miércoles, 26 de septiembre de 2018

Darío Celis - Oceanografía: la revancha


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Darío Celis - Oceanografía: la revancha

 

 


En el expediente de Oceanografía la historia del fraude que empezó en mayo de 2014 se ha ido aclarando y apuntaría a una actuación indebida de Citibanamex, que preside Ernesto Torres Cantú. El jueves de la semana pasada los abogados de Amado Yáñez presentaron al Juzgado Tercero de Distrito en Materia Civil de la CDMX el Fideicomiso de Administración. Fue en cumplimiento al acuerdo que ordenó el famoso juez Felipe Consuelo Soto, que firmó con los acreedores en enero de este año y por el que se aportó la flota de su propiedad integrada por 22 barcos. Con esto y cumpliéndolo en todos sus términos, Oceanografía debe salir de la quiebra y concluir un procedimiento tortuoso al que fue llevado por una diferencia política con el equipo priista de Emilio Lozoya.
La naviera, estigmatizada por los contratos que le asignaron los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, cayó en el agujero por las denuncias de fraude de Citi y su CEO, Michael Corbat. Ahora que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, plantea una reactivación de la industria petrolera, Oceanografía se vuelve nuevamente una pieza fundamental en el ajedrez. Otra victoria que se anotó la naviera fue que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) negó también la semana pasada la petición de Citibanamex para que atrajera el caso.
La intención del banco era que ministros fueran quienes resolvieran si debía Amado Yáñez continuar con el beneficio de la libertad condicional, mientras se resuelve el caso penal. Los ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío y Jorge Mario Pardo Rebolledo decidieron negar la petición y aun con grillete electrónico, el accionista de la empresa seguirá en la calle. Con ésta es la segunda vez que le reviran peticiones a Citibanamex de este estilo en la máxima instancia de procuración de justicia que preside Luis María Aguilar. Lo que no debe perder de vista es que viene la respuesta contundente de Oceanografía contra Citi y Banamex en la corte de Nueva York por daños y perjuicios y otras causas penales interesantes.
VACÍO A PEMEX
A propósito de contratistas y Pemex, mañana arranca el Congreso Mexicano del Petróleo. Se trata de un evento que organiza la empresa dirigida por Carlos Treviño. De hecho, el presidente es Javier Hinojosa, director de Pemex Exploración y Producción, y el presidente ejecutivo es José Antonio Escalera, director de Exploración. Participa toda la industria.
Apunte a firmas internacionales como Exxon Mobil, Repsol, Schlumberger y GE y nacionales como el Grupo R y Protexa, por mencionar dos. Sin embargo, habrán grandes ausentes al encuentro que se celebrará en Acapulco y que se prolongará hasta el sábado: los integrantes del equipo de Andrés Manuel López Obrador.
BANCOMER ALISTA
Mañana en Madrid será el último consejo de Luis Robles Miaja como presidente del BBVA-Bancomer. Es probable que también se anuncie la salida de Francisco González de la presidencia del BBVA. Carlos Torres o Jaime Caruana son los candidatos a sucederlo. Ahí también se encuentra el Consejo de Administración de la filial mexicana. Jaime Serra se va convertir en el nuevo presidente a partir del 1 de octubre y no se descartan cambios en la estructura directiva de Bancomer. La permanencia del mismo director del grupo financiero, Eduardo Osuna, estaría en duda.
PELEA CENTINELA
El litigio que lejos de resolverse crece es el de los hermanos José, Graciela y Sandra Hernández Fonseca. Se trata de los herederos de la Casa Centinela, la dueña de los tequilas Centinela y Cabrito. Hay una disputa por el control de esta compañía basada en Arandas, Jalisco, que ya rebasó el ámbito mercantil. Las hermanas tienen cruzadas demandas penales con el hermano, quien mediante una maniobra legal les hizo un take over y se quedó con el 100% de las acciones, 66.6% de ellas y 33.3% de él. Hay en disputa un negocio de 200 millones de dólares.
GAP TRAS TOLUCA
No le pierda la vista a Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP). Dicen que quiere quedarse con el aeropuerto de Toluca. Trascendió que sus accionistas principales, Laura Diez Barroso, Carlos Laviada y Eduardo Sánchez Navarro, le han concedido un valor estratégico a esa terminal dada la saturación del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. El Estado de México, que gobierna Alfredo del Mazo Maza, posee 25% y Aeropuertos y Servicios Auxiliares, de Alfonso Sarabia, un 24%. El 49% restante se lo quedó el fondo australiano IFM Global.
MARHNOS EVALÚA
En el medio se prendieron focos amarillos por la situación que enfrenta el Grupo Marhnos, de Nicolás Mariscal Torroella. Se habla de una necesaria reestructuración financiera en esta firma desarrolladora que manejan al alimón Ignacio y Nicolás Mariscal Servitje. La firma opera cuatros hospitales, una autopista, un libramiento y tiene en cartera, además, cinco proyectos inmobiliarios. El grueso de sus desarrollos están financiados 70% con deuda y el resto con capital. Uno de sus principales acreedores es Banorte, la institución de Carlos Hank González.
ISOLUX ATORADO
La reestructuración que no vuela es la de Isolux, que lleva Roberto López. En mayo el Juzgado Séptimo en Materia Civil de la CDMX admitió el concurso mercantil voluntario.
La firma hispana de infraestructura y energías lleva más de año y medio negociando con la CFE una salida. La empresa de Jaime Hernández le asignó tres líneas de transmisión y una planta cogeneradora, pero las medidas precautorias que se le concedieron impiden dar por terminados los proyectos y como son Pidiregas tampoco se pueden pagar. Además, por fin de sexenio, nadie quiere ya firmar nada.

Paul Lara- La otra guerra de Trump


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Paul Lara- La otra guerra de Trump

 

 


Una nueva política que facilita las reglas sobre el uso de armas digitales para proteger a Estados Unidos fue firmada, el pasado viernes, por el presidente Donald Trump. Desde la Casa Blanca se han autorizado operaciones de ofensiva cibernética o contraataques contra sus adversarios, algo que la anterior administración de Barack Obama tenía prohibido.
Luego de que la semana pasada se dieran a conocer los documentos de la Estrategia Cibernética de la administración Trump y la Estrategia Cibernética del Pentágono, de las cuales tengo copia, John Bolton, asesor de Seguridad Nacional, dijo que se acabó eso de tener “las manos atadas” como las tenían en el gobierno de Obama.
Aunque no dio más detalles sobre la naturaleza de las operaciones ofensivas, cuán significativas son o qué tipo de ciberataque específico intentan contrarrestar, los documentos muestran que la administración de Trump se centrará en lo que resta del año en los intentos de los gobiernos extranjeros de atacar las redes estadunidenses e interferir en las elecciones de noviembre.
Las estrategias incorporan una nueva directiva presidencial clasificada que reemplaza a una de la administración Obama: ahora se permite a las fuerzas armadas y otras agencias llevar a cabo operaciones cibernéticas destinadas a proteger sus sistemas y las redes críticas de la nación.
Las observaciones que se hacen en los documentos son consistentes con la postura de la administración Trump hacia la ciberdefensa, que se considera más agresiva en comparación con las posiciones de las administraciones anteriores.
Trump, me cuentan, ha estado diciendo a la gente del Pentágono y de la Defensa que se deben crear “estructuras de disuasión que demuestren a los adversarios que el costo de su participación en operaciones contra Estados Unidos es más alto de lo que quieren soportar”.
En general, la directiva llamada Memorando Presidencial de Seguridad Nacional 13 o NSPM 13, libera al ejército para comprometerse, sin un largo proceso de aprobación, en acciones que caen por debajo del “uso de la fuerza”, o lo que sería lo mismo: por debajo del nivel que causaría la muerte y destrucción con impactos económicos significativos.
La estrategia de Trump se basa en aquellas presentadas por administraciones anteriores, pero incorpora iniciativas que ya están en marcha, como el uso de un enfoque de “gestión de riesgos” para abordar las vulnerabilidades en la infraestructura crítica.
Sin embargo, aún hay dudas en el Congreso de EU, pues Jim Langevin, quien es copresidente del Caucus de Ciberseguridad, ha comentado en los pasillos que aunque es bueno aclarar las funciones de las agencias federales en la protección de la infraestructura crítica, “el documento a menudo no proporciona la orientación estratégica sobre qué concesiones debemos esperar hacer entre regular y responder a las necesidades de quienes operan sistemas críticos”.
El tema de responder a los ataques o “provocaciones” cibernéticas ha sido objeto de acalorados debates durante años en Estados Unidos. Hay que recordar que la administración Obama fue criticada por ser demasiado lenta y tímida. Algunos exfuncionarios lo rechazaron, diciendo que el obstáculo para responder agresivamente a un ataque cibernético externo no era la política, sino la incapacidad de las agencias para dar una respuesta enérgica.
La estrategia cibernética del Pentágono, por su parte, se enfoca en China y Rusia como los principales adversarios de Estados Unidos. La estrategia del Departamento de Defensa también exige enfrentar las amenazas antes de que lleguen a las redes estadunidenses.
Vale la pena señalar que el nuevo enfoque se deriva de un consenso creciente de que las campañas maliciosas de bajo nivel representan un gran riesgo acumulativo y deben ser impugnadas, y no sólo prepararse para un conflicto mayor.
La estrategia también hace más explícita la función del Departamento de Defensa para disuadir y contraatacar las operaciones cibernéticas dirigidas a la infraestructura crítica de EU, aunque aquí hay que señalar que de equivocarse se puede causar un incidente cibernético significativo, sobre todo porque los criminales pueden usar diferentes direcciones IP, poniendo en riesgo a algunos países que no son autores del ciberataque, pero eso es algo que ya veremos.

