidar a Jo Johnson, de la línea Trump, secretario de
Universidades en el gobierno de su hermano.
Boris Johnson fue
alcalde de Londres y se desempeñó como Ministro de Asuntos Exteriores,
cargo al que llegó nombrado por Theresa May en 2016. Se convirtió en
Primer Ministro luego de vencer fácilmente a su rival Jeremy Hunt, en
una votación de los miembros del Partido Conservador. Con apoyo precario
Su
llegada al poder está lejos de recibir apoyo unánime. Militantes
ecologistas de la organización Greenpeace bloquearon brevemente el
camino de Johnson rumbo al Palacio de Buckingham, formando una cadena
humana en la calle. La promesa de Johnson de abandonar la UE con o sin
un acuerdo lo pone en una situación de conflicto con diputados de alto
nivel de su propio partido, amenazando su ya de por sí escasa mayoría y
elevando la perspectiva de unas elecciones generales anticipadas. La
exprimera ministra Theresa May, señaló que la prioridad inmediata de
Johnson será lograr una salida que sea aceptable para todo el Reino
Unido. May tuvo que renunciar al no conseguir que el parlamento aprobase
el acuerdo de divorcio que había alcanzado con la UE, un texto que
Johnson ha prometido revisar, si bien en Bruselas ya advirtieron que no
piensan permitir cambios.
Lo cierto es que tres años después del
referéndum para abandonar la UE, el Reino Unido sigue siendo miembro
luego de retrasar su salida dos veces. El texto que está sobre la mesa,
negociado entre los 27 socios europeos y Theresa May, y rechazado por el
Parlamento británico en tres ocasiones, no será tocado, advirtieron en
Bruselas.
El grupo de trabajo de la Eurocámara sobre el Brexit
advirtió a Johnson de las «perjudiciales» consecuencias de una retirada
de Reino Unido de la UE sin acuerdo. «Espero reunirme con usted para
discutir en detalle nuestra cooperación», afirmó el Presidente del
Consejo Europeo, Donald Tusk, encargado de coordinar los trabajos de los
mandatarios europeos durante las cumbres en Bruselas.
La agenda
de Johnson se ve complicada además por el conflicto que mantiene con
Irán. El país asiático tiene capturados barcos petroleros británicos en
el Golfo Pérsico, en represalia por la inmovilización en Gibraltar
(territorio británico) de un petrolero iraní, acusado de violar las
sanciones europeas a Siria al transportar crudo de ese país.
La
prensa europea recibió con una mezcla de «incredulidad, burlas y
depresión» la designación del nuevo premier, informó The Independent. El
semanario alemán Der Spiegel tituló: «Locos en Reino Unido», su editor
sugirió el nuevo eslogan de Johnson: “Make Britain Small Again” (Hacer a
Gran Bretaña pequeña otra vez).
* Periodista chilena
residenciada en el Reino Unido, analista asociada al Centro
Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la) Enlace con el artículo
La
particularidad del cambio climático actual es su origen antropogénico,
es decir, provocado por el hombre, característica novedosa respecto a
los cambios climáticos anteriores. Sin embargo todos los cambios
climáticos, desde que existe el hombre en la Tierra, comparten una
característica: desastres humanos.
Por Gerardo Honty “Los
hombres saltaron silenciosamente de los botes hacia la orilla.
Chapotearon hacia nosotros cargando casi nada. Detrás de mí, otras
personas que habían venido a recibirlos caminaron hacia ellos en señal
de bienvenida. El aire estaba a la vez triste y alegre, lo cual se
acomodaba bien a la situación. Ese simple bote cargando a esos cinco
hombres es la primera ola en que llega la primera evacuación oficial de
un pueblo entero a causa del cambio climático. Algunos dicen que estarán
listos para traer a sus familias el próximo mes cuando estén terminadas
sus casas. Otros, que lo harán en junio cuando la primera cosecha de
papas dulces esté lista para alimentarlos”. (Dan Box, The Ecologist, 22-4-2009).
Aquel
fue un año de arduas y permanentes negociaciones en el mundo político
internacional del cambio climático. En Bali, dos años antes, la
Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático había aprobado una
hoja de ruta que terminaría en Copenhague a fines de 2009 con un gran
acuerdo que pondría fin a la amenaza climática.
En medio de
aquellas fragosas reuniones la prensa internacional anunciaba la
aparición de “los primeros refugiados climáticos”. No se trataba de
circunstanciales desplazados por el clima que volverían a casa una vez
pasada la tormenta. No, era una mudanza definitiva de toda una población
que ya no podría vivir en sus para siempre inundadas islas Carteret.
Los tuluun, como se autodenominaban sus habitantes, debieron marcharse
hacia la selva de Tinputz, en la costa este de Papúa Nueva Guinea.
No
hubo acuerdo en Copenhague, no al menos uno que fuera legítimo, así que
hubo que esperar hasta 2015 para alcanzar uno nuevo. Este sí legítimo,
pero tan inoperante como el anterior. Sin embargo el valor del acuerdo
no es el tema de este artículo, sino la definición de “primeros
refugiados climáticos”, una afirmación que hacía referencia a un tipo
específico de cambio climático: el antropogénico.
El aumento del
efecto invernadero ocasiona un calentamiento de la Tierra que provoca el
cambio climático actual. Es importante tener esta secuencia clara. No
es lo mismo efecto invernadero, calentamiento global y cambio climático.
Son cosas diferentes unidas por una cadena causal. Esto es relevante
porque el cambio climático puede tener distintos orígenes y no siempre
provocados por el calentamiento o el efecto invernadero. Los cambios en
la radiación solar, la actividad volcánica, los movimientos de las
placas tectónicas, los cambios orbitales y la inclinación del eje
terrestres también han generado cambios climáticos.
La
particularidad del cambio climático actual es su origen antropogénico,
es decir, provocado por el hombre, característica novedosa respecto a
los cambios climáticos anteriores. Sin embargo todos los cambios
climáticos, desde que existe el hombre en la Tierra, comparten una
característica: desastres humanos. 1. DEL HOLOCENO AL ANTROPOCENO
En
los últimos 400.000 años ha habido cuatro periodos glaciales, separados
por periodos cálidos de unos 10.000 años llamados interglaciales, tal
como el que ahora disfrutamos. Tras el último calentamiento y el fin de
la última glaciación, las temperaturas se han mantenido relativamente
estables. Allí comienza el Holoceno un período que está finalizando en
nuestros días para dar comienzo a un periodo marcado por la incidencia
del ser humano en la vida planetaria: el Antropoceno.
El homo
sapiens pudo desarrollarse en la Tierra después de la última glaciación,
durante la cual la temperatura media del planeta era 5 grados más baja
que en la actualidad. No parece mucho pero esa diferencia fue la que
permitió el inicio de nuestro linaje humano. Las variaciones de la
órbita terrestre, con ciclos de 100.000 años, acercaron al planeta al
sol y luego de varios milenios la Tierra se volvió algo parecido lo que
conocemos ahora.
Los bosques crecieron, la vida prosperó y los
hombres y mujeres tuvieron alimento y un clima acogedor para expandirse.
Durante algunos miles de años el clima se mantuvo estable y eso
permitió el desarrollo de las sociedades agrícolas. En la Mesopotamia,
entre el Tigris y el Éufrates, la humanidad fue abandonando su
nomadismo, comenzó a concentrarse en aldeas y pudo alimentarse
cultivando y criando animales. Los telares, la alfarería, el pan y la
cerveza nacieron en este buen clima. Las ciudades de Jericó, Uruk y Ur
son producto de esta época. En América, donde los seres humanos ya
estaban presentes desde los tiempos de la glaciación, también comenzaron
a florecer la agricultura y los asentamientos. La civilización Caral
tuvo su ciudad en lo que hoy es Perú, al mismo tiempo que aparecían las
mesopotámicas. Al salir de la glaciación éramos un millón de seres
humanos. El año en que el mar subió un metro
Mientras
la vida prosperaba en varias zonas del mundo, los glaciares
norteamericanos se iban descongelando a causa del aumento de la
temperatura. Las aguas del deshielo fueron creando un enorme lago entre
los glaciares que llegó a ocupar más de 400.000 kilómetros cuadrados.
Hace unos 8.000 años, el derretimiento de los glaciares que contenían el
lago –al que póstumamente bautizamos Lago Agassiz- provocó su vertido
completo a los océanos ocasionando el Diluvio Universal. El relato de
Noé en la Biblia, de Nuh en el Corán, la Epopeya del rey Gilgamesh de
Uruk, la barca de Svayambhuva Manu en India, el mito de Gun Yu en China,
el Mba’e-Megua Guasu guaraní y muchas otras tradiciones en el mundo,
narran la historia del año en el que el mar subió un metro.
