Más de 40 muertos en El Cairo en nuevos enfrentamientos entre islamistas y el Ejército
- Los disturbios se han producido frente a la sede de la Guardia Republicana
- Los Hermanos Musulmanes llaman a una "intifada" contra el Ejército
- El grupo salafista Al Nur se retira de la mesa de negociaciones
- La presidencia crea una comisión de investigación de los sucesos
REUTERS/Suhaib Salem
RTVE.es / Agencias 08.07.2013 - 14:02hAl menos 42 personas han muerto este lunes en nuevos enfrentamientos
entre el Ejército y manifestantes islamistas frente a la sede de la Guardia Republicana en El Cairo,
Egipto. Los choques se han producido cuando
la policía y el ejército egipcio han intentado dispersar a cientos de manifestantes partidarios del presidente derrocado Mohamed Morsi que se concentraba frente a la sede de la Guardia Republicana.
La presidencia interina ha ordenado la
creación de una comisión de investigación mientras que
el grupo salafista Al Nur se ha retirado de la mesa de negociaciones en respuesta a lo que han calificado como una "masacre".
Según la televisión estatal egipcia, los enfrentamientos
han dejado al menos 42 muertos, entre ellos, un policía, y 322 heridos, una cifra que ya había sido avanzada por los
Hermanos Musulmanes, la organización islamista que organiza las protestas. Además, según la agencia estatal MENA,
dos soldados han sido capturados por los manifestantes.
Versiones contradictorias
Algunos
testigos citados por AFP han relatado que los disturbios se han
producido cuando la policía abrió fuego contra los manifestantes usando
gases lacrimógenos y, aseguran algunos testigos, fuego real,
aunque esa información no ha podido ser contrastada. "Hay muchas bajas, pero no tenemos cifras exactas", ha señalado a la misma agencia uno de los manifestantes.
Una versión que contrasta con la facilitada por el Ejército, que
ha negado categóricamente que los militares disparasen contra los seguidores islamistas. Un responsable militar ha detallado a Efe que los sucesos ocurrieron después de la oración musulmana de la madrugada, cuando
numerosos hombres armados se concentraron ante la sede de la Guardia Republicana al grito de "Allahu Akbar" ("Alá es el más grande") y treparon a los muros del edificio, aunque sin conseguir irrumpir en su interior.
Según
esta versión, otros hombres armados que se encontraban en edificios
aledaños abrieron fuego contra los miembros de las Fuerzas Armadas. "El
acto criminal que tuvo lugar ante la Guardia Republicana y la muerte de
manifestantes no pudieron ser llevados a cabo por las Fuerzas Armadas,
que han protegido a los manifestantes en Rabea al Adauiya y frente a la
Guardia Republicana durante todo el tiempo de sus protestas sin atacar a
nadie", ha insistido una fuente militar a Efe.
El Ejército ha
atribuido el ataque a un “grupo terrorista” que se ha dirigido contra la
sede de la Guardia Republicana, según la televisión estatal egipcia.
Además, aseguran los militares,
unas 200 personas han sido detenidas y se han requisado gran cantidad de armas, municiones y bombas de gasolina.
Los Hermanos Musulmanes llaman a la "intifada"
Mientras,
la Fiscalía egipcia ha ordenado cerrar y precintar la sede del Partido Libertad y Justicia (PLJ),
brazo político de la Hermandad, en el centro de El Cairo, tras hallar
supuestamente armas en su interior, ha informado la televisión estatal
egipcia. Por su parte, los Hermanos Musulmanes han acusado al ejército
de
atacar deliberadamente a los manifestantes y aseguran que la concentración era una sentada pacífica.
"Todas
las fuerzas de policía del mundo saben cómo dispersar una sentada. Esto
es acto delictivo contra los manifestantes ... Nadie esperaba tal acto
de traición por parte de la policía y de la Guardia Republicana: órden
de matar egipcios procedentes del ejército egipcio", ha comentado el
portavoz de la Hermandad,
Gehad Haddad.
El Partido Libertad y Justicia, marca política de los Hermanos Musulmanes,
ha hecho un llamamiento a una intifada "del gran pueblo de Egipto
contra aquellos que están tratando de robar su revolución con los
tanques " y ha instado "a la comunidad internacional, a los grupos
internacionales y a todos los pueblos libres del mundo a intervenir para
evitar más masacres y (...) el surgimiento de una nueva Siria en el
mundo árabe", informa AFP.