La guerra Colombia-Venezuela que se fragua Estados Unidos


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La guerra Colombia-Venezuela que se fragua Estados Unidos

Autor: Telesur Telesur

Cada paso exitoso o logro del gobierno venezolano es una afrenta a Estados Unidos. Cuando Venezuela supere la desestabilización y el cerco político y económico, los planes estadunidenses habrán sufrido un serio descalabro. Para el gobierno de Trump, como antes el de Obama, es necesario hacer fracasar al chavismo. Los proyectos actuales de Venezuela y Colombia no caben en el Cono Sur: uno u otro


El Imperialismo global recurre a la guerra interimperialista para resolver la crisis producida por sus grandes contradicciones en el mundo.
Siempre he recurrido a la imagen de Venezuela y Colombia como dos hermanas siamesas unidas por la columna vertebral y, por consiguiente, cada una mirando hacia distinto lado. Sin embargo, las múltiples contradicciones histórico-sociales que se remontan a la lucha anticolonial de Bolívar, Santander y Páez, y al ascenso al Poder de los respectivos bloques históricos burgués-terrateniente en cada uno de los nuevos Estados surgidos, tuvo características propias, disímiles y complejas difíciles de narrar someramente, pero que en lo esencial coincidieron durante siglos en afianzar las dos formas inseparables de explotación y opresión características del capitalismo dependiente en desarrollo en la región. Contradicciones que nunca llegaron a tener las características antagónicas alcanzadas actualmente, sino más bien de sinergia secular en dicho desarrollo.
Es en 1998, a raíz de la elección del comandante Hugo Chávez a la Presidencia de Venezuela con su clara visión popular, integracionista y anticolonialista del mundo inspirada en la palabra y obra del libertador Simón Bolívar, que subvirtió claramente el secular dominio y explotación del Imperialismo anglosajón en el llamado patio trasero de Estados Unidos, cuando la contradicción empieza a caminar hacia una insolubilidad, ya claramente planteada en 1997, un año antes de su elección, en el conocido y muy citado Informe Santafé IV. Latinoamérica hoy. 1997, donde los sectores más reaccionarios estadunidenses fijan los lineamientos más importantes de su política exterior hacia el mundo, especialmente para Latinoamérica, y en donde sin eufemismos se ubica al Bolivarismo y al comandante Hugo Chávez como incompatibles, y como  una muy seria amenaza para Estados Unidos y su política internacional (ver documento:  www.clarissa.it/…/scarica.php?…20040331185340SANTA_FE_I).
En Colombia se daban los albores del proceso de paz del Caguán entre las FARC-EP y el gobierno de Pastrana apoyado por el gobierno Clinton en Estados Unidos, el que desembocó en su fracaso y en la pavimentación del camino al Poder a Uribe Vélez en las elecciones presidenciales del 2002. De ahí en adelante, la belicosidad de Colombia hacia Venezuela, impuesta por los sucesivos gobiernos estadunidenses a los sucesivos gobiernos cipayos colombianos, no hizo sino aumentar paulatinamente; no sólo en agravios e injurias sino también en los hechos, como se puede comprobar en un simple repaso de las relaciones bilaterales entre los dos países hermanos hasta el día de hoy.
Uno de los efectos más perversos y destructores fue la creación por el equipo de propaganda goebbelsiana del uribismo (recordemos el Estado de Opinión de José Obdulio, el primo de Pablo Escobar) de la “matriz mediática del castrochavismo”, diseminada profusamente por todo el mundo hispanohablante e incluso replicado por el franquismo español, pero que en Colombia se convirtió en una aplastante ideología oficial que, incluso, llegó a hegemonizar a la mayoría de la llamada “izquierda colombiana” y a sus candidatos presidenciales en las pasadas elecciones presidenciales de 2018, y cuyo sustento ideológico consiste en que el Bloque de Poder Dominante (BPCi) en Colombia, del cual forma parte el gobierno de Estados Unidos, sabe muy bien –y así lo impuso con todo su peso cínico en el imaginario social– que cada paso exitoso o logro del gobierno venezolano en evitar o superar la desestabilización y el cerco político, económico, diplomático y militar que se le ha tendido, es altamente contraproductivo para sus intereses imperialistas en Colombia. Este es entonces el carácter “antagónico e insoluble” al que ha llegado la contradicción entre los gobiernos de Venezuela y el cipayaje colombiano: uno u otro.
Pero miremos un poco más lejos. Es una ley tendencial que el Imperialismo global recurre a la guerra interimperialista para resolver la crisis producida por sus grandes contradicciones en el mundo en disputa con la otras potencias imperialistas de cada época. Tendencia actual que se ha agudizado a partir de la demoledora crisis capitalista iniciada en 2008 y de la cual hoy, 10 diez años después, no se ha salido.

Desde la crisis de Cuba en 1962, nunca antes el mundo había estado ante un cataclismo nuclear como en la reciente crisis atómica de Corea, y en la prolongación de la horrorosa guerra en Siria y alrededores que se pretende llevar hasta Irán. Se camina en la cuerda floja, con avances y retrocesos y se hacen experimentos de múltiples variables de guerras de baja y mediana intensidad, antes de llegar a la Guerra de Gran Intensidad (GGI) o atómica, y el Estado y Gobierno estadounidense parecen decididos a utilizar todas las formas de lucha para no perder su hegemonía global o a compartirla un sistema “multipolar”.
El escenario más reciente es que al parecer los gobiernos de las dos Coreas están dando pasos serios para evitar la escalada bélica y los países concernidos en la guerra de Siria, sin la presencia de Estados Unidos, al parecer han acordado darle un final “pactado” a dicha guerra y evitar una confrontación militar a gran escala para definir su final, con lo cual hay que poner la mira en otro punto más fácil, manejable y doméstico, donde la influencia de otras potencias no sea tan marcada, intensa o peligrosa. Digamos, en el patio trasero.
Pero además, hay otra experiencia repetitiva y muy deletérea en la política imperialista de Estados Unidos: la de desatar una guerra lejana exitosa poco antes de unas elecciones presidenciales con el fin de recoger la opinión y los votos “nacionalistas” que con ella se obtengan. Hay innumerables ejemplos de ello. También hay ejemplos de guerras lejanas provocadas además de las ganancias económicas, con el segundo objetivo de desviar la atención pública de los problemas judiciales en los que pueda estar involucrado el presidente de turno. El caso de Bill Clinton quien, además de las guerras de Kosovo y Bosnia, desató la guerra de Irak para salir del affaire de la felación Lewinsky, es ejemplar. Y este ejemplo político adquiere características dramáticas en el caso del actual presidente Trump pues, si pierde las elecciones legislativas en el próximo noviembre y la mayoría republicana en la Cámara, es muy probable que se le inicie un impeachment (juicio) que lo sacaría definitivamente de la Casa Blanca. En breve: Trump necesita una guerrita manejable y rápida que le aporte créditos no sólo políticos sino además de ganancias económicas también geoestratégicas como por ejemplo el petróleo y el lago de Maracaibo.
Ese es precisamente el final del cerco que el analista Marco Teruggi en su artículo de Telesur recuerda citando lo dicho por el agente “JJ Rendón en una reciente entrevista, donde afirmó que la única posibilidad de derrocar al gobierno de Maduro es a través de una intervención” –según él, quirúrgica, limpia, veloz– (https://www.telesurtv.net/opinion/Con-el-arma-cargada-por-que-no-han-intervenido-20180920-0022.html). Lo que coincide, en lo fundamental, con lo analizado en el Portal Misión Verdad, especialmente en el articulo: http://misionverdad.com/la-guerra-en-venezuela/intereses-y-razones-por-las-que-colombia-busca-prender-un-conflicto-con.
¿Qué los detiene a pesar de tener todo listo, pregunta Teruggi?
No es la visible la falta de unidad en el Bloque de Poder dominante en Colombia. Por el contrario, la evidencia muestra una plena coincidencia entre ellos e incluso sectores de la izquierda dominados por el apabullante cuento ideológico del castrochavismo. También coinciden con el secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), Almagro, y cuentan con los refuerzos de Vivanco de Human Rights Watch, y con la omnipotencia militar y difícilmente derrotarle de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Lo que Chuki Santos llamaría “tener los astros alineados”.
Pienso que deben estar pensando en las proféticas palabras del mariscal Clausewitz: “En la guerra la única ley que opera es la del azar” y, en el qué tanto de esa guerra, que posiblemente sea de resistencia popular diluida, se va a librar en territorio colombiano. En suma, como lo sentencia el conocido refrán: que cualquiera puede iniciar una guerra, pero no sabe cómo terminará… En eso deben estar pensando.
Alberto Pinzón Sánchez*
*Médico, antropólogo y ensayista colombiano

La feria de las comisiones


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La feria de las comisiones

 

 

