lunes, 7 de enero de 2013

224 militares asesinados durante la ‘guerra’ de Calderón; la mayoría en Tamaulipas

224 militares asesinados durante la ‘guerra’ de Calderón; la mayoría en Tamaulipas

Durante la lucha antinarco que el gobierno de Felipe Calderón emprendió entre 2006 y 2012, en promedio cada año mataron a 37 elementos del Ejército. La mayoría de ellos fueron ultimados en Tamaulipas, Guerrero, Nuevo León, Sinaloa y Michoacán.
Del total de 224 elementos ultimados en seis años, 171 fallecieron por “agresión con arma de fuego”; 31 fueron “ejecutados”; hubo 6 atropellados; 12 ahogados y 4 por descargas eléctricas. (Foto: Vanguardia / Ilustraciones: Gustavo Soledad)
La cifra es oficial: 224 militares fueron asesinados durante el sexenio del presidente Felipe Calderón, de los casi 50 mil que en promedio se dedicaron mensualmente a realizar labores de combate al crimen organizado en distintas entidades del país.
Dos documentos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) obtenidos por Aristegui Noticias, a través de una solicitud de información, revelan que, de diciembre de 2006 al 30 de noviembre de 2012, 357 elementos del Ejército Mexicano perdieron la vida durante la “aplicación de la Campaña Permanente contra el Narcotráfico y de la Ley Federal de armas de fuego y control de explosivos”.
El reporte señala que 224 de ellos fueron atacados y 133 murieron por accidentes u otra causa.
Las 357 muertes de militares que combatían al narcotráfico representan entre el 0.44 por ciento y 0.51 por ciento de civiles que perdieron la vida en el sexenio de Calderón, si se toman en cuenta los reportes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y reportes periodísticos, que estiman entre 70 mil y 80 mil muertos, ya sea en ataques directos o indirectos contra ciudadanos.
Los datos oficiales entregados por la Sedena revelan también que ningún general en activo dentro del Ejército –el más alto cargo después del Secretario de la Defensa- fue asesinado en el sexenio.
Pero hay bajas en todos los otros rangos militares: coroneles (2 asesinados); 4 tenientes coroneles (3 ejecutados y 1 en accidente); 2 mayores (en accidentes aéreos); 2 capitanes primero (por agresiones con arma); 9 capitanes segundo; 34 tenientes; 11 subtenientes; 8 sargentos primero; 41 sargentos segundo; 87 cabos y 155 soldados.

La Secretaría de la Defensa Nacional no reporta los casos de asesinatos de generales retirados o con licencia  que fueron ultimados en el sexenio anterior.
Por ejemplo, el del general retirado Mauro Enrique Tello Quiñones, quien se desempeñaba como asesor en materia de seguridad pública del Gobierno de Quintana Roo, asesinado en Cancún, en febrero de 2009, junto con dos militares más. Estos tres asesinatos no se incluyen en la lista de muertes de la Sedena (la cual se puede consultar al final de esta nota).
El documento también excluyó el caso del general brigadier retirado Mario Arturo Acosta Chaparro, asesinado en abril 2012, en la delegación Miguel Hidalgo, del Distrito Federal, quien oficialmente no realizaba labores de combate al narco, aunque información periodística reciente reveló que cumplía labores especiales relacionadas con ese tema.
Cómo murieron y dónde

