Caja de Burgos: Salarios y comisiones de sus directivos
Enviado por anonerror (no verificado) en Lun, 07/20/2015 - 14:54
Presentamos hoy la última entrega del dossier “Caja Burgos:
corrupción y codicia de la mano del PP”, elaborado por el CSR de Gamonal
en respuesta a las denuncias presentadas por los directivos de esta
entidad, que pretenden condenar a la ruina y abandono el local en el que
desarrollan sus actividades.
La semana pasada hablábamos de cómo los personajes que han dirigido
la caja han formado un entramado de relaciones y una peculiar “cadena de
favores” que trajo como resultado un increíble agujero y la ruina de la
entidad en último término. Pues bien, hoy hablaremos de qué salarios y
comisiones cobraban, y a qué destinan parte de los fondos de la “obra
social”: a salvar los proyectos desastre del ayuntamiento de
Javier Lacalle y las empresas de
Méndez Pozo.
Caja Burgos: Corrupción y codicia de la mano del PP
Salarios y comisiones
Si entramos a hablar de los sueldos de los otros directivos, podemos
comprobar que en medio de estos tiempos de crisis y recortes sus
salarios no están a la altura del resto de la ciudadanía: su director
general,
Rafael Barbero, percibía en 2014 como
presidente de la Fundación Caja Burgos la pequeña cantidad de 209.215
euros anuales; su secretario general,
Andrés Carretón,
que entendemos trabajará la mitad del tiempo de su Presidente, es
“castigado” con 118.280 euros; la responsable de la Obra Social,
Rosa Pérez, 128.471 euros, entendemos que parte de los mismos serán dirigidos a extender su inestimable labor “social”.
José María Leal y Rafael Barbero. Foto: El Norte de Castilla
Andrés Carretón entrando a declarar como testigo por el caso Arribas.
Foto: Burgos Conecta
La mujer de la derecha es Rosa Pérez recibiendo un premio por apoyar a los “emprendedores”, según la web de Caja Burgos.
Ella no necesita emprender.
No contentos con estas retribución y mientras todo el país seguía
tiritando, el señor Barbero subió las nóminas de la Fundación un 2%, ya
que al parecer no les daba para pagar las facturas de la luz, de la
misma manera que le ocurría a un ínclito político del PP gallego.
Por otro lado, el actual presidente de Caja Burgos,
José María Leal Villalba,
recibió de la nueva entidad dueña de esa caja 1,1 millones de euros
para investigación universitaria sobre el cáncer – no el de la propia
entidad, se entiende- a través de una sociedad ubicada en Santiago de
Compostela, presidida por su mujer y dirigida por un par de
colaboradores.
Al parecer, dos patronos de la Fundación Caja de Burgos denunciaron
además que se les ocultan los sueldos de los empleados. E incluso han
llegado a sospechar que con el beneficio de los ahorros de la mayoría de
los burgaleses y burgalesas se pagan sueldos escandalosos, entre 30.000
y 60.000 € anuales.
También se denunció la percepción de dietas al margen de lo
establecido en los propios estatutos a favor de expresidente de la caja,
quien percibió en concepto de “trabajos de organización, preparación y
coordinación” 61.056 euros entre febrero y junio de 2010. Parece que,
por su parte, Ángel Ibáñez cobró 24.000 € por conceptos similares. Esto
nos puede recordar a las famosas y recientes asesorías verbales del
Diputado Pujalte y el embajador Trillo en la “trama eólica”.
Otros partidos no se libran tampoco de la quema. Por ejemplo, el
exconcejal Luis Escribano (PSOE) cobró unos 12.000 euros anuales de 2004
a 2011. Quizás por eso de denunciar los escándalos anteriormente
citados, nada. Quién sabe si el silencio no es más que un precio.

Para acabar con este ignominioso compendio de abusos, corrupción y
despilfarro, citaremos el último escándalo. ¿Recuerdan las grandes
controversias de la multimillonaria reforma de la plaza de toros, que
originó duras movilizaciones y un conflicto por el que numerosas
burgalesas y burgaleses tienen abiertos procesos administrativos y
judiciales? Pues bien, para salvar la cara a Javier Lacalle y Ángel
Ibáñez, los directivos de esta entidad han decidido dedicar cerca de un
millón de euros a costear el diseño del proyecto e introducir mejoras
adicionales. Todo esto para que el Partido Popular pueda presumir de que
el Ayuntamiento no tendrá que pagar más de lo inicialmente previsto (en
total, unos ocho millones de euros, de momento). Una vez más, los
fondos de la obra social van destinados a una obra especulativa, de la
que se beneficia el inefable Antonio Miguel
Méndez Pozo, para cerrar el círculo.
La historia de esta caja nos muestra, en fin, que en buena medida su
función ha sido la de enriquecer a sus directivos y favorecer la
especulación urbanística, con la que se lucran. Hipócritamente, tratan
de justificar la existencia de la caja con la “obra social”, mientras la
nave nodriza a la que pertenecen no tiene escrúpulos para dejar a
familias en la calle, tapiar locales públicos o saquear los fondos de la
entidad. Siguen, eso sí, financiando la cultura, a su manera. Ante la
falta de oportunidades de esta ciudad, las personas creadoras y
vinculadas al arte se ven forzadas a colaborar con esta Caja, aunque sea
con la pinza en la nariz.
Ante este panorama, las personas que damos vida al Centro Social
Recuperado de Gamonal anunciamos que no nos quedaremos de brazos
cruzados. Seguiremos reafirmándonos en nuestra apuesta por la
autogestión y el apoyo mutuo en el CSR de Gamonal, por mucho que los
directivos de la Caja nos denuncien y quieran tapiar el espacio, que es
de todos, de nuevo.