Carlos Salazar

En el Congreso de la Unión los legisladores se reparten las comisiones como si fueran canicas.
Como siempre ha ocurrido al interior del Legislativo, las presidencias de las comisiones ordinarias son un botín más que apetecible para los grupos parlamentarios y la asignación de las mismas obedece a factores que nada tienen que ver con la búsqueda de los perfiles más adecuados o de un trabajo destacado de los partidos respecto a los asuntos que se tratan en las mismas.
No. El primer criterio es siempre el tamaño de la bancada, esto quiere decir que si eres mayoría puedes optar por las comisiones más importantes, y mientras mayor sea tu diferencia respecto a otros grupos parlamentarios, más comisiones puedes tener
Aún así, el grupo hegemónico en esta legislatura, Morena, tiene que hacer ciertas cesiones a los otros grupos -aliados o no- y otorgarles posiciones. Una lógica que ha permitido que en la reciente asignación se encuentren algunas contradicciones que generan polémica.
Los acuerdos entre los grupos y partidos políticos suelen estar por encima de las capacidades o la conveniencia para la integración y dirección de las mismas, eso no es ninguna novedad, pero el cambio en los equilibrios políticos tras las últimas elecciones y su consecuente reacomodo en las Cámaras ha traído su dosis de controversia.
El ejemplo más popular en los últimos días ha sido el del PES, un partido que está en proceso de perder su registro, que en su plataforma política se pronuncia en contra de la interrupción legal del embarazo y que presidirá la Comisión de Salud, una de las más relevantes en la Cámara de Diputados, simplemente por haber sido aliado de Morena en la coalición ‘Juntos Haremos Historia’.
El líder del grupo parlamentario del PES en San Lázaro ha querido minimizar la polémica afirmando que independientemente de que ostenten la presidencia, la comisión de salud respetará la pluralidad que existe en el pleno de la Cámara de Diputados, donde la coalición ‘Juntos Haremos Historia’ tiene amplia mayoría.
No es el único caso, basta recordar que el Partido Verde encabezará la de Medio Ambiente, Sustentabilidad, Cambio Climático y Recursos Naturales. Quizá los legisladores de otros partidos se hayan dejado ‘apantallar’ por el nombre de la institución, porque su aporte a la política mexicana ha estado más caracterizada por los escándalos de sus líderes que por sus contribuciones al medio ambiente.
El PT por ejemplo, quinta fuerza política, tendrá la presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores. Tal vez la razón por la que se le otorgó esta posición sea por la experiencia que ha tenido su líder nacional Alberto Anaya y algunos de sus principales dirigentes en su intento de estrechar lazos con gobiernos autoritarios como el de Corea del Norte o Venezuela.
El PRI, tercera fuerza política, apenas alcanzó cuatro comisiones en el ‘reparto’, una de ellas la de Grupos Vulnerables, no se sabe si fue el propio tricolor quien solicitó esta comisión por sentirse representativo de estos grupos.
Morena se quedó con la mayoría de las comisiones (21) y con las más importantes como Presupuesto, Gobernación y Puntos Constitucionales. Tiene además la Mesa Directiva y la presidencia de la Junta de Coordinación Política
Aún cuando una comisión en poder de la oposición quisiera llevar al pleno un dictamen, Morena, con su mayoría y el control de los órganos parlamentarios podría simplemente bloquear su llegada al pleno. En este sentido, el papel de las comisiones durante la próxima legislatura quedaría sensiblemente disminuido.
El presidente de cada comisión tiene la facultad de convocar a las reuniones, de marcar la agenda en ese campo de la política pública y en su caso dictaminar las iniciativas o enviarlas a la congeladora. Sin embargo, es la Junta de Coordinación Política (en manos de Morena) la que decide si se lleva o no el dictamen al pleno.
“Sí ellos tienen el control de la asamblea, las comisiones van a tener menos relevancia que cuando el gobierno no tenía control sobre la mayoría. La Junta de Coordinación Política es el órgano que controla la agenda del pleno, entonces si no meten el tema en el orden del día no se va a votar”, señala la Doctora Luisa Béjar, investigadora del Centro de Estudios Políticos de la UNAM.
Lo ideal y lo real
En la Ley Orgánica del Congreso General se establece que las comisiones “son órganos constituidos por el Pleno que a través de la elaboración de dictámenes, informes, opiniones o resoluciones, contribuyen a que la Cámara cumpla sus atribuciones constitucionales y legales”.
En la práctica, las comisiones funcionan más como una oficialía de partes, un órgano administrativo de las Cámaras, un espacio para otorgar cargos a los legisladores para su propia promoción y lucimiento personal, pero cuya aportación a la eficiencia del trabajo legislativo está al menos, en duda.
Es cierto, al presidir una comisión, los grupos parlamentarios tienen una mejor posibilidad de impulsar su agenda particular en los temas que son objeto de estudio de la misma, aunque eso no garantiza que sus iniciativas sean dictaminadas, ni mucho menos discutidas y votadas en el pleno. La gran mayoría de ellas están destinadas al limbo legislativo.
Sólo en la anterior legislatura se presentaron más de seis mil iniciativas en la Cámara de Diputados, de las cuáles únicamente se aprobó el 13 por ciento, según datos de la consultoría Integralia.
Mientras que en el Senado se presentaron cerca de 2 mil y la tasa de aprobación fue de apenas el 5 por ciento
Las comisiones sólo atienden una mínima porción de las iniciativas, la mayoría ni siquiera se desecha, simplemente se quedan en la ‘congeladora’.
En los últimos años, ante la ausencia de una mayoría absoluta en el Congreso, quienes presidían las comisiones tenían también la ventaja de dictar la agenda de las mismas, e incluso impulsar o en dado caso frenar alguna iniciativa que le conviniera a otro grupo político o fracción parlamentaria buscando algún beneficio.
Sin embargo, con el partido Morena consolidado como la mayoría absoluta en el Legislativo, el papel de las comisiones podría ser más testimonial. Aún cuando un diputado de oposición quiera impulsar una iniciativa y dictaminarla, Morena podría bloquear su discusión y votación en el pleno.
A pesar de que en el papel se asegura que las comisiones contribuyen a que la Cámara cumpla sus atribuciones constitucionales y legales, esto dista mucho de una realidad en donde estos puestos han sido utilizados principalmente para la promoción personal de quienes las presiden
Al PAN, por ejemplo, segunda fuerza política en la Cámara de Diputados, le corresponde la presidencia de la comisión de Hacienda y Crédito Público. Es parte de un acuerdo histórico que le da Presupuesto al partido en el poder y Hacienda a la oposición.
Acción Nacional también presidirá otras importantes como Comunicaciones y Transportes y Justicia, desde donde podría impulsar iniciativas de Ley que verdaderamente puedan tener trascendencia, pero para ello tendrán que negociar invariablemente con el partido hegemónico.
Sí es cuestionable que a un partido como el PES, con una agenda política regresiva encabece la Comisión de Cultura y Cinematografía, pero, ¿ha tenido esta comisión legislativa alguna aportación relevante en materia de cultura en el país o en fomentar la producción cinematográfica nacional?
En la pasada Legislatura, la Comisión de Cultura y Cinematografía fue una a las que menos iniciativas turnaron con un total de 50. En contraparte, la de Salud, que también presidirá el PES recibió el turno de 441 iniciativas, según información de la Cámara de Diputados.
Hay una realidad que sobresale por encima de esta discusión: existe una gran diferencia entre lo que son en el papel las comisiones legislativas (o lo que deberían de ser) y lo que realmente son.

Cantidad no es calidad

En un escenario ideal se buscaría que quienes encabecen las comisiones fuesen los legisladores más aptos o con mejor perfil según el objeto de estudio específico de cada una.
México es uno de los países a nivel mundial que más comisiones tiene en su Congreso, sin embargo, esto nunca ha ayudado a hacer más eficaz el trabajo legislativo ya que han sido utilizadas más como espacios particulares de poder
Que la discusión y dictamen de las iniciativas se basaran en un debate objetivo, en un análisis profundo y no en acuerdos políticos, en resumen que las comisiones realmente ayudarán a eficientar el trabajo legislativo.
Nada más lejos de la realidad. Hasta antes de que la actual legislatura decidiera reducir el número de comisiones ordinarias y eliminar las especiales, en el Congreso Mexicano, la suma de las comisiones tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado llegaba a 187 entre ordinarias y especiales
En diversas ocasiones, esta multiplicación de comisiones, más que ayudar, entorpecía el funcionamiento de las Cámaras, se duplicaban funciones y se ‘perdían’ iniciativas en el tránsito entre varias comisiones cuyo objeto de estudio era similar.
Además, según el último Informe Legislativo de Integralia, muchas veces ni siquiera se cumple con lo establecido en la Ley Orgánica del Congreso General.
Por ejemplo, ninguna de las 56 comisiones ordinarias de la pasada legislatura en la Cámara de Diputados cumplió con la obligación de sostener una reunión mensual a lo largo de los 34 meses de vigencia de la misma
La Comisión de Cultura y Cinematografía, una de las que ha generado polémica, únicamente sesionó en 7 ocasiones durante los 3 años de la legislatura anterior y la de salud en 15. Otras tan relevantes como la de Seguridad Pública (que presidirá Morena en esta legislatura) también sesionó 15 veces, menos de la mitad del mínimo reglamentario.
Históricamente el funcionamiento de las comisiones no ha servido realmente como contrapeso al Ejecutivo, la realidad es que no han ayudado a hacer más eficaz el trabajo legislativo y han sido utilizadas más como espacios particulares de poder.
En este contexto, las presidencias de las comisiones podrían no ser más que un membrete o una repartición como parte de una negociación.

Pierden relevancia

Con el control de la Mesa Directiva, la presidencia de la Junta de Coordinación Política y la mayoría absoluta de la Cámara de Diputados en manos de Morena, las comisiones legislativas tendrán mucho menor relevancia durante la próxima legislatura, asegura la investigadora del Centro de Estudios Políticos de la UNAM, Luisa Béjar Algazi.
La académica sostiene que al haberse quedado con el control de los órganos parlamentarios y las presidencias de las principales comisiones, Morena tendrá en la práctica el control de la agenda legislativa, reduciendo notoriamente el campo de acción de las demás fuerzas políticas.
La nueva dinámica en el Congreso y en especial la pérdida de peso de las comisiones es una regresión para la democracia mexicana
“La cuestión es que Morena tiene el control del pleno y tener el control del pleno le da oportunidad de que si eventualmente en una comisión controlada por la oposición se intentara presentar algo que a ellos no les gusta, pues no le van a dar entrada a la Asamblea del Pleno que es donde se aprueba.
Si ellos tienen el control de la asamblea, las comisiones van a tener menos relevancia que cuando el gobierno no tenía control sobre la mayoría. Eso nos habla ahora de una legislatura que ya no va a ser contrapeso y que eventualmente tampoco va a articular ni va a debatir”, asegura.
Para la investigadora, la nueva dinámica en el Congreso, y en especial la pérdida de peso de las comisiones (sobre todo las que presida la oposición) es una regresión para la democracia mexicana, y en términos prácticos significaría volver a reproducir los tiempos de la hegemonía priista.
“A mí un poco lo que me apura es que en Comisiones es en donde se escucha a la sociedad civil. Cada pieza de legislación tiene distintos puntos de vista, y supuestamente confrontando diferentes puntos de vista pues se puede llegar a mejores soluciones.
La fuerza con la que cuenta Morena en el Congreso de la Unión inevitablemente le quita poder a las comisiones debido a que tienen el control del pleno, lo que les permite bloquear las iniciativas enviadas por la oposición que no les gusten
Si no hay entrada a esa multiplicidad de visiones no hay representación. Es la visión de una sola persona o de un solo grupo, lo que ellos quieran representar. Lo único que se va a hacer es que se va a legislar con puntos de vista del Ejecutivo o de la gente que esté a su alrededor y esa es la visión que se va a imponer sobre los temas, sin tomar en cuenta a la sociedad mexicana que es la destinataria de las leyes”, advierte.

El costo económico boliviano de un centenario conflicto


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El costo económico boliviano de un centenario conflicto

Autor: Prensa Latina

La Paz. En 1879 Bolivia perdió no solo su acceso al mar, 120 mil kilómetros cuadrados de territorios ricos en minerales y 400 kilómetros de costa, sino también la oportunidad de exportar cobre, litio, plata y otros recursos de gran valor en el mercado mundial.