La Sedena reporta que de los 224 elementos ultimados en seis años, 171 fallecieron por una “agresión con arma de fuego”; 31 fueron “ejecutados” sin especificar la forma; hubo 6 atropellados; asimismo, 12 militares murieron ahogados, y 4 por descargas eléctricas (sin especificar la causa).
Otro dato relevante es que la mayoría de las muertes ocurrieron en el estado de Tamaulipas, con un total de 60 muertes. En el rubro de ataques con armas, 58 fueron cometidas en ese estado fronterizo. Las otras dos fueron “ejecuciones”.
Después de Tamaulipas, los estados donde hubo más ataques con armas de fuego contra el Ejército fueron: Michoacán, Sinaloa y Guerrero (con 15 muertos en cada estado), Nuevo León (13), Chihuahua (11), Veracruz (10), Coahuila (9).
En menor número, también hubo asesinatos de militares en Sonora, Durango y Zacatecas (con 5 muertos en cada estado), además de Jalisco y San Luis Potosí (3 en cada entidad), Baja California (2), Nayarit y Aguascalientes (con un muerto en cada estado).
Las “ejecuciones”
En el apartado de las “ejecuciones” de militares (la forma de asesinato no detallada), la Sedena reporta 31 casos. El estado de Guerrero encabeza la lista con 10 muertos, nueve de ellos en  Chilpancingo, y uno más en Tlalchapa, un municipio enclavado en la región de Tierra Caliente.
A la entidad guerrerense le siguen Monterrey, Nuevo León, donde ocurrieron nueve ejecuciones de militares; y Zamora, Michoacán, con tres.
En Mazatlán (Sinaloa), y Abasolo (Tamaulipas) hubo dos ejecuciones más; mientras en Saltillo (Coahuila), Uruapan (Michoacán), Acaponeta (Nayarit), Ciudad Guzmán (Jalisco) y Colima registraron una ejecución de militar cada una.
El documento de la Sedena indica que el primer ataque contra un soldado ocurrió el 12 de diciembre de 2006 en Aquila, Michoacán, donde fue ahogado. El mismo final tuvieron elementos del Ejército en:
  • Rosario, Sinaloa (agosto de 2007)
  • Bacadehuachi, Sonora (diciembre de 2007)
  • Culiacán, Sinaloa (junio de 2008)
  • Badiraguato, Sinaloa (mayo de 2009)
  • Coyuca de Catalán, Guerrero (septiembre de 2009)
  • Tequila, Jalisco (enero de 2010)
  • Tamazula, Durango (en febrero de 2010)
  • Guasave, Sinaloa (febrero de 2010)
  • La Colorada, Sonora (enero de 2011)
  • Álamos, Sonora (mayo de 2011)
  • Sahuaripa, Sonora (octubre de 2012)

Las últimas ejecuciones registradas en el sexenio de Calderón ocurrieron en Tepalcatepec, Michoacán (donde un soldado fue asesinado el 30 de noviembre); en Badiraguato, Sinaloa (mataron a un sargento de fuerzas especiales el 24 de noviembre); y en Hidalgo, Tamaulipas (abatieron a un sargento del batallón de policía militar el 20 de noviembre).
Por esas fechas -el 20 de noviembre de 2012-, el presidente Felipe Calderón, inauguró la denominada Plaza al Servicio de la Patria –un mausoleo  en el Campo Marte, a un lado del Auditorio Nacional- en el que se reconoció la muerte de al menos 205 soldados y marinos asesinados desde el año 2001, quienes “entregaron su vida al servicio de la Patria en la lucha contra el crimen organizado”.
Desapariciones
En un segundo documento –obtenido también a través de una solicitud de información presentada a la Sedena-, se informa que en el sexenio de Calderón desaparecieron 35 militares; 8 de ellos en 2010, 22 en 2011 y 5 más de enero a septiembre de 2012, aunque no se especifica sus rangos ni en qué entidades se encontraban.
Accidentes, caídas, golpes de calor…
La información oficial de la  Sedena señala que 133 de los más de 357 militares muertos en medio del combate al crimen, perecieron por cuestiones diferentes a un ataque directo: 75 murieron en accidentes automovilísticos; siete en accidentes con arma de fuego;  dos por golpes de calor; uno deshidratado; dos en “caídas”, y otro más al que simplemente le asignaron la categoría de “otros” en el “tipo de evento”.
El documento de la Defensa reporta 45 muertes de militares en accidentes aéreos.
Entre los percances registrados, está  el ocurrido el 18 de abril de 2008 en Uruapan, Michoacán, donde murieron 12 elementos militares.
En aquel entonces, la Secretaría de la Defensa Nacional emitió un comunicado en el que informó que el desplome del helicóptero ocurrió cuando los elementos “se dirigían a un plantío ilegal” y reportó que la “aeronave perdió sustentación y cayó a tierra”. La Sedena descartó algún ataque.
Un evento similar ocurrió el 19 de junio de 2010, en el poblado San Miguel del Alto, municipio de Santiago Papasquiaro, Durango, donde 11 militares murieron en accidente de helicóptero. La Sedena atribuyó este hecho a las “condiciones meteorológicas” en la zona.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario