sábado, 13 de diciembre de 2014

Anatomía de un Psicópata.

Anatomía de un Psicópata.
















Nuestra civilización y el sistema que la sustenta, esta diseñado por y para psicópatas, cuando llega a nosotros este concepto relacionamos instintivamente la psicopatía con el crimen y los asesinos en serie, es lógico, cuando desde ese mismo sistema cultural psicopático, te venden una figura extrema, desviando la atención de la verdadera psicopatía que vive mezclada entre nosotros. Debemos partir de la base que un psicópata no es un enfermo, no es una persona que haya caído en una espiral de incorrecciones o es la consecuencia de una desestructuración social y familiar, ya que esto seria justificar una tendencia inhumana en la acción de estos individuos. Un psicópata es un ser sin alma y la consecuencia de esto es, su total incapacidad de sentir y mostrar cualquier tipo de sentimiento o emoción. Estas personas están vacías, son vehículos huecos, cuerpos físicos y cuerpos mentales, son seres racionales y lógicos, pero totalmente carentes de sentimientos.


Los psicópatas están completamente impedidos a la hora de mostrar amor, no saben lo que es y simplemente lo imitan, copian las conductas socialmente aceptadas, imitan aquello que se toma por normal, pero carecen de capacidad divina de integrar todo ese catalogo de emociones dentro. Son metódicos y su día esta completamente ritualizado, son esquemáticos y rara vez cometen dos veces el mismo error, su psicopatía les ayuda a estar constantemente escrutando su propia conducta para no ser detectado, con el tiempo mejoran tanto esta técnica, que podrían pasar completamente desapercibidos, de hecho lo hacen. El psicópata es el claro triunfador, es el que escala y logra los mejores puestos sociales, es el que manda, el que dirige, el que ostenta el poder. Sus cargos se pueden identificar claramente, son los que ejercen puestos donde la falta de escrúpulos son tomados como una cualidad. Banqueros, médicos, ejecutivos, políticos, abogados, religiosos… En realidad copan la mayor parte de los estratos sociales, se infiltran perfectamente, y siempre están mejor posicionados que el resto. Los psicópatas son elegidos ex profeso, gracias a su carencias emocionales, los hace los candidatos perfectos para encarnar los puestos, donde puedan sacrificar vidas sin albergar remordimientos.







Las empresas seleccionan personal con un perfil psicopata para puestos ejecutivos y de dirección.





Las grandes empresas tienen en sus departamentos de recursos humanos las herramientas para detectar a los psicópatas, buscan perfiles definidos donde la psicopatía es tomada como una cualidad esencial a la hora de promocionar a ese trabajador. Saben que no dudara a la hora de tomar decisiones que comprometan el destino de cientos de familias, saben que tras una decisión critica, dormirán a pierna suelta sin albergar una sola pizca de arrepentimiento. Hay que desterrar la idea que asocia la psicopatía unicamente al crimen, aunque las mayores atrocidades la provoque los psicópatas, los asesinos son una gran minoría, en comparación con el gran numero de psicópatas infiltrados en la sociedad y en el mundo laboral en especial. Los psicópatas son metódicos y disciplinados y pueden camuflarse perfectamente entre la gente, serán amigos ideales, hijos modelicos, parejas amorosas y padres ejemplares, pero todo será impostado, solo será una burda imitación de lo que socialmente se entiende que debe ser un amigo, una pareja o un padre, dirán lo que quieres escuchar y se comportaran como esperas que se comporte, pero nada será autentico.


Pensamos ingenuamente que todos somos hijos de Dios y que en nuestro interior albergamos su esencia que se expresa a través de los sentimientos y nuestra capacidad de amar a cualquier Ser, somos empáticos y creemos que el total de aquellos que nos rodean lo son, pero en realidad existe un grupo bastante numeroso, aunque minoritario, de psicópatas desalmados, que no dudaran un segundo en destruir tu vida si con ello logran lo que dentro de su lógica y racional psicopatía, necesitan conquistar. Estamos hartos de ver situaciones a diario en el que nos cuesta creer que en el interior de esas personas existan sentimientos humanos, y en realidad es lo que sucede, esa persona carece de esa capacidad porque carece de alma. Son seres vivos, puramente mentales y racionales, pero completamente huecos de la energía llamada amor, en su interior no se asienta ningún alma. Por eso son excelentes legisladores, excelentes científicos, excelentes ejecutantes, porque no mezclan sus sentimientos en su trabajo. Experimentaran con animales, crearan leyes ilegales, ejecutaran sentencias injustas y manipularan la salud sin ningún cargo en sus conciencias, porque sencillamente carecen de ella.


La sociedad psicopatica que han creado y mantienen celosamente, es su coto privado de caza, estos psicópatas crean en nosotros un modelo a imitar, asocian en nosotros el concepto inhumano con el triunfo, la falta de remordimientos con el éxito y la fugacidad de la fama. Desde el poder que han ejercido siempre han castigado y desvirtuado todo aquello que les delataba, han pervertido el amor, convirtiendo la relación carnal en algo sucio y pervertido, han impuesto la competitividad como cualidad primordial, han transformado las leyes naturales en códigos de destrucción moral, han desestructurado la familia y deconstruido el genero. Todo aquello que nos hace humanos ha sido perseguido y transformado en una tara, llorar, emocionarse, reír o amar, han sido puestos como símbolos de debilidad, obstáculos que sortear, defectos que amputar o modelar. Nos venden desde sus herramientas de difusión la conducta inhumana, la tendencia corrupta y los conceptos confusos como medio hacia el éxito.





