viernes, 4 de diciembre de 2015

The New York Times: La CIA entrenó a asesinos en Afganistán


The New York Times: La CIA entrenó a asesinos en Afganistán


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PL – La Agencia Central de Inteligencia (CIA) estadounidense entrenó a fuerzas antiterroristas afganas que cumplen misiones asesinas en esa nación centroasiática, señala hoy un artículo que publica el diario The New York Times.
Sostiene la publicación que la muerte de civiles a manos de esos grupos, que en ocasiones no responden a las autoridades de Kabul, plantean una serie de interrogantes y revive las tensiones entre Afganistán y Estados Unidos.
El informe aborda la muerte de seis civiles en el transcurso de tres incursiones en la conflictiva provincia oriental de Khost, incluyendo un episodio el 20 de noviembre en el que un matrimonio fue asesinado por dos asesores estadounidenses presentes. Las redadas se llevaron a cabo por la Fuerza de Protección de Khost, una de las unidades regionales conocidas como equipos de persecución antiterrorista, creada por la CIA para luchar contra los talibanes, la red Haqqani y Al Qaeda.
Precisa el Times que la CIA capacitó a miles de fuerzas afganas para tales misiones, alrededor de 3500 en la Fuerza de Protección de Khost, pero su accionar es visto por altos funcionarios locales como un problema, entre otras cosas por la violación de los derechos humanos.
Aunque el control de estas unidades pasó oficialmente a la a agencia de inteligencia afgana, la Dirección Nacional de Seguridad, en gran medida no rinden cuentas al gobierno.
El principal problema es que hay un número de personas que trabajan para la CIA que no van a trabajar para las fuerzas armadas afganas, dijo un ex funcionario citado por la publicación bajo condición de anonimato.
Pese a evidencias sobre las acciones criminales de estos grupos, un funcionario estadounidense estimó que “tienen el respeto y conocimientos necesarios para operar de una manera profesional a pesar del compromiso constante con el enemigo”.
La primera incursión de la Fuerza de Protección de Khost bajo supervisión ocurrió el 7 de noviembre en el barrio Dery de la capital provincial, Khost City, donde un equipo allanó una casa, mató a un hombre de 45 años de edad y a su sobrino de 17 años, ambos descritos como civiles inocentes por Abdul Wahed Patan, adjunto del gobernador de Khost.
En otra incursión en esa ciudad el 11 de noviembre, un hombre de 50 años de edad y su hijo de 26 años fueron injustamente asesinados, según Patan y el gobernador de distrito, Jawid Joshan.
Después del fin formal de la misión de combate de la OTAN el año pasado en suelo afgano, este tipo de ataques se hicieron común y funcionarios estadounidenses lo describen como un arma crucial contra los grupos insurgentes.
Según una fuente local el gobierno de unidad nacional de Kabul parece pasar por alto los casos de víctimas civiles en Afganistán que involucran a las fuerzas estadounidenses.

¿Obama bajo amenaza? Un reporte revela "fracasos vergonzosos" del Servicio Secreto de EE.UU.

¿Obama bajo amenaza? Un reporte revela "fracasos vergonzosos" del Servicio Secreto de EE.UU.

Publicado: 4 dic 2015 10:26 GMT | Última actualización: 4 dic 2015 13:44 GMT
Agentes del Servicio Secreto de EE.UU.
El Servicio Secreto de EE.UU., una de las agencias federales del país, sufre de una mala gestión y en sus filas se percibe una "decadencia", según se desprende del informe presentado por el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes del Congreso.
El Servicio Secreto de EE.UU., que se dedica a la protección de altos funcionarios, entre ellos del presidente de EE.UU., no es capaz de resolver problemas arraigados profundamente, publica el diario 'The Washington Post', citando el informe divulgado por esa organización.
La publicación hace hincapié en que pese a numerosos intentos de corregir la situación sigue habiendo "fracasos vergonzosos" por parte de los empleados del servicio de la élite. En particular, se refiere a casos en los que personas ajenas y sin ningún obstáculo lograron acercarse al presidente de la nación a una distancia de un metro.
Así, durante una ceremonia pública en 2013, los empleados del Servicio Secreto permitieron a un hombre que alegó ser un miembro del Congreso, acercarse al presidente Barack Obama.
Solo cinco días más tarde se registró un incidente similar. Meses después se produjo un escándalo en la residencia presidencial, cuando dos personas se filtraron en la Casa Blanca sin pasar por el puesto de control. Pero los hechos más escandalosos, según el reporte, fueron el tiroteo que tuvo lugar en la Casa Blanca en 2011, así como el caso registrado el año pasado cuando un hombre armado y con antecedentes penales logró ingresar junto con Obama en un ascensor.
El informe destaca que el Servicio Secreto está en "crisis", mientras que los incidentes no son otra cosa que su consecuencia. En particular, entre las causas de la decadencia en la agencia federal se destacan los recortes presupuestarios, la mala gestión, y la "extremadamente baja moral del personal".

México: corrupción política protegida por los Estados Unidos - John Ackerman con Rubén Luengas


rubenluengas.com

México: corrupción política protegida por los Estados Unidos - John Ackerman con Rubén Luengas

Redacción Entre Noticias
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Sin disidencia no hay democracia. Muchos cacarean en México estar comprometidos con la democracia, pero se rasgan las vestiduras ante disidentes como el investigador de la UNAM John Ackerman, a quien tuve la oportunidad de entrevistar en mi programa de radio Contragolpe a propósito de su libro más reciente, “El mito de la transición democrática”.
No digo que se rasgan las vestiduras porque hagan una defensa legítima de ideas y posturas contrarias a las de Ackerman, sino porque desde el autoritarismo persistente, hacen todo lo posible para que prevalezca el pensamiento único, ante el cual, quienes se atrevan activamente a disentir, corren el riesgo de la denostación o la calumnia.
El monopolio y la unanimidad de pensamiento, en cualquier país y sin distinción de ideología, es algo muy peligroso porque termina en dictadura. Por eso celebro la voz disidente de Ackerman, que de ninguna forma pierde valor por identificarse abiertamente con las propuestas del Movimiento Regeneración Nacional (Morena). Puede estarse de acuerdo con él o no, pero voces como la de Ackerman, entre otras, son indispensables en un país donde los grandes medios de comunicación demuestran todos los días con sus contenidos propagandísticos, que la temática de su libro es justa y necesaria, porque sin auténtica pluralidad, sin verdadera libertad de expresión, sin genuina disidencia, no puede existir la pretendida democracia.
Desde la academia, desde sus textos, desde su activismo, Ackerman se planta contra lo hegemónico, contra lo asumido, contra lo confeccionado por los medios, dentro y fuera de México. No le tiembla la voz, por ejemplo, al expresar opiniones como la de que “existe un proyecto para generar apatía en los mexicanos y desarticular comunidades”, o sobre “una protección abierta desde Estados Unidos a la clase política corrupta de México”.
Ackerman ha viajado a la ciudad de Los Ángeles para la presentación de su libro en el Colegio de Pomona, entre otros sitios. Un día antes de su viaje hablé con él en Contragolpe, que se transmite los miércoles por la noche en la estación de la radio pública KPFK.
 

El compromiso podrido de Túnez





nodo50.org
El compromiso podrido de Túnez

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Nadia Marzouki

Middle East Report

Traducido para el CEPRID (www.nodo50.org/ceprid) por María Valdés

Desde que las revueltas árabes de 2011 dieron paso a la combinación terrible de la guerra civil y el terrorismo que se ha extendido desde Siria a Libia y Yemen los analistas y actores políticos, tanto del mundo árabe como de Occidente, han sentido una necesidad aguda de presentar al menos un caso de éxito en la región. Túnez ha sido el elegido para protagonizar el cuento, a pesar de sufrir dos ataques terroristas letales en su territorio hasta el momento en lo que llevamos de 2015 (*).

La transición tunecina tras la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali ha sido realmente exitosa en muchos aspectos. Túnez logró promulgar una nueva Constitución y establecer nuevas instituciones democráticas, con relativamente poca violencia, y apareció un dinamismo en la cuestión pública. Túnez es también el primer país en el mundo árabe donde un partido islamista, Ennahda, asumió el poder y luego se retiró del mismo tras unas elecciones. Después de ganar las elecciones de 2011 para una Asamblea Constituyente de transición, Ennahda reconoció la derrota en las elecciones parlamentarias del 26 de octubre 2014, en el que el partido secular Nidé Túnez (NT) recibió más votos.

La narrativa del "éxito de Túnez" -a menudo retratando al país como una "excepción" o un "modelo" invita a la crítica. [1] Todos los elogios hacia Túnez han comenzado a funcionar, tanto en el discurso árabe como occidental, como un amortiguador de las quejas legítimas sobre el curso de la transición post-Ben Ali. El encomio a menudo se basa en la suposición condescendiente de que los logros de Túnez son "lo suficientemente buenos" para un país árabe o en el cuento occidental, centrado en Francia y Estados Unidos, sobre los objetivos democráticos que han sustentado sus respectivas revoluciones.

A raíz del ataque contra un centro turístico en Sousse, muchos comentaristas y actores políticos han expresado su preocupación, comprensible, sobre las consecuencias del colapso del turismo, los efectos económicos del mismo y para la consolidación de los logros democráticos del país. Pero la narrativa general del éxito ha sobrevivido. Se explican los asesinatos Sousse como un intento por parte de los radicales bajo la bandera del Estado Islámico, o ISIS, de sabotear un gobierno debidamente elegido y laico de mente. [2] Pero hay otras lecturas, que entienden que el ataque puede ser entendido Las otras formas en que el ataque podría ser entendido como la expresión extrema de la desesperación por parte de muchos jóvenes de Túnez.

En una declaración pocas horas después de los asesinatos, el presidente Beji Caid Essebsi denunció a los movimientos sociales, huelgas laborales y a una campaña que aboga por la transparencia y la rendición de cuentas como las responsables de hacer el suelo tunecido “fértil” para el terrorismo. Essebsi dibujó otra línea recta entre la libertad de expresión y el terrorismo en su discurso el 4 de julio, día en el que anunció su decisión de restablecer el estado de emergencia. Ben Ali lo implantó en 1978 y permitía a los gobernadores prohibir las huelgas y protestas, controlar la prensa y cerrar mezquitas, restaurantes y asociaciones civiles. Túnez vivió bajo la ley de emergencia desde enero 2011 hasta marzo 2014, lo que no impidió el florecimiento de la esfera pública. Pero la recreación de esta ley en lo que se supone que es un período posterior a la transición, y bajo un gobierno cuyo partido dominante, el NT, que basó toda su campaña electoral en la "seguridad nacional", viene a ser tanto una admisión de fracaso como un amenaza a las libertades civiles. Dependiendo de cómo se utilice, la ley puede incluso poner en peligro la democracia y el pluralismo en Túnez.