Los
océanos ocuparon buena parte de las tierras fértiles, la enorme cantidad
de agua fría del deshielo vertida al océano dejó un clima más frío y
seco en algunas partes del mundo, y los primeros refugiados climáticos
corrieron hacia Europa y el sur del Oriente Medio huyendo de la
inundación, el frío y la sequía. Pueblos enteros quedaron bajo el mar;
aparecieron nuevos lagos y nuevas islas. El mapa del mundo cambió por
completo. Cuando el Diluvio, éramos 8 millones de seres humanos. El trompo terrestre
El
Sahara no siempre fue un desierto. Y no siempre lo será. El clima en
esa parte del mundo depende de los movimientos del eje terrestre en
ciclos que duran unos 25.000 años. Como el cabeceo de un trompo que gira
eternamente. Antes que el Sahara fuera como ahora, los vientos monzones
llevaron agua y lluvias a lo que entonces eran unas extensas y ricas
sabanas. Cuando el eje de la Tierra terminó su último ciclo hace 5.000
años, los monzones se debilitaron y apareció el desierto.
Los
refugiados climáticos del Sahara se corrieron entonces hacia el delta
del Nilo, donde aún había tierras fértiles y abundante agua. Junto al
Nilo aprendieron a manejar las crecientes y desarrollaron una nueva
cultura hidráulica, se convirtieron en inteligentes ingenieros y
levantaron el imperio egipcio. Una de las más grandes civilizaciones de
la historia creció en base a la bonanza del clima y logró un largo
período de prosperidad.
Pero hacia el año 1200 AC un nuevo período
caluroso asoló las tierras del Mediterráneo Oriental y el Medio Oriente
provocando hambrunas y el fin de la larga y próspera Edad de Bronce. La
prolongada sequía, el aumento del nivel del mar por el derretimiento de
los glaciares y una serie de tsunamis obligaron a los nuevos refugiados
climáticos a emigrar. La búsqueda de nuevas tierras para habitar y
obtener los alimentos necesarios condujo a una oleada de guerras que
duró tres siglos. Parte de estos migrantes conformaron los llamados
Pueblos del Mar que llegaron a saquear al rico Egipto, el único que aún
tenía tierras cultivables en la región. Egipto logró finalmente vencer a
los Pueblos del Mar, pero el desgaste de tantos años de batallas marcó
el principio de su final. Éramos 50 millones de seres humanos. Buen clima para los imperios
Hubo
que esperar hasta el año 300 AC para que el clima volviera a
estabilizarse. La temperatura media aumentó 2 grados y las tierras
volvieron a ser fértiles en Europa y el norte de África. Esta bonanza en
los cultivos es la base del nacimiento de un nuevo imperio con sede en
Roma. Los romanos avanzaron por toda Europa y el clima los favoreció no
solo en su capacidad productiva sino también en su expansión. El
deshielo de los Alpes debido a la mayor temperatura hizo posible que los
romanos cruzaran una frontera hasta entonces infranqueable y
conquistaran a las tribus germánicas. La necesidad de alimentar al
creciente ejército romano y sostener la buena vida de su clase dominante
impulsó al imperio hasta las puertas del granero de África. Fue la hora
de las guerras púnicas y la destrucción de Cartago.
A miles de
kilómetros de allí, por la misma época y aprovechando la misma bonanza
climática y la abundancia de alimentos el emperador Qin Shi Huang logró
unificar China acabando con las divisiones de la época de los Reinos
Combatientes. Las energías le alcanzaron aún para construir la Gran
Muralla China, desviar el río Amarillo, hacerse una tumba rodeada de
lagos y ríos de mercurio y construirse un ejército de 8.000 soldados de
terracota que lo acompañaran al más allá.
Unos siglos después, ya
en la época en que Cristo nacía, los buenos tiempos se acaban. La
radiación solar disminuye, la corriente del golfo se enfría y la
temperatura desciende. La otrora fértil tierra del norte de África sufre
prolongadas sequías y ya no puede abastecer a los 50 millones que
habitan bajo la égida romana. Así se inicia un tiempo de revueltas
populares que se vería incrementado por los refugiados climáticos de
otras regiones. Los hunos ya no encontraron alimentos suficientes en sus
tierras ahora más frías y comenzaron a bajar hacia el sur. Las
poblaciones de Europa, Asia Central y Oriente Medio asediadas por los
bárbaros, fueron desplazadas y avanzaron hacia el Mediterráneo
provocando una ola de inmigrantes hacia Roma. Los ríos congelados, sobre
todo el Rhin, favorecieron la invasión del territorio romano y el cruce
por sus fronteras. Fue el comienzo del fin del imperio. Éramos 200
millones de seres humanos Vulcano
El volcán Ilopango
en El Salvador tiene 72 kilómetros cuadrados de superficie y es uno de
los “supervolcanes” del mundo. En la primavera del año 536 entró en
erupción arrojando al cielo 84 kilómetros cúbicos de roca y cenizas que
llegaron a varios kilómetros de distancia. Acabó con buena parte de las
ciudades mayas y con la vida de unas 40.000 personas. Con sus piedras se
formaron las actuales colinas selváticas de Honduras, Nicaragua y
Guatemala, y restos de sus cenizas se encontraron siglos después en los
fondos del océano Pacífico.
Pero su efecto tuvo consecuencias para
el clima global. Durante meses las cenizas flotaron a 25.000 metros de
altura y el planeta quedó envuelto en su nube. El sol se oscureció, su
radiación ya no llegó con la potencia de otrora y la temperatura cayó
una vez más. Un invierno volcánico de 18 meses transformó a la Tierra en
un lugar inhóspito y resultó devastador para los seres humanos. Hubo
sequías y hambrunas, durante muchos años y la peste bubónica se extendió
por Europa.
Recién hacia fines del primer milenio después de
Cristo se vuelve a recuperar un clima favorable para la expansión
humana, al menos en el hemisferio norte. Los deshielos de los mares del
norte hacen posible a los vikingos salir a explorar nuevas tierras.
Ocupan Groenlandia, Islandia, Gran Bretaña y llegan hasta las costas de
América. Entre los años 1000 y 1300 la población de Europa se
cuadriplica, coincidiendo con el llamado Optimo Climático Medieval que
favoreció la actividad agrícola. En el hemisferio sur la historia fue
diferente. Los Incas y los Mayas habían vivido una buena época, con
lluvias regulares y buenas cosechas. Pero hacia el fin del primer
milenio la mayor actividad solar causó sequías que obligaron a las
poblaciones a emigrar hacia zonas más altas. El regreso de los glaciares
Pero
nada dura para siempre en materia climática. El siglo XIV volvió a
traer un frío parecido al de diez mil años atrás en lo que se conoce
como la Pequeña Edad de Hielo. La actividad volcánica del Cinturón de
Fuego del Pacífico y la disminución de la radiación solar se hicieron
sentir. Los glaciares avanzaron en Norteamérica. En Europa las
inundaciones, tormentas y olas de frío provocaron miles de muertos. La
población que había crecido una vez más durante un tiempo de cosechas
abundantes se vio de repente sin alimentos. Con los campos congelados y
los molinos destruidos, la hambruna y la peste volvieron a azotar a la
población. Y más muertes aún provocó la Santa Inquisición. La gente
creía que todo aquello era un castigo de Dios así que los Torquemadas de
la Iglesia Católica preguntaban en sus mazmorras a los acusados y
acusadas de brujería cómo hacían para provocar aquellas tormentas antes
de asarlos en las hogueras. La Guerra de los 30 años ocurrió durante
este período.
En Sudamérica el cambio climático de aquellas épocas
llevó a los pueblos del sur a buscar mejores temperaturas hacia el
norte. Aymaras procedentes de Tucumán y Coquimbo desplazaron a los
habitantes de Tiahuanaco que huyeron hacia el Lago Titicaca primero y
hacia el Cusco después. Luego de dos siglos de travesías, la última
caravana de refugiados liderada por Manco Capac llegó al Cusco en el
siglo XV para fundar el Imperio Inca.