La industria audiovisual nos vende al psicópata como un héroe incomprendido.




Sus medios psicopaticos han enfrentado al hombre y a la mujer, han utilizado su ingeniería social para crear psicópatas, para despojarnos de nuestro alma, para crear estados de ansiedad y terror en el ámbito sagrado del hogar, que es allí donde se asienta el amor. Abrimos una ventana en nuestras casas donde durante generaciones adoctrinaron la conducta, encastrando la emoción y el sentimiento, por métodos calculados y fríos de mostrar la falta de ellos. Debemos aprender a detectar las conductas psicopaticas, las que desde los medios nos imponen, las que desde el mundo laboral nos someten y desde el entorno social nos contamina. Esta minoría psicopatica esta modelando la sociedad a su antojo, como si fuera un trozo de arcilla fresca, nos dejamos llevar por lo que la mayoría dicta y no nos damos cuenta que en realidad es una minoría la que guía el rebaño, esa minoría psicópata que permite que sufra el mas débil, que exista la desigualdad, que existan las clases, que existan vencedores y vencidos. No existe la ley del mas fuerte, es solo una tendencia psicopatica producida por la incapacidad de sentir y amar.


La psicopatía nace por tanto de la incapacidad de amar, la incapacidad de mostrar amor e identificar ese sentimiento. La religión es una de las primeras muestras que tenemos de ingeniería psicopatica, que con su pecado, su sentimiento de culpa, su dios voyeur, que espía y castiga lo que hacemos, ha creado una cantidad de represión incalculable. Generaciones enteras de personas reprimidas, incapaces de identificar y mostrar de manera correcta sus sentimientos afectivos hacia sus congeneres. Padres que reprimen a hijos y estos a su vez, a sus propios hijos, enseñándoles las partes malas que habitan en su cuerpo, señalándole las conductas pecaminosas, castrando la naturalidad instintiva e intuitiva en la que un Ser se reencuentra con su propia naturaleza física. Desde niños, censurados cuando las manos iban a zonas prohibidas de su cuerpo, subrayando en sus mentes de forma perenne, que eso, es una zona que no existe y no se ha de tener presente nunca.


Sigmund Freud relaciono en todas y cada una de sus tesis, que los males de la mente eran en su mayoría traumas sexuales creados y diseñados en la infancia. Esos traumas infantiles una vez llegados a la edad adulta tomaban vías de escape de lo mas variopinta, por lo general aquella persona que fue reprimido en su infancia, que no se le enseño a mostrar sus sentimientos de forma correcta o que percibió el amor, como algo sucio y prohibido, acabo sustituyendo algo tan natural y tan hermoso, por filias de lo mas aberrante. Los psicópatas son incapaces de sentir empatía, son incapaces de mostrar sus sentimientos y son incapaces albergar amor en su Ser, por que sencillamente nunca hubo amor en ellos. El psicoanálisis no es mas que una herramienta psicopatica, una fragmentación de la mente en la que abrir limpiamente con un escalpelo y extirpar el amor natural y sustituirlo con filias y traumas infantiles, complejos de Electra o Edipo, que no son mas que modos de añadir mas confusión y crear un inadaptado emocional.








Quienes forjaron los cimientos de nuestra civilización se cuidan muy mucho, de encumbrar a los psicópatas para controlar el rebaño de almas que dejaron a su cuidado. El psicópata al carecer de alma es el vehículo perfecto para ser ocupado de forma ocasional por esos entes que diseñaron escrupulosamente este sistema. Los psicópatas al carecer de alma, son simples trajes biológicos, sin voluntad, ni intención, trajes que ponerse ocasionalmente cuando son estos psicópatas, los que ejercen el poder político, por ejemplo. Actúan como meras marionetas inertes, las cuales es fácil tomar y de forma ocasional canalizar a través de ellos, esos discursos que adoctrinan y mueven a las masas que atentamente los escuchan. Esto es lo que se ha dado por llamar como un walk-in, estas entidades conocen muy bien estos instrumentos y los toman a su antojo cuando necesitan dar un giro concreto a los planes que albergan en su agenda.


El futuro no es psicopático, el orden humano será restablecido y el amor volverá a tomar el lugar que le corresponde. El día que esos entes decidan que ha llegado el momento de huir, cuando esas ratas abandonen nuestro barco, tomara sus vehículos físicos walk-ins psicópatas y se marcharan para siempre. Los vehículos biológicos huecos o portales orgánicos como también se les conoce, operan en nuestra realidad creando discordia, caos y disociación, hasta que sus amos les recluten les tomen y los utilicen para huir de la prisión que ellos mismos diseñaron para nosotros.


Debemos saber identificar todos los elementos psicopáticos que han sido impuestos en nuestras vidas, dejar de enfrentar al hombre y a la mujer, dejar de tomar el amor como algo cursi, dejar de tomar los sentimientos como signo de debilidad, dejar de competir con nuestros hermanos, dejar que nuestra empatía inunde todo lo que hacemos y permitirnos el relajo de emocionarnos públicamente sin sentir ridículo o vergüenza. Aquellos que se mofan de tus sentimientos y se burlan de tus emociones son solo psicópatas incapaces de entender esa forma de expresar amor o simples borregos imitadores de la psicopatía que les mostraron como vehículo de éxito.

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