En otras palabras, si bien puede ser cierto que ISIS está tratando de subvertir la historia de éxito de Túnez, como dicen los comentaristas liberales, los obstáculos para el experimento de Túnez tienen raíces mucho más profundas que una vulnerabilidad temporal ante los atentados terroristas.

El Doble Estándar y la "mentalidad" Compromiso

Hay una notable diferencia en la interpretación de los resultados de las elecciones de 2011 y 2014 en Túnez. Si bien en el caso de la victoria de Ennahda en 2011 el mundo fue escéptico, en el caso de la del NT se ha notado un nivel casi increíble de aprobación en analistas de todo el mundo. La victoria de los islamistas en 2011 provocó un estallido de especulaciones sobre agendas ocultas en materia de igualdad de género y la ley islámica, así como dudas sobre el compromiso del partido con los valores democráticos. En 2014, ya sea por genuina simpatía por NT o debido a los bajos estándares, la mayoría de los analistas hicieron la vista gorda a algunas de las características más obviamente preocupantes de la formación secular. [3] Más de la mitad de los 86 diputados del NT que ahora se sientan en el Parlamento fueron altos cargos en la Coalición Constitucional Democrática, o RCD, el partido gobernante bajo Ben Ali. El NT, por otra parte, tiene relaciones privilegiadas con las grandes empresas, los medios de comunicación y la policía. La campaña presidencial de Essebsi estuvo marcada por una restauración enfática de la estética del viejo régimen, con enormes retratos del candidato trayendo a la memoria los cultos de la personalidad de Ben Ali y su predecesor Bourguiba. Essebsi, él mismo un ex funcionario del RCD, hizo comentarios despectivos sobre los mártires de la revolución y el electorado del sur, al que calificó de "terroristas". Las primeras semanas de la nueva legislatura vio la detención del blogger y activista Yassine Ayari y otros.

Este doble estándar en el análisis plantea la cuestión de qué es exactamente de lo que los comentaristas están hablando cuando alaban la transición tunecina. Una tiene la sensación, en la lectura de la cobertura, que el triunfo de NT puso la historia de nuevo en marcha, como si la existencia de Ennahda y, de hecho, toda la política entre 2011 y 2014 fuera una especie de aberración. La ruptura de la revolución misma se representa como un paréntesis en lo que se considera que es la larga historia del reformismo en Túnez. [4]

Central, de hecho, a la narrativa del éxito es el concepto de compromiso. La decisión de los islamistas de dimitir, la adopción de la constitución 2014 y las elecciones subsiguientes están todas dentro de los términos de esta inclinación tunecina supuestamente única. Curiosamente, el término árabe para "compromiso" se utiliza muy poco en los debates. Una serie de conceptos relacionados son: el consenso, la alianza, la cooperación, la unión, el trato, el pacto, el contrato, la negociación, el diálogo, la moderación, la solidaridad y el perdón. Estos términos pueden ser positivos o negativos, dependiendo de quién les usa y cuándo, con el fin de bendecir acuerdos que permitan avanzar en los intereses de un partido y / o el bien común o, por el contrario, para condenar ofertas que ponen en peligro los intereses de un partido y / o las normas democráticas. Estas batallas retóricas demuestran la complejidad de los debates en Túnez desde 2011 y desmienten la narrativa, tan corriente, según la cual la cultura política árabe es esencialmente incompatible con el compromiso.

Prevención de Riesgos y Contención

Desde el regreso de jefe de Ennahda, Rachid Ghannouchi, a Túnez en enero de 2011, la mayor parte de las decisiones del partido islamista parecen haber sido guiadas por una estrategia de prevención de riesgos, destinado a evitar hacer más enemigos entre cualquiera de sus ya enemigos seculares o sus partidarios salafistas. Después de años de exilio y la represión, Ennahda buscó principalmente convertirse en un partido político normal reconocido por otros como un aliado necesario o un oponente aceptable. El partido también quería construir desde cero en el nivel local. En la atmósfera que prevalece la incertidumbre, muchos líderes locales optaron por un enfoque de "apuestas de cobertura", que consiste en "combinar elementos de una resistencia incondicional sobre sus propuestas con maniobras políticas entre bambalinas." [5] Ennahda también cubrió sus apuestas en las crisis que enfrentó después de su llegada al poder. Bajo el gobierno de Hamadi Jebali (diciembre 2011-febrero 2013), formado por la troika de Ennahda y dos socios seculares, el Congrès pour le République (CPR) y Ettakatol, el partido no aventuró ninguna respuesta firme a la radicalización yihadista de jóvenes pobres urbanos, a fin de no alienar a los salafistas. Asimismo, no empujó duro en la justicia de transición, por miedo de aparecer como los “erradicadores” de las redes del antiguo régimen. Varios líderes de Ennahda se opusieron a la versión inicial de la "ley para la protección de la revolución", que habría prohibido la participación en la política de todos los que habían servido en los gobiernos de la RCD.

En muchos aspectos, los líderes de Ennahda iban en contra de la voluntad de gran parte de las bases del partido. Ghannouchi y sus aliados en el Consejo de la Shura impusieron decisiones impopulares como rechazar la referencia a la sharia en la nueva constitución. Los líderes juzgaron este riesgo menor que el peligro para la supervivencia del partido si se desviaba de la senda de la aceptabilidad. Hasta el momento, han sido capaces de hacer las paces con la base después de estos hechos gracias a la mediación local y el énfasis en la urgencia de normalizar el partido.

Después de las elecciones de 2011 las fuerzas anti-islamistas aceptaron a regañadientes que Ennahda era parte del paisaje político. La represión a la era Ben Ali era inviable, el objetivo principal se contuvo y luego dio paso a una contra-hegemonía que se concretó en una campaña de calumnias contra los islamistas, una distorsión completa de su discurso y la permanente difusión de rumores sobre su idoneidad política. Cualquier frase ambigua pronunciada por un diputado islamista era aprovechada para sembrar la polémica. Cuando el primer ministro Jebali usó la palabra jilafa (califato) en un discurso, por ejemplo, se interpretó inmediatamente como un lapsus revelador de que proyecto real de Ennahda no era diferente de la de ISIS. Los medios de comunicación cercanos a los antiguos círculos del régimen propagaron todo tipo de desinformación sobre los islamistas, alegando, por ejemplo, que estaban defendiendo la poligamia, el lavado de cerebro de los niños pequeños y empujando a las adolescentes a casarse con yihadistas en Siria. La política de la contra-hegemonía también se centró en buscar alianzas en la Asamblea Constituyente y la lenta reactivación de las antiguas redes de RCD. La fundación de NT por Essebsi, en junio de 2012, fue un momento clave. El golpe militar en Egipto en julio de 2013 y el acoso subsiguiente de los Hermanos Musulmanes permitieron a NT capitalizar el fervor anti-islamista y cortejar a las potencias regionales, como los Emiratos Árabes Unidos y Argelia.

La estructuración de la competencia política en torno a la dialéctica entre la política de prevención de riesgos de Ennahda y la política de contención de NT ha impedido la aparición de un espacio para el pluralismo, donde las diferencias pueden ser confrontadas y no esquivadas.

La invención de la Resolución de Conflictos

La Asamblea Constituyente fue una importante excepción. Sirvió como un lugar para la transacción política y establecer mecanismos de pluralismo y no sólo para mantener la estabilidad. Las discusiones en la Asamblea revelaron desacuerdos fundamentales sobre el lugar de la religión en Túnez, el mejor tipo de régimen (presidencial o parlamentario) para el país, la libertad de conciencia, la igualdad de género y el derecho internacional. Dada la divergencia de puntos de vista sobre estas cuestiones, la estrategia retórica de la evitación de conflictos resultó ineficaz. Los diputados se vieron obligados a un ejercicio colectivo y público de controversia y razonamiento de sus posiciones. No sucedió fácilmente. No se repitieron las llamadas para eludir los debates de la Asamblea mediante el aplazamiento de la redacción de la Constitución por los "expertos competentes" y para formar un "gobierno neutral." También hubo manifestaciones y acuerdos secretos destinados a descarrilar las deliberaciones. Sin embargo, después de la presentación de cuatro proyectos (en agosto de 2012, diciembre de 2012, abril 2013 y junio de 2013), la Asamblea finalmente votó la nueva Constitución el 29 de enero de 2014.

La delicadeza del equilibrio dentro y fuera de la Asamblea, junto con el alcance de las discrepancias ideológicas, era tal que, al final, los competidores no tuvieron otra alternativa que llegar a un acuerdo mediante la negociación. Dentro de la troika, Ennahda fue el partido dominante, pero, con sólo 89 escaños, era necesario el apoyo de la RCP y Ettakatol. Dentro de la Asamblea, Ennahda y sus dos aliados tuvieron que hacer frente a la cada vez más decidida oposición de los partidos como el Bloque Democrático y la Alianza Democrática, que tenían fuertes vínculos con los medios de comunicación, la sociedad civil secular, los sindicatos y las ex redes del régimen. Es importante destacar que ningún partido u organización tenía el poder de unir a la gente de la calle en masa. Las fuerzas anti-troika trataron de hacerlo con las manifestaciones que comenzaron en julio de 2013 tras el ataque del museo nacional del Bardo, pero estas manifestaciones no alcanzaron el tamaño relativo o la intensidad de la campaña Tamarrud que llevó al derrocamiento del presidente Mohamed Mursi en Egipto. Con cada partido demasiado débil para imponer su voluntad, todos regresaron a la mesa, aunque de mala gana.

Un segundo factor que explica el éxito de la deliberación en la Asamblea es el hecho de que la mayor parte de los temas sensibles para la discusión habían sido debatidos desde la década de 2000. En octubre de 2005, los principales opositores del régimen de Ben Ali, secularistas e islamistas, firmaron una carta en Aix-en-Provence en la que estaban de acuerdo en los principios fundamentales de un Túnez democrático. Las principales disposiciones de este documento fueron la igualdad de género, la libertad de conciencia y ninguna mención de la sharia en una futura Constitución tunecina. [6] En la medida en que los debates de la Asamblea eran una continuación de las conversaciones anteriores, en lugar de un verdadero comienzo la tentación contemporizar fue más débil: cada lado ya conocía la posición de su interlocutor y así mismo sabía que su propia posición ya era conocida.