Tras cinco siglos de frío,
en una Europa asolada por el hambre crecía la agitación social. Las
cosechas eran pésimas, el trigo escaseaba y el precio del pan se fue a
las nubes. El 14 de julio de 1789 el pan alcanzó su precio más alto. Ese
día tomaron La Bastilla. Al final de la Pequeña Edad de Hielo éramos
1.000 millones de seres humanos. 2. EL ÚLTIMO CAMBIO CLIMÁTICO
Un
par de años antes de que empezaran a abandonarse las Islas Carteret un
gupo de investigadores de Stanford demostraban que, a lo largo de la
historia, las fluctuaciones a largo plazo de la frecuencia de las
guerras y los cambios de población siguieron los ciclos de cambio de
temperatura. Que el enfriamiento periódico impidió la producción
agrícola, causando una serie de graves problemas sociales, incluida la
inflación de precios, el brote de la guerra, la hambruna y el declive de
la población sucesivamente. Las guerras en los últimos siglos han sido
impulsadas principalmente por el cambio climático a largo plazo, decían,
mientras la Convención firmaba la Hoja de Ruta de Bali, una ruta sin
destino. Un lago seco
A principios del siglo XIX,
cuando los europeos descubrieron el lago Chad, era uno de los mayores
lagos del mundo. Ubicado en las fronteras de lo que hoy son Chad,
Camerún, Níger y Nigeria, las poblaciones circundantes vivían de la
pesca y de la agricultura dependiente de sus aguas. El cambio climático
fue uno de los responsables de la reducción del volumen de agua del lago
y la disminución de los caudales de sus ríos tributarios. Al iniciase
el siglo XXI el lago se había reducido a 26.000 km2, el 10% de lo que
había sido en el pasado, las poblaciones se fueron quedando sin sustento
y se vieron obligadas a emigrar o encontrar formas alternativas de
ganarse la vida. Por la misma época un grupo terrorista llamado Boko
Haram, se creaba y comenzaba sus acciones. Para 2011, el gobierno de
Nigeria decretó el estado de emergencia en el norte del país, en las
provincias ribereñas del lago Chad, para enfrentar aquella situación de
guerra. El grupo había crecido y se había radicalizado a partir de una
creciente población hambrienta que no encontraba otra forma de ganarse
la vida. Para ese entonces el lago se había reducido a 1.500 Km2. Las
guerras desatadas por Boko Haram están directamente relacionadas al
cambio climático. Una balsa a la deriva
Desde fines
de la década de 1960, Sudán ha venido sufriendo una serie de sequías
pronunciadas y en aumento. Los pastores nómades y los agricultores se
vieron enfrentados en innumerables conflictos desde entonces, por
hacerse de las pocas tierras fértiles que el avance del desierto iba
dejando. En Darfur, al oeste de Sudán el número de muertos de las
guerras se estima entre 200.000 y 500.000 y hay 2 millones de personas
en campos de refugiados. Los que no encuentran la muerte en las guerras o
en el hambre, la encuentran en el fondo del océano tratando de llegar a
Europa en unas balsas de goma superpobladas. Sudán es uno de los casos
en los que internacionalmente se ha reconocido que el cambio climático
está en el origen de la violencia y la guerra civil. Los pronósticos
indican que la temperatura seguirá aumentando en el futuro en Sudán y
que las precipitaciones continuarán disminuyendo a un ritmo de 5% anual. Una primavera corta
El
efecto del clima sobre los conflictos fue notorio en los países de
Medio Oriente, e influyeron en lo que se conoció como la Primavera Árabe
entre 2010 y 2012. Según varios analistas el cambio climático está
entre las causas principales del origen del conflicto en Siria que
comenzó en marzo de 2011. La creciente escasez de agua y las frecuentes
sequías llevaron a la pérdida de cultivos durante varios años y una
migración masiva de las familias rurales a las ciudades. El rápido
crecimiento de la población urbana, el hacinamiento y el desempleo
provocaron el origen de los disturbios políticos. El cambio climático
fue uno de los factores determinantes en el inicio de las revueltas
contra el régimen de Al Assad. Un muro en la frontera
En
Estados Unidos hay mucha preocupación por la inmigración ilegal desde
México y Centro América, cuya causa principal es el cambio climático.
Los niveles de lluvia en el sur están directamente relacionados con la
migración hacia el norte: un 20% más de lluvia sobre tierras mexicanas
reduce un 10% la cantidad de migrantes hacia Estados Unidos. A la vez,
una reducción del 10% en los rendimientos de los cultivos llevaría a un
2% adicional de la población a emigrar. Según los escenarios de
calentamiento utilizados y los niveles de adaptación asumidos, para el
año 2080, se estima que el cambio climático inducirá de 1,4 a 6,7
millones de mexicanos a emigrar como resultado de la disminución de la
productividad agrícola. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo
Internacional, prevé que en los países del triángulo norte de Centro
América habrá disminución de lluvias y sequías prolongadas. En Honduras,
las precipitaciones serán escasas en las áreas donde se necesita, pero
en otras las inundaciones aumentarán en un 60%. En Guatemala, las
regiones áridas avanzarán hacia las áreas agrícolas actuales, arruinando
a los agricultores. El Salvador perderá entre un 10% y un 28% de su
costa antes de finales de siglo. ¿Cuántos de ellos intentarán cruzar la
frontera? ¿Qué tipo de guerras provocarán estos refugiados climáticos? Del Antropoceno al fin
Junto
con el fin de la Pequeña Edad de Hielo vino la Revolución Industrial. Y
con ella un nuevo tipo de cambio climático, uno que nunca antes había
existido: el antropogénico. Ni el primer sapiens sapiens, ni ninguno de
sus sucesores hasta ahora, había tenido conciencia de la existencia del
cambio climático. Este nuevo sapiens, el sapiens industrial, ha
conseguido algo notable: ser el primero en crear un cambio climático y
ser el primero en ser consciente de su existencia.
Ni los
primigenios habitantes que sobrevivieron a la última glaciación, ni los
antiguos romanos o mayas, ni los enfermos sobrevivientes de la peste
negra tuvieron conciencia del cambio climático. Solo lo sufrieron. De la
misma manera que las especies extinguidas, los bosques arrasados por
las lavas volcánicas o las arenas inundadas por el mar, no tuvieron
conciencia de su transformación. No al menos en la manera que nosotros
entendemos la “conciencia”. Y por eso a esta nueva era se la llama el
Antropoceno: porque el ser humano ha llegado a ser capaz de modificar
los ecosistemas terrestres al punto tal de cambiar las condiciones de la
era geológica. Y ha sido capaz también de ser consciente de la
diferencia.
La Tierra transita impasible en su constante girar y
perpetuo movimiento. Y observa el devenir de los cambios en su
epidermis. Observa a sus criaturas crecer, morir, transformarse,
desaparecer. El planeta, Gaia, no sufrió con los varios cambios
climáticos que lo atravesaron en su larga vida. Solo le ocurrieron. Si
tuviera conciencia, en nuestros términos, observaría a estos nuevos
habitantes de último momento, el sapiens industrial, y aceptaría
condescendiente su suicida soberbia. Al planeta no le importa, él sigue.
Él/Ella seguirá.
Lo que hemos aprendido de la historia de los
cambios climáticos es que resultan un desastre para la humanidad. Que
con nuestra conciencia actual podemos ver, evaluar y entender los
sufrimientos humanos que producen. Que siempre conllevan guerras,
hambrunas, muerte y dolor a donde quiera que ocurran. Lo novedoso de
este cambio climático actual es ser el cambio climático del Antropoceno,
el cambio climático suicida, el autoconsciente. Los expertos analizan
escenarios al 2030 o al 2050 pero no hace falta ir muy lejos. El cambio
climático del Antropoceno ya está aquí y sus efectos están a la vista. Y
somos 7.000 millones de seres humanos. Fuentes consultadas:
-“Climate
change, natural disasters and human displacement: a UNHCR perspective”.
ACNUR, Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (2008).
Disponible en https://www.unhcr.org/
-“Climate,
conflict and forced migration”. Guy J. Abel, Michael Brottrager, Jesus
Crespo Cuaresma, Raya Muttarak. Global Environmental Change. Volume 54,
January 2019, Pages 239-249
-“El Mito Del Diluvio en la Tradición Oral Indoamericana”. Enrique Margery Peña. Editorial Universidad de Costa Rica, 1998
-“Global
climate change, war, and population decline in recent human history”
David D. Zhang, Peter Brecke, Harry F. Lee, Yuan-Qing He, and Jane Zhang
PNAS December 4, 2007 104 (49) 19214-19219
-“Guerras climáticas: por qué mataremos (y nos matarán) en el siglo XXI”. Harald Welzer. Katz Editores, Madrid, 2010
-“How climate change is pushing Central American migrants to the US”. Lauren Markham. The Guardian 6/4/2019
-“Linkages
among climate change, crop yields and Mexico–US cross-border migration”
Shuaizhang Feng, Alan B. Krueger, Michael Oppenheimer. PNAS Agostot 10,
2010 107 (32) 14257-14262
-“Los Incas. Economía, sociedad y estado en la era del Tahuantinsuyo”. W. Espinoza Soriano. Amaru Editores. Lima, 2011
-“The
Effect of Rainfall on Migration from Mexico to the United States”.
Gerónimo Barrios Puente, Francisco Perez, Robert J. Gitter.
International Migration Review, Volumen 50, Issue 4 . 2016 Pag. 890-909 Gerardo Honty. Analista de CLAES (Centro Latino Americano de Ecología Social) Rebelión
Londres defiende ante Irán los girones de lo que fue el imperio británico, por Thierry Meyssan
En respuesta a la acción británica contra el Grace 1,
el tanquero cargado de petróleo iraní detenido por la Royal Navy en el
Estrecho de Gibraltar, los Guardianes de la Revolución iraníes abordan
el petrolero británico Stena Impero en el Estrecho de Ormuz.