Esa condición de mediterraneidad, que cercenó al país, causó pérdidas económicas que actualmente rondan el 2 por ciento del Producto Interno Bruto, según estudios citados por especialistas del Banco Central de Bolivia y otras instituciones financieras.
La falta de un puerto propio obliga a transportar productos a través de Arica, al norte de Chile. Ello encarece el comercio exterior e implica costos por concepto de aranceles.
Según el Libro del Mar, que cita la publicación Doing Business del Banco Mundial, las exportaciones bolivianas por contenedor son 55 puntos porcentuales más caras que las de Chile y 60 por ciento más que las peruanas.
Bolivia tiene los costos de transporte más altos de América del Sur, con 31 puntos porcentuales más que la media continental, refiere la publicación.
El volumen reproduce también un informe del secretario general de Naciones Unidas del año 2012, en el cual se estima que 15 de los Estados Sin Litoral en desarrollo ocuparon los puestos más bajos de la clasificación del Índice de Desarrollo Humano.
En este sentido, destaca en el caso boliviano que el país experimentó un impulso por el crecimiento del Producto Interno Bruto a partir de 2006, cuando asumió la presidencia Evo Morales.
Sin embargo, acota que “si la nación andino amazónica tuviera mejores posibilidades de expandir su comercio exterior a través de una salida soberana al mar, su crecimiento económico sería mayor”.
Según el texto editado por la cancillería boliviana, a pesar de la tendencia creciente en desarrollo humano, Bolivia sigue manteniendo una distancia importante con los países de la región.
Otro de los ejemplos plasmados en el Libro del Mar, es que entre 1960 y 2000 Chile recibió 218 mil millones de dólares por concepto de exportación. A su vez, de 2003 a 2013 recibió 346 mil 216 millones de dólares, según el Banco Central del país austral.
“Esta realidad indica que a precios de hoy, Chile ha recibido mucho más de 900 mil millones de dólares por el cobre extraído de lo que fue territorio boliviano”, refiere el documento.

Serenidad, clave de la espera

El próximo 1 de octubre, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) anunciará el fallo sobre la causa boliviana. Por lo pronto, las autoridades del país andino amazónico han pedido serenidad en espera del trascendental fallo.
En dicho tribunal, con sede en la ciudad holandesa de La Haya, transcurrió a mediados de marzo la última fase de la interpelación boliviana a Chile, interpuesta en 2013, para que este negocie de buena fe su pedido de un acceso soberano al océano Pacífico.
De un lado, Bolivia le exige a Chile que dialogue para solucionar su mediterraneidad, condición vigente desde 1879. Del otro, y basándose en el Tratado de 1904, el país austral esgrime que no existe nada pendiente en materia limítrofe con Bolivia.
El mencionado acuerdo selló los límites territoriales entre ambas naciones tras la Guerra del Pacífico (1879-1883) que perdió Bolivia e involucró también a Perú. Como resultado, el país ganador se hizo con 120 mil kilómetros cuadrados de territorios ricos en minerales y 400 km de litoral.
Tras admitir la demanda en 2015, la fase oral del contencioso tuvo lugar en marzo de este año en La Haya. Allí, el equipo de juristas bolivianos y extranjeros expuso ante la Corte que el pedido no toca ni con el pétalo de una rosa la letra o el espíritu de ese documento.
Sin embargo, el canciller chileno Roberto Ampuero, quien lideró la delegación de su país, dijo que Bolivia pretende desconocer los tratados.
El pacto validó y concretó el cercenamiento boliviano y, a cambio, Chile comprometió una serie de facilidades para que La Paz accediera al libre comercio a través de los puertos de Arica y Antofagasta.
No obstante, Bolivia afirma que el Tratado de 1904 fue impuesto, injusto e insiste en que la demanda no es sobre ese documento histórico.
La comitiva boliviana, encabezada por el presidente Morales -fue la primera vez que un jefe de Estado asistió a una audiencia de ese tipo en la Corte-, demostró que en varias ocasiones Chile reconoció que pueden sentarse a hablar.
La Paz apela al artículo 31 del Tratado Americano de Soluciones Pacíficas (Pacto de Bogotá, vigente desde 1948) y cita una decena de compromisos escritos asumidos por altos representantes chilenos entre 1920 y 2010 para negociar ese pedido.
Chile, a su vez, afirma que no hay nada pendiente sobre el tema. Ese ha sido su accionar durante todos estos años: cautela. Ejemplo de ello fue la Agenda de los 13 puntos, negociada durante el primer mandato de Michelle Bachelet, que incluía el abordaje del tema marítimo, pero que nunca se concretó.
La causa marítima boliviana comprende no solo cuestiones de soberanía, sino ejemplos concretos de daños económicos al país.
Laura Bécquer Paseiro*/Prensa Latina
*Corresponsal en Bolivia.

Milenio: son 12 tráilers con cadáveres los que rondan por al menos 6 ciudades del país


sinembargo.mx

Milenio: son 12 tráilers con cadáveres los que rondan por al menos 6 ciudades del país

 

 

Redacción / Sin Embargo

La mayor cantidad de cámaras frigoríficas se concentra en Guerrero, donde ciudades como Acapulco, Iguala y Chilpancingo ha recurrido a esta práctica ante el aumento de la violencia.

La segunda entidad con mayor adquisición de este mecanismo es Veracruz. La ola de violencia, ejecuciones y el descubrimiento de varias fosas clandestinas en el estado han llevado a las autoridades a recurrir a esta práctica.

Ciudad de México, 25 de septiembre, (SinEmbargo).- Ciudades como Acapulco, Chilpancingo, Iguala, Xalapa, Alvarado y Tijuana han recurrido a la adquisición de tráileres especiales para almacenar cuerpos sin identificar que ya no caben en las instalaciones de los Servicios Médicos Forenses.
La mayor cantidad de cámaras frigoríficas se concentra en Guerrero, donde ciudades como Acapulco, Iguala y Chilpancingo ha recurrido a esta práctica ante el aumento de la violencia.
A la fecha cuentan con 10 cámaras, con una capacidad para almacenar 900 cadáveres. Sin embargo, las autoridades han negado que exista saturación en sus instalaciones.
Un reporte del diario Milenio señala que Iguala se encontraría al 45 por ciento de su capacidad; Chilpancingo al 70 por ciento, y Acapulco al 90 por ciento, pese a contar con cinco sitios especiales para almacenar cuerpos.
 La segunda entidad con mayor adquisición de este mecanismo es Veracruz. La ola de violencia, ejecuciones y el descubrimiento de varias fosas clandestinas en el estado han llevado a las autoridades a recurrir a esta práctica.
Milenio señala que la compra de cámaras frigoríficas inició al finalizar la administración de Javier Duarte, cuando la capacidad de 100 cuerpos de los servicios periciales s vio rebasada y tuvo que ser ampliada mediante la adquisición de estos mecanismos.
Ya bajo la administración de Miguel Ángel Yunes Linares, se adquirió un contenedor en el que se almacenaron 400 cuerpos, y que permitió la sustitución de un espacio que ya había sido rebasado.
Se estima que en los servicios médicos forenses del estado se tienen hasta 600 cuerpos sin identificar, la mayoría de ellos recuperados de fosas clandestinas.
Para el caso de Tijuana, en Baja California, la compra del mecanismo se tomó como previsión del aumento de la violencia. El nuevo contenedor tiene una capacidad para 50 cadáveres, según declaró al diario nacional el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Baja California, Salvador Juan Ortiz.
La investigación señala que estados como Tamaulipas, donde la violencia ha repuntado en los últimos meses, cuenta con el 50 por ciento de su capacidad para almacenar cuerpos no identificados. Actualmente tiene 328 espacios disponibles.
Mientras en Durango, las autoridades forenses cuenta con hasta 41 contenedores para la misma cantidad de cuerpos.
El tema tomó relevancia luego que se encontraran dos tráilers con cadáveres abandonados por la Fiscalía de Jalisco. Tras el despido del titular de la dependencia, comenzó la inhumación en el Panteón de Guadalajara, mientras cientos de personas se aglutinaban para tomarse pruebas de ADN en busca de sus desaparecidos.
El Gobierno de Jalisco informó que ya fueron inhumados 19 cuerpos, de los 322 que se encontraban en los tráilers refrigerados. Los restos humanos fueron depositados en féretros individuales en el panteón de Guadalajara. Además se informó que se gestionó la adquisición de 900 gavetas con los municipios de Guadalajara y El Salto; y que ya se compraron 150 féretros para la inhumación de más cuerpos.

Autoridades no investigaron amenazas contra periodista que fue finalmente asesinado: ONU


contralinea.com.mx

Autoridades no investigaron amenazas contra periodista que fue finalmente asesinado: ONU

Autor: Karen Ballesteros

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos  condenó el asesinato cometido contra el periodista chiapaneco Mario Gómez, con quien ya suman nueve muertes de periodistas en México en lo que va del año.   

Mediante un comunicado, la oficina del Alto Comisionado condenó el asesinato del corresponsal de El Heraldo de Chiapas e informó que Gómez Sánchez había sido víctima de amenazas en varios momentos y, a pesar de las múltiples denuncias que él había realizado, “no se presentaron resultados de las investigaciones”.
En el mismo documento, el Alto Comisionado, Jan Jarab, explicó que la investigación de este caso tiene que ser ejemplar y producir resultados, ya que no puede quedar impune este “atroz crimen”, por lo que es necesaria una procuración de justicia eficaz y exhaustiva, que considere la línea de investigación relacionada con la labor periodística, pues “la violencia contra periodistas no cesa”.
La oficina de la Organización de las Naciones Unidas también exhortó a las autoridades mexicanas a adoptar medidas efectivas e inmediatas de protección y prevención a favor de quienes ejercen el periodismo.
A menos de un mes del asesinato del camarógrafo Javier Rodríguez Valladares, ocurrió el noveno asesinato contra Mario Gómez Sánchez –el 22 de septiembre– en el municipio de Yajalón, por lo que Naciones Unidas expresó sus condolencias y solidaridad con la familia, compañeros y personas cercanas del comunicador de Chiapas.
Karen Ballesteros

Las exigencias occidentales sobre Siria

contralinea.com.mx

Las exigencias occidentales sobre Siria

Autor: Red Voltaire

En el terreno, la guerra en Siria está llegando a su fin y sólo queda la región de Idlib por liberar del control de los terroristas. Sin embargo, los occidentales vuelven a la carga: acaban de presentar sus exigencias al enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura. Estados Unidos rechaza el proceso de paz encabezado por Rusia porque no ha sido partícipe; y Reino Unido y Francia pretenden imponer instituciones que les permitirían controlar el país por debajo de la mesa