Finalmente, golpe de Estado en Egipto de julio de 2013 tuvo un efecto decisivo. La destitución de Mursi alteró drásticamente la percepción de las partes sobre quién establecería su hegemonía en las instituciones políticas. También dio lugar a la formación de dos entidades ad hoc cuya función era la búsqueda de soluciones a los conflictos en la Asamblea. En el verano muy tenso de 2013, marcado en Túnez por el asesinato del político izquierdista Mohamed Brahmi y el aumento de la amenaza terrorista, la labor de la Asamblea parecía haber llegado a un callejón sin salida. Como las manifestaciones crecían, el 6 de agosto el jefe de la Asamblea, Moustafa Ben Jaafar, decidió unilateralmente suspender las deliberaciones hasta que las condiciones mejoraran. La suspensión significaba que los jugadores externos no podían culpar a la Asamblea por la falta de progreso. Fuera de la Asamblea, un "cuarteto" que consiste en la federación de trabajadores, sindicato de los principales empleadores, la Liga de Derechos Humanos y el Consejo de la Orden de los Abogados se reunió para organizar un "diálogo nacional" sobre cuestiones de procedimiento. Mientras que los partidos de la oposición, en especial NT, exigían la renuncia del gobierno como condición previa para el diálogo, el cuarteto propuso que el gobierno se comprometiese a dimitir tres semanas después del inicio de las negociaciones. Ennahda, sin embargo, rechazó ambas opciones, anunciando que iba a abandonar el poder sólo después de que la Asamblea hubiese completado su trabajo y hubiese sido nombrado un candidato de compromiso para primer ministro.

Después de semanas de discusiones, y a pesar de varias interrupciones, las partes finalmente llegaron cerca de un acuerdo a mediados de diciembre de 2013. Se pusieron de acuerdo con el nombramiento de un ex ministro de Industria, Mehdi Jomaa, como líder de un gobierno tecnocrático no partidista cuyo plazo terminaría con las próximas elecciones. En septiembre de 2013, la Asamblea había reanudado el trabajo, con la esperanza de que el diálogo nacional podría facilitar sus deliberaciones internas. Mientras tanto, la Comisión de Consenso, creada dentro de la Asamblea en julio de 2013, también se había vuelto a convocar. Este órgano ad hoc tuvo la tarea de encontrar un terreno común en temas espinosos y luego llevarlos a votación. "Es imperativo", dijo Ben Jaafar, en una conferencia de prensa de julio, "encontrar el compromiso antes de empezar el examen del proyecto de constitución artículo por artículo, en sesión plenaria." Cuando comenzó la sesión plenaria, la mayoría de los desacuerdos sobre cuestiones como el tipo de régimen, el contenido de la exposición de motivos y la libertad de religión de hecho se habían resuelto.

La constitución definitivamente aprobada por 209 diputados fue el fruto de casi tres años de razonamiento público y de controversia. El proceso era ruidoso y desordenado, pero dio lugar a lo que Richard Bellamy llama un "compromiso profundo" en el que todas las "partes encuentran razones dentro de sus propios puntos de vista morales para conceder algo a la otra." [7] La Constitución dice así exactamente lo que es: una yuxtaposición de concesiones mutuas. Por mucho que la Carta ha sido criticada por la falta de coherencia, es precisamente la ausencia de consistencia perfecta que le da utilidad política

Compromiso podrido

La fijación colectiva sobre la constitución y las elecciones posteriores tuvo un lado negativo, sin embargo. Se marginó tres temas que eran tan importantes para la transición: la renovación del campo político, la reforma legislativa y la transición de la justicia.

Más de 100 partidos compitieron en las elecciones de octubre de 2011. La falta de tiempo, la experiencia y los recursos, sin embargo, impidió que la mayoría de estas formaciones construyesen coaliciones o elaboraran plataformas con un gran atractivo, y la mayor parte se absorbío en la polarización entre los islamistas y los anti-islamistas en 2014. Aparte de NT y Ennahda, la mayoría de los partidos políticos en Túnez están más cerca de los clubes, clanes o grupos de reflexión. En cuanto a los movimientos de protesta de 2011, caracterizados por la espontaneidad, el uso del arte y los medios sociales, y un enfoque sobre los agravios cotidianos y no en la ideología, eran originales, pero no tenían timón. La esfera política tunecina se define por una proliferación de partidos débiles, inestables, por un lado, y una animada ciudadanía vigilante desinteresada en la política partidaria, por el otro.

Con la reforma legislativa se sacrificó a la urgencia de la redacción de una constitución, numerosas leyes en llamativa contradicción con el pluralismo siguen en vigor. El estado de la ley de emergencia 1978 es un ejemplo sobresaliente. El código penal no ha cambiado tampoco. Todavía incluye cláusulas que penalizan la difamación y prohibición de publicaciones. Si bien el infame código de prensa ha desaparecido, varios de sus artículos fueron transferidos al Código Penal y así continuar estableciendo límites ominosos sobre la libertad de expresión.

Por último, los contornos de la justicia de transición han sido muy borrosos desde el principio. El proceso sigue pero, mientras tanto, la mayoría de ex funcionarios del RCD que estarían en el banquillo han resurgido en la vida pública. Corinna Mullin y Brahim Rouabah resumen perfectamente el fracaso: A pesar de algunas medidas importantes, los logros de la justicia transicional hasta ahora han sido más superficiales que sustantivos. La violencia del régimen anterior tomó formas materiales y discursivas. Aunque la sala del tribunal está lejos de ser el lugar ideal para la reparación de los legados discursivos, la justicia transicional es lo ideal y sería un proceso más integral. Formas jurídicas de reparación pueden formar una parte importante de este proceso, pero igualmente integrales son la redistribución de la riqueza y el poder (en el contexto de Túnez, esto no es sólo una cuestión de clase, sino también regional, las regiones del interior, al sur/suroeste y norte han sido marginadas, tanto histórica como materialmente y en términos de influencia política), y la superación de las profundas divisiones sociales que resultaron de un gobierno represivo. [8]

La resolución del pluralismo y el conflicto de la Asamblea ha dado paso a un estilo más asfixiante de transacción política, marcada por la falsificación de las preferencias y ofertas anticipadas respecto a compartir el poder. Avishai Margalit define un "compromiso podrido" como uno que puede considerarse obligado, porque la existencia misma de una de las partes se ve amenazada. [9] Él sigue que cuando el compromiso pone en peligro las mismas reglas del juego que permitió un diálogo sustantivo, en primer lugar, está definitivamente maduro para una descomposición rápida.

Las discusiones en Túnez desde el verano de 2014, en especial después de las elecciones parlamentarias de octubre que ganó NT, representan el cambio a una política de compromiso podrido. A pesar de que Ennahda sigue siendo el segundo partido importante, muy por delante de su rival más cercano con 69 escaños en la cámara, la dirigencia islamista ha asumido un perfil bajo hasta el punto que muchos se preguntaron si el partido actuaría como aliado de NT. La dirección del partido se negó a pronunciarse por cualquier candidato presidencial, distanciándose de la CPR Moncef Marzouki, a pesar de su amplio apoyo entre la base Nahdawi. Ennahda se negó a oponerse a la designación de un miembro de NT como jefe del nuevo Parlamento, al parecer satisfecho con la vicepresidencia. Los islamistas pidieron asientos en el gabinete dirigido por Habib Essid, pero se asignaron sólo tres puestos, un número idéntico al partido de derecha neoliberal Afaq Túnez, que tiene sólo ocho escaños en el Parlamento.

El recuerdo de la dura represión en los años 1990 y la persecución de los islamistas egipcios tras el golpe de Estado de 2013 sólo han reforzado la postura de Ennahda de evitar riesgos. Los islamistas temen por la supervivencia como partido, pero sobre todo por la seguridad de todos y cada miembro del partido. Como solución de compromiso coaccionado, el acuerdo de los islamistas con NT puede muy bien contribuir a la pacificación temporal de la escena política. Es poco probable, sin embargo, que marque el comienzo de la política pluralista. La pertura de NT hacia Ennahda sigue la lógica de la contención que ha guiado al viejo partido del régimen desde 2012. Por cooptar diputados islamistas NT espera encontrar conductos a la base y aquellas partes de la sociedad dominadas por Ennahda. El programa de NT es poco profundo, basado en llamamientos a la "modernidad", "la herencia de Bourguiba" y "el prestigio del Estado", y la entente con el Ennahda más profundamente arraigado puede ayudar a inyectar algo de contenido social. Aunque NT quiere mantener a su enemigo cerca, sin embargo, su objetivo final sigue siendo la derrota de los islamistas a través de la absorción o su erradicación.

Los ataques yihadistas han reforzado la lógica del compromiso basado en la cobertura de riesgos y la contención. Representantes Ennahda, desde Ghannouchi para abajo, se han hecho eco de las llamadas de Essebsi para la unidad y la seguridad nacional. Está circulando noticias de un posible cambio de gabinete, con una mayor inclusión de los ministros de Ennahda. [10] A más plena colaboración Ennahda-NT sólo se redoblará la podredumbre del compromiso que prevalece, ya que los islamistas ganan terreno en términos de normalización mientras que pierden aún más credibilidad entre las bases del partido y el público en general. Mientras tanto, los dos grandes partidos continúan su tendencia mutua de crear una estrategia sobre la marcha, basar las decisiones en los indicadores a corto plazo de los equilibrios de poder en lugar de otras cosas como un programa económico, una visión política o un compromiso con la justicia social. Ennahda ha pospuesto su congreso nacional varias veces, esperando a ver qué pasa, y probablemente nervioso por cismas internos. En cuanto a NT, con varias luchas internas, tiene una importante fractura que ocurrida en marzo entre el comité constitutivo del partido y una tendencia disidente liderada por el hijo del presidente Hafed Caïd Essebsi. Su congreso principal también se tiene que convocar. En medio de estos problemas dentro de las dos partes y fuera, la promesa de la competencia política sana celebrada por el experimento Asamblea Constituyente ha cedido a tácticas pequeños parches destinados a lograr una calma superficial.

De hecho, el compromiso podrido del período posterior a la transición conlleva grandes riesgos para ambas partes, y para el futuro de la política democrática en Túnez. Los riesgos emanan de: 1) la falta de conexión entre la base y el liderazgo, con este último aislado; 2) la falta de claridad ideológica; y 3) el énfasis excesivo en ficciones de "estado" y la "nación" a expensas de la realidad social. Muchos ciudadanos comunes y corrientes, tanto en NT y Ennahda, miran con asombro todo esto. La perspectiva de Ennahda convirtiéndose en una nueva clase dominante sincrética es muy probable que aliene aún más las bases de los dos partidos. ¿Cómo serán de representativos entonces? El acercamiento Ennahda-NT también pone en duda la autenticidad de las disputas entre 2011 y 2014 que preocupaban a los políticos y los votantes durante la campaña parlamentaria. En retrospectiva, la línea anti-islamista de la NT y la oposición de Ennahda al antiguo régimen parecen posturas sin convicción. Estas preguntas se refieren así a la alianza entre el NT neoliberal y el Frente Popular, un partido de extrema izquierda que incluye a muchos opositores feroces del antiguo régimen. La confusión ideológica sólo puede agudizar la antipatía popular para la política de partidos y fortalecer la creencia de que la revolución ha dado a luz una mera redistribución del poder entre la élite. La racionalización de los compromisos podridos en términos de la unidad nacional y la autoridad estatal resta importancia a la urgencia de la cuestión social. Los ataques recurrentes y protestas desde enero de 2015, sin embargo, muestran que las disparidades económicas entre regiones, quejas sociales y las demandas de justicia y libertad siguen siendo apremiantes, y que la sociedad sigue estando muy movilizada.