Al final de la Segunda Guerra Mundial, el Reino Unido se resistía a
abandonar su imperio. Su reacción consistió en crear por todas partes
bancos centrales independientes para seguir saqueando sus ex colonias
cuando estas se hicieran independientes y empresas con las que podía
acaparar la mitad de las riquezas nacionales.
Mohamed Mossadegh, primer ministro del shah iraní Mohamed Reza
Pahlevi, no toleró que Londres confiscara el petróleo de su país y que
se robara el 50% de los ingresos a través de la Anglo-Iranian Oil
Company (AIOC), así que nacionalizó esa compañía. Pero como la AIOC era
propiedad del ministerio británico de la Marina, Londres temió que
el ejemplo de Mossadegh se extendiera por todo el Tercer Mundo.
Visto desde Occidente, Irán era un ejemplo malsano.
En defensa de su imperio, el entonces primer ministro británico,
Winston Churchill, convenció a su socio estadounidense, el presidente
Dwight D. Eisenhower, para derrocar a Mossadegh. Se orquestó entonces
la operación conjunta del MI6 y de la CIA bautizada como Ajax, bajo la
dirección de Kermit Roosevelt y de Herbert N. Schwarzkopf. Kermit
Roosevelt era el nieto del presidente estadounidense Theodore
Roosevelt, quien había colonizado Latinoamérica, y Herbert N.
Schwarkopf fue el padre del general Norman Schwartzkopf, quien dirigiría
la invasión de Irak contra Saddam Hussein.
Después del derrocamiento de Mossadegh, estadounidenses y británicos
pusieron al general Fazlollah Zahedi como primer ministro de Irán y
crearon la SAVAK, un aparato sanguinario de policía política, dirigido
por criminales reciclados de la Gestapo nazi. El pueblo iraní pagó
muy caro su voluntad de independencia.
La operación Ajax fue un éxito para estadounidenses y británicos y
sirvió de modelo a otras falsas revoluciones cuyo objetivo era la
eliminación de gobiernos que no se sometían a las órdenes del
imperialismo. Pero lo más importante es que pospuso durante 35 años la
liberación de los pueblos colonizados.
Años después, cuando Estados Unidos derrocó al shah Mohamed Reza
Pahlevi, quien estaba preparando un alza mundial de los precios del
petróleo a través de la OPEP, Washington creyó haber demostrado la
misma habilidad al organizar con Francia el regreso del imam Khomeini,
para ponerlo en lugar del shah. Pero los cowboys no han
logrado nunca ser tan eficaces como sus mentores británicos,
se equivocaron en sus previsiones sobre Khomeini e Irán se convirtió
nuevamente en el guía de la lucha antimperialista que ya había sido
antes del régimen islámico.
Es ese el conflicto cuyo resurgimiento estamos viendo ahora. Como
en tiempos de Mossadegh, la producción iraní de petróleo se derrumbó
ante las agresiones occidentales. En julio de 1952, la Royal Navy
británica abordó el petrolero iraní Rose Mary. Ahora, en julio de 2019, abordó frente a Gibraltar el Grace 1,
cargado con petróleo iraní. Como siempre, los británicos dicen contar
con la fuerza del derecho, pero en realidad sólo cuentan con su
arrogancia. En la época de Mossadegh, los británicos decían que Irán
exportaba petróleo robado, ya que rechazan la nacionalización de la
compañía británica. Hoy acusan a Irán de violar las sanciones europeas…
pero son las sanciones europeas las que violan el derecho
internacional.
Si el conflicto resulta ventajoso para los británicos, pospondrá por
décadas la liberación de los pueblos colonizados. Si favorece a los
iraníes, abrirá el camino a un mundo diferente.
También podría aparecer una vía intermedia. En 1952, Londres y
Washington eran aliados pero entre ellos fue surgiendo una rivalidad y
en 1957 Estados Unidos se apoderó de una parte del imperio británico
en ocasión de la crisis de Suez. En aquella época, Washington participó
en las negociaciones británicas con el líder egipcio Gamal Abdel
Nasser, percibió el acercamiento de los franceses a los ingleses y los
israelíes pero no actuó hasta que todos ellos se lanzaron a la conquista
del Canal de Suez. Actualmente, existe entre Washington y Londres un
distanciamiento similar al de aquella época y Estados Unidos podría
aprovecharse de un paso en falso de Londres para asumir la pose de «salvador de la paz»
expulsando a los británicos del Golfo Pérsico. Los consejeros
británicos están presentes en Arabia Saudita, Bahrein, en Emiratos
Árabes Unidos, Omán y Qatar.
Washington persigue dos objetivos frente a Irán. El primero es
destruir las estructuras e instituciones del Estado iraní, como ya hizo
en Afganistán, en Irak y en Libia, además de haber tratado de hacerlo
en Siria. En eso consiste la estrategia Rumsfeld/Cebrowski. El segundo
objetivo de Washington frente a Irán es controlar las exportaciones de
los hidrocarburos iraníes para manejar a su antojo el mercado mundial.
Esa es la estrategia Trump/Pompeo. Todo el discurso sobre el programa
nuclear iraní no es más que retórica barata y falsa, y todo el mundo
lo sabe.
No es imposible que, enredado en un Brexit que ya tarda demasiado en
concretarse y que se ha convertido casi en la cuadratura del círculo,
el nuevo gobierno británico se aferre a la defensa de los girones del
antiguo imperio británico. La implosión del gobierno de Theresa May
lo hace susceptible de ceder a la tentación de cualquier aventura.
19-07-79: Nicaragua, la revolución que cambió el continente
América
Latina está libre de dictaduras. Las horas tenebrosas de las
desapariciones, el Plan Cóndor, los asesinatos y las torturas quedaron
atrás como la página más negra de nuestra historia.
Lo que se olvida con frecuencia es que la caída de todos los tiranos se le debe, en primer lugar, a la Revolución Nicaragüense que triunfó el 19 de julio de 1979.
La
entrada triunfal del Frente Sandinista de Liberación Nacional a Managua,
tras derrotar al ejército más potente de Centroamérica, armado y
financiado por Estados Unidos, terminó con la dictadura de los Somoza,
una de las más longevas del hemisferio y marcó el punto de partida de
todo lo que vendría después: la caída de los Romero, Videla, Pinochet,
Figueiredo, Alvarez, Morales Bermúdez, Bánzer, Stroessner y Duvalier.
Con esa acción, los sandinistas y el pueblo nicaragüense quebraron el
orden de las tumbas impuesto desde Washington en América Latina, y
desde entonces tratan de restablecerlo.
Vietnam: ¡Qué paliza!
Todo empezó 10 años antes, en julio de 1969, con el comienzo de la
retirada de las tropas de Estados Unidos de Vietnam, hace exactamente
medio siglo.
Ese
verano de 1969 quedará grabado en la memoria: en mayo, la cifra de bajas
estadounidenses en Vietnam llegaba a 43.300 y se generalizaba la
resistencia a la guerra. En junio, John Lennon y Yoko Ono grababan Give Peace a Chance;
en agosto, medio millón de jóvenes se reunían en Woodstock para
escuchar a Jimmy Hendrix entonar el himno estadounidense con su guitarra
para protestar contra la Guerra, al tiempo que estaba en curso el
juicio contra el célebre campeón mundial Muhammad Ali por evadir la
conscripción.
En esas circunstancias, el presidente Richard Nixon se vio obligado a
anunciar el comienzo de la retirada de las tropas del país asiático. La
batalla del pueblo vietnamita y el Viet Cong, la resistencia de los
jóvenes estadounidenses y el movimiento mundial contra la guerra,
provocaron uno de los mayores acontecimientos del siglo XX: la derrota
militar de Estados Unidos.
Cuando se terminaron de retirar sus tropas, en 1973, el mundo ya
había cambiado para siempre. Goliat había sido noqueado por David.
La derrota de Estados Unidos en Vietnam fue el mayor acontecimiento
desde la derrota del nazismo en la Segunda Guerra Mundial, consecuencias
que duran hasta hoy.
Estados Unidos pierde el control
Los años setenta fueron de inmensa confusión en Washington, que no
sabía cómo reaccionar ante semejante derrota, facilitando nuevos
tropiezos.
En
febrero de 1979, meses antes de que los jóvenes sandinistas llegaran a
Managua, la revolución sacudió a Irán, terminando con el reinado del
Sha, el guardián de Washington en Medio Oriente.
Desde entonces, la región ha sido el centro de la crisis, las guerras
y la inestabilidad mundial y hasta hoy, Estados Unidos no logra
recomponer su dominio, como lo demuestran todas sus aventuras
sangrientas y fracasadas: el desastroso intento de rescate de los
rehenes en la embajada de Irán en ese mismo año, la trágica guerra de
Irak contra Irán impulsada por Estados Unidos en 1980, la guerra del
Golfo contra Irak en 1991, la invasión a Afganistán e Irak en este siglo.