Damasco, Siria. El enviado especial para Siria del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Staffan de Mistura, recibió en Ginebra una delegación del Grupo de Astaná (Irán, Rusia y Turquía). Después, el 14 de septiembre, De Mistura se reunió con una representación del Small Group (el “Pequeño Grupo”, o sea Arabia Saudita, Egipto, Estados Unidos, Francia, Jordania y Reino Unido).
Del lado de los occidentales, el embajador James Jeffrey y el coronel Joel Rayburn encabezaban la delegación estadunidense mientras que el embajador y exdirector de la DGSE (la Dirección General de la Seguridad Exterior, o sea el servicio francés de inteligencia para el exterior), Francois Senemaud, presidía la delegación de Francia.
Cada delegación del Pequeño Grupo entregó a la ONU un documento secreto con sus exigencias, con vistas a influir en las negociaciones entre los sirios. La televisión Russia Today reveló el contenido del documento occidental [1]. Anteriormente, hace 2 semanas, el diario ruso Kommersant había revelado las directivas internas de la ONU [2].
– Primera observación, el punto 3 del documento del Pequeño Grupo retoma la directiva interna de la ONU: “No habrá asistencia internacional para la reconstrucción en las zonas controladas por el gobierno sirio sin un proceso político creíble, que conduzca inevitablemente a la reforma constitucional y a elecciones bajo la supervisión de la ONU, de manera satisfactoria para los potenciales donantes.” [3]
Aunque ha participado en algunas reuniones del Pequeño Grupo, Alemania no parece haber estado representada en la reunión con de Mistura. El día anterior, el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, había emitido una declaración contraria al punto mencionado. Justo antes de reunirse con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, el jefe de la diplomacia alemana había anunciado en Twitter que Alemania está dispuesta a participar en la reconstrucción de Siria, “si existe una solución política que lleve a elecciones libres” [4] [5]. O sea, para el Pequeño Grupo y para la ONU, la reconstrucción no puede comenzar mientras los potenciales países donantes no hayan alcanzado sus objetivos de guerra, pero Alemania estima que la reconstrucción puede realizarse al mismo tiempo que el proceso de reconciliación política.
– Segunda observación: los diferentes interlocutores internacionales mencionan la resolución 2254, del 18 de diciembre de 2015 [6]. Pero el Pequeño Grupo extrapola el sentido de ese texto. La resolución del Consejo de Seguridad estipula que la redacción de una nueva Constitución siria es únicamente una cuestión de los sirios que debe discutirse entre los sirios mientras que el Pequeño Grupo afirma que la Constitución debe ser redactada única y exclusivamente por un comité controlado y supervisado por la ONU.

El objetivo es, evidentemente, echar abajo las decisiones adoptadas en Sochi; es decir, destruir lo que se hizo durante los últimos meses y oponerse así al papel de Rusia en la solución de la crisis [7]. Estados Unidos quiere conservar su rango de potencia indispensable mientras que Reino Unido y Francia pretenden continuar su proyecto colonial.
– Tercera observación: el Pequeño Grupo no sólo pretende transferir a Ginebra la responsabilidad de redactar la Constitución, hasta ahora en manos de Sochi, sino que ya anuncia su propia visión de cómo tendrá que ser la nueva Constitución: una copia de la Constitución que Washington impuso a Irak y que actualmente mantiene ese país inmerso en una crisis permanente, lo cual beneficia enormemente a las potencias occidentales. Según la Constitución que pretenden imponer a Siria, los poderes del presidente serían exclusivamente protocolares, los del primer ministro serían simplemente inexistentes a nivel regional y los del ejército serían limitados.
Las potencias coloniales mantienen su poder en el Oriente Medio gracias a democracias de fachada. Siempre logran conformar gobiernos que no representan a los pueblos. Desde 1926 en el Líbano y desde 2005 en Irak, las instituciones han sido concebidas sobre todo para impedir que esos países vuelvan a convertirse en Estados-naciones. El Líbano fue dividido en comunidades religiosas. Irak fue dividido en regiones separadas donde predomina una comunidad religiosa. Israel, mientras tanto, tampoco tiene un gobierno representativo, pero no por causa de su Constitución –que no la tiene– sino debido a su sistema electoral.
– Cuarta observación: la resolución 2254 del Consejo de Seguridad estipula que las elecciones deben desarrollarse bajo la supervisión de la ONU. Pero el Pequeño Grupo considera que el órgano encargado de organizar elecciones tendrá que trabajar diariamente bajo las órdenes de la ONU, principalmente en lo tocante a eventuales denuncias de fraude.
Las potencias occidentales se reservarían así la posibilidad de anular los resultados de las elecciones si esos resultados no corresponden a lo que ellos quieren: bastaría con la presentación de una denuncia de fraude y con declararla válida. El pueblo sirio tendría derecho a votar… Si acepta caer en la trampa que le tienden y, además, a condición de que luego vote por los individuos ya designados para gobernarlo.
En Europa, los europeos están en busca de su soberanía. En Siria, el pueblo está luchando por su independencia.

Referencias:

 [1] “Declaración de Principios del Pequeño Grupo para Siria”, Red Voltaire, 18 de septiembre de 2018.
 [2] “Parámetros y principios de la asistencia de la ONU en Siria”, por Jeffrey D Feltman, Red Voltaire, 3 de septiembre de 2018.
 [3] “There will be no international reconstruction assistance in Syrian-governement-held areas absent a credible political process that leads unalterably to constitutional reform and UN-supervised elections, to the satisfaction of potential donor countries”.
 [4] “Wenn es eine politische Lösung in #Syrien gibt, die zu freien Wahlen führt, sind wir bereit Verantwortung beim Wiederaufbau zu übernehmen”
[5] “Alemania toma posición contra la directiva Feltman”, Red Voltaire, 14 de septiembre de 2018.
 [6] “Resolución 2254 (Plan de Paz para Siria)”, Red Voltaire, 18 de diciembre de 2015.
 [7] “Consenso entre sirios en Sochi”, Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de febrero de 2018.
Thierry Meyssan/Red Voltaire


martes, 25 de septiembre de 2018

¿Políticos de premio Nobel?


disidentia.com

¿Políticos de premio Nobel? 

 

 

María Teresa González Cortés

El presidente Barack Obama recogía el 9 de octubre de 2009 la notificación del Premio Nobel de la Paz. Inexplicablemente. La excelente campaña política, que realizó en Internet en el uso de las redes sociales, le permitió a Obama alcanzar la Presidencia de los EE UU. El halo conciliador que le escoltaba, su impostada benevolencia, su forma de rebajar la gravedad en los conflictos nacionales e internacionales, su oposición al imperialismo norteamericano… hicieron de él, de Barack Hussein Obama, la persona apropiada para recibir el galardón del Premio Nobel de la Paz.
Curioso, muy curioso porque solo en 12 de meses de presidencia este excelente mago de la política triplicaba la venta de armas. Y lejos de los mensajes buenistas que le condujeron a la Jefatura de la Casa Blanca, Barack H. Obama en ningún momento clausuró el uso ilegal de ese gulag nazi o estalinista que es la penitenciaría de Guantánamo.
Obama disfrutó del triste galardón de haber mantenido más tiempo a EE UU en guerras que otros presidentes norteamericanos anteriores
Tiene su ironía que tras 115 años en vigor del Tratado de Guantánamo debamos estos días recordar al filósofo Cesare Bonesana Marqués de Beccaria, autor de la obra De los delitos y las penas (1764), libro celebérrimo en la que este jurista critica los excesos que se cometían contra los penados en el interior de las cárceles. Y tiene su ironía, digo, ya que Obama, aunque logró el apoyo incondicional de los medios de comunicación, nunca fue en ningún momento el tal “Beccaria”. Y a ocho meses de salir de la Casa Blanca Obama disfrutó del triste galardón de haber mantenido más tiempo a EE UU en guerras que otros presidentes norteamericanos anteriores, como Franklin D. Roosevelt, Lyndon B. Johnson, Richard M. Nixon o incluso el mismo George W. Busch, entre otros.
Si Obama es el Presidente más belicoso de la historia de EE UU, ¿qué hace Obama con un Premio Nobel de la Paz en su haber? ¿Por qué no lo devuelve? Y si la brutal guerra de drones que Obama llevó a cabo, junto a la participación de EE UU en conflictos foráneos (Afganistán, Pakistán, Libia, Siria, Irak, Yemen, Somalia, Ucrania), constituye un dato altamente relevante, ¿por qué el comité noruego del Premio Nobel (cuyos miembros son políticos retirados nombrados por el Parlamento) no exigió al antipacifista Obama la devolución del alto galardón?

De Obama a Birmania

En Birmania, Aung San Suu Kyi, tras muchos años de encarcelamiento y represión por las autoridades de su país, pudo ser (re) conocida internacionalmente. Y gracias a su defensa de los derechos humanos, de las minorías… saboreó las mieles del Premio Sajarov en 1990. Un año más tarde, las honras del Premio Nobel de la Paz. La concesión de estos méritos venía avalada por su espíritu recto, indómito, por su valentía, su crítica a los despotismos y su salvaguardia, en fin, de los valores de la democracia.
Sin embargo, en política las cosas no son como las relatan los cuentacuentos. Sobre todo cuando Aung San Suu Kyi ha dado muestras de estar muy lejos de lo que defendía y ahora es cómplice de los asesinos de los rohinyás. El silencio prolongado que la actual lideresa birmana ha mantenido en la matanza de los rohinyás o ruangás (de fe hindú, budista, cristiana y musulmana), perpetrada por miembros del ejército birmano, ha hecho añicos la imagen de compromiso moral que Occidente tanto respetaba en este icono (casi de porcelana china) de rectitud que personificó no hace mucho tiempo Aung San con su lucha contra la tiranía.
El sudafricano Nelson Mandela estuvo implicado en sus años de juventud en la elaboración de atentados terroristas, lo mismo que el egipcio Yasser Arafat. Y sin embargo recibieron el Premio Nobel de la Paz
Además, que la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi (que asumió en 2016 los Ministerios de Exteriores, Energía y Educación, así como la Oficina de la Presidencia de Birmania) no defienda en estos momentos la libertad de prensa es un síntoma clarísimo de que no va a dar amparo a los periodistas que documentaron las matanzas de los rohinyás y han sido condenados en Birmania a una pena de siete años de prisión, a juicio de Aung San Suu Kyi por publicar secretos oficiales.
Es plausible que el problema resida en que no se debe a la ligera entregar nuestra confianza a los políticos incluso con Premios Nobel y cuyas actuaciones no son tan merecidas, tan claras y honestas o ni tan siquiera pacifistas como de ellos se predica en un blablablá de olvidos y panegíricos interminables. El sudafricano Nelson Mandela estuvo implicado en sus años de juventud en la elaboración de atentados terroristas, lo mismo que el egipcio Yasser Arafat. Y sin embargo recibieron el Premio Nobel de la Paz. Y qué decir, en esta lista de despropósitos y dudas más que razonables, del acreditado y geo-estratega Henry Kissinger que con una mano recibía el Premio Nobel de la Paz en 1973 por llevar a buen puerto las negociaciones del Tratado de Paz con Vietnam mientras que, con la otra, urdía ese mismo año el derrocamiento del Presidente chileno Salvador Allende.
Foto: Marc Nozell


Guatemala: La política no es “cosa de locos”… ¿O sí?


hispantv.com

Guatemala: La política no es “cosa de locos”… ¿O sí?



