Washington, 11 ago (PL) El Pentágono declinó declarar la cantidad
exacta de efectivos militares que tiene hoy en Siria e Iraq para
combatir al Estado Islámico (EI), más de dos años después del primer
despliegue de sus tropas terrestres a esas naciones.
A pesar de las promesas del Gobierno norteamericano de mantener la
transparencia en este tema, algunos expertos aseguran que el
Departamento de Defensa enmascara un incremento sustancial de su
presencia en el teatro de operaciones, señala este jueves el diario The
Hill.
Fuentes del Comando Central (Centcom), entidad que dirige
las acciones bélicas en el Medio Oriente, señalaron que solo están
disponibles las cifras generales de los soldados y oficiales que están
allí de forma permanente: unos tres mil 825 en Iraq y 300 en Siria.
El mando militar rechazó solicitudes reiteradas de medios de prensa
sobre el asunto, entre ellas las enviadas por The Hill el 28 de julio y
el 3 de agosto pasados.
Sin embargo, es mucho mayor la cantidad
de tropas allí, una parte de las cuales permanece de forma temporal
-unas 900 en suelo iraquí, así como un número no precisado en territorio
sirio sin la anuencia del Gobierno de Damasco, que cumplen misiones
específicas o son oficiales de alta graduación y sus acompañantes en
visitas de control, de acuerdo con el reporte del Centcom.
La
presión para que el Pentágono ponga a disposición de la prensa estos
datos se incrementa en medio de la campaña para las elecciones de
noviembre y en la medida en que la Administración del presidente Barack
Obama enfrenta cuestionamientos por parte de políticos demócratas y
republicanos sobre la efectividad de su estrategia contra el EI.
Un cálculo extraoficial señala que son alrededor de 10 mil los
efectivos terrestres desplegados en Siria e Iraq con el pretexto de
combatir a ese grupo terrorista, y el Departamento de Defensa tiene
pendiente enviar poco más de 400 a Bagdad en las próximas semanas.
Este total es muy superior al nivel de fuerzas que Estados Unidos
reconoce actualmente, y que no incluye otras unidades estacionadas en
otras naciones del Medio Oriente y que también participan en las
acciones contra el EI.
El 8 de agosto de 2014 Estados Unidos y
sus aliados iniciaron una campaña aérea con el fin de destruir objetivos
de esta organización en Iraq, y este operativo se amplió en septiembre
del mismo año a suelo sirio contra la voluntad de las autoridades de ese
país.
Hasta la fecha, estos bombardeos costaron más de ocho mil
400 millones de dólares a los contribuyentes norteamericanos, unos 12
millones diariamente.
lb/rgh |
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