En esta década, otra 'exitosa' intervención, esta vez en en Libia, asesinando a Muammar Gadafi, terminó dejando una tierra de nadie en el norte de África,
desatando la crisis de los inmigrantes al asalto de la rica Europa. Y
por último, sus intentos de derribar militarmente a Bashar Asad en Siria
echando mano de los terroristas de ISIS, que ha terminado en otro
espectacular fiasco.
La caída de todas las dictaduras
En los años setenta, América latina y Centroamérica vivían bajo la bota de los militares. La revolución cubana
de 1959 había sido aislada y contenida con el bloqueo y el embargo
económicos. Los marines invadieron República Dominicana; El Salvador,
Honduras y Guatemala vivían de dictadura en dictadura, la dinastía
Duvalier reinaba a sus anchas en Haití.
El sur
del continente era un cono de sombras: en Brasil Joao Goulart fue
destituido en 1964, la avanzada militar continuó en Uruguay y Chile,
siguió en Argentina, mientras que en Bolivia, Perú y Ecuador se sucedían
los gobiernos totalitarios.
El triunfo sandinista operó como la caída del Sha: la desaparición
del baluarte de Washington que garantizaba la estabilidad de la región
se propagó por América Latina, que contemplaba, atónita, cómo el
principal ejército del mundo estaba atado de pies y manos, inhabilitado
para repetir sus aventuras intervencionistas.
Debilitado por Vietnam e incapaz de ahogar la Revolución Nicaragüense
con una típica invasión, Estados Unidos recurrió a los contras,
mercenarios entrenados con la asistencia de las dictaduras del sur del
continente. Pero ese intento también fue derrotado.
Los años ochenta marcaron la caída de los militares y el retorno de
la democracia en todo el continente. En Perú en 1978 se instaló la
asamblea constituyente, la Junta Militar de Argentina cayó en 1983, en
Brasil hubo elecciones directas en 1985, retornó la democracia a
Uruguay, Chile, Bolivia y cayó Alfredo Stroessner en Paraguay, limpiando al hemisferio de totalitarismos.
Sin
sus gendarmes militares, Estados Unidos recuperó energías en los años
noventa y recurrió a la asfixia económica de la deuda externa y los
planes neoliberales.
Pero a comienzos del siglo XXI los pueblos latinoamericanos repelieron estos planes con grandes movilizaciones como el Argentinazo
de 2001, la guerra del gas en Bolivia, las grandes movilizaciones
indígenas en Ecuador, llevando al poder a movimientos progresistas como
el de Hugo Chávez, Evo Morales y el Partido de los Trabajadores en
Brasil.
Otra vez, impidieron a Estados Unidos retomar el control sobre el continente, como se plasmó en el rechazo al Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA, en la famosa Cumbre de Mar del Plata de 2005.
Sin embargo, estos gobiernos no lograron satisfacer las esperanzas
puestas en ellos, ni adoptar las medidas para sacar definitivamente al
continente de la pobreza.
Por
eso, hoy han vuelto al poder gobiernos como los de Mauricio Macri y
Jair Bolsonaro. El continente vive un nuevo intento de sometimiento.
Washington pretende volver a imponer su control sobre Venezuela, Cuba y
Nicaragua, y ha vuelto a la asfixia de la deuda externa y el ajuste,
como lo evidencia el enorme endeudamiento de Argentina con el FMI.
Pero a pesar de todo, no logran hacer retroceder la historia a los
viejos tiempos de Somoza y Pinochet. Los países latinoamericanos están
en mejores condiciones para ejercer sus derechos y enfrentar estos
planes, como quedó claro en Venezuela, donde a pesar de todos los
esfuerzos, no pudieron imponer al títere Juan Guaidó.
Dominio era el de antes, el de los Somoza, los Trujillo y los
Duvalier. Pero esa época se cerró para siempre el 19 de julio de 1979.
Eso es lo que festejamos 40 años después. LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK
Gira de Pompeo muestra que EEUU sigue concibiendo a América Latina como su "patio trasero"
MONTEVIDEO
(Sputnik) — La gira del secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, por
varios países de América Latina evidenció que Washington sigue
concibiendo a esta región como su patio trasero, dijeron a Sputnik dos
fuentes.
"La visita de Pompeo muestra
que EEUU lamentablemente visualiza a América Latina como su patio
trasero, donde solo marca su agenda que contempla los intereses
estadounidenses", dijo el licenciado en relaciones internacionales
Sebastián Hagobian, miembro de la comisión de relaciones internacionales
del gobernante Frente Amplio (izquierda).
Pompeo visitó Argentina, Ecuador, México y El Salvador entre el 19 y el 21 de julio.
Hagobian
estimó que la visita de Pompeo no buscaba ahondar en una mirada que
atendiera las necesidades de esta región, por lo que no existió un
"diálogo franco"; además, dijo, América Latina está en un "tercer plano"
para la administración de Donald Trump.
"Esta es la cuarta visita que hace Pompeo a América Latina. Cumple
con algunos de los objetivos de la agenda que ha dispuesto EEUU dentro
de este proceso de recuperación de su patio trasero", dijo el analista
político sociólogo y editor de la revista Crisis de Ecuador, Carlos
Pazmiño.
El principal objetivo de esa política fue subrayar el "desplazamiento" de la influencia política, económica y militar de Rusia, China e Irán en América Latina, según Pazimiño.
"Este viaje fue una especie de pasada de lista para ver cómo están sus vasallos", agregó.
Los temas que cobraron relevancia en la agenda de Pompeo fueron el
terrorismo, la situación de Venezuela, el narcotráfico y la migración
ilegal, señalaron Hagobian y Pazmiño.
Terrorismo
El 18 y el 19 de julio se realizó en Buenos Aires la Segunda
Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo, en la
cual participó Pompeo.
De manera simultánea, el Gobierno argentino creó un registro público
de personas vinculadas al terrorismo a partir de un pedido de EEUU e
Israel, lo que podría marcar el endurecimiento de restricciones
políticas y financieras a presuntos miembros de la milicia chiita
libanesa Hizbulá (Partido de Dios) en el territorio del país
sudamericano.
El 11 de este mes un alto funcionario del Departamento de Estado dijo
a la prensa que Pompeo iba a instar a sus pares de América Latina a
firmar una declaración comprometiéndose a sancionar a organizaciones
terroristas y a quienes las financian en el hemisferio occidental.
El 19 de julio el presidente de Paraguay, Mario Abdo Benítez, destacó la cooperación de su país con EEUU en la lucha contra el terrorismo.
Pazmiño y Hagobian consideran que esto muestra que el abordaje al
fenómeno del terrorismo se hizo desde la óptica estadounidense.
"Cuando se dice que la prioridad es el terrorismo, en América Latina
no existe esa preocupación, ya que el terrorismo no está dentro de los
principales problemas de nuestra región. Sí es un problema para Estados
Unidos", afirmó Hagobian.
Venezuela
Pazmiño opinó que la visita de Pompeo evidencia la búsqueda de EEUU
de "apoyos" de algunos países de la región que le permitan ir contra
Venezuela, Cuba y Nicaragua.
"Pompeo en una de sus declaraciones dijo que Venezuela tenía los días
contados (...) incluso podemos especular que están buscando apoyo para
organizar una intervención militar", agregó.
Hagobian consideró que Washington no apuesta al diálogo ni al acercamiento entre las partes del conflicto venezolano.
"EEUU lo que busca es una imposición, sacar a [el presidente] Nicolás
Maduro y poner al líder opositor Juan Guaidó. EEUU pasa del boicot a la
intervención militar sin ningún titubeo y su perspectiva es la de
seguir agudizando el bloqueo", dijo.
El 21 de julio Pompeo calificó al Gobierno de Maduro como la mayor "amenaza para los países América Latina".
"Por supuesto el riesgo en la región es Venezuela; es importante que
cuando nosotros veamos afectados nuestros valores, los países que
piensan como nosotros trabajemos de manera conjunta, hombro a hombro",
afirmó Pompeo en conferencia de prensa junto al presidente de El
Salvador Nayib Bukele.
Migración y narcotráfico
En cuanto a la emigración irregular, la problemática fue planteada
desde la perspectiva de las personas que ingresan a EEUU y no se
analizan las causas por las que surgen este tipo de fenómenos, según
Hagobian.
Lo mismo ocurre con el narcotráfico, porque solo se analizó cómo
contener el ingreso de drogas ilegales a EEUU, que es el principal
consumidor de las drogas que se producen en América Latina, señalaron
los dos especialistas.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México dijo el 21 de julio que la visita de Pompeo se tradujo en resultados positivos para ambas partes.
En materia migratoria "el secretario Pompeo reconoció los
significativos avances de los operativos mexicanos, en cumplimiento con
el acuerdo entre ambos países alcanzado el 7 de junio en Washington" con
el objetivo de frenar la migración centroamericana hacia EEUU pasando
por territorio de México.
También se constató, según Pompeo, que los esfuerzos de ambas partes
han contribuido a "una reducción del flujo de inmigrantes ilegales que
llegan a la frontera sur de EEUU".