“Locura” no es un término científico. Si bien es cierto que se asocia inmediatamente con la siempre mal definida idea de “enfermedad mental”.
Hay que notar que la locura es, en todo caso, una designación de signo ideológico que sirve para marcar, para etiquetar, para sacarse de encima lo que molesta a la “sana” normalidad. Proviene del latín “locus”: lugar, significando entonces –jugando un poco con la semántica–: “el que está en un lugar determinado, que no es el lugar correcto”. Padecer “locura”, estar “loco”, entonces, sería no sólo haber perdido el sano juicio sino ocupar un lugar de exclusión. Y, por supuesto, ahí entra de todo un poco, desde psicóticos alucinados a marginales varios, desde “inmorales” de toda laya hasta todo aquel que la “sana” conciencia ve como raro, peligroso, un atentado al orden y las buenas costumbres.
“Los pueblos tienen los gobiernos que se merecen”, se ha dicho por allí (expresión atribuida incorrectamente a Nicolás Maquiavelo, pero en verdad del francés Joseph de Maistre), frase que levanta las más enconadas reacciones. En todo caso, hay que situar la aseveración: la clase política es una expresión de la dinámica social. No es que, como pueblo, nos merezcamos “corruptos y ladrones”. Sucede, en todo caso, que los políticos profesionales que supuestamente representan a las grandes mayorías son una expresión –¿un síntoma?– de cómo funciona la sociedad en su base.
Hay que partir entonces por entender qué es la política. Tal como están las cosas, vale la mordaz definición de Paul Valéry: “Es el arte de impedir que la gente se entrometa en lo que realmente le atañe”. Y deberíamos agregar: “haciéndole creer que decide algo”. La política en manos de una casta profesional de políticos termina siendo en muchos casos una perversa expresión de manipulación de los grupos de poder, lo cual no tiene nada que ver con la repetida idea de democracia. Aunque votemos cada cierto tiempo, las reales relaciones de poder van por otro lado, no se deciden en una urna. ¿Quién está “loco”: el político, el que lo elige, la sociedad en su conjunto?
Vale preguntarse con carácter crítico todo esto. Pero sin apelar necesariamente a la Psicopatología, a la Psiquiatría ni a la Psicología clínica. Aunque, sin dudas, mucho de lo que pasa en el plano político es “cosa de locos”.
En Guatemala vivimos una sociedad llamada “post-conflicto”. Pero realmente muy lejos estamos que esto sea “post”. Formalmente terminó la guerra hace ya casi 22 años, aunque el conflicto al rojo vivo sigue siendo nuestra más cotidiana realidad. Una violencia desatada –no sólo la delincuencial; habría que meter ahí diversas formas de violencia como el linchamiento, el racismo, el machismo, la cultura autoritaria, la tenencia desaforada de armas de fuego, factores todos que sobredeterminan nuestra vida cotidiana– junto a una corrupción y una impunidad que ya se nos hicieron normales, son el pan nuestro de cada día. “Sólo borracho se puede vivir aquí” dijo el guatemalteco Premio Nobel de Literatura 1967 Miguel Ángel Asturias. No se equivocaba mucho. De hecho, el alcoholismo tiene una prevalencia muy alta en la población. Y no está de más recordar que dos de las familias más ricas del país son precisamente los fabricantes de cerveza y de ron.
E igual que el alcoholismo, otras cosas nos obligan a pensar cómo somos, por qué actuamos como actuamos (200 personas por día salen del país buscando el “sueño americano” sabiendo que una de cada tres llega mientras otra muere en el intento, un tercio de las mujeres son madres solteras porque los padres biológicos se esfumaron, quien fuera sentenciado por crímenes de lesa humanidad -el general José Efraín Ríos Montt- sale libre 24 horas después de la sentencia, la jueza que lo juzgó es sancionada y a quienes protestan porque no tienen para comer se les mete preso). Parecen cosas de locos. Nos declaramos una sociedad católica que no acepta el matrimonio homosexual, pero el país presenta uno de los índices más altos de realización de abortos (ilegales) en Latinoamérica (quinto lugar en el continente, 170 diarios, aunque nos golpeemos el pecho y se movilicen 100,000 personas para adversarlo, como ocurrió recientemente), y el crecimiento de mujeres transgénero que ofrecen servicios sexuales pagados en la ciudad de Guatemala marca un 1,000% de aumento en la última década. ¿Una locura? Por cierto, ningún “macho” se declara usuario de estos servicios. ¿Quiénes serán entonces?
Como vemos, hablar de locura, o de lo que sería su contraparte, la salud mental, no se agota ni por asomo en un planteo psiquiátrico. Implica forzosamente hablar de cómo es la sociedad, cómo es nuestra historia, de por qué actuamos así: ¿quién protesta porque se le haga viajar en un bus atestado cobrándole lo que el chofer quiera, o colgado del paragolpes, o incluso en el techo? ¿Cómo es posible que, desde un racismo visceral, alguien pueda ufanarse de “ser pobre pero no indio”? ¿Por qué tenemos la clase política que tenemos? ¿Por qué gana la presidencia una propuesta de “mano dura” para terminar con la delincuencia, haciéndonos creer que eso es posible? ¿Por qué terminamos creyendo que “las maras” son el principal problema nacional, y no la pobreza estructural que afecta a más de la mitad de la población y las genera en las barriadas marginalizadas? ¿Por qué la población pudo votar masivamente por un comediante que “vendió” actoralmente la imagen de no-corrupto, siendo luego en la práctica tan corrupto como cualquiera de los presidentes anteriores?
Ahí viene entonces nuestro planteamiento principal del problema: la política, como expresión superior de las relaciones de poder dentro de la sociedad, se ve muy enferma. Y más “enfermos” aún se ven muchos de quienes la practican profesionalmente. La corrupción, la malversación de fondos públicos, el pasarse de un partido a otro como práctica ya común sin el respeto por los valores mínimos de los votantes, la falta de proyectos y la pura improvisación, todo eso ¿no es “locos”?
La salud mental de una nación no tiene que ver tanto –o casi nada– con diagnósticos psiquiátricos estigmatizantes sino con esa capacidad de poder llevar gozosamente la vida. Ahora bien: si “sólo borrachos” podemos mantenernos, más allá de la exageración literaria del Premio Nobel, eso algo nos dice. Con más de 30 años de retorno de la democracia y más de dos décadas de “paz”, la vida en Guatemala sigue siendo complicada, difícil, agobiante. Y ni hablar de la situación económica. Se prohíbe la llegada de un grupo musical “blasfemo”, como los suecos Marduk, pero hay aldeas donde no existen escuelas pero sí cantinas e iglesias evangélicas. Es un país productor neto de alimentos (“hombres de maíz”), pero tiene el segundo índice de desnutrición crónica en Latinoamérica, y el quinto a nivel mundial. ¿Estamos todos locos?
A las Abuelas de Plaza de Mayo, en Argentina, el poder constituido las trató de “locas”. ¡Y sin dudas no lo estaban! Del mismo modo, si bien la vida en Guatemala no es muy fácil que digamos, de ningún modo ¡estamos locos!..., aunque el clima general sea enloquecedor. ¿Qué sucede entonces? ¿Por qué la clase política da muestras de esta generalizada “insanía”? ¿Por qué, por ejemplo, la actual loca disputa de sectores ultra reaccionarios para evitar que se investigue la corrupción? ¿Cómo es posible que un adalid de los tanques de pensamiento de derecha como Gloria Álvarez tenga que vivir fuera del país para evitar procesos judiciales por corrupción? ¿Puros mensajes enloquecedores? Terminó la guerra, pero hay ahora proporcionalmente más armas de fuego en manos de población civil que durante el conflicto interno. ¿Cómo explicar todo esto?
Dentro de unos meses habrá elecciones presidenciales. Eso puede significar una posibilidad para tratar de cuestionar algunas cosas que no funcionan. Mientras sigue muriendo población por hechos de violencia armada, mueren en la misma proporción –o mayor aún– otros guatemaltecos… ¡por hambre! ¡Qué locura! Y con una artera maniobra politiquera se quiso hacer pasar una ley que ponía en absoluto peligro la soberanía alimentaria. Camotán y su hambruna crónica son noticia, curiosamente, sólo en algunas administraciones presidenciales. Pero Guatemala es uno de los países más desnutridos del mundo, aunque produzca mucha caña de azúcar o palma africana para destinar al etanol que llena los tanques de combustible de los vehículos en el Norte quitando tierras a la producción de alimentos. ¡Qué locura!, ¿no? Y los políticos lo avalan…o son los gestores de esto. Recuérdese al en relación a ello la oprobiosa Ley Monsanto, votada incluso con el beneplácito de los pocos congresistas de “izquierda” que hay.
¿De qué sociedad democrática hablamos en Guatemala entonces? ¿Cómo es posible que la violencia, a dos décadas de terminada la guerra interna, no desaparece sino que aumenta? Ahora pasaron a ser comunes los desmembramientos y el sicariato infantil, mientras a diario suben las ventas de drogas ilegales y de teléfonos celulares inteligentes. ¿Estamos todos locos? Por cierto, el 10% del Producto Interno Bruto lo aporta la narcoactividad.
¿Qué tal si intentamos reflexionar sobre todas estas “locuras”? Reflexionar y buscarle alternativas, más que “ponernos borrachos” (como pudo constatar y denunciar con consternación Miguel Ángel Asturias). Quizá no estamos locos, aunque todo esto que mencionamos tenga mucho de locura. ¿Cómo construir, cómo afianzar nuestra salud mental en un medio tan hostil, tan plagado de problemas y con tan pocos caminos a la vista? El desmembramiento de personas del que hoy nos escandalizamos, o la quema de un ladrón de gallinas o de teléfonos celulares que se comente en cualquier punto del país, (¿”justicia popular” o “barbarie”?), fueron práctica común en los años del conflicto armado realizada contra algún colaborador del movimiento guerrillero en la población civil no combatiente en áreas rurales, aunque de ello no se hable. Pedagogía del terror, se le llamó: se repite activamente (quemar a un ladrón, por ejemplo), lo que se padeció pasivamente. Y si el Poder Legislativo echa un manto de olvido sobre el genocidio con un acuerdo gubernativo que llama a la “concordia nacional” y a “dejar atrás el pasado”, eso no parece muy sano. Así no se arreglan los problemas. Vale la pena recordar lo que reza un cartel a la entrada del infame Museo Memorial del Horror de Auschwitz: “Olvidar es repetir”. En Alemania todavía se siguen inaugurando monumentos recordatorios de la locura nazi para no repetirla; aquí se cierra el capítulo de la guerra por ley. ¿Se obtendrán buenos resultados así?
La única manera de hacer prevención en este campo de la salud mental es hablando, sacando a luz lo que “enloquece”. La basura puesta por debajo de la alfombra no desaparece; ahí está, y de algún modo va a retornar. La salud mental de una población no es el silencio: ¡es la posibilidad de hablar de los problemas, de no taparlos con psicofármacos –ni con “un traguito”–, de ventilarlos! No hablar del aborto, por ejemplo, pero practicarlo, no es precisamente lo más sano que pueda haber (valga decir que la morbi-mortalidad materna por causa de los abortos ilegales es altísima). Si ya entramos de lleno en el clima electoral, pues hablemos de política y de los políticos. Hablemos de nuestros problemas –que por cierto son muchos y complejos– sin tabúes, sin prejuicios. Perdámosle el miedo a esto de “estar locos”. Tenemos muchos problemas, sin dudas, y de eso hay que hablar. ¿Qué nos merecemos políticamente? ¿Peleas e insultos en el Congreso? ¿Malversación de fondos y pagos ocultos en las Alcaldías? La política no puede ser sólo eso. ¡No lo es!, definitivamente. Pero, hoy por hoy, la clase política es lo único que nos muestra.
El campo de la llamada “enfermedad mental” es, sin lugar a dudas, el ámbito más cuestionable y prejuiciado de todo el ámbito de la salud. “Yo no estoy loco” es la respuesta casi automática que aparece ante la “amenaza” de consultar a un profesional de la salud mental. Aterra al sacrosanto supuesto de autosuficiencia y dominio de sí mismo que todos tenemos, la posibilidad de sentir que uno “no es dueño en su propia casa”, como diría el psicoanálisis en palabras de su fundador Sigmund Freud. Es por eso que, en un intento de aportar algo a los problemas nacionales, desde la Ciencia Psicológica podemos plantearnos algo de todo esto, viendo que las “locuras” de los políticos son una expresión sintomática de un modelo social que definitivamente no está sirviendo a las grandes mayorías, pues no genera ni paz ni desarrollo.
En conclusión: quizá los políticos profesionales, esos que ya se nos hizo común ver rodeados de guardaespaldas y con buenas prendas costosas, no están “locos” precisamente sino que expresan una anomalía social más profunda. En ese sentido, la falta de proyecto que pareciera haber, la deshonestidad y la parodia son, en definitiva, lo que el sistema imperante nos ofrece. ¿Eso merecemos? Hay que hablar muy en serio de eso, porque no estamos locos…., aunque nos lo quieran hacer creer.