Use precaución extrema

Entre las consecuencias de los ataques del ISIS en Túnez está la criminalización constante de la disidencia en el nombre de la unidad nacional y la guerra contra el terror. Este proceso se inició a raíz del asesinato de Mohamed Brahmi en el verano de 2013. El Ministerio del Interior prohibió el partido salafista Ansar al-Sharia y ordenó el cierre de numerosas organizaciones de la sociedad civil. La campaña electoral de NT se basa en la manipulación de los temores del público. Vallas publicitarias gigantescas en Túnez y otras grandes ciudades muestran fotos de caras y barrios llenos de basura con lemas equiparar el período de transición con el caos. Los movimientos sociales están desacreditados regularmente como desleales y rebeldes, en otro eco de la era Ben Ali.

Todas estas medidas fueron tomadas antes del 18 de marzo de 2015, de los ataques que mataron a 24 personas en el museo del Bardo. Desde entonces, los movimientos sociales han sido objeto de estrecha vigilancia y represión. La policía atacó a los periodistas que cubrían las manifestaciones en junio. Organizaciones de derechos humanos han documentado más de 30 de estos ataques a los periodistas desde enero.

Ahora, a raíz de los asesinatos brutales en Sousse, no sólo se ha vuelto a desempolvar la ley de emergencia sino que se han tomado otras medidas que generan preocupación por las libertades civiles. Se ha propuesto la construcción de un muro en la frontera entre Túnez y Libia. [11] Más de 80 mezquitas de orientación salafista han sido cerradas, sin ningún esfuerzo para llegar a los predicadores pragmáticos salafistas. Estas decisiones, dado el estado de ánimo del público, recuerdan la criminalización del islamismo en la década de 1990 y la insinuación de que la propia ley de emergencia es el mayor peligro para la democracia. Como Amna Guellali, jefe del capítulo de Túnez, de Human Rights Watch, explicó a Le Monde: "Entre 2011 y 2014 el estado de la ley de emergencia fue decretado algo libremente. Pero será diferente esta vez. En primer lugar, hay un agravamiento de la amenaza terrorista, especialmente en las ciudades. En segundo lugar, la opinión pública presiona para un endurecimiento de la seguridad ".[12] Los ataques de Bardo y de Sousse, de hecho, han profundizado el cansancio de la sociedad con la inestabilidad política y económica. No está claro, sin embargo, si este malestar se traducirá en la aquiescencia de masas con un regreso al autoritarismo. Algunos intelectuales de la vieja guardia, los partidarios notorios de las políticas del antiguo régimen, se han apresurado a llamar a una reafirmación de la autoridad del Estado y a castigar la supuesta indulgencia del gobierno hacia los salafistas. Pero muchos activistas, periodistas y blogueros han advertido con igual presteza de la fragilidad de las libertades tan recientemente alcanzadas y tan caro compradas. La sociedad, en otras palabras, es altamente conflictiva. Estas divisiones, sin embargo, se ocultan por lo que parece ser el discurso político autorizado convocando a los tunecinos para estar unidos.

El relato del éxito de Túnez, basado en el compromiso, por lo tanto, debe ser empleado con precaución extrema. A pesar de los grandes logros desde 2011, el país está muy lejos de tener un pluralismo político sólido o los canales políticos adecuados para solucionar los problemas sociales.

El enfoque de los países occidentales con el mundo árabe a menudo fluctúa entre la indiferencia y el aplauso indiscriminado. Desde la caída de los islamistas en 2014, una avalancha de felicitaciones de comentaristas y funcionarios occidentales ha hablado bien de Túnez. Han otorgado una serie de honores, como el premio del International Crisis Group para Essebsi y Ghannouchi como "pioneros en la construcción de paz," a los políticos en lugar de al pueblo tunecino y los aplausos parecen inscritos en el intento global de la legitimación de la contra la revolución en todo el mundo árabe (**). Un corolario de esta tendencia es la depreciación del experimento democrático de 2011-2014. Mientras tanto, las huelgas de hambre se multiplican, los parlamentarios quieren criminalizar la "denigración" de los policías y gendarmes, el estado intimida a los disidentes como Yassine Ayari y los principales medios de comunicación hablan bien de la era Ben Ali, halagan al gobierno y silencian a sus críticos.

Notas finales

[1] Nadia Marzouki and Hamza Meddeb, “Tunisia: Democratic Miracle or Mirage?” Jadaliyya, June 11, 2015.

[2] See, for example, Alice Su, “‘Look What Freedom Has Brought Us: Terrorism on the Beach,’” The Atlantic, June 29, 2015.

[3] There were a few salutary exceptions, such as Monica Marks, “The Tunisian Election Result Isn’t Simply a Victory for Secularism Over Islamism,” Guardian, October 29, 2014; Vance Serchuk, “Give Tunisian Democracy the US Support It Needs and Deserves,” Washington Post, January 2, 2015; and Steven Cook, “Beji Caïd Essebsi and Tunisia’s Identity Politics,” From the Potomac to the Euphrates, May 20, 2015.

[4] Béatrice Hibou, “Le réformisme: Grand récit politique de la Tunisie contemporaine,” Revue d’histoire moderne et contemporaine 56/4bis (2009).

[5] Julia Clancy-Smith, Rebel and Saint: Muslim Notables, Populist Protest, Colonial Encounters (Berkeley: University of California Press, 1997), p. 72.

[6] For details of this debate, see Nadia Marzouki, “Dancing by the Cliff: Constitution Writing in Post-Revolutionary Tunisia, 2011-2014,” in Aslı Bali and Hanna Lerner, eds., Constitution Writing and Religious Freedom (Cambridge: Cambridge University Press, forthcoming).

[7] Richard Bellamy, “Democracy, Compromise and the Representation Paradox: Coalition Government and Political Integrity,” Government and Opposition 47/3 (2012), p. 447.

[8] Corinna Mullin and Brahim Rouabah, “Requiem for Tunisia’s Revolution?” Jadaliyya, December 22, 2014.

[9] Avishai Margalit, On Compromise and Rotten Compromise(Princeton, NJ: Princeton University Press, 2013).

[10] Soufiane Ben Farhat, “Tunisie: Nouveau gouvernement Nida-Ennahdha en vue: Le scénario de la rentrée?” AllAfrica.com, July 6, 2015.

[11] Le Monde, July 8, 2015.

[12] Le Monde, July 4, 2015.

(*) Nota de la traductora: este texto fue publicado antes del atentado que tuvo lugar en noviembre contra un autobús militar. Por lo tanto, serían tres los ataques.

(**) NT: También se otorgó el Premio Nobel de la Paz al llamado “Cuarteto para el Diálogo Nacional Tunecino”, una coalición de cuatro organizaciones: la Unión General de Trabajadores Tunecinos, la Unión Tunecina de la Industria, el Comercio y los Artesanos, la Liga por los Derechos Humanos y la Asociación de Abogados Tunecinos. La finalidad del premio es clara: apoyar el discurso occidental que denuncia la autora del artículo e intentar presentar algún logro positivo de las famosas “revoluciones árabes”.

Ni en Hollywood: ¡ahora Erdogan afirma tener "pruebas" de que Rusia tiene vínculos petroleros con Daesh!


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Ni en Hollywood: ¡ahora Erdogan afirma tener "pruebas" de que Rusia tiene vínculos petroleros con Daesh! -- Sott.net

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha afirmado hoy jueves que tiene "pruebas" que Rusia está involucrada en el tráfico de petróleo con el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe). "Tenemos pruebas. Vamos a empezar a revelarlas al mundo", ha destacado el presidente turco durante un discurso ante los sindicalistas en la ciudad capitalina de Ankara.
Tenemos pruebas. Vamos a empezar a revelarlas al mundo", ha dicho el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
En referencia a las acusaciones de las autoridades rusas sobre el comercio petrolero de Turquía con Daesh, Erdogan ha indicado que en los últimos días una nueva moda ha surgido gracias a Rusia, y actualmente, a su juicio, Moscú tampoco cree en este asunto. Más adelante, el presidente ha añadido que Rusia tiene que probar que Turquía compra crudo del grupo terrorista, de lo contrario se trata de una calumnia.

George Haswani, acusado por comprar crudo del EIIL.
"El lado inmoral de este tema es el involucramiento de mi familia en este caso", ha sostenido. Luego de reiterar que si Moscú prueba las acusaciones, (él) dimitirá de su cargo, ha hecho hincapié en que en la realidad los rusos están involucrados en los tratos petroleros con el grupo terrorista.
"¿Quién está comprando el crudo (de Daesh)? Déjame decirlo. George Haswani, el poseedor de un pasaporte ruso-sirio, es uno de los mayores comerciantes de este negocio", dice Erdogan.
En el pasado mes de noviembre, el Departamento del Tesoro de EE.UU. impuso sanciones contra Haswani, quien también estaba en la lista de sanciones de la Unión Europea (UE), como alegan, por ser el intermediario de la compra del petróleo por el Gobierno sirio al grupo terrorista.

Los militares rusos de alto rango revelan los vínculos petroleros del EIIL con la familia de Erdogan, durante una rueda de prensa, 2 de diciembre de 2015.
El presidente turco también ha aseverado que "un jugador famoso de ajedrez de Rusia", sin revelar su nombre, también está involucrado en el negocio del crudo con Daesh Las declaraciones del presidente se produjeron después de que el Ministerio de Defensa de Rusia acusara, a través de un vídeo, el miércoles a Erdogan y su familia de estar detrás de la compra del crudo del EIIL.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, también precisó que Turquía derribó el avión ruso para proteger los suministros petroleros del grupo terrorista.
Las relaciones Moscú-Ankara se enfriaron después de que se estrellara el martes un avión ruso tipo Su-24 tras ser atacado por dos cazas turcos F-16 en una localidad siria cerca de la frontera con Turquía.