La rebelión de Turquía, el aliado ejemplar de EEUU y la OTAN
Ampliar
el castigo a Turquía o apaciguar la crisis. Estados Unidos duda en el
próximo paso que debe dar frente a uno de sus principales aliados
militares dentro de la Alianza Atlántica.
Hasta hace poco, en Washington nadie podría creer que un día un gobierno turco decidiría optar por el sistema de defensa antimisiles ruso S-400, rechazando el "Patriot" norteamericano.
Turquía, por su posición estratégica entre Asia y Europa, fue uno de
los principales baluartes de la defensa occidental durante la guerra y
la pos Guerra Fría. Las bases de Incirlik y de Kurecik siguen siendo dos
pilares estratégicos para Estados Unidos y la OTAN. El duelo verbal
entre ambos aliados incluye —por parte turca— una amenaza sobre la
futura utilización de los dos lugares.
Con los primeros componentes del sistema S-400
en territorio turco, bien publicitados por el gobierno de Recep Tayyip
Erdogan, los ánimos se encrespan en Washington, donde algunos piden
duras represalias contra Ankara. La "ofensa" turca al aparato
político-militar-industrial de Estados Unidos no puede limitarse "solo" a
la cancelación de la venta de un centenar de cazas F-35. Negociar con Rusia, el enemigo, conlleva otras represalias.
El Congreso norteamericano pone a punto la Ley para Contrarrestar a
los Adversarios de EEUU a través de Sanciones (Caatsa, en inglés), que
castiga a los países que compran armas a Rusia. Y si de ello se puede
salvar —de momento— India, no será el caso de Turquía, no solo por la
alianza militar que une a Estados Unidos y la OTAN con el país
euroasiático, sino por el papel que Ankara juega en el volátil tablero
de Oriente Medio, donde el conflicto sirio se añadió a la disputa entre
Arabia Saudí e Irán en el mundo musulmán, la situación de inestabilidad
en el Golfo y el eterno conflicto palestino-israelí.
Bases turcas, vitales para EEUU
De momento, Donald Trump parece frenar los intentos de aplicar la Caatsa.
Así lo ha manifestado personalmente a su homólogo turco, pero es
difícil saber si la postura del presidente norteamericano no cambiará en
un tuit nocturno. Por si acaso, el responsable turco de exteriores ya
lo ha anunciado: las facilidades militares en las bases de Incirlik y
Kurecik peligrarán como respuesta. Una decisión que supondría mucho más
que un seísmo para el sistema de defensa de la OTAN y de Estados Unidos,
el país que comanda esa organización militar.
Por
el momento, el mandatario norteamericano ha puesto más énfasis en el
aspecto económico y laboral interno, lamentando que la empresa Lockheed Martin, fabricante de los F-35
vaya a sufrir las consecuencias de la crisis. Habría que añadir que
todas las partes son conscientes de que el sistema S-400 sería más
"interoperativo" con los aviones SU-35 rusos que con sus rivales
norteamericanos.
Ankara comparten también el convencimiento de que la economía turca,
en plena crisis, podría ser empujada al límite con algunos movimientos
desde Estados Unidos, pero se siente capaz de responder, a sabiendas de
que esa sería una opción peligrosa para el ánimo nacionalista turco y de
incalculables consecuencias.
La OTAN, desarmada y desunida
La reacción del secretario general de la OTAN,
Jens Stoltemberg, va encaminada a rebajar el golpe que supone el cóctel
S-400/F-35. Para el noruego, la cooperación entre Turquía y la OTAN "es
más profunda que los F-35". "Cada país escoge el sistema de defensa
antimisiles que quiere instalar", concede apesadumbrado Stoltemberg,
que, sin embargo, preferiría que esos sistemas "fueran compatibles con
los de la Alianza Atlántica".
Los
aliados europeos de la OTAN han preferido sacar sus catálogos de venta
de aviones y sistemas de misiles antes que criticar la decisión de
Ankara que, además de aliado estratégico, es sobre todo un mercado
necesitado de armas y la llave que cierra la llegada de refugiados por
el este del Viejo Continente. Eurofighter, Mirage, Eurosam…la oferta en
busca de negocios parece importar más que la tensión con Rusia. Pésimo
regalo para la OTAN en su 70 aniversario.
La medida adoptada por Erdogan se produce también en el tercer
aniversario del intento de golpe del que el presidente turco acusó, más o
menos indirectamente, a Estados Unidos. Desde julio de 2016, la
relación de Ankara con la Administración de Barack Obama
fue empeorando entre acusaciones y exigencias por ambas partes,
protagonizadas en buena parte por el apoyo de Washington a las
guerrillas kurdas de Siria.
Seis meses después, Trump accedía a la Casa Blanca y una nueva
relación se abría entre los dos países. El actual dirigente
norteamericano culpa a su predecesor de la actual crisis. Un argumento
fácil, pero que no servirá para justificar un empeoramiento de las
relaciones entre los dos aliados, especialmente, si Ankara sigue jugando
con el "factor ruso".
Erdogan
se reivindica como un aliado difícil para Washington, pero ello no
implica que se alinee con todos los postulados defendidos desde Moscú.
Turquía y Rusia acercaron posiciones
después de la crisis originada por el derribo de un SU-24 ruso en 2015 y
el asesinato del embajador ruso en Ankara, un año más tarde.
Pero en Siria no siempre los intereses de ambos países coinciden. La obsesión turca con las milicias kurdas de Siria
y su apoyo a ciertos grupos islamistas locales son ejemplos que
demuestran que las diferencias de Erdogan con el presidente sirio,
Bashar Asad, han bajado de tono, pero no han desaparecido por completo. LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK
Johnson en Downing Street: malas noticias para Europa
Malas
noticias para Europa. Boris Johnson se alojará en el número 10 de
Downing Street en calidad de primer ministro del Reino Unido. El
exalcalde de Londres ha alcanzado su anhelada meta, superando con
comodidad a su último rival en la carrera por dirigir el Ejecutivo, el
ministro de Relaciones Exteriores, Jeremy Hunt.
La llegada de Johnson, 55 años recién cumplidos, consecuencia directa de la dimisión programada de Theresa May,
no se fraguó mediante unos comicios generales sino mediante unas
elecciones primarias realizadas entre los 160.000 miembros afiliados al
Partido Conservador, una fórmula legal pero muy poco representativa, ya
que sólo supone el 0,25% de la población británica.
El
cambio de persona no ha apaciguado los divididos ánimos imperantes
dentro del Gobierno de la reina de Inglaterra. Al contrario. Los
responsables de carteras tan importantes como la de Economía o Justicia
anunciaron, antes incluso de conocerse los resultados, que dimitían de
sus cargos por diferencias irreconciliables con Johnson. Habrá pues una sustancial remodelación gubernamental, producto de los continuos encontronazos internos a propósito del Brexit, su dilatada negociación y sus graves consecuencias.
El exprimer ministro laborista Tony Blair (1997-2007) propuso en una
tribuna publicada en el diario inglés conservador por antonomasia, The
Times, que Johnson convoque otro referéndum sobre la salida del Reino
Unido de la Unión Europea (UE). Parece que el actual líder laborista, Jeremy Corbyn, apoyaría esa moción.
Pero el cambio de idea de Corbyn llega tarde. Demasiado tarde. La falta
de determinación y de eficacia del dirigente socialdemócrata opositor
ha contribuido mucho en llevar a Londres a una crisis política sin
precedentes que se prolonga desde hace más de tres años.
Johnson se ha encerrado en el Brexit sin acuerdo, fiel a sus
principios abiertamente euroescépticos. En esta situación, podría
intentar forzar una salida abrupta, pero eso significaría desafiar el
mandato recibido por los Comunes (la Cámara baja del Parlamento
británico), cuyos diputados votaron en marzo en contra de un Brexit sin
acuerdo, aunque por sólo cuatro sufragios de diferencia.
El nuevo premier también podría adelantar las elecciones o incluso dirigirse a sus compatriotas con la convocatoria de un plebiscito que ofrezca entre no negociar y permanecer en el seno de la UE.
Esta última carta parece bastante improbable, dado que Johnson ya ha
prometido abandonar el club de Bruselas el 31 de octubre, pase lo que
pase. En un artículo de prensa previo a su elección, Johnson decía que
tenían "la tecnología" para llegar a un acuerdo en esa fecha y que sólo
faltaba "la voluntad y el espíritu". El problema es que la Comisión Europea ha dicho por activa y pasiva que no piensa reabrir las negociaciones con Londres puesto que ya hay un documento que considera final. La partida de póker se prolongará hasta el otoño.