El maestro ignorante o la degradación de la educación


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El maestro ignorante o la degradación de la educación

 

 

Carlos Barrio

En El Maestro ignorante Jacques Rancière hace suyas las experiencias del pedagogo francés del siglo XVIII Jean Jacotot, quien puso en práctica una nueva forma de entender la enseñanza, no autoritaria, horizontal e integradora. Ranciere se basa en las experiencias de Jacotot para denunciar el papel ideológico de la educación, como instrumento al servicio de la dominación de clase y legitimador de esquemas de desigualdad. Frente a la desigualdad, Jacotot propugnaba el “comunismo de las inteligencias”, donde la relación jerárquica entre maestro y alumno es sustituida por una especie de comunidad de iguales donde el profesor no es tanto un transmisor de conocimientos cuanto un mero guía que alumbra las incursiones de sus alumnos por los ignotos senderos del saber.
Las pedagogías comprensivas, herederas del método Jacotot, postulan la igualación por debajo, el desprecio de la meritocracia y privilegian el método por encima del aprendizaje de contenidos. Estas se empezaron a implantar después de la Segunda Guerra mundial en el norte de Europa y en especial en el Reino Unido, donde acabaron por desplazar a las meritocráticas “Grammar Schools” inglesas hasta convertirlas en una “rara avis” en dicho país.
En España las pedagogías comprensivas tuvieron su puerta de entrada con la aprobación de la Ley General de Educación (1970), durante el tardo franquismo y alcanzaron su cenit en la LOGSE
En España las pedagogías comprensivas tuvieron su puerta de entrada con la aprobación de la Ley General de Educación (1970), durante el tardo franquismo y alcanzaron su cenit en la LOGSE, cuya filosofía se basó fundamentalmente en estas ideas contrarias a la selección y al esfuerzo individual en el aprendizaje. Estas ideas suponen la entrada de planteamientos democratizadores en el aula, frente la concepción jerárquica de la docencia que destaca que la superioridad intelectual del maestro sobre el alumno radica en que éste se supone que domina aquello que el alumno se supone quiere aprender.
Tradicionalmente la izquierda siempre vio en la enseñanza un poderoso instrumento de promoción social, de ahí que las escuelas y facultades de países como la antigua Unión Soviética tuvieran un carácter elitista que primaba la calidad sobre la cantidad del alumnado. Incluso un protocomunista como fue Platón intentó en sus diálogos trasplantar el modelo verticalizado de la “paideia griega” al ámbito de la política, de forma que sólo los “sofoi” (sabios) fueran los que dirigieran la sociedad, estableciendo en La República un detallado programa educativo para aquellos destinados a las más altas funciones del gobierno.
Este cambio de paradigma en las ideas educativas de la izquierda se explica por la confluencia de una serie de factores. Por un lado, la difusión de las ideas sesentayochistas que siempre vieron en la meritocracia en la educación un resabio burgués o la influencia de las ideas de la llamada Escuela de Frankurt que denunció el carácter eminentemente instrumental de la educación en el capitalismo, como un simple medio para facilitar la formación de cuadros técnicos especializados en detrimento de una educación que fomentara un espíritu crítico con el sistema. A esto se vino a unir la promoción de la figura del pedagogo por encima de la del profesor en el diseño curricular de los planes de estudios para cambiar los planteamientos educativos tradicionales.
Esta escuela comprensiva, inicialmente pensada para los niveles educativos inferiores, ha ido extendiendo su ámbito de aplicación a ámbitos educativos superiores, en la medida en que nuevas generaciones, educadas en la cultura del no esfuerzo, accedían a niveles superiores. Incluso algunos de los egresados en tan estéril credo pedagógico alcanzaban las más altas dignidades académicas. Se convertían en el ideal de Jacotot, en maestros ignorantes, dispuestos a impartir su docta ignorancia en cátedras universitarias, repartidas por doquier, al amparo de políticos dispuestos a ampliar sus redes clientelares con el mayor número de clientes políticos en el mundo universitario.
La educación superior ha servido de instrumento de propagación de ideas radicales de izquierdas en buena parte de los países occidentales
El escándalo universitario en el que se han visto implicados numerosos políticos españoles no deja de ser un epifenómeno de este proceso de degradación intelectual de la universidad, donde la difusión del saber es menos importante que el adoctrinamiento o el pago de favores a la comunidad universitaria por parte de políticos tan ambiciosos como poco escrupulosos.
La educación superior ha servido de instrumento de propagación de ideas radicales de izquierdas en buena parte de los países occidentales. Los llamados cultural studies han moldeado las mentes de la intelectualidad en los EEUU desde los años ochenta. Una impresionante obra de ingeniería social, que ha servido para difundir ideas colectivistas, hipercríticas con el capitalismo y de la democracia representativa, así como para crear una nueva jerga política entre las nuevas generaciones.
Se pedía eliminar del currículo académico el estudio de ciertos filósofos como Descartes o Kant por resultar demasiado androcéntricos y poco sensibles a la temática colonial
El feminismo radical cultural y los estudios multiculturales se han convertido en materia transversal que moldea la mentes de generaciones enteras de universitarios originando situaciones cercanas al esperpento, como la producida en Escuela de Estudios Orientales y Africanos (SOAS) de la prestigiosa Universidad de Londres, en la que se pedía eliminar del currículo académico el estudio de ciertos filósofos como Descartes o Kant por resultar demasiado androcéntricos y poco sensibles a la temática colonial. Se da la infeliz circunstancia en muchos campus universitarios norteamericanos de la difusión de los llamados espacios seguros, donde el libre debate o la difusión de idas contrarias a lo políticamente correcto es proscrita en aras de la protección de la sensibilidad de los estudiantes.
La nueva izquierda no parece estar tan interesada en formar como en adoctrinar
El nuevo populismo de izquierdas encuentra, en países como España, Grecia o Italia, un terreno abonado para que sus ideas tengan amplio respaldo. Buena parte de la izquierda ha perdido el norte, en lo que se refiere a la educación. Esta siempre ha constituido el principal instrumento de promoción social (mucho más que la pura transferencia de rentas). Por medio de la educación, personas de orígenes humildes pueden ascender en el escalafón social y económico. La izquierda clásica entendió esto muy pronto, de forma que en la socialdemocracia escandinava se dedicaron ingentes cantidades de medios para proveer una escuela pública de mucha calidad, que permitiera que las capas populares accedieran al saber. También tenían claro que la educación no es sólo cuestión de medios, es fundamentalmente cuestión de principios
La cultura del esfuerzo, la exigencia y el respeto en el aula son tan importantes como una correcta asignación de medios materiales. La nueva izquierda no parece estar tan interesada en formar como en adoctrinar. La trasmisión del nuevo abecedario político es más importante que la geografía, el cálculo, la literatura o las artes plásticas. Uno de los grandes errores que se ha cometido en España ha sido dejar que la “educación” se haya convertido más en un laboratorio de ideas, que en una etapa de aprendizaje. Los valores son muy importantes, pero sin un acervo de conocimientos que proporcionen herramientas críticas, se convierten en estériles consignas. Así se da la infeliz circunstancia de que posiblemente tengamos la generación de políticos más egresada de nuestra historia a la par que la más ignorante.
Foto: Cole Keister

¿Quiénes están detrás del ataque terrorista en Irán?


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¿Quiénes están detrás del ataque terrorista en Irán?


