“El jefe te va a chingar a ti y a toda tu familia”, amenazan a familiares que buscan a sus desaparecidos en Iguala
(05
de abril, 2016, RevoluciónTRESPUNTOCERO).- En marzo pasado, y como cada
domingo, desde que terminó la temporada de lluvia, el grupo de familias
de “los otros desaparecidos” de Iguala, se reunieron en un cerro donde,
por medio de información anónima, se les dio a conocer que
anteriormente hubo un campamento de secuestradores y secuestrados.
Siempre que saben de uno van hacia allá, porque habrá cuerpos y huesos
de los
levantados y de víctimas de secuestro.
Marco Vergara, uno de los miembros del Comité de Familiares de Víctimas de Desaparición Forzada “
Los Otros Desaparecidos de Iguala”, narra a
Revolución TRESPUNTOCERO que
ese día escarbó a profundidad, y más que en otras ocasiones, así fue
como encontró un osamenta que estaba acompañada de calzado.

“Últimamente
hemos encontrado muchos huesos de nuestros familiares
desaparecidos, estamos viviendo algo horrible. En aquel lugar una
compañera del grupo reconoció una bota, la cual pertenecía a su
hermano, fue una escena desgarradora porque ella le había regalado ese
calzado, hay muchas cosas que la tierras se come y otras no, y son los
zapatos los que más se conservan, así fue como se identificó a la
persona.
Ella se puso muy mal. Cuando fueron a levantar el cuerpo,
el momento en que se da cuenta que verdaderamente se trataba de su
hermano, es una situación indescriptible llena de dolor y
desesperación”, explica Vergara. Quien comenta que el joven fue
secuestrado, y aunque la familia pagó el rescate no lo volvieron a ver.
“Al muchacho lo habían rebanado, descuartizado,
habían
varios huesos cortados de una manera que no es normal. Esa es la
situación que en estos momentos estamos viviendo en Guerrero, aquí no ha
cambiado para nada la tragedia; la delincuencia es imparable, siguen
secuestrando, desapareciendo gente, cobrando cuotas, es mentira lo que
dice gobierno que ha implementado programas de seguridad, que ha bajado
los índices de violencia. Es una gran mentira. Nosotros que tenemos que
vivir toda esa inseguridad nos damos cuenta de lo que sucede y aceptamos
que esto no ha cambiado para nada, al contrario, está empeorando”,
asegura Vergara.

El
entrevistado afirma que durante el mes pasado comenzaron a
intensificarse las amenazas en su contra, todas ellas provenientes del
crimen organizado, que por medio de mensajeros le exigen ‘no calentar
ciertas zonas’. “En mi caso las amenazas empezaron desde que
secuestraron a mi hermano, me dijeron ’si le platicas a la policía te
vamos a chingar’, ’vamos a entrar a tu casa y te vamos a matar a ti a
toda tu familia’, nos dijeron que no podíamos decirle a nadie.
Durante
la última parte de la negociación del secuestro hubo muchas amenazas,
se pagó el secuestro, pero mi hermano jamás regresó, a partir de ahí
vivimos con miedo, después pasó la desaparición de los 43
normalistas y fue ahí cuando logramos, no vencer, pero sí dominar el
miedo, así fue como salimos al campo a buscar a nuestros familiares, a
estas alturas llevamos 145 cuerpos recuperados y cientos de huesos, que
no son cuerpos completos.

Es
por esto que ahora más que nunca, nos han llegado mensajes
verbales, gente se acerca a nosotros sin conocerlos y nos dicen ’el jefe
quiere que ya le pares’, nosotros siempre hemos dicho, no buscamos
justicia, ni quién mató a nuestros familiares, lo único que queremos es
recuperar el cuerpo, los huesos, para darles una sepultura, porque si
recuperamos aunque sea eso salvamos a nuestra familia, ellos ya están
muertos, pero nosotros estamos muertos en vida porque no sabemos qué
pasó con ellos y vivimos con la incertidumbre lo cual nos ha cambiado la
vida”.
El Comité solamente busca a sus familiares en campamentos
ya abandonados, Vergara comenta que no van a donde saben que aún tienen
personas secuestradas, ”porque no tenemos protección, ni armas, no hay
manera de cómo enfrentar a la gente mala”. A principios de año fueron a
un cerro el cual aún tenía víctimas y aunque se regresaron de inmediato,
fue a partir de ahí que dieron inicio las recientes amenazas, solamente
pasaron cuatro días, cuando una persona lo busco y le advirtió que “al
jefe que no le gusta que vayas a calentar la zona, no lo hagas porque te
va a chingar a ti y a toda tu familia”.
Mario Vergara, pidió
disculpas y aseguró que no iban a volver a esa zona, sin embargo el
mensajero le ofreció llevarlo a donde entierran los cuerpos, siempre y
cuando fuera solo, a lo que no accedió, le repitieron la advertencia y
se marchó, sin embargo, a partir de ese momento las amenazas son
constantes vía llamada telefónica, mensajes por el celular y personas
que lo abordan en el trabajo, cerca de su casa y vía pública.
“Yo
repito, no buscamos culpables, esa parte para nosotros no existe porque
no existe la justicia en este país, pero sí existen las amenazas y son
constantes y cada vez nos infunden más temor porque estamos solos, sin
protección. Es por eso que nosotros hemos pedido medidas cautelares a la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Este organismo le explicó cuál era nuestra situación al Estado
mexicano y éste solamente le respondió con mentiras, no estamos
recibiendo protección, estamos siendo amenazados.
En principio
dijeron que desde que iniciamos las búsquedas nos han dado
seguridad y protección, que siempre nos han brindado atención, fue una
mentira tras otra, porque el gobierno nunca nos ha atendido, nos
ha hecho menos. Nosotros hemos contestado, ante su respuesta, que aunque
se dice que el Estado está blindado por el Ejército, esto no ha
cambiado, porque 2015 ha sido el año más violento en décadas, aquí todos
los días amanecen muertos en las calles o desaparece la gente, ya es
costumbre que secuestran, la gente paga el rescate, nunca nos regresen a
nuestros familiares o si lo hacen es porque ya están muertos”, afirma
Vergara.