No me molestes con tus pruebas": EEUU rechaza implicación del "gran socio" Turquía en compra de crudo a Daesh


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"No me molestes con tus pruebas": EEUU rechaza implicación del "gran socio" Turquía en compra de crudo a Daesh -- Sott.net

EE.UU. rechaza que el Gobierno de Turquía esté implicado en el contrabando de petróleo del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), tal como le acusa Rusia. "Los turcos han sido grandes socios (...) la idea que apunta a que el Gobierno turco está trabajando de alguna manera con EIIL es totalmente falsa", declaró el miércoles el coronel Steve Warren, portavoz de las operaciones en Irak de la llamada coalición anti-EIIL, liderada por Washington.
Los turcos han sido grandes socios (...) la idea que apunta a que el Gobierno turco está trabajando de alguna manera con EIIL es totalmente falsa", afirmó el coronel estadounidense Steve Warren, portavoz de las operaciones en Irak de la llamada coalición anti-EIIL.
En la misma jornada, el Ministerio ruso de Defensa presentó pruebas de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan y su familia se están beneficiando del contrabando de crudo de Daesh. "Eso es absurdo y un poco ridículo. Rechazamos totalmente esa idea", agregó Warren durante la rueda de prensa semanal del Departamento de Defensa de EE.UU. (Pentágono) celebrada en Bagdad, capital iraquí.


Steve Warren
También el Departamento de Estado del país norteamericano reaccionó a través de su vocero, Mark Toner, a la acusación rusa contra el mandatario turco. Según Toner, Washington "niega que el Gobierno esté cooperando con el EIIL para transportar el petróleo". Sin bien reconoció que "existe" el transporte de crudo de la banda a través de la frontera sirio-turca. "Por eso pedimos a Turquía que cierre su frontera", prosiguió.
Las autoridades rusas han acusado recientemente a Turquía de financiar al
grupo EIIL
a través de la compra de petróleo. El presidente ruso,
Vladimir Putin, indicó
el lunes que
Turquía derribó el avión ruso Su-24
(el pasado 24 de noviembre) para proteger los suministros petroleros de Daesh.
Por su parte, Erdogan prometió que si se prueba la acusación de Putin, no se quedaría en el cargo y dimitiría.
Desde el inicio de la crisis siria en 2011, Ankara, un crítico y firme opositor al presidente sirio, Bashar al-Asad, brindó apoyo a los grupos armados con tal de provocar el derrocamiento del Gobierno de Damasco.
Este apoyo ha sido evidenciado en varias ocasiones por el diario Cumhuriyet, que reveló hace meses cómo la inteligencia turca enviaba cargamentos de municiones y explosivos a los insurgentes y facilitaba el paso de los radicales extranjeros a Siria.