Lo cierto es que el referéndum del Brexit
celebrado el 23 de junio de 2016 dio al Gobierno británico la
autorización de los ciudadanos para salir de la UE, pero no en un
escenario de ruptura. Johnson puede sentirse tentado a ir a unas elecciones parlamentarias
debido a la extrema debilidad del laborismo y a la pésima popularidad
de Corbyn entre sus militantes. No sería extraño que aprovechara esa
ventaja táctica para salir reforzado y depurar a aquellos diputados que
no le son afines.
"Nadie sabe con certeza el impacto de un salida sin acuerdo por la
sencilla razón de que ninguna nación desarrollada ha abandonado de la
noche a la mañana sus acuerdos comerciales preferenciales de esta
manera. Podría ser simplemente muy difícil o podría ser catastrófico",
se aventuró a escribir Blair.
Otro exprimer ministro laborista, Gordon Brown (2007-2010), también
se sumó a este coro de voces, un tanto estériles, que intentan convencer
al núcleo eurófobo del partido tory, empeñado en "recuperar la
soberanía" de la isla a cualquier precio, aunque eso implique una
recesión económica y una renegociación comercial absoluta con cada país
del Viejo Continente. Brown considera que un Brexit sin acuerdo empujará a la economía nacional al precipicio.
Johnson lo tiene todo para no pasar desapercibido.
Es imprevisible, hipócrita, provocador, excéntrico. Le gusta llevar el
pelo rubio despeinado adrede como si fuera un joven rebelde sin causa.
En 2007, arremetió contra el traspaso de poder en el Partido
Laborista de Blair a Brown, que de facto convertía a un líder del
partido en líder de la nación. Lo calificó de "golpe de Estado" y lo
comparó con la sucesión de los emperadores romanos. Ahora ha callado
porque se ha beneficiado precisamente de la misma circunstancia que
tanto criticó entonces.
El nuevo inquilino de Downing Street nos tiene acostumbrados a sus
exabruptos desde que llevaba el timón de la Alcaldía de Londres
(2008-2016). Sin pelos en la lengua, como su estrecho amigo Donald
Trump, Johnson hace gala de una profunda ambición política. Los detractores del Brexit
creen que esa sed de poder le motivó a posicionarse con rotundidad y
desde el inicio en la campaña del no a Europa. Culto pero irreverente,
educado en los exquisitos Eton y Oxford, tiene un alto concepto de sí
mismo que trabaja con un peculiar sentido del humor. Dará mucho trabajo a
la prensa extranjera.
Como
ministro de Relaciones Exteriores, tergiversó el caso de una mujer
británico-iraní detenida en Teherán, y como primer edil londinense, se
embarcó en grandes proyectos que resultaron ser costosos fracasos, como
el teleférico que cruza el Támesis, o el puente-parque sobre el río,
finalmente abandonado.
Sin embargo, el primer gran reto de Johnson no será la delicada gestión del Brexit,
sino la respuesta a las fuertes tensiones en el Golfo Pérsico y
especialmente a Irán, tras la captura de un petrolero de bandera
británica en las aguas de aquella región rica en petróleo. Diez candidatos se habían presentado
a las primarias. Los requisitos para poder votar eran asequibles: pagar
25 libras esterlinas (unos 28 euros), la cuota del partido, y tener al
menos tres meses de antigüedad en el Partido Conservador. Al final, los
afiliados tories han fijado el futuro inmediato del Reino Unido, repleto
de riesgos e incógnitas. LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK
Más
acá de la guerra tecnológica, cuyo desenlace sigue siendo incierto y,
al parecer, lejano, lo que resulta seguro es que China está consolidando
sus posiciones para convertir el estratégico mar del Sur de China en un
coto cerrado, algo similar a lo que viene siendo el Caribe para Estados
Unidos en el último siglo.
El dragón
sigue creciendo en todos los aspectos, como lo enseña la última lista de
la revista Forbes sobre las 500 mayores empresas del mundo: "Excluyendo
Taiwán, 119 empresas de China continental y Hong Kong llegaron a la
lista, casi a la par con los Estados Unidos. Este es un cambio
histórico", dijo la revista en un comunicado.
Desde
2001, ha habido un cambio significativo en la distribución geográfica de
las empresas en el ranking. EEUU tenía 215 en 2001, que cayeron a 121
este año. En tanto, China tenía sólo 10 en 2001 y pasó a las 129 en la
actualidad, si se computan las diez de Taiwán en la lista Fortune Global
500 de este año. Tres grandes empresas estatales chinas (Sinopec Group,
China National Petroleum y State Grid) se colocan entre las cinco
principales compañías este año.
Pero el centro del poder de Pekín se está expresando cada vez más en
el mar del Sur de China. Surgen estos días dos datos centrales: además
de las siete islas artificiales fortificadas construidas por China en
ese mar, consiguió ahora la cesión de una base naval de Camboya que
puede trastocar los equilibrios regionales y, en paralelo, se conocieron
ejercicios con misiles antibuque en las proximidades de las disputadas
islas Spratly y Paracel (Nansha y Xisha).
La primera información proviene del Wall Street Journal que sostiene que China y Camboya firmaron un acuerdo secreto
que le permite a la Marina del dragón el acceso exclusivo a la base
naval Ream en el golfo de Tailandia durante 30 años. Aunque el Gobierno
de Phnom Penh negó la versión, en gran medida porque se trataría de un
acuerdo inconstitucional, en los hechos Camboya es el principal aliado
de China en la región.
En 2017 el Gobierno de Camboya canceló los ejercicios militares
bilaterales Angkor Sentinel con EEUU y ahora los realiza exclusivamente
con China. La reacción de Washington no se hizo esperar. Emily Zeeberg,
portavoz de la embajada en Phnom Penh, instó al Gobierno camboyano a que
respete "su compromiso constitucional de seguir una política exterior
independiente".
Un dato adicional de la mayor importancia es que la base naval está
situada a escasa distancia de un aeropuerto que está siendo construido
por una empresa china. Se trata del aeropuerto Dara Sakor, en la costera
provincia de Koh Kong, cuya pista supera los 3.200 metros, lo que
permite el aterrizaje de grandes naves. Está en construcción además un
resort turístico que ocupa 45.000 hectáreas donde se invertirán 3.800
millones de dólares por la china Union Development Group.
Por
otro lado, entre el 29 de junio y el 3 de julio, la Armada china
realizó pruebas reales con misiles de medio alcance entre las islas
Spratly y Paracel, en un bloque de 22.000 kilómetros cuadrados. Entre
los misiles probados se encuentra el DF-21D, con un alcance de 1.500
kilómetros, denominado "asesino de portaviones" por su capacidad de caer
en vertical sobre el blanco, lo que hace muy difícil la defensa.
Además fue probado el misil DF-26 con un alcance de 5.000 kilómetros,
con capacidad para una ojiva nuclear. Este misil puede alcanzar la isla
de Guam, donde EEUU tiene una de las más importantes bases militares en
el Pacífico.
Según el análisis de Asia Times,
"las pruebas fueron una advertencia a Estados Unidos en el sentido de
que sus buques de guerra y los portaviones son vulnerables al cruzar el
mar del Sur de China, o en caso de acudir en ayuda de sus aliados en las
aguas en disputa con Pekín". En esa situación están países como Japón,
Taiwán, Vietnam, Filipinas, Malasia, Brunéi e Indonesia.
Para China,
la región del mar del Sur o Meridional es doblemente problemática. Por
un lado, la hegemonía en esas aguas tiene un carácter estratégico
militar, ya que es el espacio desde el cual puede sufrir una agresión,
como ya sucedió en el pasado, con las flotas imperiales inglesa y
francesa. Además, un tercio del transporte marítimo mundial atraviesa el
mar del Sur de China, que representa el grueso de las exportaciones e
importaciones del dragón.
La "libertad de navegación" que reclama Washington va en contra de la
soberanía que reclama China, que está convirtiendo esas aguas en
espacio de uso exclusivo de su Armada.
En opinión del periodista Jonathan Manthorpe de Asia Times, la
retirada del Gobierno de Trump del tratado IRNF (Intermediate-Range
Nuclear Forces) crea una situación extremadamente peligrosa. El tratado
había sido firmado en 1987 por los presidentes de EEUU y la URSS,
prohibiendo los misiles de hasta 5.500 kilómetros: "Se negoció y acordó
debido a que tanto la Unión Soviética como la OTAN comprendieron que el
despliegue de lo que se llamó 'armas nucleares tácticas' podría
desencadenar una escalada de conflictos que llevaría a una guerra
nuclear”.
La
situación sería similar, en su opinión, a la que se vivió en Europa
hace 40 años. Por eso concluye, con ironía, que "sería maravilloso creer
que Xi y Trump tienen la misma sagacidad para hacer frente a los
peligros de esta situación de la que tuvieron Reagan y Gorbachov".
Más allá de la ironía del periodista, hay dos elementos que son
ciertos. El primero es que la situación puede llegar a ser dramática si
las dos potencias que se disputan los mares del Pacífico no encuentran
las vías del diálogo para resolver los problemas que, por ahora,
denominan como "guerra comercial", cuando en realidad es una amplia
disputa que abarca desde las tecnologías de punta hasta la hegemonía
marítima y militar.
