Por Bolsonaro, brasileños en pobreza perderán la asistencia
médica cubana. Afectados, 6 millones 800 mil personas en situación de
miseria extrema; también, 40 por ciento de la población infantil y
adolescente

Brasilia, Brasil. No le bastó su manifiesto racismo y defensa del
régimen dictatorial y la tortura, ahora el presidente electo Jair
Bolsonaro disparó y causó, con otros dislates y bravatas, el cese de la
participación de profesionales cubanos en el programa
Más Médicos de Brasil.
Cual cazador imprudente y retorcido, Bolsonaro asestó el tiro de
gracia a una víctima herida mortalmente, pero en camino de la
recuperación, pues, según estadísticas del Ministerio de Salud
brasileño, unos 113 millones de pacientes, la mayoría de nulos o bajos
recursos, recibieron atención del programa durante cinco años en más de 3
mil municipios.
Sin prever consecuencias, el exmilitar condicionó la estancia de los
médicos cubanos y los invitó a que revalidasen sus títulos y recibieran
el salario directamente del gobierno brasileño.
Desinformado o tal vez olvidadizo por conveniencia, Bolsonaro nunca
quiso referirse al arreglo entre la Organización Panamericana de la
Salud (OPS), Brasil y Cuba, que hizo aflorar el programa
Más Médicos.
Al respecto, la expresidenta Dilma Rousseff dijo que ese proyecto
sanitario fue creado durante su gobierno (2011-2016) y ofreció hasta ese
último año “atención médica a 63 millones de brasileños y brasileñas,
muchos de los cuales jamás habían tenido acceso a un profesional de
salud”.
En un extenso artículo, Rousseff fustigó las declaraciones
intempestivas del político de extrema derecha, quien ignora la dimensión
diplomática que rodea la relación entre países.
“Para nuestra gente más humilde, la extinción del programa será una
pérdida irreparable a corto y medio plazo”, recalcó la exgobernante,
quien consideró gravísimas las consecuencias de la ruptura.
También apreció de “unilateral e irrespetuosa la decisión de
Bolsonaro al criticar por Twitter los términos del convenio firmado en
mi gobierno, y renovado, sin modificaciones, hasta el gobierno de
(Michel) Temer”.

Alertó que las manifestaciones leves y autoritarias pueden incluso
alejar a médicos de otros países que participan minoritariamente del
programa
Más Médicos.
En sus infelices aserciones, a Bolsonaro tampoco le dio por comentar
que los colaboradores reciben en Cuba el ciento por ciento de sus
salarios y aunque no estén en la isla preservan sus plazas y garantías
laborales y sociales, de las cuales son merecedores como trabajadores
del sistema de salud de la nación caribeña.
De acuerdo con autoridades de la isla, en Brasil los cooperantes no
reciben salarios porque no son empleados del sistema de salud local,
sino becarios que prestan asistencias y se especializan en servicios
primarios, lo permitido por la Ley Federal del programa
Más Médicos.
El gobierno de La Habana reiteró que conserva a cada uno de sus
profesionales el puesto de trabajo y salario en su tierra, y dedica el
resto de los recursos al presupuesto estatal, sobre todo al
sostenimiento de un sistema de salud gratuito y universal para sus
ciudadanos.
Para la OPS la iniciativa
Más Médicos es un ejemplo de cooperación por los beneficios en la atención primaria en localidades pobres que nunca vieron a un médico.
Los números no mienten. En Brasil viven en hogares pobres 40 por
ciento de los niños y adolescentes de hasta 14 años de edad, lo que
representa una población de 17 millones 300 mil personas.
De ellos 6 millones 800 mil, 13.5 por ciento, están en situación de
pobreza extrema. A casi todos atendieron los profesionales cubanos,
quienes “brindaron humanidad” donde otros no quieren ir.
Brasil, país continental, octava economía del mundo, aparece en el
ranking mundial de la salud en el lugar 125. Formados de universidades
federales y estatales, médicos brasileños se niegan a atender fuera de
los grandes centros urbanos.
Reacciones a la patochada
Ante la negligente postura del mandatario electo, la Red
Internacional de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en
Defensa de la Humanidad-Capitulo Brasil, alerta que unos 44 millones de
brasileños de bajos ingresos quedarán sin atención médica a partir de
2019, en más de 2 mil municipios del interior del país.
En un comunicado, al que tuvo acceso Prensa Latina, la organización
denuncia que el futuro gobierno de Bolsonaro, que “se autoproclama sin
sesgo ideológico, perderá a 9 mil médicos cubanos por cuestiones
ideológicas y, también, por ignorancia”.
Se pregunta: ¿Cómo explicar un proyecto humanitario a los
desprovistos de humanidad? ¿Cómo explicar un proyecto social a los que
giran en torno al capital?
Ante la tragedia sanitaria que se avecina responderá Bolsonaro “por
desconocer la historia de las misiones médicas de Cuba alrededor del
mundo”, señala la red.
Explica que “la primera misión médica cubana humanitaria fue en 1963,
en Argelia. Cuba, en nombre de la defensa de la humanidad, se
comprometió a cuidar de las poblaciones pobres del planeta. Nació la
solidaridad internacionalista”.
Las misiones humanitarias cubanas se extendieron por los cuatro
continentes, con características propias, únicas, basadas en el
entendimiento de las necesidades de cada pueblo, refiere el mensaje.
En este Estado de miseria, remarca el texto, “Brasil necesitaba un
proyecto de salud que, si no abarcaba a los más de 200 millones de
brasileños, por lo menos disminuyera esta diferencia.
“Acabar con un programa de 55 años de experiencia, de competencia,
solidaridad es al menos falta total de humanidad. Dejar a la población
sin esta asistencia vital es condenarla a la muerte prematura”, alerta
la organización internacional.

En esa misma arista, el político Guillermo Boulos, expretendiente
presidencial y coordinador nacional del Movimiento Sin Tierra (MST),
expresó que siguen las declaraciones irresponsables de Bolsonaro, quien
“cada vez que abre la boca… causa un incidente internacional.
“Esta vez, subrayó Boulos, quien va a pagar el precio es el pueblo más pobre que se benefició con
Más Médicos“.
La presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann,
denunció que por las amenazas del presidente electo Brasil pierde acceso
a la medicina cubana, reconocida por la Organización Mundial de la
Salud.
“Me siento triste por el pueblo brasileño que es tan bien asistido
por ellos (los médicos cubanos). Vi ese programa nacer y ayudé a
implementarlo”, dijo Hoffmann en su cuenta de la red social Twitter.
Con verbo solidario, María do Socorro Gomes, presidenta del Consejo
Mundial por la Paz, posteó además en una red social que “apoya a los
médicos cubanos, al pueblo y gobierno de Cuba, ofendidos por un
presidente estúpido y sin la mínima preocupación por las necesidades del
pueblo brasileño”.
La labor de los profesionales cubanos en lugares de pobreza extrema,
en favelas de Río de Janeiro, Sao Paulo, Salvador de Bahía, en los 34
Distritos Especiales Indígenas, sobre todo en la Amazonia, fue
ampliamente reconocida por los gobiernos federal, estatales y
municipales, y por su población brasileña.
Desde el 22 de noviembre y de forma ordenada empezaron a salir hacia
Cuba, por grupos de 200, los más de 8 mil 300 profesionales de la isla
que participaron en
Más Médicos. A su llegada a La Habana, según sus coterráneos, la patria os contempla orgullosa.
Osvaldo Cardosa/Prensa Latina