Otro ataque terrorista se registra en Irán, esta vez, el blanco ha sido un desfile militar en la ciudad sureña de Ahvaz. El atentado dejó decenas de muertos y heridos.
En este artículo pretendemos estudiar los motivos detrás de este ataque terrorista y sus posibles patrocinadores.
Ataque mortal
El incidente tuvo lugar, este sábado, media hora después de que comenzaron los actos conmemorativos, cuando varios terroristas, vestidos como soldados, dispararon contra la multitud que presenciaba el desfile y también contra los militares que participaban en el evento.
Es de mencionar que entre las víctimas mortales se encuentran niños y periodistas. Inmediatamente dos grupos terroristas reivindicaron la autoría del atentado, Daesh y Al-Ahvaziya, respaldados por Arabia Saudí.
Las reacciones fueron inmediatas.El presidente de Irán, Hasan Rohani, advirtió de una respuesta contundente y de inmediato, diciendo:"La respuesta de la República islámica a la más mínima amenaza será terrible". Añadió: "Quienes aportan apoyo en materia de inteligencia y propaganda a estos terroristas tendrán que responder por ello".
En este mismo sentido, el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif,acusó a patrocinadores del terrorismo y sus amos estadounidenses por los ataques terroristas y afirmó que los atacantes fueron reclutados, entrenados, armados y pagados por un régimen extranjero.
¿A quiénes podría referirse Zarif?
Inmediatamente después del ataque mortal, el asesor del príncipe heredero de Abu Dabi, Abdul Jaleq Abdulá, a través de un tuit defendió el atentado, diciendo: “Un ataque militar a un blanco militar no es un acto terrorista”. Añadió que “extender el conflicto al territorio iraní es una opción que se había declarado antes y que aumentará en el futuro”.
Sus palabras concuerdan exactamente con las del príncipe heredero Saudí quien había afirmado previamente que se debe extender el caos al territorio iraní. Algo que pone de relieve que estos dos países pueden estar detrás de los últimos dos ataques terroristas en el territorio iraní.
Es de mencionar que ambos grupos terroristas que reivindicaron la autoría del atentado reciben apoyos logísticos y financieros de parte de los países ribereños del Golfo Pérsico. El objetivo principal de los patrocinadores es crear división en el sur de Irán, a través de poner a la minoría árabe frente al sistema.
¿Por qué quieren a un Irán en caos?
El motivo reside en el papel que desempeña Teherán en las ecuaciones regionales y su postura antiterrorista. Desde el inicio de los conflictos en Siria e Irak, entre otros, hace 7 años, Irán se encuentra en el frente de la lucha contra los grupos terroristas que actúan en la región para derrocar a los gobiernos de Irak y Siria. El fruto de la presencia iraní fue el fracaso absoluto de los terroristas y la perdida de su influencia que se extendía como una sombra de muerte en la región.
Es fácil de entender que tales grupos no pueden suministrar el fondo y arma necesaria para sus operaciones y deben recibir ayudas. Por lo tanto, el fracaso de los terroristas significa el de sus patrocinadores.
En este caso, no solo ha fracasado el plan de Arabia Saudí, Emiratos Árabe Unidos y sus patrocinadores occidentales de dividir Siria e Irak para frenar la influencia de Irán en la región, sino hoy, Irán tiene una mayor influencia en la región y se considera como uno de los actores claves tanto en las ecuaciones regionales como internacionales. Algo que no les ha gustado para nada a estos países, por lo tanto, se han dedicado a extender la inseguridad al territorio iraní para poder así reducir su influencia.
¿Cómo serían las consecuencias de tales medidas desestabilizadoras?
Si fijamos bien en la historia reciente de Oriente Medio, la región siempre ha estado en conflicto y esto mediante la presencia directa e indirecta de los extranjeros, en concreto, Estados Unidos. El resultado de este escenario para los países de la región ha sido el saqueo de los recursos petroleros de la región y la permanente inseguridad que ha cobrado la vida de decenas de miles de personas. Pero para EEUU ha sido totalmente contrario, es decir, ha beneficiado a este país y a sus aliados mediante la venta de armas y el saqueo de petróleo sin haberse afectado negativamente.
En este sentido, cabe recordar las palabras de Mijaíl Gorbachov, quien dijo que de momento Irán es una excusa para la venta de armas de EEUU y sus aliados en Oriente Medio y el próximo blanco será Arabia Saudí.
Con todo lo expuesto, se puede decir que el perspectivo de la situación en Oriente Medio no solo camina hacia el mejor sino para el peor y esto seguirá mientras los países de la región no se unan contra los planes separatistas y desestabilizadores de los terceros.

La OEA y la invasión militar en Venezuela


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La OEA y la invasión militar en Venezuela

 

 


Suenan tambores de guerra en torno a Venezuela. EE.UU., junto con la OEA, tiene los ojos puestos en la mayor reserva de petróleo, situada en la tierra de Bolívar.
Los tambores de guerra vuelven a sonar en relación a la República Bolivariana de Venezuela. El gobierno de Estados Unidos, que es igual a decir las multinacionales estadounidenses del petróleo, tienen puestos sus ojos en la mayor reserva de oro negro del planeta, que justamente está en la tierra de Bolívar, y todo indica que no van a detenerse en su intento hasta conseguirla. Aunque la quema de hidrocarburos como energéticos constituye la principal causa del calentamiento global, mientras haya petróleo en el planeta estas rapaces empresas parecen dispuestas a seguir quemándolo (¡y vendiéndolo, obteniendo fabulosas ganancias!). Las reservas probadas que yacen en el subsuelo venezolano permitirían seguir contaminando el planeta (y dando mucho dinero), de mantenerse el actual consumo, al menos por casi dos siglos más.
La Organización de Estados Americanos –OEA– es, como dijera hace años el Che Guevara, el “ministerio de colonias” de Washington. Aunque eso resulte patético, ayer como hoy es una triste verdad. Para muestra, lo que está sucediendo en este momento con el papel jugado por su secretario general, el chileno (¿estadounidense?) Luis Almagro.
Siguiendo muy de cerca la situación venezolana, convirtiéndose de hecho en el vocero oficioso de Washington y de sus multinacionales petroleras, Almagro viajó recientemente a Colombia desde donde pidió, con el mayor descaro y violando todos los protocolos diplomáticos, la opción militar para acabar con la Revolución Bolivariana. “En cuanto a intervención militar para derrocar a Nicolás Maduro creo que no debemos descartar ninguna opción”. Según su decir, dado que las múltiples reuniones elucubradas por él desde la OEA pidiendo sanciones contra Venezuela, o abiertamente su expulsión de ese organismo regional, no dieron los resultados esperados, ahora “el tiempo se agotó”.
¿Qué tiempo se agotó?, podríamos preguntarnos. ¿La paciencia de la Casa Blanca será?, la cual probó numerosísimas variantes para desplazar al gobierno venezolano –ayer con Hugo Chávez, hoy con Nicolás Maduro–, siendo que ninguna de ellas le resultó. Ni golpes de Estado, paros patronales, guarimbas, sabotajes, mercado negro, hiperinflación inducida, desabastecimiento, provocaciones varias, pudieron torcer el rumbo del proyecto nacionalista que hace ya cerca de dos décadas se viene desarrollando en Venezuela. La intervención militar foránea se ve ahora como, quizá, la única opción posible para detener el proceso político en curso.
Decir “intervención militar” es decir invasión de fuerzas extranacionales capitaneadas por Estados Unidos, que tiene preparada esta opción como un recurso final para recuperar esas cuantiosas reservas petroleras, hoy nacionalizadas y manejadas por un Estado con compromiso social. De ahí la cantidad de bases militares con alta tecnología bélica, todas norteamericanas, que atenazan a Venezuela (7 en Colombia, 1 en Curazao, 2 en Honduras), más el posible accionar de ejércitos nacionales de algunos países latinoamericanos bajo el manto de la OEA, todos bajo el liderazgo militar de Washington.
El pedido formulado por el Secretario Almagro representa un fiel reflejo de la caracterización dada por el Che Guevara: es una grosera intromisión del organismo regional en los asuntos internos de un Estado miembro (la metrópoli ordenando qué hacer a sus colonias). Con esta petición se viola flagrantemente el artículo 19 de la Carta de la OEA. Esa no intromisión que establece el documento fundacional, estipula que no deberá ejercerse injerencia en ninguna forma, ni militar ni bajo ningún otro aspecto: político, diplomático, económico. Si la OEA considera que “el tiempo se agotó”, pareciera que eso no responde a una sana y sopesada actitud diplomática de diálogo sino a la febril mentalidad de un invasor ávido de robar lo que no le pertenece.
Claramente, el artículo 21 de dicha Carta indica en forma tajante que el territorio de un Estado miembro es inviolable, no pudiendo ser objeto ni de ocupación militar ni de ninguna otra medida de fuerza tomada por otro Estado ni por el organismo, así sea en forma temporal.
Por otro lado, el artículo 22 estipula que ningún Estado de la organización podrá acudir al uso de la fuerza, salvo en caso de legítima defensa repeliendo una invasión.
De hecho, lo que plantea ahora la OEA a través de su cabeza visible Luis Almagro –vocero encubierto de la Casa Blanca– constituye una abierta ilegalidad en términos de derecho internacional. Es, en concreto, un llamado a la violencia, incitando a la desestabilización de un gobierno democráticamente electo. Es un llamado a la guerra, lisa y llanamente. Si se quiere decir de otro modo: un absoluto absurdo en términos diplomáticos, pues la organización que debería velar por la paz regional, está haciendo una apología de la violencia.
Esta conducta injerencista de Almagro trajo como respuesta inmediata del Gobierno venezolano una denuncia presentada ante la Organización de las Naciones Unidas –ONU–.
Sin dudas la situación actual del país caribeño es difícil, sumamente difícil. Los ataques solapados –y no tan solapados– que el Gobierno de Estados Unidos, junto a las oligarquías de distintos países de la región latinoamericana, viene realizando contra Venezuela, han dejado graves secuelas. El descontento en la población no es poco, pues la vida cotidiana se ha venido deteriorando cada vez más en estos últimos años, a partir de la presidencia de Nicolás Maduro. Pero queda claro que el problema no es tal o cual presidente: es la voracidad de las compañías petroleras del país del norte que no desean perder su botín, junto a otras innumerables riquezas que presenta el territorio venezolano: agua dulce, gas, minerales estratégicos, oro, diamantes, biodiversidad de su selva amazónica.
Independientemente de errores que pueda haber cometido el Gobierno bolivariano, es un imperativo ético primordial condenar enérgicamente cualquier intento de injerencia en sus asuntos internos. Los problemas de los venezolanos los deben arreglar los venezolanos. Lo demás es, pura y abiertamente, una vil invasión.