La Reserva Federal de EU sube sus tasas de interés 0.25 por ciento luego de 7 años en cero
Por Redacción / Sin Embargo
diciembre 16, 2015
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La incertidumbre que vivieron corredores e inversionistas durante
meses, y que fortaleció al dólar a máximos históricos casi arañando los
18 pesos, se ha esparcido. Ahora que la Reserva Federal ha iniciado el
aumento de su tasa de interés, ¿los capitales saldrán de México de forma
alarmante?, ¿El Banco de México elevará su tasa mañana en línea con su
homónimo?

La Reserva Federal elevó sus tasas de interés luego de siete años de mantenerlas sin cambios. Foto: Especial/EFE
Ciudad de México, 16 de diciembre (SinEmbargo).– El día llegó.
Estados Unidos está listo para iniciar su proceso de normalización
monetaria y con ello mostrar al mundo que, pese a una inflación aún
lejos del 2 por ciento anhelado, su economía se está recuperando en
comparación con la crisis del 2008 que obligó a la Reserva Federal (Fed
por sus siglas en inglés) a bajar las tasas de interés que hoy, luego de
siete años en cero, ha elevado en un rango entre 0.25 y 0.5 por ciento
con voto unánime.
El Comité Federal de Mercado Abierto decidió elevar el rango de tasa
de fondeo federal de 0.25 a 0.5 por ciento teniendo en cuenta el
panorama económico. En un
comunicado
explicó que desde octubre pasado, la actividad económica estadounidense
se ha ido expandiendo a un ritmo moderado y que el gasto de los hogares
y la inversión fija han ido aumentado. Aunque la inflación sigue por
debajo del 2 por ciento, el banco central consideró que se dieron las
condiciones para elevar su tasa de interés, que había permanecido en
cero desde la crisis de 2008.
“El Comité indica que ha habido una mejora considerable del mercado
del trabajo este año y está razonablemente confiado de que la inflación
subirá en el medio plazo a su objetivo de 2 por ciento”, expuso.
Posteriormente, en conferencia de prensa la presidenta de la Fed,
Janet Yellen, afirmó que el incremento supone “el fin de un periodo
extraordinario” de siete años con tasas cercanas a cero “para apoyar la
recuperación de la economía tras la peor crisis financiera y recesión
desde la Gran Depresión”.
Durante la rueda de prensa destacó que la economía de EU ha recorrido
un largo camino hasta llegar a un “moderado” crecimiento y los riesgos
han disminuido. Yellen prevé que la inflación, actualmente baja, se
estabilizará a largo plazo.
De las dos variables económicas más importantes que tomó la Reserva
Federal para tomar la decisión histórica, una de ellas cumple con el
objetivo, pero la otra no: en noviembre se crearon 211 mil nuevos
puestos de trabajo por lo que el desempleo está en el 5 por ciento, la
tasa más baja desde mediados de 2008 –en el 2009 estaba en 10 por
ciento–, cuando estalló la más reciente crisis financiera en Estados
Unidos, con un impacto mundial que todavía colea en muchas regiones.
Pero la inflación del 2 por ciento, otra de las variables
importantes, aún no se ha logrado. Hasta noviembre pasado la inflación
interanual era del 0.5 por ciento. La Fed y los analistas ya comienzan a
asumir que, ante el derrumbe de los precios del petróleo –que seguirá
en el 2016 y que impacta en la inflación–, pasará tiempo antes de que se
alcance esa meta del 2 por ciento.
El crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de EU alcanzó un ritmo del 2.1 por ciento en el tercer trimestre de este año.
Luego del histórico incremento, el Secretario de Hacienda Luis
Videgaray Caso adelantó que lo que viene es un proceso gradual para
incrementar la tasa de referencia en Estados Unidos.
“Esta noticia se ha tomado de manera favorable, por ejemplo en México
los bonos no se están viendo afectados por el anuncio”, dijo. Las
“tasas de interés de EU suben porque su economía está mejorando, lo cual
es excelente noticia para México”, declaró en entrevista radiofónica.
¿QUÉ EFECTO TENDRÁ EN MÉXICO?
Si bien el aumento gradual de las tasas de interés abre en América
Latina un escenario de incertidumbre que podría agravar las condiciones
de financiamiento en la región, en un contexto de desaceleración de la
economía global, el Fondo Monetario Internacional (FMI) expuso que la
recuperación económica de Estados Unidos –reflejada en este incremento
de tasas– ofrecerá cierto apoyo al crecimiento económico de países
asociados a la potencia mundial, como México.
El
Financial Times publicó hoy que la economía de México se
entrelaza íntimamente con la de Estados Unidos, el destino de la mayor
parte de sus exportaciones. “Una economía estadounidense más firme, como
indica un alza en las tasas de la Fed solo puede significar un buen
augurio para México”, expuso.
El 29 de octubre de este año, la Junta de Gobierno del Banco de
México (Banxico) decidió mantener en 3 por ciento la tasa de interés en
búsqueda de alcanzar una inflación de 3 por ciento. Sin embargo,
advirtió que las posibles acciones de política monetaria de la Reserva
Federal podrían tener repercusiones sobre el tipo de cambio, las
expectativas de inflación y, por ello, sobre la dinámica de los precios
en México. Aseguró que se mantendría atento a la decisión de su homónimo
estadounidense.
El “dólar barato”, a raíz de las tasas bajas en Estados Unidos,
significó para los países de América Latina el ingreso de importantes
flujos de capitales tras la crisis financiera de 2008. Sin embargo,
ahora que la región se desacelera y la primera potencia mundial se
recupera, el apetito de los inversores parece orientarse nuevamente al
vecino del norte: el dólar se fortalecerá, aunque esto afectara a sus
exportaciones.
Pero Banco Base declaró que espera que los efectos del alza de las tasas serán alrededor de tres meses después.
Por su parte, la directora de Análisis Económico-Financiero del Grupo
Financiero, Gabriela Siller, explicó que en México la tasa de interés
es atractiva, hay un riesgo moderado sobre todo comparado con otras
economías emergentes, como Turquía (con una situación cercana a una
crisis política), Brasil (donde están cercanos a una crisis económica y
política) y Argentina (también con problemas importantes).
Desde la perspectiva del mercado, la economía mexicana a pesar de un
débil crecimiento ofrece condiciones de estabilidad además de una baja
inflación, la cual hiló su séptimo mínimo histórico al ubicarse en 2.21
por ciento en noviembre.