jueves, 3 de octubre de 2013

China logra el mayor éxito en el mercado mundial de armas

China logra el mayor éxito en el mercado mundial de armas

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China ha ganado el concurso de adjudicación del contrato para suministrar sistemas antiaéreos de largo alcance a Turquía. Es un gran éxito conseguido por el gigante asiático en materia de exportación de armas. En caso de que las partes firmen el contrato, este probablemente será el mayor en la historia del suministro del armamento y material bélico chino al extranjero.

La Empresa China de Importación y Exportación de Maquinaria de Precisión (CPMIEC) celebra la victoria junto con la compañía vendedora del sistema y la Corporación de Ciencia y Tecnología Aeroespacial de China (CASIC) que lo fabricó. China logró adelantar a tres rivales que participaron en la licitación: el consorcio estadounidense Raytheon, con el sistema de misiles antiaéreos Patriot (PAC-3); el consorcio franco-italiano EuroSAM, con SAMP/T Aster 30, y la exportadora estatal de armas rusa Rosoboronexport que ofreció el sistema S-300VM. Como suele pasar en tales casos, las características tácticas y técnicas de los sistemas antiaéreos estaban relegadas a un segundo plano. El papel principal lo desempeñaron los aspectos financieros del contrato y la disposición del fabricante a transferir las tecnologías.
China hizo serias concesiones, al rebajar el precio del contrato de cuatro mil millones a casi tres mil millones de dólares, lo que fue muy importante para Turquía que afronta serios problemas presupuestarios. Pero aún más importante fue la disposición de China de transferir, en la mayor medida posible, sus tecnologías demostradas en el marco de la realización de anteriores proyectos militares con Turquía. Por ejemplo, en los noventa, Turquía inició la fabricación de su primer misil balístico J-600T Yildirim con la ayuda de China. Este misil fue desarrollado a partir del sistema chino B-611. CPMIEC y CASIC fueron socios de la empresa turca Rocketsan.
China y Turquía empezaron a desarrollar una cooperación militar en los ochenta, y J-600T no fue su único resultado. China suministraba a Turquía sus sistemas pesados de lanzamisiles múltiples WS-1. Posteriormente, Turquía empezó a fabricarlos bajo licencia. Los países cooperan también en el ámbito de la fabricación de municiones de alta precisión para la aviación y misiles aire-superficie. Está realizándose un programa de fabricación de bombas aéreas guiadas en Turquía con la ayuda de China. CASIC y CPMIEC participaron en muchos proyectos anunciados también.
Por su lado, Rusia no tuvo muchas posibilidades de ganar el concurso. Pese a un rápido desarrollo de la cooperación comercial de Rusia y Turquía, los lazos políticos entre estos dos países no se caracterizan por un alto nivel de confianza. Rusia renunció a presentar en la licitación su sistema antiaéreo más avanzado S-400 y lo sustituyó por el S-300VM desarrollado en su tiempo para las unidades de defensa antiaérea del Ejército de Tierra ruso. Además, no estaba claro si Rusia estaría dispuesta a transferir las tecnologías en dimensiones comparables con China, en caso de ganar el concurso.
El rival principal de los fabricantes chinos fue el consorcio EuroSAM, con su sistema SAMP/T. Turquía depende de sus lazos económicos con Europa. La industria civil turca se desarrolla, ante todo, en base a las inversiones y tecnologías europeas. Europa desempeña un papel muy importante en el desarrollo de la industria de defensa turca también. Durante mucho tiempo, Turquía planeaba ingresar en la UE. Aunque estos planes no se hicieron realidad, las relaciones con los principales países europeos, como Alemania, son muy importantes para Turquía.
Las posiciones de EEUU fueron más flojas, pero importantes también, teniendo en cuenta que Turquía es un país miembro de la OTAN y que los sistemas de misiles antiaéreos Patriot ha sido probados de manera eficaz en combates reales. Es posible que una de las causas de elección del sistema chino haya sido el deseo de este país de demostrar que aplica una política exterior independiente y multipolar.
No obstante, la cuestión sobre el futuro sistema antiaéreo de Turquía queda abierto. Pekín y Ankara sostendrán negociaciones sobre los detalles de la transferencia de las tecnologías y la modificación del sistema, de acuerdo con las necesidades de Turquía. Según la experiencia global, tales negociaciones pueden ser largas y complicadas. Turquía es miembro de la OTAN. Así las cosas, el país debe guardar en secreto muchos aspectos relacionados con la fabricación del armamento y material bélico comunes para todos los países miembros de la Alianza Atlántica. Es posible que durante la preparación del contrato con China para el suministro de sistemas antiaéreos, EEUU y los países de la UE ejerzan una presión política sobre Turquía para obligarla a renunciar a este contrato. No obstante, la victoria de China en este concurso de adjudicación ha sido un éxito muy importante en el mercado mundial de armas.
ek/as/sm
Nota: Las opiniones expresadas por el autor no necesariamente coinciden con los puntos de vista de la redacción de La Voz de Rusia.

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