La segunda, es que China no deja de avanzar, paso a paso, en todos
los terrenos, como lo demuestra la conversión del mar del Sur de China
en algo similar a lo que los romanos llamaban "mare nostrum", en
referencia al Mediterráneo. LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK
El presidente palestino, Mahmoud Abbas, ha enfrentado una creciente
presión para renunciar [Archivo: Reuters / Mohamad Torokman]
Desde que la administración Trump asumió el poder en enero de 2017, la
presión sobre el presidente palestino Mahmoud Abbas ha aumentado. Ahora, claramente, Washington ya no desea tratar con la Autoridad Palestina (AP) bajo su liderazgo.
El asesor principal de la Casa Blanca, Jared Kushner, calificó
recientemente la decisión de Abbas de boicotear el taller de Bahrein,
donde se presentó el aspecto económico del plan de paz de Washington,
"histérico y errático". Mientras tanto, varios funcionarios israelíes también han sugerido que esperan que Abbas deje su cargo. Algunos, como el ex canciller Dore Gold, han llegado a afirmar que en los próximos seis meses, los propios palestinos exigirán un cambio de liderazgo.
El actual gobierno israelí ha estado tratando de desestabilizar
activamente a la Autoridad Palestina mediante diversas medidas hostiles,
incluido el bloqueo de su acceso a $ 140 millones en ingresos fiscales
destinados a ayudar a pagar los salarios cada mes. Esto, junto con los recortes en la ayuda estadounidense, han puesto a Ramallah bajo una creciente presión financiera.
Si bien está claro que los gobiernos estadounidense e israelí están
tratando de empujar a Abbas al borde de un acantilado, su plan después
de su caída es bastante vago en el mejor de los casos.
De hecho, varios actores dentro del establecimiento de seguridad
israelí han advertido que tal medida podría tener consecuencias
peligrosas.
La batalla de sucesión
Las discusiones sobre la sucesión del liderazgo en la Autoridad Palestina han estado ocurriendo durante una década.
El mandato presidencial de Abbas expiró oficialmente en 2009, y la
Organización de Liberación de Palestina (OLP) lo extendió
provisionalmente ese año.
Desde entonces, Palestina no ha podido celebrar elecciones
presidenciales y parlamentarias debido a la disputa persistente entre
Fatah y Hamas.
Hasta ahora, el presidente palestino de 83 años se ha resistido no solo
a entregar su renuncia, sino también a nombrar a un diputado y designar
un camino claro para la sucesión. Pero a medida que su salud se deteriora, tarde o temprano la cuestión de la sucesión tendrá que resolverse.
Es probable que la presión severa de las maquinaciones de Washington e
Israel acelere este proceso, al igual que el creciente descontento
dentro de Cisjordania, que en los últimos dos años ha provocado una
serie de grandes protestas callejeras . Hay varias figuras importantes dentro de Fatah que han surgido como contendientes para el puesto de Abbas en los últimos años. Mahmoud al-Aloul, vicepresidente del partido y gobernador de Naplusa, es uno de los favoritos.
Es bastante popular entre los partidarios de Fatah por su posición
anti-Israel y hasta ahora también ha escapado de ser implicado en
cualquier escándalo de corrupción.
Otro candidato es Jibril Rajoub, uno de los líderes más prominentes de
Fatah, el presidente de la Federación de Fútbol de Palestina y el ex
jefe de las Fuerzas de Seguridad Preventiva en Cisjordania.
Se sabe que tiene un gran dominio dentro de los servicios de
inteligencia palestinos y la confianza de las agencias de seguridad
estadounidenses e israelíes. Majed Faraj, jefe del Servicio de Inteligencia General, es otro candidato fuerte para suceder a Abbas. Ha sido el confidente del presidente palestino y encabezó
una delegación palestina que se reunió con funcionarios estadounidenses
a pesar del boicot actual de la AP en conversaciones con la
administración Trump. Saeb Erekat, secretario general de la OLP, también se rumorea que es un candidato potencial.
Sin embargo, las filtraciones de 2011 conocidas como los periódicos
palestinos, que revelaron la disposición de Erakat de otorgar grandes
concesiones a Israel durante las negociaciones, han dejado una mancha
permanente en su reputación y es poco probable que obtenga mucho apoyo
popular.
Del mismo modo, Mohammed Dahlan, el archienemigo de Abbas desde hace
mucho tiempo, también fue un candidato para su puesto, al menos en el
pasado.
Sin embargo, sus posibilidades se han reducido recientemente debido a
sus estrechos vínculos con Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos,
que actualmente son impopulares en las calles palestinas debido a su
presión por la normalización con Israel.
Aunque todos estos candidatos (a excepción de Dahlan) están apoyando el
boicot de Abbas a la actual administración de Estados Unidos, su
posición podría cambiar si alguno de ellos asumiera la presidencia de la
AP. Con esto en mente, Washington ha estado presionando activamente por un cambio de liderazgo en Ramallah.
El futuro de la AP
Si bien la administración Trump no ha podido interactuar directamente
con ninguno de los principales contendientes para la presidencia de la
AP, ha estado llegando a otras figuras palestinas prominentes fuera del
círculo íntimo de Abbas.
En los últimos dos años ha habido una serie de reuniones entre
funcionarios estadounidenses y varios representantes de las élites
políticas y empresariales palestinas.
Al mismo tiempo, figuras políticas consideradas que tienen vínculos
estrechos con Washington, incluido el ex primer ministro Salam Fayyad y
el empresario palestino Adnan Majali, han resurgido en la escena
política. Este último llegó a intentar negociar un acuerdo de reconciliación entre Fatah y Hamas el año pasado. Antes del taller de Bahrein
, la administración de los Estados Unidos logró encontrar un hombre de
negocios palestino dispuesto a cruzar la línea de piquete y asistir: Ashraf al-Jabari de Hebrón.
A principios de este año, al-Jabari, quien ha sido llamado "amigo" por
el embajador de Estados Unidos en Israel, David Friedman, anunció que va a crear un partido en Cisjordania llamado Reforma y Desarrollo, que se opondrá a la agenda estatal de Fatah. Washington puede darse cuenta de que ninguna de estas cifras
tiene una posibilidad real de reemplazar a Abbas porque es poco
probable que gane una elección, pero aún así son útiles para presionar a
la AP.
En última instancia, la administración Trump quiere que el liderazgo
palestino acepte sus propuestas de "paz" con Israel y le importa poco
quién se haga cargo de Abbas.
Varios interesados en Israel, por otro lado, no solo quieren un
cambio de liderazgo en Ramallah sino que también esperan un colapso
completo de la AP. Varios funcionarios israelíes actuales y anteriores han declarado
repetidamente los Acuerdos de Oslo "muertos" y sugirieron que es hora
de que los palestinos acepten la derrota y dejen de exigir la condición
de Estado. Una solución
que se ha presentado es que partes de Cisjordania pobladas por los
palestinos estén vinculadas a Jordania y disfruten de alguna forma de
autonomía administrativa. Otros han llevado esto más allá y sugirieron
que Israel busque la disolución de la AP y el establecimiento de un
gobierno municipal palestino local basado en clanes y familias. Esto prevé una
forma de autogobierno donde Israel ayuda a los líderes locales en
diferentes ciudades de Cisjordania a manejar sus asuntos diarios como lo
habían hecho antes del establecimiento de la AP.
Si bien es cada vez más claro que el establecimiento israelí está
presionando para la desaparición no solo de la AP, sino también de
cualquier vestigio de estado dentro de los territorios palestinos
ocupados, algunos, especialmente dentro del sector de seguridad,
advierten que esto podría no ser lo mejor para los intereses del estado
israelí. Según el periódico israelí Haaretz
, se teme que si la AP comienza a perder el control sobre Cisjordania,
la coordinación de seguridad israelí con Ramallah podría verse
comprometida y Hamas y otros elementos de la oposición podrían intentar
hacerse cargo. Por esta razón, las agencias de inteligencia israelíeshan estado ansiosaspor
proteger a la AP y la presidencia de Abbas de los esfuerzos por
socavarlas y, en ocasiones, han trabajado paradójicamente contra las
políticas declaradas de Washington y Tel Aviv. Si
bien el liderazgo político israelí y sus aliados estadounidenses están
felices de declarar a Oslo muerto y considerar la disolución de la AP,
ignoran el hecho de que durante décadas Tel Aviv se ha beneficiado
principalmente de los acuerdos que establecieron estos acuerdos.Efectivamente
sofocaron la lucha palestina, frenaron el activismo político e hicieron
de la AP el principal garante de la pasividad política palestina.
Si Israel y los Estados Unidos logran alterar este status quo con sus
políticas agresivas, lo que viene a continuación puede no ser de su
agrado. Las opiniones expresadas en este artículo son de los autores y no reflejan necesariamente la postura editorial de Al Jazeera.