Asegura que documentó la situación no solamente del
Comité de los Otros Desaparecidos,
sino de la ciudadanía en general, el nivel de violencia y lo envió como
respuesta a la CIDH a manera de poder desmentir al gobierno. Asevera
que pocos son los medios de comunicación que le da difusión a su
problemática. “Porque aunque el gobierno se jacta de un operativo de
seguridad que puso en marcha este año, es una total farsa, un
teatro, porque nosotros que hemos estado viviendo aquí durante años
sabemos qué es lo que está sucediendo, la violencia es desmedida y en
este año está empeorando, los muertos no se detienen, ni las
desapariciones forzadas es por eso que nosotros vivimos en una zona de
guerra pero sin armas”, sentencia Mario.
Las amenazas y los actos
de violencia como consecuencia le han tocado de manera distinta a los
familiares, Mario Vergara comenta que “cada familia tenemos una historia
que contar, muchas veces no son similares los casos, pero el
sufrimiento de los padres es el mismo y estamos luchando en medio
del total desamparo.
A inicios de este año a nuestra compañera, la
señora Zenaida le asesinaron a su hijo, porque ella buscaba a un
familiar desaparecido y en medio de eso la amenazaron y como siguió en
su lucha, en represalia actuaron en contra de su hijo, pero el gobierno
todo eso no lo platica, lo decimos nosotros, pero se ha visto que para
éste no valemos tanto.
En nuestra última búsqueda encontramos
huesos en una fosa clandestina, desde inicio de año, los domingos han
sido muy exitosos, porque cada ocho días estamos
encontrando osamentas, todo esto gracias a los anónimos que nos indican
dónde seguir buscando, la gente nos dice en aquel cerro pasaba algo y ya
llegamos nosotros, investigamos,
rastreamos la zona con nuestro
pico y pala, sin embargo el gobierno intenta detener nuestra
búsqueda, dice que contaminamos, que estropeamos la escena del crimen,
pero solamente son pretextos,
quieren detenernos”, asevera Vergara.
Por medio de un documento, en poder de
Revolución TRESPUNTOCERO, el
Comité denunció ante la CIDH que los acuerdos que la Secretaría de
Gobernación se comprometió a hacer valer, ninguno de estos se hizo
posible. En el texto se asevera que no han recibido seguridad para
buscar fosas clandestinas.
Cuando esto ha llegado a suceder es
porque es la protección que las autoridades toman al ir a levantar los
cuerpos de las fosas clandestinas; “fue esta una artimaña del gobierno
para frenar las búsquedas diciendo que nos daban la seguridad y
cuando estábamos en los cerros no nos podíamos mover del lugar donde
ellos estaban levantando los cuerpos, porque nos decían que tenían p
ocos elementos de seguridad, fue así como lograron detenernos en un primer momento”, explica el documento.
A su vez señala ”hasta la fecha
somos las familias quienes encontramos las fosas clandestinas
y no el gobierno; nosotros les decimos aquí hay cuerpos y ellos se han
negado a escarbar diciendo que no puede haber gente enterrada por
las características del terreno cuando nosotros estamos
seguros porque usamos la varilla que saca el olor putrefacto de los
cuerpos, cuando hemos presionado les hemos demostrado que tenemos la
razón, así se han encontrado fosas y osamenta, además de cadáveres”.

Dentro
de los acuerdos firmados se encontraba una reunión con Segob, el enlace
sería la PGR; sin embargo, han hecho caso omiso a las llamadas y nunca
se las han devuelto. Tampoco se ha presentado el MP ni han tenido la
asistencia de un paramédico, no hay resguardo de fosas y la información
que les otorgan sigue siendo insuficiente, puesto que no existen un
informe detallado sobre los cuerpos encontrados, su edad, ADN, sexo, y
otros datos.
Estos son solamente algunos de los puntos -contrarios
a los que da en su respuesta el Estado Mexicano- documento también en
poder de este medio, donde se señala la misma información pero
asegurando que sí los han cumplido.