OBAMA EN SUS DOS MANDATOS INCUMPLIÓ SUS PROMESAS PERO ANTE LA ONU RATIFICÓ EL PODER MILITAR DEL IMPERIO

OBAMA EN SUS DOS MANDATOS INCUMPLIÓ SUS PROMESAS PERO ANTE LA ONU RATIFICÓ EL PODER MILITAR DEL IMPERIO
 
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4/12/2015 5:29:07 a.m.
COMITÉ INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA PARA AMÉRICA LATINA (CISPAL)/TRIBUNAL DIGNIDAD, SOBERANÍA, PAZ CONTRA LA GUERRA
CEPRID
El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, galardonado con el Premio Nobel de las Paz, muy pronto se convirtió en el Señor de las Guerras, y a lo largo de dos períodos de su mandato no pudo cumplir con sus promesas, pero promovió e inicio guerras como la famosa “Primavera Árabe”, patrocinó, creó, financió, entrenó al terrorismo internacional y según muchos analistas apadrinó la fundación del Estado Islámico.
Su discurso, en el 70 Aniversario en la Organización de las Naciones Unidas fue para consumo interno y un medio de la propaganda electoral en la que imperio está inmerso en su continua disputa entre republicanos y demócratas para imponer un nuevo emperador en la Casa Blanca.
Pero ese discurso fue también una demostración de cinismo imperial cuando dijo que Estados Unidos ayuda a “edificar un sistema internacional que impone un costo sobre aquellos que escogen el conflicto”, si todo el mundo sabe que el creador de conflictos políticos, económicos y militares es Estados Unidos de Norteamérica. “Durante siete décadas, conflictos terribles han reclamado innumerables víctimas” expresó, pero no dijo que Estados Unidos era el gran responsable de ocasionar millones de víctimas con cada guerra de agresión.
Los estadounidenses que hayan escuchado el discurso de Obama, quizá mediten en sus palabras, y tal vez las tomen por verdaderas e inciten a considerar otro período demócrata y una franca repulsión a los republicanos tipo Donald Trump. Hacia ese objetivo se derivó el discurso ante la ONU y, también, a esconder los fracasos de su Administración, el incumplimiento de sus promesas tanto en el ámbito de la política doméstica como en política internacional, pues Obama no pudo evitar el fenómeno de la política estadounidense llamado “la maldición del segundo mandato” que se demuestra en su pérdida de popularidad que, inclusive, pone en peligro al que resulte candidato o candidata demócrata a ocupar la Casa Blanca en el próximo período.
Dijo con marcado cinismo que los “principios internacionales ayudaron a evitar que los países más grandes impusieran nuestra voluntad sobre las naciones más pequeñas, y que hicieron progresar el surgimiento de la democracia, del desarrollo y de la libertad individual en cada continente”. Agregó que este progreso es real. Se puede documentar en vidas salvadas, y en acuerdos forjados, y en enfermedades conquistadas, y en bocas alimentadas. Vemos cómo la caída de dictadores y Estados frágiles crean terreno fértil para conflictos, y obligan a hombres, mujeres y niños inocentes a salir de sus fronteras a gran escala. Redes brutales de terror han llenado el vacío”. Obama calló lo fundamental: el terrorismo creado por ellos y sus aliados de la UE obligó a millones de personas a emigrar a otros países, principalmente de Europa que las rechazan, lo mismo que ocurre en Estados Unidos.
Estados Unidos es el imperio responsable, junto a sus aliados europeos, de la crisis migratoria que se convirtió en una crisis humanitaria que afecta a centenares de miles de personas que huyen de las guerras, las violencias terroristas, el hambre y la pobreza desatada por las guerras de agresión en Medio Oriente y en el norte de África, pero naturalmente que el emperador de las guerras imperiales no reconoce a sus propias monstruosas criaturas.
En un párrafo manifestó, entre otras perlas, “que el poder actúa correctamente; que los Estados fuertes deben imponer su voluntad sobre los más débiles; que los derechos de las personas no importan; y que en un tiempo de cambios rápidos, se debe imponer el orden por medio de la fuerza” Dirán que son palabras sacadas de contexto, pero esa es la esencia del pensamiento imperial.
“Vemos que algunas potencias importantes se reafirman de maneras que contravienen la ley internacional. Vemos una erosión de los principios democráticos y los derechos humanos que son fundamentales para la misión de esta institución; la información se controla estrictamente, se restringe el espacio para la sociedad civil. Se nos dice que este recorte es necesario para combatir el desorden, que es una manera de eliminar el terrorismo o de evitar la influencia de extranjeros. De acuerdo con esta lógica deberíamos apoyar a tiranos como Bashar al-Assad, que bombardea con bombas de tonel para masacrar niños inocentes, porque la alternativa seguramente es peor” dijo Obama, pero nunca confesaría que Estados U/nidos arma a terroristas que combaten al gobierno legítimo de Bashar al-Assad y que con el apoyo imperial matan por millares a hombres, mujeres y niños en Sira, en todo el Medio Oriente y en África. ¿Alguien sabe que en alguna ocasión, Estados Unidos haya respetado la “ley internacional” o una mínima parte del derecho internacional humanitario?
“También se puede hallar el escepticismo cada vez mayor de nuestro orden internacional en las democracias más avanzadas. Vemos una mayor polarización, un estancamiento más frecuente; movimientos en la extrema derecha, y alguna vez en la izquierda, que insiste en detener el comercio que une nuestros destinos a otras naciones, haciendo llamados para edificar murallas para mantener afuera a los inmigrantes. Lo más inquietante es que vemos que se explotan los temores de las personas comunes recurriendo al sectarismo, tribalismo, racismo, antisemitismo; recurriendo a un pasado glorioso antes de que el cuerpo político fuera infectado por aquellos que tienen una apariencia distinta, o que adoran a Dios de manera distinta; una política de nosotros contra ellos”. Obama es el que explota los temores, impone el terror de las guerras junto a su extraña interpretación de las democracias que deben sujetarse los mandatos imperiales que cera murallas entre Estados Unidos y México, entre Israel y sus legítimos dueños que son los palestinos.
“Estados Unidos no es inmune a esto. Incluso aunque nuestra economía está creciendo y nuestras tropas han regresado en su mayor parte de Irak y Afganistán, vemos en nuestros debates sobre el rol de Estados Unidos en el mundo una noción de fuerza que está definida por la oposición a los viejos enemigos, adversarios percibidos, un resurgimiento de China, o una Rusia resurgente; un Irán revolucionario o un Islam que no es compatible con la paz. Vemos que se esgrimen argumentos de que la única fortaleza que interesa para Estados Unidos son las palabras belicosas y las muestras de fuerza militar; que la cooperación y la diplomacia no funcionan”.
¿Quién desató la guerra y la violencia en Iraq? Obama, en lugar de cumplir sus promesas de sacar a las tropas yanquis de Iraq y Afganistán, acaba de ordenar el envío de nuevas tropas hasta sumar más de cien mil soldados para que ocupen Afganistán y tampoco cumplió sus promesas de acabar con la cárcel de Guantánamo en donde se tortura a presos mayoritariamente inocentes.
“Como Presidente de Estados Unidos, conozco los peligros que enfrentamos; pasan por mi escritorio todas las mañanas. Lidero las fuerzas militares más fuertes que el mundo jamás ha visto, y nunca dudaré en proteger a mi país o a nuestros aliados, de manera unilateral y por la fuerza si es necesario”, expresó Obama ante la ONU y reafirmó el carácter imperialista de Estados Unidos convertido en gendarme universal, pero es innegable que el imperio pierde poder en todo el mundo.
Obama agregaba: “Pero estoy ante ustedes hoy, convencido de que nosotros, las naciones del mundo, no podemos volver a las prácticas anticuadas de conflicto y coerción. No podemos mirar atrás. Vivimos en un mundo integrado, uno en el que todos tenemos un interés en el éxito del otro. No podemos desviar esas fuerzas de integración. Ninguna nación en esta Asamblea se puede aislar a sí misma de la amenaza del terrorismo, del riesgo de un contagio financiero, del flujo de inmigrantes o del peligro de un planeta que se está calentando”. Integración, bajo el dictat imperial.
“Independientemente de la fortaleza de nuestras fuerzas armadas y la fortaleza de nuestra economía, entendemos que Estados Unidos no puede resolver por sí solo los problemas del mundo. En Irak, Estados Unidos aprendió la dura lección de que incluso cientos de miles de tropas valientes y eficaces, y billones de dólares de nuestro Tesoro, no pueden imponer por sí mismos estabilidad en una tierra extranjera. A menos que trabajemos con otras naciones bajo un manto de normas y principios internacionales y leyes que ofrezcan legitimidad a nuestras acciones, no tendremos éxito. Y a menos que trabajemos juntos para acabar con las ideas que impulsan a distintas comunidades en un país como Irak a entrar en conflicto, cualquier orden que puedan imponer nuestras fuerzas militares será temporal.” Obama pretende leyes que protejan sus intervencionismos y sus guerras de agresión, como si ya no tuviese inmunidad para sus crímenes de guerra, genocidios y tratos crueles y denigrantes. En consecuencia su discurso ante la ONU fue para consumo interno y para dorar su fracasada política militarista antes que un compromiso ante las naciones del mundo.
“De la misma manera que la fuerza por sí sola no puede imponer orden internacionalmente, yo creo profundamente que la represión no puede forjar la cohesión social para que las naciones tengan éxito. La historia de las dos últimas décadas prueba que en el mundo actual, las dictaduras son inestables. Los dictadores de hoy se convierten en la chispa de la revolución mañana. Es posible encarcelar oponentes, pero no se pueden encarcelar ideas. Se puede tratar de controlar el acceso a la información, pero no se puede convertir una mentira en verdad. No es una conspiración de las ONG respaldadas por EE. UU., las que expone la corrupción y eleva las expectativas de la gente alrededor del mundo; son las tecnologías, las redes sociales, y el deseo irreducible de la gente de todos lados de tomar sus propias decisiones sobre cómo se los gobierna”,
Obama sostenía, sin reconocer que Estados Unidos monopoliza la tecnología y que es el campeón mundial del desconocimiento de los derechos humanos parea sus propios ciudadanos afroamericanos o migrantes hispanos o asiáticos y que es manipulador de la información, por excelencia, lo que ha convertido a los estadounidenses en uno de los pueblos peor desinformados del mundo, como lo demostró el escritor William J. Lederer, en su obra “Una Nación de Borregos”.
“De hecho, yo creo que en el mundo actual, la medida de la fortaleza ya no está definida por el control del territorio. La prosperidad duradera ya no proviene solamente de la capacidad de acceder y extraer materia prima. La fortaleza de las naciones depende del éxito de su gente (sus conocimientos, su innovación, su imaginación, su creatividad, su motivación, su oportunidad), y eso, a su vez, depende de los derechos individuales y el buen gobierno y la seguridad personal. Tanto la represión interna como la agresión externa son síntomas de que no se proporciona este cimiento” decía Obama. ¿Quién controla territorios, naciones y Estados y quién es el depredador mundial? Estados Unidos.
“Permítanme darles un ejemplo concreto. Después que asumí mi cargo, dejé en claro que uno de los logros principales de este organismo, el régimen de no proliferación de las armas nucleares, corría peligro debido a la infracción por parte de Irán del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP). Sobre esta base, el Consejo de Seguridad aumentó las sanciones al gobierno de Irán, y muchas naciones se unieron para hacer que se cumplieran. Juntos, mostramos que las leyes y los acuerdos significan algo”, expresó Obama ante la ONU, pero no hace nada para detener la proliferación de armas nucleares, porque inclusive armó nuclearmente a su aliado Israel, pero si impuso sanciones a Irán hasta que, con la intervención de Rusia y China, se llegó a un acuerdo para el uso de la energía nuclear con fines pacíficos, muy a pesar del griterío judío en contra de Irán.
“Esa misma fidelidad con el orden internacional guía nuestras respuestas a otros desafíos alrededor del mundo. Considere la anexión de Crimea a Rusia y la agresión posterior en el este de Ucrania. Estados Unidos tiene pocos intereses económicos en Ucrania. Reconocemos la profunda y compleja historia entre Rusia y Ucrania. Sin embargo, no podemos quedarnos sin hacer nada mientras que se infringe de manera evidente la soberanía y la integridad territorial de una nación. Si eso pasa sin consecuencias en Ucrania, podría pasar en cualquier nación reunida aquí hoy. En eso se basan las sanciones que Estados Unidos y nuestros aliados imponemos a Rusia. No es un deseo de volver a la Guerra Fría.
“En este momento, en Rusia los medios periodísticos controlados por el estado pueden describir estos eventos como un ejemplo de la resurgencia de Rusia, un punto de vista compartido, dicho sea de paso, por una cantidad de políticos y comentadores de Estados Unidos que siempre han sido muy escépticos con respecto a Rusia y que parecen estar convencidos de que, en efecto, estamos en una nueva Guerra Fría. Y, sin embargo, vean los resultados. La gente de Ucrania está más interesada que nunca en aliarse con Europa en vez de Rusia. Las sanciones condujeron a la fuga de capitales, una contracción de la economía, la caída del rublo, y la emigración de los rusos con mayor educación” manifestó Obama ante las naciones del mundo, pero jamás aceptó que Estados Unidos y la Unión Europea entregaron millones de dólares a la oposición para que se produzca un golpe de Estado que terminó por entregar el poder a las derechas fascistas que ponen en peligro la paz mundial. Rusia no acepta el dictat imperial.
“Estados Unidos no reclama territorios en el Mar de China Meridional –dijo Obama y agregó- Nosotros no tomamos decisiones sobre reclamaciones. No obstante, como todas las naciones reunidas aquí, tenemos un interés en mantener los principios básicos de la libertad de la navegación y el flujo libre del comercio, y en resolver disputas a través de la ley internacional, no la ley de la fuerza. Por lo tanto, defenderemos estos principios, mientras alentamos a China y a otros reclamantes a que resuelvan sus diferencias de manera pacífica. ” Claro que a Estados Unidos le interesa el “el flujo libre de comercio”, pues ese uno de los principios del capitalismo que tiene a los pueblos en situaciones de extremas injusticas económicas, sociales y políticas, tanto que el uno por ciento de la población mundial tiene en su poder la mitad de toda la riqueza del mundo.
“Yo creo también que para avanzar en esta nueva era, tenemos que ser suficientemente fuertes para reconocer cuando lo que estamos haciendo no funciona. Durante 50 años, Estados Unidos mantuvo una política con Cuba que no logró mejorar la vida de los cubanos. Nosotros cambiamos eso. Seguimos teniendo diferencias con el gobierno de Cuba. Continuaremos defendiendo los derechos humanos. Pero nos ocuparemos de esos asuntos mediante las relaciones diplomáticas y mayor comercio y relaciones de persona a persona. A medida que estos contactos generen progreso, tengo confianza en que nuestro Congreso levantará inevitablemente un embargo que ya no debería estar en vigencia. El cambio no ocurrirá en Cuba de la noche a la mañana, pero tengo confianza en que la apertura, no la coerción, apoyará las reformas y mejorará la vida que se merece el pueblo de Cuba, de la misma manera que creo que Cuba encontrará su éxito si busca cooperación con otras naciones.”
El bloqueo genocida no amilanó al pueblo cubano que, con una enorme muestra de entereza no exenta de heroísmo, y con admirable dignidad enfrentó al más poderoso imperio de todos los tiempos hasta derrotarlo, pues no fue Obama el que cambió la política hacia Cuba, sino la solidaridad y exigencia de toda la América Latina y el Caribe, más la intervención del Papa Francisco.
En hora buena que se reiniciaron las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba, pero son relaciones incompletas porque el bloqueo no ha terminado y porque Estados Unidos tampoco devuelve la base de Guantánamo que mantiene de manera ilegal e inmoral en Cuba y, también, porque los republicanos amenazan con archivar todas las iniciativas de Obama si persiste la amenaza cierta de un triunfo con el fascistoide Donald Trump.