Los salafistas se retiran de la mesa de negociaciones
Estos enfrentamientos se producen después de que este domingo, partidarios y detractores del
golpe militar que depuso el pasado día 3 al presidente islamista egipcio Mohamed Morsi volvieron a
medir sus fuerzas con multitudinarias manifestaciones en El Cairo
que plasman la división del país. Sin embargo, según Pedro Ignacio del
Castillo, español residente en El Cairo, la situación en la ciudad es
normal exceptuando los lugares conflictivos.
"
Fuera de los lugares de conflicto, que son dos, no pasa absolutamente nada",
ha comentado del Castillo en una entrevista telefónica con el Canal 24
horas. " Las noticias internacionales sobre si esto es o no una
'preguerra' civil lo único que hacen es calentar los ánimos de los
islamistas", ha añadido.
Sin embargo, la inestabilidad en las
calles también se ha filtrado a la escena política. El país se acostó
este sábado con un nuevo primer ministro, Mohamed El Baradei, cuyo
nombramiento había sido anunciado la agencia estatal, Mena, y
se despertó el domingo sin él, aparentemente por el rechazo salafista a la decisión.
Precisamente el grupo salafista Al Nur ha anunciado este lunes que
su retirada de las mesa de negociaciones que
pretende elegir al primer ministro en protesta por la actuación
policial. "Hemos decidido retirarnos de las negociaciones de inmediato
en respuesta a la masacre que ha tenido lugar frente a los cuarteles de la Guardia Republicana", ha comentado en su cuenta de Twitter el portavoz del partido, Nader Baqqar.
"No
vamos a estar callados ante la masacre de la Guardia Republicana.
Queríamos la detención de la sangre y ahora se derrama como los ríos",
ha dicho el portavoz salafista. El partido Al Nur, la principal
formación salafista de Egipto,
es el mayor grupo islamista que apoyó la decisión de las Fuerzas Armadas egipcias de deponer al presidente Morsi,
y su secretario general, Galal Morra, estuvo presente el pasado
miércoles en el anuncio del derrocamiento del mandatario islamista.
Sin
embargo, hace dos días vetó el nombramiento del político liberal y
premio nobel de la paz Mohamed el Baradei como primer ministro, porque
consideró que "no se les había consultado". Las críticas al Gobierno
interino están llegando desde distintos sectores. El
ex candidato presidencial, Abul Futuh, considerado un islamista moderado, ha exigido la dimisión del presidente interino Adly Mansour, según informa Al Jazeera.
Comisión de investigación
El presidente interino de Egipto, Adli Mansur, ha formado
una comisión judicial para investigar los incidentes registrados.
En un comunicado, la Presidencia ha instado a los manifestantes a que
se alejen de "los centros vitales y las instalaciones militares" del
país y ha insisitido en que todas las partes deben controlarse para que
la seguridad nacional sea la prioridad.
"Lo ocurrido no detendrán
los pasos del Gobierno para sacar adelante la hoja de ruta”, ha
indicado el portavoz de la presidencia, Ahmed Elmoslmany. la Presidencia
expresó su "profunda tristeza" por la muerte de víctimas civiles en los
sucesos, que según esta institución, se produjeron tras un intento de
asaltar la sede de la Guardia Republicana.
Por su parte, el premio nobel Mohamed Al Baradei ha considerado que "la violencia, sin importar su origen,
no son el camino” para la reconciliación “y debe ser condenada enérgicamente”. En la misma línea se ha manifestado el Frente de Salvación Nacional (FSN),
principal alianza no islamista del país y a la que pertenece El Baradei, que también ha condenado los "sangrientos sucesos".
"El
Frente muestra su tristeza por los sucesos sangrientos frente al
cuartel general de la Guardia Republicana y expresa sus condolencias a
las familias de los muertos, tanto civiles como miembros de la fuerzas
de seguridad", ha señalado en un comunicado. El Frente ha condenado, de
igual forma, "cualquier intento de ataque contra las instalaciones
militares y de las fuerzas de seguridad".