Según
recientes declaraciones del presidente de la Federación Rusa, Vladimir
Putin, Rusia no está empleando en Siria todo su poderío militar y medios
de inteligencia de que dispone.
Rusia en
un futuro próximo puede desplegar en sus bases aéreas en Siria aviones
no tripulados de combate (UCAV), en vista de que el acuerdo militar
ruso-sirio que autorizó la intervención antiterrorista rusa en Siria no
tiene fecha límite, según se ha
reportado. Un candidato UCAV ruso sería el Ojótnik (Okhotnik, “cazador” en ruso), aparentemente un
ala volante desarrollada por la empresa
Sujoi en colaboración con la empresa MiG. Se espera que el UCAV Ojótnik esté listo para entrar en servicio en
2018 ó
2020.
Es de esperar que el Ojótnik se emplee para misiones de bombardeo de
precisión y de destrucción de defensas antiaéreas enemigas (DEAD), pero
se ha informado de un UCAV ruso en desarrollo actualmente, que podría
ser el Ojótnik, que se utilizará para interceptar aviones caza de V
Generación americanos y baja emisión de señales de radar, los
F-35 y F-22, además de ser diseñado para interceptar al bombardero estratégico americano de baja detección por radar, el
B-2.
Rusia podría utilizar en el futuro escuadrones de UCAV de propulsión a chorro como el
Ojótnik, desplegados en Siria para ejercitar sus capacidades como interceptores de aviones caza
F-35,
contra aviones F-35 israelíes y turcos que violasen el espacio aéreo
sirio en misiones de ataque, ya que Israel y Turquía planean adquirir
este cazabombardero americano de baja detección por radar. UCAV rusos
basados en Siria complementarían en operaciones aéreas a aviones de
combate tripulados rusos y sirios, contribuyendo con su uso a
materializar las declaraciones del Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas
Armadas de la Federación Rusa, el general del Ejército
Valery Gerasimov, de “completamente automatizar la batalla en Siria”.
Rusia puede desplegar en Siria para la defensa aérea del país el caza multipropósito
Su-35S de la llamada IV Generación + +, avión con tecnologías del avión caza de V Generación ruso
PAK FA, el cual es la respuesta tripulada rusa a los cazas americanos de V Generación
F-22 y F-35. El
Su-35S y el
PAK FA
fueron desarrollados por la empresa Sujoi, como lo está siendo el UCAV
Ojótnik. Rusia podría desplegar su avión caza de V Generación y baja
detección por radar, el PAK FA, en Siria para defender la soberanía de
su aliado de ataques por parte de Israel, Turquía, EE.UU. o Arabia
Saudita, y para operar en conjunción con UCAV como Ojótnik. Se espera
que el PAK FA entre en servicio y se
fabrique en serie en este año de
2016.
El
caza PAK FA podrá operar no sólo en misiones de intercepción de aviones
enemigos o de ataque a blancos terrestres con bombas de precisión y
misiles aire-tierra, como el UCAV Ojótnik, incluyendo misiones de
supresión de defensas antiaéreas enemigas (SEAD) y destrucción de
defensas antiaéreas enemigas (DEAD), pero también servir de plataforma
de ataque electrónico (EA) por medio de sistemas modulares de guerra
electrónica (EW) que también podrán ser instalados en UCAV como Ojótnik.
El PAK FA y UCAV como Ojótnik serán también aviones de ataque
cibernético en combinación con sus propiedades de ataque electrónico,
transmitiendo virus cibernéticos como
bombas lógicas o para activar
bombas lógicas que ya infectasen sistemas computarizados enemigos del régimen de Israel, Turquía o Arabia Saudí.
Dotado de un avanzado sistema de computadoras que le proporciona a través de un
“piloto electrónico” vuelo autónomo, el
PAK FA
empleado en Siria podría servir de avión de mando, control,
comunicaciones y computadora (C4) para controlar las operaciones de al
menos otros cuatro aviones de combate que podrían ser cazas PAK FA,
poseyendo así una función de avión de mando, control y comunicaciones
ejercida por los aviones caza de IV Generación rusos Su-30 y MiG-31, en
éste último caso según informa Hugh Harkins en su libro
Sukhoi Su-34 ‘Fullback:’ Russia’s 21st Century Striker.
Si el caza PAK FA es dotado de una supercomputadora compacta basada o
similar a la supercomputadora móvil terrestre del sistema de control de
grupo de aviones no tripulados
Vologda,
el caza de V Generación ruso podría controlar simultáneamente un grupo
de hasta 10 aviones no tripulados de combate (UCAV). El piloto del PAKFA
podría supervisar la supercomputadora a bordo para controlar los
aviones no tripulados de combate bajo su mando operacional por medio de
un casco de pantalla montada que captaría órdenes de su pensamiento a través de la tecnología de
electroencefalografía.
