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de marzo de 2018: Los yemeníes acuden a una protesta en Sana'a, Yemen,
para conmemorar el tercer aniversario de la intervención saudí en el
conflicto yemení.
El
26 de marzo de este año se cumplió el tercer aniversario de la guerra
entre Estados Unidos, el Reino Unido y Arabia Saudita contra Yemen.
Hasta ahora, los saudíes y sus aliados no han podido ganar la guerra. La
resistencia del pueblo yemení y su ejército a la agresión de Arabia
Saudita y sus aliados estadounidenses y británicos ha sido notablemente
fuerte.
En el aniversario de este año, decenas de miles de ciudadanos
yemeníes se reunieron en Sana'a para protestar contra la guerra saudí
apoyada por Occidente. Hussain Al-Mousawy, un analista político de
Beirut,
comentó en 'The Debate' de PressTV:
Para aquellos que conocen la historia, Sana'a es una de las pocas
ciudades del mundo que nunca fue conquistada. Es casi imposible
apoderarse de la ciudad. Han pasado 3 años, 36 meses... Creo que hemos
entrado en el mes 37 de esta guerra, los saudíes están encerrados en un
atolladero en Yemen. No son capaces de hacer nada, básicamente porque
los yemeníes han demostrado una gran resistencia, han estado al lado de
su ejército, de su liderazgo... realmente han enviado un mensaje a todo
el mundo de que si uno se mantiene firme y está en el lado correcto de
la guerra, puede tener éxito.
Desde el comienzo de la guerra, Yemen no ha dudado en disparar contra Arabia Saudita. El
último misil
que alcanzó una base militar dirigida por Arabia Saudita, la base aérea
de al-Anad -que es una antigua instalación de las fuerzas de
operaciones especiales de Estados Unidos- fue disparado el 17 de mayo.
Dos días antes, la base militar del Rey Faisal, en la región
sudoccidental de Jizan, en Arabia Saudita, también fue alcanzada por
otro misil balístico Badr-1 de corto alcance lanzado por el ejército
yemení. Poco antes de este último ataque, se disparó un misil Zelzal-2
de corto alcance contra una reunión de mercenarios apoyados por Arabia
Saudita en el distrito de al-Ghayl, en el noroeste de Yemen. Estos
ataques son sólo algunos ejemplos de los numerosos ataques que Yemen ha
llevado a cabo en los últimos tres años.
En un intento de evitar la humillación y restar importancia a la fuerza
de la resistencia yemení, Arabia Saudí y sus aliados han
afirmado en el pasado que derribaron misiles balísticos disparados desde Yemen, pero esas afirmaciones son muy sospechosas. Un
artículo publicado en el
New York Times
en diciembre de 2017 analizó la eficacia de la defensa antimisiles
saudí. Los autores escribieron que, si bien el presidente Trump afirmó
que su
"sistema derribó el misil [que fue disparado contra el aeropuerto de Riad]", un equipo de investigación concluyó que el misil casi alcanzó su objetivo. De hecho:
"La ojiva detonó tan cerca de la terminal doméstica que los clientes saltaron de sus asientos."
La conclusión de los autores del artículo fue que los hutíes
"se han
vuelto lo suficientemente poderosos como para atacar objetivos
importantes en Arabia Saudí, posiblemente cambiando el equilibrio de su
guerra de años de duración".
Ésta es una señal positiva en general para el país, devastado por la
guerra. Hay que añadir que no solo la firmeza del pueblo yemení y las
habilidades y el coraje del ejército yemení y de los hutíes han
permitido que Yemen se enfrente a Arabia Saudita y a Estados Unidos,
sino también el apoyo que Yemen ha recibido de Irán, por no hablar de
los
misiles de la era soviética que han estado utilizando. Hoy mismo, un misil aire-aire R-27T de la era soviética
fue disparado desde tierra a un avión saudí (¿o de EE.UU.?) y
el avión aparentemente recibió un impacto directo. Y esto puede ser sólo el principio. A principios del mes pasado, Saleh al-Samad, jefe del consejo político de los hutíes,
señaló
que el grupo está dispuesto a comprar armas a cualquier país que esté
dispuesto a vendérselas, ya sea Rusia o Irán, ya que las armas de ambos
países son asequibles.
Dos semanas después de esta declaración, un avión teledirigido estadounidense MQ-9 Reaper
disparó un misil contra la residencia de Samad en la ciudad portuaria de Hudaydah, en el Mar Rojo, que resultó en su muerte. Nótese que era un avión teledirigido
estadounidense. Su muerte llevó a los funcionarios de Yemen a
sugerir que
"los estadounidenses planearon y luego ejecutaron esta intrincada operación". En el mundo de hoy, pedir ayuda a Irán o a Rusia puede ponerle una diana en la espalda.
Con respecto al suministro de armas de Irán a Yemen, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley,
dijo lo siguiente el 14 de diciembre de 2017:
También estamos examinando detenidamente el programa de misiles
balísticos de Irán, sus exportaciones de armas y su apoyo a terroristas,
combatientes subsidiarios y dictadores. [...] Lo más revelador es que
el informe es un caso convincente de que Irán está proporcionando
ilegalmente armas peligrosas a los militantes hutíes en Yemen. El
informe proporciona pruebas devastadoras de misiles, armas
convencionales y barcos explosivos de origen iraní utilizados por los
rebeldes en Yemen, todos los cuales violan las resoluciones de la ONU.