Obama añadía: “Desde Singapur, pasando por Colombia, hasta Senegal, los hechos demuestran que los países tienen éxito cuando buscan paz y prosperidad inclusivas, dentro de sus propias fronteras, y cuando trabajan conjuntamente con países más allá de sus fronteras.
Agregaba que ese camino está actualmente abierto a un país como Irán, el cual en este momento continúa haciendo uso de representantes violentos para dar avance a sus intereses. Puede parecer que estos esfuerzos le han dado ventaja a Irán en disputas con sus vecinos, pero alimentan conflictos sectarios que ponen en peligro a toda la región y aíslan a Irán de la promesa del mercado y del comercio. El pueblo de Irán tiene una historia de honra y tiene un potencial extraordinario. Pero cantar “Muerte a Estados Unidos” no crea empleos ni crea más seguridad en Irán. Si Irán escogiera otro camino, eso sería bueno para la seguridad de la región, sería bueno para el pueblo iraní y bueno para el mundo.
Por supuesto, en todo el mundo, seguiremos enfrentándonos a países que rechazan estas lecciones de la historia, lugares en los que conflictos civiles, disputas fronterizas y guerras sectarias generan enclaves terroristas y desastres humanitarios. Cuando el orden se ha roto por completo, debemos actuar, pero tendremos más fuerza si actuamos juntos. En esas iniciativas, Estados Unidos siempre hará su parte. Lo haremos recordando las lecciones del pasado, no solo la lección de Irak, sino también el ejemplo de Libia, cuando nos unimos a una coalición internacional bajo el mando de las Naciones Unidas para prevenir una masacre. Incluso cuando ayudamos al pueblo de Libia a finalizar el mandato de un tirano, nuestra coalición pudo y debió haber hecho más para llenar el vacío que quedó. Les estamos agradecidos a las Naciones Unidas por sus esfuerzos de forjar un gobierno de unidad. Ayudaremos a todo gobierno legítimo en Libia en su esfuerzo por unificar el país. Sin embargo, también debemos reconocer que tenemos que trabajar más eficazmente en el futuro, como una comunidad internacional, para crear capacidad en los países que están en peligro, antes de que se derrumben.”
Libia, después del asesinato de Gadafi, está sumida en la violencia tribal. La OTAN comandada por Estados Unidos no sólo derrocó a Gadafi sino que destruyó toda la moderna infraestructura del Estado. Cuando Obama habla de comunidad internacional se refiere a Estados Unidos, Canadá y sus aliados europeos.
“Es por eso que debemos celebrar el hecho de que más adelante hoy, Estados Unidos se unirá a más de 50 países para sumar nuevas capacidades (infantería, inteligencia, helicópteros, hospitales y decenas de miles de tropas) para fortalecer el mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas.” Obama y su imperio sólo conocen la fuerza de las armas y la amenaza nuclear.
“En ningún otro lugar se ha puesto a prueba nuestro compromiso con el orden internacional tanto como en Siria. Cuando un dictador asesina a decenas de miles de personas de su propio pueblo, eso deja de ser un asunto interno de un país, pues genera un tipo de sufrimiento humano de tal magnitud que nos afecta a todos. Igualmente, cuando un grupo terrorista decapita a rehenes, asesina a inocentes y esclaviza a mujeres, eso deja de ser un problema de seguridad de un solo país y se convierte en un asalto a toda la humanidad”, dijo Obama sin referirse que Estados Unidos y los europeos armaron, entrenaron y financiaron a los terroristas que combaten a Bashar-al Assad.
“Lo he dicho antes y lo vuelvo a repetir: no hay cabida para un culto apocalíptico como ISIL, y Estados Unidos no ofrece disculpas por hacer uso de nuestras fuerzas armadas, como parte de una gran coalición, para ir tras su captura. Hacemos esto con una determinación de garantizar que nunca habrá un lugar seguro para los terroristas que cometen estos crímenes. Hemos demostrado más de una década de incansable persecución a Al Qaeda; no nos rendiremos ante extremistas”, manifestó Obama en el colmo de la hipocresía internacional.
“Si bien el poder militar es necesario, no es suficiente para resolver la situación en Siria. La estabilidad duradera solo se puede dar si el pueblo de Siria forja un acuerdo de vivir juntos en paz. Estados Unidos está preparado para trabajar con cualquier país, Rusia e Irán incluidos, para resolver el conflicto. Pero debemos reconocer que después de tanta sangre derramada, de tanta matanza, no se puede volver al estado anterior a la guerra.”
Obama ante la ONU dice una cosa y actúa de otra manera. Siempre quiere que el imperio imponga su voluntad, pero Rusia no es Afganistán, ni Irak, ni Libia y en tres semanas de bombardeos aéreos ha hecho mucho más que Estados Unidos y su coalición internacional para combatir al Estado Islámico, durante tres años de bombardeos y de matanzas al pueblo sirio. Dentro de poco tiempo se probará que Estados Unidos, su coalición e Israel, arman a los ejércitos de terroristas del ISIS.
“Los compromisos que hemos hecho con los Objetivos del desarrollo sostenible dan fe de ello. Pienso que el capitalismo ha sido el máximo creador de riqueza y oportunidad que el mundo ha conocido hasta ahora. Sin embargo, desde las grandes ciudades hasta los pueblos rurales de todo el mundo, también sabemos que todavía la prosperidad está cruelmente fuera del alcance de muchos. Tal como nos lo recordó Su Santidad, el Papa Francisco, somos más fuertes cuando valoramos a los menos favorecidos entre nosotros y cuando los vemos como semejantes en dignidad a nosotros y a nuestros hijos”, reclamaba Obama. Cierto que el capitalismo ha creado riqueza para unos pocos y una pobreza-miseria para unos muchos. Las injusticias sociales, las desigualdades y los desequilibrios sociales, económicos, políticos y la inmisericorde explotación que agobian a la humanidad, son los hijos predilectos del capitalismo al estilo imperial.
En otra parte de su largo discurso, Obama decía: “Podemos promover el crecimiento mediante un mercado que cumpla con estándares más altos. Eso es lo que estamos haciendo en la Asociación Transpacífica, un tratado de comercio que abarca a casi el 40 por ciento de la economía mundial, un tratado que abrirá mercados, a la vez que protegerá los derechos de los trabajadores y protegerá el medio ambiente que permitirá un desarrollo sostenido.
Podemos reducir la contaminación de nuestro aire y ayudar a las economías a sacar a la gente de la pobreza sin tener que condenar a nuestros hijos a los estragos de un clima cada vez más caliente. El mismo ingenio que dio fruto a la era industrial y a la era informática nos permite emplear el potencial de la energía no contaminante. Ningún país se puede escapar de los desastres del cambio climático. Y no hay signo más fuerte de liderazgo que pensar primero en las generaciones futuras. Estados Unidos trabajará con cada país que esté dispuesto a hacer su parte para que juntos podamos en París confrontar este desafío de manera contundente”, pero nada dijo de que Estados Unidos y sus aliados son los peores enemigos de la tierra, que son los máximos responsables del calentamiento global y que en sus laboratorios preparan tantos virus que se escapan para sembrar de epidemias al mundo. ¿Qué importa que mueran por millares, si Estados Unidos continúa con su locura de incrementare los productos para la guerra químico-bacteriológica?
“Es por eso, expresaba, que nuestros líderes más fuertes, desde George Washington hasta Nelson Mandela, han puesto la importancia de construir instituciones fuertes y democráticas por encima de la sed de poder perpetuo. Los líderes que modifican las constituciones para permanecer en el poder solo reconocen que no pudieron construir un país exitoso para su gente, porque ninguno de nosotros vive eternamente. Eso nos dice que el poder es algo a lo que se aferran por su propio bien, y no para el bien de aquellos a los que pretenden servir.
Entiendo que la democracia es frustrante. La democracia en Estados Unidos definitivamente es imperfecta. Incluso, a veces, puede ser disfuncional. Pero la democracia, la lucha constante para darle derechos a más sectores de nuestro pueblo, para darle voz a más gente, es lo que nos ha permitido convertirnos en la nación más poderosa del mundo”, para negar derechos esenciales a millones de seres humanos tanto dentro de Estados Unidos como en los países dominados con las intervenciones militares y el dólar que acabaron con la soberanía de los Estados y los derechos de los pueblos.
A pesar del discurso y el derroche de retórica, Obama está en franca retirada, lo que no deja de ser peligroso, pues, Estados Unidos ya está en irrecuperable decadencia, y si los republicanos llegan a la Casa Blanca con un personaje como Trump, el mundo estará en mayor peligro, porque un tigre herido puede ser muy perverso.
Finalmente, cabe referirse a un análisis de BBC Mundo, respecto las 4 diferencias fundamentales que enfrentan a Putin y Obama sobre Siria.
"Los rusos ven a Al Asad como un baluarte contra los extremistas (del autodenominado Estado Islámico); los estadounidenses ven a Al Asad como un elemento que aviva las llamas de un conflicto sectario", dijo un alto funcionario estadounidense.
Ambos presidentes coincidieron en la necesidad de buscar una "solución política" al conflicto sirio y pidieron a sus ejércitos que inicien conversaciones para evitar conflictos en caso de que lleven a cabo operaciones en Siria.
Ambos coinciden en la necesidad de una "solución política" al conflicto en Siria pero discrepan sobre el papel del presidente sirio Bashar al Asad.
En declaraciones tras el encuentro, Putin no descartó que Rusia participe de una alianza con Europa y países de la región en acciones contra el autodenominado Estado Islámico (EI), siempre y cuando esta misión tenga un mandato de la ONU, aunque rechazó la idea de enviar tropas rusas a suelo sirio.
En sus respectivos discursos en la apertura de la septuagésima Asamblea General de Naciones Unidas, Obama y Putin dejaron claras las diferencias que tienen en torno al manejo del caso sirio y sobre todo el papel que puede jugar su actual presidente, Bashar el Asad.
Putin advirtió que ha sido un "enorme error rehusarse a cooperar con el gobierno sirio y sus fuerzas armadas que están valientemente combatiendo el terrorismo".
Obama afirmó que trabajaría con cualquier nación para resolver el conflicto que empezó en 2011, un coletazo de la llamada "primavera árabe".
"Tenemos que reconocer que no puede haber, después de tanto derramamiento de sangre, de tanta matanza, un regreso al status quo anterior a la guerra", dijo Obama.
Pero en sus palabras ante la ONU, Obama y Putin, también parecieron indicar que están dispuestos a llegar a un compromiso, algo que les permitiría hacer causa común en contra del autodenominado Estado Islámico.
Putin intentará convencer a Obama de hacer causa común en Siria. "Será el inicio de un esfuerzo genuino por ver si hay forma de no chocar en el terreno. Pero también por tratar de encontrar un camino efectivo para conseguir una Siria unida, secular, estable y en paz", fue, de hecho, la caracterización que hizo del encuentro el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry.
1. El rol de Bashar al Assad
La primera de esas diferencias tiene que ver con Bashar al Asad, un aliado histórico de Moscú, a quien Rusia ve como parte de la solución y EE.UU. como parte del problema.
Washington está convencido de que el autoritarismo del presidente sirio es una de las principales fuentes de inestabilidad en el país, pues les proporciona terreno fértil a los fundamentalistas islámicos.
Y, por ello, Obama –quien ha acusado a Al Asad de torturar y asesinar a su propia gente– le insiste a Putin que una solución a largo plazo pasa por la salida de su aliado.
El mandatario ruso, sin embargo, siempre ha defendido la legitimidad del gobierno de Damasco, al que acostumbra presentar como baluarte de una institucionalidad que debe ser protegida para evitar un vacío que pueda ser llenado por los islamistas radicales.
De ahí su insistencia en que cualquier discusión sobre una transición política en Siria debe esperar a la derrota definitiva del Estado Islámico.
Aunque todo indica que en la actualidad la posibilidad de un período de transición con Al Asad en el poder puede ser considerada por ambos mandatarios.
2. A quién apoyar militarmente
La diferencia de posiciones sobre Al Asad ha llevado a la Rusia de Putin a apoyar directamente a las fuerzas gubernamentales.
Mientras, además de participar en bombardeos contra EI, Washington se ha dedicado a apoyar a los opositores más moderados del gobierno de Damasco.
Una estrategia que, sin embargo, fue criticada e incluso ridiculizada por el mandatario ruso en vísperas de su encuentro con Obama.
"El objetivo inicial (de EE.UU.) era entrenar entre 5.000 y 6.000, luego 12.000, pero al final sólo se entrenaron 60 y sólo cuatro o cinco están realmente peleando", dijo el mandatario ruso en una entrevista con la televisora estadounidense CBS.
"El resto simplemente desertó con sus armas estadounidenses para donde el Estado Islámico", agregó, según fragmentos de la entrevista que fueron hechos públicos por el Kremlin.
Y Putin también dijo que "apoyar militarmente organizaciones ilegítimas contraviene los principios del derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas", por lo que su gobierno solamente apoya "entidades gubernamentales legales".
La Casa Blanca, sin embargo, cree que el apoyo ruso al ejército sirio hará que Al Asad se sienta menos presionado para negociar, lo que podría terminar prolongando el conflicto más de lo necesario.
Y tampoco ha dejado de notar que la "entidades gubernamentales legales" apoyadas por Moscú no solo combaten al Estado Islámico, sino también a los rebeldes moderados apadrinados por Washington.
3. Diferentes aliados regionales
Por lo demás, no es únicamente dentro de Siria donde Estados Unidos y Rusia han elegido diferentes aliados.
En su campaña de bombardeos contra Estado Islámico, EE.UU. ha contado desde el inicio con el apoyo de Arabia Saudita, que comparte con la Casa Blanca el objetivo de derrocar a Bashar al Asad.
Rusia, por su parte, sorprendió a todos el domingo al anunciar un acuerdo para compartir inteligencia sobre EI con Irak e Irán, un aliado del gobierno de Damasco.
Y dada la rivalidad regional entre iraníes y sauditas, muchos consideran que más que allanar el camino hacia una mayor coordinación, esto se traducirá en la existencia de dos coaliciones rivales.
Este problema se ve además exacerbado por la decisión rusa de incluir en el acuerdo a las fuerzas de seguridad sirias.
Y el mismo también obligará a Washington a preguntarse por su relación –y la de Moscú– con Irak, otro aliado clave en la lucha contra el Estado Islámico.
4. Protagonismo incómodo vs. Protagonismo buscado
La mayor diferencia entre Putin y Obama con respecto a Siria, sin embargo, probablemente tiene que ver con la forma en que confrontan su protagonismo en el conflicto.
Estados Unidos parece haberse visto arrastrado al mismo un poco contra su voluntad. Y Obama sabe que un mayor involucramiento en la guerra en Siria puede terminar debilitándolo internamente.
Putin, por el contrario, no tiene ese problema: antes bien, la situación fortalece su imagen de líder capaz de devolver a Rusia el protagonismo internacional perdido luego de la caída de la Unión Soviética.
Y ese protagonismo puede además darle réditos más allá del plano local, permitiéndole no sólo conservar parte de su influencia en Medio Oriente, sino ayudándole también a reparar una imagen por la intervención rusa en Ucrania y la anexión de Crimea.
Efectivamente, Estados Unidos puede utilizar un aliado efectivo en la lucha contra el Estado Islámico. Y Putin lo sabe.
Y también sabe que la Unión Europea está urgida de una solución capaz de detener el influjo de refugiados que llegan desde Siria.
"Muy probablemente Putin va a tratar de utilizar la situación para reducir las sanciones contra Rusia luego de lo de Crimea y hacer que Occidente lo acepte de regreso en el club de líderes mundiales", le dijo a BBC Mundo Famil Ismailov, de BBC Rusia, antes del encuentro.
Un claro ejemplo de por qué, en lo que respecta a Siria, Vladimir Putin tiene muchas más cosas que ganar, y menos que perder, que Barack Obama”.
A más de Siria, América Latina y el Caribe tienen sus propias necesidades y agendas. Con la creación de la Celac y Unasur a más del ALBA y Petrocaribe, defienden su soberanía y cada vez son más fuertes las posiciones libres e independientes que no aceptan el dictado imperial. Finalmente con Obama o sin él, Estados Unidos aumenta su desprestigio en América Latina, y ya es muy tarde para Obama que intente recuperar algo de su influencia en el subcontinente.
Correo electrónico: tribunalpazecuador@yahoo.com