El control de los aviones no tripulados de combate se llevaría a cabo utilizando el programa informático
Unicum,
que permitiría controlar hasta 10 robots o vehículos no tripulados
terrestres, aéreos y marítimos, operando los vehículos no tripulados de
forma individual o en grupo. Citando a la empresa Rostec del complejo
militar-industrial ruso, el programa de computadora Unicum permitiría a
“los sistemas robóticos . . . independientemente identificar las labores
dentro de un grupo, elegir el líder, remplazar a robots averiados,
seleccionar posiciones ventajosas, buscar blancos, pedir al operador
permiso para eliminar los objetivos o eliminarlos automáticamente”. Así,
en el futuro un avión caza
PAK FA
con una supercomputadora compacta y el programa computarizado Unicum
podría controlar a 10 aviones no tripulados de ataque Ojótniks ó a 10
PAK FAs, o a su vez un avión no tripulado dotado de la supercomputadora
podría controlar 10 UCAV Ojótniks.
Con el programa informático
Unicum para controlar robots y que estos tomen decisiones de manera autónoma, se cumpliría el objetivo esperado por el
General Gerasimov,
de que en Siria “quizás pronto seremos testigos de grupos robóticos
independientemente conduciendo la guerra”. De acuerdo a un alto
directivo de la empresa encargada de desarrollar el programa de
computadora Unicum, citado por Rostec, “el programa permite el controlar
cualquier grupo de robots en tierra, en el aire y en el mar, con mínima
participación de un operador. Robots pueden llevar a cabo misiones de
manera independiente, ver y analizar la situación, planear rutas e
interactuar con otras máquinas. De hecho, esto es un paso hacia la
creación de IA [inteligencia artificial], que casi le da a las máquinas
la capacidad de seres humanos”.
Según otro alto directivo ruso describiendo el programa Unicum, también citado por
Rostec,
“el programa permite tomar decisiones independientes sin gente”…. “Al
mismo tiempo, el control puede ser centralizado y el operador puede dar
órdenes a cada y a todo robot, o descentralizado, cuando todo el grupo
recibe órdenes e identifica cómo ha de cumplirlas: cuál máquina hace el
reconocimiento, defiende o ataca objetivos. En ambos casos los sistemas
robóticos pueden operar sin gente solamente preguntando por permisos
para ciertas acciones de tiempo en tiempo”.
En un futuro,
programas informáticos como Unicum junto con el desarrollo de
inteligencia artificial podrán permitir la operación, independiente de
operadores, de robots de combate en el campo de batalla. Así, con
ejércitos de miles de robots Rusia podría evitar el sacrificar la vida
de millones de hombres como ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial,
al reemplazar ejércitos de soldados humanos con máquinas inteligentes de
combate usadas en masa.
Otra capacidad de combate que Rusia podría emplear en Siria sería el utilizar aviones caza y cazabombarderos de
III Generación
como aviones no tripulados de combate (UCAV). La Unión Soviética ya
tenía experiencia modificando aviones caza MiG-21, retirados de
servicio, para convertirlos en aviones señuelo piloteados por control
remoto para ejercicios de entrenamiento de combate aéreo y defensa
antiaérea. Así, como revela Alexander Mladenov en su libro
Mikoyan-Gurevich MiG-21
de la serie Air Vanguard, no. 14, los soviéticos habían convertido
aviones MiG-21 a aviones no tripulados M-21 y M-21M, pudiendo la segunda
versión, más avanzada, llevar a cabo maniobras de combate aéreo. Rusia
podría, de querer hacerlo, modificar aviones de combate de III
Generación, como los cazas
MiG-21 y
MiG-23 y los cazabombarderos Sujoi
Su-22,
en aviones no tripulados de combate (UCAV) para misiones de bombardeo
aéreo de precisión, armados de bombas inteligentes y de misiles
aire-tierra, en Siria. Rusia podría así modificar a los MiG-21, MiG-23 y
Su-22 de la Fuerza Aérea Siria a la que, según
The Military Balance 2015
del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, le
quedarían en conjunto cerca de 200 de esos aviones de fabricación
soviética en su inventario. La Fuerza Aérea de la Federación Rusa usaría
los aviones modificados en aviones no tripulados de combate, armados
también con misiles aire-aire para autodefensa de ataques por aviones
turcos e israelíes, para bombardear posiciones de grupos terroristas
radicales sunitas en Siria como Daesh, reemplazando dichos aviones en
servicio sirio con modernos cazas MiG-35 y Su-30SM para la Fuerza Aérea
de Siria.