Éste es un comentario peculiar hecho por la embajadora de un país que ha
estado apoyando activamente a verdaderos terroristas en Oriente Medio y
Libia en su campaña global de "cambio de régimen" por razones
"geoestratégicas". Si Irán (y Rusia) no hubieran suministrado armas a
Yemen, ni en el pasado ni en la actualidad, es probable que Yemen
hubiera sido invadido por las fuerzas saudíes y estadounidenses mucho
antes de ahora, con un mayor número de víctimas civiles y una
destrucción mucho más severa de lo que ha sido hasta la fecha.
Lamentablemente, eso no significa que la situación en Yemen pueda
describirse como tolerable. Un número cada vez mayor de ataques aéreos
llevados a cabo por Arabia Saudita (dirigidos por las fuerzas
estadounidenses) han estado dirigidos deliberadamente contra reuniones
civiles, incluyendo bodas, concurridos mercados, hospitales y escuelas.
El mes pasado,
una fiesta de boda fue alcanzada
por un ataque aéreo saudí-estadounidense en el norte de Yemen que causó
la muerte de al menos 20 civiles, incluida la novia, y 45 heridos
(gravemente), 30 de ellos niños.
El Ministerio de Derechos Humanos yemení
anunció en una declaración a finales de marzo que:
- la campaña militar contra Yemen, encabezada por Arabia
Saudita, Estados Unidos y el Reino Unido, ha matado y herido a más de
600.000 civiles, entre ellos más de un cuarto de millón de niños.
- los ataques aéreos llevados a cabo por Arabia Saudita han causado al menos 38.500 muertes.
- 2.949 niños y mujeres, y 8.979 hombres han resultado heridos o mutilados como resultado de los ataques aéreos.
- Arabia Saudita ha causado la muerte de otras 296.834 personas indirectamente.
© ReutersBebés yacen en una incubadora en la unidad de cuidado infantil de un hospital en Sana'a, Yemen, el 20 de marzo de 2018.
Además,
debido al bloqueo marítimo, terrestre y aéreo de Yemen, cientos de
miles de niños y niñas han muerto debido a la desnutrición grave, y casi
20.000 civiles han muerto debido a que se les impidió viajar al
extranjero para recibir tratamiento médico. Este es el brutal asedio a
Yemen que EE.UU. y el Reino Unido han estado apoyando activamente
durante más de 3 años. Como resultado de ello, se está desarrollando una
grave crisis humanitaria mientras que el país se enfrenta a la peor
hambruna del mundo en décadas.
Afortunadamente, Rusia ha estado entregando ayuda humanitaria a Yemen (varias veces el año pasado). El embajador yemení en Rusia, Ahmed Salem Wahishi,
dijo a Sputnik en una entrevista:
"El
gobierno yemení agradece el apoyo político y humanitario de Rusia al
pueblo yemení. Esperamos mejorar su papel en el logro de la paz en
Yemen". Irán también ha estado ofreciendo ayuda humanitaria de
manera continua, sin embargo, los bloqueos en vigor han dificultado la
entrega.
Pero después del ataque con misiles de los hutíes contra Riyadh, Arabia Saudita y sus aliados relajaron el bloqueo de tres semanas impuesto a puertos y aeropuertos yemeníes en noviembre.
Reuters informa que la "coalición liderada por Arabia Saudíta"
supuestamente dará 1.500 millones de dólares en ayuda humanitaria para
Yemen. La cuestión sigue siendo si esa inversión llegará realmente a las
personas necesitadas.

Si
nos fijamos en el estado actual de la situación en Oriente Medio y
consideramos que (1) Arabia Saudita y sus aliados occidentales están
perdiendo mercenarios yihadistas en Siria, y por lo tanto su guerra
subsidiaria de 7 años en Siria; (2) que Irak está desarrollando lazos
más estrechos con Irán (en particular después de las elecciones iraquíes
de este mes en las que ganó el testaferro chiíta Moqtada al Sadr), y
puesto que Irán es el mayor socio comercial de Irak; (3) y considerando
el hecho de que Yemen ha estado luchando en las maneras que ha sido
capaz de hacerlo, las cosas no pintan bien para Arabia Saudita y los
"portadores de democracia y libertad" occidentales en lo que respecta a
ganar influencia en esta área geopolítica.
En resumen, parece que los vientos de cambio están soplando con fuerza
en Oriente Medio. Si la UE logra mantenerse firme frente a la amenaza de
sanciones estadounidenses contra Irán (y la UE, por supuesto, por hacer
negocios con Irán), entonces es probable que la alianza
estadounidense/saudí en Oriente Medio disminuya aún más su influencia en
la región. Esto, a su vez, puede llevar a un mayor apoyo a Yemen en su
guerra con Arabia Saudita y a una mayor presión sobre Arabia Saudita y
sus aliados por su brutal agresión contra el pueblo yemení.
Aunque es difícil decir si el fin de la guerra en Yemen (o al menos el
levantamiento completo del bloqueo) es probable en un futuro cercano,
una combinación de la derrota de los planes de "cambio de régimen" de
EE.UU. y Arabia Saudita en Siria, la creciente influencia iraní y rusa
en la región, el apoyo continuo de ambos países al ejército yemení y a
los hutíes, y la resistencia del propio pueblo yemení, puede permitir
una cierta esperanza de que habrá un resultado positivo para Yemen en su
larga guerra con Arabia Saudita y EE.UU. y el Reino Unido.