La baraja turca contra Siria


tercerainformacion.es

La baraja turca contra Siria

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La escalada del conflicto sirio, deja en evidencia la incapacidad de la comunidad internacional para gestionar una salida política. De ahí que, tras los fracasos sucesivos en la ONU, se abrió la puerta para la intervención militar extranjera. El resultado, son dos bloques exógenos que bajo el argumento del extremismo tensan la estabilidad política de la región. Por un lado los EE.UU. junto a sus socios, han intensificado los bombardeos en provincias de Siria e Irak desde 2014. En consecuencia, Rusia ha tomado la dirección del otro bloque, al activar operaciones aéreas para evitar la caída de su principal aliado en el mundo árabe.
Los atentados del EI en Paris, desataron la venganza francesa contra la ciudad siria de Al Raqa. Sin embargo, esta acción poco transparente e inefectiva, revela el doble rasero de los miembros de la OTAN, quienes no se comprometen a suprimir los flujos de armas y el contrabando de petróleo (fuente de financiamiento), limitándose a las embestidas esporádicas sin coordinación con las fuerzas de seguridad local. Siria se encuentra en un escenario caótico, donde el concepto de soberanía ha sido reducido a una caricatura del ajedrez geopolítico, a esto se suma el interés de países de la Subregión por alcanzar sus propios objetivos para el control territorial.
Por otra parte, la cuestión irresuelta del Kurdistán, extiende una grieta para que Turquía intente justificar la intervención en la guerra adyacente. Los países de la OTAN, se han comprometido en teoría a fortalecer las milicias kurdas que combaten al Daesh, mientras su socio turco mantiene ataques permanentes contra éstas, acusándolas de bases logísticas del PKK. En este entuerto de conflictos geo-estratégicos, étnicos y religiosos, se solapan los intereses disímiles de las potencias. Es difícil definir los actores de la guerra siria en sentido dicotómico y, pueden presentarse versiones diferentes para cada uno de ellos; en una disputa con efectos desbastadores para la población civil.
Los rusos padecen del extremismo en las repúblicas del Cáucaso del Norte (Chechenia, Daguestán, Ingusetia), su posición en Siria al lado del arco chiita cuenta con el beneplácito diplomático de China. Por lo tanto, la coordinación de los ataques aéreos en el terreno con Irán, Irak y Siria, buscan crear un punto de inflexión en la guerra, garantizando su permanencia en las bases del mediterráneo. Así, al evitar el colapso del gobierno de al -Asad, Rusia frena la desintegración territorial que subyace en la estrategia de ocupación Occidental. La solicitud del gobierno sirio en septiembre, para la intervención rusa, encontró el rechazo inmediato en la subregión de Israel, Turquía y Arabia Saudita. Esta fricción con la OTAN, evoca capítulos de la Guerra Fría como el de Afganistán. De modo similar, se han concentrado fuerzas militares que claramente convierten a Siria en un teatro mundial de reconfiguración hegemónica.
Los rusos que sólo ofrecieron bombardeos aéreos en el primer término, ante las bajas sufridas con el derribo del avión caza Su-24 por fuerzas turcas, han elevado la movilización militar. Además, incorporan sistemas antiaéreos de última generación como el S-400 bajo el respaldo de un crucero lanzamisiles. Por esto, el control ruso sobre el espacio aéreo de Siria puede restringir las incursiones de Israel, Turquía y la coalición de la OTAN. Es poco probable un enfrentamiento militar entre Turquía y Rusia. No obstante, el incidente tiende a reforzar la participación rusa en el conflicto sirio.
El intento de Francia por situarse en el centro de una iniciativa internacional contra el Daesh, pasa por la articulación de los dos bloques exógenos que interviene en el conflicto. Las contradicciones internas entre los miembros de la OTAN y sus aliados (Catar y Arabia Saudita), son bastante agudas a la hora de definir cuáles son las organizaciones extremistas. Los grupos como Al Nusra o el Daesh no son producto de la magia, patentizan los intereses geopolíticos de Occidente y, su fracaso para inocularlos en forma selectiva dentro de países adversos a su influencia. Por eso, es grotesca la ironía de los Estados Unidos al dividir a la oposición siria entre moderada o terrorista, a sabiendas que las organizaciones como el ELS (2011) han terminado absorbidos por los grupos derivados de Al Qaeda.
* @jfortique

La mafia del petróleo "perdido" de Siria e Irak

La mafia del petróleo "perdido" de Siria e Irak



El Estado Islámico en Siria y el Levante ha hecho de Turquía su principal comprador del contrabando de petróleo robado. El petróleo ha estado fluyendo desde Siria e Irak hacia la ciudad turca de Zahko, que se encuentra cerca de las fronteras con Siria e Irak.

Cada convoy consta de 70 a 100 camiones cisterna. En el otro lado de la frontera, las mafias de contrabando de petróleo están esperando estos convoyes. Esas mafias consisten en mercaderes sirios, kurdos, iraquíes y turcos, así como de otras nacionalidades, posiblemente incluso iraníes. Todos, sin embargo, mantienen simpatías con los terroristas.

El responsable de la carga de hidrocarburos la ofrece al mejor postor y, a cambio, toma una parte del precio en dólares. Algunos conductores regresan con las cisternas vacías, mientras que otros que tienen una licencia oficial toman los camiones cisterna llenos y pasan a Turquía.

Esta información pertenece a una fuente del Ministerio del Interior iraquí, que se negó a dar su nombre.

Después de someter el petróleo robado a una refinación preliminar, es llevado a Turquía como un producto de desecho a través de Ebrahim Khalil cruzando un puente. Este se encuentra en la frontera entre Turquía e Irak que está fuertemente vigilada por tropas turcas, aviones y puestos de control. Nadie puede cruzarlo sin su conocimiento ni permiso.

Cuando el petróleo llega a la ciudad turca de Silopi, el nido de contrabandistas de petróleo iraquí recibe su dinero. Ellos reciben este dinero por un personaje con doble nacionalidad israelí-griega conocido como Haj Fareed o doctor Fareed.

El Dr. Fareed es el intermediario israelí y se encarga de coordinar las mafias que poseen el petróleo robado con, principalmente tres compañías que reciben, compran y lo transportan a través de los tres puertos turcos de Dortyol, Jihan y Mersin. Con el fin de enviar el petróleo a Israel en petroleros, siendo la última estación del petróleo iraquí-sirio, Ashdod.

El resto del dinero será enviado a los terroristas en Siria e Irak de otras maneras.

Por supuesto, este proceso no es nuevo. Ha tenido lugar desde el comienzo de la llamada Primavera Árabe por los mismos grupos de terroristas, los llamados rebeldes.

El rente al-Nusra es muy activo en estas áreas (Siria) e intentan tener el control de la mayor cantidad de campos petroleros que pueden. Varios de ellos, según informó AL-Jazeera  TV, que es la portavoz de los "rebeldes".

También hay que tener en cuenta que estos grupos terroristas nunca atacan los principales campos petroleros al el sur de Irak, en donde las compañías británicas y estadounidenses gozan de los derechos de explotación, mientras que en Siria y en el norte de Irak, los terroristas son una verdadera amenaza.

Esta es la verdadera razón por la EE.UU. invadió Irak, y esta la verdadera razón de la llamada democracia árabe o primavera. Era una nueva forma de invadir, dividir, y robar los recursos de estos países del Tercer Mundo, bajo la cobertura de la lucha contra los dictadores a veces y al amparo de la lucha contra el ISIS en otras.